La maternidad Realizado por: Rocío Carrasco



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Realizado por: Rocío Carrasco

Beatriz Carrellán

Silvia González

Lucía Gutiérrez

Javier López

Daniel Salas

1º Educación Primaria

Grupo T3

Índice


  1. Definición de maternidad………………..3

  2. El valor de una “madre”……………........4

  3. Ideas sobre la maternidad en nuestra cultura y en otras culturas…………………………..5

  4. Representaciones de la maternidad a lo largo de la historia………………………………...6

  5. La maternidad para la mujer…………….7

  6. La paternidad para los hombres……....8

  7. ¿Qué supone cuando no nos dejan tener hijos?....................................................9

  8. La religión en el aborto…………………9

  9. El problema del aborto en China………..12

  10. El embarazo como reclamo publicitario...13

  11. Reflexiones sobre la maternidad……….14

  12. Bibliografías……………………………15

Definición de maternidad

“Dícese del estado o calidad de madre”. Así nos lo dice el diccionario. La idea general de maternidad, está a veces cargado de diversidad de matices, que nuestra sociedad, hoy día, no trata de expresar con claridad. Sino más bien confundir o manipular.  madre%20e%20hijo[1].jpg

Su definición, de forma general, podría ser la de todo el conjunto de acciones realizadas a favor de la mujer en época de gestación, nacimiento de la nueva persona, cuidados posteriores y atención y ayuda al nacido. Es decir: concepción, embarazo, parto, crianza y desarrollo.

 

Todo lo anterior también implica la educación de la madre mucho antes de la gestación, en diferentes edades y  épocas de su vida, en cuanto a la conservación adecuada de sus funciones generativas, para el mejor cumplimiento de su función primordial. Esta educación debiera ser integral, con anterioridad al momento de la gestación, en la vida de esa persona embarazada.



 

En definitiva, esta expresión, Maternidad, en su justo y positivo sentido viene siendo usada para designar un conjunto de condiciones de salud para las madres gestantes.

 

Las mismas instituciones y agencias promotoras de la vida y del bien nacer, contrarias al sentido y manipulación que le dan las corrientes abortistas, definen la Maternidad segura como la capacidad de la mujer para tener un embarazo y un parto seguro y sano.



El valor de una “madre”.http://bejar.biz/files/images/maternidad.jpg

Es una obviedad afirmar que la mujer biológicamente es diferente al hombre y que sólo ella dispone de los órganos necesarios y apropiados para realizar la maternidad. Las palabras “esposa” y “madre” tienen valor general y atemporal. La primera palabra que aprende el niño es la de “madre” o “mamá”.

El ser madre requiere unas atenciones y cuidados continuados de su facultad generativa para conservar y mantener la suprema misión de la procreación. Es importante impartir una educación adecuada y examinar los cambios, irregularidades y alteraciones que pueden afectar la estabilidad física o psíquica de la incipiente mujer. Porque está destinada a la misión más alta del ser humano, de carácter casi divino. Su constitución para traer nuevos seres al mundo es el hecho más extraordinario y maravilloso, casi incomprensible e inimaginable.

Madre es la palabra más dulce que se pronuncia. La madre es amor, abnegación, amparo y finura. Madre significa comprensión, seguridad, sacrificio. Beso y abrazo es madre. Sonrisa y calor es madre. Madre es equilibrio, calor y desprendimiento. Es rosa y jazmín, fragancia y miel. Es fidelidad y puerto estable. Es entrega, vela y consejo.http://www.interarteonline.com/maribel_moreno/altas/maternidad1.jpg

Madre es la primera palabra que se aprende. La madre es la primera educadora. Ella lo enseña a hablar, a entender y reír; le instila el sentido del amor, de la justicia y la delicadeza. Ser madre es la misión más importante del ser humano. Madre es la palabra más dulce que se pronuncia.

La idea de la maternidad conlleva la de engendrar y, en ella, por tanto, a la de la unión sexual de los esposos.

De ahí que el término matrimonio indique en su etimología el enlace de hombre y mujer para la procreación, la formación de la familia y su protección.

Ideas sobre la maternidad en nuestra cultura y en otras culturas.



  • La maternidad en nuestra cultura:

La mujer en nuestra cultura se ha encargado siempre del cuidado de la casa y los hijos. Estas siempre tenían la casa preparada, limpia y lista para las necesidades del marido. Poco a poco estas ideas cambiaron y la mujer también quiso trabajar fuera de casa, así en la actualidad las tareas de la casa y la educación de los niños son labores que deben ser realizadas tanto por la madre como por el padre.

  • La maternidad en la cultura y mitología griega:

En ésta la participación del padre en la procreación era ignorada, pero la de la mujer era evidente, debido a esto el universo es visto como una Madre bondadosa que todo lo da y la tierra en su fertilidad represente a la mujer.

  1. Las diosas vírgenes: (Artemisa, Atenea y Hestia) representan la independencia y capacidad de centrar la conciencia en lo que tiene sentido para ellas. Ellas amplían los atributos femeninos para incluir la competencia y la autosuficiencia.

  2. Las diosas vulnerables: (Hera, Deméter y Perséfone) encarnan los papeles tradicionales de esposa, madre e hija, expresando las necesidades de afiliación y vinculación. Estas diosas son violadas, dominadas o humilladas por dioses masculinos.

  3. La mujer virtuosa: Es la esposa fiel, sometida al esposo - que pierde su pureza en las relaciones sexuales y debe someterse a "purificación" para recuperar temporalmente la pureza de la virgen.



  • La maternidad en la cultura latinoamericana:

A María se la reconoce y afirma como la Madre de Dios, pero en su maternidad se subraya otra dimensión: María es Mi Madre y es Nuestra Madre, resaltando la filiación entre María y el pueblo americano. Para los latinoamericanos María es muy importante y toda la maternidad se basa en torno a ello.

Representaciones de la maternidad a lo largo de la historia.

Una de las primeras representaciones de la figura femenina y de la fertilidad es la Venus de Willendorf, esta escultura representa la madre paleolítica. Llama la atención de esta figura los pechos y la vulva por su volumen, ya que no hay ningún otro rasgo definido. No tiene rostro, con lo que demuestra claramente el papel de la mujer de entonces. Muchas culturas antiguas han representado a la figura materna a través de diosas, como son las figuras del paleolítico. Algunos ejemplos de diosas son las griegas, romanas, nórdicas, etc. e:\trabajo maternidad\nueva carpeta\051bd1.jpg

La representación de los pechos femeninos fue una de las primeras manifestaciones simbólicas que ligaron a la mujer con la dimensión simbólica de la protección y la nutrición.” según M. Lozano Estibalis. La mujer en este periodo solo se caracteriza por ser madre y por la lactancia, como se ve en los rasgos de esta figura (el volumen de sus pechos). El matriarcado, la mujer y su capacidad reproductiva (la mujer como generadora de vida, como principio  y fin) tienen un papel protagonista.

En el Cristianismo, el único papel de la virgen María en la historia es ser la madre de Jesús. Las vírgenes a lo largo de la historia son representadas con un solo hijo, y a menudo amamantándolos. También podemos comentar las escasas imágenes de vírgenes embarazadas. Durante miles de años las imágenes de las vírgenes son cultivadas como madre de la tierra y en la actualidad se sigue rindiendo culto a estas imágenes. El significado de la virgen es tan importante que aparece no solo en la cultura cristiana sino en el resto de las religiones, excepto en la musulmana.

En obras contemporáneas vemos como pasa de aparecer la madre sola con el niño a aparecer con toda la familia. Antes aparecía solo la familia completa en los retratos de la realeza. Los padres no se preocupaban por la infancia de sus hijos, solo era las madres la que se dedicaba a ello. Los padres solo se preocupaban de la vida de sus hijos cuando ya eran adultos para emparentarlos con gente de “buena” familia.

En la actualidad los padres siguen sin dedicar tanto tiempo a sus hijos como las madres pero en cambio tienen casi los mismos derechos ya que hasta pueden solicitar la baja en el trabajo por paternidad.

La maternidad para la mujer


La maternidad a tiempo completo y concretamente la crianza natural, en nuestros días supone más bien un desafío, un reto y un enfrentamiento constante con la sociedad y sus imposiciones. Desde esta maternidad a tiempo completo, muchas mujeres luchan cada día contra los mecanismos de adoctrinamiento con los que cuenta el sistema, tales como la televisión, el consumismo o el ocio dirigido y organizado, utilizados con objeto de disuadir las conciencias de los verdaderos problemas de nuestro mundo, encontrándose entre los primeros de ellos el sexismo que sigue recorriendo cada rincón de nuestra sociedad.
La maternidad, lejos de suponer una traba para la liberación de la mujer, representa más bien todo lo contrario. Contribuye su realización personal y como especie, manteniéndonos vivas, y vivas también las esperanzas de contribuir a la transformación de la sociedad a través de los valores y actitudes transmitidos a unos hijos criados en condiciones de igualdad entre ambos sexos pero conscientes de todo lo que queda por hacer aún y del papel que juega la educación a este respecto.
La maternidad, además de reportar las mayores alegrías imaginadas, brinda la posibilidad de mantener la lucha, atacando al sistema desde la base, a través de todo lo que vamos a transmitir y enseñar a nuestros hijos.
Pero la maternidad y el mercado laboral son dos enemigos en muchos casos irreconciliables. Ser madre o tener una edad susceptible de serlo suponen un importante hándicap a la hora buscar trabajo. Para las madres es más complicado encontrar un empleo, pero además suelen recibir ofertas salariales más bajas e incluso algunos las consideran menos competentes o las mujeres sin hijos.16865

La paternidad para los hombres


Para los hombres al igual que para las mujeres supone una gran responsabilidad y el miedo a lo desconocido les provoca un repentino escalofrío del que a veces les cuesta recuperarse.
De repente todo cambia, ya no eres el último eslabón de la cadena familiar, ahora tú vas a ser el padre y un nuevo ser ocupará el lugar de hijo. Aunque parezca algo elemental, psicológicamente cuesta aceptarlo y para muchos hombres supone una crisis subconsciente de la que necesitan reponerse. La paternidad para ellos es el paso decisivo que separa la juventud de la madurez y la libertad del compromiso.
¿Qué supone cuando no nos dejan tener hijos?

No poder tener hijos provoca tristeza, frustración y culpa, pudiendo incluso producir una crisis en la pareja.  


La forma de reaccionar de cada persona varía según su personalidad, el ambiente social, familiar, etc. Sin embargo, hay una serie de características que diferencian la forma de reaccionar de los hombres y mujeres. 
Los hombres no hablan sobre el tema, evitan las conversaciones acerca de su esterilidad, incluso con su propia pareja, produciéndose distanciamiento y una falta de comunicación entre ellos. Para algunos hombres es muy complicado aceptar su esterilidad ante familiares y amigos, ya que estos siguen pensando que su virilidad puede ser cuestionada. 
Sin embargo, en las mujeres el sufrimiento es mayor y la maternidad siempre ha sido un objetivo de la mujer y, en cierto modo, puede considerar que su vida está incompleta sin hijos. 

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Un sinnúmero de mujeres viven en países donde los líderes recurren al discurso de la religión dominante para justificar una legislación restrictiva en materia de aborto.


A continuación se presenta información general sobre diferentes maneras de abordar el tema del aborto dentro de cinco de las principales religiones del mundo: el Cristianismo, el Islam, el Hinduismo, el Budismo y el Judaísmo. Las religiones seleccionadas no son las únicas que han influenciado la legislación sobre aborto en el mundo. Más bien, fueron escogidas para ilustrar el hecho de que, dentro de diversas religiones y tradiciones filosóficas, tanto líderes como teóricos religiosos tienen diferentes puntos de vista respecto del derecho de la mujer a optar por el aborto.

EL CRISTIANISMO

Dentro del Cristianismo existen diversas posturas morales respecto al aborto. Teóricos y activistas del Catolicismo han demostrado que la absoluta prohibición del Vaticano frente al aborto constituye sólo una de muchas opiniones católicas ortodoxas sobre el tema.


El cabildeo vociferante por parte de los conservadores anti-aborto a menudo opaca una fuerte tendencia basada en la fe que apoya el acceso legal al aborto.
Muchos países identificados como predominantemente católicos han adoptado legislación que privilegia los derechos de las mujeres a la salud y a la toma de decisiones. Bélgica, Francia e Italia, con una amplia población católica, permiten el aborto a solicitud de la mujer. En Polonia, a pesar de la feroz oposición al aborto de parte de la Iglesia Católica polaca, el aborto es legal cuando se trata de proteger la vida y la salud física de la mujer, y en casos de violación, incesto o malformación fetal. http://estaticos03.cache.el-mundo.net/elmundo/imagenes/2010/03/09/1268139280_0.jpg

EL ISLAM
Dentro del Islam diferentes escuelas de pensamiento prevén pautas diversas respecto del aborto, que van desde permitirlo sin condiciones para los embarazos menores a 120 días, hasta prohibir absolutamente su práctica. Estas ordenanzas están basadas en distintas interpretaciones del momento en el cual un feto es considerado un ser humano, o “adquiere alma”. Una vez asumido que el feto adquiere alma, todas las escuelas del Islam prohíben el aborto, aunque muchas admiten excepciones en los casos en que el embarazo pone en riesgo la vida de madre o de un lactante, o en casos de malformación fetal.
Declaraciones recientes hechas por teóricos del Islam apoyan el aborto en determinadas circunstancias incluso en países donde generalmente está prohibido.

Varios países predominantemente musulmanes, como Túnez y Turquía, han tomado acciones para proteger la salud de las mujeres, adoptando leyes permisivas en materia de aborto. Bangladesh, además, permite la “regulación de la menstruación” durante las primeras ocho semanas de embarazo. En países mayoritariamente musulmanes donde el aborto está severamente restringido o prohibido, las prácticas de las mujeres indican, no obstante, que el aborto es una realidad social. En Indonesia, donde el aborto es ilegal, excepto para salvar la vida de la mujer, dos millones de mujeres se someten a un aborto anualmente.



EL HINDUISMO
Estudiosos del Hinduismo han señalado que el concepto hindú dharma, que se refiere a la ley natural, es incompatible con una postura absolutista contra el aborto, ya que dharma se caracteriza por el cambio, la adaptabilidad y la sensibilidad frente al contexto y frente al individuo. Cuando una mujer experimenta un dilema moral frente a la opción de un aborto, el dharma le permite considerar su decisión a la luz de las exigencias de la situación y de su propia conciencia.
La tradición hindú no ha conferido al feto mayor importancia que a la vida de la mujer, a pesar del alto valor que da a la vida del feto. Antiguos textos hindúes, incluidos tratados médicos, admiten la práctica del aborto en casos en que el embarazo ponga en riesgo de lesión grave o de muerte a la madre, o en casos de malformación fetal donde las probabilidades de un parto normal son mínimas.
EL BUDISMO
Teóricos del Budismo apoyan la libertad de las mujeres de optar por un aborto en determinadas circunstancias. La doctrina budista tailandesa del kamma, por ejemplo, enfatiza que la intención del individuo detrás de cada uno de sus actos juega un rol relevante al momento de evaluar su moralidad, incluso más que el acto mismo. Es así que, en el contexto del aborto, interrumpir un embarazo a favor de la vida o salud de la mujer, o en casos de violación, no sería considerado necesariamente un acto inmoral.
La flexibilidad del Budismo frente al tema del aborto se ve reflejada en la legislación al respecto en Camboya y Tailandia, países donde el Budismo es la religión oficial.

EL JUDAÍSMO
Al revisar el punto de vista de la iglesia judía respecto del aborto, los estudiosos han enfatizado que el bienestar de la mujer es un factor central en la ley y la tradición judías. Autoridades rabínicas, en sus enseñanzas respecto del tema, han permitido el aborto basado en la salud física y mental de la mujer. Además, todos los credos judíos coinciden en que el aborto es un deber religioso cuando la vida de una mujer embarazada está en peligro.
Israel, el único país oficialmente judío en el mundo, permite el aborto por diversas razones. En dicho país, puede recurrirse a un aborto legal cuando el embarazo amenaza la vida o la salud física o mental de una mujer; cuando la mujer embarazada es menor de 17 años o mayor de 40; cuando el embarazo es el resultado de un acto criminal (violación), cuando ha habido incesto o relaciones extra-maritales, o si hay probabilidad de malformación fetal.
El problema del aborto en China

El Gobierno de China, el país más poblado del mundo, con 1,3 billones de personas, impuso su política de restricción de la natalidad en 1979.

Los métodos usados causan horror y pena: los ciudadanos, aterrorizados de ser descubiertos por el gobierno, abandonan y matan a sus propios hijos.3

Oficialmente, el gobierno condena el uso de la fuerza o crueldad para controlar la natalidad. Pero en la práctica, los encargados del control sufren tanta presión para limitar la natalidad que forman “escuadrones de aborto”. Esos escuadrones arrastran a las madres “clandestinamente” embarazadas, y las mantienen en la cárcel hasta que se someten al aborto.

Ya hubo madres que fueron ejecutadas por rehusarse a abortar. Otras familias recibieron penas de 10 mil yenes (siete veces el salario anual de un campesino), esterilización compulsiva y confiscación de propiedades.
Los niños que nacen en esta situación no reciben instrucción escolar, ni cuidados médicos, ni ningún otro beneficio social.

Muchos padres venden a sus hijos a otros matrimonios, para escapar del castigo del gobierno chino.

Las niñas son las mayores víctimas de la presión intolerable para limitar la familia. En la China rural, donde vive el 80% de la población, muchos campesinos opinan que sólo los varones pueden llevar adelante la familia, y consideran que sería una gran deshonra para sus ancestros no tener un heredero masculino.
Normalmente, las niñas continúan viviendo con la familia después del casamiento, y son consideradas una “inversión perdida”.

En las regiones rurales se permite un segundo hijo o hija, pero cuando el segundo hijo es otra mujer, representa un desastre.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, el 97,5% de los bebés abortados son niñas. Se cree que muchas son vendidas a parejas infértiles para que las autoridades no tomen conocimiento.

El resultado es un desequilibrio entre la población masculina y femenina. Millones de hombres no consiguen encontrar una esposa. Ya existe el tráfico de mujeres. En algunos lugares hay 6 hombres para cada mujer.

El embarazo como reclamo publicitario.

La imagen de la mujer embaraza ha evolucionado hasta el punto de que el embarazo ha pasado de ser algo “oculto” a ser exhibido y portada de revistas, como transgresión e icono erótico. Esto no solo se ve en los personajes conocidos sino en la vida cotidiana de las personas, esta al orden del día.

“El estado de embarazo de una mujer es precisamente el mejor realce de su feminidad, pues es cuando se esta formando una vez más el gran milagro de la vida que solo en ellas se puede realizar. Los islamistas no entienden de ese milagro que es el que se realizó cuando ellos nacieron y es por eso que no saben lo que es el valor y respeto a la vida.”e:\trabajo maternidad\nueva carpeta\ser madres en diferentes culturas\untitled1.bmp

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“Nunca antes había ocurrido en un país musulmán una mujer posando desnuda y embarazada en la portada de una revista en marruecos. Se rompe así un tabú de siglos.”

Reflexiones sobre la maternidad.

A las mujeres desde niñas se les ha preparado para la maternidad, porque se parte de que el cuerpo de está naturalmente hecho para ello por sus características sexuales y biológicas: tienen además de una vulva, ovarios, útero, matriz y senos que permiten la concepción, la gestación, el parto y la lactancia. Pero si lo analizamos bien, todo este proceso representa un período muy pequeño, con relación a cómo se nos encarga por el resto de la vida velar por quienes hemos parido, aunque ya estén en edad adulta y hasta tengan más energía que nosotras.

Ejercen poderes sobre quienes dependen de ellas, es decir los niños, las niñas, las y los adultos mayores, los y las jóvenes y los hombres que tengan a su cargo, ya que realizan las acciones de cuidar, nutrir, formar, educar, curar. Son poderes también subalternos, porque son delegados y circunscritos a situaciones muy específicas de lo doméstico. Están circunscritos al poder del padre, del macho, ya sea como presencia física o como símbolo cuando este no convive con la madre en el mismo espacio.

Esta situación hace que, a pesar de ser la maternidad una de las esferas más importantes de la vida de las mujeres, también esté sujeta a la valoración y evaluación que hagan otros de ella. Por ello la maternidad se tiende a vivir desde dos formas que se alternan o se acompañan: una, como realización personal concreta y vicaria a la vez, ya sea porque se cumple con lo esperado o porque efectivamente se crea un vínculo especial en el proceso de la crianza y más allá de esta; y otro, como una situación de una gran responsabilidad cargada de tareas interminables, miedos a fallar, culpas por no cumplir con lo esperado, incertidumbre, esperanzas y otros sentimientos más o menos felices que la acompañen.

Es por todo esto, que vale la pena repensar la maternidad que hasta el momento hemos conocido y recuperar todo aquello que consideremos que haya fortalecido a las mujeres en relación con ésta, ya fuera en calidad de hijas o en nuestro papel de madres. Pero también detenernos a buscar otras vías para hacer de la maternidad ya no un hecho que se consuma cada día como una obligación eterna, sino como un vínculo en el que si bien nos corresponden responsabilidades, no son todas las responsabilidades, pues estas también pueden y deben ser repartidas entre madre, padre, hijas, hijos y otras personas que participen en el desarrollo de la crianza y en el proceso que implica sostener y consolidar todas estas relaciones.

Bibliografías

http://www.entretodas.net/2005/05/16/china-la-politica-del-hijo-unico-el-reportaje-de-abigail-haworth/

http://www.nosotrasenred.org/aborto/abortoyreligion.html

http://www.rie.cl/?a=30038-cómo afecta la llegada de hijos a la pareja.hmtl

http://html.rincondelvago.com/maternidad.html



www.guiainfantil.com/.../la-maternidad-el-mejor-trofeo-para-muchas-mujeres.html



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