Juan chunguero



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JUAN CHUNGUERO

Era Juan Chunguero insigne gaitero, con la misma gaita que fue de su taita, y aunque un aire sólo trinaba este Apolo, furibundo estrépito formaba con él. Y muchas parejas, y aun viejos y viejas, bailaban en tanto con risa y con canto, y de ellos no pocos resultaron locos por arte diabólica del músico aquel. La abuela Tomasa volviendo a su casa bailó una cachucha, tan ágil, tan ducha, que vieja y canasto se hicieron emplasto y tortilla espléndida de huevos con pan. Dicen que un cordero salió maromero y montó en un lobo que andaba hecho un bobo.

Y que aquella vaca que ordeñaba Paca Armó con el cántaro una de "¡San Juan! “Iba en su camino sudando un pollino y dándole palo su enemigo malo, mas oyó al gaitero y ¡adiós del arriero! y ¡adiós carga y látigo, cabestro y cinchón! pero no hubo gloria en toda esta historia como la de aquella Pastorcita bella viendo ya encolada toda su manada, valsando alegrísima de la gaita al son, y al ver a Pastora aquel Juan Chunguero, y oyendo a Chunguero la linda Pastora, él se hizo Pastor; gaitera, Pastora. y él su corderito y ella su cordero.
LA POBRE VIEJECITA

Érase una viejecita sin nadita qué comer sino carnes, frutas, dulces, tortas, huevos, pan y pez. Bebía caldo, chocolate, leche, vino, té y café, y la pobre no encontraba qué comer ni qué beber. y esta vieja no tenía ni un ranchito en qué vivir fuera de una casa grande con su huerta y su jardín. Nadie, nadie la cuidaba sino Andrés y Juan y Gil y ocho criados y dos pajes de librea y corbatín. Nunca tuvo en qué sentarse sino sillas y sofás con banquitos y cojines y resorte al espaldar. Ni otra cama que una grande más dorada que un altar, con colchón de blanda pluma, mucha seda y mucho alán.

Y esta pobre viejecita cada año, hasta su fin, tuvo un año más de vieja y uno menos qué vivir. y al mirarse en el espejo la espantaba siempre allí Otra vieja de antiparras, papalina y peluquín. y esta pobre viejecita no tenía qué vestir sino trajes de mil cortes y de telas mil y mil. y a no ser por sus zapatos, chanclas, botas y escarpín, descalcita por el suelo anduviera la infeliz. Apetito nunca tuvo acabando de comer, ni gozó salud completa cuando no se hallaba bien. Se murió de mal de arrugas, ya encorvada como un 3, y jamás volvió a quejarse ni de hambre ni de sed. y esta pobre viejecita al morir no dejó más que onzas, joyas, tierras, casas, ocho gatos y un turpial. Duerma en paz, y Dios permita que logremos disfrutar las pobrezas de esa pobre y morir del mismo mal.

EL GATO BANDIDO

Michín dijo a su mamá: “Voy a volverme Pateta, "y el que a impedirlo se meta "en el acto morirá. "ya le he robado a papá "daga y pistolas; ya estoy "armado y listo; y me voy "a robar y matar gente,

"Y nunca más (¡ten presente!)"Verás a Michín desde hoy". Yéndose al monte, encontró a un gallo por el camino, y dijo: "A ver qué tal tino "para matar tengo yo". Puesto en facha disparó, retumba el monte al estallo, michín maltratase un callo y se chamusca el bigote; pero tronchado el cogote, cayó de redondo el gallo. Luego a robar se encarama, tentado de la gazuza, el nido de una lechuza que en furia al verlo se inflama. Mas se le rompe la rama, vuelan chambergo y uñal, y al son de silba infernal que taladra los oídos cae dando vueltas y aullidos el prófugo criminal. Repuesto de su caída ve otro gato, y da el asalto, "¡Tocayito, haga usted alto!"¡Deme la bolsa o la vida! "El otro no se intimida y antes grita: "¡Alto el ladrón! "Tira el pillo, hace explosión el arma por la culata, y casi se desbarata Michín de la contusión. Topando armado otro día a un perro gran bandolero, se le acercó el marrullero con cariño y cortesía: "Camarada, le decía, "Celebremos nuestra alianza"; y así fue: Diéronse chanza, baile y brandy, hasta que al fin cayó rendido Michín y se rascaba la panza. "Compañero, dijo el perro, "debemos juntar caudales" y asegurar los reales "haciéndoles un entierro" .Hubo al contar cierto yerro y grita y gresca se armó, hasta que el perro empuñó a dos manos el garrote; zumba, cae, y el amigote medio muerto se tendió. Con la fresca matinal Michín recobró el sentido y se halló manco, impedido, tuerto, hambriento y sin un real. Y en tanto que su rival va ladrando a carcajadas con orejas agachadas y con el rabo entre piernas, Michín llora en voces tiernas todas sus barrabasadas. Recoge su sombrerito, y bajo un sol que lo abrasa, paso a paso vuelve a casa con aire humilde y contrito. "Confieso mi gran delito" y purgarlo es menester, dice a la madre; "has de ver "que nunca más seré malo, "¡Oh mamita! dame palo"¡ pero dame qué comer!


TIA PASITROTE

Tía Pasitrote Salió con Mita y en el cogote va la chiquita. Toda la gente soltó la risa y ella les dijo: "voy muy de prisa; "ríanse ustedes; "yo también río". Y doña Gata les hizo "Muío". Compró zapatos para Madama, pero a su vuelta la encontró en cama. Le dio una fruta, le dio una flor,

Y al punto Mita cogió un tambor; y con más garbo que un capitán, dio un gran redoble ¡Ra-ca-ta-plán! tía Pasitrote fue a comprar leche y le dijeron "que le aproveche" .Buscando a Mita volvió corriendo y a la chiquita la halló cosiendo, quieta y juiciosa como un muchacho ensartando hebras de su mostacho. Salió a comprarle capa o capote y unas navajas para el bigote; pero al retorno la halló traviesa patas arriba sobre una mesa. Le dio a la tía la pataleta, mas volvió en sí Con la trompeta. Llegó la tía tan boquiabierta que no cabía por esa puerta. Dio un paso en falso, muérdase un codo, y al suelo vino con silla y todo. Entonces grita "¡Ay ay! ¡ay! ¡ao!"

Y la Michita dijo "¡Miaao!! "Salió a comprarle la mejor pluma, pagó por ella cuantiosa suma; volvió a la casa como clueca, y halló a la niña con su muñeca, un ratoncito, ¡Pobre ratón! que atormentaba sin compasión. Salió a traerle una gorrita, pero al regreso no encontró a Mita. Dio muchas vueltas busca que busca, y atrapó al cabo a aquella chusca, con un mosquete de dos cañones, pólvora y balas y municiones. Salió de nuevo tía Pasitrote con sus cachetes y su garrote. Volvió muy pronto hecha una fiesta, con una silla para la siesta, y encontró a Mita lavando ropa y mojadita como una sopa.

PERICO ZANQUITUERTO

Perico Zanquituerto se huyó con un dedal, y su abuelita Marta no lo pudo alcanzar. El corre como un perro y ella como un costal, y apenas con la vista persigue al perillán. Bien pronto se tropieza, da media vuelta y cae, y ella le dijo: "Toma"¿Quién te mandó a robar? "con un palo a dos manos lo iba alcanzando ya cuando siguió Perico corriendo más y más. De un cubo de hojalata hizo luego un tambor, de un huso viejo, espada, y del dedal, chacó; y al verse hecho un soldado exclama: "¡Caracol "ni un escuadrón de abuelas" me hará temblar desde hoy".

Un ganso en ese instante el pescuezo estiró diciéndole: "¡Amigote!¿Qué tal? clí, clí, cló, cló".Ahí sí se echó de espaldas el vándalo feroz clamando: "¡Auxilio, auxilio!"¡Que me traga este león!

JUACO EL BALLENERO

Yo soy Juaco el ballenero que hace veinte años me fui a pescar ballenas gordas a dos mil leguas de aquí. Enorme como una iglesia una por fin se asomó, y el capitán dijo: "¡Arriba!" Esa es la que quiero yo". Al agua va el capitán con su piquete y su arpón, lavándose antes lo ojos con unos tragos de ron. Al verlo alzar la botella se consumió el animal, y dieron vueltas y vueltas sin encontrar ni señal. Cuando de repente ¡zás! da el pescado un sacudón y barco y gente salieron como bala de cañón. La luna estaba de cuernos y hasta allá fueron a dar, y como jamás han vuelto debiéronse de quedar. Cuando vayas a la luna busca a mi buen capitán con su nariz de tomate y su barba de azafrán. Dile que este pobre Juaco no lo ha podido ir a ver porque no sabe el camino ni tiene un pan qué comer.

Y si viniere un correo de la luna para acá. Mándame una limosnita que Dios te la pagará.

EL PASEO
Hermosa está la mañana; y como Sara y Mariana y Valentín y Ramón han dado bien la lección, se decreta un gran paseo con tal de que con aseo toda la gente se vista. He allí la canasta, lista con fiambre de tomo y lomo.-¡Vámonos, o me lo como! ataos bien los sombreros, muchachos y caballeros, porque vamos a apostar al que más rápido corra, y aquel que pierda la gorra tiene después que ayunar. Nombro capitán a Irene, y el ama irá con el nene. Iban ya por el portón cuando el amable Ramón

Sabiendo que la criada estaba medio baldada, detúvose con place para ayudarle a meter la leña de la cocina. Y el padre al verlo exclamó:-"Al que ayuda, lo ayudó "la Providencia Divina". En cuanto al bobo de máximo, como la lección dio pésima, quedó encerrado estudiándola con una cara famélica. "¡Ay!" rezongaba, "¡qué lástima!"¡Que un día tan lindo, qué pérdida! "Y a sus pies gruñía -"¡Embrómate! "Su condiscípula América. Ya llegaron. Hizo alto la gente en un campo a la orilla del río. Desataron las chicas el lío y empezaron metiéndole diente Valentín desafió guapamente a correr, y ganó el desafío. Sara, Irene, Mariana y Dolores entretanto jugaban con flores, y tejieron coronas tan bellas que adornaron las gorras con ellas. Luego entraron a un bote pintado y pasaron de un lado a otro lado. cuando el fiambre se acabó se hizo el dormido Papá y a Sarita le ocurrió ver qué tan dormido está. Trajeron montones de heno para echárselos encima; el da un brinco de lo bueno así que ella se le arrima. y le dice: "¡Ah picarona! "El enemigo está preso, "Y en pena de su intentona" tiene que dejarme un beso" .Al punto que regresan del paseo va Mariana a buscar a Maximino llevándole la fruta más hermosa que le tocó del suculento avío. Abre la puerta de la odiosa cárcel, América se escapa dando un brinco

y cansado de libros y muñecas estaba el niño Máximo dormido. Los demás fueron al cuarto de su dulce tía Victoria y le contaron la historia de la excursión, y el reparto de la gran manducatoria. Nada quedó por decir, y después de repetir todo, todo la otra hermana, se marcharon a dormir; con lo cual, hasta mañana.

LA OVEJITA DE ADA

La oveja es el símbolo de la inocencia por su blancura y mansedumbre, y nada le gusta tanto como la compañía de los que son inocentes como ella. Ada tiene una preciosa ovejita que es su compañera de juego y de paseo; siempre andan juntas, y en oyendo sonar la campanilla de Nevada, que es el nombre de la ovejita, ya sabe uno por dónde ir a buscar a la amabilísima niña. Ningún coche tiene un caballo más voluntario, dócil y entendido que el cochecito de la muñeca de Ada, y las manos de esta chica son las más lavadas y limpias del mundo, porque Nevada se las lame con tanto regocijo como si fuesen de caramelo. También es cierto que no habrá oveja mejor cuidada, pues Ada la trata como a hermanita menor, y cuando los vecinos alcanzan a verlas saliendo juntas a dar su caminata, suelen decir:"¡Allá va la oveja con su pareja. -¡Dios las proteja!"

EL PERRO DE ENRIQUE

Lindo está Enrique, vestido con su traje de escocés, pero su perro es un dije tan importante como él.

Aprende cuanto le enseñan, supo siempre obedecer, jamás ha mordido a nadie y es aseado y cortés. Si incurre en faltas, aguanta el castigo que le den, y aun besa humilde la mano que corrigiéndolo esté. Noble y fiel animalito, quién no lo habrá de querer;¡Y cuántos niños conozco que los cambiara por él.

EL CONEJO AVENTURERO
Erase un Conejito que vivía en remoto rincón de un monte espeso, albergue fiel donde jamás llegaron astuto cazador ni ágil podenco. Allí saltaba y correteaba libre ignorando qué fuesen hambre o miedo, con lo bastante para sí, y aun algo qué agasajar a novia o compañero. No le faltaba nada, y sin embargo no estaba el Conejito satisfecho. "Esta vida es muy zonza –repetía "No es para mí, que anhelo el universo, "Quiero ver cuánto corre este arroyito, "Quiero ver cuánto cubre ese ancho cielo, "y a dónde van las aves y las nubes, "Y cómo viven los demás conejos". y así una madrugada, cuando a todos los embarga en su casita el sueño, el se fugó, sin lágrimas ni adioses, ni abrazar a la madre y darle un beso. Como a una milla se detuvo, y dijo" ¡Salí del monte, qué país tan bello! "Cuando, ¡trun! suena un tiro, silba el plomo, y milagrosamente escapa ileso. Alarmado y no poco, apuró el paso, mas qué rumbo tomar no era muy cierto porque si viene otra descarga, el pobre puede quedar exánime en el puesto. En el dilema, tembloroso y pálido, sentóse a meditar nuestro viajero, y en breve pasan por allí unos niños, con el prurito de cazar conejos. Lo ven, lo espían, cárganle a pedradas, Y él dijo: "huyamos, la demora es riesgo, "Tal vez más adelante iré seguro"...Pero ¡ay! más adelante, sustos nuevos.

Ya un árbol desplomado a golpe de hacha ya un coche, un gato, un escuadrón de ovejos, Ya un tren, que sin saber cuándo ni cómo, resbala encima dél, bufando fuego. "¡Esto no puede ser!" murmura atónito, "Dejemos el viajar para otro tiempo, "Volvámonos a casa"; ¿mas por dónde Si ya ni sabe dónde está el batueco?"¡Ay! ¿y por qué salí de entre los míos, "Exclamó sollozando de desprecio, "Para rodar así, siempre temblando, "Siempre a merced de todos los que encuentro?"."¡Pero valor! yo he de volver un día "Y tendré qué contar. A lo hecho pecho; "Y por lo pronto, pues estoy rendido, "Venga lo que viniere, descansemos" .Iba por ese lado un campesino Y encuentra dormidito al andariego;"¡Hola, así duerman todos!" dijo el hombre Y despertó en sus manos el Conejo. A una jaula fue a dar aquel gigante Que anhelaba por casa el mundo entero; Espacio en qué voltearse apenas logra, Y si algo mira, es al través de hierros. Por su fortuna este individuo sabe Ponerse en cuatro pies y estarse quieto, Mas, aun así, si no se agacha un poco, Siempre con las orejas toca el techo. Pero él se consoló; pronto decía "Vamos, bien visto no es tan malo el cepo; "Estas gentes son muy caritativas "Y han querido esconderme a todo riesgo. "En el negocio de comer, y en todo, "Me tratan con decencia, lo confieso, "Y así que más y más vaya engordando "Me irán sin duda más y más queriendo". Oyendo este discurso unos tocayos Vecinos dél, gritáronle: "¡Camueso!""¡Tu destino es morir! tal vez cocido" O, más sabroso, asado a fuego lento".

"Nó, repuso, no embromen; tales cosas "Ya no se ven, eso era de otro tiempo"; Mas ¡oh! la misma tarde, ¡qué espectáculo! Vio marchar al fogón a uno de aquellos." ¡Que perfidia, qué horror!" sudando frío Clamó el Conejo; "entonces, prefiero yo "Enflaquecerme todo lo posible "Porque engordar quiere decir

¡comérnoslo!

"Y en efecto, ayunó desde aquel día Como un anacoreta en el desierto; Ver una zanahoria espeluznábalo; Soñaba con pasteles de conejo. Y al acordarse de sus tristes padres,(Que olvidó libre y recordaba preso)Decía: "No me hallara en este trance" Si hubiese obedecido sus consejos" .Por fin, al verlo cada día más flaco, Pensaron: "Tiene tisis, cuando menos"Y ábrenle la hucha: "¡Véte, noramala! "Esto no es hospital; ¡fuéra el enteco! "Obedeció con gusto, mas al pasole saltó encima un mastinón tremendo, Y escapó solamente porque había En la cadena media cuarta menos. Un galopín le disparó una escoba Al escalar la talanquera trémulo, Y él dijo: "¡Cielo santo! de qué modo "Despiden a la gente estos sujetos! "Y al otro lado hambriento pero vivo, Huyó incansable sin tomar resuello, Cuando a la vuelta de un peñón descubre A Londres con sus leguas de portentos." ¡Ah! qué hacienda tan grande, exclamó al punto, "En almorzando le daré un paseo; "Sus dueños deben ser gente muy rica "Que no engulle gazapos y conejos. "En todo caso a mí ya no me pillan" Con la experiencia y práctica que tengo: "Si asoma un quídam con fusil, me escondo, "Y así que me dé sueño, a un agujero".



Con este sabio plan de operaciones Púsose en marcha; mas andando un trecho Siente asida una pierna, da un chillido;¡Ah! el infeliz quedaba herido y preso. Así aprendió qué cosa es una trampa, Palabra que no estaba en su librejo, Y al acercarse el cazador, él mismo Diole el cruel parabién con sus lamentos. Pero al abrir la trampa, el Conejillo Tal vez por flaco, se escapó de nuevo; Y el hombre no lo persiguió, que acaso Pastel de pierna rota es indigesto. En ayunas y cojo, poco anduvo El mísero animal; y hubiera muerto Si no acierta a pasar por donde él iba Un viejo amigo, insigne curandero. Con agua pura restañó el desangre, Paso entre paso hasta su bosque fueron, Y al divisar su pobre albergue el cojo Llorando de emoción bendijo al Cielo."¡Ya sé, exclamo, ya sé lo que tú vales! Y de hoy en adelante no habrá esfuerzo" ¡Que me arranque de ti!"… -Pero esa noche, Cuando ya era feliz, murió el Conejo. No hay culpa que se quede sin castigo Y no hay virtud ni buena acción sin premio, Y el desobedecer a nuestros padres Siempre costó durísimo escarmiento. Bueno es viajar si hay alguien que nos guíe Y el viaje tiene un digno, útil objeto, Y ninguno más digno que el estudio De lo que falta en el nativo suelo, Para volver, no a presumir de cultos, Sino a enseñar y hacer lo que sabemos, Y honrar prácticamente a nuestra Patria Y ser amor y orgullo de los nuéstros. Pero salir cual otro Don Quijote A buscar aventuras, -¡ni por pienso! Y una madre que dice: "¡Hijo, no partas! Habla en el nombre y con la voz del Cielo.

¿Y quién en tierra extraña es insensible Al nombre de la Patria y sus recuerdos?¡PATRIA! ¡gran Madre! polo de las almas, ¡Sagrario y corazón del universo!¿Quién despreció jamás por chica o pobre, La cuna de sus padres y sus héroes? Si hay tal, que no disfrute ni la dicha De abrazarla y morir, como el Conejo.


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