Informe: El referéndum sobre el Sahara Occidental El Plan de arreglo para el Sahara Occidental, un camino sembrado de obstáculos



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Informe: El referéndum sobre el Sahara Occidental

El Plan de arreglo para el Sahara Occidental, un camino sembrado de obstáculos


Isaías Barreñada, politólogo y miembro del Comité de Redacción de Nación Árabe (ibarre@ccoo.es)

Para CSCAweb
1. El conflicto, la puesta en marcha del Plan de arreglo y su colapso en 1996
Después de quince años de guerra, en 1990 el Frente Polisario y el Gobierno de Marruecos acordaron un Plan de arreglo con mediación de Naciones Unidas (NNUU) y de la Organización para la Unidad Africana (OUA). El plan supuso establecer un alto el fuego (efectivo desde el 6 de septiembre de 1991), crear e instalar la Misión de Naciones Unidas para el Sahara Occidental (MINURSO) y preparar un referéndum de autodeterminación.

A finales de 1995, después de varios retrasos y aplazamientos, el plan se bloqueó dada la incapacidad de las partes para llegar a un acuerdo sobre los criterios de identificación de los votantes en el referéndum. Marruecos quería imponer la inclusión en bloque de más de 150.000 personas (con ciudadanía marroquí), supuestamente pertenecientes a una serie de tribus saharauis transfronterizas que no fueron incluidas en el censo español de 1974. El gobierno saharaui se negaba a ello al considerar que encubría una operación para asegurarse resultados favorables para Marruecos.

En mayo de 1996 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas suspendió las actividades de identificación para el referéndum y redujo el contingente de la MINURSO en el territorio. Con este gesto, el entonces Secretario General de NNUU, Butros Ghali, cuyo mandato concluía, parecía tirar la toalla respecto a este dossier. La suspensión del proceso de identificación creó una situación favorable para Marruecos, pues aunque significaba que no podría llevarse a cabo un referéndum manipulado a su favor bajo los auspicios de NNUU, sin embargo, el mantenimiento del alto el fuego y la paralización de las negociaciones le convenía sobremanera pues fortalecía el statu quo y contribuía a su estrategia dilatoria de “desgastar sin ser desgastado”.

En 1997 fue elegido como nuevo Secretario General de NNUU el ghanés Kofi Annan, que muy pronto expresó su determinación por encontrar una solución negociada para la cuestión Saharaui. Annan no estaba dispuesto a una retirada de NNUU del Sahara sin haber resuelto la cuestión, ni que la organización siguiera en el territorio sin que hubiera avances. La vía por la que optó fue volver a impulsar la autoridad de NNUU con la designación de un nuevo mediador de peso; en marzo, el ex Secretario de Estado norteamericano James Baker, fue designado enviado especial del Secretario General para el Sahara.


2. La reanudación del Plan de Paz
Según la mayor parte de los observadores, los resultados obtenidos en las diferentes rondas de negociaciones entre junio y septiembre de 1997 (Lisboa-Londres-Houston) constituyeron un éxito, en gran medida debido al empeño de Annan y a la intervención de Baker. Éste último logró imponer, desde el inicio de las conversaciones, una dinámica que abocó a encuentros directos entre las partes, bajo supervisión del enviado de NNUU, y con presencia, cuando se trataron temas que les concernían, de Argelia y Mauritania.

A diferencia del Frente Polisario que siempre ha pedido la presencia de NNUU, Marruecos había sido tradicionalmente partidario de negociaciones indirectas y secretas. Baker logró imponer unas negociaciones directas y bajo los auspicios de NNUU, aunque declaradas “privadas”, sin constituir por lo tanto una conferencia internacional. Las negociaciones se dieron en varias rondas hasta lograr un acuerdo final global; y asimismo se impuso un total hermetismo hasta el acuerdo final.

Lo que estaba previsto en el Plan de arreglo y lo acordado en 1997 se puede resumir en:
- identificación de los votantes.

En la celebración de un referéndum de autodeterminación, la identificación del cuerpo electoral constituye un componente fundamental. En el Plan de arreglo, la identificación y la inclusión en el censo no se realiza sobre un criterio étnico (el hecho de pertenecer a una tribu saharaui, autodefinirse saharaui o hablar el dialecto hasaniya), sino considerando a la población (y sus descendientes) que de facto y de iure vivía en el territorio en el momento de la retirada española (demostrándolo). La base de la identificación sería el censo español de 1974 (74.000 personas), ampliándose con aquellos que aportaran otras pruebas: documentos españoles que pudieran demostrar la relación con el territorio (DNI, documentos de pastoreo, etc), o el testimonio de terceros, los chiuj (notables) de las respectivas tribus y fracciones tribales.

En 1993 se fijaron los procedimientos para la identificación: convocatoria de los que aparecían en el censo, inscripción de otros que no aparecían y que decían tener derecho (familiares mayores de edad), procedimientos de la comisión de identificación1, etc. Se previó la publicación primero de listados provisionales y la apertura de un período para presentar alegaciones y resolverlas. Finalmente se concluiría la identificación con la publicación definitiva del censo electoral.

La identificación se inició en 1994, demostrando ser un proceso complejo. Pronto aparecieron dos problemas:

a) un número importante de personas que decían tener derecho a pasar ante las comisiones de identificación, no cumplimentaron adecuadamente sus instancias2

b) la cuestión de las tribus contestadas (grupos H41, H61 y J51/52). En el censo español figuraban personas adscritas a ciertas fracciones tribales menores del Norte y del Sur (apenas pequeños grupos de entre 20 y 500 personas). Marruecos alegaba que cualquier miembro de esas fracciones -en su mayoría residentes en el sur de Marruecos- podía optar a la identificación; quería hacer identificar todas las tribus por el hecho de que algunos de sus miembros estaban en el censo. El Frente Polisario vio en ello un intento de falseamiento.

En los Acuerdos de Houston de 1997 se confirmó que el censo español seguía siendo la base para la identificación, aunque sería ampliado hasta lograr determinar y acordar el cuerpo electoral definitivo. Para ello Marruecos renunció a su exigencia de incluir una lista cerrada de más de 100.000 potenciales votantes, pertenecientes a las tribus en litigio; por su parte el Frente Polisario aceptó la posibilidad de ampliar el censo y que fuera la Comisión de identificación la que resolviera si tenían derecho o no, siempre que los votantes fueran identificados individualmente y no en bloque, se siguieran los procedimientos previstos (testimonios orales de los jefes de tribu y presentación de documentación acreditativa) y se realizara en un plazo concreto (para evitar que el proceso se eternizara)3.
- período transitorio. El plan prevé que, al final del proceso de identificación, se inicie un período transitorio, durante el cual se suspenderá de facto la soberanía/administración marroquí sobre el territorio. La administración pasará a cargo de NNUU4. Las dos partes reconocen la autoridad de NNUU durante ese período con el objeto de permitir la organización y realización de un referéndum transparente, libre y justo.
- acantonamiento de los efectivos militares. Se acuerdan unos principios para el acantonamiento de las fuerzas militares. Marruecos mantendrá unos 65.000 militares en la zona ocupada durante el referéndum y la RASD acantonará sus efectivos en los territorios controlados (al este de los muros) y en los países vecinos.
- prisioneros y detenidos. En 1997 se estimaba que había unos 1900 prisioneros de guerra marroquíes en la RASD (1481 en abril 2001) y unos 200 saharauis (combatientes y políticos) en cárceles de Marruecos. Se acordó su progresiva liberación y repatriación, contando con la participación de un jurista independiente y el Comité Internacional de la Cruz Roja.
- repatriación de los refugiados. Tras la identificación y antes del referéndum se prevé la repatriación de los todos los refugiados votantes (y sus familias) al territorio del Sahara donde tendría lugar el referéndum. El ACNUR llevará a cabo un plan de traslado por familias; la población será trasladada en aviones y sus pertenencias por tierra.

Inicialmente el ACNUR contempló un retorno directo de la población refugiada a sus lugares de origen en las zonas ocupadas. Sin embargo, tras realizar varios sondeos opinión entre los refugiados (en 3 wilayas en 1997 y en el campamento de Dakhla en marzo 1998), se constató que si bien la mayoría expresaba su voluntad de retorno a su comunidad de origen pero sólo después de la retirada militar marroquí y que temía volver a sus lugares de origen si no fuera en esas condiciones. Por ello se decidió establecer campamentos provisionales (para el período previo y durante la consulta) en las zonas bajo control del Frente Polisario (al Este del muro). A lo largo de estos años, el ACNUR ha diseñado un plan de retorno y ha estimado las necesidades operativas (identificación de la población, ubicación de los campos, agua, sombra, desminado).

Asimismo se previó que durante el período transitorio la población saharaui de los dos lados pudiera realizar visitas familiares, haciendo uso de pasillos establecidos a tal efecto.
- código de conducta de las partes durante el referéndum. El representante de NNUU será la única autoridad durante la transición y será el garante de la campaña, en lo que supone un paréntesis en la administración marroquí. Las partes se comprometen a no entorpecer el proceso.
- campaña y referéndum. Las NNUU se encargarán de organizar el referéndum. Durante la campaña electoral (3 semanas) las dos partes tendrán igual libertad de movimiento y acceso a medios de comunicación.
No obstante quedaron por definir cuestiones como el control efectivo de las fronteras durante la etapa transitoria; las competencias sobre puertos, aeropuertos y espacio aéreo; las dificultades de movimiento en áreas minadas que afectan al retorno; la composición y el volumen de la observación internacional, etc.
El 13 de noviembre de 1997 el Secretario General de NNUU presentó al Consejo de Seguridad el programa y el (primer) calendario de acciones encaminadas a asegurar la celebración del referéndum el 7 de diciembre de 1998. Más tarde, este calendario sería revisado y la fecha del referéndum reportada a julio del 2000.





