Las canciones de la guerra civil no son simples composiciones musicales, representan la otra lucha de dos bandos irreconciliables, la lucha de las palabras



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Las canciones de la guerra civil no son simples composiciones musicales, representan la otra lucha de dos bandos irreconciliables, la lucha de las palabras. En esta sección conoceremos las letras de algunos de los principales himnos y canciones que fueron cantados por combatientes de uno u otro bando durante el periodo bélico.

MARCHA TRIUNFAL
A LAS BARRICADAS

Este himno anarquista tiene una gloriosa historia revolucionaria y es,al mismo tiempo, una de las canciones más populares de las clases trabajadoras de Polonia, la Unión Soviética y la Alemania antifascista, por las cuales es conocido con el título de "Varchavianka". Su autor lo compuso en la cárcel en 1884. (Carlos Palacio, "Colección de Canciones de Lucha")

La "Varchavianka", "Warschawjanka" o "Varsoviana" fue compuesta, en 1883, por el poeta polaco Waclaw Swiecicki, cuando estaba encerrado en una prisión de Varsovia, en un momento en que el movimiento obrero polaco sostenia duras luchas reivindicativas y peleaba contra la ocupación rusa. La canción se basó en un tema popular polaco (otras versiones apuntan a "La Marcha de los Zuavos" o "Les Hussards de Bercheny"). Se cantó, por vez primera, en la manifestacion obrera del 2 de marzo de 1885 en Varsovia y se popularizó y versioneo en toda Europa por la solidaridad del movimiento obrero con Polonia.



Con el nombre "Marcha triunfal" y subtitulo "¡A las barricadas!", se publicó la partitura, en noviembre de 1933, en el suplemento de la revista "Tierra y Libertad" de Barcelona. Los arreglos musicales para coro mixto los hizo Ángel Miret y la adaptación de la letra al español Valeriano Orobón Fernández. Junto a la letra se señalaba que esta canción, de carácter sindicalista, la habían traído a España unos anarcosindicalistas alemanes y se había ya hecho popular, sobre todo entre los jóvenes, sustituyendo a la tradicional canción anarquista española "Hijos del pueblo".
A LAS BARRICADAS
Negras tormentas agitan los aires
nubes oscuras nos impiden ver,
aunque nos espere el dolor y la muerte,
contra el enemigo nos llama el deber.
El bien más preciado es la libertad
hay que defenderla con fe y valor,
alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación
alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación.
En pie pueblo obrero, a la batalla
hay que derrocar a la reacción.
¡A las barricadas, a las barricadas,
por el triunfo de la Confederación!
¡A las barricadas, a las barricadas,
por el triunfo de la Confederación!
EN LA PLAZA DE MI PUEBLO

Procedentes de los distintos cancioneros que conocía o recogidas por él mismo, García Lorca había armonizado para piano varias canciones populares españolas, que interpretaba en muy diversas ocasiones. Diez de estas canciones fueron grabadas para la firma La Voz de su Amo y editadas en discos gramofónicos. El propio García Lorca interpretó el piano en este registro, acompañando a La Argentinita (Encarnación López Júlvez); que cantó y tocó los palillos. El acompañamiento instrumental se reduce al piano y los palillos, más algún taconeo, excepto en Anda jaleo, que hay acompañamiento de orquesta. Esta grabación, de la que no quedó más soporte que los propios discos, por estar realizada antes de la era del magnetófono, es el documento sonoro más personal que se ha conservado del genial poeta granadino.
Los discos de gramófono, de un diámetro de 25 cm. y de 78 revoluciones por minuto, contenían un tema por cada cara, y salieron cinco, lo que totalizaba diez canciones: "Zorongo gitano", "
Los cuatro muleros", "Anda jaleo", "En el Café de Chinitas", "Las tres Hojas", "Los mozos de Monleón", "Romance de los Pelegrinitos", "Nana de Sevilla", "Sevillanas del siglo XVIII" y "Las morillas de Jaén".
Los discos se pusieron a la venta a lo largo del año 1931 y tuvieron una gran aceptación. Las canciones, todas de origen tradicional, alcanzaron con esta versión una popularidad extraordinaria. A partir de este momento, La Argentinita las convirtió en piezas fundamentales de su repertorio y las difundió no sólo por los escenarios españoles, sino también por los de Europa y América. García Lorca también las incluyó en sus montajes teatrales y las interpretó en privado y en público, tanto solo como acompañando a La Argentinita o a otras cantantes.
Las versiones que contienen de estas canciones no sólo son las que podemos considerar genuinas de estos dos artistas únicos, sino también las que se popularizaron hasta convertirse en piezas claves del cancionero popular español de la República y de la Guerra Civil. Sobre todo en el bando republicano, fueron muy utilizadas algunas de las melodías, como las de "Anda Jaleo" y "Los Cuatro muleros", pero con textos alusivos a la contienda.
En la postguerra, proscrita toda la obra de Federico García Lorca, estos discos desaparecieron prácticamente de la circulación. Los vencedores iban a demostrar que con el asesinato de Viznar, uno de los más significativos y brutales atentados que se hayan cometido contra la libertad personal y de creación artística, se buscaba algo más que la desaparición física del poeta; también se perseguía la aniquilación total de su obra.
("La Argentinita", García Lorca y las Canciones Populares Antiguas por Pedro Vaquero)

"El Café de Chinitas" es una antigua petenera malagueña que cuenta una anécdota del famoso torero gaditano Francisco Montes Reina 'Paquiro" (1805-1851) en pleno siglo XIX en el Café de Chinitas, prestigioso local de cante flamenco. Un "germano" (delincuente de baja estofa) lo desafía a pelear; se citan en la calle; pero el matón no comparece.


EN LA PLAZA DE MI PUEBLO
En la plaza de mi pueblo
dijo el jornalero al amo
"Nuestros hijos nacerán
con el puño levantado".
Esta tierra que no es mía
esta tierra que es del amo
la riego con mi sudor
la trabajo con mis manos.
Pero dime, compañero,
si estas tierras son del amo
¿por qué nunca lo hemos visto
trabajando en el arado?
Con mi arado abro los surcos
con mi arado escribo yo
páginas sobre la tierra
de miseria y de sudor.

TRAGALA

Esta canción es de la época de la revolución de 1820, parece ser que se empezó a cantar en Cádiz, donde nació la constitución de 1812 y se extendió paralelamente al Himno de Riego. El propio General Rafael de Riego ordenó, al entrar en Madrid, que se difundiera esta composición. Toda ella es una sátira contra Fernando VII y sus seguidores. Fue tan popular, que hasta el mismo Fernando tuvo que prohibirla, sin que ello fuese motivo para que se dejase de cantar con la misma vehemencia y entusiasmo.


El Trágala, con diferentes letras, se cantó también durante la II República y la guerra civil. Presentamos dos versiones de la letra; la primera la recopiló Carlos Palacio para el libro Cantos de Lucha, la segunda se grabó durante la guerra.


TRAGALA

Desde los niños


hasta los viejos,
todos repiten:
Trágala, perro...

Trágala, dicen


a los camuesos
que antes vivían
del sudor nuestro.
Ya se acabaron
aquellos tiempos.
¡Ea!, Manola,
no hay más remedio.
Trágala, perro...

Acabó el dulce


chocolateo
que antes teníais,
¡oh, reverendos!,
y el ser los solos
casamenteros
y algo más. Cuando
podía serlo.
Trágala, perro...

También se frustran


vuestros proyectos,
necias feotas,
que presumíais
con tanto empeño
aherrojarnos
cual viles siervos.
Trágala, perro...

Cámaras nunca,


en jamas veto:
o ley o muerte
y Viva Riego.
Burlados quedan,
así no menos,
y cabizbajos
los anilleros.
Trágala, perro...


TRAGALA

Tú que no quieres


lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!

Tú de la panza


mísero siervo
que la ley odias
de tus abuelos.
porque en acíbar y lloro ha vuelto
tus gollerías y regodeos

Tú que no quieres


lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!

Busca otros hombres,


otro hemisferio,
busca cuitado
déjanos quietos,
donde no sabe
que a voz en cuello
mientras vivieres
te cantaremos:

Tú que no quieres


lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!

Dicen que el «¡Trágala!»


es insultante
pero no insulta
más que al tunante.
Y mientras dure
esta canalla
no cesaremos
de decir `¡Trágala!'

Tú que no quieres


lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!

¡Trágala, trágala,


trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!

EL PASO DEL EBRO - AY, CARMELA
VIVA LA 15ª BRIGADA

¡Ay, Carmela! era una canción popular del siglo XIX, que cantaban los guerrilleros españoles que luchaban contra las tropas de Napoleón en 1808. En el transcurso de los años su letra se adaptó a las circunstancias sociales y políticas. En la guerra civil se cantó con diversas versiones y se la conoce con distintos títulos. Las dos versiones que presentamos hacen mención a la batalla del Ebro y a la XV Brigada Internacional.



La salida al mar de los franquistas había dejado en Cataluña un importante núcleo de las fuerzas más combativas del Ejército republicano. Con ellas fue creado el famoso «Ejército del Ebro».
Los franquistas iniciaron a comienzos de junio una ofensiva sobre Levante. El 16 de junio entraron en Castellón. Tres días antes, el Gobierno francés había dado otra prueba de su enemistad a la República española con el cierre total de la frontera franco-española.
Cada vez más acuciados por sus valedores extranjeros, los franquistas reanudaron su ataque en Levante. El 14 de julio nueve divisiones enemigas se dirigieron contra Valencia y Sagunto y, simultáneamente, otras fuerzas fascistas iniciaron un ataque sobre Almadén. Pero, en esa segunda mitad de julio, cuando la situación en la zona Centro-Sur había llegado a un punto de máxima gravedad, las fuerzas republicanas bajo la dirección de los camaradas Modesto y Líster, secundados por los comisarios políticos que, como los comunistas Santiago Álvarez, Luis Delage, Matas, Farré y otros realizaron un gran trabajo político, pasaron el Ebro entre Mequinenza y Amposta e iniciaron así la más dura y prolongada de las batallas de la guerra.
En ella se cubrió de gloria el Ejército del Ebro, los efectivos del cual no llegaban a la décima parte de los del Ejército Popular. El retuvo durante 113 días a la fundamental masa de maniobra del Ejército enemigo, constituida por no menos de 13 divisiones, todos los tanques, la mayor parte de la artillería y la casi totalidad de la aviación. Más de 1.300 aviones fascistas extranjeros participaron en la batalla.
Entusiasmado el pueblo por el paso del Ebro realizado por su Ejército, por el Ejército Popular, al que los capituladores daban ya por no existente, manifestaba su alegría y su emoción en canciones que resonaban en los frentes y en la retaguardia.
(Historia del Partido Comunista de España - París 1960)

La XV Brigada fue formada en Albacete el 9 de febrero de 1937. La formaban los batallones 8 de febrero, Dimitrov y Británico. Poco después llegaron los norteamericanos, el último contingente en aparecer, pero no por el ello el menor, con su aportación de cerca de 3000 hombres, un tercio de los cuales dejarían la tierra de España como mortaja. Se agruparon en el Batallón Abraham Lincoln y estuvo en ciernes la creación de un Batallón Washington. Cuando llegaron los canadienses se les integró en el Batallón Mackenzie-Papineau. Con los americanos del Lincoln también fue integrado el numeroso contingente de cubanos que habían llegado a España, aunque ya había cubanos luchando desde la batalla de Madrid, entre los que cabe citar al poeta Pablo de la Torriente Brau, muerto en Majadahonda (frente de Madrid) en noviembre de 1936. El primer contingente de norteamericanos en llegar a España estaba constituido por 96 hombres que abandonaron Nueva York en el SS Normandie, y llegaron a España el día de Año Nuevo. Para entonces la frontera franco-española se había cerrado, siguiendo los acuerdos del Comité de No-Intervención, con lo que los hombres tenían que pasar a España con la ayuda de guías tras una agotadora travesía por el Pirineo desde Perpignan, hasta llegar a Figueras. Allí recibían unos días de instrucción, hasta que quedaba preparado el convoy que, tras varias jornadas de viaje en tren, les llevaría a Albacete y desde allí a Tarazona de la Mancha y Madrigueras, o a Villanueva de la Jara, en la provincia de Cuenca. http://www.harryfisher.net/sp/a1.html
AY CARMELA
El Ejército del Ebro,
rumba la rumba la rumba la.
El Ejército del Ebro,
rumba la rumba la rumba la
una noche el río pasó,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
una noche el río pasó,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Y a las tropas invasoras,
rumba la rumba la rumba la.
Y a las tropas invasoras,
rumba la rumba la rumba la
buena paliza les dio,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
buena paliza les dio,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
El furor de los traidores,
rumba la rumba la rumba la.
El furor de los traidores,
rumba la rumba la rumba la
lo descarga su aviación,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
lo descarga su aviación,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Pero nada pueden bombas,
rumba la rumba la rumba la.
Pero nada pueden bombas,
rumba la rumba la rumba la
donde sobra corazón,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
donde sobra corazón,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Contraataques muy rabiosos,
rumba la rumba la rumba la.
Contraataques muy rabiosos,
rumba la rumba la rumba la
deberemos resistir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
deberemos resistir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Pero igual que combatimos,
rumba la rumba la rumba la.
Pero igual que combatimos,
rumba la rumba la rumba la
prometemos combatir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
prometemos combatir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

HIMNO DE RIEGO

El siglo XIX es, en España, el siglo de los himnos. Ya en 1808 aparece el Himno de la Victoria, con letra del poeta Arriaza y música de Fernando Sor. En 1809 se impone el titulado Los defensores de la Patria y año tras año se van subrayando los diversos acontecimientos históricos con otros himnos, de los que se recuerdan: A las víctimas del dos de mayo, con letra de Juan Nicasio Gallego y música de Rodríguez Ledesma; A la entrada del Duque de la Victoria a Cádiz; Al pendón morado; Al restablecimiento de la Constitución, etc. Existió también, y fue muy popular, el Trágala, con el que los liberales zaherían a sus adversarios absolutistas y que tomó su nombre del estribillo: "Trágala, trágala, tú servilón" y que ha dado lugar a un sustantivo registrado en el Diccionario de la Real Academia Española. Otro, la Marcha de Cádiz, se convirtió en himno popular durante la guerra de Cuba y no son pocos los que habrán oído el Gloria a España, de Clavé.
Entre los himnos regionales, los más difundidos son el Guernikako arbola, del versolari Iparaguirre, Els segador y el himno gallego de Pondal.
Pero de todos estos himnos, nacidos la mayoría de ellos en los azarosos días del absolutismo y por tanto invocaciones a la libertad perdida, el de Riego, a Riego, como escribieron sus autores, es el que ha tenido mayor fortuna. Tanta que muy pronto, el 7 de abril de 1822, fue declarado oficialmente himno nacional. Himno que no sólo entonaron los liberales y luego los republicanos, sino también el propio Fernando VII, desde uno de los balcones del Palacio Real de Madrid ante un enfervorecida multitud.
Así mismo, el Himno de Riego fue proclamado himno y marcha oficial de la Segunda República española, a pesar de ciertas resistencias que consideraban su música ramplona y poco adaptada las circunstancias. Por ello, la noche del 27 de abril de 1931 se dio a conocer en el Ateneo madrileño una composición con letra de Antonio Machado y música de Oscar Esplá, dos hombres prestigiosos, con el fin de que fuera declarado himno nacional. La interpretaron ante la presencia de Don Manuel Azaña, ateneísta de pro y futuro presidente de la República, la entonces famosa cantante Laura Nieto y la prestigiosa Banda Real del Cuerpo de Alarbaderos, ya suprimida y cuyos maestros vestían el clásico esmoquin.
Al día siguiente del estreno, el diario El Sol, de tan destacada influencia, opinó que "si se desecha el actual himno (se refería a la Marcha Real) no debe ser aceptado ninguno de los conocidos hasta ahora, pues son muy malos. El que ayer ejecutó la Banda de Alarbaderos, convertida en banda republicana, original del maestro Esplá, es una pieza poco inspirada, basada en la opereta El desfile del amor".
La realidad es que este nuevo himno carecía de esa solemnidad marcial y de esa garra popular y cierta pegadiza sonoridad que debe tener toda composición que aspire a convertirse en himno de una colectividad. Por ello, y gracias a la insistencia de Azaña, que se consideró heredero de los liberales del siglo XIX, el himno de Riego fue proclamado oficialmente himno de la República española. Así, y por dos períodos liberales y progresistas, ha sido el himno de todos los españoles. "El Himno de Riego -escribió Pío Baroja-, no cuajó en la segunda república porque carecía de relación, exacta o aproximada, con ella. El himno, decía, es callejero y saltarín; la República fue sesuda y jurídica. La República no era heredera de los hijos del liberalismo; Mina, Riego, el Empecinado, sino más bien obra de los hijos espirituales de Salmerón, Pi y Margall y Ruiz Zorrilla." El novelista vasco atribuye este fracaso a la letra. Los liberales, escribe, no supieron adaptar las palabras a cada momento histórico y pecaron de académicos o de ramplones y llega a sentenciar: "Hay que reconocer que oficialmente y popularmente, no tiene letra".
Sin embargo, el Himno de Riego tuvo letra desde su nacimiento en febrero de 1820, y fue adaptando muchas más a lo largo del tiempo. Su primer autor fue el compañero de Riego y figura relevante a lo largo del siglo XIX, Evaristo San Miguel. Asturiano como Riego, liberal y escritor, tenía como el autor del levantamiento en Las Cabezas de San Juan, alma ardiente y un espíritu exaltado.
Esta letra que ha llegado hasta nosotros, se encuentra recogida en el opúsculo que "el ciudadano Mariano Cabreriza dedica al ciudadano Riego y a los valientes que han seguido sus huellas", donde se recopilan una colección de canciones patrióticas de la época.
Existía otra letra de Alcalá Galiano que decía:"Patriotas guerreros/blandió los aceros". Según la maliciosa suposición de este último, a Riego no le gustó este texto porque su nombre no se mencionaba expresamente. En 1836 se escribió una nueva letra titulada La moderación: "Que mueran los que claman/por la moderación/ para atacar los fueros/ de la Constitución".
Muchos años después, ya en vida de Baroja, un diario donostiarra reprodujo como auténtica la letra anticlerical que todos conocemos: "Si los curas y frailes supieran/ la paliza que van a llevar/ subirían al coro cantando/ libertad, libertad, libertad".
Muy distinto es el caso del autor o los autores de la música. La mayoría de los historiadores, siguiendo a Mesonero Romanos, da como autor a don José María de Reart y Copons, militar heroico que había servido en el Ejército español y perdió una pierna durante la guerra de la Independencia. Había nacido en Peronan en 1784 y muerto en Madrid en 1857. Parece ser que se sentía asombrado del éxito de su contradanza. Pero se ha atribuido a otros muchos autores. Así, Grimaldi, en la revista El Averiguador, de 1871, la atribuía al profesor don Manuel Varo, que la compuso en Morón y que era músico mayor de la charanga de la caballería que Riego llevaba en su columna.
Otra atribución de esta popular musiquilla aparece en la Historia de la Revolución española desde la Guerra de la Independencia hasta la Revolución de Sagunto, que dejó inconclusa Blasco Ibáñez. Aquí se dice que el autor musical del Himno fue un tal Gomis. Debe referirse con seguridad a José Melchor Gomis, músico mayor del regimiento de Barcelona y autor de óperas, que se trasladó a Madrid en 1820 como director de músicos de la Guardia Real.
Pero lo cierto es que el tal Gomis fue sencillamente el adaptador del himno para banda. Su autoría, en cambio, está clara en la ópera Riego en Sevilla, que fue repuesta en Barcelona en 1854. Pero no queda ahí la cosa. Adolfo Salazar, en su libro Los grandes compositores, dice que "entre los papeles inéditos de Barbieri se encuentra una carta en la que se da como autor del Himno de Riego a un tal don Antonio Hech, músico mayor del regimiento de Granada". El señor Hech, de origen suizo y llegado a España cuando la Guerra de la Independencia, habría escrito el himno en 1822, por lo cual recibió una recompensa de las Cortes que se trocó después en persecuciones. La proposición presentada a las Cortes en abril de 1822, para que se declarara oficial el Himno, no menciona a su autor. El acta dice que se trata de una marcha verdaderamente española.
Por si todo esto fuera poco, don José María Sans Puig, en un trabajo titulado Riego, un mito liberal, aparecido en Historia y Vida, añade que también al Himno se le da un origen anónimo. "Quien presencie las fiestas patronales de los pueblos del hermoso valle de Benasque, podría oír una típica y alegre danza popular llamada ball de Benás", cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. A esta música le acompaña el seco e insistente repiqueteo de unas castañuelas de madera de haya de gran tamaño.
Lo curioso es que cuando en el verano de 1939, los del valle de Benasque intentaron danzar su tipiquilla musiquilla, las autoridades franquistas se lo prohibieron, ya que les pareció totalmente el republicano Himno de Riego. Los del valle manifestaron entonces que ellos nunca bailaron el popular Himno, sino que, por el contrario, fue el famoso general asturiano el que había copiado y adaptado su música para servir a la revolución liberal.
¿Qué hay de cierto en toda esta historia? Nunca lo sabremos. Pero lo que hoy nos interesa comprobar es la pervivencia y popularidad del llamado Himno de Riego, que a pesar de su persecución en diferentes periodos de la historia reciente de España sigue conservando ese tonillo liberal y callejero, al que muchos españoles somos tan aficionados. Porque algo tendrá esa controvertida contradanza cuando, como a Homero y Cervantes, se la disputan tantos y tan variados músicos.

HIMNO DE RIEGO
Serenos y alegres
valientes y osados
cantemos soldados
el himno a la lid.
De nuestros acentos
el orbe se admire
y en nosotros mire
los hijos del Cid.
Soldados la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella
vencer o morir.
El mundo vio nunca
más noble osadia,
ni vió nunca un día
más grande el valor,
que aquel que, inflamados,
nos vimos del fuego
excitar a Riego
de Patria el amor.
Soldados la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella
vencer o morir.
La trompa guerrera
sus ecos da al viento,
horror al sediento,
ya ruge el cañon
a Marte, sañudo,
la audacia provoca
y el ingenio invoca
de nuestra nación.
Soldados la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella
vencer o morir.
SI ME QUIERES ESCRIBIR
YA SABES MI PARADERO

Esta canción alcanzó enorme popularidad en nuestra guerra. Es conocida por los títulos "Si me quieres escribir", "Ya sabes mi paradero" o "El frente de Gandesa". Como en todas las adaptaciones populares hay diferentes textos para esta melodía, que se cantó en los dos bandos, y que varían según el escenario del combate y sus protagonistas. Tiene su origen en una canción que se cantó durante la guerra de Africa de 1920.


SI ME QUIERES ESCRIBIR
Los moros que trajo Franco
en Madrid quieren entrar
mientras queden milicianos
los moros no pasarán.
Si me quieres escribir
ya sabes mi paradero
Tercera Brigada Mixta
primera línea de fuego.
Aunque me tiren el puente
y también la pasarela
me verás pasar el Ebro
en un barquito de vela.
Diez mil veces que los tiren
diez mil veces los haremos
tenemos cabeza dura
los del Cuerpo de Ingenieros.
En el Ebro se han hundido
las banderas italianas
y en los puentes solo quedan
las que son republicanas.

LA INTERNACIONAL
Arriba, parias de la Tierra.
En pie, famélica legión.
Atruena la razón en marcha,
es el fin de la opresión.
Del pasado hay que hacer añicos,
legión esclava en pie a vencer,
el mundo va a cambiar de base,
los nada de hoy todo han de ser.
Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.
Ni en dioses, reyes ni tribunos,
está el supremo salvador.
Nosotros mismos realicemos
el esfuerzo redentor.
Para hacer que el tirano caiga
y el mundo siervo liberar,
soplemos la potente fragua
que el hombre libre ha de forjar.
Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.
La ley nos burla y el Estado
oprime y sangra al productor.
Nos da derechos irrisorios,
no hay deberes del señor.
Basta ya de tutela odiosa,
que la igualdad ley ha de ser,
no más deberes sin derechos,
ningún derecho sin deber.
Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.
EL QUINTO REGIMIENTO
Con el quinto, quinto, quinto
con el quinto regimiento.
Madre, yo me voy p' al frente
para las líneas de fuego.
Madre, yo me voy p' al frente
para las líneas de fuego.
Anda jaleo, jaleo
suena una ametralladora
y ya empieza el tiroteo
y ya empieza el tiroteo.
Anda jaleo, jaleo
suena una ametralladora
y ya empieza el tiroteo
y ya empieza el tiroteo.

JARAMA SONG

VERSIÓN ORIGINAL

TRADUCCIÓN

There´s a valley in Spain called Jarama
it´s a place that we all know so well
It was there that we gave of our manhood
and there that our brave comrades fell
We are proud of the Lincoln Battalion
and the fight for Madrid that we made
Where we fought like true sons of the people
as a part of the Fifteen Brigade
Now we´re background this valley of sorrows
and its Madrid we´ll never forget
so before we continue this reunion
let us stand to our glorius dead

Hay un valle en España llamado Jarama
es un lugar que todos conocemos bien
Fue allí donde dimos nuestra hombría
y donde cayeron nuestros valientes camaradas
Estamos orgullosos del Batallón Lincoln
y de la lucha que hicimos por Madrid
Allí caímos como vosotros, hijos del pueblo,
como parte de la Brigada Quince
Ahora estamos lejos de aquel valle de dolor
pero lo que nunca olvidaremos es Madrid
así que antes de que continuemos esta reunión
pongámonos en pie por nuestros gloriosos muertos


CANCION DEL FRENTE UNIDO

Texto: Bertold Brecht
Música: Hans Eisler

Y como ser humano


el hombre lo que quiere es su pan
Las habladurías le bastan ya
Porque éstas nada le dan
Pues, un, dos, tres,
Pues, un, dos, tres.
Compañero, en tu lugar!
Porque eres del pueblo afíliate ya
En el Frente Popular.

And just because he’s human


He doesn’t like a pistol to his head
He wants no servants under him
And no boss over his head
So, left, two, three!
So, left, two, three!
To the work that we must do.
March on in the worker´s united front
For you are a worker, too.

Tu es un ouvrier-oui!


Viens avec nous, ami, n’aie pas peur!
Nous allons vers la grande union
de tous les vrais travailleurs!
Marchons au pas,
marchons au pas,
Camarades, vers notre front!
Range-toi dans le front de tous les ouvriers
Avec tous tes frères étrangers.

Und weil der Prolet ein Prolet ist,


Fromm sehr in Kein underer Refrain.
es kahn gib freit unter Arbeiter nur
das Werker Arbeiter sein.
Drum links, zwei, drei,
drum links, zwei, drei,
wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih‘ dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil du auch ein Arbeiter bist.
Drum links zwei, drei,
drum links zwei, drei,
wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih‘ dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil du auch ein Arbeiter bist.

CANCION DEL FRENTE POPULAR
(Adaptación de Félix V. Ramos)

En pie esclavos del mundo
dispuestos al fascismo aniquilar
nuestro esfuerzo fecundo es
la lucha en pro de la paz

Luchad, luchad


con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

Será España la antorcha


que al mundo proletario alumbrará.
En esas llamas rojas
el fascismo se abrasará.

Luchad, luchad


con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

¡Unios, proletarios!


diría a los oprimidos Carlos Marx.
Si viviera el apóstol
gritaría: ¡Unidad!

Luchad, luchad


con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.


EINHEITSFRONTLIED

Texto: Bertold Brecht
Música: Hans Eisler

Und weil der Mensch ein Mensch ist,


drum braucht er was zum Essen, bitte sehr.
Es macht ihn ein Geschwätz nicht satt,
das schafft kein Essen her.

Drum links, zwei, drei!


Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Mensch ein Mensch ist,


drum braucht er auch noch Kleider und Schuh'.
Es macht ihn ein Geschwätz nicht warm
und auch kein Trommeln dazu.

Drum links, zwei, drei!


Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Mensch ein Mensch ist,


drum hat er Stiefel im Gesicht nicht gern,
er will unter sich keine Sklaven sehn
und über sich keinen Herrn.

Drum links, zwei, drei!


Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Prolet ein Prolet ist,


drum wird ihn kein anderer befrein,
es kann die Befreiung der Arbeiter nur
das Werk der Arbeiter sein!

Drum links, zwei, drei!


Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist

COOKHOUSE
EL FOGON DEL CAMPAMENTO

Esta canción es una adaptación de una vieja melodía popular anglo-americana del siglo XIX "There is a happy land". El texto, adaptado por los internacionalistas del Batallón Lincoln, a partir de antiguas canciones de tiempos de guerra que utilizan la misma melodia, como "Old Soldiers Never Die", alude a la falta de comida que padecían los soldados del ejercito republicano en el frente.


COOKHOUSE

There is an old cookhouse


not far away
Where we get sweet damn
all three times a day.
Ham and eggs we never see,
damn all sugar in our tea,
and we are gradually
fading away.

Old soldiers never die,


Never die, never die,
Old soldiers never die
They just fade away.


EL FOGON DEL CAMPAMENTO
(Adaptación: Pi de la Serra y Pere Camps)

No lejos de aquí está el fogón
tres veces al día obtenemos allí una pizca de nada.
Ni huevos, ni jamón.
¡en el té ni una gota de azúcar!

Así nos vamos consumiendo


Los viejos soldados nunca mueren, nunca mueren.
Los viejos soldados nunca mueren,
se consumen.

Las causas que motivaron la instauración del régimen republicano fueron principalmente el agotamiento del sistema político de la Restauración y la incapacidad de la monarquía de asumir sus errores durante la Dictadura. A partir de abril de 1931 quedó claro que el descontento popular iba orientado hacia una respuesta antimonárquica y pro republicana.



La II República española llegó al poder en abril de 1931. En ello tuvo mucho que ver la caída de la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera (29 de enero de 1930) que, apoyada por la monarquía, había tenido un triste final. El rey, Alfonso XIII, estaba más aislado que nunca, la clase obrera lo consideraba el símbolo de la opresión, la clase media no le perdonaba los siete años de dictadura, incluso para la clase dirigente la monarquía ya no representaba una solución de continuidad. El nuevo gobierno presidido por el general Dámaso Berenguer trataba inútilmente de volver a la situación anterior a la Dictadura, pero era imposible. El sistema político de la Restauración estaba agotado, gran parte de la opinión pública estaba ya resueltamente en contra de la monarquía. En el verano de 1930, con el gobierno en plena crisis, se produjo un pacto de unión entre diversos sectores del nuevo republicanismo. El así denominado “Pacto de San Sebastián”, clave en el tránsito de la monarquía a la república y firmado por representantes de las principales fuerzas sociales de izquierdas posibilitó una futura acción conjunta antimonárquica.

Sus principales integrantes fueron:




  • El republicanismo “histórico”, encarnado en la figura de Alejandro Lerroux, fundador del Partido Radical en 1908.

  • La nueva izquierda republicana de Manuel Azaña que junto a Marcelino Domingo y Alvaro Albornoz, representaba los elementos del radical-socialismo.

  • Los socialistas, cuyas principales figuras eran Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos. Fue Prieto quien convenció a los socialistas de que se unieran a las posiciones pro republicanas.

  • El catalanismo de izquierdas con figuras como Carrasco Formiguera, Matías Malliol y Jaume Aiguader.

  • El regionalismo gallego, con Casares Quiroga al frente de la ORGA, partido republicano gallego.

  • El republicanismo moderado con personajes como Niceto Alcalá Zamora o Miguel Maura. Alcalá Zamora sería elegido presidente del comité revolucionario creado con la firma del Pacto de San Sebastián.

Sin embargo, antes de que dicho pacto pudiera plantearse como una verdadera alternativa pacífica al cambio de sistema, los partidarios más acérrimos de la instauración de la República intentaron la vía golpista. Estimulada por diversos círculos militares (la U.M.R. Unión Militar Republicana) la guarnición de Jaca, con el capitán Fermín Galán y el teniente García Hernández al frente se sublevaron contra la monarquía y proclamaron la República. Su principal error estribó en no romper las comunicaciones con Francia, por lo que el gobierno, enterado del levantamiento, pudo tomar las medidas necesarias para sofocarlo. Aislados los rebeldes, fueron hechos prisioneros y sus cabecillas, Galán y García Hernández fueron fusilados. La República había conseguido así a sus mártires.


La represión no acabó aquí pues todos los firmantes del Pacto de San Sebastián fueron encarcelados por lo que su reputación aumentó mucho desde sus celdas. El rey decidió poner a prueba a la opinión pública convocando elecciones municipales para el 12 de abril de 1931. la escasa popularidad de la monarquía quedó patente en la victoria de las candidaturas republicanas en todas las principales ciudades españolas. Los datos oficiales señalaron 29.953 concejales monárquicos frente a 8.855 republicanos pero en aquella época los votos de las ciudades eran los que decidían y éstas habían votado mayoritariamente por la República.


La proclamación de la República fue acogida con euforia por la mayoría de la población. Para estas multitudes la republica representaba la esperanza de una nueva España moderna y más justa. Mientras el país celebraba la proclamación de la República, Alfonso XIII abandonaba palacio rumbo a un exilio voluntario. Antes de marcharse dejó a los españoles esta proclama:


"Las elecciones celebradas el domingo, me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo [...]. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo con quienes las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro, en fraticida guerra civil [...]. Espero conocer la auténtica y adecuada expresión de la conciencia colectiva, y mientras habla la nación suspendo deliberadamente el ejercicio del poder real y me aparto de España, reconociéndola como única señora de sus destinos."
La república quedó instaurada inmediatamente y a ojos de la opinión mundial pudo considerarse como un maravilloso ejemplo de civismo y madurez política. Su primer jefe de gobierno fue Alcalá Zamora, pero en el nuevo gabinete ya podía identificarse un alto componente de miembros de corte anticlerical o que ejercían profesiones liberales, representantes de la Institución Libre de Enseñanza. Los más destacados ministros de ese primer gobierno republicano eran Miguel Maura (Gobernación), Fernando de los Ríos (Justicia), Casares Quiroga (Marina), Alvaro de Albornoz (Fomento), Marcelino Domingo (Educación) y Manuel Azaña (Guerra).

Nada más formarse este nuevo gobierno la República tuvo su primer problema ante la reaparición del catalanismo político, que debía su fuerza a una combinación de la expansión económica catalana y su renacimiento literario (Jocs Florals). Desde el balcón de la Generalitat su líder, Francesc Macià, proclamó la Republica Catalana. Varios ministros viajaron rápidamente de Madrid a Barcelona para persuadir a Macià de que abandonara su idea y se mostrara favorable a la adopción de un estatuto de autonomía promulgado por las Cortes, a lo que accedió.


Sin embargo, menos de un mes después de la proclamación de la República (11 de mayo de 1931), el anticlericalismo que ésta había desatado se convirtió en violencia callejera. Después de un enfrentamiento entre monárquicos y republicanos el día anterior, los partidarios de la República prendieron fuego a seis iglesias en Madrid. La policía republicana no hizo nada para impedir la quema de los conventos. Manuel Azaña, futuro presidente de la República, dijo ese día: “Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”. Los católicos practicantes no olvidaron ni perdonaron esta actitud de las autoridades, los republicanos por su parte, promulgaron una Ley de Defensa de la República.


El 28 de junio de 1931 se celebraron elecciones con un notable índice de participación que superaba el 70%. El sistema electoral, que primaba las mayorías otorgó un rotundo triunfo al Gobierno provisional formado tras las elecciones de abril y dio el siguiente resultado en escaños:


FORMACIONES CENTRO-IZQ.

ESC.

FORMACIONES CENTRO-DER.

ESC

PSOE

117

PARTIDO RADICAL

93

P. R. RADICAL-SOCIALISTA

59

PARTIDOS MONÁRQUICOS

36

ESQUERRA CATALANA

32

P. REPUBLICANO CONSERVADOR

27

ACCIÓN REPUBLICANA

27

PARTIDO AGRARIO

26

ORGA (Nacionalistas gallegos)

16

VASCONAVARROS

14

AGRUP. AL SERVICIO DE LA REP.

14

LLIGA REGIONALISTA

3

FEDERALES

14

OTROS PARTIDOS CENTRO-DER.

6


Las elecciones dieron la mayoría de los escaños a los socialistas y republicanos, los partidos que pertenecían a la izquierda y al centro. Manuel Azaña, fue elegido nuevo jefe de gobierno.


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