Las Plantas Medicinales Aromáticas y Condimentarias pmac, un gran potencial a medias de ordenar



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Calidad y comercio

En la actualidad la gran mayoría de instituciones y expertos CBI 2002a; CBI 2002b; Srivastiva J. et al 1996; Silva T. 1995; FAO 1995 Memoria-Consulta op. cit., coinciden en señalar que el éxito o el fracaso en la producción, transformación y venta final de PMAC dependen, en gran medida, de su calidad. De acuerdo con Moré P. E. y Colom G. A. 2002, en Cataluña las empresas estarían dispuestas a pagar más por las plantas de calidad aunque con reservas, siempre que la calidad esté garantizada con analíticas y avales y hasta un cierto límite de precio Ahora bien, la calidad depende, a su vez, de innumerables factores, entre otros, del país y región de procedencia, de su clima y de las características de la tierra. También influyen en la calidad del producto los métodos de cultivo utilizados y los de transformación y comercialización.

Existen innumerables organizaciones y foros de carácter internacional y nacional tanto públicas como privadas que tratan sobre normas de producción, estandarización y control de la calidad de las PMAC y de sus transformados. La Organización Internacional de la Normalización ISO establece toda una serie de normas para la menta verde, menta, hojas de laurel, tomillo y hojas de orégano secas. En su gran mayoría los aceites esenciales disponen de normas ISO. La Organización Mundial de la Salud OMS también elaboró en 1991 una Guía que contiene una serie de criterios básicos para la evaluación de la calidad, seguridad y eficacia de las plantas medicinales. Rainforest –Alliance 2002, ha elaborado un documento en el que se recogen más de 100 organismos dedicados a la certificación de los PFNM con criterios múltiples, entre los que se encuentran la seguridad alimentaria, la calidad, o la sostenibilidad ecológica.

Con todo, ninguno de esos organismos internacionales o nacionales pudo establecer, hasta la fecha, criterios de calidad o seguridad con carácter general aceptados y respetados tanto por compradores como por vendedores de PMAC y sus transformados. Evidentemente, la gran mayoría de países establece normas sanitarias de importación especialmente para los aceites esenciales, alcaloides y plantas utilizadas en farmacología, pero, el comercio mundial y en concreto la calidad y seguridad del producto aún se basa en la confianza mutua del productor/comerciante/mayorista/importador-demandante y en los controles que cada uno de ellos pudiese establecer en función de sus propios intereses o necesidades.


Calidad y preferencias de los usuarios: plantas cultivadas o recolectadas

En la actualidad, no es nada fácil conocer en detalle la procedencia de las PMAC, esto es, del total de la demanda qué cantidades tienen su origen en el cultivo y que cantidad tiene su origen en la recolección silvestre. Laird S. A. y Pierce A. R. 2000, en un estudio-encuesta auspiciado por Rainforest Alliance y efectuado a nivel mundial con empresas, dedicadas a la producción y al comercio de PMAC y sus transformados, manifiesta que entre un 60-90% del material procedía del cultivo y el resto de la recolección espontánea, sin embargo, cuando las mismas empresas fueron encuestadas sobre la procedencia de las especies utilizadas, los porcentajes se invirtieron. Según TRAFFIC 1998 op. cit., de las 1.200-1.300 especies de plantas comercializadas, aproximadamente un 90% proceden de la recolección silvestre. El mismo informe estima el volumen de recolección silvestre en Europa en torno a 20.000-30.000 Tn anuales, sin tener en cuenta la recolección efectuada en España. Lange D. 1996, citado por Kuipers S. M. 1995, calcula que entre un 70-90% del material importado por Alemania procede de la recolección silvestre. Para Sheng N. y Shang-An H 1995 op. cit, entre las mil plantas más utilizadas en China, las tres cuartas partes de ellas, son recolectadas de forma silvestre en el bosque.

En páginas anteriores hemos comentado cómo las organizaciones de carácter internacional y muchos expertos proponen el cultivo e incluso la“domesticación” de determinadas plantas silvestres por razones múltiples, entre otras, para mantener unos niveles de producción constates y predecibles y consiguientemente unos ingresos aceptables para los productores, pero también para aminorar las presiones sobre el medio ambiente. Sin embargo, estas propuestas aun no han tenido eco en los entornos rurales. En los países en desarrollo la recolección de PMAC puede ser un medio de subsistencia y en los países desarrollados probablemente es una actividad efectuada a tiempo parcial para mejorar los ingresos familiares. En todo caso, el cultivo se va imponiendo progresivamente tanto en países desarrollados como en países en desarrollo. Hace algunos años, la oferta procedía prácticamente en su totalidad de la recolección silvestre, hoy en día, el cultivo es bastante común en los países desarrollados e incluso en países como Chile, India o Egipto. En algunos casos empresas demandantes y transformadoras de PMAC de países desarrollados encargan la producción en países en desarrollo a fin de poder contar con la regularidad del producto a unos costes de producción más asequibles que en los países desarrollados.

Los usuarios de PMAC aún manifiestan prioridades un tanto variadas respecto de la procedencia del producto, si bien, es cierto que cada vez con mayor asiduidad tienden a inclinarse por el producto cultivado frente al procedente de la recolección silvestre. En el mismo estudio elaborado por Laird S.A. y Pierce A.R. 2002 op. cit., algunas empresas, especialmente en el sector de la herboristería, manifestaron sus preferencias por productos silvestres por entender que estos poseían una calidad superior a los cultivados, sin embargo, un buen número de empresas, especialmente las relacionadas con el sector fitoterapia manifestó su preferencia por el producto cultivado y ello no sólo por razones mediambientales sino también por razones de estabilidad del precio, calidad e higiene y capacidad de control del producto. Algunas de las empresas incluso manifestaron haber dejado de comprar productos procedentes de la recolección silvestre.

Para aquellas plantas que sean cultivables, las ventajas del cultivo frente a la recolección silvestre, son varias, entre otras, una cierta regularidad de la oferta, una mayor homogeneidad, limpieza y calidad del producto, precisamente estas son las ventajas que llevan a ciertas empresas a sentirse más cómodas utilizando productos procedentes del cultivo. La regularidad de la oferta a través del cultivo también está sujeta a las variaciones climáticas de la propia agricultura, si bien, dichas variaciones pueden ser amortiguadas en cuanto a la maduración, el secado, la humedad de la planta etc. La homogeneidad y limpieza del producto también puede ser en gran medida controlables a través de la mecanización de los procesos de producción y transformación. Por el contrario, los controles en la producción y transformación de plantas de origen silvestre son difíciles de aplicar. No obstante, el producto silvestre puede en muchos casos presentar niveles aceptables de calidad y de ahí que continúe siendo preferido por determinadas empresas y usuarios. Además, hoy por hoy, algunas plantas sólo se encuentran en el bosque y por tanto la recolección silvestre continuará siendo una fuente de abastecimiento a corto y medio plazo. El problema surge cuando la propia recolección pone en peligro de extinción la especie recolectada como ocurre en algunos casos en la actualidad.
3 Las PMAC y sus transformados en España
La importancia y las tendencias del comercio en España

Como hemos visto en páginas anteriores, España se encuentra entre los 15 primeros importadores/exportadores mundiales de PMAC y sus transformados. El volumen total de las importaciones, para las cuatro partidas analizadas, pasó de 58.207 Tn en el año 1998 a 60.764 Tn en el año 2002. Por el contrario, el valor de las importaciones desciende desde los 248,8 millones de dólares en 1998 hasta los 218,2 millones en el 2002, cuadro 2. La importancia de estos valores comerciales se destacan mejor si se contrasta con el valor comercial de otros productos con los que, tal vez, nos encontramos más familiarizados. En el mismo año 2002, las exportaciones de limones supusieron un valor de 280 millones de dólares y las exportaciones españolas de lechugas y endivias, una de las partidas más importantes de nuestras hortalizas, supusieron 392 millones de dólares.

Las importaciones por partidas y su evolución en los últimos años se recogen en los gráficos 2.1 especias, gráfico 2.2 aceites esenciales, gráfico 2.3 alcaloides y gráfico 2.4 plantas utilizadas en farmacología, perfumería y otras. Cada una de las partidas analizadas ha seguido su propia tendencia, si bien, en casi todas ellas se detecta la evolución y tendencias mundiales. El volumen de importaciones de especias han descendido ligeramente desde 1998 hasta situarse en torno a las 42 mil Tn. en el año 2002 y su valor ha caído considerablemente. Las importaciones de aceites esenciales se han comportado de forma muy similar a las de especias. Por el contrario, las importaciones de alcaloides se han mantenido constantes pero su valor se ha incrementado de forma espectacular pasando de los 40 millones de dólares en 1998 a más de 60 millones en el 2002. Las importaciones de plantas utilizadas en farmacología y otros sectores han descendido tanto en términos de volumen como en valor.

Las exportaciones españolas de PMAC y de sus transformados manifiestan una menor trascendencia que las importaciones tanto en términos de volumen como de valor, pero no por ello dejan de ser importantes. El volumen de exportaciones se incrementó en un 48,0% desde 1998 hasta el año 2002 y su valor pasó de 180,9 millones de dólares a 188,2 millones en el mismo periodo, cuadro 3.

Las exportaciones por partidas y su evolución en los últimos años se recogen en los grafico 3.1 especias, grafico 3.2 aceites esenciales, grafico 3.3 alcaloides y grafico 3.4 plantas utilizadas en farmacología y otras. En este apartado destaca, ante todo, las exportaciones de especias y de plantas porque quiebran las tendencias registradas en el comercio mundial. En ambos apartados el volumen y el valor de las exportaciones nacionales siguen unas tendencias alcistas bastante consistentes, pese a las fluctuaciones y caídas de precios en el mercado mundial. Este comportamiento único puede ser debido a varios factores, entre otros, a una cierta mejora de la calidad del producto exportado o, tal vez, al aumento de las exportaciones de productos ecológicos o, también, al aprovechamiento de ciertos nichos de mercado o a la exportación de productos con la incorporación de un mayor valor añadido. Por el contrario, las exportaciones de aceites esenciales y alcaloides siguen las tendencias mundiales, es decir, el volumen de exportaciones de aceites esenciales se mantiene pero el valor desciende de forma análoga a lo ocurrido en el entorno mundial. Las exportaciones de alcaloides se mantienen y su valor se incrementa de forma considerable.

El cuadro 4 recoge el déficit superávit de las PMAC y de sus transformados en términos de volumen y de valor en el año 2000. El déficit total de 9.200 Tn. y de 29 millones de dólares. Ahora bien, cada una de las partidas tiene su propio comportamiento. En especias existe un déficit de 6.425 Tn pero se genera un superávit de 10,4 millones de dólares. Por el contrario, en alcaloides existe un superávit de casi 400 Tn y un déficit bastante abultado de de 26,2 millones de dólares. En el caso de los aceites esenciales y de las plantas se genera déficit tanto en términos de volumen como de valor.


Producción

En España, como en el resto de los países desarrollados, la producción de PMAC se proyecta como un medio para frenar la desagrarización creciente del campo y fijación de la población, como forma de revalorización del entorno rural y en definitiva como un medio de creación de actividad económica con todo lo que ello pudiese implicar en cuanto a externalidades positivas sobre el medioambiente (protección contra la erosión de la tierra, protección contra los incendios, o estímulo para otras actividades como la apicultura). Incluso el cultivo de PMAC se ha contemplado como alternativa a determinadas producciones agrarias tradicionales y excendentarias como los cereales cuya viabilidad de futuro se ve cada vez más cuestionada con las reformas de la Política Agraria Común PAC. Como veremos más adelante, en la parte dedicada a perspectivas de producción todas estas expectativas han de ser matizadas.

El cuadro 5 recoge la producción de PAMC en el transcurso de los últimos años, un total de 23.101 Tn en 1996, incrementándose a 38.276 Tn en 2001. De ese total, una parte corresponde a la producción de plantas cultivadas y otra parte a la producción de plantas oficinales. En la producción de plantas cultivadas destaca, ante todo, el continuo declive de la producción de azafrán con 2.818 kilos y anís 89 Tn en el año 2001. Por otra parte, se mantiene la producción de lúpulo en torno a las 1.300 Tn, e incluso se mejora ligeramente la producción de pimiento para pimentón, lavanda, lavandín y menta verde, llegando en el año 2001 a las 9.288 Tn, 5.117 Tn 1.122 Tn respectivamente. La partida incluida en otros, también se incrementa. Las plantas oficinales se refieren a la producción espontánea en los montes, esto es, a la recolección silvestre. Durante la última década la cuantía de la recolección silvestre, que tal vez se ejerce como actividad complementaria a otras actividades, exhibe unas fluctuaciones considerables en torno a las 1.000-3.000 Tn. No obstante, esta producción aún constituye una fuente importante de abastecimiento, probablemente destinada, en su gran mayoría, a la destilación en calderas tradicionales para la obtención de esencias.

En términos generales, y de acuerdo con los datos del Anuario de Estadística Agroalimentaria de décadas pasadas, tanto el cultivo como la recolección silvestre exhiben unas tendencias caracterizadas por el inicio de un declive progresivo a mediados-finales de los años 1980, ese declive toca fondo a mediados de los años 1990 y en el último periodo, algunos de los productos, registran una leve recuperación marcada por grandes fluctuaciones anuales. Esa tendencia general hacia el declive se explica, entre otros, por los acontecimientos surgidos en los mercados internacionales y por los cambios acaecidos en la sociedad española.

Entre los acontecimientos de carácter internacional destaca sobre todo la apertura del mercado europea a las exportaciones de terceros países con el consiguiente aumento de la competencia y la traslación de las fluctuaciones y de las caídas de precios mundiales a los precios comunitarios y nacionales. Como hemos comentado anteriormente, esas fluctuaciones y caídas de precios hacen muy difícil la planificación y la obtención de una rentabilidad adecuada para las producciones nacionales y de ahí un crecimiento sostenido del sector. Además hay que tener en cuenta que el cultivo de PMAC no recibe ningún tipo de apoyo de la Política Agraria Común PAC, salvo en casos muy excepcionales como el del lúpulo. El grafico 4 muestra el índice de precios nominales y reales percibidos por los productores de pimiento para pimentón en el periodo 1992-2002.

Los índices de precios nominales fluctúan y se incrementan ligeramente en el periodo considerado, pero los precios reales, una vez deflactados por el índice de precios al consumo, no sólo fluctúan sino que descienden considerablemente haciendo, por tanto, el cultivo de este producto poco atractivo para los agricultores.

Los efectos negativos de los mercados internacionales sobre la producción nacional, se han visto, a su vez, agravados por los cambios acaecidos en la sociedad española, sobre todo, por el proceso de desagrarización rural que sufre España en las dos últimas décadas en las que aproximadamente dos millones de agricultores abandonan el campo contribuyendo así al descenso del cultivo y de la recolección silvestre de PMAC. En el cultivo tradicional y en la recolección silvestre de PMAC no se produjo una capitalización y modernización del sector como en el resto del los sectores agrarios donde las producciones ha seguido, en su gran mayoría, una trayectoria ascendente, pese al proceso de desagrarización. La precios bajos percibidos por los agricultores de PMAC, la falta de apoyo público, el aumento de los costes de producción y en definitiva la falta de innovación en procesos y productos han avocado el sector hacia las dificultades actuales en que se encuentra. Pese a esas dificultades, los niveles de producción actuales aún revisten una gran trascendencia.
El cultivo ecológico

Frente al continuo declive o estancamiento de los cultivos tradicionales y de la recolección silvestre, la extensión dedicada al cultivo ecológico de aromáticas se incrementa de forma extraordinaria pasando de unas 178 hectáreas en 1995 a más de 11 mil hectáreas en 2002 descendiendo a 9 mil hectáreas en el 2003. Es más, un total de 66 industrias de elaboración de empaquetado de plantas ecológicas estaban registradas en el mismo año 2003. Este espectacular aumento de las extensión dedicada a las plantas ecológicas y de empresas dedicadas a su transformación viene propiciado por mucho factores, entre otros, por el aumento en la demanda de PMAC en todos los países desarrollados fruto, a su vez, de los prácticas crecientes de automedicación, del uso de la medicina preventiva, y del envejecimiento de la población. Los consumidores buscan, cada vez con mayor insistencia, la seguridad alimentaria en la calidad del producto, en lo natural, en lo ecológico. Evidentemente las producciones de origen ecológico no encuentran la competencia del mercado internacional con la misma intensidad que las producciones tradicionales, bien procedentes del cultivado o de recolección silvestre y por tanto las primeras gozan de un mayor prestigio y son mejor valoradas. De ahí el aumento de las hectáreas dedicadas al sector ecológico.


La capacidad para crear actividad económica

La actividad económica que se desarrolla en torno a las PMAC es muy variada. Las posibilidades de fijación y creación de puestos de trabajo y valor añadido son muy amplias.



  • Investigación: Tanto las Instituciones Nacionales como las Comunidades Autónomas tienen Proyectos de investigación dedicados a las PMAC.

  • Producción abastecimiento de insumos: según el MAPA en la actualidad hay registrados en torno a unos 190 viveros dedicados a la producción de semillas esquejes plantas relacionadas con el cultivo de PMAC. Evidentemente, el cultivo y la transformación de PMAC requiere de otros insumos, establecimientos dedicados a la producción y abastecimiento de fertilizantes, tratamientos y equipos de mecanización.

  • Producción de plantas: según los datos aportados en los cuadros

  • Transformación primera fase

  • 66 industrias dedicadas a la elaboración de especies aromáticas y medicinales de origen ecológico, MAPA

  • Comercialización/distribución, nivel mayorista:

  • Comercialización/distribución, nivel minorista: Según AFEPADI existen 4.800 herboristerías y la facturación de preparados alimenticios especiales, dietéticos y plantas medicinales facturó en el año 2000 unos 600 millones de euros y el empleo directo podría alcanzar las 25.000 personas.

El abastecimiento de insumos es de por sí muy importante (producción de esquejes, semillas y otros insumos). El mismo cultivo de plantas puede generar unos

niveles de valor añadido muy superiores al de la agricultura tradicional, en parte, todo depende del producto o productos cultivados. Según el Observatorio Europeo Leader 1999, el cultivo de una hectárea de plantas medicinales genera un valor añadido correspondiente a 40 hectáreas de cereales. La transformación de las plantas (secado, primeras fases de transformación en esencias y otros productos, acondicionamiento y envasado) también son tareas que requieren cuantías importantes de mano de obra. A todo ello, hay que añadir la gran trascendencia económica generada por las fases de investigación, las de comercialización y distribución, todas ellas imprescindibles para poder competir en el mercado hoy en día. En el cuadro se presenta un resumen de la actividad económica que puede desarrollarse en torno a las PMAC y algunos de los datos facilitados por varias fuentes.


Perspectivas de la demanda

En los países desarrollados, las preocupaciones por la salud y por el cuidado del cuerpo se han tornado de gran actualidad en los últimos años. Cada vez es más frecuente el interés por conocer la calidad, la procedencia y el contenido de los productos que se consumen. De ahí que exista una tendencia creciente hacia la demanda de productos naturales en detrimento de los productos sintéticos. Las PMAC se utilizan en sectores e industrias múltiples, casi todas ellas en fases de expansión y todas ellas directamente relacionadas con la alimentación, la salud y el cuidado del cuerpo. WHO 2002, manifiesta que, en efecto, las industrias farmacéuticas, alimentarias y de cosmética tratan de reemplazar de forma progresiva productos sintéticos por productos naturales. En la actualidad, las PMAC se encuentran, pues, entre los sectores más populares para satisfacer parte de las nuevas demandas de las sociedades desarrolladas.

Las PMAC en sus diferentes niveles de transformación y presentación ocupan en la actualidad un papel destacado en el escenario de la comercialización y de la distribución. Las farmacias, para-farmacias, herboristerías, supermercados y varios otros lugares muestran grandes parcelas de merchandising dedicadas al sector. Las cifras sobre el consumen de PAMC suelen ser de procedencia muy variada, en todo caso, todos ellas manifiestan la gran trascendencia del sector y tendencias crecientes en el consumo. Un estudio del Gremi D´Herbolaris de Catalunya 2002, manifiesta que el sector de la herboristería facturó 751 millones de euros en el año 2001 y la venta de productos herbodietéticas aumento un 52,8% entre 1997 y 2001. Según ABC Dinero y Salud de marzo de 2001, España ha sido el país de la Unión Europea donde más aumentó la venta de plantas medicinales, hasta un 30% en los dos años anteriores. El ABC Salud de 28 de diciembre de 2002 manifiesta que el 70% de los españoles ha utilizado en algún momento las plantas medicinales para aliviar algún trastorno y el 30% lo hace habitualmente.

La industria farmacéutica es una de las grandes demandantes de PAMC y de sus transformados. Van Seters A.P 1995, manifiesta que en la llamada medicina tradicional más del 25% de las medicinas prescritas en los países de la OCDE contienen productos procedentes de las plantas medicinales y la utilización de contenidos naturales es cada vez más intensiva tanto en la llamada medicina tradicional como en la llamada medicina alternativa (aromaterapia, fitoterapia, homeopatía etc). El mismo autor manifiesta que la industria farmacéutica ha descubierto recientemente los bosques tropicales como una gran fuente para el desarrollo de nuevos medicamentos. A este uso intensivo de productos naturales también debe añadirse el aumento progresivo de la demanda en ambos tipos de productos farmacéuticos, los destinados a la medicina tradicional y los destinados a medicina alternativa. Según IMS 2004, las ventas de productos farmacéuticos aumentan en torno al 8% anual. En España y otros países europeos esos aumentos son incluso superiores, aproximándose al 10-12 anual. En cuanto a la medicina alternativa, PMFARMA 2003, manifiesta que las Especialidades Farmacéuticas no Publicitarias EFP suponen en la actualidad un 8% del mercado farmacéutico total y dentro de ese 8%, las hierbas medicinales suponen un 25%. Según INFITO 2003, la facturación de la fitoterapia en farmacias ha venido creciendo en el último lustro a una media del 10% anual y tiene unas grandes perspectivas de futuro. Además existen, según CBI 2002b, una serie de especies en las que los representantes de la industria farmacéutica, tanto de Europa como de Estados Unidos suelen coincidir en cuanto a su gran su gran trascendencia en el presente y potencial de futuro, entre esas especies se mencionan la equinácea, valeriana, el gin-sen, o la manzanilla.

De forma análoga al sector farmacéutico, el sector de la cosmética también es un gran demandante de PAMC y de sus transformados y esa demanda ha aumentado considerablemente en los últimos años como consecuencia de una mayor utilización de productos naturales en su elaboración. La FAO 1995 Memoria de Consulta op. cit., manifiesta que a comienzos de siglo, los materiales derivados de plantas medicinales constituían alrededor del 99% de ingredientes de productos de perfumería, reduciéndose esa proporción a un 15% en 1950, aumentando posteriormente al 25% aproximadamente, pudiendo llegar al 50% a comienzos del siglo XXI. El mismo aumento del consumo de cosméticos también acelera la demanda de PMAC. La Unión Europea (15) es el mayor productor mundial de productos de cosmética y el consumo sigue aumentando de forma muy considerable. Según CBI 2002c en la Unión Europea las ventas de productos relacionados con el cuidado y aseo personal pasaron de 47.000 millones de euros en 1999 a 52.000 millones en el 2001. Los mayores aumentos en ese año 2001 respecto del 2000 se registraron en Holanda 8,8%, España un 7%, Francia 5,5, Italia 5% y Reino Unido 4,1. Del total de las ventas realizadas en el año 2001 el 10,4% correspondió a España. El mismo estudio CBI 2002c, manifiesta que las ventas de productos naturales de cosmética están creciendo actualmente entre un 8-10% anual y las perspectivas de futuro continúan siendo muy positivas.

En el caso de la industria alimentaria es bien sabido que en la Unión Europea y en general en los países desarrollados los aumentos en la producción vienen condicionados por los escasos aumentos de la población y por la llamada ley de Engels en la que se manifiesta el escaso o nulo incremento en el consumo de alimentos llegado un cierto nivel de renta. Existen, no obstante, numerosos ámbitos en los que la industria alimentaria puede incorporar las PMAC y sus transformados, entre otros, en el aumento de la calidad y de lo natural y en el de una mayor transformación elaboración del producto. Los productos pre-cocinados reemplazan progresivamente a la comida cocinada en casa, fruto de la progresiva incorporación de la mujer al trabajo. Entre los componentes esenciales de las nuevas comidas pre-cocinadas se encuentran los antioxidantes, preservantes, saborizantes y colorantes de origen natural. La CBE 2002a, manifiesta que la industria agroalimentaria cada vez utiliza con más frecuencia condimentos de origen natural en detrimento de los productos sintéticos.

La misma industria de piensos compuestos y en general de alimentación animal se ha encontrado recientemente con la prohibición del uso de numerosos aditivos de origen sintético con los consiguientes efectos negativos sobre la sanidad y producción animal. Según Costa Batllori, P. et al 1999, estas prohibiciones podrían ser sustituidas mediante el uso de muchas PMAC para hacer frente a determinadas enfermedades propias de los animales, bien sean de etiología bacteriana vírica o fúngica.

Todas estas manifestaciones tienden a proyectar unas buenas perspectivas de futuro, esto es, en su gran mayoría, las razones que explican el creciente papel de Las PMAC y sus transformados es de prever que sigan tendencias alcistas en los países desarrollados. La cobertura de esa demanda creciente conlleva inexorablemente hacia un aumento de la producción o de las importaciones o de ambos factores a la vez. El aumento de la oferta nacional para poder satisfacer parte de este mercado creciente incrementaría las posibilidades de fomentar actividad económica en todos aquellos apartados relacionados con la producción, investigación y transformación de los productos del sector y en definitiva con la creación de valor añadido y puestos de trabajo.

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