Introducción a la paleontologíA



Descargar 0.67 Mb.
Página3/40
Fecha de conversión14.01.2019
Tamaño0.67 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   40

UNOS CUANTOS CONCEPTOS TÉCNICOS

Antes de profundizar en el estudio de la Paleontología, es necesario conocer algunos términos de uso corriente. Los hemos reducido al mínimo posible, y se han definido en lenguaje vulgar, para que no resulte demasiado engorroso al lector que no esté iniciado en estos estudios.



Calcáreo, compuesto por carbonato cálcico (CaCO3). Los compuestos calcáreos se presentan en una gran variedad de formas, como por ejemplo, la caliza.

Géneros y especies: el nombre de un fósil u organismo vivo, puede expresarse vulgarmente, por ejemplo, el "Mamut lanudo", o científicamente, en este caso Mammuthus primigenius (1). Mammuthus es el nombre del género, el cual constituye un grupo de individuos, de los que un subgrupo es la especie Mammuthus primigenius. De esta forma, varias especies se agrupan en un género. Homo sapiens es el nombre de nuestra especie; las otras especies, pertenecientes también al género Homo, parecen haberse extinguido hace ya mucho tiempo.

Reino, Phyllum, Clase, Orden, Familia: son las unidades normalmente utilizadas en la clasificación. Reino, es la unidad más amplia, en nuestro caso, Animalia (Reino animal), del cual una subdivisión en el Phyllum o "Tipo" Chordata (Cordados, animales que poseen notocordio o "cuerda dorsal"); a continuación, la Clase Mammalia (Mamíferos), y dentro de éstos, el Orden Primates (Simios, Antropomorfos, Hombres), que a su vez contiene la familia Hominidae (Homínidos), en la que finalmente se incluye el género Homo con la especie Homo sapiens en nuestro caso.

Columna estratigrafía, representa la Historia geológica o parte de ella, esquemáticamente, mediante una serie de divisiones convencionales, tal como aparece en la Figura 2.

Plancton, forma el conjunto de organismos acuáticos que flotan y son llevados a la deriva por las aguas, como las medusas, ciertas algas y multitud de microorganismos.

Nécton, es el conjunto de animales que nadan libremente en el agua, con autonomía y facultad de desplazarse, como los peces, los tiburones, las ballenas, etc.

Béntos, forma el conjunto de organismos que viven sobre el fondo del mar, fijos sobre él o con facultad de desplazarse, como los cangrejos, la mayoría de los Moluscos, Equinodermos, Gusanos, etc., y también las algas.

Algas, son plantas marinas y otros vegetales inferiores, a menudo unicelulares, bentónicas o planctónicas.

Aéreos, son los seres vivos que normalmente necesitan el aire atmosférico para respirar.

Terrestres, son los seres vivos que normalmente pueblan los continentes.

Todo esto, en términos generales, porque puede haber algunas excepciones; por ejemplo, algunos peces son tan pequeños, que no pueden nadar contra corriente y son arrastrados por el oleaje o las corrientes marinas, junto con el plancton.



NATURALEZA DE LOS FÓSILES

Para cualquiera suele resultar un momento memorable cuando encuentra su primer fósil, aunque el entusiasmo subsiguiente puede quedar ligeramente empañado, al enterarse de que el fósil encontrado, en muchos casos, no es más que un "molde" (2), a pesar de lo cual, estos fósiles son igualmente válidos para su estudio, lo mismo que las simples huellas e impresiones dejadas por antiguos seres vivos. La mayoría de los fósiles, son conchas de animales inferiores marinos; los huesos y cráneos de grandes Vertebrados, son mucho más raros. No obstante, muchos fósiles conservan el material original que perteneció al animal vivo, y no es raro encontrar, por ejemplo, huesos de Vertebrados que conservan la estructura y composición originales.

Unas cuantas semanas de trabajo en el campo, en sitios adecuados, con la ayuda de una guía geológica o acompañado por alguien que conozca el terreno, permitirán encontrar una gran cantidad de fósiles a cualquier aficionado. Por otra parte, los fósiles, no tienen preferencia para ser encontrados por una determinada persona, de forma que, un principiante, puede hacer un hallazgo importante, lo mismo que un paleontólogo experto, siempre que sepa de antemano dónde ha de buscarlo.

La fosilización puede realizarse de varias formas:




  1. conservando el material original;

  2. por sustitución de la materia original por otra distinta;

  3. por impregnación;

  4. conservando la impresión o huella de un organismo (o de sus partes esqueléticas duras) en la roca.



1. Fosilización del material original

Son raros los organismos perfecta y completamente conservados. Un ejemplo de esto serían los Mamuts congelados, hallados en Siberia, que son especies extinguidas de Proboscídeos, parecidos a los elefantes, que aparentemente han quedado conservados para siempre entre los hielos. Los primeros cadáveres de estos Mamuts fueron exhumados por los perros y lobos al excavar en la tierra, en busca de carroñas; estos "fósiles" no sólo han conservado el pelo y la carne aún intactos, sino que, en algunos casos, incluso la hierba de que se alimentaban, estaba aún medio triturada entre los molares del Mamut.

Con mayor frecuencia, la materia original de las conchas y esqueletos de animales marinos, se ha conservado en los fósiles incluidos en las rocas, los cuales, excepto por falta de la carne y partes blandas, están casi inalterados. Tales fósiles pueden ser de cualquier edad geológica, aunque son más frecuentes en los terrenos más modernos.

Como acabamos de ver, una de las principales condiciones para la fosilización, es la presencia de partes esqueléticas duras en el animal. Así, un animal cualquiera, un caballo pongamos por ejemplo, después de muerto pronto queda reducido a su esqueleto, por la acción de diferentes animales que se alimentan de carroñas (buitres, perros, larvas de insectos, etc.), y por acción de ciertas bacterias que destruyen las partes orgánicas blandas. Y aún el mismo esqueleto, puede reducirse eventualmente a polvo, por efecto de la meteorización. Tal suele ser el destino de la mayoría de los animales muertos sobre el continente; pero si el caballo se hubiese enterrado en una ciénaga o hubiese quedado cubierto por el polvo o la arena acarreados por el viento, o bien, por poner otro ejemplo, si hubiésemos considerado un animal marino, que después de muerto quedase cubierto por sedimentos, entonces, una vez destruidas las partes orgánicas blandas, las partes esqueléticas habrían quedado preservadas, pudiendo llegar a fosilizar.

La conclusión de todo lo que antecede, es que sólo una pequeña parte de los seres vivos existentes en un determinado momento, son susceptibles de fosilizar y que, incluso en este caso, no vamos a encontrar necesariamente una selección completa de seres vivos, que sea representativa de la fauna en cuestión. Así, en el caso del caballo, no hay ninguna garantía de que hubiese de caer en la ciénaga ni de que, en consecuencia, se haya conservado fósil. Este desequilibrio en la documentación fósil de la vida del pasado, junto con los efectos destructivos del transcurso del tiempo, queda bien reflejado en la comparación que hace el Profesor ager refiriéndose a los paleontólogos que estudian la vida de tiempos pasados, los cuales no disponen de "los habitantes de una ciudad, sino únicamente de los cadáveres enterrados en el cementerio, y esto, sólo después de haber sido saqueados por los ladrones de tumbas".

2. Sustitución o alteración del material original

Este es, probablemente, el tipo de fosilización más frecuente. Una vez que las partes esqueléticas han quedado enterradas, y han llegado a incorporarse a la corteza terrestre, tarde o temprano, por lo general, son afectadas por el agua que penetra y circula por grietas y fisuras de las rocas, empapándolas y disolviendo a su paso ciertos componentes solubles (3). Este agua, también entrará en contacto con el fósil contenido en la roca, haciendo que el material que formaba la concha recristalice o sea sustituido por nuevos minerales llevados hasta allí en disolución por el agua. De este modo, una concha ordinariamente formada por carbonato cálcico, puede ser reemplazada, por ejemplo, por sulfuro de hierro, en forma de pirita o de marcasita, la primera estable en contacto con la atmósfera y la segunda inestable. Ambas formas de sulfures de hierro, tienen un hermoso color bronceado, que hace a tales fósiles mucho más apreciados por los coleccionistas, pero desgraciadamente, los fósiles de marcasita se alteran rápidamente, a menos que sean tratados y barnizados, poco después de extraerlos de la roca que los contenía.

La alteración de la sustancia original, no implica necesariamente su reemplazamiento por un material distinto. Así, por ejemplo, la transformación de la madera para formar carbón, no precisa de ningún aporte extraño, sino simple pérdida de oxígeno, hidrógeno y también parte del carbono que formaban los hidratos de carbono (celulosa, lignina, etc.).

3. Por impregnación mediante sales minerales

Las partes duras de un organismo, pueden conservarse a veces con increíble detalle, si el agua que lo empapa después de muerto, o la que se infiltra a través de la roca que lo contiene, lo impregna aportando minerales que van rellenando sus poros. Como puede comprenderse, sólo los materiales porosos, sus susceptibles de este tipo de fosilización: la madera y las esponjas, pueden ser dos buenos ejemplos. La impregnación de la madera por ópalo da lugar a auténticos bosques petrificados, en los que algunos de los árboles aún permanecen erguidos, en su lugar de crecimiento.



4. Impresiones y otras huellas

Si la roca que contiene el fósil, es particularmente porosa, una concha incluida en ella puede llegar a disolverse por completo, por efecto del agua que circule a través de la roca. De esta forma, quedará una cavidad donde anteriormente estuvo el fósil, pero la roca puede aún conservar la impresión del exterior de la concha en la superficie de la cavidad, o un molde del interior de la misma concha. De esta forma, podemos encontrar moldes externos o internos de los fósiles, los cuales, aunque no sean más que impresiones dejadas por las conchas, son aún fósiles en cierto sentido, y pueden aportar casi tanta información como los verdaderos fósiles.

Podemos citar otros ejemplos: se han encontrado huellas del paso de animales en el barro, evidentemente conservadas antes que la lluvia o la erosión las borrase. Ciertas huellas encontradas en Estados Unidos, indican que un Dinosaurio caminó sobre el barro bajo una tormenta de lluvia, se detuvo y volvió a caminar de nuevo poco después. También pueden encontrarse tubos de habitación o madrigueras de animales acuáticos o terrestres, como prueba indirecta de su existencia: los llamados "tirabuzones del diablo", por los primeros colonos que los descubrieron en Norteamérica, han sido identificados como el relleno endurecido de las madrigueras con trazado espiral de ciertos Roedores, que habían sido exhumadas por la erosión, al destruir los terrenos más blandos que las rodeaban. Otras pruebas indirectas de vida, las constituyen los excrementos de estructura espiral de ciertos animales marinos, denominados Coprolitos; los gastrolitos o piedras estomacales de ciertos Reptiles, que debían ser utilizados para triturar los alimentos resistentes, del mismo modo que los que se encuentran en la molleja de las Aves; los "cordones de arena" o tubos formados en las playas por ciertos Gusanos perforadores, etc., etc.

1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   40


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal