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Evolución de la jurisprudencia islámica


Ley islámica y las escuelas de jurisprudencia

تاريخ المذاهب الفقهية
3 conector recto

4 conector recto

Autor:


Dr. Abū Amīnah Bilāl Philips

Traducción:



Karamy
Revisión:

Lic. Isa García

Índice de contenidos




Índice de contenidos 3

Índice detallado 5

Prefacio del traductor 9

Prefacio a la tercera edición 12

Prefacio a la segunda edición 14

Introducción 18

1ª etapa: Fundación 22

2ª etapa: Establecimiento 50

3ª etapa: Construcción 57

4ª etapa: Florecimiento 64

Escuelas de pensamiento legal 74

Causas principales de discrepancias 99

5ª etapa: Consolidación 108

6ª etapa: Estancamiento y declive 112

Los Imames y el seguimiento ciego 123

Discrepancias en la Umma 135

Conclusión 145

Directorio de Símbolos 163

Tabla de trasliteración 164

Bibliografía 165



Índice detallado


Índice de contenidos 3

Índice detallado 5

Prefacio del traductor 9

Prefacio a la tercera edición 12

Prefacio a la segunda edición 14

Introducción 18

Definiendo “fiqh” y “Sharī’ah” 18

El desarrollo de la jurisprudencia 20

1ª etapa: Fundación 22

Método de legislación 22

Contenido general del Qur'ān 24

Ramas de estudio en el Qur'ān 27

Contenido legal del Qur'ān 27

Base de la legislación en el Qur'ān 28


 
Fuentes de la ley islámica 41


Resumen del capítulo 48

2ª etapa: Establecimiento 50

Procedimientos de los Califas Rectos para la resolución de problemas 50

Enfoque individual de los Compañeros hacia el razonamiento deductivo 51

Ausencia de faccionalismo 52

Características de la jurisprudencia durante esta etapa 53

Resumen del capítulo 55

3ª etapa: Construcción 57

Factores que afectaron a la jurisprudencia 57

Características de la jurisprudencia en el periodo omeya 60

Causas de las diferencias 61

Compilación de la jurisprudencia 62

Resumen del capítulo 62

4ª etapa: Florecimiento 64

Desarrollo de la jurisprudencia 64

Periodo de los grandes Imames 65

Periodo de los eruditos menores 67

Fuentes de la ley islámica 71

Resumen del capítulo 73

Escuelas de pensamiento legal 74

La escuela Hanafī 75

La escuela Awżā’ī 79

La escuela Mālikī 80

La escuela Żaidī 84

La escuela Laizī 87

La escuela Zawrī 88

La escuela Shāfi’ī 89

La escuela Hanbalī 92

La escuela Đhāhirī 94


 
La escuela Ŷarīrī 96


Resumen del capítulo 97

Causas principales de discrepancias 99

1. Significados de palabras 99

2. Narración de ahādīz 103

3. Admisibilidad de ciertos principios 105

4. Métodos de analogía deductiva 106

Resumen del capítulo 106

5ª etapa: Consolidación 108

Cuatro escuelas de ley 108

Compilación de la jurisprudencia 109

Resumen del capítulo 110

6ª etapa: Estancamiento y declive 112

Aparición del seguimiento ciego 112

Causas del seguimiento ciego 114

Compilación de la jurisprudencia 115

Reformadores 117

Resumen del capítulo 121

Los Imames y el seguimiento ciego 123

Imām Abū Hanīfah Nu’mān ibn Zābit (702-767 d.C.) 125

Imām Mālik ibn Anas (717-801 d.C.) 127

Imām Ash-Shāfi’ī (767-820 d.C.) 128

Imām Ahmad ibn Hanbal (778-855 d.C.) 129

Estudiantes de los Imames 130

Comentario 131

Resumen del capítulo 133

Discrepancias en la Umma 135

Discrepancias entre los Compañeros del Profeta 140

Resumen del capítulo 143

Conclusión 145

Jurisprudencia dinámica 146

Medidas propuestas 147

Diferencias de variación y de contradicción 148

Directorio de Símbolos 163

Tabla de trasliteración 164

Bibliografía 165


Prefacio del traductor

k

…Quien se adhiera a la Sunna, incluso si se ve por ello contradiciendo a algunas opiniones del Imām de su escuela, no estará con ello oponiéndose al espíritu original de dicha escuela, sino que estará siguiendo de forma simultánea a todas las escuelas, con un firme agarre a la “cuerda de Dios”.



-- El autor, en el capítulo 9: “Los Imames y el seguimiento ciego”

La alabanza pertenece enteramente a Dios (), y que Sus bendiciones y paz estén sobre Su Mensajero (), sobre su familia y Compañeros, y quienes sigan la Religión de la Verdad hasta el Día Último.
Es un honor para mí tener la oportunidad de traducir al español esta obra de importancia clave sobre el origen y naturaleza de la ley islámica, así como el desarrollo de su jurisprudencia. Dios mediante, ayudará a los musulmanes de habla hispana a entender la Sharī’ah que siguen en su vida cotidiana: cuáles son los temas legales que trata el Qur'ān y con qué finalidades existen; cuál fue el método legislativo del Profeta (); cómo llevaron a cabo los Compañeros del Profeta, tras su partida, la labor de aplicar la Sharī’ah a una serie de circunstancias nuevas y variopintas; cómo lo hicieron los juristas posteriores y cómo florecieron sus escuelas de ley, que representan una fuente de riqueza académica para la humanidad. Ello les ayudará a entender en gran medida el presente estado de los musulmanes, ya que, ¿de qué sirve la historia si no se extraen lecciones de ella? Simplemente para acumular información que no trae con sí beneficio alguno.
Esto es así porque a día de hoy muchas personas nacidas de familias musulmanas se adhieren por nombre a una de las cuatro escuelas de pensamiento legal predominantes, y en algunos casos la lealtad a esta denominación, implantada en las mentes de muchos musulmanes de a pie desde su infancia, se basa en pura ignorancia de qué son estas escuelas, qué enseñaron sus fundadores y cuál es su función genuina con respecto a la Religión de Dios. Muchos hemos oído en alguna ocasión: “pero… ¿tú qué eres? ¿Mālikī o Shāfi’ī?”, y quizás ni siquiera sabíamos qué significaba eso. A otros nos inculcaron que dijéramos “soy Hanbalī”. Pero, ¿por qué Hanbalī y no Hanafī?
También es posible que tras la lectura de este libro tengamos algún tipo de respuesta a la pregunta: “si la ley islámica es tan exhaustiva… ¿por qué no vemos este vasto campo de erudición plasmado en el mundo real? ¿Por qué esta estructura tan coherente que llamamos ‘Sharī’ah’ se encuentra llena de polvo en las estanterías, mientras que los únicos de los que escuchamos esta palabra son cuatro dementes con rifles en un desierto, y amputando manos semanalmente?”
El autor, Bilāl Philips (nacido Dennis Bradley Philips), es un conferenciante, instructor y autor islámico. Nació en Jamaica, de donde es originario, y creció en Toronto (Canadá), donde abrazó el Islām en 1972. De ahí inició su búsqueda del conocimiento, cuyo resultado es un grado en estudios islámicos, y un máster y doctorado en teología islámica. Es fundador de la Islāmic Online University, y autor de numerosos libros, entre ellos Fundamentals of Tawheed (Fundamentos del monoteísmo del Islām), The True Messaje of Jesus Christ (El verdadero mensaje de Jesucristo), la obra presente, y la serie introductoria Islāmic Studies (Estudios islámicos).
El autor ha organizado la obra con elocuencia en base a la cronología del desarrollo de la jurisprudencia islámica. Esta organización permitirá, Dios mediante, que el lector grabe los conceptos en su mente con una esquematización coherente y, lo más importante, convierta esos conceptos misteriosos de los que posiblemente había oído hablar, por aquí y por allá, en un sólido entendimiento de la historia y por tanto del presente. Esto hará que aprecie la urgente necesidad de una erudición constante y vital entre los musulmanes, y entenderá los excesos del seguimiento ciego a personalidades religiosas y sus fatales consecuencias para el desarrollo intelectual de los individuos y la comunidad.
He tratado de referirme a todos los conceptos que en la obra original aparecen mencionados en árabe -la lengua original del Qur'ān y del ejemplo registrado del Profeta Muhammad ()- en español, manteniendo el vocablo original árabe entre paréntesis y en cursiva (las palabras “Qur'ān” y “Sunna” son de uso tan común que he actuado como si fueran vocablos españoles). Para el lector o aficionado a quien estas palabras le parezcan complejas, no tiene que hacer nada más que ignorar los paréntesis. Además, he añadido notas al pie dónde he creído apropiado por considerar que beneficiarían al lector hispanoparlante.
Como apunte final, cabría señalar que algo que probablemente vaya a llamar la atención del lector no muy introducido en la materia, es que se habla de “ley” islámica pero sin embargo se dan ejemplos de “leyes” no solo sobre política, órdenes, restricciones o penas, sino también higiene personal, oración, pago de caridad, ayuno, peregrinación, matrimonio y divorcio, herencia, etc. Esto se debe a que la ley islámica no es una ley de enfoque secular sino holístico; todas las esferas de la vida humana entran en su ámbito. Tan solo hay que ver un manual clásico de jurisprudencia islámica y echar un vistazo a los temas que trata.
Pido a Dios que beneficie a todos los musulmanes hispanoparlantes a través de esta obra, y que haga de ella una motivación para que estos decidan aprender más sobre el Islām y transmitirlo a quienes, debido a nuestra deficiencia, aún lo desconocen.

Karamy,


El traductor

Prefacio a la tercera edición
Ha transcurrido poco más de un año desde que la segunda edición de este libro fue publicada y, por la gracia de Dios, ya no quedan más ejemplares para su distribución. Sin embargo, la demanda pública hacia tales libros se ha incrementado, especialmente desde su desaparición de las librerías. La impresión que me llevé de la existente necesidad en el mundo musulmán de las aclaraciones y recomendaciones presentes en el texto, ha demostrado ser verídica. No simplemente por el hecho de que el libro haya sido un éxito comercial, relativamente, sino por la respuesta intelectual altamente positiva que he recibido de quienes lo han leído. De hecho, para poder hacer que la información contenida en el texto esté disponible a una audiencia incluso mayor, algunos lectores han iniciado ya una traducción en tamil del libro, y también ha sido encargada otra traducción al urdu. Consecuentemente, me sentí obligado a reimprimir el libro con el fin de incrementar la circulación de sus contenidos entre lectores de habla inglesa1 y satisfacer la creciente demanda comercial del libro.
Debido a problemas técnicos que se dieron durante la primera edición, que provocaron que la impresión en muchas de sus páginas resultara descolorida, decidí recomponer todo el texto. Esto me ofreció también una oportunidad de aplicar el esquema de transliteración más cuidadosamente a lo largo del texto que en la primera edición. También modifiqué el título del libro de “Evolución de los Madh·habs” a “Evolución del fiqh (Ley islámica y los Madh·habs)”, con objetivo de aclarar más aun la materia de la obra. A excepción del capítulo primero (“1ª etapa”), que ha sido prácticamente rescrito en su totalidad, tan solo se han realizado algunos cambios a lo largo del texto; correcciones donde fueran necesarias y mejoras donde fueran posibles. Pese a ello, en cuanto a las notas al pie, ha habido bastantes modificaciones. Se han incluido exhaustivas referencias de todos los ahādīz mencionados en el texto a traducciones existentes en la lengua inglesa, con la ayuda del hermano Iftekhar Mackeen. En cuanto a los ahādīz mencionados en el libro que no se encuentran en Sahīh al Bujārī ni en Sahīh Muslim, me he esforzado en hacer que su autenticidad sea constatada, para disipar así cualquier duda que pueda existir en mente de los lectores en lo que concierne a su fiabilidad, y por tanto las conclusiones basadas en ellos. De igual modo, los ahādīz a los que se hizo alusión en el texto han sido citados en las notas al pie, o se les ha incluido una referencia. También ha habido algunos cambios de estética, como la mejora en el diseño de la portada y la reducción del tamaño del libro, los cuales espero que hagan de esta edición una más atractiva que su predecesora.
Como apunte final, pido a Dios Todopoderoso que bendiga este esfuerzo haciéndolo llegar a aquellos que puedan beneficiarse de él en mayor medida, y añadiéndolo en mi carga de buenas obras en el Día del Juicio.

Abū Amīnah Bilāl Philips



Prefacio a la segunda edición
El propósito de conjunto de este libro es familiarizar al lector con los factores de carácter histórico que dieron pie a la formulación de la [jurisprudencia basada en la] Ley islámica (fiqh), con el fin de que él/ella entienda de mejor modo el cómo y el porqué de la formación de las distintas escuelas de Ley islámica (madhāhib1). Se espera que este entendimiento otorgue, a su vez, una base para derrotar a las divisiones y diferencias quisquillosas que tienen lugar a día de hoy cuando seguidores de diferentes escuelas, o personas sin una escuela definida, tratan de trabajar juntos. Por ello, otra meta de este libro es proporcionar un marco teórico para la reunificación de los madhāhib y una base ideológica para el trabajo de comunidad islámico, libre de los efectos divisivos del faccionalismo en el seguimiento de madhāhib.
La necesidad urgente de este libro puede ser vista, fácilmente, en el dilema de musulmanes conversos. A lo largo de su educación sobre las normas básicas del Islām, el converso se ve expuesto gradualmente a un conjunto de leyes basado en una de las cuatro escuelas canónicas. A la vez, quizás se le informe de la existencia de otras tres escuelas canónicas, y de que las cuatro son ordenadas por Dios e infalibles. En un principio, esto no representa problema alguno para el musulmán converso, ya que sigue simplemente las leyes que le son presentadas por su instructor particular, quien, por supuesto, sigue un madh·hab en concreto. Cuando, sin embargo, el musulmán recientemente converso establece contacto con musulmanes diversos, de distintas partes del mundo islámico, inevitablemente se da cuenta de ciertas diferencias en algunas leyes islámicas, según son enseñadas en uno u otro madh•hab. Su instructor, musulmán nacido ya dentro de la religión, le asegurará sin lugar a dudas que las cuatro escuelas de ley son correctas en su totalidad, y que siempre y cuando siga una de ellos estará en el sendero recto. Sin embargo, algunas de las diferencias entre distintas escuelas son desconcertantes para los musulmanes recientemente convertidos. Por ejemplo, el sentido común le dice que uno no puede encontrarse en estado de ablución (wudū'1) y sin la ablución, de forma simultánea. Pero de acuerdo a según qué escuela, cierto acto anula la ablución, mientras que en otra escuela el mismo acto no la anula. Y, ¿cómo es posible que un acto sea lícito (halāl) e ilícito (harām) de forma simultánea? Esta contradicción se ha hecho patente ante musulmanes pensantes, jóvenes y mayores, a quienes les preocupa el estancamiento y declive que prevalecen en el mundo musulmán, y que abogan por el renacimiento del Islām en su unicidad y pureza originales.
Tras encontrarse ante diversas contradicciones no resueltas, algunos musulmanes han escogido rechazar las escuelas de ley y sus resoluciones, afirmando que serán guiados únicamente por el Qur'ān y la Sunna2. Otros toman la postura de que pese a sus contradicciones, las escuelas de ley son ordenadas por Dios, y por tanto lo que necesita hacer cada uno es escoger una de ellas y seguirla sin cuestionar nada. Ambos resultados son indeseables. El último perpetúa el sectarismo que ha dividido las filas de los musulmanes en el pasado y continúa haciéndolo a día de hoy. La postura anterior, de rechazar los madhāhib totalmente, y consecuentemente la jurisprudencia (fiqh) de las generaciones previas, conduce inevitablemente al extremismo y la desviación de aquellos que se apoyan [según dicen] “exclusivamente en el Qur'ān y la Sunna3”. Claramente, ambos resultados son serias amenazas a la solidaridad y pureza del Islām. Como mencionó el Profeta Muhammad –la paz sea con él-:
“La mejor generación es mi generación, y posteriormente aquella que la sigue.”4
Si aceptamos la sabiduría del Profeta –la paz sea con él-, inspirada por Dios, se desprende que cuanto más nos alejamos de la generación del Profeta, mayor probabilidad de que interpretemos de forma correcta y apliquemos las intenciones genuinas que implican los textos del Qur'ān y la Sunna. Una deducción igualmente obvia es el hecho de que las resoluciones de eruditos anteriores eminentes tienen más probabilidad de representar las verdaderas intenciones deducibles del Qur'ān y la Sunna. Estas resoluciones anteriores –la base del fiqh- resultan ser, por tanto, importantes vínculos y pautas que no pueden ser inteligentemente ignorados, en nuestro estudio y aplicación continua de las leyes de Dios. Y es conforme a la razón que nuestro conocimiento y correcta aplicación de las leyes depende de un conocimiento adecuado sobre la evolución de la jurisprudencia (fiqh) con el paso del tiempo. Similarmente, un estudio de este desarrollo abarca de forma automática a un estudio de la evolución de las escuelas de ley (madhāhib) y sus contribuciones de importancia al fiqh, así como las causas de la aparente contradicción en algunos de sus edictos.
Armado con este conocimiento de trasfondo, el musulmán pensante, ya sea converso o habiendo nacido en [una familia en] la Religión, estará en posición de entender cuál es la fuente de estas desconcertantes contradicciones, así como de saber situarlas en su nueva y apropiada perspectiva. Con optimismo, se unirá a las filas de aquellos que trabajarán de forma activa para el restablecimiento de la unicidad (tawhīd), no solo como el motivo principal de nuestra creencia en Dios, sino también en relación a las escuelas de ley y a la aplicación práctica de las leyes que forman la base y moldean la forma de la forma de vida conocida como Islām.
El material básico para este libro fue tomado de mis notas de clase e informes de investigación para un curso de grado sobre la historia de la legislación islámica (tarīj at-tashrī’), instruido por el Dr. ‘Assāl en la Universidad de Riyadh. El material fue traducido al inglés, desarrollado posteriormente y utilizado como material de enseñanza para una clase de educación islámica de decimosegundo curso, que enseñé en la escuela privada de Manaret ar-Riyadh en 1980-1981. Este texto de enseñanza fue publicado en 1982 por As-Suq Bookstore, en Brooklyn, Nueva York, bajo el título “Lessons in Fiqh” (“Lecciones de Fiqh”).
Me gustaría expresar agradecimiento a la hermana Jameelah Jones por mecanografiar y revisar el manuscrito, y a mi padre, Bradley Earle Philips, por sus sugerencias y su cuidadosa edición del texto.
Se espera que este libro sobre la historia de la jurisprudencia islámica (fiqh) ayude al lector a situar a las escuelas de ley (madhāhib) en su perspectiva apropiada, y a apreciar la urgente necesidad de su reunificación.
Como comentario final, pido que Dios –el Exaltado-, el Supremo, acepte este pequeño esfuerzo hacia la aclaración de su Religión escogida, Islām, ya que es Su aceptación, únicamente, la que cuenta definitivamente.
Y que la paz esté con vosotros (wa-s-salāmu ‘alaikum),

Abū Amīnah Bilāl Philips

Introducción

Definiendo “fiqh” y “Sharī’ah


Para que un adecuado entendimiento de cuál fue el desarrollo histórico de la ley Islámica sea posible, es necesario traducir primero los términos fiqh (jurisprudencia) y sharī’ah (ley islámica). Fiqh ha sido traducido de forma aproximada como “ley islámica”, y de igual modo ha sido traducido el término sharī’ah. Sin embargo, estos dos términos no son sinónimos ni en la lengua árabe ni para el erudito musulmán.
La palabra fiqh significa, lingüísticamente, “el verdadero entendimiento de lo referido”. Un ejemplo de este uso puede encontrarse en la afirmación del Profeta Muhammad:
“A quienquiera que Dios le desea bien, le otorga entendimiento [fiqh] de la Religión.”1
Técnicamente, sin embargo, el término fiqh se refiere a la ciencia de la deducción de leyes a partir de las evidencias que se encuentran en las fuentes de la ley Islámica. Por extensión, es una referencia también al conjunto de leyes islámicas deducidas mediante tal procedimiento.
El término Sharī’ah significa, lingüísticamente, el “abrevadero” en el cual se reúnen los animales diariamente para beber, o el “camino recto”, como en el verso del Qur'ān:
ثُمَّ جَعَلۡنَـٰكَ عَلَىٰ شَرِيعَةٍ۬ مِّنَ ٱلۡأَمۡرِ فَٱتَّبِعۡهَا وَلَا تَتَّبِعۡ أَهۡوَآءَ ٱلَّذِينَ لَا يَعۡلَمُونَ

Posteriormente, te colocamos en un camino recto [sharī’ah] en el asunto, de modo que síguelo, y no vayas a seguir los deseos de aquellos que carecen de conocimiento. [Qur'ān 45:18]
En Islām, sin embargo, se refiere a la suma total de las leyes reveladas al Profeta Muhammad, y que se encuentran registradas en el Qur'ān, así como cuanto es deducible del ejemplo práctico, guiado por Dios, del Profeta -denominado “Sunna”1-.

La distinción

En base a las dos definiciones mencionadas, pueden recalcarse las tres distinciones siguientes:



  1. Sharī’ah es el conjunto de leyes reveladas, encontradas en el Qur'ān y en la Sunna, mientras que fiqh es un conjunto de leyes deducidas a partir de la Sharī’ah para cubrir situaciones específicas que no están tratadas de forma directa en esta.

  2. Sharī’ah es algo fijo e incambiable, mientras que el fiqh cambia según las circunstancias en que se aplica.

  3. Las leyes de la Sharī’ah son, en su mayoría, de carácter general: establecen principios básicos. En contraste, las leyes del fiqh tienden a ser específicas; muestran cómo los principios básicos de la Sharī’ah deben ser aplicados en circunstancias diversas.

Nota


1. En este libro sobre la evolución de la jurisprudencia islámica (fiqh), la expresión “Ley islámica” será utilizada para hacer referencia a las leyes de la Sharī’ah y a las leyes del Fiqh, de forma conjunta. Los términos “fiqh” o “leyes de fiqh”, así como “sharī’ah” o “leyes de sharī’ah”, serán utilizados cuándo una distinción resulte necesaria.
2. Al final de este libro se encuentra un glosario de términos en lengua árabe y sus plurales que han sido utilizados a lo largo del libro. En el texto de esta obra, el plural en español será usado, a excepción de los casos en que el plural de la lengua árabe sea más ampliamente conocido. Por ejemplo, el plural de Muslim (musulmán) será “Muslims”, en lugar del original Muslimūn; y el de Sūrah2 será “Sūras”, en lugar del original Suwar.
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