La eminencia del Santo Profeta (s a. w.)



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Sermón del Viernes

28-01-2011


La eminencia del Santo Profeta (s.a.w.)

Hay un hadith Qudsi en el cual Dios dice al Santo Profeta (s.a.w.) que ”si no fuese por ti, no hubiera creado los astros” es decir que el universo y los astros fueron creados por él (s.a.w.) Hay un número importante de musulmanes que se oponen a la autenticidad de este hadith, sin embargo a nosotros los áhmadis, el Imám de esta época y el verdadero amante de Hazrat Muhammad (s.a.w.) nos ha hecho entender la veracidad de este hadith, pues en él se ilustra la eminencia del Santo Profeta (s.a.w.) y su posición tan elevada. Él (s.a.w.) fue el mejor de todos los profetas, y fue enviado a toda la humanidad hasta el fin del mundo. Dios le concedió una posición tan especial que siguiéndole, el hombre consigue el amor de Dios, y le ha concedido la distinción que testifica de la veracidad de todos los profetas anteriores. Dios le otorgó el grado de “sello de los profetas” y gracias a ello un miembro de su comunidad consiguió el grado de profeta según su profecía (s.a.w.). Se le confirió además el título de Mahdi y Mesías, por pertenecer a su Umma y ser su fiel amante, es decir el Mesías Prometido (a.s.) El Santo Profeta (s.a.w.) fue el más próximo a Dios y su cercanía se describe así en el Sagrado Corán: " Luego se aproximó más a Dios, y más tarde descendió a la humanidad “. (Al Nallm, 9).


Explicando el anterior versículo coránico, el Mesías Prometido (a.s.) dice: “este versículo aclara la eminencia del Santo Profeta (s.a.w.) pues ascendió a un estatus elevado, y luego descendió a la humanidad. La perfección del Santo Profeta (s.a.w.) es incomparable, y en esta perfección se describen dos posiciones, una es la de la elevación, es decir alcanzó la máxima altura, y la otra el descenso, es decir que bajó hacia la humanidad. Su elevación fue hacia Dios (éste es el significado del término “ascenso”). El Santo Profeta (s.a.w.) progresó en su amor y fidelidad hacia Dios, de manera que Dios le otorgó el título de “Daná” (se aproximó) y éste término tiene un significado más amplio que “Aqrab” (cercano), y es por ello que se utiliza aquí. El término “Dunu” tiene más sentidos que “Qurb”, pues éste último nos da la imagen de una cierta proximidad, mientras que “Dunu” significa formar un único cuerpo”. Luego el Mesías Prometido (a.s.) declara: “cuando el Santo Profeta (s.a.w.) se benefició de los favores de Al-lah, adquirió la misericordia que dispensa a toda la humanidad, como dice el versículo: "Pues no te hemos enviado sino como misericordia para todos los pueblos." (Al Anbiyá: 108). Éste es el secreto de su nombre “ Al Qásim”, es decir, el que recibe algo de parte de Dios y luego lo ofrece a la humanidad. El Santo Profeta (s.a.w.) ha descendido para otorgar estos favores a la humanidad. En el versículo: “Luego se aproximó más a Dios, y más tarde descendió a la humanidad” se mencionan la elevación y el descenso, y ello demuestra la eminencia del Santo Profeta (s.a.w.)


Con la venida del Santo Profeta (s.a.w.) una nueva tierra y un nuevo cielo fueron creados. Siendo él quién más se benefició de la proximidad de Dios, ahora es el medio para la salvación de la humanidad, para que los hombres puedan participar del amor de Dios. También él (s.a.w.) es el intercesor entre Dios y los seres humanos. Dios le ha otorgado el título de “Rahmatan lil Álamin” misericordia para toda la humanidad. Se ha dicho también que amar al Santo Profeta (s.a.w.) es como amar a Dios. Todo esto es una prueba de que los cielos han sido creados para él (s.a.w.) y a consecuencia de su amor por Dios.
No hay ninguna razón para rechazar este hadith que demuestra la eminencia de su posición, pues es nuestra buena suerte que hayamos hecho el bai'at del Mesías Prometido (a.s.) quién nos ha hecho reconocer la posición elevada del Santo Profeta (s.a.w.). En cuanto al anterior hadith, el Mesías Prometido (a.s.) escribió: “¿cuál es la dificultad en aceptar el hadith? “si no fuese por ti, no hubiera creado los astros”. El Sagrado Corán dice: “Él es quien creó para vosotros todo lo que hay en la tierra “ (Al Baqarah, 30). Es decir, si todo lo que hay sobre la tierra es para los hombres corrientes, ¿no podría ser posible que los cielos fuesen creados para su gente electa? Si Dios creó para el hombre todo lo que hay en la tierra, también puede crear los cielos para los elegidos de entre sus siervos. El Mesías Prometido (a.s.) dice: “Hazrat Adam (a.s.) fue enviado como Jalifa en la tierra, y la sabiduría subyacente era hacer trabajar a los hombres acorde a los deseos de Dios. Los astros celestiales como el sol, la luna y las estrellas que están fuera del control humano, fueron sometidos al hombre por orden divina. Todos estos astros fueron sometidos y aún lo están todavía al Santo Profeta (s.a.w.) más que a ninguna otra persona, y en el futuro permanecerán sometidos a él (s.a.w.) En su época ocurrió el milagro de la fisura de la luna y el mundo entero pudo contemplarlo. No voy a dar detalles sobre esto hoy, pero el Mesías Prometido (a.s.) aclaró este suceso y demostró con pruebas que este milagro ocurrió realmente y añadió: “pudo haber sido algún tipo de eclipse visto por los demás “.
Luego el Santo Profeta (s.a.w.) hizo profecías sobre la venida de su Imám Mahdi, y dijo que habrá eclipses lunares y solares en fechas determinadas y a lo largo de un mes específico. Pues esto tiene relación con los astros como si hubiesen sido puestos al servicio del Santo Profeta (s.a.w.) La prensa de ese momento fue testigo de esos eventos. De todas formas, mi objetivo al citar toda esta introducción es aclarar la posición tan elevada del Santo Profeta (s.a.w.)
A parte de esto, hay un sin fin de narraciones que mencionan los milagros del Santo Profeta (s.a.w.) y nos descubren la posición tan elevada que tenía delante de Dios y la relación distinguida que tenía con Él, una relación sin igual. Pero a pesar de esto, cuando los idólatras le exigieron ascender a los cielos delante de sus ojos y trajera un libro que pudiesen leer, Dios declaró: "Diles: ¡Santo es mi señor! No soy sino un hombre enviado como mensajero“ (Bani Israil, 94). Aunque su posición fue más alta que el resto de los hombres, porque él (s.a.w.) fue el hombre perfecto, sin embargo era un mortal como el resto de los humanos, y Dios lo trató como tal, es decir, como los profetas anteriores sufrieron oposición de parte de sus pueblos, el Santo Profeta (s.a.w.) también fue tratado de la misma manera, y como él (s.a.w.) fue enviado como mensajero para todos los pueblos y para todos los tiempos, por eso la enemistad hacia él existía entonces, existe hoy y seguirá existiendo en el futuro. De la misma forma que los profetas del pasado fueron ridiculizados, él (s.a.w.) también lo fue y de hecho sigue siendo ridiculizado. Pero las personas de buena naturaleza que habían aceptado a los profetas anteriores, creyeron en el Santo Profeta (s.a.w.) durante su vida. Su aceptación fue mayor que la de otros profetas por lo que el Islam se extendió fuera de Arabia durante su bendita vida y más tarde se extendió por todo el mundo y continúa extendiéndose en la actualidad. Un tiempo vendrá, cuando la mayoría del mundo estará bajo la bandera del Islam y del Santo Profeta (s.a.w.) Dios le encargó la responsabilidad de predicar el menaje del Islam diciendo lo siguiente: “¡Oh Mensajero! Transmite a las gentes lo que te ha sido revelado por tu Señor” (Al Maida, 68).
El Santo Profeta (s.a.w.) transmitió este mensaje con amor, compasión, paciencia, clemencia y con plegarias. Los enemigos acusan al Santo Profeta (s.a.w.) y dicen que el Islam se extendió con la fuerza de la espada, y desgraciadamente, incluso algunos eruditos musulmanes, o aquéllos que se autodenominan ulemas, mantienen la misma posición. Después de la emigración de la Meca hacia Medina, desde la batalla de Badr, un año después de la Héjira, acontecieron varias guerras hasta el pacto de Al Hudaibiyya. Al Ahzáb fue la batalla en la que participó el mayor número de musulmanes (unas 3,000 personas). En el pacto de Al Hudaibyya, una expedición de 1.500 personas acompañaron al Santo Profeta (s.a.w.) hasta la Meca. El periodo que hubo entre la batalla de Badr y la victoria de la Meca, fue de casi 5 años, y entre el pacto de Al Hudaibiyya y la victoria de La Meca, pasaron cerca de dos años menos un cuarto. El ejército que entró a la Meca con el Santo Profeta (s.a.w.) fue de 10.000 hombres. Esto demuestra que el Islam se extendió a lo largo de estos dos años de paz más que en ningún otro momento.
Hay varios incidentes, en los cuales el amor y la indulgencia del Santo Profeta (s.a.w.) conquistaron los corazones de la gente. En mi sermón anterior mencioné el perdón y la clemencia del Santo Profeta (s.a.w.) pero ¿por qué el Santo Profeta (s.a.w.) actuó así? Simplemente porque Dios se lo había ordenado. Dios le dijo al Santo Profeta (s.a.w.): eres el más amado y próximo a Mí. A pesar de ello, debes afrontar la misma persecución que sufrieron los profetas anteriores a manos de la gente, y debes continuar predicando el mensaje con firmeza, resistencia y clemencia. Debes evitar la dureza y ser rudo en la medida de lo posible, salvo que te impongan la guerra. Debes ser un ejemplo de paciencia frente a todas las acusaciones, burlas, insolencias y daños que te causen, pues es así como se extenderá el mensaje de paz y amor del Islam. El Sagrado Corán explica esto, y Dios ha dado consejos a este respecto. Al-lah declara: "Soporta pues con paciencia lo que dicen, y glorifica a tu Señor con sus alabanzas, antes de la salida del sol y antes de su ocaso “(Qaf, 40). Dios consoló al Santo Profeta (s.a.w.) diciéndole que las burlas, acusaciones y daños de sus detractores eran inevitables, pero debía mostrar gran paciencia y soportar. El Sagrado Corán está lleno de profecías sobre el triunfo de Dios y de sus mensajeros, y aquél que permanezca en compañía de Al-lah alcanzará la victoria en última instancia. Dios aconsejó al Santo Profeta (s.a.w.) predicar y advertir a la gente según estas enseñanzas coránicas, pues todo aquél que teme a Dios y teme sus advertencias, intentaría mejorar su vida en este mundo y en el más allá.
¿Cuáles fueron los consejos que Dios transmitió al Santo Profeta (s.a.w.) frente a las acusaciones del enemigo? Al-lah dice: “Ten pues paciencia, como la tuvieron los mensajeros dotados de fuerte decisión, y no te apresures respecto a ellos. El día en que vean aquello con lo que se les amenaza, les parecerá como si sólo hubiesen permanecido una hora de un día. Esta advertencia ha sido comunicada; y nadie salvo los hombres desobedientes serán destruidos”. (Al-Ahqaf, 36). Es decir que un nuevo sistema ha empezado con la venida del Santo Profeta (s.a.w.) pero hay un tiempo determinado para la realización de las victorias y el éxito, así que debes ser firme y perseverante, y tus seguidores también tendrán que mostrar paciencia y firmeza, porque así fue como se mostró la gente con determinación de entre los profetas y sus seguidores. La perseverancia en la adversidad y la firmeza ante los problemas es lo que les ha conllevado el triunfo y el éxito, y cuando llega la victoria, los enemigos serán castigados, y se les exigirá dar cuenta de sus actos, y entonces se darán cuenta de que su vida en la tierra no ha durado más de una hora. Dios mismo es quién se encarga de castigar a los enemigos de los profetas, y así fue como trató Dios al Santo Profeta (s.a.w.) pues aniquiló totalmente a sus enemigos hasta hacer desaparecer incluso sus nombres. ¿Dónde están sus grandes adversarios que se proclamaban jefes de la Meca, dónde está ese rey que envió soldados para arrestar al Santo Profeta (s.a.w.)?

La época del Santo Profeta (s.a.w.) durará hasta el día del juicio final. Por ello, el castigo de sus enemigos, según la promesa divina, a lo largo de todas las épocas constituye un signo de su veracidad.


¿Cómo le atormentaron los detractores del Santo Profeta (s.a.w.), le pusieron varios apodos e intentaron deformar su reputación? Dios recoge en El Sagrado Corán: “Y dijeron: Oh tú, a quien ha sido revelada esta exhortación, sin duda eres un loco ” (Al Hillr, 7). Es un insulto irreverente hacia la persona del Santo Profeta (s.a.w.) Este Sura fue revelado en la Meca, cuando la mayoría de los mequíes le trataban así, excepción hecha de algunas personas nobles que le habían aceptado. Pero cuando el Santo Profeta (s.a.w.) conquistó la Meca, trató a todos sus habitantes con amor y compasión. En mi anterior sermón, dije que estas personas no se conformaban con lanzar insultos, sino que su injusticia fue a tal extremo, que incluso impusieron la guerra al Santo Profeta (s.a.w.). Sin embargo, él (s.a.w.) trató a todos con clemencia y compasión. Dios dice en el Sagrado Corán: " Los incrédulos dicen: no es más que una mentira inventada por él, y otros hombres le ayudaron en ella. En verdad han proferido una injusticia y una falsedad " ( Al Furqan, 5). Este versículo lleva connotaciones importantes y profundas. Las mismas personas que le llamaban veraz y honesto antes de proclamar el profetazgo, son las que le trataron de mentiroso después. El Sagrado Corán describe las palabras irreverentes de los enemigos hacia el Santo Profeta (s.a.w.) diciendo: “Y los inicuos dicen: no seguís más que a un hombre que está siendo alimentado “ ( Al Furqán, 9). En otro versículo se dice a propósito de los incrédulos: “Se asombran de que les haya llegado un amonestador de entre ellos mismos; y los incrédulos dicen: es un mago, un gran embustero“ (Sad, 5). Los incrédulos, a veces calificaban al Santo Profeta (s.a.w.) de mentiroso, otras veces de mago y en ocasiones lo llamaban con nombres despreciables, o difundían mentiras sobre él (s.a.w.) y lo ridiculizaban de varias maneras. Pero Dios le aconsejó demostrar paciencia alabando a Al-lah y levantando sus manos en súplicas. Dios dio a los creyentes el mismo consejo diciendo en el Sagrado Corán: “Y ciertamente oiréis muchas cosas perniciosas de parte de quienes recibieron el libro antes que vosotros y de quienes asocian a Dios otras divinidades, pero si mostráis fortaleza y actuáis con justicia, es desde luego un acto de enérgica decisión” (Ál- Imrán, 187)

¿Qué puede causar mayor daño y pena a un musulmán, fiel amante de su señor y amo, Hazrat Muhammad (s.a.w.)- a quién considera más querido que su propio ser-, que escuchar palabras irreverentes y mezquinas en su contra, por pequeñas que fueran? Pero Dios nos aconsejó ser perseverantes al escuchar este tipo de cosas. En mi anterior sermón mostré la reacción del Mesías Prometido (a.s.) y debéis saber que uno de los requisitos de esta reacción es el taqwa (temor de Al-lah). Si respondéis al ultraje contra el Santo Profeta (s.a.w.) con taqwa, demostrándolo en vuestros actos y centrándoos en las plegarias, esa será la reacción que emana del verdadero amor al Santo Profeta (s.a.w.). Si nos postramos ante Dios el glorioso, el vengativo, -cuando escuchamos las palabras de estos enemigos- tomando las sendas del taqwa y haciendo plegarias, sin duda alguna, Dios nos hará ver el lamentable final de estos, pues nuestra permanencia en el taqwa es el requisito primordial en este asunto.


Al-lah dijo a los que se mofan del Santo Profeta (s.a.w.) y del Sagrado Corán, que Él mismo se encargará de castigarlos y tomar venganza de ellos. Dios respondió a estos detractores en el Sagrado Corán diciendo:”Que es en verdad la palabra traída por un noble mensajero, y no la palabra de un poeta; ¡cuán poco creéis!, tampoco es la palabra de un adivino; ¡qué poco caso hacéis!, es una revelación del Señor de los mundos.” (Al Haqqah, 41-44). Ésta fue la respuesta de Dios a aquellos que se burlaban, ponían motes y desmentían al Santo Profeta (s.a.w.) calificándolo -Dios nos perdone- de mentiroso. Es la respuesta ideal a los que le han acusado falsamente y le han ridiculizado. Además, Dios aconsejó al Santo Profeta (s.a.w.) y a los creyentes hacer plegarias y perseverar. Pero Dios no ha dejado a los enemigos libres, ni ha declarado que ni es un poeta ni un adivino, y que las acusaciones que le imponéis son falsas, sino que Dios dijo:“ en verdad, te bastaremos contra quienes se burlan“ ( Al Hillr, 96). Posteriormente, Dios mismo se vengará de los enemigos del Islam, ya sea en esta vida o después de su muerte.
Dios dice: “Mas en cuanto a los desobedientes, su morada será el fuego. Cada vez que deseen salir de él, serán devueltos al mismo, y se les dirá: probad el castigo del fuego que acostumbrabais a negar. Y bien cierto es que les haremos probar el castigo menor antes del castigo mayor, para que vuelvan a nosotros con arrepentimiento. ¿Quién actúa más injustamente que aquél a quien se le recuerdan los signos de su Señor y después se aparta de ellos? Nosotros retribuiremos debidamente a los transgresores“ (Al Sallda, 21-23).
Dios, quién protege y presta atención a sus seres amados en cada momento, no deja sin castigo a sus enemigos, que no se retraen ni temen a Sus advertencias. Dios muestra sus manifestaciones en este mundo a fin de reformar a la gente, y si no aprenden, no les deja libres sin imponerles un castigo efectivo. Dios añade que esta opción es exclusiva de Él, y luego dirigiéndose al Santo Profeta (s.a.w.) le transmite: “Soporta con paciencia todo lo que dicen, y aléjate de ellos con elegancia. Y déjame sólo con quienes rechazan la verdad, poseedores de comodidades y confort, y dales un pequeño respiro. En verdad a nuestro lado están los grilletes pesados y un fuego devastador. Un alimento que se atraganta y un castigo doloroso“. (Al Muzzammil, 11-14). Cuando Dios aconsejó al Santo Profeta (s.a.w.) perseverar, también dijo sobre la gente mundanal, que los bienes de este mundo y su opulencia, fue lo que les llevó a la incredulidad. Serán castigados ya que han superado todos los límites, y este castigo será una ejemplarizante para los demás. Dios mismo se encargó de ejemplarizarles. Dios transmitió al Santo Profeta (s.a.w.) y a sus seguidores apartarse de los enemigos después de escuchar sus disparates. En el Sura Al Alaq, Dios dice sobre su castigo a los enemigos: “ ¿ No has visto acaso a quien prohíbe, a un siervo nuestro cuando ora?, ¡Cuidado! ¿Y si estuviese en lo correcto, o recomendara la piedad?. De nuevo ¿has reflexionado si, en vez de eso ha falsificado la verdad y se ha alejado, acaso no se da cuenta de que Al-lah observa? ¡No! Si no desiste, ciertamente le arrastraremos por los pelos de la frente, un mechón falso pecador, que llame pues a sus compañeros. Nosotros también llamaremos a nuestros guardianes del infierno“. (Al-Alaq, 10-19. Esta es la norma de Dios en el castigo.

Hoy día surge la extrema necesidad de reflexionar sobre un asunto: ¿ quienes son los que siguen a ese gran siervo, y quienes son los que prohíben a los oradores hacer sus oraciones? En realidad, ésta es una lección para los que impiden a la gente practicar sus cultos. En otro versículo, Dios maldijo a los que ridiculizan a su Profeta bien amado (s.a.w.) – para quién los cielos y la tierra fueron creados- y que aumentaron en su incredulidad y le damnificaron gravemente, diciendo: “Hay entre los judíos quienes cambian las palabras de su lugar adecuado y dicen: Oímos y desobedecemos. Escucha tú sin ser oído, y “nuestro pastor”, profiriendo con sus lenguas lo que hay en sus mentes e intentando injuriar la fe. Y si hubiesen dicho: oímos y obedecemos, “escucha tú y unzurna”, habría sido mejor y más recto para ellos. Pero Al-lah los maldijo por su incredulidad, porque no creen sino poco. ( Al Nisa´, 47 ).


Estas maldiciones afectarán a las personas que adoptan las maneras ya citadas más arriba, los que son culpables de ultraje en contra del Santo Profeta (s.a.w.). Los judíos dijeron: hemos damnificado a este profeta, usamos contra él palabras insultantes tanto como pudimos, y hemos urdido contra él tantos planes como hemos podido. Si éste profeta fuese verídico, porque Dios no nos castiga. Y sobre esto Dios responde: “¿No has visto a quienes se les prohíbe celebrar conversaciones secretas y que volvieron, sin embargo a lo que se les prohibió, que tratan en secreto del pecado, la trasgresión y la desobediencia al mensajero? Mas cuando llegan a ti, te saludan con un saludo con el que Al-lah no te ha saludado, más entre ellos se dicen: ¿Por qué Al-lah no nos castiga por lo que decimos? Les bastará el infierno en el que arderán, ¡qué pésimo destino es!” (Al Muyádalah, 9).
Queda evidente a través de algunos ahadith (dichos del Santo Profeta (s.a.w.)) que los judíos se presentaban a veces ante él (s.a.w.) o se encontraban con él, y decían: assámu alaikum, en vez de decir, assálámu alaikum: deseaban su muerte. Como dije en alguno de mis sermones anteriores, los compañeros de Hazrat Muhammad (s.a.w.) en estas ocasiones le decían: ¿quiere usted, Oh profeta de Al-lah que les ejecutemos? Y él (s.a.w.) siempre se lo prohibía, ya que el castigo de este tipo de agravios estaba en manos de Dios mismo, y el castigo que Él les impondrá echándolos en el infierno, no puede ser como el castigo del mundo.

Como mencioné antes, el Santo Profeta (s.a.w.) fue el ser humano y profeta más amado a Dios, y la cadena de su profetazgo durará hasta el Día del Juicio. A pesar de todo, afrontó oposición de parte de los enemigos que urdían planes para dañarle, al igual que ocurrió con todos los demás profetas. Pero Dios le ordenó en cada momento hacer plegarias y perseverar, igual que perseveraron los otros profetas, y ordenó lo mismo a sus seguidores. Dios también habló de la manera de castigar a los enemigos por sus perjuicios y burlas, y de cómo tomará venganza de ellos por su maldad y por sus disparates. Dios dijo que algunos serán castigados en este mundo, y otros hallarán el castigo en el infierno después de la muerte, pero si el enemigo lanzara un ataque o intentase corromper la paz de la sociedad, entonces se concede el permiso para confrontarse a ellos, porque sin este permiso, los detractores de la religión, malograrían la seguridad de los seguidores de todas las religiones.


Hay varios incidentes que muestran como Dios ha castigado a todos aquéllos que fueron culpables de ultraje en contra del Santo Profeta (s.a.w.) y ello fue mencionado en uno de los versículos del Sagrado Corán: ¡“Perezcan ambas manos de Abu Lahab, e igualmente él“! (Al Lahab, 2). Abu Lahab, fue el tío del Santo Profeta (s.a.w.) cuando él (s.a.w.) anunció ser profeta. Llamó a la gente para predicar el mensaje, y la gente se reunió para escucharle. En aquella ocasión, esta persona usó palabras denigrantes en contra del Santo Profeta (s.a.w.). Pero ¿cómo Dios realizó su promesa? En una narración se cuenta que esta persona padeció de la peste y tuvo un lamentable final. El Santo Profeta (s.a.w.) es un profeta universal y el mejor de todos los mensajeros, y ciertamente todas las profecías hechas a su favor se van a cumplir, insha al-lah. En cada época los enemigos del Islam han hallado su fin, y esto también ocurrirá en el futuro. ¡Que Dios nos muestre siempre las manifestaciones de la alta posición del Profeta y de su amor por él (s.a.w.) para que obremos realmente según las enseñanzas del Sagrado Corán, y para que seamos verdaderos creyentes como él (s.a.w.) esperaba de nosotros! Amin



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