Isla litchfield, puerto arthur



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Adjunto:

ZAEP No 113, isla Litchfield



Plan de gestión de

la Zona Antártica Especialmente Protegida No 113

ISLA LITCHFIELD, PUERTO ARTHUR,

ISLA ANVERS, ARCHIPIÉLAGO PALMER
Introducción

La isla Litchfield está en Puerto Arthur Harbor, en el sudoeste de la isla Anvers, a 64°46' S, 64°06' O. Tiene una superficie de 2,7 km2, aproximadamente. Fue designada porque la isla, junto con su litoral, posee una colección desacostumbradamente variada de biota marina y terrestre, es única entre las islas de los alrededores como lugar de cría de seis especies de aves autóctonas y constituye un ejemplo sobresaliente del sistema ecológico natural de la Península Antártica. Además, la isla Litchfield tiene ricos rodales de vegetación, la topografía más variada y la mayor diversidad de hábitats terrestres de las islas del puerto Arthur Harbor. Su designación fue propuesta por Estados Unidos y aprobada mediante la Recomendación VIII-1 (1975, ZEP No 17). Su nombre y su número cambiaron en virtud de la Decisión 1 (2002), y el plan de gestión original fue aprobado por medio de la Medida 2 (2004).



1. Descripción de los valores que requieren protección

La isla Litchfield (64°46' S, 64°06' O, 2,7 km2), Puerto Arthur, isla Anvers, Península Antártica, fue designada originalmente zona especialmente protegida en virtud de la Recomendación VIII-1 (1975, ZEP No 17), tras una propuesta presentada por Estados Unidos de América, debido a que “la isla Litchfield, junto con su litoral, posee una colección desacostumbradamente variada de biota marina y terrestre, es única entre las islas de los alrededores como lugar de cría de seis especies de aves autóctonas y constituye un ejemplo sobresaliente del sistema ecológico natural de la Península Antártica”.

En el plan de gestión actual se reafirman las razones originales de la designación relacionadas con las comunidades de aves. En la isla vive un grupo muy diverso de especies de aves representativas de la región centrooccidental de la Península Antártica. El número de especies de aves que usan la isla Litchfield como criadero es actualmente seis, tras la reciente extinción local de los pingüinos Adelia (Pygoscelis adeliae) en la isla. La disminución de la población ha sido atribuida al impacto negativo del aumento de la acumulación de nieve y la disminución de la extensión del hielo marino en la disponibilidad de alimentos y la supervivencia de las crías (McClintock et al., 2008). Las especies que continúan reproduciéndose en la isla Litchfield son el petrel gigante común (Macronectes giganteus), el petrel de Wilson (Oceanites oceanicus), la gaviota cocinera (Larus dominicanus), la skúa antártica (Catharacta maccormicki), la skúa parda (Catharacta loennbergi) y el gaviotín antártico (Sterna vittata). El estado de estas colonias de aves, relativamente poco perturbadas por la actividad humana, es otro valor importante de la Zona.

En 1964 había en la isla Litchfield una de las alfombras de musgo más extensas que se conocen en la Península Antártica, con predominio de Warnstorfia laculosa, que en ese momento se creía que se encontraba cerca de su límite meridional (Corner, 1964a). Ahora se sabe que hay W. laculosa en varios sitios más al sur, entre ellos la isla Green (ZAEP No 108, en las Islas Berthelot) y la isla Avian (ZAEP No 118, en la bahía Margarita). Por consiguiente, el valor mencionado originalmente, o sea que esta especie se encuentra cerca de su límite meridional en la isla Litchfield, ya no es válido. Sin embargo, en ese momento la isla Litchfield representaba uno de los mejores ejemplos de la vegetación antártica marítima fuera de la costa oeste de la Tierra de Graham. Asimismo, en 1982 se describieron varios bancos de Chorisodontium aciphyllum y Polytrichum strictum de hasta 1,2 m de espesor, considerados como algunos de los mejores ejemplos de su clase en la Península Antártica (Fenton and Lewis Smith, 1982). En febrero de 2001 se observó que estos valores habían sido gravemente comprometidos por el impacto de los lobos finos antárticos (Arctocephalus gazella), que han dañado y destruido la vegetación en grandes áreas de las pendientes accesibles más bajas de la isla, como consecuencia del pisoteo y el enriquecimiento con nutrientes. Las extensas alfombras de musgo que había en algunas áreas han sido completamente destruidas, mientras que otras han sufrido daños que van de moderados a graves. Las pendientes con Deschampsia antarctica son más resistentes y han subsistido incluso con la presencia de numerosos lobos finos antárticos, aunque allí también hay signos obvios de daños. Sin embargo, en las pendientes más pronunciadas y en las partes más elevadas de la isla, así como en otras áreas inaccesibles para las focas, la vegetación no ha sido dañada. Asimismo, las observaciones parecen indicar que una disminución local reciente del número de lobos finos antárticos ha llevado a la recuperación de la vegetación que antes estaba dañada en la isla Litchfield (Fraser, nota personal, 2009). Aunque la vegetación es menos extensa y algunas de las alfombras de musgo están dañadas, el resto de la vegetación sigue teniendo valor y es una razón importante para proteger la isla. Además, la isla Litchfield tiene la topografía más variada y la mayor diversidad de hábitats terrestres de las islas de Puerto Arthur.

La Península Antártica está experimentando actualmente un calentamiento regional a una tasa que excede cualquier otra observada en el resto del mundo. El ecosistema marino que rodea la isla Litchfield está experimentando un cambio rápido y sustancial como consecuencia del calentamiento del clima, con una disminución de las poblaciones locales de pingüinos Adelia y lobos finos antárticos y cambios en la distribución de la vegetación. Por consiguiente, sería útil para los estudios a largo plazo de este ecosistema mantener el estado relativamente prístino de la isla Litchfield.

La isla Litchfield gozó de protección especial durante la mayor parte de la era moderna de actividades científicas en la región, limitándose el ingreso a la misma, con permiso, con fines científicos urgentes. Por consiguiente, la isla Litchfield nunca ha estado expuesta a visitas, investigaciones o muestreos intensivos, y tiene valor como área terrestre que ha permanecido relativamente poco perturbada por la actividad humana. En consecuencia, es útil como lugar de referencia para algunos tipos de estudios de comparación con áreas más utilizadas y para dar seguimiento a los cambios a largo plazo en la abundancia de ciertas especies y en el microclima. Se puede llegar fácilmente a la isla en lancha desde la cercana Estación Palmer (Estados Unidos), y con frecuencia llegan buques con turistas a Puerto Arthur. Por lo tanto, la continuación de la protección especial es importante para que la Zona permanezca relativamente poco perturbada por la actividad humana.

