Historias de la radio



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HISTORIAS DE LA RADIO
4. Intervención estatal en Europa: RNE, cadenas institucionales, cadenas privadas, radios europeas.
Acabada la guerra, varias emisoras incautadas no vuelven a sus propietarios (Denia, Játiva, Málaga, Tarragona), y pasarían a manos públicas (Radio Málaga) o institucionales. Empezaba entonces otra época, oscura, que se volverá gris, y a la que la radio conseguirá sacar de su letargo, desde el interior y desde la clandestinidad exterior.
La lucha de la radio se encontraba entre lo privado y lo público. Funcionaban entonces 86 emisoras: las 68 emisoras privadas (3 desaparecen -Alcalá, Talavera, Tudela-), 63 en 1945 -4 cierres momentáneos hasta 1943, 8 propiedad de la SER), 16/20 emisoras en onda corta creadas por Falange durante la guerra con fines propagandísticos repartían su programa-ción en ese campo, el de la supervivencia, conviviendo con las cinco emisoras de RNE (Madrid, Barcelona, Coruña, Málaga y Huelva -Cuenca en 1945-) y a partir de 1941 con Radio SEU embrión de futuras Estaciones Escuela.

RNE Málaga, 1941 RNE Málaga, 1949

Armad Balsebre (2002), uno de los más reputados conocedores de la radio española, divide esta época de la radiodifusión -años 40- en tres etapas: la etapa nazi-fascista de los primeros momentos de la Alemania triunfal (1939-1942): en esta etapa Radio Nacional retransmite en español los noticiarios de las radios oficiales alemana e italiana; la etapa contemplativa posterior tras la anunciada derrota del eje (1943-1945); y, la etapa aperturista -nacional-catolicista- del final de la II Guerra Mundial y comienzo de la guerra fría (1946-51).

Durante la Guerra Civil el papel de la programación estaba destinado a forjar misiones de paz en la retaguardia. Marcada por el estilo de constante exaltación de emociones, las diferentes emisoras integradas en los distintivos EAJ y Radio Nacional de España acabarán integrándose en el Servicio de Prensa y Propaganda con bloques programáticos divididos en espacios musicales para heridos y combatientes, conexión con los diarios hablados de Radio Nacional de España, informativos de actualidad general, deportiva o religiosa y espacios dramáticos e infantiles.

El 8 de marzo de 1940, tras más de un mes de cierre, Radio Barcelona (R. España de Barcelona nº 1) reanuda sus emisiones.

Programación de Radio Barcelona: de 8 a 9 Campanadas desde la Catedral y Parte de guerra, música y servicio religioso; de 12 a 15 música, noticiario del Movimiento, 2º edición del Diario hablado y programa dedicado a Cataluña; de 18 h hasta la noche, programas en diversas lenguas, doctrina nacional-sindicalista, Diario hablado, música, programa de Auxilio Social y parte de guerra de RNE. RNE Barcelona tenía los mismos horarios.

En agosto de 1940 las emisoras de Unión Radio recuperan su independencia, la ocupación o cohabitación de instalaciones por parte de RNE concluyen en 1942 con la creación de la Red Nacional de Radiodifusión (REDERA), salvo quizás Sabadell (hasta 1944, según la emisora).

Emiten una una programación autónoma con excepción de las obligadas conexiones informativas con RNE-Diarios hablados-, retransmisiones oficiales, emisiones de propaganda falangista y misa dominical. Radio Madrid es autorizada a emitir durante cuatro horas, Radio Barcelona conecta con RNE para el Diario hablado (14.30 y 22 h.), junto a contenidos religiosos, de exaltación del régimen y de entretenimiento. En diciembre de 1940 organiza un concurso para aficionados al canto. Ese año, se reabre R. Castellón, cuya programación se basa en la música y en las consignas del Movimiento.

La radio se convirtió en el pasatiempo de las familias españolas, que se situaban en torno a ella en una época de penuria y hambre. El subsecretario de Prensa y Propaganda del Ministerio de Gobernación, Antonio Tovar, decretó la intervención de EAQ en 1941.

Terminada la intervención en las emisoras incautadas (1941), se comienza a organizar los cuadros de actores para emisiones dramáticas (Teatro en el aire, Radio Barcelona, 1942), publicidad dramatizada, fantasías radiofónicas y consultorios sentimentales. En ese momento la información radiofónica es el baluarte de la programación, pero la radio también es un medio de esparcimiento al que recurren las familias españolas para pasar sus ratos de ocio. A partir de julio de 1945, la administración franquista transfiere parte del poder otorgado a los falangistas a elementos católicos. Desde entonces irrumpirán con fuerza los programas de adoctrinamiento como los del Padre Venancio Marcos, uno de los precursores de la radio de casulla.

En 1945 Radio Barcelona inicia sus emisiones a las doce del mediodía con la sintonía y el siguiente lema: “ Sociedad Española de Radiodifusión (SER), emisora de Barcelona EAJ-1, al servicio de España y de su caudillo, el general Franco. Señores radioyentes, muy buenos días. ¡Viva Franco!, ¡Arriba España! “

En cuanto a licencias (1940), encabezan Barcelona (41.000), Valencia (24.000) y Madrid (22.000). En 1943 se recupera el canon por tenencia de receptores cuyo número estaba en un millón de uso particular o colectivo. Ese impuesto se pagará hasta 1964. (Anuario estadístico de España).

1950: 2,7 millones de receptores - 1960: 4,5 millones - 1968: 7 millones – 1975: más de 9 millones

Los espacios de mayor audiencia eran los informativos que se retransmitían en horas reservadas a las comidas y las cenas, durante 15 minutos, siempre intentando adoctrinar política y religiosamente a la audiencia. Ese mismo año, el 71% de españoles escuchaba la radio nacional (denominada REDERA), el 67% oía las noticias (68% los de la Red Alemana de Propaganda, 25% las de la BBC) y el 63% escuchaba también los programas musicales (Cómo escuchan los españoles la radio).

Se impusieron multas administrativas de 500 pesetas por sintonizar emisoras extranjeras con el receptor del bar de su propiedad. (21 de mayo de 1944, La Voz de Galicia)

La radio pública (emisoras de RNE y de Falange) queda entonces encuadrada en REDERA (1942-44) y cadena de Radio Nacional de España, inaugurando potentes emisoras en Madrid (120 kw, 1944) para dar cobertura nacional (salvo Canarias) y de onda corta para Europa y América. Se sumarán las nuevas de Valencia, Sevilla y estudios en Barcelona (1949).

RNE en Barcelona venia emitiendo de forma esporádica desde el 26 de enero de 1939. Desde 1947 edita la revista "Sintonía" con periodicidad quincenal y al precio de 4 pesetas. En 1952 la ARE sustituye a REDERA.

La radio privada por excelencia era la Sociedad Española de radiodifusión (SER), que a partir de 1940 arropaba a las emisoras de la Cadena Unión Radio. Controlaba ya 5 de las 8 emisoras comarcales existentes (8 en 1945, 3 asociadas más en 1948).



Radio Zaragoza, años 40 - plantilla de Radio Córdoba, 1949 Radio Teruel Radio Villena
La SER ocupó la parcela que más descuidada estaba, la del entretenimiento hasta erigirse en pugna con RNE en radio espectáculo. Los concursos, las variedades, el teatro, suponían salir al encuentro de unos recursos financieros que si, en el caso de RNE procedían de los presu-puestos del estado, en el de las emisoras comerciales guardaban una estrecha relación con su apelativo, la publicidad. La radio es el gran pasatiempo de entonces, la gran transmisora y creadora de la cultura popular de los cincuenta hasta la consolidación de la televisión. Por su cercanía, en emisiones locales, y el estrellato incipiente con las retransmisiones en cadena.

Contribuyeron a su desarrollo adelantos técnicos como el uso del magnetófono desde 1946 (entrevista a Juan Belmonte en R. Barcelona) que permite informar casi en directo (en 1947 RNE da a conocer la llegada de Evita Perón un minuto después del acontecimiento), las retransmisiones (partidos España-Alemania en 1942, Irlanda-España desde Dublín en 1947 por RNE,R. Barcelona y Radio España) o efectos sonoros (discos procedentes de Nueva York en Radio Barcelona en 1947).



la censura en la radio

Ya se dio durante la República, como estados de excepción, con restricciones para la propaganda política (disposiciones de Martínez Barrio, 1933 y 1934) y la publicidad (1935). Iniciada la guerra se prohíbe el funcionamiento de las emisoras particulares, considerando a los infractores como rebeldes.



El 15 de abril de 1930, Francesc Macià, el presidente de la "República Catalana", eliminó la censura informativa. En febrero de 1936 la Federación de Emisoras se quejaba de la prohibición de retransmitir actos de propaganda electoral.

Desde el principio trató Franco de controlar lo incontrolable, la opinión. Cambiar esto no estaba en mano del general, pero si que podía esconder todo aquello que no estuviera destinado a exaltar el régimen del Caudillo, con la censura. Para Franco la libertad de prensa era un serio inconveniente para gobernar. Incluso llegó a decir en una entrevista al diario The Evening Star que “el pueblo español goza de unas que son libertades desconocidas en el este y centro de Europa. Hay limitaciones a esa libertad, pero sólo aquellas que se necesitan para mantener el orden”.El Generalísimo sufría una marcada aversión por la democracia que él mismo justificaba diciendo que cuando en España la tuvimos no nos fue nada bien. Incluso se permitía el lujo de bromear con el tema de la libertad de prensa, llegó a comentar que le divertiría gobernar con libertad de prensa, caso que nunca sucedió. En agosto de 1936 se incautaron en Vigo 16 aparatos de radio instalados en establecimientos públicos por no sintonizar emisoras nacionales. En 1937 RNE vigila especialmente las informaciones relativas a operaciones militares y de política interior y exterior. Las emisoras privadas locales someten su programación a la censura de las Jefaturas Provinciales o Locales de Propaganda (1939). En aquella época el concepto de periodista era el de una persona que sólo tiene por misión el tener a “la verdad, a la patria y al servicio de ésta como principal objetivo”. Está claro que era imposible realizar una prensa libre en una España en la que todo estaba sometido a la figura de Francisco Franco. Y prueba de esta sumisión es que tras el 20 de julio de 1949, el primer periodista, el poseedor del carnet de prensa número uno era el propio Franco, y el segundo, Ramón Serrano Suñer. Las emisoras tenían prohibido emitir noticias ocurridas más allá de su localidad, y se les obligaba a conectar con el noticiario de Radio Nacional. Todas las informaciones de las agencias oficiales como Efe, Cifra y Mencheta iba directamente al Negociado de Censura, donde se vería si los textos eran lícitos o no. Sólo la corresponsalía de Alemania era ajena a este control (Orden de 6 de octubre de 1939 el Ministerio de Gober- nación). Destaca el hecho de que todo lo relacionado con el Caudillo estaba más que resaltado. Los documentos de la censura radiofónica se mantendrán vigentes y se reeditarán en varias ocasiones hasta el 22 de noviembre de 1977. En la zona nacional (agosto 1937), también se concretaron las normas y limitaciones a las que han de sujetarse los programas de música, los infantiles -para aleccionar sobre el sentido del Movimiento-, los dramáticos y hasta la apertura y el cierre de las emisiones -himno nacional y eslogan-. El 7 de marzo de 1941 se publican las normas básicas para la radiodifusión que se centran en una censura previa de anuncios y métodos curativos y una no censura para la Prensa del Movimiento. También controlaba la publicidad, prohibiendo la de los caramelos “Chupa Chups” por “pornográficos”

En cuanto a la música, en un principio se prohibió emitir música negra y swing, rumbas y tangos. “El tango fue considerado un baile pecaminoso y prohibido de bailar en público, a pesar de una demos-tración en el Vaticano para que el Papa comprobara que sólo era arte y destreza lo que algunos consi-deraban como lascivia; en estos años de mediados de los cincuenta, el bolero debió ser clasificado como algo maligno por las letras y, también, porque su ritmo perezoso permitía pegarse en el baile y no hay que olvidar que en algunas diócesis se prohibió, y hasta se llegó a amenazar con excomunión a las personas que acudieran a los bailes públicos y bailaran bien juntitos” (JM Rodríguez, “Rodri”).


