Introducción a la paleontologíA



Descargar 0.67 Mb.
Página19/40
Fecha de conversión14.01.2019
Tamaño0.67 Mb.
1   ...   15   16   17   18   19   20   21   22   ...   40

PELECIPODOS (BIVALVOS)

Los Pelecípodos o Bivalvos (del latín, "dos puertas"), son animales subacuáticos, generalmente epibentónicos, que se arrastren sobre el fondo, respirando el oxígeno disuelto en el agua y alimentándose de las partículas microscópicas que ésta lleva en suspensión, que son retenidas por las branquias, y expulsan luego el agua sobrante. Aunque todos sean acuáticos, esto no quiere decir que hayan de ser todos marinos; algunos son dulce-acuícolas. La forma de la concha es muy variable, según las especies, y aunque a veces sufre una cierta regresión, nunca se llega a perder por completo, como en ciertos Cefalópodos (en el pulpo) o en algunos Gasterópodos (babosas). Estos moluscos, están adaptados a tres formas principales de vida (véase la Figura 9 y el texto que la acompaña). La adaptabilidad de la concha de estos moluscos, se observa claramente en Tridacna, la "almeja gigante", que ha abandonado la posición normal de estos animales (con la charnela hacia arriba y abierta hacia abajo), debido a que, a diferencia de la mayoría de los Pelecípodos, además de alimentarse de partículas microscópicas retenidas por las branquias, se alimenta de hidratos de carbono sintentizados por algas simbiontes, que se alojan en la parte del manto situada en la región dorsal del animal. De esta forma, Tridacna precisa abrir sus valvas hacia arriba, para que penetre la luz solar imprescindible para la fotosíntesis del alga simbionte, pero ha sido sólo la concha la que ha efectuado el giro de 180°, quedando el cuerpo del molusco en posición normal, de tal manera que la movilidad de la concha con relación a las partes blandas del cuerpo del animal, es realmente muy notable.


Figura 19. — Posición biológica supuesta para diversos Ammonoideos vivos. Los Ammonites de la parte superior, de conchas normales, nadan libremente. Los dos de la parte inferior, «heteromórficos», corresponden a los géneros Turrilites (izquierda), y Crioceras (derecha); ambos debían ser bentónicos.


Se cuentan muchas historias de personas, a las que estas enormes "almejas" atraparon un pie, quedando allí cogidas hasta que se ahogaron o hasta que el molusco, a fuerza de mover la concha, excitado por la presencia de un cuerpo extraño, termina por seccionar el pie entre los bordes de las dos valvas. Según nos cuenta darwin: "Permanecimos mucho tiempo en la laguna (en el Laggon de Keeling), examinando los campos de coral y las almejas gigantes, en las que, si alguien metiese la mano, no sería capaz de sacarla mientras el animal estuviese vivo."

Pectén, es una forma muy familiar, con aspecto de cenicero, y ha sido tomada como símbolo por la Shell Oil Company (uno de sus fundadores era coleccionista de conchas, de las que ha tomado el nombre y el emblema); constituye un raro ejemplo de un Bivalvo que puede "nadar": al encontrarse amenazado por una estrella de mar u otro animal marino, puede cerrar bruscamente las dos valvas y desplazarse "nadando a reacción" un cierto trecho, para escapar del peligro, aunque el animal prefiere permanecer tranquilo, sobre el fondo del mar, tumbado sobre la valva más convexa. Tanto Pectén como Lima, son muy notables por sus órganos sensibles a la luz.

Brechites es un extraño tipo de Pelecípodo, que vive constantemente metido dentro del conducto perforado por él mismo en las rocas calcáreas. Ciertas especies de Ephippodonta tienen sus valvas constantemente abiertas 180°, envueltas por los tejidos blandos de su cuerpo, viviendo adosadas a la pared de la cueva habitada por cierto Crustáceo australiano, donde están perfectamente protegidas.

Los Pelecípodos fósiles han sido ampliamente estudiados, debido a su aspecto atractivo, pero sólo recientemente han adquirido mayor importancia como indicadores paleoecológicos y para determinar las condiciones de sedimentación. Con ciertas excepciones, no son buenos fósiles de zona. A veces pueden formar verdaderos "bancos" o capas de conchas fosilizadas, como ocurre en Dorset (Inglaterra), donde hay un "banco de Ostreidos" de más de 3 m. de espesor, que puede ser detectado durante más de 10 km.; en realidad se trata de una masa compacta de ostras fósiles, y estratos de este tipo, son corrientes en todo el mundo.



GASTERÓPODOS

Los Gasterópodos, bien conocidos en todas partes por los "caracoles de jardín", comprenden un número de especies mucho mayor que los Pelecípodos o los Cefalópodos, y tal vez sorprenda saber, que hay muchos más caracoles en el mar que sobre la tierra. No han llegado a ser realmente numerosos, hasta la Era Terciaria, y es raro que formen lumaquelas (capas masivas de conchas), pero en muchas formaciones del Terciario, presentan una asombrosa variedad de especies. Análogamente a los Pelecípodos, también los Gasterópodos se encuentran a veces en sedimentos de agua dulce, y también —cosa que no ocurre con los Pelecípodos— pueden encontrarse en formaciones estrictamente continentales, junto con Reptiles, Mamíferos y otros animales que pueblen la superficie terrestre.

La transición del medio acuático al terrestre, es un proceso interesante por sí mismo y merece especial mención. Los Gasterópodos, como la mayoría de los animales, se han originado en el mar. La temperatura constante, la abundancia de alimento y el ambiente acuático, son tres factores vitales para que se desarrolle la vida primitiva; sin embargo, las branquias de los Gasterópodos, pueden adaptarse a funcionar en agua dulce o incluso en el aire, llegando a formar, en este último caso, una especie de pulmón rudimentario. Es curioso que, mientras muchos Gasterópodos marinos se han adaptado a vivir en las aguas dulces, la transición al medio aéreo no ha tenido que realizarse necesariamente a partir del medio dulceacuícola, y en ocasiones, se ha producido por una migración directamente desde el mar. Ciertos Gasterópodos, incluidos los que normalmente viven en el mar, pueden resistir durante varias horas expuestos al aire libre y al sol, durante la bajamar, lo cual supone, en realidad, un paso en la evolución de estos animales hacia la vida en un ambiente puramente terrestre. Ampullarius es un Gasterópodo realmente "anfibio", pues, puede respirar indistintamente en el aire o en el agua. Algunos Gasterópodos continentales han llegado a tener adaptaciones extremas, y viven en ambientes desérticos, donde sólo pueden sobrevivir los camellos y el hombre; así, ciertas especies de Helix, viven en el desierto de Argelia, donde las temperaturas pueden alcanzar los 43°. Por otra parte, Bithynia durante la primavera, se encuentra en los lagos de los Pirineos, mientras que Limnaea peregra geisericola, prefiere el agua de los géiseres de Islandia.

Al contrario de lo que podría pensarse, los ríos y los lagos no constituyen barreras para los Gasterópodos dulceacuícolas o terrestres: las corrientes permiten la dispersión de los primeros, mientras las plantas flotantes o las épocas de sequía, permiten a los segundos hacer lo mismo. Helix aspersa, el caracol de huerta común, tiene una distribución geográfica mundial, aunque fue llevado por el hombre fuera de Europa.

Otra curiosa pieza de la anatomía de los Gasterópodos, es el opérenlo, una pieza calcárea que, a modo de tapadera, situada en la parte posterior del gasterópodo, encaja perfectamente y permite cerrar la abertura de la concha, como una pequeña puerta, cuando el animal se retrae en el interior de la concha. Cabría esperar que el opérenlo fuese característico de los Gasterópodos terrestres, que tienen que invernar o estivar, durante ciertas épocas del año, para aislarse así de las condiciones ambientales adversas; sin embargo, es muy raro encontrarlo entre los Gasterópodos Pulmonados, siendo en cambio característico de otros grupos de Gasterópodos marinos; incluso cuando existe el opérenlo, no suele encajar exactamente en la abertura de la concha. Algunos Pulmonados, en cambio, segregan una fuerte membrana o "epifragma", que les sirve para cerrar la concha, como el opérculo. La Isla de Jamaica, se caracteriza por ser uno de los pocos lugares, en que el número de Gasterópodos terrestres operculados, excede al número de Pulmonados.

El estudio de los Gasterópodos se ha fomentado mucho por la natural belleza de sus conchas helicoidales, y en las últimas décadas también se ha desarrollado la investigación sobre estos moluscos, con objeto de obtener algún resultado práctico, aunque en general, cunda el desaliento, al comprobar su relativamente escaso valor estratigráfico, es decir, que pocas veces son útiles para determinar la edad geológica de una roca, y por otra parte, la extraordinaria proliferación de especies, dificulta enormemente los resultados.



1   ...   15   16   17   18   19   20   21   22   ...   40


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal