Los ojos del mundo miran ahora al espacio. Nos proponemos viajar a la Luna en esta década y hacer también otras cosas y no porque sean fáciles, sino porque son difíciles



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INTRODUCCIÓN

Los ojos del mundo miran ahora al espacio. Nos proponemos viajar a la Luna en esta década y hacer también otras cosas y no porque sean fáciles, sino porque son difíciles.


-John F. Kennedy
¿Qué fue la carrera espacial? Para este autor fue una competencia militar y científica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en donde se fijó la meta de llegar al espacio, o mejor aún, de llegar a la Luna. En lo que se inició como una exploración paralela y finalmente una investigación conjunta, se lograría lo planeado, llegar a nuestro futuro, el espacio. Estoy seguro que la carrera espacial ha sido la mayor hazaña científica de la humanidad, pero también fue determinante para el campo social e histórico y de cierta forma para el literario, relacionándolo más con la cultura y el género de la ficción.
La principal motivación para elaborar esta monografía que tiene como tema a la carrera espacial y a la astronáutica fue el deseo hacia lo desconocido. Y la mejor forma para abordar el tema fue con el momento en que empezamos a descubrir el cosmos. En este contexto nació así la pregunta a investigar: ¿De qué manera la carrera espacial impulsó el desarrollo de la astronáutica estadounidense en la actualidad?
Este texto propone discutir las ideas de Giuseppe Albatrino, Edward Cortright y Joanne Baker sobre la importancia de la carrera espacial. Estos tres autores concuerdan que esta fue importante para el desarrollo tecnológico, pero que supuso también un gasto tremendo e innecesario para Estados Unidos. Sin embargo, yo sostengo que la carrera espacial es trascendental visto desde muchos puntos de vista, por ejemplo, la astronáutica. Y como el tema de esta monografía es la importancia de la carrera para la industria astronáutica, este punto será imprescindible de tocar. Asimismo, este trabajo se dividirá en dos capítulos, donde el primero explicará el contexto histórico y el segundo, el legado a la industria. La metodología a utilizar será la recopilación de información y el contraste de los autores ya mencionados y nuevos que apoyen mi postura, para así hacer una compilación de ideas y elaborar mis propios argumentos sobre el tema. Entonces, si estamos listos para sobrellevar esto, que este viaje por el espacio empiece, ahora.
Capítulo 1:

Desarrollo histórico de la carrera espacial
Introducción al capítulo:

Este capítulo nos explicará dos puntos generales, ambos relacionados al desarrollo de la ciencia a través de la historia. El primero será la Guerra Fría, viendo los avances post-Segunda Guerra Mundial y la evolución principalmente del armamento militar en la segunda mitad del siglo XX. Y el segundo nos contará los sucesos más importantes ya de la carrera espacial en sí, viendo el lado de las hazañas tanto soviéticas como americanas ya que su objetivo es contextualizar el tema de la carrera espacial según sus orígenes, influencias y finalmente su desarrollo.




    1. Preludio a la carrera espacial: La Guerra Fría y la ciencia

La Segunda Guerra Mundial fue el choque entre potencias que más armamento y ejércitos ha movilizado en la historia. Y aunque fue sumamente devastadora por hechos como la bomba atómica o el ataque a Pearl Harbor, fue el campo perfecto para el desarrollo de la ciencia. Y es que cada vez que se da un conflicto, cada bando anhela la victoria y para lograrlo, como dice el proverbio-“todo se vale”-así que una forma es tener un mejor armamento. Pero para lograrlo, se produce una carrera armamentista y el desarrollo de la ciencia en ese país debe ser mejor al del oponente. Aun cuando esta sea una guerrilla o una guerra mundial, quien tiene el mejor armamento es decisivo en las instancias finales, como sucedió en el caso de la bomba en Hiroshima y Nagasaki en 1945. Con el contexto de avances inimaginables se empieza un período que revolucionaría la historia: La Guerra Fría. Un muy poderoso Estados Unidos y una sorprendente Unión Soviética1 competirían por la hegemonía durante muchos años y todo este conflicto ideológico y militar 2 se vio reflejado en la carrera espacial, dándose inicio en 1957. Sin dudas, fue el campo perfecto para llegar al espacio.


Antes de presentar a la carrera espacial, explicaré la causa principal de esta: La necesidad humana de explorar. Aquí nace la pregunta: ¿Cómo de una necesidad nata de explorar se llegó a concretar el mayor acontecimiento de la historia? Bueno, todo nació como un deseo ancestral, un anhelo histórico. Cada cultura en la antigüedad, sin importar cuál sea, contempló el cielo y de cierta forma deseó saber más de éste. Esta afirmación es verídica por la misma necesidad humana de buscar pero sobretodo explorar nuevos lugares o terrenos para vivir. El hombre es un ser inteligente, racional, lo que le hace cuestionarse y hacerse preguntas como: ¿Quiénes somos? o ¿dónde estamos? Según Abraham Maslow, psicólogo que propuso una pirámide jerarquizando las necesidades, considera que lo primordial son las necesidades fisiológicas o las necesidades natas (entre las que se encuentra la necesidad de explorar o cuestionarse), así que una conducta humana común es no quedarse estancado en un lugar, sino ser explorador. (Boeree, 2003)i
Esta necesidad de explorar o deseo ancestral de llegar a las estrellas poco a poco se fue desarrollando con la mejora de la tecnología y de la ciencias relacionadas con este fenómeno (especialmente física y astronomía). Pero es recién en el siglo XX cuando este deseo se convierte en una cuestión política y en una pugna científica competitiva. La política y la ciencia al final de la Segunda Guerra Mundial establecen estrechos lazos al necesitarse uno al otro. La razón por la que se requieren es la misma por la que se da la carrera espacial. Al ver que el campo de batalla en la última guerra fue el aire, se decidió llevarlo un poco más lejos, esta vez hacia el espacio. Y las políticas de ambas potencias empezaron a desembolsar cuantiosas sumas de dinero para ejercer la hegemonía entre sí. Y así como la filosofía capitalista americana prioriza el gasto de dinero con tal de vencer al oponente, porque era de entender que “a los ojos del mundo, el primero en el espacio significa el primero, punto; el segundo en el espacio significa el segundo en todo” (Johnson, 1961)ii.
Es de esta manera como se libra la ya mencionada carrera armamentista y la ciencia se convierte en el ejército que defiende al país de la derrota y cuando puede, el que arremete para lograr la victoria. Pero la ciencia no solo lucha batallas contra humanos, sino que los salva, ya que la ética de la ciencia se basa en beneficiar a la sociedad en todos los aspectos, como también mejorar el estilo de vida de las personas. La relación que se establecerá entre la ciencia y la sociedad durante los próximos 30 años será reflejada en la propaganda, ya que la Guerra Fría sería un enfrentamiento que no se vio plasmado en grandes batallas ni conflictos directos, sino que estuvo marcado específicamente por un combate meramente simbólico y muy retórico, difiriendo con el uso de armas debido al temor de estallar una guerra nuclear, que sería perjudicial para los dos. Ambas potencias nutrieron a su población de un sentimiento nacionalista, inclusive llegando a ser chovinista. (Toursinov, 2012)iii Los afiches mostraron la rivalidad creciente, inclusive tenían un mensaje populista, pues los protagonistas eran los propios astronautas y los cohetes de última generación (para el caso de la U.R.S.S) Este tipo de política si bien no fue agresivo en el sentido de que causaron muertes, su mensaje, ligado a la supremacía sobre el otro, fue un arma inusual pero igual de efectiva.
Así se vivió una guerra sin grandes despliegues militares y ya estando en los años de 1980, la Unión Soviética había perdido preponderancia en el terreno astronáutico y una nueva generación de científicos, encabezados por el americano Carl Sagan, estaba llevando a la carrera espacial a otro nivel. El fin de la Guerra Fría en 1991, tras la caída del muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética no marcó el fin de la carrera espacial, más bien esta continuó con nuevos avances, pero ya no como una guerra pacífica entre dos potencias, sino como un esfuerzo conjunto entre el mundo para saber más.
Como conclusión de este subcapítulo, es de entender que si bien la razón principal para que se diera la carrera espacial fue el deseo natural de explorar, este se pone de manifiesto bajo la lucha dada en la Guerra Fría, en donde deja de ser solo una pugna científica para ser una cuestión política de interés mundial.

    1. Misiones tempranas de la Unión Soviética (1957-1965) y misiones de la NASA (1962-1975)


La presencia de líderes de los programas espaciales Sergie Korolev por parte de la Unión Soviética y Werner Von Braun por Estados Unidos son esenciales para comprender mejor el curso de las primeras misiones fuera de la Tierra. Por un lado Korolev quiso priorizar la consecución de hazañas, mientras que Von Braun se planteó la meta de llegar a la Luna de una forma u otra (Mazzucconi, 2012)iv. Así se dio inicio a 18 años de carrera desenfrenada. Este fue marcado por el lanzamiento del Sputnik I el 4 de octubre de 1957, aunque más importante fue su sucesora, la Sputnik II, que llevó a la perra Laika, el primer ser vivo fuera de la atmósfera terrestre. A simple vista, la Unión Soviética parecía que ganaría por tener un magnífico inicio.
Pero Estados Unidos sería finalmente el vencedor de una carrera en donde empezó retrasado. La NASA (National Aeronautas and Space Administration), creada a finales de julio de 1958, fue el ente que los hizo reflotar debido a tres razones principalmente. La primera fue una organización de los proyectos según el objetivo (el proyecto Mercury tenía la meta de salir el espacio como el Apolo de llegar a la Luna), segundo, tuvo una relación estrecha con los ciudadanos incentivando la participación y la propaganda por el mundo, y tercero, un mayor presupuesto, les dio la libertad de innovar un poco más.
En la Unión Soviética por ejemplo, no existía un organismo que tenga la misma función que la NASA. Su “programa espacial” se basó en la organización de proyectos como el Sputnik o el Vostok. Y si bien tuvieron hasta 1964 el apoyo del presidente Nikita Kruschev (que incluía financiamiento económico), fue a partir de ese año cuando su nuevo líder, Leonid Brezhnev, recortó el presupuesto para la carrera espacial. Aún peor que esto fue que su genio, Sergie Korolev fallecería en 1966, dejando al país sin curso a seguir.
Y aunque la NASA aportó, no faltaron los opositores, ya que la mayoría del Senado estaba en contra de apoyar a la carrera, pero un persuasivo John F. Kennedy logró convencer a la mayoría. A la par, la Unión Soviética rompió la ilusión americana de ser los primeros con un hombre en el espacio, ya que Yuri Gagarin lo logró en 19613. Desde ese momento, a la par se puso en marcha el ya planeado Proyecto Mercury, que llevó a los primeros astronautas americanos al espacio, tales como Alan Shepard y John Glenn. Posteriormente, en el año 1965, se inició el más moderno programa de la NASA, el Gemini. Algo importante que rescatar es que si bien hubo misiones que no lograron hazañas, no existió proyecto más importante, sino más mediático (Richard, 2000)v.
Y, el 20 de julio de 1969, el momento que todos estaban esperando llegó. Neil Armstrong, Edwin “Buzz” Aldrin y Michael Collins, llegaron por fin a la Luna. Tras un viaje de 4 días y casi el 0,6% del presupuesto del país gastado en construir la monumental obra de Von Braun, el Saturno V, caminaron en el lugar que todo ancestro deseó alguna vez. Estados Unidos tomaría las riendas desde ese momento y empezó a mandar humanos a la Luna, habiendo seis misiones más (contando la fracasada Apolo 13).4
El tiempo pasaba y la tensión de la guerra pacifista estaba cesando. Las naves americana Apolo y la soviética Soyuz se acoplaron en pleno espacio, haciendo una señal de paz significativa. Y este fue el fin de la carrera espacial, porque después de esto la intención y la magnitud de los viajes espaciales disminuyeron (Rees, 2005)vi. Así terminaron 18 años de búsqueda, investigación, conflictos pero sobre todo de hazañas nunca antes logradas.

Capítulo 2:



La industria astronáutica
Introducción al capítulo:
Este capítulo en donde explico la pregunta inicial del tema planteado. El cual se basará en explicar la importancia de la carrera espacial para la industria astronáutica. Y se dividirá a sí mismo en dos subcapítulos, donde el primero tratará sobre el concepto de astronáutica y su industria, además de los aportes de la carrera espacial de por medio, mientras que el segundo finalizará con el futuro de la exploración del espacio, viendo la importancia que ha tenido la carrera para la actualidad, cumpliendo su objetivo, el análisis del legado para con la astronáutica para encontrar de qué forma se relacionan entre sí.


  1. La astronáutica y la carrera espacial

La palabra astronáutica, etimológicamente, proviene de los vocablos griegos ‘ἄστρον’, que significa ‘astro’ y ‘ναυτική’, que quiere decir ‘arte de navegar’. Es muy probable que los griegos y los romanos consideraran, en su primer concepto, a la astronáutica como un arte, pero hoy en día esto es mucho más que un arte. La definición de la Real Academia Española difiere un tanto por lo propuesto por los griegos, pues afirma que es la “ciencia o técnica de navegar más allá de la atmósfera terrestre”. Pero yo propongo que no solo compete a la navegación, sino que también a la exploración e investigación del espacio.


A finales del siglo XIX, el concepto empezó a acuñarse y desarrollarse. Aunque suene curioso, el que fue el primer precursor de la astronáutica fue el escritor francés Julio Verne, ya que sus obras, específicamente De la Tierra a la Luna (Verne, 1865)vii, empezaron a hablar de viajes. Lo mismo ocurrió con otro escritor, H. G. Wells, autor de Los primeros hombres en la Luna (Wells, 1901)viii, incentivando el deseo ancestral de exploración. A la par de las novelas y el campo cultural, algunos científicos, aunque muy pocos, empezaron a interesarse, sigilosamente en el tema, pues existía cierto temor a ser rechazado por la comunidad científica. Uno de ellos fue el peruano Pedro Paulet. Verdaderamente, él, fue el que primero tuvo la idea de realizar cohetes de propulsión a chorro y hoy en día, es considerado por grandes personalidades, incluyendo al propio Von Braun, como el padre de la astronáutica. Esta época se le conoce como el “apogeo temprano” (posteriormente se explicará las dos etapas siguientes, el apogeo máximo y el tardío) (Albatrino, 2009)ix, caracterizado por ser en su mayoría teórica y experimental (en un nivel muy básico), siendo la base para el futuro. A esta época también pertenece el ruso Konstantine Tsiolokovki5, el americano Robert Goddard y el francés R. Esnault-Pelterie.
Después de esta época de apogeo vino la Segunda Guerra Mundial y posteriormente se desarrolló la carrera espacial en sí, momento conocido como “apogeo máximo”. Y si bien esta fue el primer escalón para llegar al futuro, no todo lo ocurrido en este período alcanzó el curso deseado (Tola, 2009)x. Esto hace referencia a los accidentes (generalmente explosiones) y las enormes dimensiones de los cohetes, que por llevar combustible, implicaron un mayor tamaño y a su vez más dinero.
Pero estos inconvenientes ocupan un segundo plano ante todo los logros. Los astronautas de la era post-carrera espacial ya no tenían como meta llegar al espacio o a la Luna, sino alcanzar otros planetas, y todo esto es debido al boom tecnológico dado entre 1957 y 1975 (Ferris, 2008)xi. La ciencia se desarrolló en casi todos los campos posibles, dígase matemática, física, química, astronomía, biología, etc. Este autor opina que uno; no ha habido acontecimiento tan trascendental como la carrera espacial como para que se genere una revolución científica de por medio y dos; que el legado de estos 18 años es inigualable para la humanidad, pero en especial para el campo astronáutico.
Y al tratar de analizar este legado, es necesario establecer las relaciones entre ambos puntos. El primero al que se puede llegar es que los avances fueron la base fundamental para la tecnología de hoy en día. Es decir, si para el cohete Mercury-Redstone 3 del año 1961, tenía una velocidad máxima de 8277 km/h, el cohete Atlantis alcanzaba para 1985 la velocidad de 28292 km/h. Haciendo esta pequeña comparación de velocidades, se puede evidenciar que el aumento de la misma significa una mejora tecnológica con relación a los cohetes predecesores.
La segunda relación que se puede establecer es que la concepción de “viaje espacial” o “exploración espacial” cambió profundamente. Antes de 1977, nos limitábamos a pensar que al explorar el cosmos esto solo era posible mediante naves tripuladas, pero en este año es en que nos dimos cuenta de que las sondas no tripuladas interestelares eran una forma rápida de investigar y tenía un costo mucho menor a comparación de las naves ya hechas. Pero la verdadera revolución llegaría con las estaciones espaciales. Estas ya no serían pequeñas como la mencionada Salyut 1, sino de una gran magnitud que pudiera albergar varias personas y sea un centro de investigación activo. Así nació la estación soviética Mir en 1986, la más importante hasta la construcción de una de las más grandes hazañas de ingeniería, la Estación Espacial Internacional, llevada fuera de la Tierra en 1998 en donde todas las agencias espaciales del mundo participaron.
Pero si se quiere ir un poco más lejos habría que hacer mención a las naves interestelares durante el último período (y que aún vivimos) llamado “apogeo tardío”6, caracterizado por las Voyager 1 y 2, que son las naves que más lejos se encuentran del planeta, a 0,002 años luz de distancia. También se posee las primitivas naves Pioner 10 y 11 y en 2006 se implementó una quinta nave interestelar, New Horizons, que este año, 2014, alcanzó la órbita de Neptuno y en poco tiempo superará a sus predecesoras intergalácticas por su increíble velocidad de 15,1 km/s.
A modo de conclusión, luego de haber expuesto los acontecimientos recientes y la relación existente entre la carrera espacial y la industria astronáutica, puedo afirmar que esta ha sido sumamente importante para su desarrollo, ya que sentó las bases para el futuro y cambió la forma de ver las cosas para siempre.


  1. Futuro de la exploración espacial


“Toda la humanidad podría compartir una locura común y hallarse inmersa en una ilusión común mientras vive en un caos común”. Esta frase, tomada del libro Los límites de la Fundación de Isaac Asimov revela por lo que la humanidad pasa. Al referirse a “locura común” y a “ilusión común”, creo que se puede hacer alusión a los viajes espaciales, que en algún momento parecían imposiblemente ilógicos pero a su vez pertenecía a las añoranzas profundas de nuestros ancestros, el palpitante deseo de querer saber qué había allá afuera. Y el “caos común” es la actualidad, en donde vivimos sumidos en crisis por doquier, donde hay más problemas que soluciones.
Y es en este contexto caótico donde se vislumbra el futuro de la humanidad, en donde al final, el espacio se acerca. He allí donde no solo un país se debe preocupar por las siguientes misiones espaciales, sino que el mundo necesita la atención de todos. Así partimos con nuevas misiones vanguardistas propuestas por distintas agencias del planeta para mejorar el campo de la astronáutica. Una de estas es el proyecto Orión de la NASA. Propuesto a inicios de este siglo y aún no concretado, se propone hacer otra vez un alunizaje y en un futuro cercano, la llegada de humanos a Marte. Este proyecto ya tiene más de 8 años de desarrollo y ha sido en setiembre de este mismo año cuando se realizó la primera prueba para el lanzamiento definitivo en 2020. Se espera que la innovadora tecnología de paneles solares permita el viaje humano a Marte, que para muchos es principalmente el siguiente escalón a conseguir (Braukus, 2006)xii.
Y aunque existan escépticos que crean que estamos aún muy lejos de la llegada al planeta rojo, otros piensan que es necesario primero llegar a construir una base lunar y adaptar al humano a la superficie lunática antes de ir a otro planeta (Mendell, 1984)xiii. Y si bien no existe actualmente una misión clara para esta propuesta, fue impulsada por el ex presidente americano George W. Bush, aunque el recorte de presupuesto actual de la NASA por parte de Barack Obama, le ha quitado importancia a esta gran idea futurista.
Pero en cuanto a misiones establecidas o proyectos ya en proceso encontramos un gran desarrollo en cohetes tales como el Dream Chaser, el SpaceX Dragon o Boeing X-37. Estos tres cohetes si bien no pertenecen a proyectos de la NASA (es decir que son parte de empresas privadas) han recibido donaciones de fundaciones para que se desarrollen de mejor manera. El Dream Chaser es un transbordador espacial moderno que fue diseñado por la empresa SpaceDev y que, a diferencia de sus predecesores, pretende ser reutilizable en su totalidad e incrementar la velocidad en un 17%. Luego viene el Boeing X-37, ya terminado, pero cuya misión está en curso actualmente y que tiene una misión parecida al Dream Chaser, con la diferencia que esta nave será tanto un transbordador espacial como un vehículo orbital, lo que reducirá en un alto porcentaje el precio en la elaboración de próximos cohetes. Pero el principal de los proyectos privados es el SpaceX Dragon al ser de naturaleza reutilizable y nave de carga, ya ha empezado a realizar sus labores en la Estación Espacial Internacional y se ha mostrado como el gran avance tecnológico de los últimos dos años, debido a su resistente escudo térmico (SpaceX, 2014)xiv. Ahora el mundo se ha dado cuenta de que las misiones privadas son exitosas y son capaces de lograr lo que agencias poderosas como la NASA o la ESA (Agencia Espacial Europea) pueden hacer.
Pero el verdadero futuro yace en la física. Este campo, por ejemplo, también se vio tremendamente beneficiado por los descubrimientos en el contexto de la carrera espacial relacionados a la antimateria. Esta es el combustible del futuro y el principal desafío de hoy en día es descubrir cómo producirla. Centros de investigación tales como el CERN (Organización Europea para Investigación Nuclear) en Suiza o el NIF (Centro de Ignición Nacional) en Estados Unidos han estado últimamente trabajando con colosionadores de hadrones y representaciones espaciales con el fin principal de crear antimateria. Y visionarios futuristas como Paul Gilster o David Brin (ambos físicos y divulgadores) proponen hacer naves más rápidas con este nuevo combustible. Aquí ya entraría en discusión temas como la ruptura de la velocidad de la luz o la teletransportación (cosa que no haré), pero ciertamente, con el afán de viajar más rápido, Gilster ha propuesto hacer una nave con grandes paneles solares y someterla a un gigantesco rayo láser para propulsarlo. Así alcanzaría 10% de la velocidad de la luz (en conclusión, es un bote lento pero seguro).
Muchas alternativas se han propuesto para viajar al espacio en el futuro. Y ha generado mucha discusión entre la comunidad científica. Pero el ser humano no se debe preocupar más, porque mientras la tecnología se siga desarrollando y siga habiendo nuevas propuestas y cambios en el sistema, más lejos hemos de llegar, paso a paso.
Conclusiones
Luego de haber realizado este trabajo, se puede concluir que:


  1. La carrera espacial sentó la base para la nueva generación de cohetes. Todo empezó con los primitivos Vostok 1 soviético y el Atlas 1 americano, y ahora poseemos el refinado Soyuz ruso y los transbordadores espaciales americanos (que duraron hasta 2011)

  2. La carrera espacial cambió la concepción de “viaje espacial” y de “exploración” para ver a la astronáutica de manera diferente, de cierta forma revolucionándola, no solo desde el punto de vista de la tecnología sino de los métodos para conseguir un logro.

  3. La carrera espacial fue trascendental porque propició el progresivo desarrollo de las ciencias astronáuticas. En física y astronomía se lograron resolver problemas nunca antes pensados y en las demás ciencias hubo una profundización del conocimiento.

  4. La carrera espacial favoreció a la construcción de sondas, estaciones espaciales y telescopios de manera que la astronáutica cambió para abrir los ojos del mundo hacia un cosmos renovado tras una etapa de descubrimientos.

  5. La razón principal para que se diera la carrera espacial fue el deseo natural de explorar, este se pone de manifiesto bajo la lucha dada en la Guerra Fría, en donde deja de ser solo una pugna científica para ser una cuestión política de interés mundial.

  6. La Guerra Fría fue el enfrentamiento sin grandes despliegues militares en donde se estableció una relación entre la ciencia y la sociedad que se vio reflejada en la propaganda al mostrar al mundo los avances tecnológicos y a los astronautas como héroes nacionales (tendencia populista) de cada país.




1 Se puede señalar que Rusia, al vivir su propia revolución a inicios del siglo pasado, se vio fortalecida. Al salir del sistema zarista y adoptar uno prácticamente comunista, pudo igualar los hallazgos del resto del mundo, ya que las motivaciones y los líderes actuaban de manera diferente (Joseph Stalin), haciendo que en menos de 50 años, supieran cómo adaptarse a los cambios que el mundo sufría.


2 La balística fue sin duda el campo más desarrollado por ambos bandos, pues los ICBM (Misil Balístico Intercontinental) se empezaron a producir en masa. La balística se vio también relacionado con “la crisis de los misiles en Cuba” de 1962 y que significó el posicionamiento de armamento soviético en el país caribeño como amenaza a los americanos. Si bien el altercado no terminó en catástrofe, se hizo a la luz las alianzas políticas existentes y la alta gama de misiles, capaces de destruir por completo nuestro mundo.

