Iberia-navarra



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IBERIA-NAVARRA

Isaac Albéniz

(1860-1909)

Álbum compuesto por las doce Piezas más importantes del magistral autor Isaac Albéniz, las cuales son fielmente interpretadas por la pianista Alicia de Larrocha.


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IBERIA-NAVARRA

Isaac Albéniz

(1860-1909)



Traductor:

Sandra Lorena Correa Guzmán

Luis Armando Mondragón Mina

IBERIA
IBERIA-NAVARRA

Isaac Albéniz

(1860-1909)
Lado 1

PRIMER CUADERNO


  1. Evocación

  2. El Puerto

  3. Corpus Christi en Sevilla

Lado 4


CUARTO CUADERNO

  1. Málaga

  2. Jerez

  3. Eritaña

NAVARRA
Lado 2



SEGUNDO CUADERNO

  1. Rondeña

  2. Almeria

  3. Triana

Lado 3


TERCER CUADER NO

  1. El Albaicín

2. El Polo

3. Lavapiés




ALICIA DE LARROCHA, Piano

ALICIA DE LARROCHA
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Discípula favorita de Frank Marshall, sucesora de la escuela pianista de Enrique Granados y su primera colaboradora y discípula. A la edad de cinco años, Alicia de la Rocha dio su primer concierto público en Barcelona, su ciudad natal. Más adelante, a la edad de once años actuó con extraordinario éxito con la orquesta sinfónica de Madrid, dirigida por el maestro Fernández Arbós. Alicia de Larrocha comenzó su carrera como concertista en 1940, su nombre empezó a aparecer en los programas filarmónicos más importantes y ha sido continuamente solicitada por las orquestas sinfónicas más destacadas.

Alicia de Larrocha empezó sus presentaciones en el extranjero en 1947, apareciendo en las ciudades más importantes de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, alcanzando las aclamaciones de todos.

En 1956, formó un dueto con Gaspar Cassadó, dedicado a la interpretación del repertorio de sonatas para piano y violonchelo, alternando por un período de tres años consecutivos sus presentaciones como solista en recitales y conciertos.

En 1960, el 30 de noviembre en el auditorio de la UNESCO, para el centenario de Albéniz, de Larrocha dio numerosos recitales de este gran artista, el ser más notable en París. En este mismo año, recibió el Gran Premio Record titulado "Academy Charles Cros" de París, por su grabación completa de la Suite Iberia de Albéniz.

Alicia de Larrocha también se ha desempeñado en el desarrollo de una labor docente meritoria. También, desde 1959 ha sido la directora de la Academia Marshall de Barcelona y profesora del "Curso Internacional de la interpretación y la información de la música española" ("Música en Compostela"). Por otro lado, en 1962 fue condecorada con la cinta de la Dama de la Orden Civil, obteniendo además la Medalla de Oro de la Academia Marshall (Bacelona1943), la Medalla de "Harriet Cohen International Music Awards" (Londres1956), y la Medalla Conmemorativa Paderewsky (Londres 1961).

Sucesora en la línea directa del arte interpretativo de Enrique Granados, Alicia de Larrocha ha sido calificada como fiel exponente de la más auténtica tradición interpretativa de la música española.



ISAAC ALBÉNIZ

Si una de las características esenciales de un verdadero creador es su evolución constante en la búsqueda de una forma particular de autoexpresión, está claro que las obras para piano de Albéniz son un excelente ejemplo de este proceso en su forma más elevada del desarrollo.

Sus primeras composiciones, mazurcas, valses, marchas nupciales, etc., son un fiel reflejo de una época en la que la música de cámara tuvo una gran influencia sobre un público tradicionalista, no ávidos de innovaciones y todavía inmerso en el culto de la segunda mitad del siglo XIX.

Es obvio que Albéniz no podía romper bruscamente con toda una tradición histórica. Él pasó muchos años trabajando antes de que finalmente encontrara su verdadera personalidad. Esta labor ininterrumpida, durante la que fue su propio maestro (dado que Albéniz es un verdadero artista autodidacta de nuestro tiempo), finalmente lo liberó de todos los prejuicios y las reglas que se encuentran comúnmente en los tratados escolásticos. Esto le permitió el libre desarrollo de su gran talento. Los resultados de este esfuerzo perseverante se pueden ver en la obra triunfante e impetuosa de su inmortal IBERIA - la más importante obra española para piano.

El genio de este gran artista encontró su expresión más auténtica en el piano, que llegó a dominar a la perfección, transmitiéndonos uno de los mensajes más profundos y personales sobre este instrumento.

El "IBERIA" es verdaderamente el trampolín para una de las etapas más brillantes de la música española. Por primera vez la música nacionalista, basada en la esencia del folclore nacional, celebró un atractivo universal y marcó el camino para toda una generación de compositores a seguir.

Si una de las más grandes ambiciones de todos los artistas es enriquecer el lenguaje musical, aportándole nuevas ideas, entonces se puede decir que Albéniz ha logrado plenamente esta meta, porque ha descubierto los efectos sonoros del piano y los métodos de la armonía que son necesarios para aumentar la gama de posibilidades de este bello instrumento .

IBERIA: EVOCACIÓN

Como su título lo indica, es sobre todo una página poética perfectamente colocada como frontispicio de IBERIA. H. Collet creyó oír (probablemente en el segundo tema) un fandanguillo Vasco, pero esta afirmación parece un poco audaz.

Aquí, más que en cualquier otro movimiento de su obra, se puede notar el estilo particular de Albéniz, que consiste en la elaboración de sus propios temas con una esencia total de la música española en lugar de capturar ritmos particulares o canciones especiales.

El primer tema en La bemol menor, es, en efecto, una evocación que culmina en un patrón de carácter rítmico que es apropiado para el baile.

El segundo tema, el cual tiene características de "Copla", se presenta con tonos bajos de registro y mantiene el mismo patrón rítmico del primer tema, a pesar de que su creciente movimiento melódico es menos pulido. El conjunto de "EVOCACIÓN" puede parecer una pieza fácil debido a su naturaleza tranquila, pero muestra una sensibilidad rara vez superada.

EL PUERTO

Se supone que se refiere al puerto de Cádiz. Albéniz parece haber previsto que en un "colmao" (bar) del puerto, el cual contiene el ritmo del "Zapateado" en sus tonos profundos, como por ejemplo, el bordón de la guitarra, continúa como un elemento básico de la unidad a lo largo de la pieza. Su ritmo está cubierto por la melodía del "Zapateado", no por los tonos chillones como algunos biógrafos han pensado oír. El autor pide brusquedad para algunos patrones, y es evidente que significa el fuerte chasquido de tacones imperiosos. Usando estos dos patrones simples, la pieza pasa a través de diferentes tonalidades antes de desvanecerse suavemente en algunos tenues acordes.



CORPUS CHRISTI EN SEVILLA

Esta es tal vez la pieza más sencilla de explicar de la Iberia, aunque no es la más fácil de ejecutar en el piano. Se trata de relacionar una impresión tomada de celebración del Corpus Christi en Sevilla. La procesión parece acercarse con su característico ritmo de los tambores, y rápidamente descubrimos la melodía popular de la "Tarara”. Poco a poco se toma su forma y la intensidad de las modulaciones sucesivas y adornos armónicos.

La copla, un elemento inseparable en la obra de Albéniz, cubre la "Tarara" y se extiende majestuosamente sobre la flexibilidad del piano. Hay un nuevo aspecto de la "Tarara" en su forma rítmica y una evocación de sonoridades exquisitas que se obtiene a través de un desarrollo de gran virtuosismo que culminó con la presentación del tema en un ritmo ternario. En este trabajo típico de Albéniz, justo cuando el momento de exaltación causado por la impresión que uno recibe ha pasado, parece que el artista se queda solo en la meditación melancólica.

RONDEÑA

Albéniz ha basado su joya musical en el tempo de las "peteneras". Su presentación tiene un mayor ritmo que el valor melódico, y es de verdadera alegría. Por otro lado, su extrema rotación original de 6/8 a 3/4 de tiempo nos da la esencia de las "peteneras". Poco a poco un movimiento melódico de gran expresión se desarrolla en medio de la obra" poco meno mosso". Se adquiere un hermoso contraste de sonoridades en la encantadora copla "rubato". El último tercio de la "Rondeña" se compone de una recapitulación con modulaciones de gran belleza y tonalidades en pisos.



ALMERIA

Esta es una página en la que todo parece lleno de transparencias sonoras e indolencias rítmicas. Aquí, Albéniz juega magistralmente con un contraste de los modos mayores y menores, tomando como pedal permanente la nota Sol. La copla de "Almería" ha sido descrita por algunos como "tarantas" y por otros como "carceleras”.

Se trata realmente de una creación puramente albeniciana, tomando como fondo el estilo del "fandango". Esta copla, también en pianísimo, es melancólica y superpone el ritmo continuo con su melifluencia. Es curioso que antes y después de la copla, 13 acordes sonoros expresivos que forman un marco. ¿Qué era lo que Albéniz quería mostrarnos con esto?, tal vez nunca lo sabremos. Lo que es seguro, es que este acento melancólico se transforma en pasión. Cinco acordes más anuncian la nueva apertura de las coplas en una versión sonora de tono más alto, ahora, como si fuera la voz de una mujer. Almería es una de las mejores páginas de la "IBERIA", pero por desgracia no es una de las más comprendidas.

TRIANA

Triana es el nombre de un antiguo barrio gitano de Sevilla. Albéniz lo vio como una apoteosis de colores que se sugiere el ritmo continuo de "siguiriyas." El tema central es citado por Joaquín Turina como una de las páginas más inspiradas en la historia de la música y como una de las melodías que se mueven dentro de los límites más estrechos. Aquí, Albeniz da una perfecta lección de desarrollo, presentando el tema en diversas formas y tonalidades con efectos sorprendentes y geniales. Una vez más se juega con el ritmo porque la característica definitiva del tema llamado melodicidad, es similar en su configuración con el tema inicial de ritmo, produciendo una fusión, una unidad admirable.



EL ALBAICÍN

El sonido de una guitarra se escucha en el barrio gitano de Granada. El autor se pregunta por la melancolía. Con el fin de ser capaz de tocar el "Albaicín," uno debe penetrar esta esencia esotérica que impregna su música. Luego, después de un silencio, se oye la copla, en esta ocasión se duplicó en la octava, porque Albéniz es un armonizador de exquisita sensibilidad y sabe que las cuerdas de la guitarra son el único vehículo posible de armonía para la copla. Un nuevo paso rítmico, casi fugaz, y luego otra vez la "copla", pero esta vez más aguda, más penetrante, y apasionada. El cambio de los tonos se hace transparente y siempre sorprendente por su simetría y su belleza plácida. Un nuevo paso rítmico da entrada a un fortísimo en la copla que ahora emana como un grito final de dolor.



EL POLO

Se ha dicho que al interpretar el Polo, Albéniz tenía un espíritu melancólico. Como es el caso de muchos otros “cantos ", el Polo requiere que el cantante posea un alma de angustia. Por encima de todo, la tristeza se expresa en el canto del Polo, pero aquí Albéniz ve más el baile que el canto. Además, el autor considera el ritmo suficiente para expresar este picante y tristeza resignada; un breve patrón que se repite con una consistencia increíble nos hace entender las contorsiones de los movimientos extremos de la bailarina. Siempre es así. Como pasa por las diferentes tonalidades, el fuego se convierte en dolor ardiente. Hoy en día, los compositores de ritmo han utilizado el Polo de Albéniz como un antecedente inspiradoramente feliz.



LAVAPIES

“Barrio Popular de Madrid”, dice la edición de subtítulos. Sí, el barrio popular donde se oye el baile de la "habanera", interpretado por una calle organillo feliz. La confusión melódica introducida por Albéniz en la partitura se asemeja al fallo de encendido de las válvulas de las tuberías de este instrumento. Al final, después de un pasaje rítmico elegante compuesto de tripletas rotas, aparece lo que podríamos llamar el estribillo de la "habanera".

Estamos asombrados de la cantidad de color local que Albéniz era capaz de sentir y transmitir. Albéniz hizo una apoteosis de la danza "en Lavapiés," al igual que Ravel hizo en "La Valse", pero esta vez en un pequeño baile escondido en la música del organillo y puesto en ritma por dos rufianes del viejo Madrid.

MÁLAGA

Esta es una de las piezas más difíciles de ejecutar. En realidad, se pone en marcha al ritmo de una danza que en su esencia representarían las "malagueñas”. Pausadamente las estrofas, admirablemente entrelazadas con el ritmo principal, obtienen un alto nivel de tono. La configuración rítmica de los tres temas que componen la pieza es interesante porque un movimiento binario se une a una medida ternaria. Málaga, en su esencia, es una de las piezas más apasionadas de la Iberia.



JEREZ

"Jerez o elegancia " es la definición que el profesor Tomás Andrade de Silva da a esta pieza. De hecho, no es una reiteración sutil que solicita la medida perfecta en una repetición continua de sus variaciones. En Jerez, Albéniz parece haber hecho una síntesis psicológica sonora de una Andalucía refinada y aristocrática.



ERITAÑA

La "Venta" (posada española) de Eritaña, situada en las afueras de Sevilla, recoge una gran cantidad de la verdadera belleza de Andalucía, a pesar de que con demasiada frecuencia se ha convertido en un lugar común para los turistas. Albéniz ha visto en "Eritaña" un canto (canción) en honor a las “Sevillanas". Sería difícil evocar este baile andaluz en una más bella variación. El compositor primero establece el tema de las "Sevillanas” y luego siempre con el ritmo constante se desvía poéticamente hasta obtener la imagen visual que desea.



NAVARRA

Albéniz no terminó esta composición dedicada a la pianista francesa Marguerite Long, de manera que esta quedó para que el compositor Deodat de Severac la completara. No hay en Navarra, como en todas las piezas de la Iberia (Suite a la que probablemente pudo haber pertenecido), ningún motivo directo de los auténticos temas populares, sino más bien un estilo especial de cantar que es la esencia de una región. Por lo tanto, no se puede encontrar directamente la Jota en "Navarra ", como parece lógico pensar a primera vista. En lugar de esto, Albéniz introduce el ritmo de la Jota por medio de una estilización sublime, llena de espíritu y energía que transcribe libremente el personaje, si no es la música, de la región de la propia Navarra. Debido a su complejidad y su inmensa riqueza, es difícil seguir con claridad en este trabajo la línea melódica de un lirismo incomparable.




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Para tener una mejor comprensión de la vida de Albéniz, se recomienda ver la película “Las aventuras extraordinarias del serial musical Albeniz” del año 1947, dirigida por Luis Cesar Amadori.

IBERIA-NAVARRA

Isaac Albéniz

(1860-1909)

Traducido por:

Sandra Lorena Correa Guzmán

Luis Armando Mondragón Mina

Bibliografía:

Diccionarios:

Iate

Tomado de: http://iate.europa.eu/switchLang.do?success=mainPage&lang=es


Linguee

Tomado de:

http://www.linguee.es/espanolingles/search?source=ingles&query=
Tesauro

Tomado de:

http://databases.unesco.org/thessp/

Agradecimientos:

Alexandra Suaza Restrepo

Álvaro Eduardo Cano Betancourt



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Facultad de Educación

Programa de Lenguas Modernas

A.E.P. Traducción II

Prof. Alexandra Suaza Restrepo

Diciembre de 2013


A.E.P. Traducción II

Prof. Alexandra Suaza Restrepo



Diciembre 2013
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