Los cinco mejores de la historia



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LOS CINCO MEJORES DE LA HISTORIA.

No están todos los que son, pero sin duda que todos los que están, suponen un grupo muy destacado de la historia del atletismo de todos los tiempos. Jamás podremos verlos competir entre sí, pero conocer algún detalle de sus gestas, seguro que también nos pone la carne de gallina… Ahí van esos cinco mejores, al menos para mí…


JESSI OWENS (El Antílope de Ébano)
James Cleveland Owens (Alabama, 1913), ya había empezado a demostrar desde su adolescencia, de lo que podía ser capaz, aspecto que le llevó a la universidad de Ohio, como una de las más firmes promesas del atletismo americano. En 1935, en el transcurso de los campeonatos universitarios de la conferencia oeste, en Michigan, batió cinco records mundiales en una hora y cuarto: salto de longitud (8,13 m.), 100 yardas, 220 yardas y 220 yardas vallas, y su correspondiente homologación a 200 y 200 metros vallas. Al verano siguiente, con 23 añitos, se plantó en los Juegos Olímpicos de Berlín, ampliamente menospreciado por el gobierno nazi. Aun así, entre los días 2 al 9 de agosto, ganó cuantas pruebas disputó: Diez carreras, clasificación y final en longitud, cuatro medallas de oro (100 m., 200 m., salto de longitud, y 4x100 m.), dos records mundiales (200 m. y 4x100 m.) y cuatro olímpicos. Nadie, ni siquiera Hitler, habían podido imaginar nada semejante, llegando incluso a abandonar el estadio olímpico, para no tener que ver triunfar a Owens; que llegó a convertirse en un símbolo contra el racismo, ya que era un negro, nieto de esclavos, el que estaba dando buena cuenta de la “supremacía de la raza aria”, y en su propia casa.
48 años después Carl Lewis en los JJ.OO. de los Ángeles, protagonizó una hazaña similar imponiéndose en las mismas pruebas que su compatriota y emulando los pasos del que decía era su máximo referente, desde que le impusiera, siendo niño, una medalla en un campeonato escolar.
ZATOPEK (La locomotora humana)
Emil Zatopek (Moravia, 1922), tuvo una infancia difícil y sin estudios, hasta que se enroló en el ejército tras la Segunda Guerra Mundial y fue donde empezó a entrenar con exagerada intensidad, incluso con botas militares; desarrollando una resistencia y capacidad de sufrimiento increíbles. En los JJ.OO. de Londres (1952), su gesto de sufrimiento y antiestético estilo de correr asombró a público y atletas, cuando ganó la prueba de 10.000 m. con casi una vuelta de ventaja sobre el siguiente.
Entre 1949 y 1954, llegó a batir seis records olímpicos (cinco veces 10.000, y una 5.000 m.) y finalmente en los Juegos de Helsinki, obtuvo oro en 5.000, 10.000 y Maratón (2h23:03)
Su oposición a la invasión soviética, ahogada en la “Primavera de Praga”, le relegó a puestos de recogida de basura y minero, a pesar de haber llegado a ser coronel del ejército Checo. Falleció en 2000, habiéndose convertido en un auténtico mito del atletismo mundial.

ABEBE BIKILA (El etiope descalzo)
(Mout, Etiopía 1932) Miembro de la guardia imperial del dictador Haile Sellasie, su oro en el maratón de Roma (1960), que corrió descalzo en 2h15:16 y que fue record del mundo, le convirtió en el primer campeón olímpico africano, a pesar se haberse presentado como un atleta totalmente anónimo y contra todo pronóstico. En los cuatro años siguientes ganó cinco de los seis maratones en los que participó. En este periodo, fue nombrado sargento de la guardia imperial de su país, viéndose involucrado en un golpe de estado, viendo a muchos compañeros deportados o eliminados, salvando su propia vida gracias a la medalla de oro conseguida.
En 1964, cinco semanas antes de los JJ.OO. de Tokio, es operado de apendicitis, hecho que no le impidió ganar el oro en maratón, estableciendo un nuevo record mundial en 2h12:11. Mientras sus rivales exhaustos llegan a la meta, el les espera, impasible haciendo gimnasia.
En cuanto se retiró de la competición, la vida le empezó a castigar, más de lo que lo habían hecho los kilómetros, ya que en 1969, quedó inválido en un accidente de tráfico, falleciendo en 1973, a causa de un tumor cerebral.
GRETE WAITZ (La reina del maratón)
(Noruega, 1953), posiblemente la mejor fondista de la historia, ya que a parte de cinco campeonatos del mundo en campo a través, campeona del mundo en maratón (1983) y plata en Los Ángeles; la profesora noruega, batió cuatro años consecutivos el record de 42,195 Km. (el último 2h:25:28 en 1983) y dos el de 3.000 m. (8:45.4 en 1976) Y eso sin hablar de Nueva York, ya que hasta nueve veces ganó en la Gran Manzana, entre 1976 y 1988 (con 35 años) Su mejor marca fue conseguida en el maratón de Londres en 1986, 2h:24:54, que ya sabía lo que era ganarlo (1983), a pesar de que el record mundial ya estaba en poder de su compatriota Ingrid Kristiansen, una sucesora de auténtico lujo (2h:21:06)
Cuando se retiren Radcliffe, Takahashi, Loroupe, etc., habrá que volver a echar un vistazo a los méritos de cada una, pero hasta entonces, el reinado de la Sra.Waitz, sigue vigente.
CARL LEWIS (El hijo del viento)
(Birmingham, Alabama 1961) El mejor atleta de todos los tiempos, también conocido como “King Carl”, “Hijo del viento o “Rey de Reyes”. Proveniente de una familia de clase media, cuyos padre eran ambos profesores de Ecuación física, ya saltaba a los trece años 5,57 m., con dieciséis superaba los 7 m. En 1979, ganó los juegos Panamericanos, alcanzando dos años después el primer puesto del ranking mundial. El boicot norteamericano a los JJ.OO. de Moscú, le impidió iniciar su reinado, dejándonos la incógnita sobre cuál sería el tope de medallas olímpicas si Lewis hubiese participado.

Desde entonces su historia fue un cúmulo de metales en sus especialidades: 100 m. (promedio de 9,936 s. en sus diez mejores marcas); 200 m. (promedio de 19,875 s.) y salto de longitud (8,91 m.) Tres títulos mundiales en 1983, cuatro medallas en Los Ángeles, dos nuevos oros en Seúl (100 m., al descalificar a Ben Jonson y salto de longitud) y otro par en Barcelona 92 (salto y 4x100). Jamás podremos olvidar el mayor duelo disputado en longitud, en Tokio 1991, contra Mike Powell, que acabó con el record mundial de Bob Beamon, mandándolo al tercer puesto de la historia: 8.95, 8.91 y 8.90, respectivamente. En Atlanta 96, también fue oro en longitud, cerrando el ciclo de cuatro títulos olímpicos, algo prácticamente imposible en las próximas décadas. Del número de platas y bronces alcanzados, es preferible no hablar…


El hijo del viento, ha liderado el ranking mundial 16 veces, desde 1981, consiguiendo en 1984 y 1987 ostentarlo simultáneamente en tres pruebas.

Santi S.


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