Leo, un no residente de un país europeo, no estaba muy satisfecho con su ingreso anual legítimo, como empleado de un servicio postal



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Leo, un no residente de un país europeo, no estaba muy satisfecho con su ingreso anual legítimo, como empleado de un servicio postal. Junto con Joe, un compañero cercano, decidió centrarse en encontrar una forma rápida y fácil de obtener riqueza. Después de algún tiempo, ambos creyeron haber identificado una forma, aunque ilegal, de hacer dinero.
Leo utilizó su banco local, para abrir una cuenta en moneda extranjera, en la que depositó un cheque por aproximadamente US$225,000, emitido por una compañía registrada en Delaware. En el banco local, Joe cubría las acciones de Leo, listo para aparecer como referencia si era necesario, ya que él era un cliente antiguo del banco. Al empleado del banco le llamó la atención Joey, en el momento que Leo abrió la cuenta, pero no cuestionó su presencia en ese momento.
Después que Leo recibió el dinero en su cuenta, recientemente abierta, de inmediato retiró la mayor parte del mismo. Retiró aproximadamente US$105,000 en moneda local y US$50,000 en dólares estadounidenses. Después ordenó al banco transferir US$60,000 a la cuenta de Joey en la misma institución. Joey por su parte, retiró el dinero tan pronto como le fue acreditado en su cuenta.
Mientras Leo y Joey disfrutaban de sus ganancias mal habidas, el banco recibió noticias alarmantes; Leo no era el individuo autorizado para hacer efectivo el cheque. El banco inmediatamente informó a la UIF nacional el aparente fraude del que Leo era autor. La información incluía el evidente nexo entre Leo y Joey (documentado por la transferencia de fondos). Después de recibir el reporte del banco, la UIF inició una investigación preliminar. Al intercambiar información con la UIF del país natal de Leo, se hizo obvio que el cheque mencionado fue robado durante una transferencia postal. Sin embargo, la UIF de ese país también reportó que la identidad que Leo utilizó para abrir la cuenta, correspondía a un pasaporte reportado como robado cuatro años antes. Durante la investigación realizada por la UIF, se identificó otra cuenta perteneciente a Leo. En esta cuenta Leo depositó US$80,000 en moneda local y trató de transferir el dinero a África. No pudo hacerlo, debido a una orden de pago llenada incorrectamente. Eventualmente, Leo retiró parte del dinero en efectivo, transfirió el resto a otro país y cerró la cuenta. Esta actividad incrementó las sospechas de la segunda institución financiera, que por su lado informó a la UIF sobre esta cuenta. La UIF pudo conectar las dos cuentas, debido al tiempo y tipo de los depósitos.
Mientras la UIF obtenía más información, Leo contactó al primer banco para cerrar la cuenta de moneda extranjera. Planeaba retirar en efectivo, el resto del dinero, que ascendía aproximadamente a US$10,000. Nuevamente la institución financiera informó de forma urgente, para alertar a las autoridades. A la mañana siguiente, Leo entró al banco sin sospechar nada. En lugar de recibir su dinero, Leo abandonó el banco, con esposas en sus manos. Joey fue arrestado unos días después, en su intento por dejar el país. Ambos enfrentan actualmente, cargos por fraude, falsificación de documentos públicos y lavado de dinero.
Indicadores: Posible relación del cliente con otros crímenes - Riqueza irreal, comparada con el perfil del cliente - Transacciones en efectivo a gran escala.



Leo, a non-resident of a European country, wasn’t very satisfied with his legitimate annual income as an employee of a postal service. Along with Joey, a close companion, h e d e c i d ed to concentrate on finding a quick and painless way to obtain wealth. After some time, the duo believed that they had identified a good - if illegal - way of making money.
Leo used his local bank to open a foreign currency account into which he deposited a check for approximately US$225,000, issued by a company registered in Delaware. At the local bank, Joey shadowed Leo’s actions, ready to step in as a character reference if needed, as he was already a longstanding customer of the bank. The front desk employee noticed Joey at the time the account was opened by Leo, but didn’t question his presence at that time.
After Leo received the money into his newly opened account, he immediately withdrew most of it. He withdrew approximately US$105,000 in the local currency and US $ 50 , 0 0 0 in American currency. He then ordered the bank to transfer US $ 60,000 to Joey’s account at the same institution. Joey, for his part, withdrew the money as soon as it was credited into his account.
While Leo and Joey enjoyed their ill-gotten gains, the local bank received the alarming news that Leo, in fact, was not the individual authorised to cash the check. The bank immediately informed the national FIU about the apparent fraud by Leo. The disclosure included t h e obvious link between Leo and Joey (documented by the fund transfer).
After receiving the bank’s report, the FIU initiated a preliminary investigation. By exchanging information with the FIU in Leo’s homeland, it became clear that the aforementioned cheque

was stolen during a postal transfer. However, the foreign FIU also reported that the identity of Leo - used to open the bank account - was based upon a passport reported stolen f o u r years ago.


During the investigation by the FIU, another account of Leo’s was identified. Leo deposited

US $ 80,000 in the local currency into this account, and tried to transfer the money to Africa

He failed to transfer the money, however, because of a miscompleted payment order.
Eventually Leo withdrew part of the money in cash, transferred the rest to another country and closed the account. This activity raised the suspicions of the second financial institution, and a separate financial disclosure was made to the national FIU on this account. The FIU was able to link the two accounts due to the timing and type of the currency deposits .
While the FIU was gathering more and more information, Leo contacted the first bank

t o close the foreign currency account. He planned to withdraw the balance, approximately US$10,000 in cash. The financial institution made another urgent disclosure to alert the authorIties. The following morning, an unsuspecting Leo entered the bank. Instead of receiving his money, Leo left in handcuffs. Joey was arrested a few days later, whilst trying to leave the country. Both individuals are currently facing charges of fraud, forgery of public documents and money laundering.


I n d i ca t o r s :

› Possible client relationship to previous crimes

› Unrealistic wealth compared to client profile

› Large - scale cash transa c t i o n s



Use of false identities, docume nts, or straw men.

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Una UIF del oeste de Europa, desarrolló una importante investigación financiera durante 1997 y 1998. La UIF recibió información sobre un grupo de personas que cambiaban moneda nacional a moneda de distintos países. Las transacciones de cambio eran en diferentes sucursales de la misma institución financiera, pero se mantenían por debajo de los US$3,000 – clásico “pitufeo”, diseñado para evadir los reportes requeridos por la ley. La institución financiera pudo identificar estas transacciones, utilizando un programa computarizado diseñado para detectar transacciones relacionadas, a pesar de ser estructuradas para no parecerlo.
Cuando la UIF examinó los antecedentes de los clientes, encontró que de hecho, eran intermediarios que habían cambiado más de US$1,800,000 en 1997. En 1998 la cantidad se incremento a más de US$2,700,000. Además, de las transacciones de cambio, los intermediarios efectuaron varias transferencias de dinero en países de otro continente. El examen de expedientes vinculados con transferencias de dinero, reveló que los beneficiarios en otros países estaban relacionados entre sí. La familia en discusión, era dueña de un restaurante en un país del oeste de Europa, que originalmente era del este de Europa. La UIF decidió informar a la policía sobre las transacciones financieras y como resultado, la misma inició una investigación.
A medida que la investigación avanzaba, la policía se dio cuenta que los intermediarios y la familia, eran todos parte de un servicio de lavado para un grupo criminal. El grupo criminal, había cometido un amplio rango de actividades ilegales, a pesar de que las actividades principales eran irrumpimientos y robos. El grupo utilizaba técnicas bien organizadas de comunicación y comando, operaciones de control desde carros y propiedades rentados. Los irrumpimientos tenían lugar durante la noche. Entraban en casas, edificios industriales y tiendas, rompiendo puertas, ventanas o descendiendo con lazos desde el techo. Una vez dentro de las casas o edificios, buscaban cajas fuertes, esperando encontrar dinero o joyas.
Otra actividad significativa del grupo era el tráfico de heroína. La obtenían en Europa y la distribuían en otros países europeos. Por último aunque no menos importante, el grupo lavaba el dinero obtenido de los crímenes. Utilizaban intermediarios sin antecedentes policíacos, para colocar el dinero en el sistema financiero, por medio de cambios de moneda, seguidos por transferencias de dinero a cuentas en toda Europa. Desde entonces el grupo lavaba el dinero, utilizando documentos falsos para invertir en productos.
A pesar de que las identidades falsas hacían difícil determinar las verdaderas, el análisis financiero de la UIF identificó al grupo entero. Para junio de 1998, alrededor de 130 miembros del grupo habían sido arrestados por las fuerzas policíacas en varios países.
Indicadores: transacciones múltiples “bajo de agua” – múltiples transacciones sin conexión, beneficiando al mismo individuo o individuos.

A Western-European FIU developed an important financial investigation during 1997 and 1 998.
The FIU had received disclosures about a group of people exchanging the national currency into various other currencies. The exchange transactions were at a number of different b r a n c h es of the same financial institution, but the transactions always remained below US$3,000 - classic ‘smurfing’ activity designed to avoid mandatory reporting r e q u i r e m e n ts .
The financial institution had been able to identify these exchange transa c t i o n s by using a computer program designed to detect transactions that were actually linked despite being

structured in such a way as to appear unlinked.


When the FIU examined the customers’ backgrounds, it found out that they were in fact i n t e r m e d i a r i es who had exchanged over US $ 1 , 800,000 in 1997. In 1998 the amount of currency exchanged had increased to over US $ 2 , 700,000. In addition to the exchange t r a n sactions, the intermediaries had also performed numerous money transmissions to overseas locations. Examination of the records relating to the money transmission revealed that the beneficiaries in the other countries were all related to each other. The family concerned owned a res taurant in a Western-European country but had originally been from Eastern Europe. The FIU decided to inform the police about the financial transa c t i o n s ,

and as a result the police initiated an inves t i g a t i o n.


As the investigation continued, the police learnt that the intermediaries and the family were all part of a laundering service for an organised criminal group.
The criminal group carried out a range of different illegal activities, although the primary activities were burglary and robbery. The group used well-organised communication and command techniques, controlling operations from rented cars and properties. The burglars worked during the night.
They entered houses by breaking doors and windows, or industrial buildings and stores by descending with ropes from the roof. Once inside the house or building, the burglars sought out safe-deposit boxes or sa f es, hoping to find money and jewellery.
Another significant activity of the group was heroin trafficking. The group obtained the heroin in Europe and distributed it to other European countries. Last but not least, the group laundered the profits of their crimes. The criminals used the intermediaries, who had no police records, to place the money in the financial system by currency exchanges followed by wire

transfers into accounts across Europe. From thereon the group laundered the money itse lf, using false identity documents to utilise a range of investment products.


Although the false identities made it hard to determine the criminals’ real identities, the FIU ’ s financial analysis had exposed the whole group. By June 1998 around 130 members of the groups had been arrested by police forces in various countries.
I n d i ca t o r s :

› Multiple transactions below thres h o l d



› Multiple unlinked transactions benefiting the same individual(s)


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Anne y Louise – dos hermanas que vivían en un país del oeste de Europa, soñaban con tener mucho dinero, carros y largas vacaciones. Discutían sobre las posibilidades de alcanzar sus sueños, pero siempre surgían dos problemas: no eran las dos personas más talentosas y aún más importante, eran alérgicas al trabajo duro. Por ello, Louise, la hermana mayor, empezó a considerar la posibilidad de realizar actividades ilegales. No transcurrió mucho tiempo, para que decidieran que tratarían de hacerse millonarias vendiendo drogas.
Pronto hicieron todos los contactos necesarios y el negocio iba bien. Las hermanas estaban haciendo mucho dinero. Ambas abrieron cuentas en dos oficinas diferentes de un banco nacional, pensando que de esa forma evitarían que las autoridades se dieran cuenta. Sin embargo, la asesoría que les proporcionó su propia inteligencia fue sorpresivamente precisa – fallaron en entender que las regulaciones contra el lavado de dinero, que están diseñadas para detectar estas actividades.
El banco detectó depósitos de grandes cantidades en ambas cuentas, sumando más de US$1,000,000. Todas y cada una de las veces que las hermanas hacían un depósito, inmediatamente transferían el dinero o pedían al banco que emitiera cheques. Los beneficiarios incluían varios individuos y compañías en países del nuevo mundo. Debido a las regulaciones, las hermanas tenían que llenar formularios declarando el propósito de enviar el dinero a otro país. Al principio, Ann and Louise declararon que importaban productos textiles y que enviaban los fondos para cubrir los costos en los países donde compraban los mismos. En transferencias posteriores, la fachada cambió a que importaban pescado y otros productos marítimos. La documentación presentada al banco para acreditar estas “historias”, no era convincente y aparentaba ser falsa. El banco no estaba completamente convencido sobre la probidad del negocio de las hermanas e informó de las transacciones a la UIF nacional.
La UIF empezó a investigar la conducta de las hermanas. A pesar de que Ann y Louise, habían dicho que comerciaban productos textiles y marítimos, sus nombres no existían en la base de datos de la cámara de comercio o ninguna otra base de datos comercial relacionada con estos negocios. A la UIF le pareció bastante probable que no existieran dichas importaciones. Luego la UIF recibió información de la policía, que Louise había sido vista en compañía de individuos conocidos por estar involucrados en el tráfico de drogas. La gota que derramó el vaso en el caso de las hermanas, fue el hecho de ser arrestadas en la frontera de un país americano, portando 25 kilogramos de cocaína. Para tomar una decisión rápida ante tal evidencia, la UIF envió los detalles de la transacción y su análisis final a las autoridades judiciales y antidrogas, que a su vez trasladaron el caso a la corte.
Ann y Louise fueron sentenciadas a siete y diez años de prisión respectivamente. Una reciente apelación fue rechazada, cuando la Corte Suprema confirmó la sentencia como justificada, debido a los indicios de repetido lavado de dinero y delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Indicadores: transacciones en efectivo a gran escala – grandes y/o rápidos movimientos de fondos – cuestionamientos razonables sobre negocios subyacentes.


Ann and Louise - two sisters, who lived in a Western European country - daydreamed about

big money, fast cars and long holidays. They discussed the possibilities of accomplishing

their dreams, but always came up against two problems: they were not the most ta l e n t e d

of individuals and, more importa n t l y, they were allergic to hard work. Therefore, Lo u i s e , the eldest sister, began to consider the possibility of 0illegal activities. It didn’t take long before they had decided - Ann and Louise would try to become rich by selling drugs.


Soon they had made all the neces sary conta c ts and business was going well. The sisters were making a lot of money. They both opened accounts at two different offices of a national bank - thinking that that way they could avoid being noticed by the authorities.

However, their assessment of their own intelligence was surprisingly accurate - they had failed t o u n d e r s tand the anti-money laundering regulations designed to detect such activities.


The bank detected large cash deposits into both accounts amounting to more than

US$1,000,000. Each and every time the sisters made a deposit, they immediately transferred the money or asked the bank to issue bank cheques. The beneficiaries included a number of individuals and companies in New World countries. Due to regulations the sisters had to fill in forms stating the purpose of sending their money out of the country. At first Ann and Louise declared that they imported textile products and were sending funds to cover purchase costs in the originating nations. In later transfers the cover story had changed to importat ion of fish and other foodstuffs. Documentation passed to the bank to support the cover stories was unconvincing and appeared possibly counterfeit. The bank was not really convinced about the probity of the sisters’ business and disclosed their transactions to the national FIU.


The FIU sta rted to investigate the sisters’ conduct. Although Ann and Louise had claimed that they traded in textile and fish products, their names did not exist in the chamber of commerce database or any other commercial data b a s es linked to these business sectors.
It seemed highly likely to the FIU that no such importations were in fact done. Then the FIU received information from a police unit that Louise had been seen in the company of

i n d i v i d u a l s known to be involved in drugs trafficking. The final nail in the coffin for the sisters laundering attempt is the fact that the sisters were arrested at the border of an American country carrying 25 kilograms of cocaine. Able to make a rapid decision in the face of such overwhelming evidence, the FIU sent the transaction details and its final analysis to the judicial anti drug authorities, which in turn passed the case to court.


Ann and Louise were sentenced to seven and ten years imprisonment respectively. A recent appeal was dismissed, with the Supreme Court confirming the sentence as justified due to indications of repetitive money laundering activity and interrelated drugs trafficking offences.
I n d i ca t o r s :

› La r g e - s cale cash transa c t i o n s

› Large and/or rapid movements of funds

› Q u estionable rationale of underlying busines s.



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En un pueblo relativamente tranquilo del centro de Europa, el banco local estaba complacido en tener un nuevo cliente, Bill. El empleado del banco que lo atendió, notó inmediatamente la ropa cara y buenos modales del nuevo cliente, pero además previó algunos problemas, cuando Bill quiso abrir una cuenta personal. Bill explicó que era un agente representante de una firma extranjera de propiedades, que negociaba bienes raíces en Europa y América. Después explicó que los pagos de sus comisiones iban a ser acreditados en esta nueva cuenta. El empleado del banco abrió la cuenta para el nuevo cliente y a continuación enormes cantidades de dinero fluyeron hacia la cuenta, desde varios continentes.
Un tiempo después, Bill llamó al banco y dijo que quería cerrar la cuenta inmediatamente. Cuando se le preguntó por qué, Bill dijo que había tenido un desacuerdo con uno de sus clientes. Además, dijo estar bastante molesto porque una tercera persona le informó que la firma había estado trabajando, para una compañía usada como medio para el lavado de dinero.
Como era de esperarse, la historia de Bill levantó sospechas. El empleado del banco decidió investigar los pagos de comisión que Bill había recibido. Se le pidió que presentara los contratos en que se basaban las comisiones. Resultaron ser falsificaciones burdas, que de ninguna manera podrían haber sido documentación genuina. Cuando confrontaron a Bill, su explicación no era creíble y era hasta cierto punto contradictoria. Su actitud cambió rápidamente y se rehusó a discutir el asunto. Además de eso, la existencia de la compañía para la que Bill decía trabajar, no pudo ser verificada. La firma no estaba registrada en la Cámara de Comercio, del país en el que supuestamente se encontraba.
En ese momento se trasladó la información a la UIF nacional. El banco remitió el reporte de la transacción respecto a los movimientos de fondos y toda la información recopilada en su propia investigación. La UIF detectó que muchos de los individuos relacionados, ya estaban implicados en casos de fraude de propiedades, en otras partes del país. Se realizaron análisis posteriores, para asegurarse de que se había recopilado toda la información y luego se trasladó a la unidad de investigación de la policía.
Al momento en que se realizó este documento, se llevaba a cabo una investigación criminal completa para determinar la magnitud y alcance del fraude en propiedades.
Indicadores: actividad ilógica de negocios (¿por qué un hombre de negocios exitoso y millonario, necesitaría ir a un banco pequeño sin ninguna documentación financiera que lo respalde? - cuestionamientos razonables de negocios subyacentes – actitud defensiva ante cuestionamientos.



In a relatively quiet mid-European town, the local bank was pleased to attract a new customer - Bill. The bank clerk noticed immediately the expensive apparel and cultured manners of the new client, and foresaw few problems when Bill wanted to open a personal account.
Bill explained that he was an agent acting for a foreign property firm dealing in real es ta t e p r o p e rt i es in Europe and America. He further explained that his commission p a y m e n ts would be credited into the new account. The bank-employee opened the account for the new customer, and subsequently huge sums of money flowed into the account from overseas.
Some time afterwards, Bill called his bank and said he wanted to close his account

i m m e d i a t e l y. When asked why, Bill said that he had had a disagreement with one of his clients. Furthermore he claimed to be very upset, because a third party had informed him that

the property firm he had been working for was, in fact, a front company for money

laundering activity.


Not surprisingly, Bill’s story aroused suspicion. The bank-employee decided to inves t i g a t e the commission payments Bill had received. Bill was asked to submit the contracts on which the commissions were based. They turned out to be drafted amateurishly and could not

possibly have been the genuine documentation. When Bill was confronted, his explanation was not plausible, and was to some extent even contradictory. Bill’s attitude changed rapidly

and he became increasingly reluctant to discuss the matter. On top of that, the existence of the company Bill claims to be working for could not be verified. The property firm wasn’t registered in the Chamber of Commerce at the European country in which it was supposed to be incorporated.
At this point a disclosure was made to the national FIU. The bank disclosed the transa c t i o n

r e p o rt in respect of the fund movements and all additional informzation gathered in their own investigation to the FIU. The FIU detected that several of the individuals involved had

already been implicated in property fraud ca s es elsewhere in the jurisdiction.
Fo l l o w i n g further analysis to ensure that all possible intelligence had been collated, the intelligence

package was forwarded to an investigating police unit.


At the time of writing, a full criminal investigation was underway to determine the extent and scope of the property fraud activity.
I n d i ca t o r s :

› I l l o g i cal business activity: Why would a wealthy and succes s f u l

b u s i n essman need to approach a small bank and without any supporting financial documenta t i o n .

› Q u estionable rationale of underlying busines s



› Defensive stance to ques t i o n i n g



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Durante un examen de los reportes de exportaciones de una compañía, el empleado de un banco detectó algunas transacciones cuestionables en cuatro cuentas bancarias relacionadas. Quince compañías diferentes, depositaron sus ganancias provenientes de exportaciones en una de estas cuentas. El empleado del banco creyó que estas cuentas, podían estar relacionadas con el lavado de dinero y envió un reporte a la UIF nacional.
La UIF nacional inició una investigación de los movimientos de fondos. Durante la investigación, un análisis de los archivos indicó que otras 19 cuentas se relacionaban con las cuatro de las que se había recibido la información. Los dueños de las cuentas no tenían ninguna relación con las compañías que realizaban las transacciones por medio de las cuentas. De hecho, estas 23 cuentas bancarias, localizadas en siete bancos diferentes, eran manejadas y utilizadas por una sola persona, un hombre llamado Gilbert. Se utilizaron varias identidades para abrir las cuentas, pero Gilbert utilizaba las 23 para realizar transacciones de varias compañías. Los verdaderos cuentahabientes estaban sirviendo como fachada. Firmaban hojas en blanco, que Gilbert usaba para realizar transacciones bancarias.
Utilizando estas cuentas, Gilbert transfería grandes cantidades de dinero a un amplio número de compañías en diferentes países. Requerimientos a estas compañías, revelaron que el dinero transferido servía como pago de mercadería vendida. Sin embargo, se descubrieron archivos extraoficiales sobre los supuestos negocios. Las empresas nacionales estaban importando la mercadería sin pagar impuestos. Al utilizar los servicios de Gilbert, el dinero pagado por la mercancía no se relacionaba claramente a las compañías, facilitando así el esquema para evadir impuestos.
Pero, ese no era el único servicio que Gilbert prestaba. Además, parecía estar involucrado en el contrabando de oro. Los archivos mostraban que el oro se vendía en el mercado nacional. Hasta las transacciones de las cuentas que Gilbert manejaba, parecían estar relacionadas con el comercio nacional de oro. Pero realmente, el oro era enviado a un país vecino en la región del Pacífico de Asia y se usaba como pago por embarcaciones de heroína.
Por último aunque no menos importante, Gilbert utilizaba las cuentas para depositar efectivo o cheques. Él decía que eran equivalentes de exportaciones, que pertenecían a muchas compañías que se dedicaban a este negocio. Sin embargo, la investigación demostró que dichas compañías no realizaban estas exportaciones. Un número considerable de cheques provenían de fuentes desconocidas. Se estima que estos cheques se originaban de actividades de tráfico de drogas. Al depositar el dinero como ganancia de exportaciones, los cheques se inyectaban en la economía legal como si procedieran de actividades lícitas.
Por la información que reunió la UIF, Gilbert y sus cómplices enfrentan cargos por lavado de dinero. Al momento de escribir este documento, se estaban llevando a cabo los juicios. La UIF también esta investigando las instituciones financieras que no informaron, sobre estas grandes sumas de dinero que entraban y salían de sus cuentas en circunstancias sospechosas.
Indicadores: compañías sin relación, canalizando fondos a una sola cuenta – uso de cuentas por terceras personas aparentemente sin relación.

During an examination of a company’s export reports, a bank employee detected some questionable transactions in four connected bank accounts.
Fifteen different companies deposited their export profits into one of these accounts. The bank employee believed that these bank accounts could be connected to money laundering, and filed a report with the national FIU .
The national FIU initiated an investigation into the fund movements. During the investigation, an analysis of the records indicated that nineteen more bank accounts were related to t h e four disclosed accounts. The account owners did not appear to have any legitimate relationship with the companies that were performing transactions through these accounts .
In fact, these twenty-three bank accounts, located in seven different banks, were managed and used by a single individual - Gilbert. Varying identities had been used to open the accounts, but Gilbert used all twenty-three accounts to perform transactions for several c o m p a n i es. The real account holders were serving as figureheads. They signed blank sheets of paper that Gilbert used to carry out bank transactions.
Using these accounts, Gilbert was transferring large amounts of money to companies in a number of different countries. Inquiries at these companies revealed that the transferred money served as payment for goods sold. Yet no official records about the supposed trades were discovered. The national companies were importing the goods without paying ta x .
By using Gilbert’s services, the money paid for the goods was not clearly linked to the c o m p a n i es, facilitating the tax avoidance scheme.
However, that was not the only service that Gilbert was providing. He also seemed to be involved in gold smuggling. Some of the companies for which Gilbert was handling the finances supplied gold to the national market. The records showed that the gold was sold to the national market. Even transactions in the accounts, managed by Gilbert, seemed as if they related to the national gold trade. But the gold was actually sent to a neighbouring country. The suspicion arose that the gold was being smuggled via the neighbouring country to another country in the Asia/Pacific Region and used as payment for heroin shipments.
Last but not least, Gilbert used the accounts to deposit cash or cheques. He claimed these to be exportation equivalents, which belonged to several export companies. However, i n v estigation showed that there wasn’t any exportation performed by these companies .
The considerable number of cheques came from unknown sources. It was estimated that t h ese cheques originated from drug trafficking activities. By depositing them as exporta t i o n profits, the cheques were injected into the legal economy as if they were legitimate proceeds.
B e cause of the information the FIU gathered, the public prosecutor charged Gilbert and four accomplices with money laundering offences. At time of writing, the trials were still ongoing. The FIU is also undertaking a larger investigation into those financial institutions which made no disclosures in relation to the sizeable funds flowing through their accounts d espite what appear to be suspicious circumstances .
I n d i ca t o r s :

› Unconnected companies channelling funds to a single account

› Use of accounts by apparently unconnected third part ies




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