Introducción a la paleontologíA



Descargar 0.67 Mb.
Página24/40
Fecha de conversión14.01.2019
Tamaño0.67 Mb.
1   ...   20   21   22   23   24   25   26   27   ...   40

EL ORIGEN DEL HUESO Y DE LOS DIENTES

Antes de continuar con la historia de los primeros Vertebrados terrestres, nos vamos a referir a ciertas teorías sobre el origen del hueso y de los dientes de los Vertebrados. Aunque el origen del hueso no ha podido ser explicado satisfactoriamente, se ha sugerido que su función inicial fue la de servir como reserva de calcio y de fósforo, puesto que el hueso es una asociación de tejido orgánico con fosfato cálcico. Los animales necesitan calcio para el crecimiento y para la actividad muscular; sin embargo, debe mantenerse en una determinada concentración en el medio interno, ya que una excesiva cantidad de calcio en el organismo, puede causar enfermedades o incluso la muerte. El fósforo es un elemento necesario para la síntesis de las proteínas y para otros procesos bioquímicos. Por lo tanto, los peces tienen que asimilar compuestos de calcio y de fósforo para cubrir sus necesidades, y al propio tiempo deben acumular reservas de estos elementos, que pueden ser escasos en el medio ambiente, especialmente en las aguas dulces; y no cabe duda de que el hueso constituye una buena reserva de estos elementos.

Es importante anotar que los Peces acorazados primitivos tenían una "armadura" formada por un tipo de hueso especial, análogo a la dentina de nuestros dientes, que es un material compacto, formado por fosfato cálcico sin células asociadas, por lo cual resulta difícil que pase en disolución a la sangre. En cambio, el hueso, que está formado por una estructura celular además del fosfato cálcico, puede intercambiar con facilidad los elementos vitales calcio y fósforo, por lo cual, representó sin duda una notable ventaja para los Vertebrados, la aparición de verdaderos huesos, ya que de esta forma, se incrementó notablemente la reserva de calcio y fósforo, al aumentar su disponibilidad.

Tal vez piense el lector, la próxima vez que tenga dolor de muelas, que no hay ninguna razón fisiológica clara, para que nuestros dientes deban ser sensibles al dolor. Pues bien, parece probable que la razón de la presencia de canales nerviosos que atraviesan la dentina, esté en que son un resto del exoesqueleto, perforado por conductos nerviosos, de los Peces acorazados paleozoicos del cual derivan, y cuya función era, sin duda, mantener la sensibilidad a través de esta coraza, que de otro modo sería insensible.

Ya en el Carbonífero, esta primera etapa de la evolución de los Vertebrados se hace más lenta. Los Anfibios, que aparecen por primera vez en el Devónico superior, se adaptaron rápidamente al medio ambiente, conservando algunos, hasta la actualidad, el movimiento sinuoso del cuerpo al andar, que denota su procedencia a partir de los peces. Además, el cráneo de los Anfibios primitivos, es casi igual al de los Crosopterigios.

Claro que los Anfibios, no se han independizado por completo del medio acuático, pero sus descendientes, los Reptiles, que aparecen en el Carbonífero superior, resuelven este problema, cubriendo los huevos mediante un cascarón, de la misma forma que las Aves.

Por lo que a los Peces se refiere, el complejo grupo de los Placodermos se extingue en el Carbonífero, quedando desde entonces pobladas las aguas, principalmente por los Peces óseos y (en los mares), también por los Condrictios o Peces cartilaginosos.

RESUMEN DE LA VIDA EN EL DEVÓNICO

En resumen, parece que, hasta el final del Devónico, no aparecen los Vertebrados terrestres, aunque los Peces presentaban ya gran desarrollo y estaban muy diversificados.

Por lo que se refiere a la fauna de Invertebrados continentales, era más bien escasa, pero las aguas dulces empezaron a poblarse de Moluscos bivalvos y Gasterópodos, probablemente, emigrados del mar; algunos bivalvos eran de gran tamaño, como Amnigenia, que se parece mucho al Anodonta de nuestros ríos. Los Euryptéridos, provistos de enormes pinzas, poblaban también los ríos y lagunas, y los efectos de las épocas de sequía, que caracterizan el final de este período, han quedado patentes en diversos yacimientos, donde gran cantidad de peces primitivos, perfectamente conservados, se han preservado materialmente "empaquetados", en la misma posición en que murieron, enterrados en el fondo de los lagos desecados.

La tierra empieza a poblarse de las primeras plantas arbóreas, antecesoras de las que formarían los bosques que, en el Carbonífero, darían origen a los grandes depósitos de hulla; y al parecer, giraba sobre sí misma con un período de sólo 22 horas.



EL PERIODO CARBONÍFERO

En este período nos encontramos con uno de los contrastes más notables, en el estudio de la Geología histórica: la coexistencia de grandes bosques, de dimensiones equivalentes a los actuales de la región del Amazonas, en el hemisferio boreal, franjeados por mares en los que se desarrollaba una variada y rica fauna marina, mientras que en el hemisferio austral se desarrollaba una época glaciar sobre un área tan amplia como la Antártida en la actualidad, que ha dejado los típicos sedimentos glaciares.



EL BOSQUE CARBONÍFERO

Antes de dar una explicación a esta paradoja climática, haremos un breve resumen de la vida en el Carbonífero.

Durante el Carbonífero superior, época en la que se formaron la mayor parte de los depósitos de hulla en el hemisferio Norte, la flora continental se había desarrollado enormemente, tanto en variedad como en tamaño. El bosque hullero estaba formado principalmente por Pteridofitas: Licopodios y Equisetos gigantes, Heléchos arborescentes, Pteridospermas y las primeras Gimnospermas (véase la Figura 24):

Licopodios (del griego lycos, lobo y podós, pie), plantas caracterizadas por la disposición espiral de sus hojas; están representadas actualmente por Lycopodium, una pequeña planta herbácea, pero en el Carbonífero, llegaron a ser árboles (Lepidodendron y Sigillaria), hasta de 30 m. alto.

Equisetos (del latín equus, caballo, y seta, pelo, cerda), son plantas con las hojas dispuestas en verticilos, representadas ahora por la "cola de caballo", que comprenden también los Calamites del Carbonífero, que alcanzaron unos 20 m. de altura.

Figura 24. — Un Anfibio gigante, en el bosque carbonífero, que se desarrollaba en una ciénaga. En primer término, un tronco de Lepidodendron, licopodio gigante; detrás, un Calamites con si; característica ramificación verticilada, y varias hojas de helechos.


Heléchos, plantas con hojas típicamente compuestas y dentadas, que, como todas las Pteridofitas, se reproducen por esporas en vez de semillas (20).

Pteridospermas (del griego Pteris, helecho y sperma, semilla), son plantas actualmente extinguidas, con hojas del tipo de las de los helechos, pero que tenían semillas.

Gimnospermas (del griego gymnos, desnudo, y sperma semilla), son plantas en las que la semilla está situada al descubierto, sobre una hoja modificada; están representadas actualmente por las Coníferas (pinos, abetos, etc.).

Sin duda, existieron en estos bosques otras muchas plantas, que se desarrollaron profusamente: Algas en las lagunas, Líquenes sobre los troncos y ramas de los árboles, Hongos sobre los troncos podridos, Musgos y otras plantas herbáceas en las márgenes de los arroyos y manantiales, pero al no ser leñosas, no fosilizaron o sólo dejaron una leve huella. Lo más espectacular de estos bosques, que dieron origen al carbón, es la enorme altura de sus árboles, que corrientemente llegaban a 30 metros, lo cual resulta aún más impresionante, si se compara con los descendientes actuales de estas plantas que, a parte de las Gimnospermas, son plantas herbáceas. La acumulación de los restos de estas plantas que componían el bosque hullero, y su posterior compresión, es la que ha dado lugar a la formación del carbón que encontramos ahora, y la presencia de troncos enraizados en la roca subyacente al carbón, nos indica que éste se ha formado, en su mayor parte, in situ, es decir, en las mismas zonas donde crecían las plantas.

No sólo es posible enumerar los tipos de plantas que formaban estos bosques, sino que también es posible reconstruir un cuadro preciso de sus relaciones mutuas. Por ejemplo, del estudio de millares de plantas fósiles procedentes de la cuenca carbonífera del Sur de Gales, se ha llegado a la conclusión de que, mientras los Calamites (un equiseto gigante) y Cordaites (una Gimnosperma), están más o menos uniformemente distribuidos en toda la serie estratigráfica, en la parte más baja de la serie, que corresponde a la época más húmeda, predominan las Licopodiáceas, en tanto que en la parte más alta, correspondiente a la época más seca, predominan las Pteridospermas y los Heléchos. El mismo carbón, se puede clasificar en varios tipos según su origen: la hulla "grasa", rica en materiales bituminosos, deriva directamente de los restos vegetales, mientras que el llamado "boghead", una variedad menos común, que arde con una llama aceitosa, se formó por acumulación de esporas, algas, semillas, etc., en lagunas abiertas.

Ocasionalmente pueden encontrarse nódulos calcáreos, a los que se suele dar el nombre de "tacañas", que contienen restos de plantas fósiles perfectamente conservados, incluso con su estructura celular. Del estudio microscópico de estas plantas, que en ciertos casos contienen cristales de minerales que no han deformado las células vegetales, se deduce que estas plantas, aún vivas, debieron sufrir una cierta mineralización: al parecer, vivían en zonas pantanosas, cuyas aguas contenían sales minerales que fueron mineralizando lentamente las plantas, con lo cual resultaban más frágiles, y se favorecía su caída sobre el área cubierta por el agua, donde algunos fragmentos quedaron preservados en una matriz calcárea que forma los nódulos de carbón referidos. El tamaño alcanzado por las plantas, nos demuestra que el clima era favorable para su desarrollo, y la presencia de moluscos bivalvos de agua dulce, que frecuentemente están asociados a los yacimientos de carbón, parece indicar que las zonas pantanosas estaban muy próximas a los bosques.



1   ...   20   21   22   23   24   25   26   27   ...   40


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal