Iglesias Cristianas de Dios [122] Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]



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Iglesias Cristianas de Dios
[122]


Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]

(Edición 21 199950624-199991205)

Este artículo importante rastrea las Iglesias Sabatistas del primer siglo en el Medio Oriente, Europa y a todo lo largo de Asia. Cubriendo un intervalo de tiempo de algunos dos milenios, es un registro comprensivo no solo de las Iglesias sino que también de los largos a los cuales el sistema rindiendo culto al domingo fue a erradicarlas bajo la persecución.

Christian Churches of God

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Tr. 2004 por François Sylvain



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Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]



Historia
De un estudio de la historia de las Iglesias Sabatistas podemos hacer conclusiones importantes sobre ellas y también podemos ver un sistema de observancia que muestra que el modelo bíblico establecido por Cristo nunca a cesado. Hay un número de ejemplos importantes que enseñan una historia secuencia de las Iglesias Sabatistas a lo largo del mundo Cristiano primitivo y en Europa antes y durante la Edad Media. Éstas continúan dentro de y a través la Reformación. Las Iglesias Sabatistas, también llamadas Sabatati, han existido en una fase u otra sobre un gran parte del planeta. Estas Iglesias también parecen, en su parte central, desde sus fases tempranas, haber guardado los Días Santos.
La observancia del Sábado era muy difundida y parece haber tenido oposición por Roma. Estuvo guardado en Egipto como el Papiro Oxyrhynchus (c. 200-250 DC) dice:
Excepto hagan del sábado un sábado real [Gr. hagan un sábado del sábado], no verán a el Padre (The Oxyrhynchus Papyri, Pt. 1, p. 3, Logion 2, versículo 4-11, London: Offices of the Egyption Exploration Fund (Oficinas del Fondo Egipcio de Exploración), 1898).
Origen también mandó que se guardara el Sábado
Después del festival del sacrificio continuo [la crucifixión] es puesto el segundo festival del Sábado, y es digno de cualquiera que es virtuoso de entre los santos que guarden también el festival del Sábado. Permanece por consiguiente uno sabbatismus, es decir, una observancia del sábado, para el pueblo de Dios [Hebreos 4:9] (Homily on Numbers 23, para. 4, in Migne, Patrologia Græca, Vol. 12, cols. 749, 750).
Igualmente la Constitution of the Holy Apostles (Constitución de los Santos Apóstoles) (Ante-Nicene Fathers, Vol. 7, p. 413; c. tercer siglo) dice:
Guardaras el Sábado, a causa de Él quien cesó de Su obra de creación, pero no cesó de Su obra de providencia. Es un descanso para la meditación sobre la ley, y no para la pereza de las manos.
Lo guardando del Sábado, la posición que tuvo originalmente la Iglesia, se había extendido al Oeste a Europa y de Palestina se había extendido al Este a India (Early Spread of Christianity (Propagación Tempranal de la Cristiandad) de Mingana, Vol. 10, p. 460) y después a China. La introducción del guardando del Sábado a India causó una controversia en el Budismo en el 220 EC (era actual). En acuerdo a Lloyd (The Creed of Half Japan, p. 23), la Dinastía Kushan de India del Norte llamó a un concilio de sacerdotes Budistas a Vaisalía para traer uniformidad entre los monjes en la observancia de su Sábado semanal. Algunos habían estado tan impresionados por los escritos del Antiguo Testamento que habían empezado a guardar el Sábado.
Los Sabatati de Europa no eran una fuerza insignificante. La Iglesia establecida en Milán guardaba el Sábado.
Era la practica generalmente de las Iglesias del Este, y algunas Iglesias del Oeste... Porque en la Iglesia de Millaine [Milán]; ... parece que el Sábado fue tenido en alta estima... No que las Iglesias del Este, o ninguna de las otras que observaban ese día estaban inclinadas al Iudaisme [Judaísmo]; pero que se juntaban en el día Sábado para adorar a Iesus [Jesús] Cristo el Señor del Sábado (Dr. Peter Heylyn History of the Sabbath, London 1636, Parte 2, para. 5, p. 73-74; ortografía original retenida).
Las Iglesias del Oeste bajo los godos habían supuestamente caído en la negligencia del Sábado por la influencia de Roma aunque los godos mismos no eran Católicos pero eran Subordinacionistas o así llamados arios. Sidonius dice que bajo Theodoric en 454-526
Es una realidad que era anteriormente la costumbre en el Este guardar el Sábado en la misma manera como el Día del Señor y tener asambleas sagradas mientras del otro lado, la gente del Oeste, contendiendo por el día del Señor, ha abandonado la celebración del Sábado (Apollinaris Sidonii Epistolæ, lib. 1,2; Migne, 57).
Sin embargo los godos del Oeste quienes se movieron a España y Galo Sureño eran adopcionistas y fueron referidos como Bonosianos según se alega de Bonosus de Sárdica quien enseñó que José y María tuvieron hijos. Él fue clasificado con Marcellus y Photius, entonces indicando que eran de mente similar con respeto al Sábado y la ley.
Eso parece ser apoyado también por el hecho que Marseille fue la oficina principal de los predestinacionistas del Oeste (Massilianos), los cuales hicieron erupción allí y fueron finalmente condenados como Pelagianismo (probablemente incorrectamente) en Orange en 529 (ERE, Sects, Vol. XI, p. 319).
Del canon 26 del Concilio de Elvira (c. 305) parece que la Iglesia en España había guardado el Sábado. Roma había introducido la practica de ayunar en el Sábado para frustrar el guardar del Sábado. El Papa Silvestre (314-335) fue el primero que ordeno a las Iglesias que ayunaran en el Sábado, y el Papa Inocencio (402-417) le hizo una ley obligatoria en las Iglesias quienes le obedecieron.

Inocencio si ordeno que en el Sábado siempre se ayunara (Peter Heylyn History of the Sabbath, Parte 2, C. 2, Londres, 1636, p. 44).


El Canon 26 del Concilio de Elvira sostuvo:
Acerca de ayunar cada Sábado: Resolvió que el error fuera corregido de ayunar cada Sábado.
La ciudad de Sabadell en el noreste de España cerca de Barcelona traza su nombre de los Sabatati o Valdenses (Vallenses). La edad del nombre y la antigüedad de los términos Sabatati e Insabatati mitigan en contra del caso que Waldo fundó los Vallenses; Más bien su distribución demuestra que él fue convertido por ellos, y tomo su nombre de ellos como vamos a ver.
Las Iglesias que guardaban el Sábado en Persia fueron sometidas a persecuciones por cuarenta años bajo Shapur II, de 335-375 específicamente, porque guardaban el Sábado.
Ellos desprecian nuestro dios-sol. ¿No instituyó Zoroaster, el fundador santo de nuestras creencias divinas, domingo mil años atrás en honor del sol y no suplantó él el Sábado del Antiguo Testamento? Sin embargo estos Cristianos tienen servicios divinos en el Sábado (The Syriac Church and Fathers (Los Padres e Iglesia Siríaca) de O'Leary, p. 83-84, citado de nuevo en Truth Triumphant p. 170).
Esta persecución fue reflejada en el Oeste por el Concilio de Laodicea (c. 366). Hefele nota:
Canon 16 - Los Evangelios con otras Escrituras sean leídas en el Sábado (vea también canons 49 y 51, Bacchiocchi, n. 15, p. 217).
Canon 29 – Los Cristianos no deben judaizar descansando en el Sábado, pero deben trabajar en ese día honrando mas bien el Día del Señor descansando, si es posible, como Cristianos. Sin embargo si alguno sea encontrado judaizando, que sea anatema por Cristo (Mansi, II, p. 569-570, vea también Hefele Councils, Vol. 2, b. 6).
Sócrates, el historiador, dice:
Aunque casi todas las Iglesias por todo el mundo celebran los misterios sagrados [asumidos por los Católicos de ser la eucaristía o tal llamada Cena del Señor] en el Sábado cada semana, aun los Cristianos de Alejandría y Roma, a causa de una tradición antigua, rechazan el hacer esto (Sócrates, Ecclesiatical History, L. 5, C. 22, p. 289).
El Sábado fue observado en el quinto siglo por la Cristiandad (Ancient Christianity Exemplified (Cristiandad Antigua Ejemplificada) de Lyman Coleman, C. 26, Sec. 2, p. 527). Ciertamente, como en el tiempo de Jerome (420), los Cristianos más devotos hicieron trabajo común en el Domingo (Dr. White, Obispo de Ely, Treatise of the Sabbath Day (Tratado del Día de Sábado), p. 219).
Augustine de Hippo, un devoto que guardaba el domingo, testifico que el Sábado fue observado en una gran parte del mundo Cristiano (Nicene and Post-Nicene Fathers (NPNF), Primera Serie, Vol. 1, p. 353-354) y deploro el hecho que en dos Iglesias cercanas en África una observaba el séptimo día como Sábado mientras la otra ayunaba en el (Peter Heylyn, op. cit., p. 416).
Las Iglesias generalmente guardaron el Sábado por algún tiempo.
Los antiguos Cristianos eran muy cuidadosos en la observancia del Sábado, o el séptimo día... Es claro que todas las iglesias Orientales, y la mayor parte del mundo, observaban el Sábado como fiesta... Atanasius igualmente nos dice que ellos sostuvieron asambleas religiosas en el Sábado, no porque estaban infectados por el Judaísmo, pero para adorarle a Jesús, el Señor del Sábado, Epifanius dice lo mismo (Antiquities of the Christian Church (Antigüedades de la Iglesia Cristiana), Vol. II, L. xx, C. 3, Sec 1, 66. 1137,1136).
En la ultima mitad del cuarto siglo, el obispo de la Iglesia Abisinia que guardaba el Sábado, Museus, visito a China. Ambrose de Milán dijo que Museus había viajado casi por todas las partes en el país de los Seres' (China) (Ambrose, De Moribus, Brachman-orium Opera Omnia, 1132, encontrado en Migne, Patriologia Latina, Vol. 17, p. 1131-1132). Mingana sostiene que el Abisinio Museus viajó a Arabia, Persia, India y China en 370 (vea también n. 27 a Truth Triunfante, p. 308).
Las Iglesias Sabatistas eran establecidas en Persia y el valle del Tigris-Eufrates. Observaron el Sábado y pagaron los diezmos a sus Iglesias (Real encyclopæie fur Protestantishe und Kirche, art. Nestorianer; Vea también The Book of Ser Marco Polo de Yule (El Libro de Ser Marco Polo), Vol. 2, p. 409). Los Cristianos de St. Thomas de India nunca estuvieron en comunión con Roma.
Ellos eran Sabatistas como eran los que rompieron comunión con Roma después del Concilio de Calcedonia, al decir los Abisinios, los Jacobitas, los Maronitas, y las Armenias y los Kurdos quienes guardaban las leyes de la alimentación y negaban la confesión y el purgatorio (The New Enciclopedia of Religious Knowledge (La Enciclopedia Nueva de Conocimiento Religioso) de Schaff-Herzog, art. Nestorians y Nestorianer de arriba).
En el 781, el monumento famoso de China fue inscrito en mármol para mencionar el crecimiento de la Cristiandad en China a la época. Esa inscripción de 763 palabras fue desenterrada cerca de la ciudad de Changan en el 1625 y esta supuestamente colocada en el Bosque de las Lozas en Changan. Lo extraído de las lozas dice:
En el séptimo día, ofrecemos sacrificios, después habiendo purificado nuestros corazones, y recibido absolución por nuestros pecados. Esta religión, tan perfecta y tan excelente, es difícil nombrar, pero ilumina la oscuridad con sus preceptos brillantes (Christianity in China (Cristiandad en China) de M. l'Abbe Hue, Vol. I, C. 2, p. 48-49).
Los Jacobitas fueron notados como Sabatistas en 1625 en India (Pilgrimmes, Pt. 2, p. 1269).
La Iglesia Abisinia se quedó Sabatista, y en Etiopía los Jesuitas trataron de hacer a los Abisinios que aceptaran el Catolicismo Romano. El legado abisinio en la corte de Lisboa negó que guardaron el Sábado en imitación de los judíos, pero más bien en la obediencia a Cristo y los Apóstoles (Chuch History of Etiopía (Historia de la Iglesia de Etiopía) de Geddes, p. 87-88). Los Jesuitas influenciaron al rey Zadenghel que propusiera la sumisión al Papado en 1604, y prohibiera la adoración en el Sábado bajo castigos severos (Geddes, Ibíd., p. 311 y también Decline and Fall of the Roman Empire (Decadencia y Caída del Imperio Romano) de Gibbons, C. 47).
El Sábado en Italia
Según se alega Ambrosio de Milán guardaba el Sábado en Milán y el domingo en Roma por lo tanto dándole lugar al dicho "cuándo en Roma, haga como Roma haga" (Heylyn, op. cit., 1612). Heylyn identifica a la Iglesia en Milán del cuarto siglo como el centro de las Iglesias Sabatistas en el Oeste (Ibíd., parte 2, para 5, p. 73-74). No es sorprendente que los Sabatati tuvieron su escuela allí como esta registrado bajo los Valdenses en el tiempo cuando Pedro Waldo se unió con ellos. El Sábado había sido observado en Italia por siglos y el Concilio de Friaul (c. 791) habló en contra de su observancia por los campesinos en el canon 13.
Nosotros mandamos a todos los Cristianos que observen al Día del Señor no como era guardado en honor del Sábado pasado, pero a causa de esa santa noche del primer día de la semana llamado el Día del Señor. Cuando hablamos de ese Sábado cual los judíos observan, el ultimo día de la semana y cual nuestros campesinos observan... (Mansi, 13, 851).
Había entonces un núcleo de tradición Sabatista en Europa entre Milán y Lyon que se hizo el centro de los Pobres Hombres de Lyon, una sección de los Sabatati o Insabatati, después llamados los Waldenses . El nexo Milán-Lyon fue facilitado por Pothinus y Irenæus (Ireneo) (c. 125-203). Ambos eran discípulos de Policarpo, discípulo de Juan y ambos fueron Sabatistas. Irenæus llegó a ser obispo de Lyon después del martirio de Pothinus en 177 bajo la persecución de Marcus Aurelius (Aurelio). La Iglesia en Lyon y Viena, reportando sobre esa persecución en el 177 y probablemente como resultado de esa persecución, argumentó por clemencia para los Montanistas de Frigia (pero ellos mismos fueron prudentes en su visión y no Montanistas (The Catholic Enciclopedia (C.E.) (La Enciclopedia Católica), art. Montanists, Vol. X. p. 522-523)). (Montanus y las profetisas Maximilla y Prisca o Priscilla profetizaron con pronunciaciones extáticas probablemente de la influencia del culto de Cibeles en Frigia. Ellos y sus seguidores fueron condenados).
Irenæus fue un Unitario como también Justin Martyr y todos los Apologistas Ante-Nicenos. Él dijo que la Iglesia sostuvo una creencia constante, o sea que había nada más un Creador del Mundo, Dios el Padre (ANF, Vol. 1, Against Heresies, L. II, C. IX, p. 369). Él dijo que la posición de la Iglesia era que
La justicia perfecta no era conferida tampoco por otras ceremonias legales. El decálogo sin embargo no fue cancelado por Cristo, sino está siempre en fuerza: los hombres jamás fueron soltados de sus mandamientos (ANF, L. IV, C. XVI, p. 480).
Él cita de Ezequiel (Ezequiel 20:12) y Moisés (Éxodo 21:13) referendo a los Sábados como la señal entre Dios y Su pueblo. Los Sábados fueron dados como una señal cual también fue simbólica. Los Sábados enseñaron que debemos continuar día tras día en el servicio de Dios. El hombre no era justificado por ellos pero fueron dados como señal a la gente (Ibíd., p. 481).
Ignatius, obispo de Antioquía en el tiempo de Trajan (98-117 EC), arguye contra las tendencias judaicas de su territorio. La supervivencia tenaz y veneración de instituciones judías, como el Sábado, son mencionadas explícitamente por este autor (Epistle to the Magnesians (Epístola a los Magnesianos), vea también Bacchiocchi, p. 213). No es entonces concebible que una fractura radical de guardar el Sábado hubiese ya pasado (Ibíd., p. 214). Es obvio que Ignatius estaba combatiendo practicas judías tradicionales en el Sábado, el cual fue guardado por ambos partidos.
Justin Martyr, un Unitario, introdujo el concepto de adoración en el domingo (ANF, Vol. 1, First Apology (Primera Enmienda), LXVII, p. 185-186) e intento convencer a su amigo judío Trypho de lo correcto de esta practica (e.g. vea ANF, Vol. 1, Dialogue with Trypho, C. XII, p. 200). Bacchiocchi (quizás la autoridad en la transición de la adoración del sábado al domingo, From Sabbath to Sunday (De Sábado a Domingo), de la Prensa de la Universitaria Obispal Gregoriana, de Roma, 1977) trató del fracaso de Justin de citar un ejemplo previo en justificación por la practica. El argumento de Justin presupone que en su tiempo la observancia del domingo era ajena a Judíos y Judios-Cristianos (p. 156). Los Nazarenos tampoco observaban el domingo como es supuesto por Epiphanius (Ibíd.). Los Nazarenos, cual existencia en el cuarto siglo es testificada por Jerome, parecen ser descendientes directos de la comunidad Cristiana de Jerusalén quienes emigraron así a Pella (Bacchiocchi, Ibíd.).
El intento de los Sábados fue entendido por los escritores antiguos de ser espiritual, mientras que los judíos se ataban a lo físico y esto fue la esencia del debate. La remoción del sábado y la sustitución de domingo habrían sido aborrecibles.
La Iglesia en Lyon bajo Irenæus intervino en la disputa Cuartodecimana de la Pascua (vea Butler, Lives of the Saints (Vidas de los Santos), p. 196-197; y también los artículos de la Pascua). Él diseminó a la primera Cristiandad a través de mucho de Galo y dio un golpe de muerte a las formas de Gnosticismo entrelazadas allí. Lyon en el tiempo de Pothinus y Irenæus fue el centro de la Iglesia en Galo y fue el centro de la conversión.
La cuenta de la persecución en Lyon y Viena fue dada a los hermanos en Esmirna en una carta que es preservada por Eusebius (Hist. Eccl., V, i-iv). Viena fue dependiente sobre Lyon y quizá fue administrada por un diácono (C. E., art. Galo, Christian, Vol. VI, p. 395).
Las Iglesias en Galo parecen haber sido facilitadas por la concentración fuerte de judíos alrededor de Marseille y Génova sobre el período 100-300 (vea Atlas of Jewish History (Atlas de Historia Judía) de Gilbert, Prensa Dorset, 1984, mapa 17). Estas comunidades obviamente estaban en contacto con la concentración fuerte de judíos en Éfeso y Esmirna. El movimiento ascendente del Ródano de Marseille hacia Lyon, el Metrópolis y centro de comunicaciones para todo el país, es sin duda el resultado de la participación en el comercio por los judíos. Las demandas de la comunidad son probablemente lo que incitó el despacho de Pothinus y Irenæus a Lyon de Policarpo en Esmirna. Entonces hubo una Iglesia Sabatista establecida en Lyón antes de la persecución por Marcus Aurelius en 177. Lyon fue el centro de las Iglesias en Galo cuando Irenæus era obispo. Las Iglesias de Galo le escribieron a Roma sobre la controversia Cuartodecimana (vea Eusebius Hist. Eccl., V, xxiii) en apoyo de los obispos de Asia acerca de la introducción de las Pascuas Floridas.
Gregorio de Tours (Historia Francorum, I, xxviii) alega que en ese año 250, Roma mandó siete obispos a fundar Iglesias en Galo. Gatianus según se alega fundo la iglesia en Tours; Trophimus esa de Arles; Pablo esa de Narbonne; Saturninus esa de Toulouse; Denis esa de París; Stremonius (Austremonius) esa de Auvergne (Clermont); y Martialis esa de Limoges (vea Lejay C. E., art. Gaul Ibíd.). Como dice Lejay, esto está puesto en duda por historiadores serios. Es más probable un registro de una intervención Romana en los asuntos de la nación. Sin tener en cuenta los motivos y hechos, Cipriano anota que para la mitad del tercer siglo, hubo un numero de Iglesias organizadas en Galo. Ellos sufrieron poco por la gran persecución. Parece que Constancio Cloro, el padre de Constantino, no era hostil a la Cristiandad. Fue probablemente de su exposición a los Subordinacionistas en Lyon, que Constantino se rehusó a convertirse en un Atanasio (un casi-Trinitario, más tarde llamado Católico) y fue de hecho bautizado un Unitario Subordinacionista (o un así llamado Eusebiano o ario) antes de su muerte (vea C.E., Ibíd. y también los artículos re Constantino). El Concilio de Arles anota que hubo un numero de diócesis establecidos en ese tiempo (c. 314) coincidiendo con el Edicto de Tolerancia (de Milán). Los signatarios de los obispos todavía en existencia demostraron las sedes siguientes: Viena, Marseille, Arles, Orange, Vaison, Apt, Nice, Lyon, Autun, Cologne, Trier, Reims, Rouen, Bordeaux, Gabali, y Eauze. Las sedes de Toulouse, Narbonne, Clermont, Bourges y París deben también ser admitidas (vea C. E., Ibíd., p. 396).
El monasticismo no entró a las Iglesias de Galo hasta que fue introducido por Martín (m. c. 397) quien fundó a Marmoutier, cerca de Tours, y Cassian (m. c. 435) quien fundó dos iglesias en Marseille (c. 415). En general la Cristiandad fue confinada a las ciudades entre los mas educados y quizás grupos influenciados por los judíos. La gente campesina era pagana con infusiones de las supersticiones gallo-celtas y romanas. La conversión de los godos, vandals, suevi, alans, etc. al Unitarianismo (incorrectamente llamado Arrianismo) del inicio del cuarto siglo acabo las ambiciones del Trinitarianismo romano y de la observancia del domingo por un tiempo. Las sedes episcopales de Galo se volvieron objetos de codicia aristocrática bajo la influencia romana. Honoratus fundó un monasterio en la isla de Lérins (Lerinum). De allí los episcopados perdieron el control y los así llamados graduados ortodoxos de Lérins fueron colocados en muchas diócesis. Honoratus, Hilary y Cæsarius fueron puestos en Arles; Eucherius en Lyon, y sus hijos Salonius y Veranius en Génova y Venice respectivamente; Lupus en Troyes; Maximus y Faustus en Riez.
Lérins también se convirtió en una escuela de misticismo y teología y extendió sus ideas religiosas por todas partes por obras útiles sobre el dogma, las polémicas y la hagiografía (C. E., op. cit.).
Entonces las escuelas monásticas introdujeron al misticismo a la religión simple de la primera iglesia en Galo. Hubo resistencia significante al misticismo monástico y muchos del sacerdocio se casaron. Era la dinastía Merovingiana que finalmente introdujo al sistema romano al punto de la espada.
Hasta 417, cuando el Papa Zosimus hizo a Patrocles, obispo de Arles, su vicario o delegado en Galo, todas las disputas eran referidas a Milán donde el Consejo de Milán decidía el asunto (vea C. E., p. 397). Entonces es fácil ver la relación de Milán al área extendida de los Sabatati o Valdenses. Las Iglesias en Galo estaban en disputa acerca de la naturaleza de Dios en una base extendida. Las Iglesias eran continuamente Subordinacionistas.
La Iglesia de Galo pasó por tres crisis dogmáticas. Sus obispos parecen haber estado muy preocupados con el Arrianismo; como regla se aferraban a las enseñanzas de Nicea, a pesar de unas pocas defecciones temporarias o parciales.
Esto es quizá una subestimación. Los Sabatati eran Subordinacionistas Unitarios del tiempo del fundamento por Pothinus y Irenæus más de un siglo antes de que Arrio fuese oído. La observancia del Sábado se había extendida sobre Europa. Hefele dice acerca del Concilio de Liftinæ en Bélgica en 745 que:
La tercera alocución de este concilio le da aviso en contra de la observancia del sábado, en lo referente al decreto de Laodicea (Conciliengeshicte, 3, 512, sec, 362).
La observancia del Sábado fue existente en Roma bajo Gregorio I (590-604). Gregorio escribió en contra de la practica (Ep. 1, Nicene and Post-Nicene Fathers (NPNF), Segunda Serie, Vol. XIII, p. 13).
Gregorio, obispo por la gracia de Dios a sus tan amados hijos, los ciudadanos romanos: Me a llegado que ciertos hombres con espíritu perverso han diseminado entre ustedes cosas depravadas y opuestas a la Santa Fe, de manera que prohíban que se haga cualquier cosa en el día Sábado. Como les llamare excepto predicadores de anticristo (Epístles, b. 13:1).
Gregorio pronuncio contra una sección de la ciudad de Roma porque guardaba el Sábado. Él sostuvo que cuando el anticristo vendría, él guardaría el sábado como el Sábado (Ibíd.).
La Iglesia Sabatista en Asia
La Iglesia localizada en Asia Menor fue llamada Pauliciana. Los Paulicianos se habían desarrollado allí por cientos de años. C. A. Scott diría, acerca de los Paulicianos, que eran:
una secta anticatólica que se originó en el séptimo siglo (posiblemente más temprano), experimentó muchas alternaciones de favor imperial y cruel persecución, permaneció influyente hasta el siglo 12, y no está sin descendientes en el Este de Europa hoy. Haciendo su primer aparición en las fronteras del Este del imperio, y teniendo su hogar natural en Armenia, Mesopotamia y N. Siria, se extendió, en parte por propaganda y en parte por la trasplantación de sus devociones, al oeste a través de Asia Menor, luego dentro el Este de Europa para establecer nuevos centros en la península Balkana. Las opiniones especificas que se han atribuido incluyen una concepción dualística del gobierno, sino del origen del mundo, una doctrina Adopcionista de la Persona de Cristo, un vehemente y obstinado rechazo de la Mariolatria y la adoración de los santos e imágenes, un rechazo similar del simbolismo sacramental y un énfasis especial sobre el bautismo de adultos como la única forma valida. La base de estas opiniones se encuentra en una concentración en la Escritura como la autoridad única y suficiente a la exclusión de tradición y la 'enseñanza de la Iglesia' (ERE, art. Paulicians, Vol. 9, p. 695).
Los Paulicianos aumentaron mucho en numero bajo Sergius Tychicus y fueron encontrados principalmente entre la gente robusta de las montañas en Tahuras. Dice Scott que:
igual como defensores del imperio y como objetos de persecución imperial, ellos mostraron gran terquedad y valor (Ibíd., p. 697).
Ellos fueron protegidos por Constantino Copronymous (741-775) y fueron invitados a establecerse en Tracia. Nicephorus (802-811) los empleó en la protección del imperio en su frontera del Este. Miguel y Leo V los persiguió cruelmente.
Pero los Paulicianos eran muy numerosos, muy belicosos, y muy bien organizados para ser coaccionados hacia la ortodoxia. Ellos resistieron, sublevaron, y hasta se vengaron, haciendo incursiones en Asia Menor de la inmensidad de su montaña. Después de veinte anos de tranquilidad comparativa fueron expuestos a más persecución violenta bajo Theodora (842-857), la cual bajo Basil se desarrolló en una guerra de exterminación (vea Krumbacher, p. 1075). Los Paulicianos fueron conducidos hacia los brazos de los Sarracenos, y con alguna asistencia de ellos, bajo el liderazgo de Chrysocheir, un gobernante capaz, no sólo exitosamente resistieron las fuerzas imperiales pero hicieron retroceder y saquearon Asia Menor hasta sus costas occidentales (Scott, Ibíd.).
Esto demuestra dos aspectos de los Paulicianos. Primeramente ellos utilizaron armas y secundariamente, los Musulmanes los consideraron como un grupo distinto a los Cristianos Trinitarios y les dieron asistencia y protección. Esta protección no fue limitada a Asia Menor, sino también se extendió hacia España. La distinción entre los grupos fue conocida y preservada en el Corán.
El comentario por Cristo contra la Iglesia de Pérgamo, la cual puede ser identificada con esta secta, se hace entonces más inteligible cuando él dice en Apocalipsis 2:16 que peleara contra [aquellos sosteniendo doctrinas falsas entre ellos] con la espada de su boca.
Scott anota que una segunda deportación de Paulicianos en un nivel grande de Armenia a Tracia fue llevada por Juan Tzimiskes (970) (Ibíd.). Los cruzados latinos encontraron a la secta en Siria en el undécimo siglo y Lady Mary Montagu los encontró en el suburbio de Filipopolis en el decimoctavo siglo (Scott, op. cit.).
En Europa ellos se desarrollaron en, o se reunieron con, los Bogomils (q.v.), y sus puntos de vista e influencias fueron propagados a lo largo de la Edad Media por varias sectas anticatólicas - e.g., Cátaros, Albigenses - cuya filiación con los Paulicianos es probable, aunque difícil a rastrear. Sus nombres, como los 'Maniqueos', llegaron a ser a su vez una descripción genérica de cualquier de estos movimientos que se opusieron al desarrollo de la doctrina y jerarquía Católica (Scott, Ibíd.).
Scott dice que es imposible decidir si los Papa-licani, los Piphles de Flandes, o los Publicani, los cuales fueron condenados y marcados en Oxford en 1160, fueron descendientes directos de los Paulicianos o llevaron su nombre como termino de reproche. Scott dice que los Paulicianos son mejor entendidos como una sección en esa corriente continua de pensamiento y vida anticatólicos y antijerárquicos, que corra paralelamente con la corriente de doctrina y organización ortodoxas, prácticamente a todo lo largo de la historia de la Iglesia (vea Krumbacher, p. 970, los Paulicianos' setzten einer verweltlichen Reichsorthodoxie ein echt apostolisches Biblechristentum entgegen).
F. C. Conybeare (The Key of Truth (La Llave de la Verdad), Oxford, 1898) sostiene que eran Adopcionistas en su Cristología, mantuvieron tres sacramentos, el arrepentimiento, el bautismo y el Cuerpo y Sangre de Cristo (vea también p. 124), declararon bautismos de niños invalidados, negaron la virginidad perpetua de María, y rechazaron las doctrinas del purgatorio e la intercesión de los santos, y el uso de imágenes, cruces y incienso.
Así que el movimiento de la Iglesia de Asia Menor hacia Europa tomó lugar sobre varios siglos y, como podemos ver de arriba, fue efectuada de palabra y la reubicación de gentes. La denigración de las doctrinas de los grupos es emprendida por los ortodoxos quienes, principalmente, han escrito las historias del asunto.

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