RNE no era en el ente encargado de la censura, pero dado que tenía la mejor colección discográfica de la época, en sus archivos se recogen todos esos discos y también unas fichas señalando los temas censurados. Además, a los ejecutores de tan indignas directrices no les bastaba con catalogar a las canciones como prohibidas, sino que además rayaban los discos para que fuera imposible su ejecución. Motivo por el cual algunas grabaciones históricas se han perdido para siempre. “Radio Nacional de España no censuraba las canciones pero era la única que llevaba un fiel seguimiento de las prohibiciones” (JM Rodríguez, “Rodri”). En abril de 1972, se quiso rendir homenaje al actor español Jorge Mistral. Durante largas horas el locutor se dio la tarea de buscar en los anaqueles de la Fonoteca de la RNE un par de discos de poemas que el galán de la época de oro del cine en México había grabado años atrás. Desesperado por no encontrarlos, después de mucho batallar, se enteró del motivo de la desaparición de los acetatos: los censores los habían retirado de los estantes, ya que consideraban que un suicida no podía sonar en las ondas de la radio oficial. Canciones populares como “Cachito”, “El preso No. 9” o “Rico vacilón”, fueron retiradas de manera permanente de las ondas de la radio oficial, por lo atrevido o inmoral de sus letras. “Himno al amor” (L’Hymne à l’amour), había sido proscrita para su transmisión por haber sido escrita por la cantante Edith Piaf a su amante Marcel Cerdan; o que el LP “Cole en español”, del estadounidense Nat King Cole, formaba parte de la nómina de los ‘no radiables’, gracias a temas subidos de tono como “Ansiedad”, “Acércate más”, “Perfidia” y “Ojos verdes”, éste último por hacer referencia a un amor mercenario, y se suprimió “El bodeguero”, por no querer borrachos en las ondas. Caso similar sufrió “El gavilán pollero”, en voz del mexicano Pedro Infante, que a pesar de su tono jovial, incluía frases que inquietaban a los castos oídos de españoles de aquella época, como “sin mi polla yo me muero”. O la archipopular “Bésame mucho”, escrita por la mexicana Consuelito Velázquez Torres, que llegó al colmo de ser prohibida ¡hasta en la versión instrumental! , fue el primer disco censurado en la voz de Lucho Gatica.
También levantaban recelo las letras que ponían a Dios por testigo. Así le sucedió a Lorenzo Barcelata con “María Elena”, que en su parte medular decía: “Ya todo el corazón te lo entregué, eres mi fe, eres mi Dios, eres mi amor”. Suprimidas también las letras que mezclaban amores terrenales con el divino: Siempre fuiste la razón de mi existir, adorarte para mi fue religión…. Y si ya no puedo verte, por qué Dios me hizo quererte para hacerme sufrir más…”
Aún cuando estos discos se podían comprar en cualquier tienda de la Gran Vía o la calle de Alcalá, o escuchar en el tocadiscos de casa y en las salas de fiestas, su difusión radial era mucho más estricta. Por este motivo el gobierno franquista, primero desde la Vicepresidencia de Educación Popular y luego desde el Ministerio de Información y Turismo, exigía a las compañías discográficas una trascripción textual de las letras, método que mostró su falibilidad en la década de los setenta, cuando se trataba de calificar jadeantes temas como “Could It Be Magic” (Donna Summer) o el “Je t’aime, moi non plus” (Serge Gainsbourg y Jane Birkin). En 1967, fue Serrat el censurado tras negarse a cantar su eurovisivo “La, la, la” en castellano. En una última época se prohibieron los considerados políticamente subversivos. En 1976 eran más de 4000 los títulos prohibidos, entre ellos el francés Brassens; el último, “Y en esto llegó Fidel”. (*)
En Francia, “Le déserteur” tuvo que cambiar su letra, radiándose la versión que decía “Monsieur qu’on nomme grand” en vez de la original “Monsieur le Président”, durante la guerra de Indochina.

En cuanto a la política, RNE llegó a censurar noticias como la visita de un ministro a la Unión Soviética y se retrasó la confirmación de la muerte de Carrero Blanco.

Otro ejemplo de finales de los 60 fue la entrevista que Miguel de los Santos hizo a Pablo Neruda en Viña del Mar y que los censores del Ministerio tuvieron retenida durante varias semanas hasta que Basilio Gassent consiguió hacerla pasar con los menores cortes posibles.

En la Argentina de 1982, la noche del 1° de abril, muchos medios conocían el inminente desembarco de las fuerzas argentinas en Malvinas, pero las radios de todo el país recibieron una orden militar: no divulgar anticipos hasta la madrugada siguiente. Ahí nació el proceso de control y censura, que se acentuaría con el curso de la guerra. En la inmensa mayoría de los países africanos, la radiodifusión ha sido el medio más controlado tanto por razones técnicas como políticas. En Venezuela, Chavez ha cerrado una treintena de emisoras críticas con su régimen.



La censura política ha permanecido en la democracia. Un ejemplo lo encontramos en la tertulia La trastienda (Cadena SER), suprimida por presión del ejecutivo al haberse criticado al gobierno.Recientemente, dos periodistas de la SER han sido condenados por el hecho de informar verazmente. * otro títulos en el capítulo de Programación: musicales, en informativos, y otros comentarios con Basilio Gassent en Rabiografías.
radio en Europa

En Europa se habían creado Radio Suiza Internacional (1935), Radio Praga y Radio Renascença (1936), Radio Sofia (1937), Radio Rumania Internacional, Radio Tirana y la EIR griega (1938), Radio Andorra (1939), Radio Monte Carlo (1943), se nacionalizó la RAI (1945) y aparecen París Inter (1947, actual France Inter -1963-) y la nueva Deutsche Welle (1953). Emitían 14 emisoras en onda larga (1939), siendo las más cercanas París, Londres, Luxemburgo y Hilversum (Holanda), llegando a ser 23 (1948). Desde 1931 existía Radio Vaticano, nació Rádio Renascença en Portugal (1937) y otras emisoras confesionales en distintos países (en Estados Unidos la primera emisora católica data de 1925). También en 1931 lo hizo en Ecuador una emisora protestante, con vocación de amplia proyección internacional: La Voz de los Andes.

En la Alemania nazi la primera prioridad es hacer escuchar la voz de los líderes del partido y la única forma era mediante la radio. Los métodos propagandísticos ideados por Goebbels traspasaron las fronteras de todos los países gracias a la red de Radiodifusión (transmisores de 100 Kw. en Breslau, Hamburgo, Heilsberg, Mühlacker, Munich, Dobrochov y Dobl).

Orson Welles consiguió en 1938 que los oyentes que sintonizaban en la CBS La guerra de los mundos y no escucharon la introducción, pensaran que se trataba de una emisión real de noticias, provocando el pánico en las calles de Nueva York y Nueva Jersey (donde supuestamente se habrían originado los informes).

Era un domingo por la tarde y muchas familias regresaban a sus hogares después del fin de semana. La mayoría sintonizaba el popular show del ventrílocuo Edgar Bergen pero cuando éste pasó el micrófono al engolado cantante Nelson Eddie, millares de oyentes cambiaron de dial hasta dar de bruces con un angustiado locutor que narraba, en directo, el aterrizaje de un platillo volante en una pequeña localidad de Nueva Jersey. La comisaría de policía y las redacciones de noticias estaban bloqueadas por las llamadas de oyentes aterrorizados y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gas de los marcianos.

En 1939, Radio Polonia cesa sus emisiones anunciando la invasión alemana y quedan tres emisoras en Austria. En 1940, Radio Vrij Nederland (Radio Free Netherlands) transmite via Paris-Mondial, le relevará Radio Orange. El general de Gaulle pronunció el 18 de junio de 1940 en la BBC (Radio Londres), su famoso llamamiento a la Resistencia francesa, y la emisora clandestina alemana Radio Humanité presionará a los comunistas franceses -con ayuda de Rusia- para que no se incorporen a filas. En agosto de 1941 Ridruejo justifica en una emisión de Radio Berlín la participación española en la guerra. El gobierno colaboracionista de Vichy crea Radio Révolution (1942) y Radio Cherbourg será la primera emisora aliada en Francia (1944). En Estados Unidos aparece American Broadcasting Company -ABC-, en 1943.

La única grabación de la voz de Falla tuvo lugar en Radio Mundo (Buenos Aires) en diciembre de 1940. Se crea la Unión Europea de Radiodifusión (1950) y el Comité Consultivo Internacional de las Comunicaciones de Radio (CCIR) divide en 1953 el espectro de frecuencias de las ondas de radio, en las bandas y utilizaciones más importantes. Aparece entonces la estereofonía (1953). En 1956 se fundó la Voz de Argelia Libre -emisora del FNL- y fue la portavoz de la pugna contra el estado francés durante la guerra de liberación (1954-1962).

La Radio Nacional de Laos empezó siendo clandestina (1960). Ya en los 70, la canción “Grândola vila morena” fue el punto de partida en Radio Renascença para la Revolución de los claveles en Portugal (1974).





¡ Aquí, Radio Andorra !  (1939-1981/84): instalada al borde del Lago Engolasters a una altura de 1640 metros, los españoles podíamos escuchar sus emisiones de "Discos Solicitados" por medio de los cuales se enviaban dedicatorias y saludos entre los familiares españoles y emigrantes en Francia.

Radio Andorra emitía entonces en 824 Kc/s (364,4 metros) con 60 Kw y en onda corta con 25 Kw en la banda de 50,16 metros, pasando posteriormente a 701 kc (AM). Su programación consistía sólo en música (El concierto de los radioyentes) y publicidad. Las emisiones eran en francés de 6 a 21 horas y en español de 22 a 1 de la madrugada, con una hora bilingüe. En onda corta tuvo emisiones en inglés (World Music Radio, Adventist World Radio), neerlandés y sueco (6230 y 6215 SW), y portugués en AM (1975). Contaba con 1,7 millones de oyentes en 1972, y se oía hasta en Sidi-Ifni. La voz de la sintonía corrió a cargo de la religiosa Victoria Zorzano o Lydia Linares (Lidia Merino), según fuentes.

Inaugurada el 7 de agosto de 1939, al día siguiente, estando Europa a un mes de iniciarse la guerra, suspendió sus emisiones.  Un año después, en el mes de abril de 1940, reanudó sus transmisiones habituales. Esa estación era una de las pocas emisoras europeas que podían emitir su programación con la venia del gobierno de Berlín, pero los Aliados, por su parte, tampoco podían controlarla, debido a la neutralidad del Principado de Andorra. Radio Andorra es una pera en dulce para un gobierno necesitado de buena imagen. Se escucha en todo el país y en los años 50 con una potencia de 300 kilowatios barre toda la España franquista. Masacrada mediáticamente por Radio España Independiente, Estación Pirenaica, la BBC o Radio París, necesita kilowatios para oxigenarse.

Sus directores fueron los señores Lafont (1939-45), Perrot (1946-1951), Benoit (1951-1953), Deleris (1953-54), Dahovist (1954-62), Degoy (1962-75), Jean Marquet (1975-1981) y Gualberto Osorio, su último director, de 1981 a 1984.

Tanto los Aliados como los alemanes se acusaban unos a otros de usar a la emisora para actuar en favor del otro. Por haber apoyado a los alemanes durante la guerra, luego de la liberación de Francia, el Gobierno del General De Gaulle juzgó en ausencia a su propietario y lo condenó a muerte por colaboracionista. El propietario de la radio huye a España donde fue protegido por el gobierno de Franco. Cuando las relaciones entre Franco y los Aliados comenzaron a cambiar  -debido a su oposición en contra de los comunistas- temiendo caer en manos de la justicia francesa, decide escapar a Suiza. Mientras tanto, la radio es interferida por orden del gobierno francés, haciendo imposible su recepción en Francia y parte de Europa.  Los bienes que el propietario de la emisora poseía en Francia, fueron confiscados. Tras “importar” el equipo directivo de Radio Tánger (1962), sufrirá la competencia de una segunda emisora, Ando-Radio, Radio Vallée d’Andorre (1961), la actual Sud Radio.

En Gibraltar, Radio Gibraltar emite regularmente desde 1958.
Emisoras en España (Diccionario Enciclopédico Espasa-Calpe / INE: Anuario 1954 / Ángel Faus: La radio española hoy): en realidad eran más, el Anuario de la Prensa Española establece 78 en 1945 y 112 en 1955; 1936: 63 emisoras (varias fuentes) o 67 (La censura radiofónica en la España nacional): 4 nuevas

Las más potentes eran RNE en onda corta (40 kw), Radio Zaragoza (30 kw), RNE Barcelona (25 kw) y RNE Arganda/Madrid y Coruña (20 kw), 49 emisoras de 200 watios y 5 de aún menor potencia (1953).


Tras el embrión de Radio SEU (1941), y la Academia Radio Juventud (1947), desde 1948 y en los primeros años cincuenta, se produciría el boom de las estaciones-escuela, vivero de futuros grandes profesionales. Situadas en la misma franja del espectro que las emisoras locales, aunque con distinta vocación, estas emisoras que emitían en onda corta quedarán regularizadas (emitiendo en AM) en la CAR, Cadena Azul de Radiodifusión (1958) con la denominación de Radio Juventud.