(1997) Primer calendario previsto:

(1999) Calendario revisado:

Nuevo calendario:

(por definirse)



identificación de votantes (reapertura de los centros)

1.12.1997 - 30.5.98

hasta 30.11. 1999




alegaciones y estudio




hasta 28.02. 2000




inicio del período transitorio:

amnistía


publicación del censo electoral

acantonamiento de tropas y liberación de presos

instalación de policía civil de NNUU


7 de junio 1998

6.03. 2000




repatriación de los refugiados

2.08- 15.11.98

hasta 10.07.2000




campaña electoral

16.11 - 6.12.98

julio 2000




referéndum

7 diciembre 1998

31 julio 2000




proclamación de resultados

72 h siguientes







se completa la retirada de la MINURSO

enero 1999








Valoración de los Acuerdos de Houston:

1. La reanudación del plan de paz con miras a la realización del referéndum fue el resultado de varios factores: la objetiva resistencia de una parte considerable de los saharauis agrupados en el Frente Polisario, el interés de NNUU en resolver cuanto antes la disputa, el debilitamiento marroquí (crisis económica y transición política dificultosa), así como un cambio en la relación de fuerzas en la región (debido fundamentalmente al interés norteamericano por propiciar una estabilidad política en el Magreb, cuestión que pasa por apoyar la pacificación de Argelia y resolver la cuestión del Sahara Occidental).

Dada la situación de bloqueo del proceso, Baker, primero buscó que tanto Hassan II como el Frente Polisario confirmaran su disposición a realizar un referéndum, aunque cada parte entendiera por ello cosas diferentes (los marroquíes: un acto de confirmación y de legitimación de la ocupación; los saharauis: la realización del derecho de autodeterminación). Cabe preguntarse porqué Hassan II aceptó el acuerdo; ¿fue acaso un error de cálculo, una sobreestimación de recursos propios?, ¿o simplemente se buscó evitar dejar un tema pendiente tan delicado a su sucesor, arriesgando con ello la continuidad dinástica? Por su parte los saharauis son partidarios de un referéndum siempre que haya garantías de que la consulta se realizara de manera libre; en cambio se niegan a participar en una consulta amañada y no quiere entrar en un proceso de claudicaciones, repitiendo el caso palestino. En esas condiciones, no habría retorno definitivo, ni desmontaje de las instituciones hasta que haya una verdadera asunción de la soberanía.
2. Los Acuerdos de Houston no alteraron la esencia del Plan de Paz de 1990, sino que pretendieron hacerlo aplicable. Se resolvieron momentáneamente algunas divergencias (identificación de votantes) y abordaron otras cuestiones para prevenir nuevas disputas (código de conducta, papel de NNUU, tropas y presos, etc). A pesar de ello se mantuvieron algunas lagunas e imprecisiones que darían pie a nuevos atrasos y problemas.
3. Los Acuerdos de Houston tenían puntos fuertes y puntos débiles.

a) se mantuvieron las posibilidades de bloqueo y de retraso por las partes. A pesar de las declaraciones oficiales marroquíes había elementos suficientes para desconfiar de su disposición a que se realicen unos comicios libres (obstruccionismo demostrado en años anteriores, larga historia de prácticas electorales fraudulentas, etc).

b) la consulta refrendaria se realizaría con tropas de ocupación, lo que supone mayores responsabilidades para la comunidad internacional e introduce vulnerabilidad de retornados

c) al aceptar tal plan, el Frente Polisario tomó una decisión no carente de riesgos. El referéndum se realizará después de haber desmantelado una parte sustancial de los campos de refugio en Argelia y con la mayor parte del territorio todavía ocupado (presencia del ejército marroquí, de los colonos y de la administración)

d) uno de los principales problemas del anterior proceso de negociaciones había sido la ausencia de garantías internacionales o de terceros sobre los compromisos tomados y la extrema debilidad de NNUU, lo que permitió a Marruecos actuar con total libertad torpedeando la ejecución del plan acordado. En Houston, la NNUU, sin ser un garante formal del proceso, asumió un papel destacado: se la reconoce como única autoridad durante el período transitorio. El SG y su enviado especial pueden usar todas las medidas para asegurar la transparencia. Sin embargo persiste un alto riesgo durante el período transitorio, y la población retornada se encontrará en una situación altamente vulnerable. El enviado especial no quiso abordar los detalles del período transitorio y de la observación hasta haber completado la identificación. La idea de fondo a lo largo del proceso se crearía confianza y los pasos dados serían irreversibles.

3. La puesta en marcha del calendario acordado
a) Las trabas y los atrasos.

A pesar de lo acordado se han seguido poniendo trabas a la ejecución y forzando el incumplimiento de los plazos. Aunque es difícil que Marruecos bloquee de manera definitiva el Plan de arreglo, tiene sin embargo la posibilidad de introducir elementos que retrasen el procedimiento y exasperen a la otra parte, con el objetivo de presionar para que la identificación le fuera favorable. Las trabas más comunes han sido:

- impedir que se traten y lleven a cabo simultáneamente varios aspectos del Plan de arreglo

- atrasar el despliegue de equipos de la Minurso, el desminado, etc

- no aceptar la publicación de las listas del censo, explotar la posibilidad de las apelaciones, etc
b) La identificación y la elaboración del censo.

- Para agilizar y acelerar la identificación, entre 1997 y el 2000 NNUU abrió nuevos centros en Marruecos, en las zonas ocupados y en Mauritania; asimismo dado el volumen de demandantes se amplió el plazo de identificación. En algunos momentos hubo dificultades en la identificación y surgieron algunos problemas (solicitantes contestados) lo que obligó al cierre de algunos centros por breves períodos de tiempo. A pesar de ello, la identificación avanzó rápidamente (el ritmo fue de 120 personas/día) y pudo concluirse.

- La táctica marroquí consistió en alargar la identificación: primero objetando ciertos testigos o chiuj, luego provocando la presentación masiva de recursos y alegaciones lo que bloqueaba o cuando menos atrasaba el proceso. Asimismo, durante mucho tiempo, Marruecos se opuso a hacer públicos los resultados provisionales de la identificación5, aunque al final se impuso la transparencia.

- La identificación se planteó en dos fases:

1) la primera fase afectó a los que estaban en el censo español y los que claramente tenían derecho a la identificación (familiares, miembros de tribus no cuestionadas, etc). En esa primera fase (iniciada en 1994, interrumpida en 1996, y retomada entre 1997 y 1999) pasaron ante la comisión de identificación 147.000 personas. Las listas publicadas en julio de 1999 recogían la aceptación de 84.251. Más de 63.000 no aceptados pueden presentar recursos.

2) la segunda fase debía tratar la cuestión de las tribus contestadas, y por lo tanto constituye el estudio de los casos difíciles. Esta fase se inició el 15 de junio de 1999 y terminó el 31 de diciembre de 1999. Se entrevistaron 51.220 personas, de las cuales se aceptaron 2.135 (4%)6. Supone que 49.000 rechazados (cantidad que puede incrementarse hasta 60.000) son susceptibles de presentar alegaciones.

En síntesis, en febrero de 2000, 198.469 personas habían pasado ante las comisiones de identificación. La primera lista provisional está compuesta por 84.251 personas y la segunda (de tribus contestadas) por 2.135, sumando un total de 86.386 (86.349).
- Las alegaciones a las listas provisionales:

Los que han sido rechazados o tienen objeciones pueden presentar alegaciones. Los acuerdos de Houston y los protocolos de mayo de 1999 preveían la posibilidad de apelar las decisiones de la Comisión de identificación (por no haber sido incluido en el cuerpo electoral). Para apelar deben presentarse nuevos elementos (documentación, intervención de testigos) para la identificación.

De la primera fase ya hay al menos 79.000 alegaciones7. Del segundo puede haber entre 49 y 60.000 más, sumando un total de entre 112.000 y 140.000. La presentación masiva de alegaciones por parte de marroquíes (en Marruecos y en zonas ocupadas) supone de hecho un nuevo mecanismo de bloqueo y retraso, forzando una nueva ronda de identificación, en lo que vendría a ser una fraude de ley que no busca aumentar el número de votantes con derecho sino retrasar o colapsar el proceso. Si se tiene en cuenta que el estudio de cada apelación es más largo que la identificación normal (se pueden tratar entre 20 y 23 casos por día), la revisión de todas las demandas puede llevar más de dos años. Lo que volvería a obligar un atraso considerable del referéndum8.
Evolución y estado de la identificación (número de personas):




Presentados

Aceptados

en lista provisional



Rechazados

Alegaciones

1. Grupo general

149.577

84.251

63.000

79.125 (15.07.1999)

Zonas ocupadas










41%

Marruecos










53%

Campamentos













Mauritania













2. Tribus contestadas

51.220

2.135

49.085

(17.01-25.02.2000)

54.889 (mayo 2000)



Zonas ocupadas










12.922 (23,5%)

Marruecos










41.319 (75,3%)

Campamentos










499

Mauritania










149

3. Total

177.067 (22.10.99)

198.469 (02.2000)



86.386

86.349 (02.2000)






>134.014

Zonas ocupadas













Marruecos













Campamentos













Mauritania












c) las cuestiones operativas

- se ha retrasado el desminado y la apertura de pasos en el muro

- se están preparando condiciones para los campamentos transitorios en el territorio (agua, etc)

- los retrasos en estas cuestiones pueden condicionar la puesta en marcha del período transitorio después de concluir la identificación
d) seguridad y observación internacional:

- La publicación del censo definitivo será un momento clave; en ese momento Marruecos puede tomar iniciativas trascendentes.

- Durante el referéndum habrá en el territorio 65.000 militares marroquíes además de los colonos; existe el riesgo de que se repita la situación vivida en Timor (actuación de milicias anexionistas amparadas por el ejército, o que se fomente la violencia de los colonos o colaboracionistas, asesinato de personalidades, …)

- Por ello es muy importante la presencia de observadores internacionales que se prevé en Houston, aunque existe el riesgo de que Marruecos intente bloquear la observación internacional9. El Frente Polisario es partidario de que se asegure la presencia de observadores fiables. Se espera que haya observadores oficiales (NNUU, OUA, Argelia y Mauritania, UE, etc) y otros internacionales (cuya naturaleza está por definir: independientes, ONG…); asimismo están por definirse sus competencias (antes, durante, después; acompañamiento de retornados, campaña, jornada del referéndum, días posteriores) y las implicaciones logísticas


e) la liberación de presos:

El Frente Polisario ha liberado a varios contingentes de presos (especialmente a los más ancianos), su aceptación por Marruecos tardó varios meses y ha estado en función de la utilización propagandística que ha querido darle, y no ha tenido un equivalente respecto a los presos y desaparecidos saharauis en Marruecos. Hoy el Frente Polisario condiciona el avance de la liberación de más presos a la reanudación del plan de arreglo.