3 La Unión Soviética siguió a la delantera con otras proezas como la de la primera mujer en el espacio, Valentina Tereshkova, viajando a bordo de la Vostok 6 en 1963. También tendrían por primera vez una misión multi-personal en 1964 e hicieron la primera actividad extravehicular (también conocida como paseo espacial) en 1965. (Ganeri, 2004)


4 Otro momento histórico fue el trabajo de la sonda Mariner 9, que orbitó Marte en 1971, al estilo de la sonda Venera 3, nave soviética que exploró Venus en 1966. Se alcanzaron otros logros como un satélite geoestacionario, la estación espacial Salyut 1 o el laboratorio orbital SkyLab 1.


5 Konstantine Tsiolokovki fue un ejemplo perfecto de que la Unión Soviética ya no era un país feudal, sino uno moderno y que gracias a la ciencia puede destacar mundialmente. Él reinventó los modelos de Paulet y formuló leyes para giroscopios que hoy en día se sigue utilizando.

6 Desde 1979 también la NASA empezó a utilizar la tecnología de reutilización de cohetes con el programa Transbordador STS. Hasta que el proyecto se cancelase en 2011, hubo seis transbordadores espaciales, destacando entre ellos al Challenger, por sufrir un aparatoso accidente en 1986 y el Endeavour, por ser el último de todos. Estas naves ayudaron para la implementación de telescopios, estaciones y centros en el espacio, tales como el telescopio Hubble (puesto en órbita por el propio Endeavour) y la ya mencionada y alabada Estación Espacial Internacional (proyecto hecho conjuntamente con las Agencias Espaciales de Rusia, Canadá, Japón y Europa).


iBoeree, G. (2003). Teorías de la personalidad de Abraham Maslow. Philadelphia : Universidad de Shippensburg.


ii Johnson, L. B. (20 de enero de 1961). Sobre la carrera espacial. Washington, District of Columbia, Estados Unidos.


iiiToursinov, A. (2012). El poder coercitivo de la manipulación en los discursos propagandísticos. Ciudad de Guatemala: Universidad Fransciso Marroquín.


ivMazzucconi, F. (2012). Exploración y conquista espacial-Atlante del cielo. Madrid: Susaeta.


vRichard, A. (30 de enero de 2000). The Man who won the Cold War. Obtenido de http://www.hoover.org/publications/hoover-digest/article/7398


viRees, M. (2005). Universo. Londres: Dorling Kindersley.


viiVerne, J. (1865). De la Tierra a la Luna. Obtenido de http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/LiteraturaFrancesa/julioverne/Delatierraalaluna/


viiiWells, H. G. (1901). Los primeros hombres en la Luna. Obtenido de www.colonialtours.com.do/.../H.G.%20Wells%20-%20Los%20primeros%2


ixAlbatrino, G. (2009). Caminando en la Luna. Lima: Recreo.


xTola, J. (2009). Una mirada al Universo. Barcelona : Verticales.


xiFerris, J. (2008). Pasos adelante: 1900-hoy. Londres: Planeta.


xiiBraukus, M. (31 de Agosto de 2006). NASA-NASA Selects Orion Crew Exploration Vehicle Prime Contractor. Obtenido de http://www.nasa.gov/home/hqnews/2006/aug/HQ_06305_Orion_contract.html


xiiiMendell, W. W. (29 de octubre de 1984). Lunar Bases-NASA. Obtenido de http://ads.harvard.edu/books/lbsa/


xivSpaceX. (18 de mayo de 2014). DRAGON. Obtenido de http://www.spacex.com/dragon

Fuentes de investigación:


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1.2.-SECUNDARIAS


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B) AUDIOVISUALES


  1. Spencer, Christopher y Everst, Mark (Directores) (2005, setiembre 14) Space Race [DVD] Londres: British Broadcasting Corporation-BBC. Consultado el 17 de abril de 2014, de: http://www.youtube.com/watch?v=BWlcR4lemmM




  1. Everest, Mark (2005) The untold story of weapons-Space Race [TV] Washington DC: National Geographic Channel. Consultado el 17 de abril de 2014, de: http://www.youtube.com/watch?v=VWXIMPSmZfM

Índice:
Introducción 2

Capítulo 1: Desarrollo histórico de la carrera espacial


    1. Preludio a la carrera espacial: La Guerra Fría y la ciencia 3




    1. Misiones tempranas de la Unión Soviética (1957-1965) y misiones de la NASA (1962-1975) 6

Capítulo 2: La industria astronáutica


2.1 La astronáutica y la carrera espacial 8
2.2 Futuro de la exploración espacial 11
Conclusiones 13
Fuentes de investigación 15
Índice 17




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