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Living Planet Report, Spanish
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Perspectivas de un planeta vivo 1999

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El WWF tiene por objetivo conservar la naturaleza y los procesos ecológicos:
preservando la diversidad genética, de especies y de ecosistemas
garantizando un uso sostenible de los recursos naturales renovables tanto ahora como a largo plazo, por el bien de toda la vida sobre la Tierra
promoviendo acciones destinadas a reducir al mínimo la contaminación y el despilfarro de los recursos y la energía.
El WWF –Fondo Mundial para la Naturaleza– es la organización independiente dedicada a la conservación de la naturaleza más importante y con más experiencia en el mundo. Cuenta con 4,7 millones de personas que lo apoyan y con una red mundial abarcando 96 países.
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Tel: +41 22 364 91 11 Fax: +41 22 364 53 58

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Dejemos a nuestros hijos un planeta vivo
© 1986 copyright del WWF-Fondo Mundial para la Naturaleza ® Propietario de la marca registrada del WWF 1250 (6.99)

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Índice general
Resumen 1
El Índice Planeta Vivo 2

Índice de ecosistemas forestales

Índice de ecosistemas de agua dulce

Índice de ecosistemas marinos

Mapa 1: Especies vegetales amenazadas 3
Ecosistemas forestales 4

Tendencias mundiales

Cubierta forestal original y actual por región

Mapa 2: Pérdida de cubierta forestal por país/territorio 5


Ecosistemas de agua dulce 6

Índice de ecosistemas de agua dulce

Tendencias de las poblaciones de especies de agua dulce

Poblaciones de anfibios en disminución

Mapa 3: Tendencias de las poblaciones de especies de agua dulce 7
Ecosistemas marinos 8

Índice de ecosistemas marinos

Tendencias de las poblaciones de especies marinas

Casos de blanqueo de corales

Mapa 4: Tendencias de las poblaciones de especies marinas 9
El consumo de cereales 10

Tendencias mundiales

Consumo por región

Mapa 5: Consumo por país/territorio 11


El consumo de pescado 12

Tendencias mundiales

Consumo por región

Mapa 6: Consumo por país/territorio 13


El consumo de madera 14

Tendencias mundiales

Consumo por región

Mapa 7: Consumo por país/territorio 15


Emisiones de dióxido de carbono 16

Tendencias mundiales

Volumen de emisiones por región

Mapa 8: Volumen de emisiones por país/territorio 17


El uso de fertilizantes 18

Tendencias mundiales

Uso por región

Mapa 9: Uso por país/territorio 19


El consumo de cemento 20

Tendencias mundiales

Consumo por región

Mapa 10: Consumo por país/territorio 21


Notas técnicas 22
Fuentes 26
Cuadros 27
Mapa 11: Países y territorios en Perspectivas de un Planeta Vivo 33
AUTORES

Jonathan Loh1

Jørgen Randers1

Alex MacGillivray2

Val Kapos3

Martin Jenkins3

Brian Groombridge3

Neil Cox3

Ben Warren3
1. WWF INTERNACIONAL

Avenue du Mont-Blanc

CH-1196 Gland, Suiza

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2. NEW ECONOMICS FOUNDATION

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© WWF Internacional, 1999
Este informe está impreso con tintas fabricadas a base de aceite vegetal, en papel reciclado (con un 75% de residuos postconsumo). Cerciórese de que sea reciclada.
Una producción BANSON

3 Turville Street, Londres E2 7HR Reino Unido


Edición: Jonathan Loh

Selección de fotografía: Michèle Dépraz

Diseño: Price Watkins

Cartografía y diseño de diagramas: David Burles



Traducción: Darío Moreno Falcón
Impreso: The KPC Group, Reino Unido
ISBN: 2-88085-235-8
Fotografía: Portada, de arriba abajo: WWF/Vin J. Toledo (pág. 10), John Maier/Still Pictures (pág. 20), Andre Bartschi/Still Pictures (pág. 4, 14), Norbert Wu/Still Pictures (pág. 8, 12), J. Frebet/Still Pictures (pág. 6), PNUMA/Dave Richards/Topham (pág. 2), PNUMA/Antonius Ablinger/Topham (pág. 16).
Publicado en 1999 por el Fondo Mundial Para la Naturaleza (WWF Internacional), Gland, Suiza. Toda reproducción total o parcial de este documento debe mencionar el título y acreditar los derechos de propiedad al editor arriba mencionado.