4. Balance del Plan de arreglo. Situación actual
a) Identificación: Actualmente la parte sustancial de la identificación de los votantes ya se ha realizado y sólo falta abordar la delicada cuestión de las alegaciones.

En los informes del SG de NNUU de diciembre 99 y febrero 2000, ya se planteó que la presentación masiva de recursos imposibilitaba llevar a cabo el referéndum en el verano del 2000. En febrero 2000, la ONU hizo pública la lista provisional de votantes, amplió el mandato de la MINURSO, pospuso sine die el referéndum (sin precisar un nuevo calendario) y planteó que Baker volviera a hacer una ronda de visitas en la región para sondear a las partes sobre su voluntad de realizar el referéndum. Además, recordando la sucesión de trabas y problemas que había tenido el proceso, el SG también señalaba que el Plan de arreglo no preveía un mecanismo que garantizase la aceptación de los resultados del referéndum y el cumplimiento de lo acordado.

Los marroquíes pretenden que las alegaciones de los 134.000 rechazados puedan ser revisadas (a pesar de que el 95% no cumple los criterios de identificación). Frente a los llamamientos del Secretario general y del Consejo de Seguridad de NNUU para que las apelaciones no supongan un nuevo proceso de identificación, el objetivo de Marruecos es colapsar la Comisión de identificación.
El dilema actual está entre dos posiciones

1) Las NNUU pueden plegarse a las trabas de Marruecos, es decir permitir más dilaciones. Esto supondría un retraso de 2-3 años10 y más contribuciones financieras. Es obvio que el tiempo va en contra de los saharauis y a favor de Marruecos.

2) Tal como desea el Frente Polisario, las NNUU pueden imponer la aplicación estricta de los criterios establecidos en Houston y en los acuerdos de mayo de 1999. Esto significaría revisar los casos que aportan documentación nueva (15-20.000 a lo sumo), a los que se aplicarían los criterios acordados; se debería intensificar la identificación (para ello se necesitan recursos materiales y un compromiso político de la Comunidad internacional), lo que permitiría realizar el referéndum en 12-18 meses11.

En los últimos meses la Comisión de identificación ha ido preparándose para iniciar el estudio de las alegaciones (elaboración de manuales, simulaciones, etc).


b) preparativos para la repatriación de los refugiados: Tal como estaba previsto en el Plan de arreglo, se ha avanzado en los preparativos de la repatriación; a pesar de los avances realizados (el ACNUR ha culminado la preinscripción de refugiados que han de votar y sus familiares, unas 107.149 personas) Marruecos no ha cesado de poner nuevos obstáculos. La mayoría de los refugiados ha expresado su deseo de repatriación a las zonas del Sahara no ocupadas por Marruecos; mientras que Marruecos presiona para que sean repatriados al oeste del muro.
c) En abril de 2000 Baker retornó al escenario, visitando la región. En los meses posteriores (mayo, julio, septiembre...) tuvieron lugar varios encuentros directos entre el Frente Polisario y Marruecos. En ellos Marruecos se negó a abordar cualquier aspecto relativo a la identificación y al referéndum, demostrando con ello que ni siquiera confía en ganarlo si son aceptados los recursos). Con ello mostraba su total ruptura con el Plan de arreglo y su estrategia de sólo abordar otras fórmulas para legitimar la ocupación.
d) Aunque los saharauis han dado muestras de flexibilidad (liberación de presos marroquíes), en los últimos meses se ha incrementado el riesgo de una vuelta a las hostilidades. A lo largo del año 2000, el Frente Polisario ha movilizado a sus hombres y llevado a cabo varias maniobras en las zonas bajo su control. Más recientemente, con motivo del Rally Paris-Dakar en enero 2001, considerando el paso por el Sahara ocupado como un acto de prepotencia y de falta de respeto a la legalidad internacional, el Frente Polisario amenazó con retomar la lucha armada. Finalmente las amenazas no se cumplieron, aunque se denunciaron movimientos de tropas marroquíes al este del muro.

La “Tercera vía” marroquí

Al calor de los escasos avances del proceso y de las reformas políticas en Marruecos se ha generado un debate sobre una salida alternativa. Se denomina genéricamente “Tercera vía” a un arreglo político entre Marruecos y el Frente Polisario, fuera del Plan de arreglo, excluyendo un referéndum de autodeterminación y legalizando la soberanía marroquí sobre todo el territorio, a cambio del reconocimiento de algún grado de autonomía (en el marco del proceso de regionalización administrativa que existe en Marruecos).

