Herrera-arellano-toledo



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SESIÓN ESPECIAL DE LA HONORABLE ASAMBLEA NACIONAL, EN CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Y DE CONDECORACIÓN CON LA MEDALLA DE LA MUJER “HERRERA-ARELLANO-TOLEDO”, A LA DIPUTADA DE LA ASAMBLEA NACIONAL LA COMPAÑERA GLADIS DE LOS ÁNGELES BÁEZ, CELEBRADA EL ONCE DE MARZO DEL 2014, CON CITA PARA LAS ONCE DE LA MAÑANA. (TRIGÉSIMA LEGISLATURA).
PRESIDENTE RENÉ NÚÑEZ TÉLLEZ:
Buenos días, para todos y para todas.
Vamos a iniciar esta Sesión Especial saludando a los compañeros magistrados presentes en el hemiciclo, Ligia Molina y Juana Méndez; al compañero José Pasos Marciaq, Contralor de la República; a los diputados del Parlacen, también presentes; a la comisionada general Glenda Zavala, Jefa de Auxilio Judicial de la Policía Nacional; a la licenciada Rosa Salgado, Procuradora Especial de las Personas con Discapacidad; a la licenciada Martha Elena Ruiz Sevilla, Ministra de Defensa; a la compañera Débora Grandison, Procuradora Especial de la Mujer; y a las compañeras y compañeros Irasema, Yaromir, Camilo, Doris, hijas e hijos de la compañera Gladis y resto de familiares que se encuentran presentes aquí.
Vamos a pedirle entonces a la compañera Alba Palacios, que nos verifique el quórum para dar inicio a la sesión.
PRIMERA SECRETARIA ALBA PALACIOS BENAVIDEZ:
Buenos días, compañero Presidente. Existe quórum de ley para la realización de esta Sesión Especial en conmemoración del Día Internacional de la Mujer y de Condecoración con la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, a la diputada de la Asamblea Nacional la compañera Gladis de los Ángeles Báez.
PRESIDENTE RENÉ NÚÑEZ TÉLLEZ:
Se abre esta Sesión Especial.
LICENCIADO EDUARDO LÓPEZ MEZA, MAESTRO DE CEREMONIA:
Entonaremos a continuación, nuestro sagrado Himno Nacional.
(Himno Nacional).
Esta sesión de la Asamblea Nacional es una Sesión Especial en conmemoración del Día Internacional de la Mujer y de Condecoración con la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez.
En este momento, hará uso de la palabra la diputada Corina Leiba Gonzales, hablando en representación de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente.
DIPUTADA CORINA LEIBA GONZALES:
Primeramente y antes que nada, quiero darle las gracias infinitamente a nuestro Padre Celestial, por permitirnos este día maravilloso, este día muy especial que hoy en la Asamblea Nacional estamos celebrando el Día Internacional de la Mujer. Gracias a mi honorable y digna Bancada del Partido Liberal Independiente por asignarme para que pueda ser yo la persona que felicite a todas las mujeres nicaragüenses, a todas las mujeres de esta Asamblea Nacional.
Ingeniero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional; señores y señoras, miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional; estimados diputados y diputadas; honorables invitados, mujeres emprendedoras que hoy nos honran en esta Asamblea Nacional:
Este día en que celebramos esta Sesión Especial en Conmemoración del Día Internacional de la Mujer y de Condecoración con la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, a la diputada Gladis de los Ángeles Báez, es necesario reflexionar sobre la dignidad de la mujer para situarla en su verdadera dimensión. Es justo y necesario reconocer el valor que la mujer tiene en la actualidad en los distintos ámbitos de la vida humana; es justo y necesario defenderla en su valor, en su riqueza propia irrenunciable.
Nuestra dignidad de mujer nace al haber sido creadas a imagen y semejanza de Dios, como complemento del hombre pues vio Dios que el hombre estaba solo y quiso darle una compañera idónea, y esto lo miramos en la creación, en Génesis, cuando Dios creó al hombre y la mujer. Desde esta perspectiva cabe preguntarnos, ¿en qué radica la dignidad de la mujer?, una posible respuesta nos dirá que en su condición femenina, en su identidad sexual, en su apertura a la maternidad, en la posibilidad laboral que el mundo moderno ofrece a su libre opción.
La dignidad de la mujer radica en su ser propio, profundo, en ser persona que merece amor, por tanto no puede ser negada o despreciada, y sí debe ser respetada como la verdad que es su persona y que requiere justicia si no es tratada como merece en razón de su dignidad.
No se trata ahora de descubrir otra forma de ser mujer u otra ideología feminista ni qué función hace en el entramado social. Se trata de que cada mujer en su ser femenino puede descubrir su propia identidad, desde su propia experiencia realizada hasta el momento, y desde ahí ir viendo lo construido en su itinerario de mujer y afianzar más lo que ha construido.
Es importante que las mujeres reconozcamos que el Creador nos destinó para ser mujeres, y no elegimos ni ser mujer ni ser varón, por tanto llevamos en nuestro código genético el ser mujer. La mujer se encuentra en el mundo, con un cuerpo que es su identidad visible, negar esta evidencia le traerá a la mujer sumas y serias consecuencias.
La plenitud de la mujer es descubrirse día a día como esposa, al igual que la de los hombres consiste en llegar a ser esposo, redescubriéndose mutuamente lo ignorado, lo escondido o negado que les impide crecer; es establecer el cara a cara de la relación personal, desde lo fácil y aun desde lo que se vea difícil, condición necesaria para el avance personal, familiar y social, creando una relación justa, desinteresada, fecunda, que ayudará en la realización personal de ambos y en el crecimiento estable de los hijos.
La mujer se realiza plenamente como madre al ser plenamente esposa, realizando su ser, sintiendo que lo que hace está acorde con su naturaleza profunda. La mujer se convierte plenamente en madre, pero no hay una maternidad verdadera sin un verdadero encuentro entre los esposos, sin una unión en la entrega de sí, como regalo al otro y en la acogida del otro, como don y regalo de sí mismo. Cualquier relación que no lleve a la acogida plena del otro, es falsear la realidad y sólo obtiene encuentros fallidos y dolorosos. El desposorio verdadero lleva al poder innato de la maternidad y la paternidad.
La mujer, hija, esposa y madre, lleva en su propio seno al hijo participando de una manera tan íntima del amor del esposo, del hijo, de ambos y de la creación, entregando su propio cuerpo al esposo y al hijo, convirtiendo con su propia sangre a través del cordón umbilical del bebé sin mezclarse la sangre de madre e hijo, siendo alimento para su bebé-hijo y a la vez contribuyendo con su generosidad a este designio de la naturaleza humana, como es venir al mundo todos los seres humanos en el seno de una mujer.
Es una gracia extraordinaria del Creador concedida a la mujer, todo su ser está concebido en función de su vocación a la maternidad; la vocación a la maternidad innata en ella, inscrita en lo más profundo de su ser creado, incluyendo la maternidad muy espiritual. Cada mujer en su opción libre y responsable debe decidir qué función quiere desempeñar en la sociedad, respetar esta decisión constituye el elemento fundamental de reconocimiento y protección de la dignidad de la mujer.
Si los hombres alguna vez entendieran el verdadero significado de la dignidad de la mujer, seguramente se terminaría de una vez y para siempre la violencia intrafamiliar que aflige tanto a nuestra sociedad, particularmente a las mujeres nicaragüenses. El hombre tiene esencialmente dos razones por las cuales debe respetar en forma absoluta la dignidad de la mujer: primero, la mujer es compañera de vida, es su ayuda espiritual y material; un hombre no puede vivir sin mujer. No es bueno que el hombre esté solo, ni tampoco es bueno que esté mal acompañado. Sólo está bien acompañado si a su lado tiene a una mujer. Así pensó Dios desde el principio. Amiga, novia, esposa, o también hermana, madre, abuela, siempre será la mejor compañía que pueda estar al lado de un hombre. En todos los papeles que atiende la mujer destaca que su principal misión es el amor, pues en toda su vida la mujer sólo amor regala al hombre. La otra razón es de orden natural, innegable e indiscutible, todos los hombres han nacido gracias a una mujer.
Con estas dos razones los hombres tienen motivos más que suficientes para entender con un mínimo de inteligencia que a la mujer le deben siempre y en todo tiempo, tres cosas: amor, disposición de voluntad y respeto a su dignidad de mujer. Cuando los hombres entiendan estas tres cosas, se terminarán las separaciones y la violencia contra la mujer; el problema está en que para entender estas tres cosas, se necesita ser hombre cabal, lo que quiere decir, hombre honesto, sincero, respetuoso y humilde de corazón; no es la actitud salvaje, no es la actitud animal, no es la actitud bestia lo que define la hombría, no lo es tampoco la sexualidad desenfrenada, grosera, ordinaria y hasta vulgar que exhiben algunos que se creen hombres con condiciones, gestos y expresiones propias de alguien que no es humano.
¿Cómo hacer para que el hombre nicaragüense sea verdaderamente hombre? Hay dos formas, y una de ellas es la educación en la familia y educación en la escuela, en valores humanos, cívicos y cristianos. Humanos, porque la mujer es el par humano natural al lado del hombre en igualdad de condiciones; cristianos, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, que a la mujer no la enjuició, no la condenó, no la rechazó, solamente le dijo: “vete, y no peques más”, dejándonos así el más noble ejemplo de perdón, compasión, comprensión, amor del hombre hacia la mujer. ¿La mujer virtuosa, quien la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
Yo quiero que le demos un fuerte y caluroso aplauso a toditas las mujeres que están en este lugar, a toditas las mujeres de Nicaragua entera, un aplauso para todas.
Gracias, ¡y que Dios les bendiga a todas y a todos!
LICENCIADO EDUARDO LÓPEZ MEZA, MAESTRO DE CEREMONIA:
Escucharon las palabras de la diputada Corina Leiba Gonzales, quien hablaba en representación de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente.
Seguidamente escucharemos las palabras del diputado Justo Armando Peña Avilés, quien habla en representación de la Bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
DIPUTADO JUSTO ARMANDO PEÑA AVILÉS:
Gracias a Dios y a mi Bancada Sandinista por esta oportunidad.
Muy buenos días, compañero René Núñez, Presidente de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.
Buenos días, compañeras de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional; compañeras y compañeros diputados; invitadas e invitados especiales; periodistas de los medios de comunicación que dan cobertura a este magno evento, a las trabajadoras de este Poder del Estado presentes y a las que nos ven a través de la televisión.
El día de hoy la Asamblea Nacional, en particular la Bancada Sandinista, conmemora una fecha muy importante para resaltar el valor, la importancia, la gallardía, el coraje, el esfuerzo, la dedicación y el amor a la mujer nicaragüense.
Verso sobre la mujer:
Para ti, mujer abnegada, mujer trabajadora/ para ti, mujer, va hoy esta flor y mi canción/ para ti, dulce, tenaz y sacrificada luchadora/ para ti, todo mi respeto y toda mi admiración/ Los diarios nos mencionan a mujeres famosas,/ nombres grabados a fuego y oro en la historia,/ cantan loas a sus logros/ a sus grandes cosas,/ nos hablan de sus virtudes y de sus memorias,/ pero yo quiero cantarte a ti,/ silenciosa luchadora, que te levantas, la primera/ al atisbar los rayos del sol,/ Mujer de mil nombres, de mil caras, de mil horas,/ compañera en la lucha, y con tiempo/ aun para el amor,/ A ti, que día tras día vas al hospital,/ a la oficina, al campo, a la fábrica, a la calle/ al mundo a remar;/ a ti, que aunque llegas a casa/ extenuada, rendida/ todavía guardas una sonrisa y reservas para amar.
Me viene este canto de lo más profundo de la vida./ Acumulado estaba el homenaje a tan maravilloso ser/ muchos versos había escrito, pero a ti te lo debía,/ madre, hermana, esposa, hija, compañera, mujer.
El gobierno de las mujeres: Un 8 de marzo de 1857, un grupo de obreras textileras tomó la decisión de salir a las calles de New York a protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban. En nuestra Nicaragua, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, presidida por nuestro presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, han creado el Plan Nacional de Desarrollo Humano. En este documento, las mujeres aparecen como productoras, comerciantes, trabajadoras, luchadoras, sujetas sociales de derechos como protagonistas de las grandes y pequeñas transformaciones del país en lo económico, político, social y cultural, elaboran e implementan una política de género, que establece la erradicación de todas las formas de discriminación hacia las mujeres, desde el accionar de las instituciones y las políticas públicas, e institucionaliza un conjunto de prácticas de géneros y acciones afirmativas para lograr la plena igualdad y disfrute de sus derechos humanos en todos los ámbitos y sectores de la sociedad.
Los gobiernos neoliberales excluyeron a las mujeres de los principales programas y espacios de participación, mientras que el gobierno sandinista, a través de sus políticas y programas está siendo más equitativo y con una mayor representación de las mujeres en la vida política y en las decisiones del país. En este Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, ¿cómo olvidar a todas esas mujeres que dan todo por sacar a Nicaragua adelante desde sus cargos en el Estado? ¿Cómo no referirnos a esa compañera luchadora, poeta nata, trabajadora incansable?, me refiero a la compañera Rosario Murillo.
Tenemos también en la Corte Suprema de Justicia, a las compañeras Alba Luz, Ligia, Juana, Yadira, y muchas compañeras juezas y trabajadoras del Poder Judicial que con mano fuerte e intachable imparten la justicia en nuestro país.
En nuestra gloriosa Policía Nacional tenemos a todas esas valientes mujeres que combaten la delincuencia y luchan por la prevención del delito, gracias a ellas tenemos uno de los índices de seguridad ciudadana más alto de la región, eso es gracias al liderazgo, firmeza y beligerancia de las mujeres policías y demás compañeras de la institución policial.
Igualmente se destacan las mujeres en nuestro Ejército Nacional de Nicaragua y así muchos otros ejemplos de mujeres que desde el Estado o el gobierno trabajan de sol a sol y se esfuerzan por una Nicaragua mejor, llena de paz, armonía y luchando por el bien común.
Las mujeres nicaragüenses pueden y consiguen compaginar los dos aspectos de maternidad y trabajo profesional, y de esa forma sacan adelante sus familias. Es meritorio reconocer el papel protagónico de las mujeres, no sólo como funcionarias públicas, sino como protagonistas de los programas económicos y sociales, como el Programa Usura Cero, Programa Bono Productivo Alimentario, la alfabetización, entrega de viviendas dignas que alcanzan el 56% del total de mujeres que son jefas de familia y centenares de títulos de propiedad a nombre de la mujer. Así mismo, programas para evitar la mortalidad materna y con ello la construcción en casi todo el país de casas maternas para acoger a las mujeres rurales.
El gobierno sandinista como parte de la restitución de derechos hacia la mujer, ha construido decenas y decenas de centros infantiles comunitarios que atienden a miles de niñas y niños. Como parte de los esfuerzos se promueve la integración de niñas, jóvenes y adultas, a los distintos niveles de educación; y no puedo dejar de mencionar los logros alcanzados en materia de salud, desde que el presidente Ortega asumió el poder. Una de sus primeras decisiones fue que tanto la educación como la salud, fuesen gratuitas, beneficiando de esta manera, a la mayoría de mujeres y por ende a las familias.
¿Cómo no admirar y querer a esa mujer que todos los días se levanta muy de mañana a preparar la comida y alistar a sus hijas e hijos para llevarlos a la escuela, luego va al centro de trabajo y regresa por las tardes a cuidar de ellas y ellos. La mujer prepara el desayuno, el almuerzo y la cena, y escucha los relatos y anécdotas de sus hijas e hijos, a pesar de su cansancio físico mantiene su cabeza en alto y su semblante sereno para atender todos los quehaceres de la casa, y que muchas veces a falta de un varón, piensa en todos los pagos que hay que hacer para sostener a su familia.
Mujer esforzada, luchadora, mujer con agallas, mujer de carne y hueso, mujeres guerrilleras, excombatientes, impulsadoras de la revolución, las mujeres constituyen el 51% de la población mundial, campesinas, estudiantes, obreras, amas de casa, artesanas e intelectuales, han roto las barreras que la sociedad había impuesto durante los siglos pasados.
La historia de la humanidad está llena de mujeres que se han atrevido a dar el primer paso, para que sus iguales sigan avanzando y rompan los esquemas impuestos de generación tras generación. Son las rebeldes quienes amplían las fronteras de los derechos, son ellas quienes borran día a día las diferencias de género y quienes saben que para tener el poder hay que tomarlo. Entre ellas tenemos a Luisa Michel, Frida Kahlo, María Eva Duarte de Perón, Marie Curie, Rosa Parks, entre otras. Y en Nicaragua una gran cantidad de mujeres lucharon e hicieron posible el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, eran hijas, hermanas, abuelas, novias, madres que con sus familiares jugaron un papel importante en la lucha sandinista.
Madres de nuestros valientes héroes y mártires que dieron sus vidas para que tuviéramos un futuro mejor. Tenemos a Rafaela Herrera, Luisa Amanda Espinoza, Arlen Siú, María Elena Cuadra, las Mujeres de El Cuá, Doris Tijerino, Gladis Báez, que se encuentra presidiendo esta honorable sesión, y así, centenares de mujeres nicaragüenses caídas por la liberación de Nicaragua, y por la defensa de la Revolución Sandinista. Y no solamente las compañeras caídas, también las miles y miles de heroínas anónimas que aún viven y se desarrollan en la vida cotidiana, pero con un pasado de amor al pueblo que las llevó a enfrentarse a la dictadura.
Así también quería referirme a una de nuestras más grandes compañeras revolucionarias como lo fue nuestra querida Gloria Margarita Martínez Aguirre “La Cachorra”, que hasta los últimos instantes de su vida trabajó incansablemente por los más desprotegidos y por nuestra querida Nicaragua, desde esta honorable Asamblea Nacional.
El rol de la mujer trabajadora en la actualidad: admiramos a las mujeres por ser madres, esposas, hijas, empleadas, amigas, hermanas y trabajadoras. Las mujeres han librado una dura batalla para entrar al mundo laboral y se han ganado su espacio, lo cual ha incrementado el trabajo y la responsabilidad de la mujer, ya que con esto no deja de lado el papel más importante que tienen como es el de cuidar de la familia.
Esta incursión en el mundo laboral, ha hecho que la vida familiar se vea modificada, comparada a la que tenían nuestros padres y abuelos, épocas donde la mujer permanecía en la casa todo el día realizando labores hogareñas y cuidando de sus niños. Todo esto hace cada día más valioso y más especial el trabajo de una mujer, por eso, nuestro profundo y merecido respeto y agradecimiento a todas y cada una de las mujeres que escuchan estas palabras.
Muchas gracias.
LICENCIADO EDUARDO LÓPEZ MEZA, MAESTRO DE CEREMONIA:
Hemos escuchado palabras del diputado Justo Armando Peña Avilés, hablando en representación de la Bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
A continuación, lectura de Resolución de Otorgamiento de la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez, por la licenciada Alba Palacios Benavidez, Primera Secretaria de la Asamblea Nacional.
Resolución

Junta Directiva Nº.06-2014.
La Junta Directiva de la Asamblea Nacional,
CONSIDERANDO:
I
Que la Asamblea Nacional, en uso de las atribuciones constitucionales que le otorga el numeral 15 del artículo 138 de la Constitución Política de la Republica de Nicaragua, aprobó la Ley Nº.220, Ley que crea la Medalla “Herrera-Arellano-Toledo”, creando la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, principalmente para honrar a las mujeres que se han destacado en sus actuaciones al servicio de la patria o de la comunidad.
II
Que por iniciativa de la Comisión de la Mujer, Juventud, Niñez y Familia, y suscrita por la casi totalidad de diputadas y diputados de la Asamblea Nacional, se ha solicitado a la Junta Directiva, que en ocasión del Día Internacional de la Mujer, se le otorgue a la diputada Gladis de los Ángeles Báez, la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”.
III
Que en la denominación de la Medalla de la Mujer Herrera, por Rafaela Herrera y Uriarte, nacida en Cartagena de Indias, y defensora del territorio nicaragüense contra una invasión extranjera; Arellano, por Elena Arellano, mujer de avanzada que fundó la casa de huérfanas de artes y oficios. Convirtió su casa de habitación en una escuela para señoritas, fundó el colegio La Inmaculada para jóvenes mujeres y el colegio San Luis Gonzaga para jóvenes varones; Toledo, por Josefa Emilia Toledo de Aguerri, educadora que creó conforme pedagogías de avanzada varios colegios, escuelas y el kínder Garden modelo, fue defensora de los derechos de la mujer y directora en instituciones públicas de enseñanza, y en 1924 fue nombrada Directora General de instrucción pública, pero al poco tiempo fue removida por independiente y cuestionadora.
IV
Que las virtudes, méritos y valores de la diputada Gladis de los Ángeles Báez, son ampliamente reconocidos por la Junta Directiva, los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional y su ejemplo de permanente lucha por la democracia y la libertad en Nicaragua, tienen el reconocimiento del pueblo nicaragüense.
V
Que la Junta Directiva considera que la diputada Báez, juigalpina como Josefa Toledo, como pocas, resume las calidades de las tres mujeres que dieron su nombre a la Medalla de la Mujer, el heroísmo de Rafaela Herrera, en su lucha contra la tiranía que inició hace más de cincuenta años, la abnegación y sencillez de Elena Arellano, en su lucha por la educación de los trabajadores del campo y los derechos sindicales y el vigor y el ejemplo de Josefa Toledo de Aguerri por su fuerte carácter y lo independiente y cuestionadora.
También debemos recordar el alcance premonitorio de su intervención en el plenario, solicitando que debía aprobarse reglamentariamente la participación de la mujer en la Junta Directiva en la Asamblea Nacional.
POR TANTO:
En uso de las facultades que le confiere la Constitución Política de la República de Nicaragua, Ley Nº.606, Ley Orgánica del Poder Legislativo, y la Ley 220, Ley que crea la Medalla de la Mujer Herrera-Arellano-Toledo.
Resuelve:
Primero: Otorgar la Medalla de la Mujer Herrera-Arellano-Toledo a Gladis de los Ángeles Báez como un reconocimiento a su heroísmo y a la lucha por los sectores trabajadores y en especial los derechos de la mujer.
Segundo: La Medalla y su diploma será entregada por la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, en Sesión Especial del Día Internacional de la Mujer, programada para las 10:30 am del día 11 de marzo del año en curso.
Dado en la ciudad de Managua, sala de reuniones de la Junta Directiva en el Edificio “Presbítero Tomás Ruiz”, a los veinte días del mes de febrero del año dos mil catorce.
Firman:
Ingeniero René Núñez Téllez Licenciada Alba Palacios Benavidez

Presidente Primera Secretaria



Asamblea Nacional Asamblea Nacional


LICENCIADO EDUARDO LÓPEZ MEZA, MAESTRO DE CEREMONIA:
Era la lectura de Resolución de Otorgamiento de la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez, por la licenciada Alba Palacios Benavidez, Primera Secretaria de la Asamblea Nacional.
Ahora tendremos la imposición de la Condecoración Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo” a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez por el ingeniero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional.
En estos momentos, el ingeniero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional, impone la Condecoración Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo” a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez.
Y ahora, entrega de Resolución de Otorgamiento de la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo” a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez, por la licenciada Alba Palacios Benavidez, Primera Secretaria de la Asamblea Nacional.
Continuando con esta Sesión Especial en Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, y de Condecoración con la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo” a la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez, tendremos las palabras precisamente de la diputada homenajeada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez.
DIPUTADA GLADIS DE LOS ÁNGELES BÁEZ ÁLVAREZ:
Hermano René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional; compañeras y compañeros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional; doctora Alba Luz Ramos, Presidenta de la Corte Suprema de Justicia; queridas magistradas; diputadas y diputados ante la Asamblea Nacional; diputadas y diputados ante el Parlamento Centroamericano; querido hermano doctor José Pasos Marciaq, miembro de la Contraloría General de la República; doctora Ana Julia Guido, Fiscal Adjunta; licenciada Martha Elena Ruiz Sevilla, Ministra de Defensa; Comisionada General Glenda Zavala Peralta, Jefa de la Dirección de Auxilio Judicial; miembras y miembros de la Policía Nacional; señoras y miembros del Ejército de Nicaragua; licenciada Débora Grandison, Procuradora Especial de la Mujer; licenciada Rosa Salgado, Procuradora Especial de las Personas con Discapacidad; mujeres de organizaciones sindicales, sociales, económicas, funcionarias de la Asamblea Nacional; invitadas e invitados especiales; queridos compañeros y compañeras de los medios de comunicación; señoras y señores aquí presentes:
Quisiera saludar también con mucho entusiasmo a mis hijos aquí presentes, Irasema, Yaromir, Doris, Tania, Adelita, Maribel, Camilo, a compañeras y compañeros que en los distintos momentos de mi vida me han acompañado siempre. Para todos ellos un caluroso aplauso.
Recibo la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”, con inmenso honor y profunda emoción; la recibo en nombre de las mil veces heroicas mujeres nicaragüenses y del mundo que en diferentes tiempos hemos luchado incansablemente por nuestra emancipación, por nuestro empoderamiento, por el respeto de nuestros derechos humanos, y por el reconocimiento del protagonismo de la mujer en los diversos espacios de la sociedad.
Hoy, y en Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, cómo no recordar a Clara Zeltin, Rosa Luxemburgo, Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, Clara Campoamor, María Teresa León, Frida Kahlo, Eva Perón, Virginia Woolf, Valentina Tereshkova, quien en 1963 viajó al cosmo para hacer realidad los sueños de miles de mujeres de incursionar el cielo para encontrarse con el dios Sol, la diosa Luna, las estrellas y las quiebraplatas, y gritarle al mundo que cuando las mujeres nos proponemos hacer algo, somos tercas, desafiantes, conquistando todas las maravillas que tiene el mundo para compartirlo y gozarlo; y otras mujeres luchadoras como aquí se ha mencionado, Rafaela Herrera, que a sus cortos diecinueve años, habiendo muerto su padre quien era el comandante a cargo de la fortaleza, repelió con éxito el ataque de los ingleses al Castillo de la Inmaculada Concepción en julio de 1762.
Doña Elena Arellano, mujer adelantada en sus tiempos históricos, que consciente de que el desarrollo de la patria descansaba fundamentalmente en un proyecto basado en la educación, cultura y justicia social, fundó la primera Escuela de Señoritas de Nicaragua, aportó su propia fortuna e involucró a su familia y ciudadanos amigos, en la lucha contra las corrientes de la época.
Doña Josefa Toledo de Aguerri, esta maestra chontaleña, fue la primera feminista nicaragüense. Pensaba que una de las características del feminismo, es considerar a la mujer idónea para encontrar en sí misma su medio y su fin. Participó en el siglo XIX en las luchas para garantizar la educación secundaria de las niñas, participó en las campañas del siglo XX hasta lograr conquistar el sufragio femenino en 1955; participó en un sinnúmero de organizaciones feministas nacionales e internacionales; fundó las primeras revistas feministas de Nicaragua. Doña Josefa Toledo, fue distinguida con el reconocimiento continental Mujer de las Américas, siendo la única mujer nicaragüense que ha recibido tan alto honor.
Doctora Concepción Palacios: primera mujer centroamericana graduada como médica y cirujana, rompiendo así las barreras del machismo de la época, instando al género mismo de que era necesario hacer una revolución donde hubieran hombres y mujeres en igualdad de condiciones y derechos, bajo el lema: “no miremos solamente luchar, luchemos” Participó en política, apoyando al general Sandino contra la ocupación norteamericana.
Luisa Amanda Espinoza, claro testimonio del compromiso que la mujer debe cumplir a fin de lograr el cambio estructural de la sociedad en que vive. Era una muchacha sencilla, fraterna, humilde, con una gran facilidad de palabras y viveza para defender al Frente Sandinista y explicar su causa.
Arlen Siú, se unió al Frente Sandinista motivada por su profunda convicción cristiana, que soñaba con erradicar las desigualdades sociales y de género, bajo el lema de que “no se puede hacer revolución sin la participación de la mujer”. Fue buena estudiante de psicología social en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, mostrando también una vocación artística que la llevó a escribir poemas como “María Rural”, que ella misma musicalizó e interpretaba con su guitarra en reuniones estudiantiles en donde se discutía la situación social bajo la dictadura somocista.
Nora Astorga, abogada y diplomática, mujer humilde con espíritu de servicio hacia su pueblo, tuvo una beligerante y brillante labor en la lucha revolucionaria; al triunfo de la Revolución, asumió altas responsabilidades como Embajadora de Nicaragua ante los Estados Unidos y ante la Organización de Naciones Unidas.
Como ellas, hay otras tantas mujeres heroicas que hemos venido trabajando desde diferentes campos para alcanzar la tan anhelada igualdad, los espacios significativos de participación, justicia y desarrollo de nuestra sociedad y de los pueblos del mundo, batalla que debemos seguir librando las mujeres para nuestras futuras generaciones, trabajando, haciendo conciencia de que el derecho a la vida es incuestionable y que la savia de la juventud es el éxito para seguir alcanzado mayores espacios de equidad e igualdad para las mujeres.
En nuestro gobierno es cada vez más evidente el trabajo hacia una profunda transformación socioeconómica, política, cultural e intelectual, que hoy es una realidad, igual que el reconocimiento a la mujer en la igualdad y equidad de género, consignado en nuestra Constitución Política, con el derecho del 50% de la participación de la mujer en los cargos de elección popular, la existencia de la cartilla popular de género, la política de género de la Asamblea Nacional, las políticas públicas dirigidas a garantizar la igualdad real de mujeres y hombres para asegurar el pleno desarrollo para las mujeres y su incorporación en más espacios en los cargos de dirección, la implementación de diversos programas de gobiernos que han sido dirigidos a las mujeres del campo y la ciudad.
La Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres y de Reformas a la Ley Nº.641, Código Penal entre otras tantas, reconoce, que niñas, adolescentes, adultas del campo y la ciudad, de los pueblos originarios y afrodescendientes, en fin, en todo tiempo somos sujetas de los mismos derechos, garantías y libertades que los hombres.
Las mujeres somos el eje fundamental de la unidad de la familia; somos procreadoras de vida, fervientes y fieles luchadoras por la paz, tenemos la responsabilidad de contribuir a los cambios para continuar haciendo patria.
Compañeras y compañeros: continuaremos con la firme convicción de que sumando voluntades, conciencia, firmeza y justicia, lograremos seguir construyendo un futuro que nos permita asumir con valentía nuestra emancipación, nuestra plenitud como seres humanos, nuestra vida misma en la sociedad.
Hoy, reitero el compromiso firme de continuar trabajando en favor de los derechos de la mujer en igualdad de condiciones y oportunidades, como una necesidad estratégica para continuar avanzando en la construcción de una sociedad más justa, trabajando con fe inclaudicable, ánimo, optimismo, con fuerza, con confianza y con esperanza; para obtener una mejor calidad de vida y por reivindicaciones que debemos seguir conquistando, manteniendo ideales, principios y valores.
Esta medalla que recibí se la dedico a mi madre Cándida Báez Osorio, con todo mi agradecimiento por su comprensión, amor, dedicación y cuidado, ya que sin su apoyo no hubiese podido ser lo que soy; a mis hijos e hijas, a mis nietos y nietas, biznietos y biznietas, herederos de esta lucha milenaria.
Finalizo con estas palabras de nuestro General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino: “Los actos de heroísmo de las mujeres que colaboraron en el Ejército, no sólo son muchísimos, sino que además, la mayoría requieren largas historias para explicar los sacrificios que sufrieron y los peligros que enfrentaron, por amor a la patria”
¡Viva el Día Internacional de la Mujer!
¡Viva!
¡Vivan los pueblos del mundo!
¡Viva!
¡Viva la unidad inquebrantable de mujeres y hombres por una sociedad linda y libre!
¡Viva!
Muchas gracias.
LICENCIADO EDUARDO LÓPEZ MEZA, MAESTRO DE CEREMONIA:
Eran las palabras de la diputada ante la Asamblea Nacional Gladis de los Ángeles Báez, quien ha sido honrada esta mañana en esta Sesión Especial en Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, con la Condecoración de la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”.
Seguidamente tendremos las palabras de la diputada Martha Marina González, Presidenta de la Comisión de Asuntos de la Mujer, Juventud, Niñez y Familia.
DIPUTADA MARTHA MARINA GONZÁLEZ:
Buenos días, compañero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional; compañeras y compañero Wilfredo Navarro, de la Junta Directiva; diputadas y diputados de este Poder del Estado, invitadas e invitados especiales a esta sesión que hoy hacemos en la Asamblea Nacional, en ocasión de conmemorar y celebrar el Día Internacional de la Mujer; compañeros y compañeras, trabajadoras, trabajadores administrativos de la Asamblea Nacional; amigos y amigas periodistas, colegas que cubren esta sesión y muchas otras que han pasado.
En primer lugar, para mí es satisfactorio y creo que también para todas y todos, el haber aprobado el día de hoy la creación del título de la Heroína y el Héroe Nacional, y ya mencionaba la compañera Gladis, las posibles candidatas que vamos a proponer en esa iniciativa de ley para que sean declaradas heroínas, porque hasta hoy, oficialmente no tenemos a ninguna mujer como heroína de Nicaragua, de nuestra patria.
También nos regocijamos, creo que todos y todas, porque cuando propusimos la condecoración a la compañera Gladis Báez, nadie dudó en decir, yo la respaldo en esta Asamblea, y hablo de las dos bancadas en este Parlamento. La Bancada del Frente Sandinista y la Bancada del Partido Liberal Independiente dieron su respaldo total a esta propuesta de condecorar a la compañera Gladis Báez con la Medalla de la Mujer “Herrera-Arellano-Toledo”. Por eso nos regocijamos, porque es el consenso de un reconocimiento que le estamos haciendo a una compañera que reúne todos los méritos, todos los requisitos, y si me preguntan a mí, es una de las pocas mujeres que se integró inicialmente al Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Es una mujer que no ha perdido esa humildad, una mujer que ha luchado por las reivindicaciones de las mujeres, una mujer que siempre ha estado pendiente de que incorporemos el lenguaje incluyente y no el sexista como se ha manejado, una mujer que fue capaz de ir a Moscú en la época de la dictadura somocista, ¡imagínense, en esos tiempos ir a Moscú era un delito!, pero ella anduvo, y después que regresó, vino a formar lo que se llamó la Asociación de Mujeres Democráticas allá en Chontales, en Boaco, de donde ella es originaria, ella siguió luchando y luchando y ustedes la ven aquí en pie de lucha, en primera fila. Creo que la humildad de Gladis Báez es digna de imitarla, es un ejemplo a imitar por hombres, por mujeres.
Por eso, desde aquí creo que todos y todas queremos felicitarla y darle un abrazo fuerte a Gladis Báez, y un aplauso para ella.


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