La corrupción en México



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La corrupción en México
Cuando se habla de corrupción se habla de ilegalidad. Y es precisamente que se denomina informal al sector de la economía que se caracteriza por el desarrollo de actividades ilegales. Esto no se traduce a un problema de carácter fiscal -donde tiene implicación significativa- sino de institucionalidad.
Al hablar de economía subterránea hacemos referencia a actividades tales como el ambulantaje, la piratería, el contrabando, el narcotráfico, la evasión de impuestos, prostitución, aborto, y otras tantas actividades que por su carga punitiva se hacen de forma clandestina y aprecian de forma gravosa.
Lo más preocupante de este problema es que el desarrollo económico del país, como en casi todo el continente de habla hispana, el sector informal cada día va generando oportunidades económicas que salen del marco del derecho y que figuran como ilegales.
En 1990 el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) afirmo que la llamada economía subterránea en México generó el 44% del ingreso nacional. Ahora en el 2000 el mismo organismo estima que su participación ha crecido a aproximadamente el 50%. A tabla raza implica que para los mexicanos la mitad de nuestros ingresos provienen de una actividad ilegal.
Para el caso de América Latina la Organización Internacional del Trabajo (OIT) plantea que el empleo en el sector informal aumentó de 1990 a 1995 de 51.6% a 56%. Por lo que es posible que en el 2000 se esté hablando de un empleo aproximado a un 60%.
Más preocupante aún es el hecho de que este sector es más prominente, rentable y eficiente que el formal. Por decir, como un ejemplo de caso, el comercio establecido tiene una estrategia de distribución que es significativamente más onerosa que la de un ambulante. Mientras el establecido comercio formal gasta en renta del local, sueldos de empleados, seguro social y otras prestaciones, gastos de administración, paga impuestos, por citar los gastos más relevantes y comunes, el comercio ambulante informal no incurre en elllos por lo que sus precios son significativamente más bajos y competitivos que los que presenta el comercio establecido. En pocas palabras es más eficiente. A su vez el comercio ambulante es más prominente porque se accede de forma más fácil a él por la movilidad que presenta, aparte de tender a ser itinerante a través de tianguis y otras plazas. La mayoría de actividades de la economía subterránea por ser ilegales y por tener una carga punitiva se vuelven más rentables, digamos como ejemplo: el narcotráfico.

Si observamos, es precisamente su carácter de ilegalidad lo que las hace en su mayoría más rentables. Obviamente la solución viable para controlar estas actividades que escapan del control de las autoridades es legalizarlas. Pero no es tan simple. La cuestión está en que en México las instituciones se rigen bajo un marco de derecho normativo; esto es, que procura legalizar solo aquello donde se garantice la justicia. Así la legalidad y la justicia son un binomio que se expresa como una auténtica identidad. Sin embargo, el desarrollo capitalista explora nuevas actividades que en muchos casos por su carácter se enfrentan a las instituciones prevalecientes, y con tiempo llegan a ser tan prominentes que logran una beligerancia política que incluso llega a cuestionar la legitimidad de las propias instituciones, o como caso extremo las aniquilan. Por caso a citar se tiene la desaparición del ejido como tal, el cual se venía enajenando y fraccionando de forma ilegal ante el inminente desarrollo urbano y periurbano, al grado que trastocó en lo sustantivo al ordenamiento territorial. Es por ello que el ejido como figura jurisprudencial desapareció pasando a ser pequeña propiedad, nueva institución que es clave para la "modernización" del campo.
Dado lo anterior, lo primero que inferimos es que la proliferación de actividades ilegales y el crecimiento desmesurado del sector informal (esto es, la corrupción) se explica por efecto inminente del cambio de estructura económica y grado de desarrollo capitalista que cuestiona precisamente la legitimidad de las instituciones del país. La obsolescencia que estas presentan se explica por partir de juicios de valor ante los parámetros de la justicia con fuerte atavismo a la moral (justicia) feudal o incluso de un orden más antiguo (por caso el derecho romano que se funda en una sociedad esclavista) que cuestiona la validez de nuestras leyes ante el asenso del capitalismo.
El desarrollo capitalista engendra nuevas mentalidades y con ello cambia la moral que establece los juicios y criterios de valor (parámetros) de la justicia. A manera de ejemplificar lo anterior, así pasó durante el siglo XVII con el surgimiento del capitalismo comercial que se sostenía y reproducía a través de la usura. Las instituciones morales de aquel entonces representadas por la Iglesia Católica no admitía como justo el lucro y lo calificaban como pecado. (No obstante esta Iglesia lucraba prestando recursos financieros a reyes y otros señores feudales para supuestas obras pías, donde iba desde luego implicado su respectivo interés). Mientras el capitalismo paulatinamente se volvía prominente ante el anterior orden feudal, al parejo la moral católica presentaba cada vez más su obsolescencia ante el nuevo orden estructural; hubo que cambiar las instituciones: nace con ello el luteranismo y el calvinismo que más que inconformarse por la supuesta virginidad de María, la verdad es que ofrecían una nueva moral iconoclasta que legitimaba la usura, base detonante de la acumulación capitalista. Así la moral cambió de tal forma que incluso hoy día existen diferentes científicos sociales que afirman que la discrepancia en el grado de desarrollo que existe entre las naciones cristianas en mucho se explica por ser las protestantes las más avanzadas y las católicas las atrasadas. Rescatando la propuesta neoinstitucionalista de Douglas Cecil North, la base del éxito o la razón del fracaso de un esquema económico nacional se explica en relación a su orden institucional, de que tan eficaces o inoperante son sus leyes en relación al tipo de relaciones sociales de producción que caracteriza la formación social que define la estructura económica que en su momento se implementa.
La dinámica actual de desarrollo económico cuestiona la operacionalidad del derecho normativo puesto que comienzan a tomar prominencia actividades que por ahora son ilegales por su carga moral (justicia) que llevan implicadas. Resulta entonces que mientras las instituciones se mantengan atávicas a la justicia el capitalismo se limita a las esferas que el Derecho le permite como legales (por considerárseles apegadas a la justicia). Sin embargo el prohibir no erradica una práctica, a veces hasta la fomenta pues por su riesgo punitivo la hace más rentable y atractiva. Ante la creciente inoperancia de las instituciones actuales en una realidad capitalista pragmática, se cuestionan los contenidos de las leyes del país, la corrupción se presenta ante la cada día mayor obsolescencia de las instituciones.
Así, la crisis económica de México no es una causa sino un efecto, la realidad es que en el país se vive una crisis de conducción, donde las instituciones ya no controlan la mitad de la economía reaa mexicana y que cada día siguen perdiendo las riendas de la economía nacional. La obsolescencia de las instituciones se traslada a una crisis de administración pública.
La crisis de México no es económica sino de conducción. De administración pública y esto se explica por la obsolescencia de las instituciones ante el nuevo contexto económico lo que da pié a la corrupción.
En el orden económico lo que esta en crisis es el sector formal de la economía ante la prominencia del informal.
Ante este problema no se trata de prohibir -porque va contra el propio desarrollo capitalista-, sino de legalizar. Implica un nuevo orden institucional que conlleve a su vez un nuevo orden institucional; es decir, un nuevo orden moral ante los parámetros de la justicia y la legalidad.
Para combatir la corrupción se requiere un cambio de instituciones, de transitar de un derecho normativo a uno positivo (hay quien le llama derecho económico). Pero la implicancia es sustantiva pues implica separar el binomio de legalidad y justicia y que cada día la legalidad se distancie más de la justicia. Implica legalizar el narcotráfico, el contrabando, la piratería, la prostitución, el ambulantaje, el aborto, y otras tantas cuestiones que llevan una fuerte carga moral (no se olvide que la moral es otra institución y que su origen es feudal o incluso esclavista).
El primer atavismo que se afronta ante la paulatina pérdida de legitimidad de las instituciones es la moral, que otorga la razón y legitimidad social a la justicia. Es por ello que cada día oímos hablar más de la ética pragmática que de la moral (dogmática), lo que significa que a cada quien sus reglas según sus conveniencias, y no tanto el interés que prevé el bienestar de todos (moral). Donde se traslada la responsabilidad de la conciencia de un contexto social a uno individual; la ética que es una categoría individual por la moral de fuerte carga comunitaria.
Pero la corrupción tiene un doble sentido, digamos hablemos de piratería. Por decir, se prohibe (o la menos de forma aparente). Pero la otra cara es que mientras se combate la piratería (instancia popular) no se combate (interviene) el monopolio de dos o tres disqueras que inundan el mercado y que vende a precios realmente inflacionarios. Si Ud. compra música en CD, esta según su contenido anda entre los $120 y los $160 pesos, mientras que la disquera sólo invierte en el plástico $11.50 y en pago de regalías por derechos de autor y otros gastos de operación menos de un peso por unidad (según se prorratee en el número del tiraje de edición). El intermediario gana una comisión que deambula en un 10% o un 15% neto, y el enorme diferencial se lo queda la disquera. Finalmente la respuesta de la gente ante tal situación monopólica-inflacionaria es el recurso de la piratería, que siendo ilegal no obstante, presenta cierta justificación ante la miopía ex profesa de las instituciones y su parcialidad en la procuración de justicia.
Por citar otra forma en que se expresa la corrupción es el caso de narcotráfico. Es bien sabido que prohibir no es erradicar y que en el caso del narcotráfico su prohibición resulta en el fomento de la actividad al hacerla más lucrativa por su carga punitiva y el riesgo que implica proveerla a quien consume. La mejor solución es legalizar el narcotráfico y como en el caso de los cigarrillos o el alcohol, obligar a las marcas a comunicar a los consumidores sobre los riesgos que existen en su consumo. ¿Cómo se explica el lector que quienes dicen combatirlo y tienen el poder para legalizarlo sean renuentes a hacerlo? ¿Qué otros intereses habrá ocultos?
Esta es una de las tantas formas en que se expresa la corrupción en nuestro país. Mientras no haya una reforma institucional la corrupción irá adquiriendo mayores dimensiones y expresiones, puesto que son actividades económicas eficientes capitalistas muy lucrativas con tiempo se volverán prominentes.
El ambulantaje es una actividad tan difundida y es bastante representativa respecto a la población que vive y se beneficia de esta actividad, al grado que los HH. Ayuntamientos ahora ven la ventaja de legalizarle por su carga política y contenido social, no obstante que esto sea desleal con el comercio establecido que paga impuestos, y que implique con ello darles al traste. Ni modo, en el mercado una estrategia de mercadeo más eficiente acaba por liquidar a las menos competitivas.
Con tiempo veremos crecer la prominencia de las actividades que ahora forman parte de la economía subterránea y clandestina, y a su vez la urgencia de cambiar el clima institucional a un marco de derecho positivo, a una moral distinta que ahora bien puede ser tachada de inmoral como es el caso del aborto, la eutanasia, la renta de madres anfitrionas de embriones huéspedes ajenos, de la venta de óvulos para madres en imposibilidad de procrear y con fines eugenésicos, de venta de órganos, y otros tantos tópicos que ahora preocupan a los bioéticos, quienes no pueden resolver el principio más básico del que parte la ética que es que esta es amoral y practica y ellos traen una fuerte carga moral para calificar este tipo de prácticas. Como ejemplo, por bioética se sabe que metástasis implica eutanasia. Ellos no lo aceptan. Deberán leer a F. Nietzsche en “Humano, demasiado humano”.
La cuestión aquí es que la administración pública, si quiere resolver la actual crisis de conducción (y con ello erradicar la corrupción), tiene que afrontar que es necesario e imprescindible el cambio de las actuales instituciones a formas más legítimas ante el estilo de vida que estamos desarrollando los países de reciente industrialización. De no hacerlo la situación acabará por salirse totalmente de su control e imperará la anarquía (si no es que la vorágine). Y esto implica el cambio de moral pues concibe aceptar como normales, cotidianas y legales actividades que ahora nos alteran y atemorizan, las que vemos a través de las viseras de la moral caduca de las instituciones obsoletas, y nos guste o no, tenderemos a aceptar, tolerar o adaptarnos con gran versatilidad. ¿Estamos preparados a una nueva moral que legalice la venta de órganos, la eutanasia, el aborto, la prostitución, la venta de niños, el narcotráfico, el contrabando, la piratería, el ambulantaje ....?
O bien, admitimos que no podemos renunciar a nuestra moral feudal y que es necesario cambiar de esquema económico para sostener nuestros valores obsoletos ante un capitalismo rampante que se nos presenta como rapaz. Los supuestos regímenes socialistas ya lo intentaron y por lo que se observa han fracasado. Decía Carlos Marx que en última instancia "el hombre piensa como vive".
El problema con Marx es que él tampoco pudo escapar de la enajenación en la que queda cautivo el hombre por su realidad concreto-real-material (como el mismo lo afirmó), y que hizo un meticuloso y consistente análisis del capitalismo, pero calificándolo en materia de justicia (economía política) con su carga moral de carácter judaísta -sin ser judaísta pues se decía ateo pero sí por su origen étnico y formación ideológica judía-, y atábica en valores a una moral de orden antiguo.
Más bien el tipo de mentalidad que se irá implementando conforme siga madurando el capitalismo es aquella a la que se refirió Federico Nietzsche en su "Ecce Homo" y en "Así hablaba Zaratustra" y que calificó como amoral y nihilista. No olvidemos de él que ante la terrible crítica de su tiempo de la que fue sujeto consideró para sí y su filosofía lo siguiente: "hay quien nace postumo".
Una de las vicisitudes que mas nos llaman la atención es la proliferación de actividades económicas propias de la economía informal.
Se consideran informales todas las actividades que no se notifican ante hacienda, las razones no siempre son fiscailes (evasión), sino de tipo legal (narcotráffico, contrabando, ambulantaje, entre las principales).
El crecimiento industrial procura localizarse cerca de los principales centros de población. Las causas que exlpican esto es que obtiene de forma más eficiente como tiene accesibilidad a los insumos que le son necesarios, así como se ubica cerca de los principales mercados tanto de sus factores productivos como del producto o productos de su vocación.
Así, el desarrollo industrial viene aparejado con el desarrollo urbano. Ambos se nutren y reproducen mutuamente. El crecimiento demográfico local es efecto de estos dos. El desarrollo desarticulado de la industrial y su cada vez mayor distanciamiento en materia de rentabilidad entre las actividades primarias (agropecuarias, minería y extracción), respecto a las actividades de la transformación son en parte la causa de que las pequeñas localidades menores a los 100 habitantes presenten un éxodo creciente a núcleos poblacionales mayores tales como son las ciudades medias.
El creciente ejército industrial de reserva (que presenta un crecimiento sostenido tanto por causa natural como social) presiona a la baja los salarios industriales y de prestadores de servicios sujetos a contribuciones fijas (asalariados). Para la población migrante (como para parte de la residente) implica la búsqueda de actividades económicas alternativas. Estas normalmente se sujetan a labores que o bien son legales pero no se cumple con las condiciones que el municipio exige para su desarrollo, o bien el cargo fiscal y otros gastos es bastante oneroso. Así también se tiene actividades sancionadas por las autoridades tales como la prostitución, el narcotráfico, contrabando, maquilación, contrataciones verbales y convenios no formalizados para no inscribir a los empleados en el IMSS, entre otras más.
Las instituciones en nuestro país muestran una obsolescencia cada día más marcada, la situación económica de crisis y el desarrollo desarticulado y asimétrico de la industria imponen una realidad que dista mucho a lo que norman las instituciones. La miopía en los ordenamientos resta previsión a la planeación económica, urbana e industrial, es por ello que la relaidad siempre supera lo pretendido y las autoridades se ven modestas en sus iniciativas al tratar de incidir correctivamente en los problemas. Sobre todo por que se apegan a la institucionalidad. Resulta necesario cambiar las instituciones de este país apara que su acción sea más efectiva. Mientras esto no suceda, los programas de trabajo de las administraciones públicas serán cada día menos efectivos en cuanto al logro de sus objetivos, y lo que es peor, ante las urgencias sociales de la nación.
Por dar un ejemplo, el ambulantaje supera en efectividad comercial al comercio establecido puesto que al ahorrarse plaza, impuestos, sueldos y tener la movilidad deseada para procurar una mejor venta, restando desde luego mercado al comercio establecido. Las autoridades sólo pueden cobrar algunos permisos a los ambulantes, pero inhibir estte tipo deactividades puede ser contrapruducente para la administración pública, puesto que esto bien se puede traducir en otros problemas sociales más cruciales tales como el desempleo, la delincuencia, violencia, migración, desintegración familiar, entre los principales a citar. De tal modo que según prolifere este tipo de actividad económica informal, irá matando al comercio establecido como institución de mercado, supliéndola. El desarrollo de nuevas formas de distribución mercantil. Lo propio es legalizar el ambulantaje y dejar que las leyes del mercado dejen a los más eficientes en la vanguardia de la competencia, eso es parte del desarrollo de una economía capitalista, la que busca a ultransa su reproducción y abatir la tendencia descendente de la tasa general de ganancia.
Causales estructurales de la migración en México
Al término del milenio, la humanidad ha emprendido grandes cambios dentro del orden socioeconómico internacional. Han caído viejos dogmas y en su lugar se erigen nuevos bastiones ideológicos que buscan alternativas viables al desarrollo, sostenibles y sustentables. Corrientes de pensamiento que va desde la revisión ortodoxa de tesis del siglo XVII como son los llamados neoliberales, así también aquellos que se apegan a la revisión de los legajos del socialismo científico del siglo XIX. También los hay eclécticos tales como la relativamente novedosa tesis de la tercera vía. La cuestión, con base a la experiencia histórica del siglo que termina, emprender una conducción económica internacional que venga a resolver los grandes paradigmas que afronta el futuro de la humanidad tales como son la sobrepoblación, la energía, los alimentos, la ecología y el medio ambiente, la tecnología y el cambio de mentalidades, por citar los principales.
Ante este marasmo de ideologías, unas tantas incluyentes, otras más excluyentes, el orden institucional mundial ha emprendido radicales cambios en la estructura económica internacional. Se reformula el concepto de desarrollo, de aquella caduca acepción de la autosuficiencia y la independencia entre las naciones, ahora se procura la integración, es así como ante los esquemas autárquicos se impone el principio del comercio internacional como la vía a la cooperación entre las naciones para garantizar con él el carácter sostenible y sustentable del desarrollo.
Los regionalismos son fórmulas nuevas que bloques de naciones con intimidad geográfica establecen como principal estrategia a para procurar aprovechar las oportunidades y ventajas competitivas que diferentes factores productivos representan en las diferentes geografías mundiales. Como casos más consolidados se tienen a la Unión Europea, la Cuenca del Pacífico y el tratado de Libre Comercio con América del Norte.
Nuestro país, desde 1982 ha emprendido un cambio institucional sustantivo para reconvertir el viejo esquema de sustitución de importaciones (proteccionismo que procuraba en grado la autarquía) a uno nuevo de integración internacional (sustitución de exportaciones) Esto es patente en la desregulación económica que emprende el Estado Mexicano como nuevo estilo de conducción económica, el reordenamiento del marco institucional, especialmente en materia de competencia y regulación económica, la desincorporación de paraestatales vía privatización, descentralización o desconcentración, como de la implementación del federalismo que confiere al municipio un juego más preponderante en la administración pública.
Ante este nuevo esquema con apertura y dentro de un marco institucional menos intervencionista, la reorientación de la planta productiva de la empresa nacional a mercados internacionales implica una nueva geografía de oportunidades comerciales, así como una nueva distribución espacial de los negocios. La vinculación que tengan las empresas y sectores industriales con los mercados tanto internos como internacionales dan pauta a una profunda reestructuración económica que presenta patrones de conducta diferenciados a los tradicionales. Por decir, las empresas que tiene un mayor vínculo con los mercados foráneos se relocalizan en ciudades frontera y puerto que son lugares que les representan una ventaja en materia de la cercanía a sus mercados de destino. Otras tantas con mayor integración a los mercados nacionales procuraran estar cerca de los principales centros de población del país.
Es a través de lo anterior que se observan reacomodos de la población dentro de la geografía nacional e incluso fuera de ella. La migración se explica tanto por los componentes de expulsión de las áreas de origen como por los factores de atracción en los lugares de destino, que les impulsa a buscar nuevas oportunidades laborales y una mejor calidad de vida. Las asimetrías sociales y económica existentes entre las naciones, e incluso aún las existentes en la geografía nacional, la nueva lógica de reproducción capitalista en su proceso de acumulación, como los cambios institucionales aplican una nueva ley de población que en materia de migración trae consigo cambios en la distribución espacial de la misma y en los patrones del desarrollo urbano y periurbano, así como rural.
El ascenso industrial-urbano bajo la óptica de la oportunidad económica que un esquema con apertura representa, así como el paulatino depauperio del nivel de vida en el campo mexicano, la modernización y rotación de cultivos de tradicionales a comerciales, los cambios en la tenencia de la tierra causados por una nueva reglamentación relativa a la propiedad, tenencia y uso de suelo agrícola, entre otros elementos, son causa de que se agraven las asimetrías existentes en las regiones del país. Por decir, la región del norte manifiesta una gradual y creciente integración a la economía norteamericana, las ciudades como Tijuana, Cd. Juárez, Nuevo Laredo presentan tasas de crecimiento demográfico superiores a la media nacional e incluso de las más altas. Las empresas que mantienen un mayor vínculo con los mercados locales se siguen situando en los principales polos de población tales como el área metropolitana de la ciudad de México y el área metropolitana de la ciudad de Guadalajara. En el Bajío ya es una realidad la metropolización de las ciudades que integran el cinturón industrial que va desde San Juan del Río y Querétaro hasta León y los llamados pueblos del Rincón (San Francisco y Purísima) Area por cierto que gravita entre dos subsistemas de ciudades, el de la ciudad de México y el de Guadalajara.
En este contexto de reordenamiento territorial como efecto del nuevo esquema del desarrollo industrial-urbano, la apertura comercial, la desregulación económica y un nuevo clima institucional más positivo, los fenómenos demográficos presentan conductas distintas a las que tradicionalmente venían comportando. En específico, la migración y la distribución espacial de la población.

Los economistas comúnmente desarrollan indicadores que no obstante reflejen lo que pasa a un nivel específico de una economía, en muchas ocasiones estos indicadores son insensibles a causales sociales que llegan a influir en la variable económica que explican. O bien, los ratios elaborados sí son sensibles a tales causales más, como no fueron creados de ex profeso para tal fin, quien los elabora se ve limitado a una interpretación mas modesta.
Como ejemplo, me resulta bastante ilustrativo exponer como en Guanajuato se maneja por fuentes oficiales que el índice de desempleo es de los más bajos del país, paralelo a que seguimos siendo una de las 4 entidades federativas donde la emigración de trabajadores a los Estados Unidos es muy representativa.
Años atrás, un gobernador de Michoacán se jactaba de algo similar para su estado, desde luego la crítica no se hizo esperar puesto que los “michoacas” de 12 años o más, en cuanto se veían posibilitados para trabajar emprendían el penoso rumbo de la emigración al tan afamado “norte”.
Nuestro país tiene una tradición de migrantes de este tipo de trabajadores de ya más de 50 años. Especialmente Guanajuato, donde precisametne en la estación de ferrocarriles de Irapuato, todavía en los años 50 estaba la Oficina de Contratación de trabajadores que partían a trabajar en los campos estadounidenses (parte del programa Bracero).
Muchos guanajuatenses acabaron por residir en la unión americana, y han sido el contacto con sus connacionales, a quienes apoyan para su ingreso legal o ilegal, así como su residencia, en dicha nación.
No se cuenta con cifras precisas de cuántos guanajuatenses ahora radican en alguna parte de los Estados Unidos de Norte América. Algunos investigadores dan números modestos de apenas unos 600 mil, otros se van en grande con aproximadamente 2 millones. Más lo que sí es de interés es que los guanajuatenses siguen migrando “al norte” de forma bastante significativa. Seguramente porque en Guanajuato los empleos que encuentran no son tan lucrativos como el costo de oportunidad que significa trabajar en la unión americana, o bien porque ya es parte de una cultura laboral a nivel popular el migrar a los Estados Unidos para trabajar, o simplemente porque en la entidad no hay empleo, y este esta saturado.
Dado lo anterior, cabe preguntarse si para el caso, en Guanajuato realmente tenemos un índice de desempleo bajo, o los indicadores nos engañan y no vemos que más bien esto es un reflejo de la enorme emigración que existe en el mercado laboral local.
La globalización imprime cambios en la movilidad de la población en todos los orbes. Nuestra nación no escapa de la integración económica que supone la apertura comercial que desde inicios de los años 90 ha sido inminente como parte del desarrollo del país. Así, el nuevo esquema económico supone un cambio en la movilidad y residencia de la población. La gestación de nuevos polos de desarrollo en puertos y ciudades fronteras, así como el crecimiento de las ciudades medias ante la inclusión de la inversión extranjera directa en los sectores económicos de la economía mexicana, son causal directo de un reordenamiento en la distribución espacial de la población.
La migración de los habitantes no solo incluye el territorio nacional sino que se manifiesta ultrafronteras. En el caso de México, el mercado del norte del continente supone oportunidades laborales que representan abiertas ventajas y retos al trabajador mexicano. Nuestra ya arraigada tradición de migrantes “braceros” a la nación vecina de Estados Unidos de Norte América, y las ventajas remunerativas que representa el mercado laboral estadounidense alientan a muchos a emprender su colocación en trabajos e el extranjeros. Las oportunidades y ventajas de dicha nación, aunado a la insuficiencia local de absorber la fuerza de trabajo, el desarrollo industrial incipiente y desarticulado, el depauperio del salario real por causa de la inflación, y la evidente pobreza, motivan que muchos paisanos emprendan la búsqueda de un mejor nivel de vida.
El Gobierno de Guanajuato, consciente del problema que lo anterior implica, suma su esfuerzo en procurar retener a al población residente en la entidad procurando la creación de nuevos empleos, coadyuvando en el desarrollo de nuevas industrias, especialmente maquiladoras, así como procura orientar a quienes deciden trabajar en el mercado estadounidense para que se organicen y como grupo unido participen en la actividades creativas que dicha nación les otorga.
Para lo anterior, es importante que los trabajadores mexicanos, y en especial guanajuatenses, conozcan de sus derechos, se les oriente en las oportunidades que se les presentan en Norte América, así como se les asesore para su normalización en cuanto su tipo de residencia en dicha nación. Otro aspecto de interés es su conocimiento de los derechos humanos y de las autoridades mexicanas a las que pueden acudir en auxilio y apoyo en las avenencias legales que su residencia y actividad económica les implica.
Desarrollo humano y liderazgo ¿para qué?
Se calcula que en América del Norte residen al menos 10 millones de mexicanos. Personas emprendedoras y trabajadoras, con un enorme potencial de desarrollo y talento a desarrollar. Su inclusión en las actividades económicas de los Estados Unidos les brinda la oportunidad de desarrollarse. No obstante, su situación minoritaria y en muchos casos irregular (por su tipo de residencia indocumentada) les limita en la realización de sus anhelos. Se trata de trabajadores mexicanos alentados por contribuir con la nación en el desarrollo de sus locales, allá en el “terruño”.
Las remesas familiares (que son la tercer fuente generadora de divisas del país) suman montos equiparables a las partidas que deja el turismo, o el petróleo, con la diferencia de que estas tienen una mayor derrama en las clases humildes, y sus montos contribuyen vía bancaria al financiamiento del desarrollo de su localidades, especialmente en el caso de las ciudades medias. Por ello, es importante adquieran una cultura que les concientice de su situación y les brinde elementos para que de manera legal se integren a las actividades creadoras de la nación del norte, y que con tiempo puedan albergar un el anhelo de reintegrarse a sus comunidades de origen, pero ahora como emprendedores, empresarios que puedan dar cabida a proyectos de desarrollo empresarial de tipo micro y pequeño, así como de organizaciones que se materialicen en la gestación de empresas medias en el país. Así que los trabajadores mexicanos se organicen tiene diversas bondades, entre las que destaca la lucha por hacer valer sus derechos, su integración a las labores creativas de la nación receptora, su organización e identidad cultural y comunitaria, y la gestación de iniciativas en su nación de origen en la creación de empresas que se sumen al desarrollo de sus comunidades de origen.


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