Esta se ha presentado como una solución intermedia. Algunos han pretendido presentar la “Tercera vía” como una formula que hace compatible dos principios de por si excluyentes: el Plan de arreglo (derecho a la autodeterminación) y una solución política conservando el statu quo (ocupación / integridad del territorio). Abraham Serfaty, la ha definido como un arreglo en el que no haya “ni vencedores ni vencidos”. Curiosamente, de ser considerada una herejía ha pasado a ser adoptada por los círculos oficiales marroquíes tras el fallecimiento de Hassan II.

Mistificada y presentada como una opción “realista”, en realidad se trata de una fórmula que busca legitimar un hecho cumplido: la colonización, y legalizar la anexión sin nombrarla. Rompe el acuerdo de las partes expresado en el Plan de arreglo, y encubre el deseo marroquí de abandonar el Plan y evitar su derrota en un referéndum justo.

En todo caso, parece que Marruecos sólo baraja fórmulas de autonomía sólo cuando se trata del Sahara y como alternativa a un referéndum, pero no las discute para otras regiones del país.

El Frente Polisario rechaza esta fórmula dado que considera que nadie puede suplantar al pueblo saharaui a la hora de decidir su futuro.

En la difusión de esta iniciativa ha jugado un papel destacado Francia. La propuesta entronca con una vieja propuesta francesa de partición del territorio. Si la “Tercera vía” no fuese aceptada Marruecos podría presentar la partición como última concesión (recibiendo el apoyo de Francia y de una parte de la comunidad internacional).

En todo caso es llamativo que NNUU se haya hecho eco de la idea. La posibilidad de un arreglo político fuera del Plan de paz que contemple un cierto “traspaso de poderes a la población local, en consonancia con las normas internacionales” ha sido incorporado al discurso de NNUU y está presente las resoluciones de los dos últimos años, sin excluir la continuación de la ejecución del plan de arreglo.



5. La situación de las partes y las posturas de los demás actores.
El Frente Polisario y la población refugiada en los campamentos de Tindouf

- existe el convencimiento de que con un referéndum limpio, el resultado sería la independencia, y de que Marruecos sólo aceptaría su realización si es intervenido y falsificado

- en el último congreso del Frente Polisario (1999), se dieron importantes cambios en la dirección de la organización; a algunos cuadros que ocupaban puestos claves en el gobierno y las negociaciones, se les encomendaron responsabilidades administrativas internas (unos lo aceptaron y otros no, como fue el caso de Bachir Mustafá Sayed). Estos cambios constituyen una prolongación de las tensiones internas (mezcla de personalismos y elementos de base tribal) que afloraron en 1988, aunque algunos observadores los relacionan también con posiciones determinadas en cuanto a las negociaciones.

- el Frente Polisario ha llevado a cabo una importante labor diplomática en defensa de sus postulados y para captar apoyo. En el frente diplomático mantiene relaciones con más de 70 países, es miembro de la OUA y ha mantenido una activa presencia ante las comisiones especializadas de NNUU (Cuarta Comisión para la descolonización, Comisión de Derechos Humanos, etc) y diversos parlamentos. En el campo de la solidaridad, ha articulado una vasta red de apoyo político (intergrupos parlamentarios, hermanamientos, etc) y humanitario (comités, asociaciones de amistad, ONG).

- en los campamentos de refugiados (donde viven más de 160.000 personas) crece la frustración respecto al Plan de arreglo y el cansancio fruto de la inactividad y la prolongación del refugio

- dada la situación de cese del fuego y de espera, las autoridades saharauis se han visto obligadas a permitir las actividades privadas (ha crecido enormemente el comercio minorista en los campamentos, así como el comercio/contrabando entre Mauritania, Tindouf y el norte de Argelia12)

- se han dado deserciones de algunos cuadros y chiuj, profusamente publicitadas por Marruecos, al mismo tiempo que, en sentido inverso, sigue dándose la llegada de jóvenes desde zonas ocupadas a los campamentos de Tindouf
La postura del Frente Polisario:

1. el FP estima que si se mantiene la dinámica actual en la identificación (rigor y aplicación de los criterios acordados), el censo rondará las 86-87.000 personas, y cree que el 95% de ellos votaría por la independencia. Esto supone la derrota de los planes de Marruecos (engrosamiento del censo con votantes afines); además lo ocurrido en Timor es un referente a su favor.

2. critica los sucesivos aplazamientos del referéndum, y considera que NNUU debería aplicar criterios establecidos y dedicar los recursos necesarios para dar curso rápido a las alegaciones

3. no acepta otras fórmulas que no sea la del referéndum. El FP exige una aplicación estricta del plan (sólo estudiar alegaciones que aporten nuevas pruebas, lo que reduciría la cifra a 15-20.000) y considera que en seis meses se podría concluir identificación y recursos.

4. el FP considera que la parte principal de la identificación está zanjada, y que no hay más argumentos para más dilaciones. No quiere que la situación se eternice y se reproduzca un nuevo Chipre. Las NNUU deben presionar o declararse incapaces de imponer su voluntad a quien bloquea el proceso, declarando su fracaso y suspendiendo el Plan de arreglo. MINURSO dejaría de tener sentido. Y esto supondría volver al punto de partida y, en tal caso, el FP consideraría retomar las hostilidades

Situación en zonas ocupadas

- crece la presencia de población marroquí. El trabajo, el crecimiento (inversiones en infraestructuras -puerto, viviendas, carreteras…-, industrias conserveras), las facilidades fiscales (no se pagan impuestos directos) y las subvenciones (productos básicos) han atraído mano de obra de otras regiones de Marruecos. No se sabe cuanto le cuesta todo ello al Estado, ni cuanto podrá durar.

- por otro lado existe malestar y descontento social en las zonas ocupadas: por problemas socioeconómicos (desempleo, etc), por discriminación, por control y represión, etc. La crisis social ha producido estallidos (ej. El Aaiún sept-oct. 1999) y está propiciando la emigración (aumento de pateras hacia Canarias).

- hay tensión política y represión en las zonas ocupadas: control policial; poca vida política (campañas electorales poco visibles). Según fuentes saharauis, en las zonas ocupadas hay una mayor radicalización: exigen al Frente Polisario ser más firme y no hacer concesiones ante Marruecos

Entre los últimos acontecimientos se pueden destacar:

* En agosto de 1996, 400 jóvenes saharauis, muchos de ellos titulados, marcharon hasta Rabat en demanda de empleo. En septiembre 1996 el ministro del Interior viajó al sur con una delegación de ministros para tratar el tema del empleo para los jóvenes, la próxima instalación de una zona franca, la promoción de actividades económicas e industriales y cuestiones de infraestructura y formación.

* Los acontecimientos de El Aaiún (a partir del 22 sept. 1999, y a lo largo de octubre y noviembre). Una manifestación de estudiantes y desempleados fue reprimida con extrema brutalidad por la policía y por los colonos marroquíes; ésta se convirtió en una revuelta con numerosos focos y consignas en favor del Polisario. La policía civil de la Minurso no pudo intervenir. Estas revueltas resultaron imprevistas para el propio Frente Polisario. Los acontecimientos sorprendieron en Marruecos; demostraron las tensiones latentes en el Sahara Ocupado. Por primera vez la prensa publicó testimonios de la represión13; el gobierno envió una Comisión especial y el nuevo rey Mohamed VI cambió a varios responsables. Las organizaciones marroquíes de Derechos Humanos exigieron clarificar los hechos.

* Desde 1998, con la apertura de algunos espacios de expresión en Marruecos, se han consentido algunas movilizaciones (jóvenes parados, familiares de desaparecidos, ex represaliados) y son más frecuentes la movilizaciones en las zonas ocupadas.

* Desde entonces han sido continuas detenciones de manifestantes. En enero 2001 varios jóvenes parados saharauis fueron detenidos por manifestarse contra la contratación de colonos marroquíes en las minas de Fos Bu Cra. En abril 2001 varios miembros de la sección saharaui del Foro por la Verdad y la Justicia (organización que lucha contra la impunidad) fueron detenidos camino a la 57 sesión de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas y su documentación confiscada.

* La celebración del último congreso de la central sindical CDT en Aaiún, por razones de sobrepuja nacionalista y partidarias, provocó una considerable deserción de sus miembros saharauis. Unos días después, con motivo del 1º de mayo 2001, familiares de desaparecidos se manifestaron en el cortejo del sindicato marroquí UMT y fueron reprimidos.


Marruecos:

- Marruecos ha hecho del Sahara una cuestión clave de su agenda nacional, generando un aparente unanimismo político, sin que tenga el contrapeso de una movilización social independiente14.

- La ocupación Sahara sigue siendo una pesada carga para Marruecos; su presupuesto de defensa supone más del 20%

- Con la regionalización del territorio marroquí y del Sahara ocupado (1996) se pretendió dar una respuesta descentralizadora; en realidad fue una reforma administrativa diseñada por el Ministerio del Interior para asegurar una cierta descentralización bajo control15.

- A pesar de los Acuerdos de Houston las autoridades marroquíes han seguido con un doble discurso; hacia afuera declaran su compromiso para la celebración de un referéndum limpio y su disposición a acatar los resultados, sean cuales sean, al tiempo que exigen “que todos los saharauis puedan votar” y apoyan la presentación masiva de alegaciones a la identificación. Hacia dentro se sigue sin asumir lo que supone el referéndum, se continúa hablando de referéndum confirmativo de la marroquinidad del Sahara, se niega la legitimidad del otro (se denomina separatistas a los miembros del Polisario y secuestrados a los refugiados de Tindouf), se tacha a Minurso de complicidad con la otra parte, etc

- La inminencia del referéndum, no sólo ha creado desconcierto entre la población y la clase política marroquí, también ha tenido una influencia directa en la cooptación de la oposición (nacionalistas conservadores y socialistas) en el gobierno en 1998. Para encarar esta situación era necesario un pacto político.

En su momento, la USFP (partido socialista al que pertenece el actual primer ministro Youssoufi) consideró buenos los Acuerdos de Houston para desbloquear la situación y liquidar cuanto antes el tema. Algunas fuerzas políticas marroquíes recibieron muy mal la “dejación” de soberanía prevista durante el período transitorio. La prensa ha seguido con su lenguaje y las posiciones oficiales, y apenas se habla sobre las implicaciones del Plan (administración de NNUU) o del post referéndum. Es obvio que Marruecos tiene dificultades para preparar a su opinión pública ante resultados adversos. Lo que es evidente es que tras la firma de los acuerdos, se han incrementado las vistas de ministros al Sahara para demostrar el interés gubernamental. En noviembre de 1997 hubo elecciones legislativas en Marruecos y en las zonas ocupadas.
La cuestión del Sahara tras la muerte de Hassan II:

- Si bien en el nuevo gobierno marroquí (1998), la cuestión del Sahara quedó en manos del entonces Ministerio del Interior, Driss Basri, a finales de 1999, el rey Mohamed VI pasó el dossier a otros responsables. El cambio de algunos responsables policiales, administrativos y ministeriales, apareció como un posible primer paso de un giro, pero hasta ahora no habido un cambio de rumbo o una ruptura en la forma de llevar la cuestión del Sahara. Son cada vez más numerosas las visitas de delegaciones y comisiones oficiales, se habla de importantes inversiones … además se prepara un simulacro de elecciones para un Consejo consultivo para las provincias saharianas, cuyo objeto velado más parece ser el de confundir a la población sobre el Plan de arreglo.

- La cuestión del Sahara es un componente clave de la transición política marroquí. La atención internacional está puesta en los últimos cambios en Marruecos; pero la transición no puede justificar o ser un argumento para postergar la cuestión del Sahara, pues no es posible lograr una transición democrática manteniendo la ocupación. El plan de arreglo y el referéndum deben ser componentes ineludibles del proceso de transición.

- A pesar de ello la apertura de algunos espacios de expresión en Marruecos, están teniendo algunos efectos en la cuestión del Sahara (denuncia de la situación, espacios de expresión). La cuestión del Sahara es también un reto para la sociedad civil marroquí (garantizar referéndum limpio, denunciar represión, exigir repatriación de presos16, etc)


La cuestión del Sahara tiene evidentes implicaciones internacionales para Marruecos.

- A pesar de haber recibido el apoyo de varios países africanos, mayoritariamente francófonos, Marruecos no logra que la OUA expulse a la RASD. Al igual que su mentor francés, Marruecos sufrió serias derrotas diplomáticas en las cumbres de Ouagadougou y de Argel (1999), finalmente achacadas a Argelia.

- Cuanto más avanza el proceso, Marruecos tiene más dificultades para retraerse; por ello le interesa su bloqueo. La posición de la comunidad internacional le obliga a evaluar con más detenimiento sus siguientes pasos. Todo indica que Marruecos ha visualizado de que aplicarse estrictamente los acuerdos de Houston, puede perder el referéndum. Sin embargo todos los escenarios siguen abiertos; al igual que es improbable que el rey acepte realizar un referéndum que puede perder, el rey puede bloquear el proceso asumiendo los costes. Si Marruecos bloquea el proceso sólo provocaría una condena internacional (Consejo de Seguridad de NNUU), además legitimaría el retorno a la lucha armada del Frente Polisario. Esto tendría implicaciones regionales (Argelia-Marruecos) que la comunidad internacional cuestionaría. La propia USFP reconoce que la no realización del referéndum tendría un alto coste político. La adopción de la fórmula de la “Tercera vía” se inscribe en esa búsqueda de soluciones intermedias.
En el escenario político marroquí, sólo la izquierda radical (Nahj democrati, al igual que antes Ilal Amam) apoya la autodeterminación de los saharauis y la negociación política para evitar la guerra. Los islamistas también tienen una posición singular, tal como lo recordó uno de sus dirigentes el año pasado17. Las posturas ultranacionalistas son la constante en el resto de los partidos, a pesar de que no corresponden a las prioridades reales de la población (desarrollo, democracia).

Aunque en los últimos dos años se ha ampliado la libertad de expresión en Marruecos, la cuestión del Sahara sigue siendo un tema tabú18, aunque algunos temas se han tratado (la situación socioeconómica y la represión policial en las zonas ocupadas, los presos marroquíes en Tindouf, etc).


- La defensa a ultranza de la marroquinidad del Sahara es sin duda una cuestión que ha sido y puede seguir siendo clave para cimentar un consenso en la clase política marroquí. Una actuación marroquí que causara un nuevo colapso del plan de paz y del proceso que ha de abocar a un referéndum, sería secundada previsiblemente en bloque por la mayor parte del abanico político nacional y apenas provocaría contestación, incluso por parte de los sectores más demócratas. Tal hecho tendría a corto y medio plazo consecuencias negativas para la propia política interna, pues supondría volver a supeditar la democratización y el respeto del estado de derecho a la voluntad del Majzen o a los imperativos de la razón de Estado.

- Es previsible que el gobierno marroquí desarrolle en los próximos meses una agresiva política de convencimiento dirigida a los saharauis en las zonas ocupadas. Esta actuación tendrá sin duda un componente propagandístico y otro material (inversiones que generen empleo, etc), en detrimento de otras regiones. En ambos casos corriendo el riesgo de hacer más dolorosa e indigerible una eventual derrota marroquí.



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