La Zona designada abarca la totalidad de la isla Litchfield por encima de la línea de pleamar. Los islotes y las rocas situados frente a la costa no están incluidos en la Zona.

2. Finalidades y objetivos

La gestión de la isla Litchfield persigue las siguientes finalidades:



  • evitar la degradación de la Zona y los riesgos importantes para sus valores, previniendo los muestreos y las perturbaciones innecesarias de la Zona causadas por los seres humanos;

  • permitir las investigaciones científicas del ecosistema natural y el medio físico de la Zona siempre que sean urgentes y no puedan realizarse en otro lugar y que no comprometan los valores por los cuales la Zona está protegida;

  • reducir al mínimo la posibilidad de introducción de plantas, animales y microbios no autóctonos en la Zona; y

  • permitir visitas con fines de gestión únicamente si concuerdan con los objetivos del plan de gestión.

3. Actividades de gestión

Se realizarán las siguientes actividades de gestión para proteger los valores de la Zona:



  • En la Estación Palmer (Estados Unidos), situada en la isla Anvers, se proveerán ejemplares del presente plan de gestión, incluidos mapas de la Zona.

  • Los señalizadores, carteles o estructuras instalados en la Zona con fines científicos o de gestión deberán estar bien sujetos y en buen estado.

  • Se realizarán las visitas necesarias a la Zona (por lo menos una vez cada cinco años) para determinar si la Zona continúa sirviendo a los fines para los que fue designada y cerciorarse de que las medidas de gestión y mantenimiento sean apropiadas.

4. Período de designación

La designación abarca un período indeterminado.



5. Mapas y fotografías

Mapa 1: Isla Litchfield, ZAEP No 113, en relación con la isla Anvers, con la ubicación de estaciones en las proximidades (Estación Palmer, Estados Unidos; Estación Yelcho, Chile; Puerto Lockroy, Reino Unido), el límite de la Zona Antártica Especialmente Administrada No 7, sudoeste de la isla Anvers y cuenca Palmer, y la ubicación de zonas protegidas en las proximidades. Proyección cónica conforme de Lambert; meridiano central: 64°06'O; paralelos estándar: 64°45'S, 65°00'S; nivel de referencia y esferoide: WGS84; equidistancia de las curvas de nivel: terrestres, 250 m; marinas, 200 m. Fuentes de datos sobre la costa y la topografía: SCAR Antarctic Digital Database V4.1 (2005); datos batimétricos de la cuenca Palmer, Domack et al. (2006), otros datos batimétricos de GEBCO (2003). Recuadro: ubicación de la isla Anvers y el Archipiélago Palmer en relación con la Península Antártica.

Mapa 2: Isla Litchfield, ZAEP 113: Topografía y fauna. Especificaciones cartográficas: Proyección cónica conforme de Lambert; meridiano central: 64°06'O; paralelos estándar: 64°46'S, 64°48'S; nivel de referencia: USGS LIT1 (1999); esferoide WGS84; equidistancia de las curvas de nivel: terrestres, 5 m; marinas: 20 m. Datos definitivos sobre la cosa, la topografía y la colonia de focas derivados de una ortofotografía de la Guardia Costera de Estados Unidos con una exactitud horizontal y vertical de  2 m (Sanchez and Fraser, 2001); datos batimétricos del estudio PRIMO de Asper y Gallagher (2004); datos sobre las aves: W. Fraser (2001-2009). La costa nordeste está fuera de los límites de la ortofotografía y ha sido digitalizada a partir de una imagen aérea rectificada que abarca una zona mayor (exactitud estimada de  10 m – ref. de la imagen: TMA 3210 025V, 23 de diciembre de 1998).

6. Descripción de la Zona

6(i) Coordenadas geográficas, indicadores de límites y características naturales

DESCRIPCIÓN GENERAL

La isla Litchfield (64°46'15" S, 64°05'40" O, 0,35 km2) está situada en Puerto Arthur, a unos 1.500 m al oeste de la Estación Palmer (Estados Unidos), punta Gamage, isla Anvers, en la región oeste de la Península Antártica conocida como archipiélago Palmer (mapa 1). La isla Litchfield es una de las más grandes de Puerto Arthur: mide alrededor de 1.000 m de noroeste a sudeste y 700 m de nordeste a sudoeste. Tiene la topografía más variada y la mayor diversidad de hábitats terrestres de las islas de Puerto Arthur (Bonner and Lewis Smith, 1985). Hay varias colinas de 30 a 40 m de altura, con una elevación máxima de 48 m en la región centrooccidental de la isla (mapa 2). Los afloramientos rocosos son comunes en estas pendientes y en la costa. En verano no hay hielo en la mayor parte de la isla, excepto por algunos parches pequeños de nieve que persisten principalmente en las laderas meridionales y en los valles. Las costas nordeste y sudeste consisten en acantilados de hasta 10 m de altura, en tanto que en las bahías del norte y el sur hay playas de guijarros.

La Zona designada abarca la totalidad de la isla Litchfield por encima de la línea de bajamar. Los islotes y las rocas situados frente a la costa no están incluidos en la Zona. La costa en sí está claramente definida y es un límite visualmente obvio, razón por la cual no se han instalado señalizadores. Hay varios carteles que indican que la isla está protegida. Son legibles, pero están deteriorándose (Fraser, nota personal, 2009).

CLIMA

Se dispone de pocos datos meteorológicos de la isla Litchfield, aunque de enero a marzo de 1983 se obtuvieron datos sobre la temperatura en dos sitios que dan al norte y al sur (Komárková, 1983). La temperatura era más elevada en el sitio que da al norte: ese año, en enero generalmente se situó entre 2 y 9C; en febrero, entre -2 y 6C; y en marzo, entre -2 y 4C. Durante ese período se registró una temperatura máxima de 13C y una mínima de -3C en este sitio. Por lo general, en el sitio que da al sur la temperatura era unos 2C más baja: en enero, la temperatura generalmente fue de 2 a 6C; en febrero, de -2 a 4C; y en marzo, de -3 a 2C. En el sitio que da al sur se registró una temperatura máxima de 9C y una mínima de –4,2C.



Los datos a más largo plazo disponibles para la Estación Palmer muestran que las temperaturas regionales son relativamente moderadas debido a las condiciones oceanográficas locales y a la nubosidad frecuente y persistente en la región de Puerto Arthur (Lowry, 1975). Los promedios mensuales de la temperatura del aire registrados en la Estación Palmer durante el período de 1974 a 2004 muestran una clara tendencia a un calentamiento pero también una gran variabilidad interanual (figura 1). La temperatura máxima registrada durante ese período fue de 10,8º C en diciembre de 2000, mientras que la mínima fue de –26º C en agosto de 1995. En estudios anteriores se indicó que agosto era el mes más frío y enero el más cálido (Baker, 1996). En la Estación Palmer suele haber tormentas y precipitaciones, con vientos persistentes pero generalmente leves o moderados, principalmente del nordeste.



Figura 1. Temperatura media anual del aire en la superficie en la Estación Palmer, 1974–2004.

Fuente: Pograma de investigaciones ecológicas a largo plazo (LTER) de la Estación Palmer (http://pal.lternet.edu/data/study_catalog.php#weather).


CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS, GEOMORFOLÓGICAS Y EDAFOLÓGICAS

La isla Litchfield es una de varias islas pequeñas y penínsulas rocosas a lo largo de la costa sudoeste de la isla Anvers, que consisten en un conjunto desacostumbrado de rocas de fines del período cretáceo y principios de la era terciaria denominado “conjunto alterado” (Hooper, 1962). En este conjunto predominan la tonalita, que es un tipo de diorita de cuarzo, y la trondhjemita, roca plutónica de color claro. También abundan las rocas graníticas y volcánicas en minerales tales como plagioclasa, biotita, cuarzo y hornablenda. La isla Litchfield se caracteriza por una franja central de dioritas de textura fina y color gris mediano a oscuro que separan las tonalitas y trondhjemitas predominantemente de textura media y color gris claro del este y el oeste (Willan, 1985). La parte oriental se caracteriza por filones más claros de hasta 40 m de ancho en dirección norte-sur y este-oeste. Hay vetas menores de cuarzo, epidota, clorita, pirita y chalcopirita de hasta 8 cm de espesor que cortan la tonalita en dirección sudsudeste, así como vetas de plagioclasa fírica de textura fina y color gris oscuro con vestigios de magnetita en dirección de estenordeste a estesudeste. En el oeste hay numerosas vetas de feldespato fírico de color gris oscuro de hasta 3 m de espesor, en dirección norte-sur y estesudeste. Algunas atraviesan o están atravesadas por vetas de cuarzo (escaso), epidota, clorita, pirita, chalcopirita y bornita de hasta 20 cm de espesor.

No se han descrito los suelos de la isla Litchfield, aunque se observan suelos turbosos de hasta un metro de espesor en lugares donde abunda o solía abundar el musgo.

HÁBITAT DE AGUA DULCE

En la isla Litchfield hay algunas lagunas pequeñas. En una de ellas, situada en una colina de la parte central del nordeste de la isla, se ha señalado la presencia de algas Heterohormogonium sp. y Oscillatoria brevis. En otra laguna, 50 metros al sur, hay Gonium sp., Prasiola crispa, P. tesselata y Navicula sp (Parker et al., 1972).

VEGETACIÓN

En 1964 se realizó un estudio detallado de las comunidades de plantas de la isla Litchfield (Corner, 1964a). En esa oportunidad se observó que la isla Litchfield tenía una vegetación bien desarrollada, integrada por varias comunidades de flora diversa (Lewis Smith and Corner, 1973). En la isla estaban presentes las dos especies de plantas vasculares antárticas, o sea el pasto antártico (Deschampsia antarctica) y el clavel antártico (Colobanthus quitensis) (Corner, 1964a; Greene and Holtom, 1971; Lewis Smith and Corner, 1973). Corner (1964a) observó que D. antarctica era común en la costa norte y noroeste de la isla, con parches más localizados en salientes del interior de la isla con depósitos de minerales, formando tapices cerrados (Greene and Holtom, 1971; Lewis Smith, 1982). Había C. quitensis en dos lugares: un parche en la costa nordeste, de alrededor de 9 x 2 m, y una serie de seis almohadillas dispersas en un acantilado abrupto y lavado de la costa noroeste. Asociado a ambas plantas vasculares solía haber un ensamblaje de alfombras de musgo formado por Bryum pseudotriquetrum (= Bryum imperfectum), Sanionia uncinata (= Drepanocladus uncinatus), Syntrichia princeps (= Tortula grossiretis) y Warnstorfia laculosa (= Calliergidium austro-stramineum) (Corner, 1964a). Entre los factores que influyen en el área de distribución de C. quitensis y D. antarctica se encuentran la disponibilidad de un substrato adecuado y la temperatura del aire (Komarkova et al., 1985). Como consecuencia del calentamiento reciente, las poblaciones actuales de C. quitensis se han extendido y se han establecido colonias nuevas en la zona de Puerto Arthur, aunque eso no se ha estudiado específicamente en la isla Litchfield (Grobe et al., 1997; Lewis Smith, 1994).

En 1982 se describieron varios bancos de Chorisodontium aciphyllum (= Dicranum aciphyllum) y Polytrichum strictum (= Polytrichum alpestre) de hasta 1,2 m de espesor en pendientes rocosas con buen desagüe, considerados como algunos de los mejores ejemplos de su tipo en la Península Antártica (Fenton and Lewis Smith, 1982; Lewis Smith, 1982). Las zonas más expuestas de césped de musgo están cubiertas por líquenes crustosos, Cladonia spp., Sphaerophorus globosus y Coelocaulon aculeatum (= Cornicularia aculeata). En barrancos profundos y protegidos solía haber una cubierta densa de líquenes Usnea antarctica, U. aurantiaco-atra y Umbilicaria antarctica. En el fondo de un valle angosto de este a oeste había zonas elevadas de césped de P. strictum de alrededor de 0,5 m de alto. Asociadas a las comunidades de césped se encontraban las hepáticas Barbilophozia hatcheri y cephaloziella varians, especialmente en los canales de los levantamientos por congelación y con frecuencia en forma de especímenes con retraso del crecimiento en humus expuesto.

Había varias áreas permanentemente húmedas en la isla, una de cuyas características sobresalientes era las alfombras de musgo más extensas que se conocen en la Península Antártica, con predominio de W. laculosa (Fenton and Lewis Smith, 1982). En otros lugares había rodales más pequeños de S. uncinata y Brachythecium austro-salebrosum. Pohlia nutans bordeaba las áreas más secas donde las alfombras de musgo se fusionaban con el césped de musgo.

En la superficie de las rocas había diversas comunidades con predominio de líquenes, además de numerosas especies epifíticas en los bancos de musgo. Una comunidad abierta de líquenes y briofitas recubría las rocas y los acantilados alrededor de la costa y en el centro de la isla. En la costa meridional de la isla había principalmente especies crustosas de líquenes, entre las cuales predominaba Usnea antarctica, y los musgos Andreaea depressinervis y A. regularis. El alga foliosa Prasiola crispa forma rodales pequeños asociados a las colonias de pingüinos y otros hábitats de aves marinas.

Otras especies observadas en la Zona son la hepática Lophozia excisa; los líquenes Buellia spp., Caloplaca spp., Cetraria aculeata, Coelopogon epiphorellus, Lecanora spp., Lecidia spp., Lecidella spp., Lepraria sp., Mastodia tessellata, Ochrolechia frigida, Parmelia saxatilis, Physcia caesia, Rhizocarpon geographicum, Rhizocarpon sp., Stereocaulon glabrum, Umbilicaria decussata, Xanthoria candelaria y X. elegans; y los musgos Andreaea gainii var. gainii, Bartramia patens, Dicranoweisia grimmiacea, Pohlia cruda, Polytrichastrum alpinum, Sarconeurum glaciale y Schistidium antarctici (BAS Plant Database, 2009).

Anteriormente, la población creciente de lobos finos antárticos (Arctocephalus gazella) había ocasionado grandes daños a los bancos y alfombras de musgo situados a poca altura (Lewis-Smith, 1996; Harris, 2001). Sin embargo, las observaciones parecen indicar el comienzo de una recuperación de la vegetación que había sido dañada en algunos sitios tras la disminución reciente de la población de lobos finos antárticos en la isla Litchfield (Fraser, nota personal, 2009).En los bancos de musgo anidan skúas antárticas (Catharacta maccormicki), que ocasionan algunos daños a nivel local.

INVERTEBRADOS, HONGOS Y BACTERIAS

No se ha estudiado pormenorizadamente la fauna de invertebrados de la isla Litchfield. En parches de musgo se han observado los tardígrados Macrobiotus furciger, Hypsibius alpinus y H. pinguis, principalmente en las pendientes que dan al norte (Jennings, 1976).

AVES REPRODUCTORAS

En la isla Litchfield se reproducen seis especies de aves, motivo por el cual es uno de los hábitats más diversos para la reproducción de la avifauna de Puerto Arthur. En el lado oriental de la isla había una colonia pequeña de pingüinos Adelia (Pygoscelis adeliae), que fue objeto de censo regulares desde 1971 (cuadro 1, mapa 2). Tras una disminución sustancial del número de parejas reproductoras durante un período de treinta años, los pingüinos Adelia acabaron extinguiéndose en la isla Litchfield (Fraser, nota personal, 2009). La disminución de la población se ha atribuido a cambios en la distribución del hielo marino y a la acumulación de nieve (McClintock et al., 2008). Los pingüinos Adelia son sensibles a los cambios en la concentración del hielo marino, que influye en su acceso a las zonas de alimentación y en la abundancia de krill antártico, su presa principal (Fraser and Hofmann, 2003; Ducklow et al., 2007). La gran extensión reciente de las zonas sin hielo en el área de estudio del programa de investigaciones ecológicas a largo plazo (LTER) de la Estación Palmer se produjo al mismo tiempo que una disminución de 80% del krill a lo largo de la mitad septentrional del oeste de la Península Antártica y, en consecuencia, es posible que haya reducido considerablemente la disponibilidad de alimentos para los pingüinos Adelia de la isla Litchfield (Fraser and Hofmann, 2003; Forcada et al., 2008). En los últimos años, las ventiscas de primavera de la zona de Puerto Arthur se han vuelto más frecuentes e intensas, lo cual, sumado al aumento generalizado de las precipitaciones, se cree que ha aumentado mucho la tasa de mortalidad de los polluelos y los huevos de pingüinos Adelia (McClintock et al., 2008; Patterson et al., 2003). La colonia de la isla Litchfield recibe la mayor parte de las nevadas de las siete colonias de pingüinos estudiadas en la zona de Palmer y es la que presenta la disminución más rápida, lo cual implica fuertemente al aumento de las nevadas como factor que ha contribuido a las pérdidas de pingüinos Adelia (Fraser, en Stokstad, 2007).



Cuadro 1. Número de pingüinos Adelia (Pygoscelis adeliae) reproductores en la isla Litchfield, 1971-2009

Año

PR

Tipo de recuento1

Fuente

Año

PR

Tipo de recuento1

Fuente

Año

PR

Tipo de recuento1

Fuente

1971-1972

890

N3

2

1985-1986

586

N1

2

1997-1998

365

N1

3

1972-1973










1986-1987

577

N1

3

1998-1999

338

N1

3

1973-1974










1987-1988

430

N1

3

1999-2000

322

N1

3

1974-1975

1000

N4

2

1988-1989










2000-2001

274

N1

3

1975-1976

884

N1

3

1989-1990

606

N1

3

2001-2002

166

N1

3

1977-1978

650

N1

2

1990-1991

448

N1

3

2002-2003

143

N1

3

1978-1979

519

N1

2

1991-1992

497

N1

3

2003-2004

52




4

1979-1980

564

N1

2

1992-1993

496

N1

3

2004-2005

33




4

1980-1981

650

N1

2

1993-1994

485

N1

3

2005-2006

15




4

1981-1982










1994-1995

425

N1

3

2006-2007

4




4

1982-1983










1995-1996

410

N1

3

2007-2008

0




4

1983-1984

635

N1

2

1996-1997

346

N1

3

2008-2009

0




4

1984-1985

549

N1

2

























  1. PR = parejas reproductoras, N = Nido, P = Polluelo, A = Adultos; 1 = <  5%, 2 =  5-10%, 3 =  10-15%, 4 =  25-50% (clasificación de Woehler, 1993)

  2. Parmelee y Parmelee, 1987 (se muestran los recuentos de N1 y diciembre en los casos en que se efectuaron varios recuentos en una temporada).

  3. Datos de Fraser proporcionados en febrero de 2003, basados en varias fuentes publicadas e inéditas.

  4. Datos de Fraser proporcionados en enero de 2009.

Unos pocos petreles gigantes comunes (Macronectes giganteus) se reproducen en la isla Litchfield. En 1978 y 1979 se observaron alrededor de 20 parejas reproductoras, entre las cuales había un adulto que estaba incubando huevos y que tenía una banda que había sido colocada en Australia (Bonner and Lewis Smith, 1985). El cuadro 2 contiene datos más recientes sobre el número de parejas reproductoras. Estos datos muestran una continuación de la tendencia creciente del número. Los aumentos de la población en la isla Litchfield Island y en las proximidades de la Estación Palmer son una excepción notable en el marco de una disminución más generalizada de la población de petreles gigantes comunes en la región de la Península Antártica, y se han atribuido a la estrecha proximidad de áreas de alimentación ricas en presas y al nivel relativamente bajo de pesca comercial en la región (Patterson and Fraser, 2003). En el verano austral de 2004 se encontraron seis polluelos de petreles gigantes de cuatro colonias situadas cerca de la Estación Palmer con poxvirosis (Bochsler et al., 2008). Aunque no se conocen las razones de la aparición del virus y el impacto que podría tener en las poblaciones de petreles gigantes comunes, se ha señalado que los pingüinos Adelia podrían ser igualmente vulnerables a la infección.

Cuadro 2. Número de petreles gigantes comunes (Macronectes giganteus) en la isla Litchfield 1993-2009 (exactitud del recuento de nidos: <  5%)

Año

Parejas reproductoras

Año

Parejas reproductoras

Año

Parejas reproductoras

1993-1994

26

1998-1999

44

2003-2004

47

1994-1995

32

1999-2000

41

2004-2005

48

1995-1996

37

2000-2001

39

2005-2006

43

1996-1997

36

2001-2002

46

2006-2007

50

1997-1998

20

2002-2003

42

2007-2008

45













2008-2009

57

Fuente: Datos inéditos proporcionados por Fraser, febrero de 2003 y enero de 2009.

Es probable que se reproduzcan petreles de Wilson (Oceanites oceanicus) en la Zona, aunque no se ha determinado su número. En la isla se encuentran hasta 50 parejas reproductoras de skúas antárticas (Catharacta maccormicki), aunque el número de parejas reproductoras fluctúa mucho de un año a otro. Antes había skúas pardas (Catharacta loennbergi) estrechamente asociadas a la colonia de pingüinos Adelia (mapa 2); el número de parejas reproductoras se sitúa entre dos y ocho. El recuento bajo de dos parejas reproductoras en 1980-1981 se realizó tras un brote de cólera aviar que mató a muchas de las skúas pardas de la isla Litchfield en 1979. También hay parejas reproductoras híbridas. Aunque en la isla se ven regularmente entre 12 y 20 gaviotas cocineras (Larus dominicanus), hay solo dos o tres nidos cada temporada. Unos pocos gaviotines antárticos (Sterna vittata) se reproducen regularmente en la isla Litchfield. Generalmente son menos de una docena de parejas reproductoras (alrededor de ocho parejas reproductoras en 2002-2003) (Fraser, nota personal, 2003) y suelen encontrarse en la costa nordeste, pero su lugar de reproducción cambia de un año a otro, y en 1964 estaban en la costa noroeste (Corner 1964a). En una visita reciente a la isla Litchfield se observó que el número de petreles de Wilson, skúas antárticas, skúas pardas, gaviotas cocineras y gaviotines antárticos que se reproducen en la isla ha experimentado cambios mínimos en los últimos años (Fraser, nota personal, 2009).

Entre las aves no reproductoras que se ven comúnmente en los alrededores de la isla Litchfield, el cormorán antártico (Phalacrocorax [atriceps] bransfieldensis) se reproduce en la isla Cormorant, varios kilómetros al este. En verano algunos pingüinos de barbijo (Pygoscelis antarctica) y de pico rojo (P. papua) visitan la isla regularmente. Algunos petreles blancos (Pagodroma nivea), petreles dameros (Daption capense), petreles antárticos (Thalassoica antarctica) y fulmares australes (Fulmarus glacialoides) visitan la isla irregularmente. En 1975 se avistaron en la isla dos albatros de cabeza gris (Diomedea chrysotoma) (Parmelee et al., 1977).

MAMÍFEROS MARINOS

Las lobos finos antárticos (Arctocephalus gazella) comenzaron a llegar a Puerto Arthur a mediados de los años setenta y ahora son comunes en la isla Litchfield todos los años a partir de febrero. En censos realizados regularmente en febrero y marzo de 1988 a 2003 se encontraron en promedio 160 y 340 animales en la isla en dichos meses, respectivamente (Fraser, nota personal, 2003). Sin embargo, en los últimos años el número de lobos finos antárticos ha disminuido en la zona de Puerto Arthur (Siniff et al., 2008). La disminución de la población se ha atribuido en principio a la disminución de la disponibilidad de krill antártico en la zona, que constituye un componente fundamental del régimen alimentario de los lobos finos antárticos, particularmente durante la parición (Clarke et al., 2007; Siniff et al., 2008). Se cree que la disminución de la abundancia del krill antártico se debe a la reducción de la extensión del hielo marino y a su persistencia en la zona de Puerto Arthur (Fraser and Hoffman, 2003; Atkinson et al., 2004).

Los elefantes marinos (Mirounga leonina) permanecen en las playas accesibles de octubre a junio, y han ascendido en promedio a 43 animales durante esos meses desde 1988 (Fraser, nota personal, 2003). Los grupos mayores, de una docena o más, se encuentran en un valle bajo del nordeste de la isla (mapa 2). Algunas focas de Weddell (Leptonychotes weddellii) llegan ocasionalmente a las playas. Los datos de censos de largo plazo (1974–2005) indican que las poblaciones de elefantes marinos de la zona de Puerto Arthur han aumentado recientemente, con la disponibilidad de zonas más extensas sin hielo aptas para la reproducción. En cambio, los datos indican que el número de focas de Weddell ha disminuido como consecuencia de la reducción de la extensión del hielo fijo, que necesitan para reproducirse (Siniff et al., 2008). En los témpanos próximos a la isla Litchfield suelen verse también focas cangrejeras (Lobodon carcinophagus) y focas leopardo (Hydrurga leptonyx). Se han avistado ballenas minke (Balaenoptera acutorostrata) en la zona de Puerto Arthur durante el verano austral (de diciembre a febrero) y en otoño (de marzo a mayo) (Scheidat et al., 2008).

COMUNIDADES LITORALES Y BENTÓNICAS

Entre las islas de Puerto Arthur se producen fuertes corrientes de marea, aunque hay varias caletas protegidas a lo largo de la costa (Richardson and Hedgpeth, 1977). Los acantilados rocosos situados por debajo de la línea de bajamar se convierten en un substrato suave a una profundidad de 15 metros en promedio, y en el substrato blando, a mayor profundidad, hay numerosos afloramientos rocosos. Los sedimentos de Puerto Arthur generalmente no están bien clasificados y consisten principalmente en partículas muy finas con un contenido orgánico de alrededor de 6,75 % (Troncoso et al., 2008). Grandes sectores del fondo marino de Puerto Harbor están cubiertos de macroalgas, entre ellas Desmarestia anceps y D. menziesii, y también hay invertebrados sésiles tales como esponjas y corales (McClintock et al., 2008; Fairhead et al., 2006). En el substrato predominantemente de barro blando que se encuentra a unos 200 metros de la costa nordeste de la isla Litchfield se ha encontrado una rica comunidad macrobentónica, caracterizada por una gran diversidad y biomasa de poliquetos sueltos, artrópodos, moluscos y crustáceos que se alimentan de depósitos (Lowry, 1975). Un análisis de los ensamblajes de moluscos en Puerto Arthur, realizado como parte de un estudio integrado del ecosistema bentónico en los veranos australes de 2003 y 2006, indica que la riqueza y abundancia de especies son relativamente pequeñas (Troncoso et al., 2008). Se han encontrado peces de las especies Notothenia neglecta, N. nudifrons y Trematomus newnesi a una profundidad de 3 a 15 metros (De Witt and Hureau, 1979; McDonald et al., 1995). La lapa antártica (Nacella concinna) es común en la zona marina de los alrededores de la isla Litchfield y está muy difundida en las aguas poco profundas del oeste de la Península Antártica (Kennicutt et al. 1992b; Clarke et al., 2004). El monitoreo de la distribución de zooplancton en la zona marina que rodea la isla Litchfield indica que la abundancia de Euphausia superba y Salpa thompsoni disminuyó considerablemente entre 1993 y 2004 (Ross et al., 2008).

ACTIVIDADES E IMPACTO DE LOS SERES HUMANOS

En enero de 1989, el buque Bahía Paraíso encalló a 750 metros al sur de la isla Litchfield, provocando la fuga de más de 600.000 litros (150.000 galones) de petróleo en los alrededores (Kennicutt, 1990; Penhale et al., 1997). Las comunidades intercotidales fueron las más afectadas, y se encontraron hidrocarburos contaminantes en los sedimentos y en lapas intercotidales y situadas por debajo de la línea de bajamar (Nacella concinna), que sufrieron una mortalidad de hasta 50% (Kennicutt et al., 1992a&b; Kennicutt and Sweet, 1992; Penhale et al., 1997). Sin embargo, las cifras comenzaron a repuntar poco después del derrame (Kennicutt, 1992a&b). Las concentraciones de contaminantes petrolíferos registradas en los lugares intercotidales de la isla Litchfield donde se hicieron muestreos se encuentran entre las más altas de las que se tiene constancia (Kennicutt et al., 1992b; Kennicutt and Sweet, 1992). Se calcula que 80% de los pingüinos Adelia que anidaban en los alrededores del lugar donde se produjo el derrame estuvieron expuestos a la contaminación por hidrocarburos, y se calcula que, como consecuencia directa del derrame, esa temporada las colonias expuestas sufrieron una pérdida adicional del 16% de sus integrantes (Penhale et al., 1997). Sin embargo, se observaron pocas aves adultas muertas. En las muestras recolectadas en abril de 2002 se detectaron hidrocarburos en las aguas que rodeaban los restos del naufragio del Bahía Paraiso, lo cual parece indicar que se están produciendo fugas de gasoil antártico (Janiot et al., 2003), y de vez en cuando llega combustible hasta la playas del sudoeste de la isla Anvers (Fraser, nota personal, 2009). Sin embargo, no se encontraron hidrocarburos en muestras de sedimentos o de la biota recolectadas en 2002 y se cree que la gran energía del mar en la zona limita considerablemente el impacto de las fugas de combustible en la biota local y la persistencia del combustible en las playas. Además, en la isla Litchfield se ven de vez en cuando desechos marinos, entre ellos anzuelos, sedal y flotadores.

Los registros de permisos expedidos por Estados Unidos muestran que, de 1978 a 1992, solo 35 personas fueron a la isla Litchfield, y que posiblemente se hayan hecho alrededor de tres visitas por estación (Fraser and Patterson, 1997). Eso representa un total de 40 visitas, aproximadamente, durante este período de 12 años, aunque, en vista de que se realizaron 24 desembarcos en la isla durante dos temporadas en 1991-1993 (Fraser and Patterson, 1997), esta cifra parecería ser una subestimación. No obstante, las visitas a la isla Litchfield obviamente fueron escasas durante este período y se han mantenido en un nivel mínimo. Las visitas han correspondido principalmente a censos de aves y lobos marinos y a trabajos de ecología terrestre.

En estudios de las plantas de la isla Litchfield realizados en 1982 (Komárková, 1983) se insertaron varillas de soldar en el suelo para marcar los sitios del estudio. En la cercana Punta Biscoe (ZAEP No 139), donde se realizaron estudios similares, varias varillas que se dejaron en el lugar mataron a la vegetación circundante (Harris, 2001). No se sabe cuántas varillas se usaron para marcar los sitios de la isla Litchfield o si la mayoría fueron extraídas posteriormente. Sin embargo, se encontró una, que fue extraída, en un sitio con vegetación en un valle pequeño, a unos 100 metros al oeste de la cima de la isla, tras una búsqueda breve realizada en febrero de 2001 (Harris, 2001), y cada tanto se siguen encontrando varillas de soldar (Fraser, nota personal, 2009). Se necesitaría una búsqueda más exhaustiva para determinar si todavía quedan varillas en la Zona. El 28 de febrero de 2001 no se observaron otros impactos en el medio terrestre que pudieran atribuirse a visitas de seres humanos, aunque uno de los dos carteles de la zona protegida estaba en mal estado y no estaba bien sujeto.

Por consiguiente, podría considerarse que el impacto de la actividad humana en la ecología terrestre, las aves y los lobos marinos de la isla Litchfield como consecuencia de las visitas directas ha sido menor (Bonner and Lewis Smith, 1985; Fraser and Patterson, 1997; Harris, 2001).

6(ii) Áreas restringidas y administradas dentro de la Zona

Ninguna dentro de la Zona, aunque la Zona está rodeada de un área restringida designada en el marco de la Zona Antártica Especialmente Administrada No 7, que abarca el medio marino situado a menos de 50 m de la costa de la isla Litchfield (mapa 2).



6(iii) Estructuras situadas dentro de la Zona y en sus proximidades

Excepto por un montículo de piedras en la cima de la isla, no hay ninguna estructura en la Zona. El 9 de febrero de 1999, el Servicio Geológico de Estados Unidos instaló un mojón permanente de levantamiento topográfico, que consiste en una varilla roscada de acero inoxidable de 5/8", en la isla Litchfield. El mojón está cerca de la cima de la isla, a 6446'13,97"S, 6405'38,85"O, a una elevación de 48 metros, a unos 8 metros al oeste del montículo (mapa 2). El mojón, que está clavado en roca de fondo, está marcado con un capuchón de plástico rojo para levantamientos topográficos. Cerca de la cumbre de una colina pequeña que da a la antigua colonia de pingüinos Adelia, a unos 100 metros al sur del desembarcadero para lanchas pequeñas, hay equipo de supervivencia.



6(iv) Ubicación de otras zonas protegidas en las cercanías

La isla Litchfield está dentro de la Zona Antártica Especialmente Administrada No 7, sudoeste de la isla Anvers y cuenca Palmer (mapa 1). Las zonas antárticas especialmente protegidas (ZAEP) más próximas a la isla Litchfield son la punta Biscoe (ZAEP No 139), que está a 16 km al este de la Zona, junto a la isla Anvers; la bahía South (ZAEP No 146), a unos 27 km al sudeste, en la isla Doumer; y el este de la bahía Dallmann (ZAEP No 153), a unos 90 km al nordeste, junto a la isla Brabant (recuadro, mapa 1).



7. Condiciones para la expedición de permisos

Se prohíbe el ingreso a la Zona excepto con un permiso expedido por una autoridad nacional pertinente. Las condiciones para la expedición de un permiso para entrar en la Zona son las siguientes:



  • que el permiso se expida solo para investigaciones científicas urgentes que no puedan realizarse en otro lugar o con fines de gestión indispensables y compatibles con los objetivos del plan, como inspecciones, tareas mantenimiento o examen;

  • que las acciones permitidas no pongan en peligro los valores ecológicos o científicos de la Zona ni la utilidad de la Zona como sitio de referencia terrestre;

  • que toda actividad de gestión facilite la consecución de los objetivos del plan de gestión;

  • que las acciones permitidas sean compatibles con este plan de gestión;

  • que se lleve el permiso o una copia dentro de la Zona;

  • que se presente un informe de la visita a la autoridad que figure en el permiso; y

  • que el permiso sea expedido por un período determinado.

7(i) Acceso a la Zona y circulación dentro de ella

Se ingresará a la Zona en lancha pequeña o, sobre hielo marino, en vehículo o a pie. Se prohíbe la circulación de vehículos en la Zona, dentro de la cual todo desplazamiento se efectuará a pie. El lugar recomendado para los desembarcos de lanchas pequeñas es la playa de la caleta que está a mitad de camino en la costa oriental de la isla (mapa 2). Se permite el acceso en lancha pequeña por otros lugares de la costa, siempre que sea compatible con los propósitos para los cuales se haya otorgado el permiso. Si el acceso por el hielo es factible, no se aplican restricciones especiales a los lugares donde sea posible el acceso en vehículo o a pie, aunque se prohíbe llevar vehículos a tierra.

Los tripulantes de vehículos o lanchas y otras personas que lleguen en vehículos o lanchas no podrán avanzar a pie más allá de las inmediaciones del desembarcadero a menos que tengan un permiso que les autorice específicamente a hacerlo. Los visitantes deberán desplazarse con cuidado para reducir al mínimo las perturbaciones del suelo, la flora y la fauna, caminando sobre terreno nevado o rocoso si es posible, pero con cuidado de no dañar los líquenes. La circulación de peatones deberá limitarse al mínimo necesario para alcanzar los objetivos de las actividades permitidas y se deberá hacer todo lo posible para reducir al mínimo los efectos.

Se prohíbe el aterrizaje de aeronaves en la Zona y en la medida de lo posible deberán evitarse los aterrizajes a menos de 930 m (aproximadamente media milla náutica) de la Zona. Se prohíben los sobrevuelos a menos de 610 m (~2.000 pies) sobre el nivel del suelo salvo que sea necesario desde del punto de vista operacional con fines científicos.



7(ii) Actividades que se llevan a cabo o que se pueden llevar a cabo dentro de la Zona y restricciones con respecto al horario y el lugar

  • Investigaciones científicas que no pongan en peligro los valores del ecosistema de la Zona o el valor de la Zona como sitio de referencia y que no puedan realizarse en otro lugar.

  • Actividades de gestión indispensables, entre ellas el monitoreo.

