Introducción a la paleontologíA



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EL PÉRMICO

En algunos sitios, por ejemplo en Gran Bretaña, a los estratos carboníferos se superponen otros de areniscas estériles pertenecientes al Pérmico, que se caracterizan por sus coloraciones rojizas, de la misma forma que las rocas del Carbonífero están caracterizadas por la presencia de carbón. Estos colores rojos, de las areniscas y margas, denotan la presencia de una vegetación muy escasa o la falta total de vegetación en esta época.

Sin embargo, la fauna era muy parecida a la del Carbonífero, lo cual justifica la inclusión de este período dentro del Paleozoico. Los Anfibios continúan como en el Carbonífero; en cambio los Reptiles eran mucho más abundantes: Seymouria era una forma de transición entre los Anfibios y los Reptiles, hallada en la localidad de Seymour (Texas), que presenta una notable combinación de caracteres de ambos grupos, aunque, como en el caso del Ornitorrinco, parece ser una forma residual de las auténticas de transición, más bien que una forma de transición en sí misma, puesto que su situación en el Pérmico inferior, es posterior a los Reptiles del Carbonífero. También del Pérmico eran los Cotilosaurios, un grupo de Reptiles primitivos, del cual se piensa que derivaron todos los demás.

Los Anfibios son poco más que peces adaptados a la vida aérea, y están obligados a volver al agua, durante cierto tiempo, en su ciclo vital aunque sólo sea para poner sus huevos. Es sabido que el Axolote mejicano se puede transformar en un animal terrestre, que respira el aire atmosférico, cuando se le suministra una dosis masiva de la hormona tirosina en estado larvario, mientras que normalmente, conserva branquias externas en estado adulto. En cambio, los Reptiles son auténticos animales terrestres, excepto cuando se han adaptado secundariamente a la vida acuática, como los Ichthyosaurus y ciertas serpientes marinas. Algunos Reptiles conservan los dientes palatinos, que son propios de los Peces y Anfibios. Finalmente, de los Cotilosaurios, derivaron los representantes pérmicos de los Reptiles Synápsidos, que fueron los antecesores de los Mamíferos.

Los cambios acontecidos en los seres vivos al final del Pérmico, no afectaron profundamente a los Reptiles; por su parte, la flora del Carbonífero evolucionó durante el Pérmico hacia un nuevo régimen en el que predominan las Gimnospermas, por lo cual, la transición al Triásico no se marca como un profundo cambio de la flora. En cambio, en el mundo de los Invertebrados, el final del Pérmico coincidió también con la extinción de muchos grupos importantes: todos los Trilobites, muchos grupos de Cefalópodos, Equinodermos, Corales, etc., desaparecieron completamente por lo cual, el Triásico marca el comienzo de una nueva Era, el Mesozoico.

En realidad, varios grupos de Reptiles se extinguieron en esta época, pero los grupos más importantes persisten y dan lugar a una nueva expansión de estos Vertebrados en el Triásico. Por ahora desconocemos las causas de esta extinción masiva de grupos de animales, pero parece que coincidió con un descenso temporal del nivel del mar a escala mundial; en el próximo capítulo haremos alguna consideración, sobre esta extraña interrupción de la historia de la vida.



6 - El mundo mesozoico



"Se llega a la conclusión de que, en el Jurásico, el Océano Ártico no estaba cubierto de hielo, y sus aguas eran al menos, tan cálidas como en las actuales zonas templadas.” arkell (Jurassic Geology of the World, 1956).
El comienzo de la Era Mesozoica se caracteriza por una nueva expansión del mundo animal, pero se trata de un mundo muy distinto del que había existido hasta entonces. Los Corales están representados por nuevos tipos, muchos de ellos aún actuales, capaces de formar grandes colonias destinadas a ser un factor más importante en la formación de arrecifes que durante el Paleozoico. Los Crinoides y los Braquiópodos, disminuyen en importancia, pero en cambio, los Moluscos progresan rápidamente. Uno de los tipos principales, entre los nuevos Moluscos mesozoicos, fueron los Ostreidos, que con sus conchas cementadas, llegan a ser unos de los fósiles más frecuentes en las rocas post-paleozoicas, y los Ammonoideos evolucionados. La historia de los Ammonoideos es muy compleja, pero baste decir que los Goniatites de pequeño tamaño, forma redondeada y suturas sencillas (22), aparecieron en el Devónico, siendo sustituidos en el Triásico por los Ceratites de mayor tamaño y suturas más complejas; finalmente, los Ammonites, de suturas complejas, adquirieron una gran preponderancia en el Jurásico y en el Cretácico. La Figura 26 ilustra esquemáticamente lo que acabamos de decir y en la parte de la izquierda, el grosor de la columna en negro, indica la abundancia relativa de estos fósiles.

Entre los Vertebrados hubo algunos cambios importantes en la situación general, a pesar de las extinciones que se produjeron durante la crisis paleozoico-mesozoica. Por otra parte, aparecieron dos grupos, de poca importancia en el Mesozoico, pero que estaban destinados a adquirir enorme importancia en el futuro: los Mamíferos y las Aves.

En las plantas, la flora paleozoica se fue reemplazando lentamente por la de Cicadofitas, análogas a las modernas Cycas, que son plantas de tallos reducidos, leñosos, muy duros, de crecimiento muy lento (unos 16 cm. cada siglo en algunas especies), con hojas parecidas a las de las palmeras, que salen directamente del tronco.

LA SITUACIÓN EN EL TRIÁSICO

En el Triásico, los peces Actinopterigios comienzan a colonizar el mar, ignorando a los grupos rivales que habrían de quedar en segundo término, como ocurre en la actualidad.

En los continentes, sin embargo, la situación fue bastante distinta de la actual, siendo los Reptiles los Vertebrados terrestres de mayor importancia, especialmente los Arqueosaurios (Dinosaurios y otros), los que alcanzaron mayor desarrollo manteniendo su preponderancia hasta finales del Cretácico, durante un lapso de unos 100 millones de años. Estos reptiles, que se desarrollaron extraordinariamente durante el Mesozoico, en el Triásico están representados por algunas formas primitivas, como los Phytosaurios, morfológicamente muy parecidos a los Cocodrilos (con hocico alargado, dientes puntiagudos, pequeños orificios nasales y patas cortas), si bien no son sus antecesores, aunque probablemente ocuparon su mismo nicho ecológico, de acuerdo con el principio según el cual, cuando existe un hueco que deba ser colonizado, provisionalmente lo ocupará el grupo disponible mejor preparado, en tanto que no aparezca el más adecuado, que luego lo ocupará definitivamente. De acuerdo con este principio general, encontramos entre los peces Actinopterigios del Triásico, géneros como Colobodus que presenta el aspecto del bacalao; Dollopterus y Thoracopterus, parecidos a los peces voladores; Cleithrolepis y Bobastrania, semejantes al pez-sol; Saurichthys y Birgeria, análogos a los lucios. Probablemente eran ecológicamente equivalentes, aunque no existiese entre ellos ninguna relación evolutiva. Los Coelacántidos triásicos, por otra parte, se parecen al moderno Latimeria, con el que ciertamente estaban genéticamente relacionados.

Por lo que se refiere a los Invertebrados, el Triásico se caracteriza por el desarrollo de bancos de Ostreidos y por la expansión de los Ceratiles; estos últimos, ilustrados en la Figura 26, fueron Ammonoideos de suturas medianamente complejas, notables por su gran variedad en formas y tamaño. De hecho, esta expansión de los Ammonoideos, después de que casi se habían extinguido a finales del Pérmico, sólo es comparable con la que experimentarían a continuación de su decadencia al final del Triásico. Esta curiosa tendencia a la decadencia, que presentan ciertos Ammonoideos, parece ser una característica general del grupo, y esta aparición y desaparición súbita de ciertos grupos de Ammonites, a lo largo de la Era Mesozoica, resulta ser un criterio muy importante para determinar la edad geológica de las rocas estudiadas. En el Treatise of Invertebrate Palaeontology de R. C. moore, se incluyen 30 zonas de Ammonites para el Triásico; unas 45 para el Jurásico y 36 para el Cretácico; cada una de estas zonas, viene caracterizada por las especies de Ammonites que un especialista puede identificar, determinando así la edad geológica de la roca que las contiene.



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