Sus fines son “formar valores jóvenes al servicio de la radiodifusión española y la tarea de coadyuvar en la tarea formativa, política, religiosa, patriótica y cultural tendiente a elevar el nivel de todos los españoles“. Entre los personajes formados o vinculados a la cadena estaban nombres del periodismo español actual de tanto renombre como Jesús Alvarez, Francisco Cantalejo, Jaime Campmany, Gabriel Cisneros, Luis del Olmo, Clara Isabel Francia, José María García, Narciso Ibañez Serrador, José Luis López Vázquez, Máximo, José Luis Pecker, Encarna Sánchez o Eduardo Sotillos.

Así mismo aparecen otras emisoras dependientes de sindicatos (Radio Teruel, Radio Costa Dorada) o de Falange (Alicante, León, Monóvar, Olot, Ripoll, que quedarán integradas en la REM (con Radio Vich o Radio Roda), en 1954 habría en total 39 emisoras dependientes de organismos públicos (Ángel Faus).

En 1952 se aprueba el Plan de Radiodifusión en onda media: el estado se reservaba la propiedad de las radios nacionales superior a los 20kw, 12 emisoras comarcales (en la práctica R. Barcelona y R. España de Barcelona, R. Madrid y R. España de Madrid, R. San Sebastián, R. Sevilla y R. Valencia), 50 emisoras locales que emitían entre 1492 y 1500 Kc (la mitad pertenecía a la SER). Tres años más tarde se otorgarían las licencias definitivas, hasta ahora con vigencia de 12 años. La SER obtiene 5 emisoras (teniendo 23 asociadas en 1955). Las restantes, entre R. España de Madrid, R. España de Barcelona (REBSA) y Radio Intercontinental. Esta última, propiedad de Serrano Suñer, consigue en un principio formar una cadena con la asociación de unas 25 emisoras, y R. Toledo creará la Rueda de emisoras Rato con media docena de asociadas que acaba conectando con la SER en los años 60.

Radio Córdoba fue pionera en establecer conexiones en cadena desde los años 50: REM (corridas y fútbol), RNE (Tablero deportivo),

R. Toledo/ Rato, SER (Cabalgata fin de semana, Ustedes son formidables), Radio Intercontinental (hasta 1978) y desde entonces integra la SER. Hacia 1962, aparte de la emisora local (R. Córdoba), tan sólo R. Sevilla, R. Andorra (por la noche), La Pirenaica (onda corta), y supuestamente RNE Sevilla.

Radio León llegó a tener un sus momentos de máximo esplendor más de 6.500 socios titulares, lo que suponía, teniendo en cuenta que cada familia tenía una media de cuatro miembros, recordemos que Franco premiaba la natalidad y la Iglesia quería familias numerosas, un total de casi 26.000 personas. Teniendo en cuenta que la ciudad contaba con poco más de de 35.000 habitantes, está claro que León colaboraba al máximo con la emisora decana.

Por otra parte, en 1953 RNE crea un programa cultural de dos horas por la noche (el futuro Tercer Programa) y en 1954 se regulan las emisoras de Falange y estaciones-escuela que emitían en onda corta, creándose la Red de Emisoras del Movimiento (REM). Una tercera cadena institucional agrupa a las emisoras sindicales, reconocidas en el decreto de 1953 (como ECS) y denominada Cadena de Emisoras Sindicales (CES) en 1969.

Hasta 1957 aumenta enormemente el número de emisoras, legalizadas entonces, clausurándose las consideradas no legales.



R. Juventud de Llobregat y Mérida - R. intercontinental (1953) - Radio Centro (CES) - Radio ECCA (1965) - R. Popular de Asturias

Una nueva cadena privada y confesional nacerá a partir de las emisoras parroquiales surgidas en núcleos rurales desde 1951-52: la COPE (1959). La iglesia consigue así lo que partido y sindicato ya poseen.



En 1952 se publica el primer número de la Revista "Ondas", en un principio como "Revista de Radio Barcelona" y que a partir del Nº. 8 se denominaría "Revista de la SER", continuando con la que ya editaba la Revista "Ondas" desde Madrid como "órgano oficial de Unión Radio" en 1925.
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