Resumen (p1)
Con Perspectivas de un Planeta Vivo, el WWF trata de dar una respuesta cuantitativa a la siguiente pregunta: ¿a qué ritmo está desapareciendo la flora y fauna de la Tierra? Otro de los objetivos de Perspectivas de un Planeta Vivo es analizar cómo varía con el tiempo y de país a país la presión que el ser humano ejerce sobre el medio ambiente.
La presente es la segunda edición de Perspectivas de un Planeta Vivo. Al igual que la edición de 1998, ésta incluye el Índice Planeta Vivo, un indicador del estado global de los ecosistemas naturales del planeta (páginas 2-9). También facilita datos mundiales y desglosados por país sobre la presión que impone el ser humano en los ecosistemas naturales con el consumo de sus recursos y la contaminación del medio ambiente (páginas 10-21).
Uno de los principales criterios que utiliza el Índice Planeta Vivo es medir la abundancia; en superficie al analizar los bosques del planeta, y en tamaño de poblaciones si se trata de las especies marinas o de agua dulce. En consecuencia, este índice mide la riqueza natural y, en particular, cómo esta riqueza natural ha devenido con el tiempo. Entre 1970 y 1995, el Índice Planeta Vivo bajó un 30%; esto indica que, en el transcurso de una generación, la Tierra ha perdido el 30% de su riqueza natural.
Una de las principales razones de la disminución de la riqueza natural del planeta es el aumento de la actividad humana, debido no sólo al incremento de la actividad económica, sino también al crecimiento demográfico. La segunda parte del Índice Planeta Vivo analiza seis causas del cambio que está sufriendo el medio ambiente en todo el mundo. Las primeras tres causas están relacionadas con el consumo de ciertos recursos renovables: cereales y carne; pescado y mariscos; y madera y papel. Estos productos básicos son vitales, pues se utilizan directamente en todo el mundo para alimentos, combustible y materiales. Las otras tres causas están relacionadas con la repercusión que tiene en la biosfera el consumo de alimentos, combustible y materiales, es decir: el uso de fertilizantes artificiales, las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera y el consumo de cemento. En todo el mundo aumenta el consumo de recursos y la contaminación: desde 1970, en un promedio del 2% anual, si bien en el transcurrir de la última década se perfila una reducción en el ritmo de aumento. Sin embargo, por otro lado, es posible que la humanidad ya haya sobrepasado los niveles sostenibles de explotación de ciertos recursos, por ejemplo, el consumo de pescado y las emisiones de dióxido de carbono.
Uno de los fenómenos que más preocupa al WWF es la disminución de biodiversidad que refleja la reducción del Índice Planeta Vivo y la degradación al medio ambiente producida por el consumo y la contaminación. Para el WWF, lo importante es tratar de frenar y revertir las tendencias negativas. En la segunda parte de este informe se dan recomendaciones a los gobiernos, empresas y al consumidor sobre cómo lograr esta meta; las recomendaciones están basadas en la política general del WWF y su objetivo es detener paulatinamente la degradación del medio ambiente de todo el planeta.
En la compilación de Perspectivas de un Planeta Vivo se utilizan los datos más fiables sobre el consumo de recursos y la contaminación de 151 países y territorios del mundo. El Índice Planeta Vivo y otras estadísticas mundiales de este informe están basados en estudios originales. El WWF continuará utilizando datos actualizados para la publicación anual de Perspectivas de un Planeta Vivo.

El Índice planeta vivo (pp2-3)
El Índice Planeta Vivo es una medida de la riqueza natural de los medios forestales, marinos y de agua dulce. En la figura 1 se ve que el índice cayó aproximadamente un 30% entre 1970 y 1995, a un promedio de un 1% anual.
El Índice Planeta Vivo es una combinación de tres indicadores diferentes del estado de los ecosistemas naturales. Éstos son: la superficie de cubierta forestal natural del mundo (figura 2a); las poblaciones de especies de agua dulce de todo el mundo (figura 2b); las poblaciones de especies marinas de todo el mundo (figura 2c).
La superficie de cubierta forestal natural –sin incluir las plantaciones– ha ido en franco declive desde la década de 1960; entre 1970 y 1995, se perdió cerca del 10% de la cubierta forestal. Por otro lado, estos datos no reflejan una pérdida no cuantificada, pero quizá mayor: el empobrecimiento de biodiversidad y de calidad de los bosques, sobre todo en los bosques templados. En cuanto a los medios de agua dulce, el índice muestra, para el período 1970-1995, una disminución promedio de cerca del 45% en 102 especies de agua dulce. En lo que corresponde al medio marino, el Índice Planeta Vivo indica, para el mismo período, una disminución promedio comparable: cerca del 35% en 102 especies marinas.
Estas cifras difieren ligeramente de las presentadas en el Índice Planeta Vivo de 1998 (si bien dentro del margen de seguridad del 95%) porque se ha ampliado el conjunto de datos utilizado. No obstante, deben ser corroboradas en estudios futuros y será necesario recabar datos sobre más especies.
Hay quienes opinan que el ritmo de extinción de especies es un indicador más directo de la disminución de la biodiversidad en todo el mundo. Sin embargo, no se sabe cuántas especies se extinguen por año; de hecho, ni siquiera se sabe a ciencia cierta cuántas especies habitan el planeta. Los biólogos estiman que en la actualidad existen entre 5 y 15 millones de especies de animales, plantas y microorganismos, de las cuales solamente se han descrito y clasificado un millón y medio. El total estimado está compuesto por unas 300.000 especies vegetales, entre 4 y 8 millones de especies de insectos y cerca de 50.000 especies de vertebrados (10.000 de aves y 4.000 de mamíferos).
Para complementar la visión del Índice Planeta Vivo, en el mapa 1 y en la figura 3 se puede observar una medida del estado actual de la biodiversidad por países; estos datos están basados en el porcentaje de las especies vegetales conocidas de cada país que están clasificadas como vulnerables, en peligro o en peligro crítico a escala mundial en la Lista roja de plantas amenazadas de la UICN 1997. La información desde luego depende en sumo grado de la rigurosidad con la que se realizó el estudio. En el mapa 1 se puede ver que los estados insulares muestran una tendencia a tener porcentajes más elevados de especies vegetales amenazadas; ello se debe a los altos niveles de endemismo, es decir que muchas de sus especies no se dan en ninguna otra parte del mundo.

Ecosistemas forestales (pp 44-5)
Entre 1970 y 1995, la cubierta forestal natural del planeta se redujo en un 10%, de cerca de 35 millones de kilómetros cuadrados (km2) a cerca de 32 millones de km2, una disminución de cerca de 0,5% anual (ver figura 4). Anualmente, esto representa la desaparición de casi 150.000 km2, lo que equivale a un área superior a la superficie de Bangladesh, Florida (Estados Unidos) o Grecia. En la actualidad, grosso modo, la mitad de los bosques del mundo se encuentran en Europa, América del Norte y la Federación de Rusia y la otra mitad se encuentran en África, Asia y América Latina. Si bien desde 1970 la superficie de bosques de las regiones templadas boreales ha permanecido constante –o hasta ha aumentado ligeramente–, para el mismo período, las zonas boscosas de África, Asia y América Latina han disminuido en un 20%.
Sin embargo, los bosques boreales han sufrido una disminución en calidad, fenómeno menos fácil de cuantificar. Gran parte del bosque templado, especialmente en Europa y América del Norte, no es bosque original, sino regenerado, ya sea de rebrote o plantaciones, que no tiene la misma capacidad para cobijar biodiversidad que un bosque de árboles de edad madura, ni cumple las mismas funciones ambientales. Muchos bosques están fragmentados en pequeñas porciones que no son lo suficientemente vastas para servir de hábitat a poblaciones de especies que requieren grandes superficies contiguas de hábitat natural (ver figura 5). Sin embargo, algunos tipos de bosques, como los bosques tropicales secos del África, son, por naturaleza, más fragmentados que otros, por lo cual la fragmentación no siempre es un buen indicador de la calidad de los bosques.
Cubierta forestal original

Mucho antes de 1970, se talaron bosques en todas las regiones y en casi todos los países del mundo (ver figuras 5 y 6). En Europa (sin contar la Federación de Rusia) y Asia, se ha talado casi el 70% de lo que fueron en una época zonas boscosas, principalmente para dejar sitio a la agricultura y la ganadería. En la actualidad, solamente quedan grandes superficies de bosques en estado natural en las zonas boreales de la Federación de Rusia y Canadá y, en las zonas tropicales, en cuencas del Amazonas y del Congo.


Los datos de las figuras 5 y 6 incluyen un valor estimado de cubierta forestal original. Por cubierta forestal original se entiende la superficie de bosques que existiría en las condiciones climáticas actuales si no hubiera habido injerencia por parte del ser humano. En teoría, equivale a la máxima extensión de bosques que se dio después de la última glaciación y antes de la propagación de la agricultura, es decir hace 6.000-8.000 años. En total, solamente queda alrededor de la mitad de la cubierta forestal original del planeta.

Ecosistemas de agua dulce (pp 6-7)
A diferencia de los ecosistemas forestales, en los ecosistemas de agua dulce como lagos, ríos y humedales, no es posible indicar tendencias biológicas midiendo la reducción de sus superficies. El índice de los ecosistemas de agua dulce (figura 2b) está basado en las variaciones observadas en las poblaciones de 102 especies de vertebrados de agua dulce. Se muestrearon todas las especies de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces de las cuales se pudieron obtener datos cronológicos de población. El índice reveló que, en promedio, desde 1970, las especies de agua dulce han disminuido en un 45%.
Por lo general, hay más información disponible sobre especies de América del Norte y Europa que de especies de otros continentes. Desde que, en 1998, salió de imprenta la primera edición de Perspectivas de un Planeta Vivo, se ha ampliado la muestra del índice de ecosistemas de agua dulce: se han incluido especies de anfibios. No obstante, la adición al índice de 33 especies de ranas, sapos y salamandras no tuvo ningún efecto apreciable en la tendencia global registrada. La muestra de especies de peces aún no es representativa; además, la mayoría de los datos disponibles sobre peces son de especies de importancia comercial.
El mapa 3 muestra una selección representativa de las especies muestreadas para el índice de ecosistemas de agua dulce y su ubicación aproximada en el planeta. En las notas técnicas de la página 22 aparece una lista con todas las especies.
En la figura 7 se puede ver si las tendencias de las poblaciones fueron positivas, negativas o estables en una muestra mayor, de 281 especies de vertebrados de agua dulce, que incluye las 102 consideradas para el índice. Desde la década de 1970, la mayoría de las poblaciones de especies de agua dulce han registrado disminuciones.
Poblaciones de anfibios en disminución

En el último decenio, los biólogos se han mostrado alarmados ante la disminución en las poblaciones y la extinción de varias especies de anfibios en todo el mundo, principalmente porque las desapariciones de anfibios se han dado en parques nacionales y en reservas naturales, donde su hábitat está protegido.


