Juan Torres Guerrero



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LA ACTIVIDAD FÍSICA Y SU VINCULACIÓN A LA OCUPACIÓN CONSTRUCTIVA DEL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE EN LOS CIUDADANOS/AS DEL SIGLO XXI.

Juan Torres Guerrero



Universidad de Granada.
1.- Introducción.

La civilización que mañana conocerán nuestros alumnos y alumnas será la que los sociólogos llaman "civilización del ocio": la progresiva generalización de la automatización, de la robótica, la informática, el descubrimiento de nuevas técnicas, la utilización de nuevas fuentes de energía, los avances en general están permitiendo la reducción del horario de trabajo, pero este mayor tiempo libre no será beneficioso para el individuo si no está preparado para ocuparlo de una manera sana e inteligente.

A pesar de que muchos intelectuales cuando hablan de la sociedad, no tienen en cuenta la existencia de la noción de ocio, es notorio que actualmente se encuentra en el centro de la cultura vivida por millones de personas y que hoy día no se puede hablar de sociedad, sin reflexionar sobre la incidencia del ocio.1

Es evidente que, por razones obvias, hay cada día mas personas que disfrutan de mayor tiempo libre. También es una gran verdad, que según un informe de la UNESCO sobre algunas recomendaciones a favor del deporte para todos, el medio industrial y urbano multiplica las enfermedades cardiovasculares y nerviosas, la irritación, la laxitud y la tristeza. Y está demostrado que un mínimo de ejercicio físico, practicado cotidianamente, un retorno a la naturaleza a la que nunca tuvimos que agredir, y un reencuentro práctico con el juego desinteresado, son los mejores medios para contrarrestar la situación descrita.2

En esta sociedad postindustrial, los hombres no tienen relaciones personales, estrechas y claramente definidas, que caracterizaban a la vida social de las antiguas comunidades rurales y urbanas. El hombre puede llegar a convertirse en un ser aislado. Pero en compensación, dispone en la actualidad de ocios más numerosos, lo que, a su vez, trae consigo nuevos problemas. Junto a personas que saben emplear satisfactoriamente sus tiempos de ocio, existen otras muchas, las más que permanecen pasivas e indiferentes ante las posibilidades que aquellos le ofrecen.

Esta situación se hace tanto más problemática cuando se trata de niños/as y jóvenes, para los que el buen aprovechamiento de sus ocios puede constituir un elemento fundamental (la mayor parte de las veces, así es) en el sano desarrollo de su personalidad.

La organización de los ocios debe responder a una doble finalidad; en primer lugar, hace falta instalaciones, instrumentos al servicio de los niños y jóvenes que sepan ya como ocupar sus ocios; por otra parte, es también preciso que esas instalaciones sean ocupadas por personas que sean capaces de utilizarlas de forma correcta, es decir, hayan sido educados para la utilización de sus tiempos de ocio.

Los encomiables esfuerzos en las escuelas, movimientos juveniles, grupos culturales y deportivos, organismos locales, provinciales y autónomos, no han acabado de fructificar de forma total, debido fundamentalmente a una falta de propuestas de conjunto, de cohesión y colaboración.

Si tenemos en cuenta todo lo anterior, hemos de afirmar que la elaboración de una pedagogía del ocio infantil y juvenil es una tarea importante y urgente. Ahora bien, toda pedagogía del ocio por urgente que sea, no tendrá sentido si no va precedida de una política global de los tiempos libres del joven ciudadano.

El objetivo principal de toda pedagogía del tiempo libre es iniciar a los niños y jóvenes en un estilo de vida, en una forma personal de organizar inteligentemente su vida cotidiana. Más que de poner a su disposición una serie de actividades de tiempo libre, se trata de prepararles para el uso de la libertad, de agudizar su curiosidad, de formar su juicio crítico.

En suma, lo que impera en primer lugar no es "una organización" de los tiempos libres, sino una educación del ciudadano para sus tiempos libres. Inmediatamente después, hay que ofrecerle la posibilidad de optar entre diversas actividades que responden a sus necesidades y que no se satisfacen en otros ámbitos de su vida. Se trata finalmente de posibilitarle no ya sólo de escapar a las servidumbres de la sociedad de consumo, sino de que pueda realizarse plenamente.

2.- Aproximación a los conceptos de tiempo libre y ocio.

Por Tiempo Libre podemos entender "el conjunto de actividades que realiza el sujeto durante su tiempo disponible, una vez deducido el empleado en sus necesidades vitales y socio-familiares.3

Por necesidades vitales, se entienden aquellas que el individuo tiene que cubrir por su naturaleza específica de ser vivo y por su carácter evolutivo en período de formación, instrucción o trabajo.

Se pueden distinguir: fisiológicas, escolares o profesionales y derivadas.

Por necesidades socio-familiares, se entienden aquellas que el sujeto tiene que cumplir por su condición de miembro de una familia que pertenece a una comunidad determinada, con sus normas, valores y costumbres.

Se distinguen: tradicionales (socio-político-religioso) y complementarias (actividades de formación).

Todos solemos tener una idea instintiva del significado del término "ocio", que utilizamos a menudo y que no perjudica nuestro entendimiento cotidiano, pero, sin embargo, cuando queremos precisar con exactitud que es lo que se entiende por esta palabra, los resultados son diferentes.

Aparecen abundantes definiciones, a menudo contrapuestas, e incluso discrepantes en algunos aspectos. Esto es exactamente lo que ha pasado entre los estudiosos del tiempo libre y del ocio.

La palabra ocio al igual que otras utilizadas con cierta frecuencia, ha tenido diversidad de acepciones y significados ligados a aptitudes diametralmente opuestas a la puridad del concepto.

Sería inexacto definir el ocio como actividad opuesta al trabajo profesional, pues observamos que existen muchas más actividades, además del trabajo, que no se pueden considerar como verdadero ocio. Citemos por ejemplo el trabajo complementario, las ocupaciones domésticas, las actividades vegetativas de conservación, las ceremonias y ritos sociales, etc.

En los actuales años 90, la jornada laboral está entre 30-37 horas semanales, muy lejos de las 78 de finales del siglo XIX, y ya hoy se reivindica desde amplios sectores laborales y sociales, la jornada semanal de 35 horas. Podemos decir que el tiempo libre opuesto al tiempo de trabajo se ha incrementado en el doble. Habría que entender de forma general que el tiempo libre será el tiempo disponible para nuestro ocio.

La Real Academia Española de la Lengua, en su decimoctava edición de su Diccionario, entiende por ocio la "cesación de trabajo, inacción o total omisión de la actividad. Diversión u ocupación reposada, especialmente en obras de ingenio, porque estas se toman por descanso de otras tareas".

Para aproximarnos a un concepto actual de ocio, habría que referirlo en primer lugar a un marco temporal. El ocio supone la liberación de las obligaciones del trabajo y la disponibilidad personal del tiempo. Pero el ocio no es sinónimo del tiempo libre. A menudo, sin embargo, se utilizan equivocadamente ambos términos con sentidos equivalentes.

El ocio requiere y se configura también a partir de otro tipo de condiciones. Se crea una situación de ocio cuando el hombre durante su tiempo libre decide y gestiona libremente sus actividades, obtiene placer y satisface necesidades personales, tales como descansar, divertirse o desarrollarse. Es muy corriente entre los investigadores definir el ocio únicamente por esta segunda nota subjetiva. Como se ha indicado el ocio requiere tanto la posesión de tiempo libre, como la manifestación de actitudes personales ya mencionadas.4

Desde el punto de vista sociológico, el ocio se concibe como el conjunto de actividades a que puede dedicarse un individuo voluntariamente, para descansar, divertirse, desarrollar su información o dar su participación social voluntaria, después de quedar libre de sus ocupaciones.5

Cualquier actividad será de ocio según el tiempo social en que se produce y la actitud personal con que se realiza.

Se puede definir el ocio como toda actividad formativa realizada dentro del tiempo libre.6

Dumazedier, J. (1964), define el ocio "como un conjunto de ocupaciones a las que el individuo puede entregarse de manera totalmente voluntaria, sea para descansar, sea para divertirse, sea para desarrollar su información o su formación desinteresada, su participación social voluntaria, tras haberse liberado de sus obligaciones profesionales, familiares y sociales".7

Señala, Dumazedier, que las tres funciones principales del ocio son las de:



  • Descanso: nos libera de la fatiga y del desgaste físico y psíquico.

  • Diversión: nos libera del aburrimiento del trabajo y de la vida aislada de las grandes ciudades.

  • Desarrollo de la personalidad: que permite una participación social, creación de nuevas formas.8

Nosotros,9 con la serenidad que nos da el estudio de los tiempos modernos y la sociología del hombre contemporáneo, que cada vez tiene mas tiempo libre, podemos asegurar que el concepto de ocio ha variado considerablemente. En estos momentos lo entendemos como parte del tiempo libre de las personas. Algunos lo desarrollan con la practica deportiva en sus facetas de competición y recreación. Otros con la música y otros, como Aristóteles, con el ejercicio de la facultad especulativa.

Como puede observarse el campo de actividades del ocio abarca prácticamente todas las realidades humanas, siempre y cuando se entiendan como actividades voluntarias y no obligatorias (pintura, escultura, música, coleccionismo, deporte, lectura, excursionismo,..., es decir, opciones de todo tipo.



3.- El siglo XX: La cultura del ocio.

Durante el siglo XX hemos asistido a una eclosión sin precedentes de las ciencias en general y de las ciencias que tratan del hombre en particular; no siendo ajenas al mismo las ciencias de la educación. Dentro de las mismas la Educación Física va intentando buscar su propio ámbito de actuación y a través de ello una considera­ción importante en el mundo educativo.

El aumento del tiempo libre, la creación de mentalidades consumidoras, los salarios mas altos, la extendida clase media, la nueva ética, los medios audiovisuales, la competencia propagandistica y publicitaria, la separación entre trabajo y tiempo libre, configuran nuevos enfoques y una creciente actitud científica provista de técnicas que van a permitir una aproximación empírica a la realidad.

En Europa la sociología del ocio como rama específica de las ciencias sociales se constituye después de 1950. Como autores mas señalados cabe citar a Friedman y a Dumazedier. El primero hace un referencia a una concepción del ocio en la que este es una compensación del trabajo y da sentido a la vida, mientras para Dumazedier el ocio no es trabajo profesional, ni trabajo supletorio o complementario, ni trabajo doméstico, ni actividades rituales, sino que es liberación y placer con tres funciones: descanso, diversión y desarrollo.

Después de los años 60, la sociología del ocio no avanza como se pretendía, las causas son simples: el tiempo de trabajo no disminuye y la civilización del ocio no llega. Los poderes públicos planifican estrategias de democratización cultural y de animación socio-cultural y las industrias del ocio se desarrollan notablemente. Tras la crisis de la energía de 1973, la liberación del trabajo se convierte en paro y la idea del progreso indefinido pierde credibilidad. La reducción del tiempo de trabajo no tiene fácil solución.10

El paro pasa a ser estructural, es una lacra que azota a las sociedades postindustriales desde comienzos de los años 70. Muchas naciones comienzan a organizar actividades físicas y programas para personas de la tercera edad y parados de larga duración.

Las modalidades de realizar actividad física se han multiplicado, de tal forma, que no es aventurado decir, que hay una actividad física para cada ciudadano/a. Se trata por tanto de averiguar en cual o en cuales nos sentimos mas satisfechos y se nos da mejor.

Completan el panorama de la actividad física del actual siglo la corriente deportiva, la gimnástica, la psicomotricidad y la corriente de la expresión corporal.



4.- El siglo XXI: la cultura de la Recreación.

El término Recreación, que en nuestro castellano se traduce como acción y efecto de recrear o recrearse, divertir, deleitar, alegrar...sería el desenvolvimiento placentero y espontáneo del hombre en el tiempo libre, con tendencias a satisfacer ansias psicofísicas de descanso, entretenimiento, expresión, aventura y socialización.

El hombre de la sociedad actual, necesita unir a las satisfacciones diarias de su actividad laboral, las formas lúdicas de desarrollo individual, compartido o colectivo que le permitan disfrutar con plenitud de su existencia en la comunidad.

Habría que decir como resumen, que el ocio entendido como tiempo dedicado al esparcimiento se convierte en recreación, cuando consigue los objetivos de descanso, diversión y desarrollo de la personalidad.

En general podemos considerar como rasgos definitorios de la recreación el ser:


  • Actividad realizada durante el ocio.

  • Actividad por placer, diversión o enriquecimiento personal.

  • A menudo actividad física, pero también pasiva.

  • Frecuentemente responsabilidad del estado, pero crecimiento progresivo del sector público.

  • Naturaleza, vacaciones... a menudo viajes.

  • Estudio de las necesidades recreativas, preferencias y actividades.

  • Estudio del entorno y de las capacidades de uso.11

Como elementos constitutivos de la Recreación, diferenciadores del deporte podemos señalar:

  • No implica necesariamente el uso de la competición.

  • Está individualmente orientada. La persona decide cuando comienza y cuando finaliza.

  • Es mas espontánea y menos sujeta a reglas.

  • Posee la mayor parte de los elementos del juego.12

Si la vida actual se caracteriza por la búsqueda permanente del tiempo libre, (disminuyendo el tiempo de trabajo), ahora debemos procurar en todo momento el aprovechamiento sano y positivo del tiempo libre; pero la carencia de vivencias recreacionales experimentados anteriormente, hacen del ser humano una fácil presa de los medios comerciales masificantes, transformando las tendencias humanas de juego, exploración, movimiento y dinámica, en abandonados relajamientos, cómodos y confortables pero que en nada contribuyen al verdadero desarrollo del hombre que busca la felicidad.13

5.- Las Instituciones de Socialización. Su papel en la ocupación de los ocios del ciudadano del siglo XXI.

5.1.- La familia.

La familia es una de las instituciones sociales que sin tener como objetivo principal la organización y aprovechamiento educativo del ocio, puede ejercer una influencia muy notable en este aspecto. Es por ello, que nos parece conveniente esbozar, aunque sea brevemente, las líneas de acción de la familia en el conjunto de la pedagogía del ocio.

Para que la familia sea eficaz en la formación para el ocio es imprescindible, en primer lugar, que el clima de convivencia que impere sea positivo. Difícilmente pueden esperarse buenos resultados educativos a ningún nivel, y por tanto tampoco respecto del ocio, cuando la familia no posee pequeñas cualidades como pequeño colectivo humano. De entre tales cualidades destacaríamos la cohesión de sus miembros y la abundante intercomunicación.

La familia parece facilitar la creación de situaciones de ocio y puede potenciar las condiciones generales que los hacen posibles. Primero la responsabilidad de organizar y enseñar a organizar el tiempo libre de los hijos recae en gran parte en la familia.

Debe ser, la familia responsable del tiempo que el hijo/a no ocupa en el colegio. Es decir, ella define en buena parte cuales son las obligaciones que ocuparán el tiempo no escolar y, por tanto, cual será también el tiempo que quedará enteramente en mano de los hijos.

Pensamos que una buena educación para el ocio ha de garantizar que todos dispongan libremente de una parte de su tiempo. En consecuencia los padres han de permitir que sus hijos tengan tiempo libre. Tiempo que por otra parte, deberán aprender a organizar.

Las actividades de ocio familiar están orientadas a satisfacer necesidades de descanso, diversión y desarrollo. Los hábitos que poco a poco construirá la familia respecto al tipo de actividades de ocio suelen ser de gran trascendencia para sus hijos y la satisfacción futura que encontrarán en el tiempo libre.

Que los niños/as aprendan a pensar en su tiempo, rimar la ocupación del tiempo entre las labores escolares y el tiempo libre, divertirse a veces jugando, realizando todo tipo de actividades físicas, leyendo, o bien hablando con sus padres, yendo a conciertos, música en vivo, exposiciones, museos, es sin duda una gran finalidad de la educación familiar en el ocio. Acostumbrar a los hijos, sin imposiciones y creando un clima idóneo, a emplear su tiempo libre de manera diversificada, alcanzando todos los campos de acción, y haciéndolo siempre con plena conciencia de lo que libremente se escoge, es la mejor contribución de la familia a la educación en el ocio y para el ocio.14



5.2.- La Escuela ante la pedagogía del ocio.

A veces suele sorprender que la escuela tenga un papel relevante en la pedagogía del ocio, ya que habitualmente se considera el tiempo de permanencia de los alumnos/as en la escuela como la antítesis del tiempo libre. Por tanto, parece que una institución que controle buena parte del tiempo socialmente obligado, poca ayuda puede ofrecer a la educación en el ocio y para el ocio. En parte es cierto que la escuela tiene unos objetivos definidos y en algunos casos diferentes a los propios de la pedagogía del ocio. No obstante es difícil negarle el papel de formación para el buen aprovechamiento del tiempo libre, y ello por una doble razón:



  1. Porque en el seno de la institución escolar el niño/a puede vivir momentos de tiempo libre.

  2. Porque la escuela indirectamente puede preparar a los alumnos/as para disfrutar del tiempo libre que tienen y tendrán en el futuro fuera de la escuela.

Hay que decir, que a pesar de su carácter obligatorio, el trabajo escolar puede ser plenamente aceptado por los alumnos/as, pueden verle sentido y, en consecuencia, mantener con plena libertad una actitud de colaboración y creatividad.

La formación para el tiempo libre, como parte esencial de la formación integral, debe fijarse e instrumentalizarse en todos los niveles de la educación y muy especialmente en los tramos de educación obligatoria (6-16 años).

Si admitimos el papel de la escuela en la educación para el tiempo libre, debemos estudiar las diferentes direcciones y niveles que toman su acción en relación con el ocio. Parece conveniente que fijemos nuestra atención en tres aspectos: el tiempo libre escolar, las actividades extraescolares y la influencia de los programas y métodos en la formación del ocio.15

5.3.- Las Asociaciones.

Comienza en nuestro país a incrementarse la necesidad de asociarse, ante la complejidad del mundo que vivimos, pero no obstante hay que decir que aun son muy pocos los ciudadanos que verdaderamente forman parte activa de una asociación concreta.

El territorio es el gran protagonista de la historia. El territorio es el espacio privilegiado para la agrupación. Y, especialmente, el territorio/barrio. Es aquí de dónde surgen la mayoría de los proyectos. De propuestas. De iniciativas para optimizar la calidad de la vida personal, urbanística, política, deportiva o cultural.

A pesar de la tendencia al anonimato y sin límites propio de toda gran ciudad, el barrio, el distrito, el pueblo, la comarca es el circulo espacial en dónde todos tenemos la oportunidad de pertenecer a una minoría. Una minoría que puede estar en el bar de la esquina, en un rincón de la plaza o parque, en un centro cultural o deportivo...Una minoría básica para sentirnos "yo".

La posibilidad de ser alguien: un vecino, un ciudadano identificable, una persona que piensa. Activa. Viva. Muchos incluso pertenecen a dos, tres cuatro minorías o círculos de autoafirmación, diálogo y relación.

Esta es la "chispa" de la agrupación, del asociacionismo. Esta es la fuerza que, desde "ser alguien" identificable en un espacio concreto, nos da a cada uno la seguridad de que nos movemos, estamos vivos, intervenimos en el colectivo desde la afirmación de nuestra personalidad.

En sociología formal o pura, asociación es la unidad básica de conducta social, es decir, un grupo grande o pequeño que realiza una actividad. Una asociación puede estar constituida por un par de personas o por una sociedad entera, con tal de que exista contacto y algún elemento de organización.

Más restrictivo es el concepto de asociación voluntaria, grupo organizado, para perseguir una finalidad o un interés comunes, al que sus miembros se han adherido libremente. Tales asociaciones se distinguen de las agrupaciones involuntarias como la familia, el ejército y las clases sociales.

La organización implica un orden, unas reglas, una labor que cumplir por cada miembro del grupo o asociación.

Pertenecer a un grupo es una cosa natural. Siempre se está desde el nacimiento. Pero organizarse es otra cosa. Comporta la "voluntad explícita" de "ligarse" con el entorno, con el mundo, con lo que pasa, para poder expresar y aportar sus ideas. Pero vincularse no solo personalmente, sino vincularse desde el grupo; del grupo como núcleo de iniciativa social y cultural; del grupo como base de relación y sociabilidad. Del grupo, en definitiva, como punto dinámico de dónde surge el barrio, pueblo, ciudad, comarca o país en su cultura, política y economía.

Recalcamos que lo que posibilita la unión de los que se organizan son los intereses. Intereses que todos tenemos: una escuela mejor, menos contaminación ambiental, un arte más vivo, una política más social, una economía menos desniveladora, un tiempo desocupado más activo, una relación con el otro más intensa.

La individualidad que quiere ser compartida forma las asociaciones. Un yo social que participa de forma voluntaria en su mundo.16

Un grupo, por si solo no es una asociación, cualquier grupo es un núcleo de sociabilidad, de iniciativa e interacción de los ciudadanos, pero cuando hablamos de asociación, hay que hablar de Participación activa, de organización y de líneas de actuación.

5.4.- Las Instituciones Públicas. La Administración.

Los poderes públicos comenzaron en la década de los años 70 a incrementar su preocupación por la ocupación racional de los tiempos libres de los ciudadanos.

La Administración, en una triple perspectiva intenta dar respuesta a la actividad física como una de las actividades más sugerentes en la ocupación del ocio. Una primera vertiente de deporte de élite, en dónde el Club deportivo es su máxima expresión, las Federaciones Autonómicas, Nacionales e Internacionales que tratan de canalizar esta modalidad mas referida a unos pocos ("los mejores"), que a conectar con la mayoría social. Una segunda vertiente, la denominada "deporte escolar y deporte en edad escolar", dirigida a la población escolarizada y una tercera vertiente la denominada "deporte recreativo", en un intento de generalizar la practica deportiva a todas las capas sociales del país.

La intervención de los poderes públicos resulta imprescindible para que el derecho a la practica deportiva sea una realidad. La administración Municipal como cercana al ciudadano debe también dar respuesta a este derecho.

En general la Administración debería, coincidir en:


  • Dotar a la ciudad de infraestructura necesaria para posibilitar el acceso a la practica a todos los ciudadanos.

  • Promocionar actividades, actos, campañas y programas deportivos populares.

  • Apoyar, reconocer y fomentar todas las iniciativas de la ciudad: asociaciones, grupos, entidades...17

5.5. - Los medios de comunicación en la ocupación de los tiempos libres.

El tiempo que de manera diaria o semanal se dedica a los medios de comunicación por parte de los ciudadanos/as, merece ser reseñado por su importancia de la pedagogía del ocio.

Pero naturalmente, eso no es todo. La relación ocio-medios de comunicación no se agota en la consideración de la cantidad de la cantidad de tiempo ocupado directamente por los medios, sino que hay que contemplar también los efectos que estos producen en el uso del resto de tiempo libre. La imagen que automáticamente se nos aparece cuando queremos pensar en el tema del ocio y los mass-media, es la del niño/a sentado/a delante del aparato de televisión. Es una imagen simplificada y extraordinariamente simplificadora ya que oculta el alcance real de los medios y su incidencia.

También habría que decir que los medios de comunicación, son entidades que pueden favorecer la educación de colectivos de todas las edades.18



5.6.- Las industrias del ocio.

Se trataría de aquellas entidades referidas al conjunto inmenso y heterógeneo de productos y servicios que se ofrecen como mercancías para ser consumidos o utilizados en el tiempo libre.

Cabe señalar, como industrias del ocio, las siguientes:


  • El turismo (transporte, alimentación, agencias de viajes, hostelería, vistas incorporadas...).

  • Paquetes integrados de viaje + actividades + hotel + manutención...

  • El espectáculo en vivo (musicales, poéticos...)

  • La industria del disco.

  • La industria de la moda.

  • Las salas de juego.

  • Los bingos.

  • La industria del juguete.

  • Los video-juegos.

  • ...

Si tuviéramos que categorizar el objetivo de todas estas industrias, habría que decir que es el consumo y por supuesto el beneficio económico.19

6.- Necesidades populares de organización de actividades de tiempo libre, ocio y recreación, de cara al siglo XXI.

6.1.- Las necesidades de ocio del ciudadano.

El ciudadano en general, en el final de la década de los 90 busca en su tiempo libre: divertirse, entretenerse, distraerse, liberarse, descargar tensiones, relajarse, alegrarse, solazarse, evadirse...

Para lograrlo recurre a: paseos, visitas, espectáculos, televisión, juegos pasivos, reuniones, conversaciones, cultivo de "hobbies", música, actividades físico-deportivas...

La acción aislada o combinada de las instituciones públicas y privadas dedicadas a dar repuesta a los tiempos libres y organizarlo en ocio, les brinda:

Pasivamente: poniendo al servicio del ciudadano infraestructuras y formas recreacionales receptivas:


  • Parques y plazas.

  • Lugares de veraneo, playas...

  • Áreas libres, bosques...

  • Televisión, radio...

  • Cines, teatros, circos...

  • Piscinas.

  • Parques de diversiones: acuáticos, de juegos...

  • Salones de juego.

  • Espectáculos deportivos.

  • Áreas de juego y deportes...

Activamente: organizando técnicamente las actividades concebidas para dar respuestas adecuadas a las demandas del ciudadano:

  • Escuelas comunitarias.

  • Clubes.

  • Colonias de vacaciones.

  • Campamentos educativos.

  • Organizaciones recreacionales, industriales o comerciales.

  • Sociedades, centros comunitarios...

  • Centros de recreación.

6.2.- Características y formas de las actividades recreativas.

Hemos indicado en el punto anterior que existen dos formas básicas de recreación: pasivas y activas (espectador o actor). En la primera la actitud del hombre es sólo receptiva (lectura, espectáculo...). En las activas el hombre se ve impulsado a erigirse en actor de sus propios procesos recreacionales. El hombre necesita de ambas formas, pero las pasivas tenemos que limitarlas a algunos momentos.

Las características que consideran una actividad como recreativa son:


  • Se efectúa libre y espontáneamente, con absoluta libertad para su elección, sin obligatoriedad de ninguna naturaleza.

  • Se realizan en un clima y con una actitud predominantemente alegre y entusiasta.

  • Se realiza desinteresadamente, sólo por la satisfacción que produce.

  • Da lugar a la satisfacción de ansias psíco-espirituales.

  • Deja un sedimento positivo en lo formativo o en lo social.

  • Da lugar a la liberación de tensiones propias, de la vida cotidiana.

  • No espera un resultado final, ni una realización acabada, sino que sólo anhela el gusto de la participación activa.20

7.- Actividades Físicas recreativas con funcionalidad presente y futura, a promocionar desde la escuela.

Consideramos que la escuela debe ser el lugar dónde comiencen los aprendizajes de habilidades y procedimientos prácticos para la utilización constructiva del ocio y el tiempo libre y convertirlo en recreación. Sin ánimo de ser exclusivistas, creemos que las actividades físicas pueden ser el complemento ideal para una vida sana, vigorosa y rica del ciudadano/a del siglo XXI, porque tienen los dos elementos mas solicitados por la nueva sociedad, lo saludable y lo lúdico.

Analizando los diferentes núcleos de Contenido en Educación Primaria y Secundaria, podemos establecer un listado de actividades, que no quiere ser excluyente, que pueden ser aprendidas en la escuela y transferidas a los diferentes Tiempos de Actuación Pedagógica, es decir, tienen aplicación para otros tiempos no considerados escolares, con funcionalidad presente y futura.

NÚCLEO DE LOS JUEGOS Y DEPORTES:

- Juegos de Pala y raqueta.

- Juegos y Deportes populares.

- Actividades sobre ruedas:

. Patinaje.

. Skateboard.

. Bicicletas.

. ...


- Deportes recreativos reglados:

. Voley playa, voley césped, voley arena...

. Balonmano playa, handball 5...

. Fútbol 3, fútbol sala, Fútbol playa...

. Baloncesto 3 x 3

. Minibéisbol, baby béisbol..

- Nuevos juegos y deportes alternativos:

. Nuevos materiales.

. Materiales reciclados

. ...


NÚCLEO DE LA EXPRESIÓN Y COMUNICACIÓN CORPORAL:

- Actividades Expresivas Rítmicas:

. Bailes y danzas populares.

. Aerobic.

. Coreografías.

. Bailes de salón.

. ...

- Actividades expresivas Dramáticas



. Juegos Dramáticos.

. Dramática creativa.

. Dramatizaciones colectivas.

. ...


NÚCLEO DE ACTIVIDADES FÍSICAS EN EL MEDIO NATURAL:

- Actividades que implican desplazamiento:

. Senderismo.

. Mountain bike.

. Cicloturismo.

. Paseos a caballo.

. Marchas y carreras de Orientación.

. Iniciación a la escalada.

. Esquí (alpino, de fondo, snowboard...)

. ...


- Actividades que implican permanencia:

. Acampada.

. Campamentos.

. Albergues.

. ...

- Actividades en el Medio Acuático:



. Actividades de Iniciación a la vela.

. Juegos acuáticos.

. Deportes Recreativos acuáticos.

. ...


NÚCLEO DE SALUD CORPORAL. CONDICIÓN FÍSICA SALUD:

- Actividades sistematizadas con carácter lúdico:

. Trimming recreativo.

. Circuitos físico-lúdicos.

. Stretching, jogging...

. Fitness recreativo.

. ...

- Actividades de Relajación:



. Autorelajación.

. Automasaje.

. Masaje por parejas.

. ...


8.- Bibliografía.

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3 López, B.; Martínez, J.; Menchen, F. y Ibañez, R. (1982). Tiempo Libre y educación. p.12. Madrid. Escuela Española.

4 Puig, J. M. y Trilla, J. (1987). La pedagogía del ocio. Barcelona: Laertes.

5 GRAN ENCICLOPEDIA LAROUSSE (1989). Tomo 17. p. 7940. Barcelona: Planeta.

 López, B.; Martínez, J.; Menchen, F. y Ibañez, R. (1982). Op. cit. p.14.

7 Dumazedier, J. (1964). Op. cit. Barcelona: Estela.

8 Dumazedier, J. (1964). op. cit. p. 20 y ss.

9 Rodríguez, J.A. y Zambrana, J.M. (1987). Op. cit. p.6-11.

10 Camerino, O. y Miranda, J.(1996). La Recreación y la Animación Deportiva: Sonrisa y esencia de nuestro tiempo. p. 37. Salamanca. Amarú.

11 Camerino, O. y Miranda, J. (1996). Op. cit. p.56.

12  Camerino, O. y Miranda, J. (1996). Op. cit. p. 58.

13 Torres, J. (1997). Las actividades físicas para el ocio y el tiempo libre y la dinamización deportiva. Curso "Dinamización Deportiva". Universidad de Otoño p.4 y ss. Andújar.

14 Puig J. M. y Trilla, J. (1987). Op. cit. p. 150 y ss.

15 Puig, J. M. y Trilla, J. (1987). Op. cit. p. 146 y ss.

16 Puig Ricart, T. (1989). Animación Sociocultural y territorio. Madrid: Popular. p. 109 y ss.

17 Soria, M.A. y Cañellas, A. (1991). La animación deportiva. Barcelona: INDE. p. 58.

18  Puig, J.M. y Trilla, J. (1987). Op. cit. p. 160 y ss.

19 Puig, J. M y Trilla, J. (1987). Op. cit. p. 167.

20  Torres, J. (1997). Op. cit. pag.11 y ss.




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