7(iii) Instalación, modificación o desmantelamiento de estructuras

  • No se erigirán estructuras en la Zona excepto de conformidad con lo especificado en un permiso y, excepto por los señalizadores permanentes de estudios y el montículo que está en la cima de la isla, se prohíbe erigir estructuras permanentes.

  • Todas las estructuras, el equipo científico y los señalizadores que se instalen en la Zona deberán estar autorizados en el permiso y llevar claramente el nombre del país, el nombre del investigador principal y el año de instalación. Todos estos artículos deberán estar hechos de materiales que presenten un riesgo mínimo de contaminación de la Zona.

  • La instalación (incluida la selección del sitio), el mantenimiento, la modificación y la extracción de estructuras deberán efectuarse de una forma que reduzca al mínimo la perturbación de la flora y la fauna.

  • El retiro de equipo específico cuyo permiso haya vencido será responsabilidad de la autoridad que haya expedido el permiso original y será una condición para el otorgamiento del permiso.

7(iv) Ubicación de los campamentos

Se debe tratar de no acampar en la Zona. Sin embargo, cuando sea necesario para los fines especificados en el permiso, se permitirá acampar temporalmente en el sitio designado en la terraza que está más arriba de la antigua colonia de pingüinos. El lugar para acampar está al pie de una colina pequeña (~35 m), en el lado oriental, a unos 100 metros al sudoeste de la playa que se usa para el desembarco de lanchas pequeñas (mapa 2). Se prohíbe acampar en superficies con mucha vegetación.



7(v) Restricciones relativas a los materiales y organismos que puedan introducirse en la Zona

  • Se prohíbe la introducción deliberada de animales vivos, material de plantas, microorganismos o tierra en la Zona, y se deben tomar las precauciones indicadas más adelante para evitar su introducción accidental.

  • A fin de mantener los valores ecológicos y científicos derivados del impacto relativamente pequeño de los seres humanos en la isla Litchfield, los visitantes deberán tomar precauciones especiales para evitar introducciones. Causa preocupación la introducción de agentes patógenos, microbios, invertebrados o plantas de otros lugares de la Antártida, incluidas las estaciones, o de regiones extraantárticas. Todo el equipo de muestreo y los señalizadores que se lleven a la Zona deberán limpiarse. En la medida de lo posible, el calzado y demás equipo que se use o se lleve a la Zona (incluidas las mochilas, los bolsos y las carpas) deberán limpiarse minuciosamente antes de entrar en la Zona.

  • En vista de la presencia de aves reproductoras en la isla Litchfield, no podrán verterse en la Zona productos avícolas, incluidos los productos que contengan huevos desecados sin cocinar y los desechos de productos de ese tipo.

  • No se podrán llevar herbicidas o plaguicidas a la Zona.

  • Cualquier otro producto químico, incluidos los radionúclidos o los isótopos estables, que se introduzca con fines científicos o de gestión especificados en el permiso deberá retirarse de la Zona a más tardar cuando concluya la actividad para la cual se haya expedido el permiso.

  • No se podrán almacenar alimentos, combustible u otros materiales en la Zona, a menos que sean necesarios para fines indispensables relacionados con la actividad para la cual se haya expedido el permiso o que estén contenidos en recipientes con suministros para situaciones de emergencia autorizados por las autoridades pertinentes.

  • Todos los materiales introducidos en la Zona podrán permanecer en la Zona durante un período expreso únicamente, deberán ser retirados a más tardar cuando concluya dicho período y deberán ser almacenados y manipulados con métodos que reduzcan al mínimo el riesgo de introducción en el medio ambiente.

  • Si se producen vertimientos que puedan comprometer los valores de la Zona, se recomienda extraer el material únicamente si no es probable que el impacto de dicho retiro sea mayor que el de dejar el material in situ.

7(vi) Recolección de ejemplares de la flora y fauna autóctonas o intromisión perjudicial

Se prohíbe la toma de ejemplares de la flora o fauna autóctonas y la intromisión perjudicial en ellas, excepto con un permiso otorgado de conformidad con el artículo 3 del Anexo II por la autoridad nacional pertinente específicamente con ese fin.



7(vii) Toma o traslado de cualquier cosa que el titular del permiso no haya llevado a la Zona

  • Se podrá recolectar o retirar material de la Zona únicamente de conformidad con un permiso y dicho material deberá limitarse al mínimo necesario para fines de índole científica o de gestión.

  • Todo material de origen humano que probablemente comprometa los valores de la Zona y que no haya sido llevado a la Zona por el titular del permiso o que no esté comprendido en otro tipo de autorización podrá ser retirado salvo que el impacto de su extracción probablemente sea mayor que el efecto de dejar el material in situ, en cuyo caso se deberá notificar a las autoridades pertinentes.

7(viii) Eliminación de desechos

Todos los desechos deberán ser retirados de la Zona. Los desechos humanos podrán verterse en el mar.



7(ix) Medidas que podrían requerirse para garantizar el continuo cumplimiento de los objetivos y las finalidades del plan de gestión

  1. Se podrán conceder permisos para ingresar en la Zona a fin de realizar actividades de monitoreo biológico e inspección de sitios que abarquen la recolección en pequeña escala de muestras para análisis o examen o para medidas de protección.

  2. Todos los sitios donde se lleven a cabo actividades de monitoreo a largo plazo deberán estar debidamente marcados.

7(x) Requisitos relativos a los informes

  • Las Partes deberán cerciorarse de que el titular principal de cada permiso expedido presente a la autoridad pertinente un informe en el cual se describan las actividades realizadas. Dichos informes deberán incluir, según corresponda, la información señalada en el formulario para informe de visita contenido en el apéndice 4 de la Resolución 2 (1998) (I Reunión del CPA).

  • Las Partes deberán llevar un registro de dichas actividades y, en el intercambio anual de información, presentar descripciones resumidas de las actividades realizadas por las personas bajo su jurisdicción, suficientemente pormenorizados como para que se pueda determinar la eficacia del plan de gestión. Siempre que sea posible, las Partes deberán depositar el informe original o copias en un archivo al cual el público tenga acceso, a fin de llevar un registro del uso que pueda utilizarse en las revisiones del plan de gestión y en la organización del uso científico de la Zona.

  • Se deberá notificar a la autoridad apropiada sobre toda actividad realizada, medida tomada o material vertido que no se haya retirado que no estuvieran incluidos en el permiso.



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