Se han barajado distintas explicaciones para estas disminuciones, como la contaminación del agua y el aumento de la radiación ultravioleta, y hay pruebas de que la disminución se debe a una variedad de factores. Por ejemplo, cerca de 20 especies de ranas de Australia, Panamá y los Estados Unidos han sido exterminadas por una enfermedad provocada por un hongo desconocido, y la desaparición del sapo dorado y otros anfibios de Costa Rica se ha atribuido al cambio climático. La figura 8 muestra un índice de las poblaciones de anfibios norteamericanos desde 1975 calculado con datos cronológicos de los Estados Unidos y Canadá.

Ecosistemas marinos (pp 8-9)
El índice de ecosistemas marinos (figura 2c) muestra la variación promedio en la población de 102 especies de peces, reptiles, aves y mamíferos marinos de todo el planeta. Las poblaciones han mermado en un 35% desde 1970. El mapa 4 muestra una selección representativa de las tendencias registradas por las poblaciones de especies del índice de ecosistemas marinos. En las notas técnicas de la página 22 aparece una lista de estas especies. En la figura 9 se representa una variación más simple: las tendencias de crecimiento positivas o negativas para una muestra mayor, de 132 especies marinas, desglosadas por los porcentajes que estaban en disminución, estables, o en aumento en cada decenio desde 1970.
Dentro de las 102 especies se encuentran todos los vertebrados marinos para los cuales se disponía de información sobre población en las últimas décadas. Si bien la mayoría de las especies utilizadas para el índice son de peces, las aves y los mamíferos están un tanto sobrerrepresentados si se toma en cuenta su cantidad en los océanos del planeta. Desde la primera edición de Perspectivas de un Planeta Vivo, en 1998, se han incorporado datos nuevos sobre poblaciones de peces tropicales y del hemisferio austral. No obstante, esto no ha modificado fundamentalmente la tendencia general.
Casos de blanqueo de arrecifes coralinos

Desde 1980, los biólogos marinos han observado un aumento en el número de casos de blanqueo de coral en los mares tropicales. Los corales se blanquean en reacción a distintos estímulos adversos; uno de los más comunes es un aumento de 1ºC o 2ºC de la temperatura del agua durante períodos prolongados, lo cual resulta en la pérdida de color del coral y la interrupción de la fotosíntesis. Por lo general, el coral se recupera en unas semanas, pero en los casos más graves, el coral muere.


En el decenio 1980-1989 se registraron 100 casos graves de blanqueo de corales, cifra apreciable si se la compara con solamente tres casos registrados en los 100 años precedentes. En el período 1990-1998, se han dado unos 180 casos más de blanqueo de corales (ver figura 10). Una explicación posible para este aumento vertiginoso es el incremento en las temperaturas promedio de la superficie del mar que se viene dando en todo el mundo debido al efecto invernadero. Otra explicación posible es El Niño, un calentamiento periódico del Pacífico oriental cuyo ciclo normal es de 5-7 años, pero que desde 1980 viene manifestándose con más frecuencia e intensidad. Los casos más graves de blanqueo de grandes arrecifes coralinos coincidieron con los picos de temperatura provocados por El Niño.
El caso más grave de blanqueo de corales de la historia ocurrió en 1997-1998. En el Océano Índico, principalmente en los arrecifes del archipiélago de Chagos, de las Maldivas, de Sri Lanka y de Tanzania; y en el golfo Pérsico, se registró una mortalidad del 95% de corales de aguas poco profundas.

El consumo de cereales (pp 10-11)
Los cereales, como el trigo y el arroz, proveen la mayoría de la energía y proteína consumida en todo el mundo. Desde 1960 a la fecha, el consumo mundial de cereales se ha duplicado (ver figura 11) y, desde la década de 1970, el consumo promedio mundial por persona ha permanecido constante en unos 300 kilogramos (kg) por persona y por año. Sin embargo, cerca de una tercera parte de la cosecha mundial de cereales se destina a alimento para animales, para producir carne y productos lácteos.
La producción de cereales se ha mantenido a la par del crecimiento demográfico mundial gracias al aumento de los rendimientos por hectárea de tierra; sin embargo, en muchos países desarrollados, en los cuales los insumos como los fertilizantes ya casi no tienen efectos en la producción, los rendimientos han dejado de aumentar. Por otra parte, la urbanización y la degradación de los suelos se están cobrando grandes superficies de tierra cultivable.
Por ello, todos los años se talan más tierras incultas para ocuparlas con plantíos o con ganado, principal razón de la deforestación de los trópicos. La cosecha actual de cerca de 330 kg por año y por persona, distribuida correctamente, bastaría para proveer una alimentación sana a todos los habitantes del planeta. Sin embargo, los países industrializados consumen cerca de 500 kg de valor cereal por persona y por año, principalmente en forma de carne.
Las figuras 12 y 13 y el mapa 5 muestran el consumo de valor cereal por país y región, calculados como el consumo directo de cereales por parte del hombre, más la cantidad consumida indirectamente como carne, la cantidad que se utiliza para semilla, las pérdidas de elaboración y la merma. Los datos están corregidos para tomar en cuenta las exportaciones e importaciones de cereales y carne.
Recomendaciones del WWF para reducir la presión sobre los ecosistemas debida al consumo de cereales y carne • Proteger el suelo de la erosión y la degradación ocasionadas por el pastoreo excesivo y la salinización. • Preservar las tierras de cultivo para la agricultura, en vez de destinarlas al crecimiento urbano o industrial, la construcción de carreteras o cultivos no esenciales, como el tabaco. • Aprovechar mejor los recursos hídricos de las tierras de regadío a fin de reducir las pérdidas de agua y expandir la superficie de tierras de regadío, en especial en África y América Latina. • Reducir la dependencia de los plaguicidas, utilizar más la lucha biológica y plantar variedades resistentes a las plagas. • Reducir el consumo de carne y productos lácteos, sobre todo en Europa y América del Norte.

El consumo de pescado (pp 12-13)
Desde siempre, el pescado ha sido una fuente de proteínas al alcance de los millones de personas que habitan las regiones costeras del planeta; sin embargo, cada vez más, el pescado está pasando a ser un lujo. Muchas poblaciones de peces están en franca disminución, especialmente en el Atlántico Norte (ver mapa 4). La FAO estima que el 60% de las pesquerías mundiales están siendo explotadas al límite de su capacidad o están siendo sobreexplotadas.
En 1996, la captura total marina y de agua dulce alcanzó una cifra previamente inigualada: 95 millones de toneladas. Asimismo, la piscicultura suministró cerca de 25 millones de toneladas, principalmente en China y otros países asiáticos. Del total, más de una cuarta parte se destinó a alimento para animales, procesada como harina o aceite de pescado.
Si bien el consumo mundial de pescado se ha triplicado desde 1960, el consumo por persona ha permanecido estable en 15-17 kg por año desde la década de 1970. La FAO estima que los océanos pueden sostener una captura de 82-100 millones de toneladas de pescado por año. Conforme aumenta la población del planeta, para mantener el nivel de consumo de pescado per cápita actual será necesario depender cada vez más de la acuicultura. No obstante, la acuicultura, tal como se practica en la actualidad, no es sostenible. Para producir 1 kg de camarones o de salmón en un establecimiento piscícola, se requieren cerca de 5 kg de harina de pescado. Por otro lado, también está el impacto al medio ambiente del establecimiento piscícola en sí. En Tailandia, por ejemplo, los estanques de camarones se han cobrado la mitad de los manglares del país.
Los datos de consumo utilizados en las figuras 15 y 16 y el mapa 6 incluyen peces de agua dulce y marinos, crustáceos y cefalópodos, pero no productos elaborados, como harina de pescado. Se incluye el pescado y los mariscos de acuicultura, pero no la captura accidental, por ser difícil de asignar a qué país consumidor corresponde. Los datos están corregidos para tomar en cuenta las exportaciones e importaciones.
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