La educación sexual ausente



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Discriminación invidente

http://www.jornada.unam.mx/2001/08/02/ls-vihvencias.html

Manuel Zoaya



Habla Rafael: Descubrí mi seropositividad en 1995, en el Conasida donde de una manera parca y fría me informaron que tenía el VIH. Empecé a perder la vista en febrero de 1996, deambulé de un médico a otro, sin que ninguno atinara a diagnosticar mi retinosis pigmentaria. Todos pensaban que era citomegalovirus causado por el VIH.
El turno de Lalo: Mi visión empezó a disminuir a causa del citomegalovirus en 1996. Así pasé unos meses hasta que me enteré de la existencia de la Escuela Nacional para Ciegos. Esperanzado me dirigí a ella, con la expectativa de estudiar masoterapia (terapia por medio de masaje) y poder ganarme la vida dignamente, integrado a la sociedad.
Rafael: Yo busqué en varias instituciones, hasta que llegué a la Escuela Nacional para Ciegos de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Ahí me di cuenta de que la masoterapia es una de las pocas actividades que le permiten a una persona ciega manejarse con independencia. Por eso opté por ella. Sin embargo, desde que llegué se me advirtió que mantuviera en absoluta discreción lo del VIH, así como mi preferencia sexual. Los maestros me hostigaban durante el periodo de rehabilitación. Se me negó el servicio dental bajo el argumento de que podía ser un foco de infección, como si ahí no se esterilizara el equipo. La clase de cocina me hicieron tomarla en un solo mes, pues temían que "ocasionara una gran epidemia".
Lalo: A mí también me admitieron exclusivamente para el proceso de rehabilitación, para aprender a conducirme como ciego, pero cuando quise inscribirme a la carrera de masoterapia no me aceptaron, según ellos por causas de higiene y salubridad. Me sugirieron que me inscribiera en computación o música, para cantar en el metro, yo creo, o que buscara otra escuela.
Rafael: A mí me permitieron iniciar mis trámites, presenté un examen previo y obtuve la calificación más alta, sin embargo, me hacían dar vueltas sin motivo. Cuando estaban a punto de iniciar clases, me dijeron que en la Dirección General de Técnicos Industriales tienen un estatuto donde prohíben que la gente con VIH ingrese a la carrera. Así se me negó la inscripción y perdí el año.
Rafael: En febrero pasado nos llevaron a la dirección y nos engañaron para firmar un documento que, según ellos, aseguraba nuestra inscripción para agosto, pero en realidad el documento sólo asienta que aceptaban nuestros trámites de inscripción, pero no la inscripción en sí. Además, no se nos permitió llamar a nadie de nuestra confianza para que lo leyera, ni nos dieron una versión en Braille, simplemente se nos obligó a firmar ante el abogado de la escuela y la directora de masoterapia.
Lalo: Yo hice mis trámites con mucha anticipación, pero ellos dicen que hemos hecho mucho "borlote" y por ello no han llevado mis documentos. O sea que están tomando represalias. Tuve que acudir a mi secundaria a pedir una reposición de mi certificado, pero si no me lo entregan a tiempo volveré a perder el año.
Ante la evidente discriminación del caso, comenta Laura Hernández, coordinadora del programa Propositivo del Centro Miguel Agustín Pro Juárez de Derechos Humanos, se decidió recurrir a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y formular una queja. La CNDH, asignó un visitador específico, quien emitió una orden para que las autoridades de la escuela hicieran un informe detallado del asunto, pero antes de que llegara el visitador, las autoridades de la escuela hostigaron a Rafael y a Lalo para que firmaran un documento, en ausencia de su tutor y de las organizaciones civiles, entonces la CNDH se basa en este informe (que incluye dicho documento), así como en las pruebas que aportan los quejosos para resolver la situación, por medio de una "amigable composición", pero nosotros pensamos que la gravedad del asunto requiere de una recomendación. Es indispensable que las autoridades de la SEP se den cuenta de la necesidad de capacitar a su personal y tomar medidas para evitar la discriminación, pues los discapacitados con VIH/sida jamás han sido tomados en cuenta como personas con derechos.

Por una sexualidad integradora

Renata Noris García



Al hablar de sexualidad, los estudiosos olvidan mencionar a las personas con discapacidad. Sin embargo, sobra decir que nosotros somos individuos con derecho a ejercerla plenamente, sólo que, en nuestro caso, diversas situaciones fuera de lo común dificultan el ejercicio de ese derecho. El exceso de contacto físico que se da para realizar las actividades de la vida cotidiana (tener que ser cargado, bañado, vestido, etcétera), por ejemplo, trae como consecuencia una dificultad importante para establecer límites personales.
Esta dificultad en el establecimiento de límites personales se vincula con aspectos de la vida psíquica del individuo, es decir, se establece una serie de círculos viciosos difíciles de romper. Si las manos funcionales de un discapacitado son las proporcionadas por otra persona ¿cómo podríamos imaginar un momento de masturbación? Es por eso que la sexualidad de las personas con discapacidad se puede considerar un aspecto familiar, ya que debido a las ayudas adicionales es necesario verbalizar diversas necesidades o preferencias que, en ausencia de discapacidad, no se dirían tan claramente; si se tienen que decir, cuesta trabajo hacerlo, y si se logra, generan culpas por los prejuicios sociales existentes.
Entramos en un círculo vicioso que se abre al no pedir ayuda u orientación a una persona sin discapacidad y que se cierra con la sensación de falta de alternativas de acción e incluso con el convencimiento de que cierto tipo de conductas ``no corresponden a una persona con discapacidad''.
Desde el punto de vista práctico, otra de las dificultades que se presentan en el ejercicio de la sexualidad de una persona discapacitada, es la necesidad de renunciar en ciertas ocasiones a la espontaneidad. Si al desconectar una sonda, tomar relajantes musculares, o quitar un pañal; una relación coital, antes de llevarse a cabo, debe ser bien planeada.
La sexualidad en general, no se limita a la relación carnal, va más allá. Tomando en cuenta la división de los roles sexuales, la virilidad o femineidad de una persona es la concepción que ésta tiene de sí misma en el mundo. Esta concepción se forma desde la infancia, echando mano de varios elementos: la forma como somos tratados según nuestro sexo, las expectativas sociales para cada uno de los sexos, la imagen de tu propio cuerpo. En este último aspecto, las personas con discapacidad sufren una distorsión, ya que algunas partes de su cuerpo pueden no estar registradas por el consciente de esas personas, o ser parte de un elemento traumático. En estas circunstancias se dan elementos compensatorios de manera natural, pero en el aspecto sexual tienen que ser aprendidos, ya que generan también dificultades emocionales que influyen de manera determinante en la estructura de su personalidad.
Este aprendizaje, responsabilidad de las propias personas con discapacidad, les permitirá asumir su propia sexualidad, así como ejercerla y disfrutarla de manera autónoma y sana, en la medida de sus posibilidades.

Este aprendizaje debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:


1. Nuestra sexualidad ha sido concebida y tratada tan solo desde el punto de vista médico y jamás como un hecho social y sexual.
2. Los medios de comunicación generan estereotipos de belleza, salud y vigor que no alcanzan a contemplar la situación particular de las personas con alguna discapacidad.
3. Algunos de los aspectos sociales podrían minimizar las dificultades sexuales que enfrentan las personas con discapacidad. ``Que la gente se acostumbre a concebirte como ente sexual.''
4. La sexualidad en el aspecto de la discapacidad radica en el grado de afección emocional, intelectual, social y físico de la persona.
5. La información y orientación sobre sexualidad debe ser impartida a las personas con discapacidad para que éstas cuenten con más elementos de decisión que les permitan ejercerla de manera sana emocional y físicamente.
6. Las personas con discapacidad tienen el derecho al ejercicio pleno de su sexualidad.
Pasante de psicología de la Universidad Iberoamericana.

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Declaración de Valencia sobre los derechos sexuales

1. Derecho a la libertad, que excluye todas las formas de coerción, explotación y abusos sexuales en cualquier momento de la vida y en toda condición. La lucha contra la violencia constituye una prioridad.


2. Derecho a la autonomía, integridad y seguridad corporal. Este derecho abarca el control y disfrute del propio cuerpo, libre de torturas, mutilaciones y violencias de toda índole.
3. Derecho a la igualdad y la equidad sexual. Se refiere a estar libre de todas las formas de discriminación. Implica respeto a la multiplicidad y diversidad de las formas de expresión de la sexualidad humana, sea cual fuere el sexo, género, edad, etnia, clase social, religión y orientación sexual a la que pertenece.
4. Derecho a la salud sexual. Incluyendo la disponibilidad de recursos suficientes para el desarrollo de la investigación y conocimientos necesarios para su promoción. El SIDA y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) requieren de aún más recursos para su diagnóstico, investigación y tratamiento.
5. Derecho a la información amplia, objetiva y verídica sobre la sexualidad humana que permita tomar decisiones respecto a la propia vida sexual.
6. Derecho a una educación sexual integral desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida. En este proceso deben intervenir todas las instituciones sociales.
7. Derecho a la libre asociación. Significa la posibilidad de contraer o no matrimonio, de disolver dicha unión y de establecer otras formas de convivencia sexual.
8. Derecho a la decisión reproductiva libre y responsable. Tener o no hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el acceso a las formas de regular la fecundidad. El niño y la niña tienen derecho a ser deseados y queridos.
9. Derecho a la vida privada que implica la capacidad de tomar decisiones autónomas con respecto a la propia vida sexual dentro de un contexto de ética personal y social. El ejercicio consciente racional y satisfactorio de la sexualidad es inviolable e insustituible.
La sexualidad humana constituye el origen del vínculo más profundo entre los seres humanos y de su realización efectiva depende el bienestar de las personas, las parejas, la familia y la sociedad. Es por tanto su patrimonio más importante y su respeto debe ser promovido por todos los medios posibles.
La salud sexual es un derecho humano básico y fundamental.
29 de junio de 1997
XIII Congreso Mundial de Sexología, Valencia, España

QUINTO CONGRESO VIRTUAL- "Integración sin Barreras en el Siglo XXI" Red de Integración Especial (RedEspecial WEB)

La sexualidad en las personas con lesión medular
SUSANA SANDRA OLIVER J.
Cuando se habla de la sexualidad en las personas con lesión medular es frecuente que se asuman varias posturas entre las que destacan:
1.. una posición eminentemente rehabilitatoria-biologicista, enfatizando los niveles de la lesión y lo que podrá hacer en relación a lo sexual;
2.. una visión androcéntrica ya que solo hace referencia a los varones con lesión medular en la búsqueda de lograr una erección y;
3.. la referida a que no pasa nada ya que lo más importante es el amor y el amor lo puede todo.

En todas ellas se evidencian las concepciones subyacentes, esto es, en la primera subyace la idea de que algo anda mal y se le debe rehabilitar, en la segunda una idea equívoca de sexualidad pues no es sólo el coito y la erección lo importante y la tercera la negación a algo que le da una vuelta a la relación de pareja pero se le niega y al hacerlo no se plantean alternativas integrales.


En mi experiencia de trabajo en consejería sexual para personas con lesión medular (varones y mujeres) me he encontrado con el dolor que viven al ver como su cuerpo cambia en todos los sentidos: fisiológico, imagen corporal, sensibilidad, solo por mencionar algunos. Ese cuerpo conocido se torna en un perfecto desconocido que parece se empeña en enfrentar a la persona a mostrarle su falta de control y dominio sobre él. Poco a poco se le domeña y se vuelven amigos sin embargo, el terreno de la sexualidad permanece silenciado y en muchos casos acaso cancelado.
Conviene brevemente comentar lo que es una lesión medular:
a.. La lesión medular es una discapacidad que representa cambios múltiples en las diversas facetas de la vida de la persona lesionada. En la mayoría de los casos se produce por:
b.. Accidentes laborales y género (ya que el machismo favorece la creencia de que los hombres no deben cuidarse)
c.. Caídas Accidentes de tráfico (cuando la persona va en el auto ya sea manejando o como pasajero o en caso de atropellamiento).
d.. Accidentes en ciertos deportes como fútbol americano, esquí acuático, esquí de nieve.
e.. Accidentes en piscinas (clavados) Violencia de género (agresiones con arma blanca o de fuego).

Enfermedades Infecciones y tumores en la médula espinal


La mayoría de las ocasiones el daño a la médula se produce por accidentes y también en la mayoría de los casos se producen en la zona del cuello, le sigue la zona del pecho o en la parte superior de la espalda y por último las que se producen en la parte baja de la espalda representan el menor número.
La médula es una estructura muy importante para el funcionamiento de nuestro cuerpo tanto a nivel motor, sensitivo y vegetativo (funciones en las que no intervenimos como el corazón o la respiración) y se encuentra protegida por la columna vertebral.
La médula lleva información de todo el cuerpo al cerebro y el cerebro envía a su vez toda la información al cuerpo a través de esa vía. Por ello cuando hay un daño se afecta la transmisión y la recepción de mensajes desde el cerebro hacia los sistemas del cuerpo que controlan las funciones sensoriales, motoras y vegetativas hasta la altura de la lesión. De la misma manera el cerebro tampoco puede enviar mensajes a la parte del cuerpo ubicada debajo de la altura de la lesión.
La lesión a la médula provoca:
a.. Trastornos motores manifestándose como paraplejía, lo que implica alteración motora de la cintura hacia abajo o tetraplejía si se pierden los movimientos en los 4 miembros superiores e inferiores A su vez estas pueden ser de tipo completa si la pérdida de la movilidad y la sensibilidad está ausente e incompletas si se mantiene parcialmente ya sea la función motora o sensitiva.
b.. Trastornos de la sensibilidad o la perdida completa de ella (dificultad en percibir el orgasmo).
c.. Alteraciones en la función sexual (disfunción eréctil).
d.. Alteraciones en la función de la vejiga (control de esfínteres).
e.. Alteraciones en la función intestinal.

De entre esos cambios la salud sexual y reproductiva ha sido una asignatura pendiente ya que los médicos no la atienden o si lo hacen es desde la prescripción de fármacos para la disfunción sexual. Para las personas con lesión medular el tema ha sido un tema tabú del que no se habla y con ellos se acentúa la concepción subyacente de que son seres asexuados, es decir, ETERNOS NIÑOS, casi ángeles; o bien seres demoníacos y PERVERSOS.


Sin embargo, la sexualidad tiene que ver con cuestiones tales como la autoestima, dignidad humana, derechos humanos e identidad de lo que significa la masculinidad y feminidad y cómo estas se ven afectadas. La sexualidad es: 1) una característica inherentemente HUMANA (con o sin discapacidad), 2) está presente desde que nacemos hasta que morimos, 3) es totalmente diferente a sexo, es decir, no son equiparables, 4) es totalmente diferente a reproducción, 4) es independiente de la raza, color, etnia, características físicas tales como si uno es feo, alto, perfecto en medidas corporales, es decir, la sexualidad está presente en todos los HUMANOS.
Esto aunado al modelo de belleza y de cuerpo perfecto que impone la sociedad pesa sobre las personas con discapacidad y genera en muchos casos que su valía, su sentido de masculinidad y feminidad se deteriore con severidad por la dificultad para cumplir con los roles tradicionales en el caso de lesión medular (hombre fuerte, sexualmente activo, hacedor de hijos con diferentes mujeres).
Además la falta de formación en orientación sexual de los profesionales de la salud y de la educación, ocasiona que cuando las personas con discapacidad solicitan asesoría sexual o muestran manifestaciones sexuales, los profesionales no saben que hacer o que responder y presentan un desfavorable manejo actitudinal emitiendo juicios de valor llenos de prejuicios, patologizando estos legítimos intereses sexuales. Es común que les digan: "Usted SOLO preocúpese de su rehabilitación", "Usted ya no está para eso" o "Usted no tiene nada que ofrecerle a una mujer/hombre".
En mi práctica profesional he encontrado que existe un desconocimiento serio en torno a las alternativas sexuales (diferentes al coito) que pueden ejercerse a fin de lograr la comunicación, la calidez y el placer íntimo con la pareja de una persona con lesión medular.
En otros casos son las propias personas con lesión las que pasan la voz sobre prácticas diferentes al coito tales como la masturbación y el sexo oral entre otros; pero a algunas les ocasionan sentimientos de culpa y sensaciones de malestar y de suciedad. En otros casos pasan la voz respecto a ciertos medicamentos que les permitirán una erección. A este respecto es importante señalar que las personas no deben automedicarse y que cada caso es particular, así que lo que funciona para uno puede no funcionar para otra persona. Incluso señalar que los propios medicamentos pueden no tener el efecto necesario si no se tiene una previa orientación sexual.
En torno a las mujeres con lesión medular se piensa que ellas ni tienen problemas ya que su capacidad reproductiva no se ve alterada, ergo, no hay nada de que hablar. Las voces femeninas pocas veces tienen un impacto entre sus líderes ya que los comentarios sobre el acoso sexual que algunas viven de los propios compañeros o bien las ansiedades que experimentan respecto a su sexualidad no son escuchadas ni por los varones ni por el colectivo que las considera cosas de viejas no dignas de colocarse en las agendas de las asociaciones. La perspectiva de género no ha sido incorporada a este tópico.
En resumen la falta de conocimiento respecto a la sexualidad y lesión medular tanto en el sector de los rehabilitadores así como de los propios interesados, y la ausencia de la perspectiva de género demanda urgentemente una respuesta para coadyuvar a tener una vida con calidad y con todos los derechos. Se podría empezar a erradicar mitos.

MITOS DE LA SEXUALIDAD Y LESION MEDULAR


Esta discapacidad representa un cambio profundo en la sexualidad, pues toma un tiempo funcionar sexualmente en que se comportaban antes de la lesión. El hecho de que la sociedad exija ciertos estereotipos afecta psicológica y sexualmente a los discapacitados (amen de los problemas físicos que pudieran presentar). La falta de información que sobre sexualidad y discapacidad se tiene en nuestro país ocasiona que los mitos se refrenden entre la población sin discapacidad así como entre ellos mismos. La falta de información es terrible ya que refuerza mitos que atemorizan y afectan la calidad de vida coadyuvando a la violación de los derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad. A continuación algunos de ellos.
-Las personas en sillas de ruedas no son atractivas
Este mito afecta la calidad de vida erótica afectiva cuando se le cree ya que él o ella no se atreven a iniciar o reiniciar una vida en pareja. Muchos sienten que su cuerpo diferente no cubre las expectativas de las posibles parejas sexuales; piensan que nadie se fijara en ellos/as ya que el modelo de belleza impuesto por la sociedad involucra a cuerpos musculosos y fuertes. Cada vez más esta idea se va erradicando debido al trabajo de resignificación que se hace ya que el cuerpo de una persona con lesión medular contraviene con los valores de juventud, virilidad, feminidad, actividad y belleza física. Sin embargo, esto pesa más sobre la mujer con lesión medular que sobre el varón ya que es más frecuente encontrar varones casados o en pareja que mujeres en la misma situación. El género femenino parece más dispuesto a no preocuparse
por la silla de ruedas y aceptar como pareja a un varón lesionado medular que los hombres sin lesión a aceptar como pareja a mujeres lesionadas medulares.
-Es una tragedia estar en silla de ruedas, por ello son dignos de veneración e inspiración para los demás
Esta creencia es contraria y opresora para las personas con discapacidad desde la perspectiva del movimiento de los derechos de personas con discapacidad. Muchas personas con y sin discapacidad refuerzan esta idea que no ayuda ya que los coloca y les exige ser héroes, heroínas y personajes superdotados. El Movimiento en Pro de los derechos de la Personas con Discapacidad y de Vida Independiente pretende mostrar que las personas con discapacidad son capaces de guiar y vivir su vida con la naturalidad de cualquier otra persona, sin tener que llevar el peso de inspirar a los demás. Como indica Shapiro en su libro No Pity, entre ellos han acuñado el término Supercrip como un afán de mostrar lo absurdo de ser inspiracionales y rechazar esta idea ya que en el fondo subyace el sentimiento de lástima. Solo es una tragedia estar en silla de ruedas cuando la sociedad y las personas que la integran no proporcionan las oportunidades para que se tenga una vida digna. Creer que deben inspirar sólo conduce a querer ayudarlos, asistirlos, a estar cerca de ellos como acompañantes o asistentes personales pero nada más. En algunos casos cuando las personas con lesión manifiestan interés sexual por sus acompañantes a veces se ven rechazados, aunque los acompañantes les habían dicho que eran inspiracionales.
-Las personas con lesión medular pueden transmitir su lesión a sus hijos
Las lesiones medulares son producto de accidentes de trabajo o deportivos, o bien de heridas con armas punzo-cortantes o arma de fuego, esto es, se le adquirió. Por ello no puede ser transmitida genéticamente a la descendencia así que este temor es infundado.
-La lesión motora impide que estas personas experimenten deseos sexuales puesto que lo motor les permite el movimiento requerido para un coito
Se parte de una concepción muy reducida de sexualidad concibiéndola únicamente como coito y más nada; sin embargo, la sexualidad entre una pareja implica la calidez, las caricias el erotismo emanado de todos los sentidos y de cada pulgada de piel. Mientras se tenga eso y apertura hacia la sexualidad, la pareja puede mantener una vida sexual muy amplia y gozosa.
-La incontinencia en las personas con lesión los hace sexualmente desagradables y termina anulando la relación
Ciertamente una pareja que vive su sexualidad después de un accidente la vive de manera diferente a como lo hacia antes del accidente; sin embargo, esto no significa que vivirlo diferente sea sinónimo de inferior: es sólo diferente. Frente a la incontinencia existen una serie de alternativas para enfrentarla y hasta de evitar esos posibles accidentes.
-Las personas con lesión medular no experimentan orgasmos
En mi experiencia hay lamentablemente-, muchos varones lesionados que a pesar de tener una erección no se sienten completos ya que NO ven su eyaculación (tienen eyaculación retrógrada) y por ende no disfrutan. Hay aquí un terrible error al creer que en los varones la eyaculación y el orgasmo son sinónimos entre sí. Puede haber orgasmos sin eyaculación, con eyaculación y después de la eyaculación. El orgasmo no es sólo un evento fisiológico en donde se sienten una serie de contracciones cada 8 décimas de segundo sino un evento acompañado de emociones, identidad y autoestima entre otras cuestiones. Por otro lado, existen evidencias científicas y experimentales en las cuales hay orgasmos fisiológicos y orgasmos psicógenos. Masters, Johnson y Kolodny (1985), aportaron importantes datos referidos al caso de una mujer con lesión medular que reportaba orgasmos, y en quien la tumefacción aparecía en los labios de la boca y no en los labios de la vulva. Estos datos así como el identificar al orgasmo psicógeno abrieron la posibilidad de promover una salud sexual en los pacientes. Muchos de los varones con lesión experimentan este tipo de orgasmo también.
Las personas con lesión medular pueden ejercer una sexualidad plena, humana y armónica. Educar y es una tarea prioritaria a nivel social y a nivel personal el de llevar a cabo un redescubrimiento sexual, sin temores, sin tabúes, conociendo el cuerpo nuevo y el tipo de lesión, sus limitaciones pero sobre todo sus múltiples capacidades.
REVALORIZACION DE LA DISCAPACIDAD HACIA LA VIDA ACTIVA Y DE DERECHOS
Tanto la sexualidad como la reproducción (familia e hijos) están íntimamente vinculados con trabajo, salud, educación, derechos humanos y dignidad. Los derechos humanos por definición son el conjunto de características mínimas a cumplir que se requieren para desarrollar las capacidades humanas. En torno a la sexualidad, los derechos sexuales y reproductivos son derechos y libertades pertinentes a los individuos así como a sus parejas que se ven afectados por otros derechos aparentemente diferentes tales como la accesibilidad, el trabajo, la educación, una cultura que re-signifique la discapacidad y la independencia de las personas con lesión medular.
Ejercer la sexualidad tanto en el plano reproductivo como puramente placentero, van de la mano con el derecho de tener un trabajo digno pero también con el del concepto de la Filosofía de Vida independiente. Tener un trabajo habla de que se es capaz de manejar su silla de ruedas y se es una persona activa con una vida igual a la de otro ser humano.
Durante mucho tiempo se ha hecho referencia a las personas con discapacidad como inválidos, impedidos, paralíticos, subnormales, peligrosos, defectuoso y ENFERMO entre otros. Hay que enfatizar esto ya que muchas personas con lesión se conciben a sí mismas como enfermos lo cual dificultara su reinserción y rehabilitación integral.
La rehabilitación ha tenido un carácter eminentemente médico y la reinserción social ha tenido el sello carácter asistencial, sin embargo, actualmente el movimiento en pro de los derechos de las personas con discapacidad ha avanzado, lo cual ha permitido que las personas con discapacidad en general logren avances en lo relativo a sus derechos civiles y a una vida activa e independiente. INDEPENDENCIA no es que la persona con discapacidad haga todas las cosas por sí misma, sino tener la capacidad para regir su vida, esto significa un interés por la calidad de vida con ayuda. En otras palabras, significa que la persona con lesión medular tenga el PODER, es decir, que se 'empodere' para hacer la vida lo más normal posible y decidir por sí misma.
Ese 'empoderamiento' se ha orientado a hacer valer los derechos de todos tipo así como a evidenciar las violaciones hacia esos derechos. Muchas personas con lesión medular no pueden acceder a la educación ya sea por las barreras físicas en los edificios o bien por las 'actitudinales'. A su vez esto los coloca como personas con menos formación y capacitación laboral, lo que impide o merma su calidad de vida en general y en particular afecta la posibilidad de proveer los recursos necesarios para atender a una familia, pareja o hijos.
La sexualidad no está divorciada del ejercicio de otros derechos, todo lo contrario. Pugnar por derechos sexuales y reproductivos de personas con lesión medular es hacerlo también por la 'integralidad' de otros derechos humanos.
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