Invocar el cambio no es lo mismo que realizarlo



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INVOCAR EL CAMBIO NO ES LO MISMO QUE REALIZARLO

El 14 de enero a las 14 horas (¡?) nuevo presidente y nuevo gobierno en Guatemala

Por Juan Hernández Pico, S.J.



Impuntualidad en toma de posesión. Con gran impuntualidad en el Domo de la Zona 13 de la Ciudad Capital de Guatemala, muy cerca del Aeropuerto, de la Calle de los Museos (de historia y de antropología) y del Mercado de Artesanías, se celebró la toma de posesión del nuevo Presidente, ciudadano Otto Fernando Pérez Molina, de 61 años, general retirado del Ejército de Guatemala, el primer ciudadano presidente de carrera militar desde el regreso de la democracia bajo una nueva constitución en 1985. También por vez primera se separó el informe del presidente saliente, pronunciado ante y en el Congreso, de la ceremonia de toma de posesión del entrante. Esta debía haber comenzado a las 2 de la tarde y hubo que esperar hasta las 4.30 para presenciarla. Las enormes tardanzas en la inauguración de la nueva legislatura en el Congreso de la República fueron la causa de la impuntualidad. Ojalá que no sean un presagio de que se pueda confiar en el nuevo Congreso tan poco como en el anterior.

Primera mujer Vicepresidenta. Tomó posesión asimismo la nueva Vicepresidenta, la primera mujer que ha sido votada para ese cargo en Guatemala. Ingrid Roxana Baldetti Elías, diputada por el Partido Patriota en las dos últimas legislaturas, y secretaria general hoy del mismo, fue mencionada en su discurso por el Presidente Molina como una funcionaria “que se hará cargo de velar por la transparencia y por una auditoría social interna”, ya que “ha estado trabajando con mucha fuerza… en la implementación del gobierno electrónico.” Naturalmente no se mencionó la tarea que cumplió en el Congreso con gran fuerza también: obstaculizar junto con otras bancadas la aprobación del presupuesto para el 2011, obligando al Gobierno de Colom a trabajar con recursos inferiores a los necesarios, y la continua interpelación de ministros del mismo gobierno, que consumieron días preciosos de trabajo legislativo fundamental para el país. Roxana Baldetti Elías fue funcionaria ya, aunque menor, durante el gobierno de Jorge Serrano Elías (1990-93), derrocado por intento de golpe a la Fujimori.

Presidente que participó en la guerra. El nuevo Presidente no dejó de recordar que es “plenamente consciente de los sufrimientos que nuestra sociedad ha vivido no solo por sus carencias y desigualdades, sino sobre todo por un conflicto armado interno de más de 36 años. Me tocó vivir la guerra como vivió toda mi generación, me tocó sufrir como sufrió toda mi generación.” Es importante que en esta frase hable de lo que pasó entre 1960 y 1996 en Guatemala, primero como “conflicto armado interno”, el eufemismo oficial para designarlo, y a continuación como “guerra”, que es lo que fue en algunos de los periodos que abarcaron esos 36 años. Sin embargo, es también un hecho que el nuevo presidente no recordó en su discurso que había sido miembro de las tropas especiales “kaibiles”, e instructor de kaibiles. No tuvo más remedio que admitirlo en la entrevista que le hizo para CNN en español la famosa periodista Carmen Aristegui. Ella confrontó al ya Presidente electo con el tipo de instrucción que se daba a este cuerpo especial. Su respuesta fue ubicarlos en condiciones especiales, como hambre, falta de sueño y supervivencia en la soledad de parajes selváticos. No llegó a hablar del descuartizamiento de animales vivos y de devorarlos crudos mientras se cantaban consignas de sangre. Aristegui pretendía llegar hasta el dato de los exkaibiles incorporados al cartel de los Zetas en México, con sus conocidos asesinatos atroces. Cuando lo hizo, el Presidente electo aceptó que conocía los nombres de 13 o 14 exkaibiles unidos a los Zetas. No mencionó el nuevo Presidente que su participación en la guerra incluyó una posición de mando en la Fuerza de Tarea Gumarkaj en el norte del Quiché –el triángulo ixil- durante lo más duro de una guerra sin cuartel contra guerrilleros y población civil cercana. A Plaza Pública, diario digital de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, declaró Otto Pérez Molina (en adelante OPM) que está convencido de que esa población civil era apoyo y escudo para la guerrilla.

El cambio ha comenzado, el cambio ha llegado”. Con una cierta dosis de demagogia, el discurso del nuevo Presidente comenzó anunciando que “el cambio ha comenzado, el cambio ha llegado… el cambio que prometimos y por el cual yo les di mi palabra”; si bien añadió que la confianza del pueblo con su voto “en este gobierno que hoy comienza… representa también una enorme responsabilidad.” Habló de que desde que resultó electo ha ido constatando “un sentimiento generalizado… amplio, entusiasta de las grandes expectativas que la gente tiene sobre los cambios que todos deseamos.” Y subrayó que su insistencia ha sido “en el cambio como herramienta para la construcción de una nueva realidad social. Hablamos de un cambio profundo estructural y no de un cambio cosmético.”

Es importante esta aclaración de OPM, puesto que “la construcción de una nueva realidad social” puede interpretarse sociológicamente como “la construcción de un nuevo imaginario social” sin que se corresponda necesariamente con un cambio de realidad social en el país, en sus estructuras.

El entusiasmo popular y el nuevo presupuesto ya aprobado muestran el cambio.OPM llegó más allá aún en esta constatación: “La gente quiere…participar, la gente quiere que Guatemala cambie y está dispuesta a poner la cuota que les toque… Yo les recuerdo, los países que han cambiado es cuando la mayoría de la población ha dicho que quiere ser parte del cambio como hoy lo estamos sintiendo en Guatemala.” Es inevitable escuchar aquí una referencia subliminal a la “primavera árabe”, a las luchas populares en Túnez, Egipto, Libia y Siria, etc., aunque talvez no a las protestas activas de “los indignados” o de los “ocupantes de Wall Street” y de otros espacios capitalistas.

El nuevo presidente aporta este entusiasmo popular y, sobre todo, las “decisiones sustantivas en la aprobación del presupuesto de este año” como prueba de que el cambio ha llegado ya. Se refiere al presupuesto del Estado para 2012 aprobado al final de 2011 con la ayuda de la UNE perdedora, que permitirá “incrementar los recursos que deben ir a propiciar esos cambios… a los que nos hemos comprometido: la verdadera paz, la justicia ágil y eficaz y la seguridad integral que todos ansiamos. El desarrollo social y el desarrollo integral para los que más lo necesitan y el desarrollo económico para todos.” Pero omite explicar que aprobar el presupuesto para 2012 fue posible por la cooperación de diputados de otros partidos, incluida la UNE de Colom, con los votos de su propio Partido Patriota, una conducta realmente patriótica, que el PP negó al gobierno de Colom hace un año, obligándole a gobernar con el presupuesto ya vencido.



Poca elegancia y poco realismo con el gobierno anterior: La infección total. Continuó OPM su discurso de toma de posesión con lo que, a mi sentir, fue el párrafo no solo menos elegante de su discurso sino también menos realista, una descripción totalmente negativa del estado del país al finalizar el Gobierno de Colom. Prometió “transparencia para rescatar las instituciones públicas del desorden y la corrupción que las tiene infectadas.” No se puede hablar de “desorden y corrupción” en la Cancillería, cuando en parte ha sido el trabajo de Haroldo Rodas, canciller durante los 4 años de gobierno de Colom, el que ha logrado que Guatemala haya sido elegida como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU. No se puede hablar tampoco de desorden y corrupción en la elección que hizo de Helen Mack el presidente Colom hace dos años como comisionada presidencial para la reforma de la policía. No se puede hablar de desorden y corrupción en el nombramiento que hizo Colom de Claudia Paz y Paz, aunque forzado por la sociedad civil, como Fiscal General y en el apoyo que le dio a su trabajo en el Ministerio Público. Y tampoco en el trabajo de cooperación con la DEA estadounidense que ha dado resultados importantes de captura de drogas en trance de tráfico y de varios capos de diversos carteles, ya extraditados. Y no se puede olvidar que Colom salió airoso de la conspiración que personajes oscuros de la realidad nacional urdieron contra él con motivo del asesinato del abogado Rosenberg, que luego fue esclarecido por la CICIG como un suicidio escénico para embarrar al mismo presidente. Tampoco se puede, finalmente, prescindir olímpicamente del esfuerzo que “cohesión social” hizo para aliviar la enorme necesidad económica de grandes mayorías aumentada por la recesión mundial que fue el efecto de la primera gran crisis de la globalización, especialmente movida por el manejo especulativamente codicioso de las grandes finanzas privadas. Y eso, aunque en este último caso haya sospechas graves de desvío corrupto de fondos sociales hacia la campaña electoral de Sandra Torres, hasta abril de 2011 Primera Dama de la República. Sospechas que han de ser investigadas y resueltas en los Tribunales. El problema con juicios totales sobre el bien y el mal, sobre la honestidad y la corrupción, es que son increíbles. Un país en “infección” total de sus instituciones públicas es un país que habría que “desinfectar” totalmente, poniéndolo en algo semejante a una cuarentena. Hablando tan absolutamente mal del gobierno anterior, se corre el riesgo de preparar la coartada para un fracaso, en el caso de que no se pueda realizar los cambios estructurales que se han prometido.

Inscribir el cambio en una era de cambios. El nuevo Presidente habló también de dimensionar el “esfuerzo del cambio”. Señaló su inscripción “en un cambio de épocas a nivel mundial”, así como en el cambio de era maya, al final de 5125 años, que OPM identifica con un nuevo baktun. En el discurso se habla de este cambio de era “como el inicio de una nueva era de paz, de prosperidad y de esperanza para Guatemala cuna de la civilización maya.” Como se sabe, la mención del fin de este ciclo maya corresponde en realidad al final de 13 baktunes, y en una estela del área maya, conocida como El Tortuguero y ubicada en Tabasco, México, se encuentra la única inscripción que hace referencia al futuro. La inscripción habla más de la bajada de un dios Bolom Yokte, dios del cambio, de la destrucción y del fin de periodos, no necesariamente del mundo sino de la “quinta creación”. Así se lee en un estudio de Ricardo Falla publicado por envío al comienzo de 2011. Es importante que OPM inscriba el cambio en estas coordenadas tanto mundiales como del universo mesoamericano y de un monumento sagrado de la tradición maya. Sin embargo, al hablar así, el nuevo presidente habla de que “más de la mitad de la población es heredera directa de esa visión de cambios fundamentales en el inicio de una nueva era”. Los censos poblacionales últimos de Guatemala no suscriben esa proporción, y hablan más bien de más del 40%, lo cual no quita nada de su importancia.

Con todo, esas inexactitudes (13 baktunes y no uno; presagios de destrucción, no necesariamente universal, y no de paz, prosperidad y esperanza; e inexactitud demográfica) producen el temor de que OPM esté mencionando el fin de un ciclo maya con acentos folclóricos en lugar de fundamentales. Aunque afirma que “no hay acontecimiento más significativo en las comunidades indígenas de toda Mesoamérica que el arribo del nuevo Baktún”, no hay en su discurso ninguna promesa de reiterar un referéndum para volver a poner a juicio popular el cambio constitucional que reconozca a Guatemala como “multiétnica, pluricultural y multilingüe”, ni hay una promesa de cumplir esa parte de los Acuerdos de Paz que instituía la devolución al Estado de los grandes latifundios apropiados ilegalmente sobre todo por militares a ambos lados de la Franja Transversal Norte, precisamente para hacer de ellos terreno de realización de una política de desarrollo agrario que favoreciera a los indígenas campesinos.



Una nación en quiebra económica. En el discurso de OPM, a continuación de la evocación de la paz, la prosperidad y la esperanza de la nueva era, vuelve en este momento un juicio tremendamente negativo del gobierno anterior.

Hoy recibimos un país en crisis,… una nación muy cerca de un quiebre económico y moral. Quiebra económica puesto que hoy el nivel de endeudamiento es el más alto de nuestra historia, encontramos una infraestructura abandonada, destruida, y una deuda flotante sin precedentes, que no pudo definirse con exactitud por los estudios preliminares ni siquiera en los dos meses de transición… debido al desorden administrativo, financiero y al manejo de programas dirigidos al interior, pero que se tradujeron en un manejo clientelar y populista, en lugar de llegar a romper el círculo de la pobreza.

El nuevo Presidente traza un cuadro tan tenebroso del manejo económico del gobierno anterior que una vez más hemos de decir que se acerca a lo increíble. Cuando se lee “Rendición de Cuentas”, de Juan Alberto Fuentes Knight, ministro de finanzas en el Gobierno de Colom durante dos años y medio, se comprende que las cosas son más complicadas. El “poder de veto del sector privado” en Guatemala es responsable de que la reforma fiscal (que incluye inevitablemente, para ser eficaz, la reforma tributaria) no se pudiera llevar a cabo. Y ese poder de veto –piensa Fuentes Knight- “no es congruente con la democracia ni con el necesario fortalecimiento del Estado”. Los políticos y especialmente la entonces Primera Dama, Sandra Torres, y el mismo Presidente, así como una mayoría de los diputados que dependen a su vez del poder económico privado, tuvieron una gran responsabilidad. Pero el poder económico privado fue determinante. Y ese poder económico está ausente del discurso de OPM.

Continuó el nuevo Presidente: “El déficit en la salud, en la educación y en la desnutrición ha alcanzado grandes límites.” En términos de calidad esta afirmación es poco discutible. Pero no se puede olvidar que en el gobierno de Colom aumentó notablemente la matrícula de niños y adolescentes en las escuelas y fue mandataria la gratuidad, así como se expandieron los centros de salud y se hizo obligatoria la gratuidad en ellos. Por otro lado es una realidad terrible la falta de aprovisionamiento de medicamentos y otras herramientas de la salud en hospitales públicos y centros de salud. Más lamentable aún habiendo sido Vicepresidente el Dr. Espada, cardiocirujano de fama internacional. Este último –hay que decirlo también- sacó de una emergencia inminente a la unidad de cirugía cardiológica del Hospital Roosevelt (UNICAR).



En quiebra moral y de liderazgo. OPM habló a continuación de la quiebra moral y del liderazgo. “Les hablo de una quiebra moral porque los valores tradicionales guatemaltecos casi se han perdido: El concepto de respecto a la autoridad, la justicia y el imperio de la ley han sido sustituidos por una cultura de corrupción e impunidad… que se ha sistematizado, que se ha generalizado”. Cuando se invocan valores así, de forma abstracta, se olvida que la autoridad en Guatemala, especialmente la autoridad inscrita en el sistema económico y en su brazo militar, es responsable, según la Comisión de Esclarecimiento Histórico, de horribles masacres y torturas y del 93% de las 200 mil víctimas durante los 36 años de la guerra. Así se expresó la CEH en 1999:

La CEH concluye que la estructura y la naturaleza de las relaciones económicas, culturales y sociales en Guatemala han sido profundamente excluyentes, antagónicas y conflictivas, reflejo de su historia colonial. Desde la independencia...en1821, acontecimiento impulsado por las elites del país, se configuró un Estado autoritario y excluyente de las mayorías, racista en sus preceptos y en su práctica, que sirvió para proteger los intereses de los restringidos sectores privilegiados. Las evidencias, a lo largo de la historia guatemalteca, y con toda crudeza durante el enfrentamiento armado, radican en que la violencia fue dirigida fundamentalmente desde el Estado, en contra de los excluidos, los pobres y, sobre todo, la población maya, así como en contra de los que luchaban a favor de la justicia y de una mayor igualdad social (p. 17).

Y lo mismo se puede decir de una justicia parcial y formalmente inaccesible a las mayorías pobres e indígenas, así como de unas leyes que reforzaron el imperio de ese sistema excluyente, antagónico y conflictivo. No se debe invocar un liderazgo moral sin antes pedir perdón por esta tergiversación moral de la autoridad y por las marcas profundas que ha dejado en la cultura guatemalteca y en su tradición, como lo muestra el grado tremendo actual de violencia, a pesar de la firma de la paz.



El rol fundamental de la familia: ¿cuál familia? A renglón seguido el discurso invoca el rescate “del rol fundamental de la familia como piedra angular de las sociedades”, inscrito en nuestra Constitución. Una vez más el discurso entra en el terreno del idealismo abstracto. ¿Cuál puede ser el rol fundamental de tantas familias sin independencia económica, a pesar del duro trabajo temporal en los cortes de caña o de café? ¿Cuál puede ser el rol fundamental de tantas familias obligadas a romperse por la necesidad de la migración al exterior? ¿Cuál puede ser el rol fundamental de tantas familias que migran a las ciudades para vivir hacinadas en asentamientos precarios, muchas veces lideradas por madres solteras o abandonadas por sus compañeros o esposos después de haber ejercido a menudo una diaria violencia doméstica? ¿Cuál puede ser el rol fundamental de tantas familias ubicadas en zonas expuestas a deslaves, inundaciones, y otras desgracias naturales y sociales frente a las que se encuentran indefensas? ¿Cuál puede ser el rol fundamental de tantas familias de clase media y alta quebradas por el divorcio o por los “segundos o terceros frentes”, mayormente de los esposos? ¿Cuál puede ser el rol fundamental de las familias ricas y poderosas que no conciben su vida más que como crecimiento de riqueza, poder y prestigio y no como misión de servicio solidario a las mayorías pobres? Es evidente que hay que rescatar el rol fundamental de las familias, pero de las familias concretas, reales, de Guatemala, no de las idealmente fundidas en un solo puñado indiviso.

La barca a la deriva y la urgencia de liderazgo. OPM continuó su discurso extrayendo de una situación tan oscura y deprimente la urgente necesidad de un liderazgo eficaz: “Si en los últimos años nos sentimos como un barco a la deriva por falta de liderazgo, hoy vengo a reiterar ante ustedes junto con mi equipo… nuestro compromiso para proveer a la ciudadanía de ese liderazgo…” El nuevo Presidente insistió también en que a sí mismo y a ese equipo se va a exigir “dar la cara, tomar decisiones…, asumir responsabilidades” y ser “los primeros en dar ejemplo de honestidad, de trabajo y de compromiso.”

En este párrafo apunta OPM a uno de los déficits mayores del presidente y de la administración anterior. Desde el primer momento, incluso ya desde el modo algo improvisado como pronunció su discurso de toma de posesión, Alvaro Colom mostró falta de liderazgo, que se tradujo luego no pocas veces en incertidumbre e indecisión. Le faltó también organizar un equipo ministerial con tiempo y tino, y por eso fue uno de los presidentes que más rotación han experimentado al frente de los ministerios. Y tuvo que confrontar un liderazgo casi doble en la Primera Dama al frente de Cohesión Social. Eso, como piensa Fuentes Knight, tuvo consecuencias en la elaboración del presupuesto para 2010 y en la doble cara frente a la reforma tributaria. Y sobre todo –añadimos- en el tragicómico fiasco del divorcio de conveniencia para creer que podía burlar la Constitución permitiendo la candidatura presidencial de su esposa.

Hay que reconocer al nuevo Presidente la conformación pronta de un equipo de trabajo a nivel ministerial y de las secretarías cercanas a él mismo. Hay que reconocer en él una notable capacidad de tomar decisiones. Ojalá que no haya que lamentar en OPM y Roxana Baldetti, su hasta ahora inseparable Vicepresidenta, una situación política parecida a la de Alvaro Colom y Sandra Torres.

Reconciliación verdadera, cultura de paz y pleno respeto a derechos humanos. Después de tocar la situación precaria del cumplimiento de los Acuerdos de Paz –“muchas de las causas que dieron origen al conflicto aún están presentes; se ha traicionado el espíritu y parte de los objetivos estratégicos de estos acuerdos”-, recordó que él fue representante del Ejército para su negociación y firma, pidió a Dios “la sabiduría para promover con ahínco la reconciliación verdadera, las fuerzas para atender los rezagos y las injusticias, reparar el tejido social, y los medios para invertir en lo más valioso que tiene Guatemala, que somos los guatemaltecos…, para construir una sociedad y una cultura de paz con pleno respeto a los derechos humanos.” Evidentemente es muy importante esta declaración del nuevo presidente. Con gran entusiasmo añadió: “Sueño con que la mía sea la última generación de la guerra en Guatemala y la primera de la paz.” Hizo votos por que “las carencias sean cambiadas en oportunidades, y con atención al medio ambiente, sepamos aprovechar nuestros recursos naturales y mostrarnos al mundo como lo que somos.”

Tres pactos fundamentales: por la paz, contra el hambre y por el desarrollo económico. Planteó en el centro de su discurso los tres pactos que quiere concertar: por la paz, la seguridad y la justicia; contra el hambre; y por el desarrollo económico y ordenamiento fiscal. Todos ellos fundamentados en “una visión del cambio sustentada sobre el concepto del Estado de Derecho, el fortalecimiento institucional y el respeto a la ley…que está por sobre todos nosotros…”

Primero, por la paz, la seguridad y la justicia. ¿Sistema nacional de seguridad o sistema de seguridad nacional?

El pacto por la paz, la seguridad y la justicia, con el propósito de generar conciencia en todos los sectores de la sociedad respecto a los orígenes de la criminalidad y del compromiso que debimos (sic) de asumir todos para prevenir el delito, defendernos de los criminales y fomentar nuevos ámbitos de convivencia pacífica… Para esto se hará una amplia convocatoria multisectorial para tener una mesa permanente de discusión multisectorial e implementación de acciones, ampliamente legitimada.

Es importante que esta convocatoria a la participación activa de la sociedad no se permita que degenere en formación de grupos de “vigilantes” que, para “defendernos de los criminales” propicien tomar la justicia por su mano o tareas de limpieza social. En esto, más que en cualquier otra cosa, no puede obviarse el “Estado de Derecho”.

El nuevo presidente indicó que “esto permitirá no solo rescatar la institucionalidad a través del sistema nacional de seguridad, sino también incorporar sugerencias y aportaciones prácticas de administraciones de riesgo. La ejecución de los planes de seguridad ciudadana, fronteriza, y fortalecimiento del sistema nacional de seguridad y justicia, son prioridad en este sentido.”



Dos veces aparece en este párrafo El “sistema nacional de seguridad”. Esperemos que sea así, y que no se vuelva al “sistema de seguridad nacional”, del cual los pueblos latinoamericanos tuvieron experiencias terribles durante los setenta y los ochenta. Y escribo así con alguna razón para una cierta sospecha. OPM, según algunos medios guatemaltecos, habría quedado impresionado por la política de seguridad de Alvaro Uribe en Colombia, que ciertamente fue una política de seguridad nacional con gran colaboración de los Estados Unidos a través del Plan Colombia y, según el sociólogo y filósofo jesuita Javier Giraldo, con graves violaciones de los derechos humanos, especialmente los “falsos positivos”, jóvenes reclutados forzosamente, vestidos como guerrilleros y asesinados por el Ejército para presentar éxitos contra la guerrilla. Alvaro Uribe visitó Guatemala en una visita relámpago el 13 de octubre de 2009 en el segundo año de la presidencia de Alvaro Colom.

¿Enfoque militar o multidisciplinario?. A estas alturas de su discurso, el nuevo presidente abordó los medios para cumplir con este primer pacto, medios que ya había anunciado en su campaña y que destilan tanto lenguaje militar como confianza en ese enfoque: “La conformación de cinco fuerzas de tarea institucionales, integradas por la Policía Nacional Civil, el Ejército de Guatemala, Inteligencia Civil, Inteligencia Militar y solicitar el apoyo del Ministerio Público y el acompañamiento permanente de la Procuraduría de los Derechos Humanos para garantizar los derechos humanos y el debido proceso.” OPM indicó que “este es un ejemplo de un esfuerzo multidisciplinario para enfrentar con la ley en la mano los crímenes de mayor impacto social…” Las 5 fuerzas de tarea especializadas se dirigirán contra los secuestros, el feminicidio, el sicariato (asesinatos por encargo), las extorsiones y el robo de vehículos y celulares. Con ellas el nuevo Presidente quiere mostrar que cumple con uno de “los principales ejes de su campaña”, y que está “dispuesto a hacer los mayores sacrificios para defender la vida de todos los guatemaltecos y guatemaltecas.” Además señaló que esos compromisos de campaña los quiere “convertir en compromisos de Estado.” Que “la seguridad sigue siendo la prioridad, pero… seguridad integral…pública…ciudadana…, comunitaria… en un todo integrado con la seguridad alimentaria y nutricional.”

En Guatemala no se muere solo de violencia, sino también de hambre. En este contexto pronunció la frase talvez más visionaria y más realista a la vez de todo su discurso: “El derecho a la vida, como parte de los derechos humanos fundamentales, será una prioridad, porque en Guatemala igual se mueren víctimas de la violencia homicida como por hambre, miseria y desnutrición.” Y de ahí su visión: “que hay tres tiempos de comida garantizados en la Guatemala profunda, que podamos ver pronto el día que todas las familias puedan caminar por las calles sin temor a los robos, a los asaltos, a las extorsiones y a la violencia contra las mujeres.” No olvidó plantear la necesidad de acciones que protejan “a las personas y sus bienes a través de la prevención de desastres naturales”, que hacen más vulnerable al pueblo de Guatemala por el calentamiento global.

Volvió después a los medios: “modificar puentes y carreteras”, “recursos adicionales para la Corte Suprema de Justicia, para el Ministerio Público, para el fortalecimiento de un nuevo modelo de investigación criminal, la implementación de la nueva escuela de oficiales de la Policía Nacional Civil, la reforma policial y dos nuevas brigadas del Ejército para la defensa de la soberanía nacional.” Para todo lo cual dijo haber conseguido ya las partidas necesarias en el presupuesto. Indirectamente está aquí OPM reconociendo que algo se hizo en este sentido en el gobierno anterior, ya que puede hablar de “fortalecimiento” e “implementación”.



Segundo, el Pacto contra el Hambre. “Hambre Cero. Es nuestra convicción que la pobreza y la desnutrición son consecuencia de un área rural sin desarrollo.” Por ello quiere impulsar “la economía campesina y el eje que hemos denominado desarrollo rural”. No se acordó aquí OPM de que esto lo habían afrontado ya los acuerdos de paz con un contenido ambicioso casi totalmente incumplido. Y también los planteamientos de la Plataforma Agraria al Gobierno de Berger. Su visión pretende que los campesinos se conviertan en “agentes de su propio desarrollo”, aunque reconoce “que existen familias que necesitan de un apoyo mayor del gobierno para vivir con dignidad.” También aquí fue tan realista como para reconocer que los programas de “cohesión social” del anterior gobierno eran necesarios y hay que continuarlos, purificándolos de sus lastres: “Por ello apoyo intervenciones como las transferencias monetarias condicionadas” –eso eran Mi familia progresa y Bolsa solidaria-, “pero en un marco de institucionalidad y transparencia y que no se aprovechen para fines políticos.” Es evidente que no es realista, en cambio, pretender que el gobierno no se aproveche de lo que hace, si lo hace bien, para futuros proyectos políticos. Otra cosa es que se aproveche forzando clientelas entre la ciudadanía.

El Ministerio de Desarrollo Social. Quiere el nuevo Presidente que esta política propicie “la asignación transparente de recursos, la participación ciudadana y la rendición de cuentas”. Para ello propone la creación del “Ministerio de Desarrollo Social, como ente rector de los esfuerzos en la lucha contra la pobreza.” De hecho los diputados del PP introdujeron la ley en el Congreso y lograron su aprobación de urgencia todavía en enero, después de superar las condiciones que les pedían sus aliados en cuanto a presidencias de comisiones legislativas. Insistió una vez más en la estrategia de seguridad alimentaria y se comprometió a rebajar en estos cuatro años el índice de desnutrición crónica infantil –actualmente alrededor del 48%.
Finalmente se comprometió a “la lucha por la preservación de la biodiversidad y a lograr sus compromisos internacionales en materia ecológica”.

Es evidente que limitar la lucha contra el hambre al territorio rural de Guatemala deja fuera de este pacto la pobreza urbana. Probablemente se trata de una pobreza cuantitativamente menor, pero muy grande por estar en contraste continuo con el florecimiento de la riqueza nacional. Eso eleva las aspiraciones y en consecuencia la pobreza relativa. Pero incluso cuantitativamente la pobreza urbana es grande cuando se estudia la enormemente desigual repartición del territorio y la precariedad y el hacinamiento de la vivienda urbana marginal. No hay nada en la estrategia contra la pobreza del nuevo Presidente que haga pensar en expropiaciones de urgencia social de terreno urbano y en un plan de techos para nuestro país. ¿Será eficaz lo que ha propuesto para, como dijo él mismo, romper el círculo de la pobreza?



Tercero, el “gran pacto por el desarrollo económico y ordenamiento fiscal”. El nuevo Presidente parte de un principio: “soy fiel creyente de que solo a través de la empresarialidad se produce riqueza, por eso proveemos un plan de respeto y garantía de los derechos económicos de las personas naturales y jurídicas en nuestro país.” Intentará promover un triángulo en el área rural: empleos, asociatividad, y diversificación de cultivos para mercados nacionales e internacionales. Además parece que tendrá en cuenta a las ONG, si es que a ellas se refiere cuando propone “la búsqueda de alianzas con organizaciones productivas de desarrollo.”

Se declara OPM comprometido con el crecimiento económico, y para ello “con la atracción de inversiones y la generación de empleos seguros”, dando una gran importancia a “la agenda de la competitividad y sus cuatro motores de desarrollo: exportación, turismo, energía y logística.” Y reitera la seguridad y certeza jurídica, igual para grandes como para pequeños empresarios, igual para nacionales y extranjeros.

El nuevo Presidente declara que le ha “dado especial prioridad a un verdadero acuerdo de Estado, que facilite la administración tributaria y que permita abordar de una manera integral y eficaz los desafíos que hoy presenta el financiamiento del Estado,…que mejore la asignación del gasto, pero sobre todo que garantice la transparencia en su ejecución.” Son puntos importantes, que no acometen, sin embargo, y ni siquiera nombran una verdadera reforma tributaria: el aumento de impuestos sobre las ganancias de las grandes empresas y de las grandes fortunas personales y/o familiares. Ya hemos dicho antes que es en este contexto de la transparencia cuando habló de las tareas que encarga a la Vicepresidenta Baldetti.

Mencionó la necesidad, “para la modernización de la administración pública”, del reordenamiento y el fortalecimiento de las finanzas públicas”, de “la reestructuración del servicio civil, del funcionariado”, de “asegurar la trasparencia y calidad del gasto”, y de la “creación de instrumentos para una efectiva rendición de cuentas de los funcionarios.” Son todas, herramientas. Pero no especificó el nuevo Presidente qué va a hacer con ellas; a dónde se va a dirigir el gasto o, mejor, la inversión social, cuál va a ser su programa completo. En cambio, sí dijo que esas herramientas eran importante para conseguir la confianza en el gobierno tanto de la gente como de los inversionistas en Guatemala. Y afirmó que su Gobierno va a adoptar “el modelo de gestión por resultados.” Con menos fuerza se refirió a la educación como una prioridad para la formación de capital humano a partir de niños y jóvenes. Y tiene eso, a mi juicio, una explicación. OPM se refirió en este pacto tercero al desarrollo económico” y no, como creo que habría debido hacerlo, al “desarrollo humano”, según los índices hechos operativos desde hace más de 20 años por el PNUD.



Guatemala en la ONU. OPM se refirió brevemente a la política exterior, que deberá favorecer la democracia, la justicia y la paz enmarcadas en el respeto al derecho internacional. Y aseguró que Guatemala cumplirá responsablemente con su puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque no lo mencionó como logro del anterior gobierno. Agradeció a la cooperación externa y manifestó su convicción de que será tanto más eficaz cuanto más coincida con la estrategia del Estado.

Las remesas familiares, los mayores ingresos del país. Dio un saludo especial a 1.400.00 migrantes guatemaltecos en el exterior, que “han emigrado en búsqueda de un trabajo y hoy sus remesas familiares constituyen el mayor ingreso del país”, y les prometió luchar para beneficiarlos al máximo, pero no concretó, por ejemplo, una lucha para hacer real su derecho al voto.

Narcoactividad y Trata de personas. Dejó para el final dos “fenómenos transnacionales”: la narcoactividad y la trata de personas, que involucran a Guatemala por “su situación geográfica”. Los aspectos de producción, tráfico, consumo e inversión con la violencia que conllevan -dijo- “representan un campo de batalla en el cual no podemos y no queremos estar solos”. Y afirmó con fuerza que desde Colombia, pasando por Centroamérica y México e incluyendo a los Estados Unidos se debe “afrontar este desafío de seguridad regional… con un grado mayor de corresponsabilidad en la prevención y en el combate al narcotráfico.” Es notable que pocos días después de su toma de posesión indicó que la legalización de las drogas sería una solución mejor que el combate al tráfico y consumo ilegal, pero que eso necesita una convergencia regional, sin la cual se vuelve inoperante.

Respecto a la trata de personas afirmó que Guatemala “se compromete a luchar con vehemencia para erradicarla”. Y como muestra de su voluntad de luchar para que impere la ley y se respeten los derechos humanos “de todos los pueblos y naciones”, el gobierno va a pretender que el Congreso apruebe la ratificación del Tribunal Penal Internacional, que ya firmamos, para ubicarnos dentro de su jurisdicción.



Nuevos comienzos y la riqueza de la diversidad. Finalizó su discurso el nuevo Presidente volviendo a invocar los nuevos inicios: la toma de posesión del puesto en La ONU, el comienzo del nuevo Gobierno y el próximo inicio de una nueva era maya. Igual que al comienzo invocó también a Dios y subrayó algunos puntos importantes: “Guatemala no es solo la suma de sus problemas; es un gran país lleno de gente generosa, creativa y de empuje.” Nuestra diversidad cultural y lingüística es “la expresión de una vigorosa riqueza, y no el pretexto para una división nacional”. La administración del gobierno ha de ser por el modelo de gestión por resultados. “Enfrentemos juntos los actos de corrupción como gobierno. Necesitamos de una población que denuncie, pero que no corrompa.” “Yo quiero contar con todos los guatemaltecos porque ustedes cuentan conmigo y con todo mi equipo.”

Un equipo de gobierno listo para trabajar. Con el nombramiento de Luz Lainfiesta como Ministra de Desarrollo Social quedó prácticamente completo el equipo de gobierno de OPM. Es este un avance respecto del anterior gobierno. El equipo ha quedado conformado a tiempo y trabaja por ahora como un equipo, con la figura del teniente coronel retirado y Maestro en Ciencias políticas, Mauricio López Bonilla, como la figura más importante, al menos por ahora.

Buscando resultados rápidos. El gobierno ha intentado entregar resultados con la mayor rapidez. Algunos ejemplos son: la creación del Ministerio de Desarrollo Social, la negociación con las empresas mineras que eleva las regalías del gobierno (de 1% a 5% en el caso del oro, mientras este no baje de $ 935 la onza; de 1% a 4% en la plata; y otros aumentos menores para otros minerales metálicos), la presentación para el diálogo con los llamados 40G –grupo economistas guatemaltecos-, con el CACIF, y otros grupos organizados, de una ley de reforma fiscal –no toca el IVA, pero sí el impuesto sobre el tabaco y el Impuesto sobre la renta; la creación de algunas de las fuerzas de tarea contra el crimen, el comienzo de la organización de las dos brigadas nuevas del Ejército, etc. Protagonizó también, con su Inseparable Vicepresidenta, una marcha al Volcán de Agua, y allá izó la bandera del país y arrió la bandera de los pueblos indígenas, “porque todos somos guatemaltecos”.

¿Planes para repetir en 2016? Algunos analistas piensan que es probable que este gobierno tenga la firme decisión de intentar repetir en 2016, con candidatos posibles como Mauricio López Bonilla, Roxana Baldetti, etc. Y que pretende prepararse para esa posibilidad con un trabajo de masas en las bases de los municipios, recuperando los primeros militantes de las listas del PP, ubicando a los candidatos a alcaldes perdedores en los Comités de Desarrollo, Municipal (COCODES) o departamental (COCORES) y vinculándoles con los gobernadores departamentales que sean nombrados. La alianza de bancadas que se formó para organizar la Junta Directiva del Congreso dejó fuera solo a los ahora escasos diputados de la UNE y a los de LIDER, partido de Baldizón, el candidato perdedor.

La estrategia militar regional contra el crimen organizado y la crisis global. Lo que es más claro es que tanto en México con la estrategia militar de Calderón contra los narcos, como en Honduras, en El Salvador y en Guatemala, los militares están alcanzando un nuevo protagonismo. Algunos se preguntan si esto no está movido desde los Estados Unidos por los productores de armas. Me parece poco convincente, puesto que nuestro mercado es más bien pequeño y los EE.UU. están concentrando su fuerza en previsión de un conflicto con Irán.

Pienso, en cambio, que es la crisis actual del capitalismo globalizado, que está mostrando cada vez más su rostro salvaje en las finanzas, especialmente en las empresas de calificación de “riesgo-país” que intentan poner a Europa de rodillas, la que hace que nuestros capitalistas, por muy socios menores que sean de la entente global que los agrupa y en la que invierten, presionen para ser defendidos una vez más por los militares, que parecen “creer fielmente que solo la empresarialidad crea riqueza”, es decir la empresarialidad del 1% más rico del mundo y de nuestros países, aunque prediquen la empresarialidad o el emprendimiento también para los campesinos. Creo que hay que vigilar estrechamente el desarrollo de este ascenso de protagonismo de los militares en nuestro istmo y en México y Colombia. Y también la de los militares de otra ideología en Venezuela, por ejemplo. Aquí se pueden estar fraguando enfrentamientos innecesarios y brutales, porque el régimen chavista no les gusta a esos mismos capitalistas del 1%.

¡Qué más querría que equivocarme y que los militares actuales centroamericanos, en retiro y de alta, fueran realmente defensores acérrimos del Estado de Derecho y de un reparto más justo de la riqueza que fundara la seguridad y la vida digna para los pobres del campo y de la ciudad!

Negro, rojo, amarillo…



A.Análisis

  1. Fracaso inicial de Adelita. Helen ya está fuera (debe preparar su duelo) una vez que Adelita ha sido juramentada. ¿Estarán dejando que se queme ella sola al no presentar equipo ni plan?

  2. Columna de Juan Luis Font sobre Ríos Montt

  3. La posibilidad de que este gobierno del PP pueda repetir. En este caso habría que proponerse una oposición a más largo plazo. Por ejemplo, a nivel local los que perdieron como candidatos a alcaldes están siendo ubicados en los COCODES Y COCORES . Están reuniendo la gente de los listados de miembros originales del PP. Pensar en los gobernadores.

  4. A nivel nacional, la llamada Reforma Fiscal. La negociación de las regalías con las mineras (del 1 al 5%). Otto Pérez y su inseparable vicepresidenta. El hecho de que izó la Bandera Nacional en el Volcán de Agua, bajando la bandera de los 4 pueblos: porque “todos somos el Pueblo de Guatemala”. Rojo verde amarillo negro. Temor de que folklorice el 12 Baktún. En el tema de seguridad, la presencia de los soldados: manejo del miedo. ¿Seguridad o control de la población n? Las armas o la droga no se va a pasar por los retenes. ¿Un camino fascista? “La violencia está en cada uno de nosotros” o “depende de cada uno de nosotros”. ¿Quién organiza lo de la subida al volcán? Desde luego se añadieron OPM y la insep. VPdta. Pero la propaganda de Cementos Progreso era grande.

  5. ¿Por dónde va a ir este gobierno? ¿Cuál es la percepción de la gente? ¿Qué valor va a tener la palabra de la Fundación?

  6. Helen: El plan de seguridad democrática de Uribe era en realidad un plan de seguridad nacional. Las fuerzas de tarea que salen de la PNC debilitan a la policía misma. En el tema de paz: el hecho de que Antonio Arenales Forno y Jorge Herrera (ex militante pasado estén en la SEPAZ es un símbolo y puede ir camino de la. ¿Qué significa superar el pasado? (Le ha pedido Helen a Michael Fruli, que fue segundo de la Embajada Sueca que estén vigilantes con otros diplomáticos.)

  7. Ha seguido habiendo violencia: bombazo en el aeropuerto antes de la toma de posición. Regreso de asesinatos de choferes en San Juan Sacatepéquez. La discoteca de Villanueva. Dos mujeres descuartizadas

  8. El estado de calamidad: la carencia en los hospitales ¿debida a desvíos de Doña Sandra? Sí, pero no puede ocultarse el problema del bloqueo de los presupuestos. Lo malo de Colom fue … su misma imagen (empezando por el modo de su discurso de toma de posesión).

  9. El pacto fiscal… no va a fondo. La cuestión minera a penas cambia, porque no cambia la ley, y el aumento de 1 a 5 está condicionado al precio del oro (si baja de $ 935 la onza, nada). El pacto de seguridad o funciona o no.

  10. Adrián Zapata (nombrado comisionado presidencial para el Desarrollo Rural, junto con Elmer López –agrónomo de la USAC). Lo peor es que no está la propuesta de Zapata consultada con líderes campesinos. El tema del medio ambiente (que no todos entienden igual) y el de la reactivación de la economía campesina (que han tomado de la propuesta de la Plataforma Agraria). Adrián, superinteligente, pero que los dos modelos no son incompatibles (el capitalista y el de la economía campesina). No se acuerdan de procesos que ya vienen dese lo que la Alianza de la Plataforma Agraria propuso al gobierno de Berger.

  11. La inteligencia de los conservadores al asesinar intelectuales y líderes.

  12. Pero además no hay cuadros jóvenes con aquella convicción y organización. Pero hay que atender a los jóvenes de hoy (un techo para mi país, etc.)

  13. Ver la proyección regional del triángulo norte y México-

  14. Han ratificado (había suscrito la creación) el estatuto de la Corte Penal Internacional, que no tendrá acción retroactiva. Ver Milosevic…

  15. Entrevista de Carmen Aristegui a OPM por CNN en español.

Una CICIG QUE YA HA SIDO RECONOCIDA POR opm Y LA VA A



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