Incuestionables



Descargar 0.88 Mb.
Página1/15
Fecha de conversión07.07.2017
Tamaño0.88 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15
John C.

Maxwell

LAS 17 LEYES

INCUESTIONABLES

DEL TRABAJO

EN EQUIPO
Betania es un sello de Editorial Caribe

© 2001 Editorial Caribe

una división de Thomas Nelson, Inc.

Nashville, TN — Miami, FL (EE.UU.)

E-Mail: editorial@editorialcaribe.com

www.caribebetania.com

Título en inglés: The 17 Indisputable Laws of Teamwork

© 2001 por Maxwell Motivation, Inc.

Publicado por Thomas Nelson Publishers

Traductor: Ricardo Acosta

Tipografía de la edición castellana:



A&W Publishing Electronic Services, Inc.

ISBN: 0-88113-658-1

Reservados todos los derechos.

Prohibida la reproducción total

o parcial de esta obra sin la debida

autorización por escrito de los editores.

Impreso en los Estados Unidos de América

Printed in the United States of America

Este libro está dedicado
a los miembros del Grupo INJOY:

Ustedes me han hecho mejor de lo que soy.

Han multiplicado mis recursos para el bien de otros.

Me han capacitado para que lo que hago lo haga con excelencia.

Me han permitido disponer de más tiempo.

Ustedes me representan allí donde yo no puedo estar.

Me proveen un ambiente de comunidad que yo disfruto.

Ustedes llenan los deseos de mi corazón.

¡Nunca les podré agradecer lo suficiente!

CONTENIDO

Reconocimientos

Introducción

1. LA LEY DE LO TRASCENDENTAL



Uno es demasiado pequeño como para pretender hacer grandes cosas

¿Cuál es su sueño? Para Lilly Tartikoff es curar el cáncer. Ella no es científica ni necesita serlo. Todo lo que necesita es conocer la ley de lo trascendental.

2. LA LEY DEL CUADRO COMPLETO

La meta es más importante que la participación individual

¿Qué es lo que motiva a un ex Presidente de los Estados Unidos a recorrer el país en autobús, dormir en un subterráneo y trabajar con sus manos durante una semana? La respuesta es posible encontrarla en la ley del cuadro completo.

3. LA LEY DE LA ESPECIALIZACIÓN

Cada jugador tiene un lugar donde dar lo mejor de sí

Si usted fuera un líder del mundo libre, ¿cómo decidiría qué trabajo dar a alguien que puede realizarlos todos con calidad, incluyendo el suyo? Si quiere que todos sean unos triunfadores, entonces tendrá que usar la Ley de la especialización.

4. LA LEY DEL MONTE EVEREST

A medida que el desafío crece,
la necesidad de un trabajo en equipo aumenta

Tenzing Norgay y Maurice Wilson eran ambos unos escaladores experimentados que usaban el equipo correcto. Entonces, ¿por qué uno de ellos murió en la montaña mientras que el otro la conquistó? Solo uno de ellos conocía la ley del Monte Everest.

5. LA LEY DE LA CADENA

Todo equipo es tan fuerte como lo es su eslabón más débil

¿Importa si mil de sus empleados están haciendo un excelente trabajo pero solo uno de ellos comete un error? Solo pregunte a la compañía que tuvo que pagar más de 3 mil millones de dólares por daños y se vio atrapada por la ley de la cadena.

6. LA LEY DEL CATALIZADOR

Los equipos triunfantes tienen jugadores que hacen que las cosas sucedan

¿Qué haría usted si el 31 de diciembre se acercara rápidamente y sus vendedores estuvieran muy por debajo de las metas propuestas para el año? Dave Sutherland puede decírselo: Su equipo alcanzó las metas porque él vivió siempre según la ley del catalizador.

7. LA LEY DE LA BRÚJULA

La visión da confianza y dirección a los miembros del equipo

El presidente de Enron supo solo dos meses antes de la decisión multimillonaria de la compañía de entrar en las ventas por Internet pero no se preocupó en absoluto. ¿Saben por qué? Porque él y su equipo estaban cosechando los beneficios de la ley de la brújula.

8. LA LEY DE LA MANZANA PODRIDA

Las malas actitudes arruinan al equipo

Esperaban aplastar a la competencia. Tenían el talento y la ambición para ganar. Pero en lugar de eso, se auto destruyeron. Si solo hubiesen conocido la ley de la manzana podrida.

9. LA LEY DE LA CONFIABILIDAD

Cuando de contar se trata, los compañeros de equipo
deben poder contar los unos con los otros

Quizás en su organización las personas no se mueran cuando alguien comete un disparate. Pero sí puede ocurrir que alguien muera, debido a un error, en este tipo de negocio familiar. Por eso es que la ley de la confiabilidad es tan importante para ellos.

10. LA LEY DEL PRECIO

El equipo no logra alcanzar su potencial cuando falla
en pagar el precio

Pudieron haber sido el negocio de ventas al por menor más grande del mundo. En lugar de eso se vieron obligados a cerrar sus puertas después de 128 años en el negocio. ¿Por qué? Los líderes estaban pagando el precio por ignorar la ley del precio.

11. LA LEY DE MARCADOR

El equipo puede hacer ajustes cuando sabe dónde está parado

Miles de compañías de ventas por Internet han fracasado. Algunas que han tenido «éxito» siguen esperando tener ganancias. Pero esta compañía se mantiene ganando, creciendo y haciendo dinero. ¿Por qué? Porque ellos siempre han tenido en cuenta la ley del marcador.

12. LA LEY DE LA BANCA DE APOYO

Los grandes equipos tienen mucha fuerza colectiva

¿Quién es, por lo general, el jugador más valioso de una organización? ¿El principal ejecutivo? ¿El presidente? ¿El jefe de ventas? ¿Creería si le dijera que puede ser alguien del departamento de recursos humanos? Creería si conociera la ley de la banca de apoyo.

13. LA LEY DE LA IDENTIDAD

Los valores compartidos definen al equipo

¿Cómo puede lograr que miles de personas se sientan entusiasmadas de trabajar en una bodega de almacenamiento usando ropa color anaranjado brillante y proveyendo para cada necesidad de los clientes? Bernie Marcus y Arthur Blank lo hicieron al levantar su compañía sobre el fundamento de la ley de la identidad.

14. LA LEY DE LA COMUNICACIÓN

La interacción aviva la acción

El equipo tuvo diez líderes en diez años. Los empleados estaban desanimados y amargados y la compañía se estaba debilitando económicamente. ¿Cómo fue que Gordon Bethune pudo salvar a esta aerolínea de la hecatombe? Empezó a usar la ley de la comunicación.

15. LA LEY DE LA VENTAJA

La diferencia entre dos equipos igualmente talentosos es el liderazgo

El equipo estaba enfrentando problemas serios. Tenían todo lo que necesitaban para triunfar: talento, apoyo, recursos, todo excepto la cosa más importante. La única esperanza para revertir la situación era alguien que entendiera la ley de la ventaja.

16. LA LEY DE LA MORAL ALTA

Nada duele cuando se está ganando

¿Qué pudo impulsar a un hombre de 50 años de edad que ni siquiera sabía nadar a soportar el dolor de entrenar para el triatlón más difícil del mundo? No. No fue la crisis de la edad mediana. Fue la ley de la moral alta.

17. LA LEY DE LOS DIVIDENDOS

La inversión en el equipo crece mucho a través del tiempo

¿Alguna vez te han hecho caer en la trampa de aceptar un trabajo? A Morgan Wootten le sucedió, y como resultado, ha cambiado las vidas de miles de niños. Su vida dedicada a dar le enseñará todo lo que necesita saber sobre la ley de los dividendos.



Epílogo

RECONOCIMIENTOS

Cada libro que escribo es un trabajo de equipo. Y este no es la excepción. Quisiera agradecer a las personas que me ayudaron a crear Las 17 leyes incuestionables del trabajo en equipo:

El equipo INJOY que me ayudó a reflexionar sobre las leyes y a pulirlas

Margaret Maxwell, mi esposa, mi mejor amiga y mi compañera número uno,

quien me dio sugerencias excelentes mientras trabajábamos en el libro

Linda Eggers, que siempre está atendiendo a todos los detalles de mi vida

Kathie Wheat, que hizo una tremenda investigación para el libro

Stephanie Wetzel, que refinó el manuscrito al leer y editar cada palabra

Charlie Wetzel, cuyo escrito extiende mi influencia alrededor del mundo

INTRODUCCIÓN

De alguna manera, cada día usted forma parte de algún equipo. La pregunta no es: «¿Participará en algo que involucre a otros?» La pregunta es: «¿Se involucrará con otros para tener éxito?» La respuesta podrá encontrarla en este libro.

Todos sabemos que trabajar en equipo es algo bueno; más que bueno, ¡es esencial! ¿Pero cómo se logra esto? ¿Qué es lo que hace que un equipo tenga éxito? ¿Por qué algunos equipos ascienden rápidamente a las cumbres más altas del éxito y ven cómo su visión se hace realidad, mientras que otros parecen no ir a ninguna parte?

Estas son preguntas que no tienen una respuesta fácil. Si así fuera, los deportes tendrían más campeones mundiales y la lista de las compañías de Fortuna 500 nunca cambiaría por más años que pasen.

Uno de los desafíos de aprender acerca del trabajo en equipo es que aun las personas que han llevado equipos a los niveles más altos en sus respectivos campos, a veces tienen que enfrentar la dura tarea de poner su dedo en el punto que separa a un gran equipo de una colección de individuos que no logran funcionar unidos. Alguien quizás diga que la clave del triunfo es un fuerte trabajo ético. ¿Pero no ha conocido usted a muchas personas que trabajan muy duro de forma individual pero que nunca se unieron para alcanzar su potencial plenamente? Otros creen que los grandes equipos surgen de una buena química. Dicen: «No puedo explicar cómo lo creas, pero definitivamente lo reconozco cuando lo veo». ¿Cómo aprender de eso para establecer su propio equipo?

Como un comunicador que pasa cada año horas incontables hablando a audiencias vivas, siempre estoy buscando las vías más directas para enseñar verdades complejas. Eso es lo que hace un comunicador: tomar algo complicado y hacerlo sencillo. En 1998 escribí Las 21 leyes incuestionables del liderazgo. Mi deseo era compartir lo que he aprendido a lo largo de tres décadas de trabajar en el campo del liderazgo de las personas. Las reacciones fueron abrumadoras: El libro pasó a ocupar la lista de los más vendidos del New York Times, el Wall Street Journal, Business Week y otros. Estoy profundamente agradecido por esto. Pero más importante que eso, durante los últimos años en que he enseñado las leyes a través de los Estados Unidos y en cinco continentes, he tenido la alegría de ver a las personas conectarse con las leyes, aplicarlas a sus vidas y mejorar su liderazgo. Aprender las leyes cambió sus vidas, y en cuanto a mí, me di cuenta que tenía un tremendo recurso para enseñar liderazgo.

Mi deseo es hacer de la formación de equipos algo tan sencillo como recibir, retener y poner en práctica el liderazgo. Quiero desentrañar el misterio de esto. Por eso es que he trabajado duro para identificar las leyes del trabajo en equipo. Lo bueno de una ley es que se puede depender de ella. Sea usted quien sea, sea cual fuere su trasfondo o sean cuales fueren las circunstancias que está enfrentando, es posible beneficiarse de las leyes.

Mientras aprende de estas leyes se va a dar cuenta que a menudo me acerco al asunto del trabajo en equipo desde el punto de vista del líder, lo que tiene su importancia ya que los líderes son quienes mantienen al equipo unido y lo llevan al triunfo. Pero usted no tiene necesariamente que ser un líder para beneficiarse de este libro. Casi todo lo que usted hace depende del trabajo en equipo. No importa si usted es un líder o un seguidor, un jugador o el entrenador, un profesor o un estudiante, un hijo o un padre, un alto ejecutivo o un trabajador voluntario de una organización caritativa. No importa quién sea usted, si aprende y aplica las leyes, su capacidad como parte de un equipo de trabajo aumentará. Mientras más grande sea el número de leyes que sus compañeros de equipo aprenden, más posibilidades hay de que se transformen de un grupo de personas en un equipo triunfador.

Los equipos vienen en todas formas y tamaños. Si usted está casado, usted y su esposo o esposa forman un equipo. Si está empleado por una organización, usted y sus colegas son un equipo. Si ayuda a veces como voluntario, usted y los demás colaboradores son un equipo. Como Dan Devine dijo, bromeando: «Un equipo es un equipo, un equipo. Shakespeare lo dijo muchas veces». Aunque el gran dramaturgo no haya dicho exactamente eso, el concepto no deja de ser verdad. Por eso es que el trabajo en equipo es tan importante.

En una reciente conferencia que estaba dictando, un joven líder que recién comenzaba a ejercer su liderazgo se acercó y me dijo:

—Señor Maxwell, ¿cuál es la única cosa que necesito saber sobre el trabajo en equipo?

—¿Una cosa? —le respondí—. Esa no es tarea fácil.

—Sí—él insistió—, solo necesito empezar. Por eso quiero solo aquello que es más importante.

—¡Está bien, si insiste! —repliqué—. «La única cosa que usted necesita conocer sobre el trabajo en equipo es que hay más de una cosa que necesita conocer sobre el trabajo en equipo».

Al principio, me miró sin apariencia de haber entendido. Luego se mostró un poco molesto. Pero después de eso, pude ver en sus ojos una repentina comprensión.

—¡Ah, ya entiendo! —me dijo con un tono convincente—. Es un proceso. Muy bien, muy bien. Estoy listo para comenzar. Tomaré el tiempo necesario para aprender.

Quiero animarlo a que haga lo mismo: que se entregue al proceso de aprender a ser un miembro valioso de un equipo y a cómo organizar un equipo. Al leer sobre las leyes del trabajo en equipo y empezar a aplicarlas, creo que va a encontrar que tienen un impacto positivo en cada aspecto de su vida. Al hacerlo, recuerde también esto: Ninguna de las leyes es algo aislado, sino que juntas funcionan realmente bien. Mientras más leyes aprenda, mejor llegará a ser.

Disfrute de este proceso, ponga todo su empeño y no olvide nunca que no importa lo que quiera hacer en la vida, un trabajo en equipo hará que el sueño se haga realidad.



1

la ley de lo trascendental

Uno es demasiado pequeño como para pretender hacer grandes cosas

Sabe quienes son sus héroes. Quizás usted no tenga «héroes». Si es así, entonces permítame hacerle esta otra pregunta: ¿A quién admira más? ¿A quién le gustaría parecerse más? ¿Qué personas lo emocionan y hacen que su corazón se acelere? ¿Admira a:

• empresarios innovadores como Jeff Bezos, Fred Smith o Bill Gates,

• grandes deportistas como Michael Jordan, Marion Jones o Marc McGuire,

• genios creadores como Pablo Picasso, Buckminster Fuller o Wolfgang A. Mozart,

• ídolos de la cultura pop como Madona, Andy Warhol o Elvis Presley,

• líderes espirituales como Billy Graham, John Wesley o la Madre Teresa,

• líderes políticos como Alejandro el Grande, Carlomagno o Winston Churchill,

• gigantes de la industria fílmica como D.W. Griffith, Charlie Chaplin o Stephen Spielberg,

• arquitectos e ingenieros como Frank Lloyd Wright, los Hermanos Starrett o Joseph Strauss,

• pensadores revolucionarios como Madame Curie, Thomas Edison o Albert Einstein?

O quizás su lista incluye a personas en un campo que no mencioné.

No hay problema en afirmar que todos admiramos a los que triunfan. Admiramos especialmente a los aborígenes que estaban aquí antes que llegaran los conquistadores, a aquellos luchadores solitarios que no se dejaron acobardar por las circunstancias o la oposición, a los fundadores que fueron estableciendo pueblos y ciudades en medio de la selva, a los representantes de la ley que luchan por mantener la paz en nuestros pueblos, a los pilotos que valientemente vuelan solos a través del Océano Atlántico, a los investigadores que pasan su vida trabajando en la soledad de su laboratorio o a los científicos que cambian el mundo a través del poder de sus mentes.

El mito del llanero solitario

Por más que admiremos a los triunfadores solitarios, la verdad es que nadie ha podido hacer solo algo de valor. La creencia que una persona sola puede hacer algo grande es un mito.

No existen los Rambos reales que derrotan, solos, a un ejército hostil. Incluso el Llanero Solitario no fue, en realidad, un solitario. ¡Adonde iba, iba con su Tonto!

Jamás alcanzó nada de relevancia una persona que actúa por sí sola. Daniel Boone tenía el apoyo de la gente de la Compañía Transilvania mientras se lucía en los caminos solitarios. El jefe Wyatt Earp tuvo a sus dos hermanos y al Doc Holiday velando por él. El aviador Charles Lindbergh tenía el respaldo de nueve comerciantes de St. Louis y los servicios de la Compañía Aeronáutica Ryan que construyó su aeroplano. Incluso Albert Einstein, el científico que revolucionó el mundo con su Teoría de la Relatividad, no trabajó en aislamiento. De lo que debía a otros, en cierta ocasión Einstein dijo: «Muchas veces en el día me doy cuenta de cuánto mi propia vida externa e interna se levanta sobre el trabajo de los colegas, tanto vivos como muertos y con cuántas ansias debo esforzarme para retribuir tanto como he recibido». La historia de los Estados Unidos, como la de los demás países, está marcada por los logros de muchos dirigentes firmes y personas innovadoras que se arriesgaron. Pero esas personas siempre fueron parte de un equipo.



La creencia que una persona sola puede hacer algo grande es un mito.

El economista Lester C. Thurrow dijo:

En la historia, cultura o tradiciones de los Estados Unidos no hay nada que se contradiga con los equipos de trabajo. Los equipos fueron importantes en la época en que vagones y trenes conquistaron el Oeste, cuando los hombres trabajaban juntos en las líneas de ensamblaje en la industria estadounidense que conquistó el mundo. Una estrategia nacional exitosa y una gran cantidad de equipos de trabajo lograron que los Estados Unidos fueran los primeros en llegar a la luna (y, hasta aquí, los últimos). Pero la mitología estadounidense exalta únicamente al individuo: Aquí, hay salones de la fama para casi cualquier actividad concebible, pero en ninguna parte se levantan monumentos para honrar a los equipos de trabajo.

Debo decir que no estoy de acuerdo con todas las conclusiones a que llega Thurrow, por ejemplo, después de haber visto en Washington, D.C. el monumento a los soldados plantando la bandera de los Estados Unidos en Iwo Jima. Pero en algo él tiene razón. Los equipos son y han sido siempre fundamentales en la construcción de este país. Y lo mismo se puede decir de casi cada país alrededor del mundo.



La importancia del trabajo en equipo

Un proverbio chino dice que «detrás de un hombre talentoso, siempre hay otro hombre talentoso». La verdad es que en el corazón de toda gran conquista hay un equipo. La cuestión no es si los equipos son importantes, sino si reconocemos que lo son y nos esforzamos por llegar a ser los mejores miembros del equipo. Por eso es que yo digo que uno es demasiado pequeño como para pretender hacer grandes cosas. Solo, usted no puede hacer nada realmente importante. Esa es la ley de lo trascendental.



«No hay problema que no podamos resolver juntos, y muy pocos que podamos resolver por nosotros mismos».

lyndon johnson

Lo desafío a que piense en un solo hecho de verdadera trascendencia en la historia de la humanidad que haya sido llevado a cabo por un ser humano solo. No importa lo que usted nombre, siempre encontrará que involucrado en tal cosa, ha estado un equipo. Por eso fue que el Presidente Lyndon Johnson afirmó: «No hay problema que no podamos resolver juntos, y muy pocos que podamos resolver por nosotros mismos»

C. Gene Wilkes, en su libro Jesus on Leadership, dice que el poder de los equipos no es evidente solo en el mundo moderno de los negocios sino que hay toda una historia que halla su ilustración en la Escritura. Lo explica así:

• Los equipos hacen participar a más gente, lo cual proporciona más recursos, ideas y energía que cuando se trata de una sola persona.

• Los equipos elevan el potencial del líder y atenúan sus debilidades. En los individuos, lo fuerte y lo débil están más expuestos.

• Los equipos proveen múltiples perspectivas sobre cómo satisfacer una necesidad o alcanzar una meta ya que intentan diversas alternativas para cada situación. Los recursos del individuo para hacer frente a un problema rara vez son tan amplios y eficaces como los de un grupo.

• Los equipos comparten los créditos por las victorias y las responsabilidades por las derrotas. Esto favorece la humildad genuina y la comunidad auténtica. Los individuos ganan las alabanzas y sufren las derrotas solos. Esto favorece el orgullo y a veces permite que se desarrolle un sentimiento de fracaso.

• Los equipos hacen que los líderes den cuenta de las metas. Las personas que trabajan solas pueden cambiar las metas sin mayor responsabilidad.

• Los equipos pueden simplemente hacer mas que una persona sola.

Si usted quiere desarrollar todo su potencial o lanzarse a una tarea aparentemente imposible (tal como comunicar su mensaje 2000 años después que se haya ido), necesita transformarse en miembro de un equipo. Esta puede ser una frase hecha, pero no deja de ser una gran verdad: Los juegos los juegan los individuos, pero los campeones son los equipos.



¿Por qué permanecemos solos?

A pesar de todo lo que sabemos sobre el potencial de los equipos, ¿por qué será que hay personas que insisten en hacer las cosas solas? Creo que las razones son varias:



1. El ego

Pocas personas están dispuestas a admitir que no lo pueden hacer todo, pero esa es la realidad de la vida. Los superhombres o las supermujeres no existen. Kerry Walls, uno de los miembros de mi equipo en el Grupo INJOY dice: «Hacer girar más platos sobre una varilla no aumenta su talento sino que aumenta su probabilidad de que se le caiga alguno». Por eso, la pregunta no es si usted puede o no hacer algo, sino cuánto tiempo le tomará darse cuenta que no puede.

Los equipos de trabajo surgen cuando usted empieza a pensar en «nosotros» en lugar de en «mí».

El filántropo Andrew Carnegie comentó : «Es un gran paso adelante en su desarrollo cuando usted acepta que otras personas pueden ayudarle a hacer un mejor trabajo del que podría hacer solo». Si quiere hacer algo realmente grande, entonces despójese de su ego y dispóngase a ser parte de un equipo.



2. Inseguridad

En mi trabajo con líderes he encontrado que una de las razones por la que muchos individuos no promueven el trabajo en equipo es porque se sienten amenazados por los demás. Es probable que el estadista florentino del siglo dieciséis, Nicolás Maquiavelo, haya llegado a la misma conclusión, lo que lo llevó a escribir: «El primer método para medir la inteligencia de un gobernante es observar las personas que le rodean».

Yo creo que es la inseguridad, más que un juicio deficiente o la falta de inteligencia, la que hace que los líderes con frecuencia se rodeen de gente débil. Como lo digo en Las 21 leyes incuestionables del liderazgo, solo los líderes seguros otorgan poder a otros. Esta es la ley de la capacitación. Por otro lado, por lo general los líderes inseguros no forman equipos. Casi siempre, esto ocurre debido a dos razones: o necesitan mantener el control de todo lo que se ha puesto bajo su cuidado, o tienen miedo de ser reemplazados por alguien más capaz.

En cualquiera de los dos casos, los líderes que no promueven el trabajo en equipo socavan su propio potencial y erosionan los mejores esfuerzos de las personas con las cuales trabajan. Deberían beneficiarse del consejo del Presidente Woodrow Wilson, quien dijo: «No solo deberíamos usar todos los cerebros que tenemos, sino que deberíamos pedir prestados todos los que podamos».



3. Ingenuidad

John Ghegan, presidente de U.S. Business Advisors, mantiene sobre su escritorio un letrero que dice: «Si tuviera que volverlo a hacer, pediría ayuda». Esa interesante observación representa el sentimiento del tercer tipo de persona que no establecen equipos. Ingenuamente subestiman lo difícil que es alcanzar grandes logros. Como resultado, tratan de caminar solos.


  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal