Manila, Filipinas, 23 28 octubre 2017



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12a REUNIÓN DE LA CONFERENCIA DE LAS PARTES


Manila, Filipinas, 23 - 28 octubre 2017


Punto 26.2 del orden del día

CMS




CONVENCIÓN SOBRE

LAS ESPECIES

MIGRATORIAS

Distribución: General


UNEP/CMS/COP12/Doc.26.2.7

14 de junio de 2017


Español
Original: Inglés


PROPUESTA DE ACCIÓN CONCERTADA PARA

EL TIBURÓN BALLENA (Rhincodon typus), YA INCLUIDO EN EL APÉNDICE II DE LA CONVENCIÓN



Resumen:
El Gobierno de Filipinas ha presentado la propuesta adjunta* de acción concertada para el tiburón ballena (Rhincodon typus) de conformidad con el proceso descrito en el párrafo 4 y el Anexo 3 de la Resolución 11.13.

*Las denominaciones geográficas empleadas en este documento no implican —de parte de la Secretaría de la CMS (o del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente)— juicio alguno sobre la condición jurídica de ningún país, territorio o área, ni sobre la delimitación de sus fronteras o límites. La responsabilidad del contenido del documento recae exclusivamente en su autor.




PROPUESTA DE DESIGNACIÓN DEL

TIBURÓN BALLENA (Rhincodon typus) PARA EMPRENDER ACCIONES CONCERTADAS


Proponente

Gobierno de Filipinas

Especie, taxón inferior o población objetivo, o grupo de taxones con necesidades comunes

Clase: Chondrichthyes

Subclase: Elasmobranchii

Orden: Orectolobiformes

Familia: Rhincodontidae

Género: Rhincodon

Especie: Rhincodon typus


Incluido actualmente en el Apéndice II de la CMS; propuesta de Apéndice I de la CMS.

Distribución geográfica

El tiburón ballena presenta una distribución circumtropical en todos los mares tropicales y cálidos templados, excepto el Mediterráneo (Rowat y Brooks 2012). Su distribución fundamental se sitúa entre aproximadamente 30° de latitud norte y 35° de latitud sur, con incursión estacional ocasional en el norte y el sur (Colman 1997, Rowat y Brooks 2012, Sequeira et al. 2014a). Los registros más al norte se han realizado a 44° de latitud norte en la bahía de Fundy (Canadá) (Turnbull y Randell 2006) y el mar de Ojotsk junto al Japón (Tomita et al. 2014), y los más australes a 37° de latitud sur en Victoria (Australia) (Wolfson 1986) y Nueva Zelandia (Duffy 2002). La distribución del tiburón ballena probablemente esté limitada por la temperatura, ya que rara vez se avistan con temperaturas superficiales inferiores a 21°C (Colman 1997, Duffy 2002, Afonso et al. 2014, Tomita et al. 2014).

Las zonas en las que se han documentado 500 individuos o más, ya sea mediante recuentos o estimaciones con modelos, incluyen el golfo Árabe y el golfo de Omán (Robinson et al. 2016), el arrecife de Ningaloo en Australia Occidental (Meekan et al. 2006, Norman et al. en revisión), Quintana Roo en México (de la Parra Venegas et al. 2011, Ramírez-Macías et al. 2012b), la provincia de Inhambane en Mozambique (Norman et al. en revisión), Filipinas (Schleimer et al. 2015), en torno a Mahé en Seychelles (Rowat et al. 2009, 2011; Brooks et al. 2010), e isla Darwin en las Galápagos (Acuña-Marrero et al. 2014), aunque la última estimación de población hace referencia a un flujo constante de tiburones migratorios a lo largo de un periodo de meses, en vez de a un cardumen auténtico. La mayoría de lugares de congregación son estacionales y los tiburones migran de forma predecible para explotar las fuentes de presas efímeras.


La evidencia de las capturas de las pesquerías indica que la costa de Gujarat en la India (Akhilesh et al. 2012), Taiwán (Hsu et al. 2012) y el sur de China (Li et al. 2012) también albergaron numerosos tiburones ballena en las inmediaciones, por lo menos antes del comienzo de la pesca dirigida en dichos países, con unas capturas estimadas de hasta 1000 individuos al año por parte de China (Li et al. 2012).

En el océano Índico, los datos de una flota de red de cerco del atún han identificado el canal de Mozambique como una zona con una elevada densidad de grupos asociados al tiburón ballena (Sequeira et al. 2012). En los océanos Atlántico y Pacífico, había una correlación entre los avistamientos de tiburones ballena y el esfuerzo (Harley et al. 2013, Sequeira et al. 2014b). La idoneidad de hábitat obtenida mediante un modelo fue mayor en el Atlántico Oriental, en la zona de la costa del Gabón y los países circundantes (Sequeira et al. 2014b), mientras que los mares de Bismark y de Salomón presentan avistamientos de tiburones ballena relativamente frecuentes dentro del Pacífico Occidental y Central (Harley et al. 2013).



Actividades y resultados esperados

Filipinas propone la celebración de talleres con los países vecinos para continuar con la investigación y conservación de la especie, con los siguientes resultados esperados:


  1. Mejorar la comprensión de la ecología, la conectividad y las amenazas del tiburón ballena.

  2. Unificar las directrices de turismo básicas para limitar los impactos negativos de las interacciones turísticas con la especie.

  3. Proponer a organizaciones y Gobiernos que pidan un número mínimo de observadores a bordo de las líneas de navegación comercial y embarcaciones pesqueras para mejorar la notificación y, por tanto, la comprensión de las amenazas para los tiburones ballena (por ejemplo, enredos en redes, colisiones con embarcaciones, etc.).

  4. Aumentar la conciencia acerca del MdE Tiburones de la CMS entre los Estados del Área de Distribución de Asia Sudoriental y una mayor afiliación al Memorando de Entendimiento sobre la Conservación de Tiburones Migratorios (MdE Tiburones), resaltando los beneficios que la conservación del tiburón ballena aporta a los países y comunidades, sobre todo a los servicios ecológicos.

  5. Velar por que todas las partes apliquen la legislación nacional para la protección y la gestión efectiva de los tiburones ballena.

  6. Luchar contra el cambio climático, la acidificación del océano y la contaminación por plástico de los mares, además de otros problemas mundiales, mediante iniciativas de conservación del tiburón ballena.

La realización de estudios genéticos y de marcado sobre las poblaciones de tiburones ballena ayuda a comprender la conectividad de las poblaciones y los grupos. Esto sirve para obtener más información acerca de las estructuras poblacionales y los puntos calientes que se pueden proteger.


El turismo del tiburón ballena está regulado por ley en Australia, Belice, el Ecuador (las islas Galápagos, pero no la zona continental), México y la isla de Santa Elena (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte). En Filipinas, en algunas localidades —como Donsol, Sorsogon y Pintuyan (Leyte del Sur)— las actividades turísticas se regulan a través de disposiciones legislativas. En muchas otras ubicaciones turísticas existen códigos de conducta voluntarios. La aparición de prácticas turísticas no sostenibles, como la interferencia con un individuo, las aglomeraciones o el aprovisionamiento, es un impacto que es necesario regular, ya sea mediante prohibiciones o limitando/minimizando estas actividades. Se debe hacer un seguimiento de estas amenazas y desarrollar unas directrices para reducir el impacto de las excursiones, mediante una regulación más estricta que los códigos de conducta voluntarios. Asimismo, estas actividades turísticas deberían formar parte de una campaña amplia para aumentar la sensibilidad acerca de los tiburones ballena, que incluya a los turistas, los operadores turísticos y los habitantes locales.
Se deben identificar los problemas con los enredos en redes, las colisiones con embarcaciones, la contaminación por plástico y otras amenazas mediante la realización de seguimientos y estudios de la bibliografía, de modo que la mayor atención sobre la protección tenga como consecuencia la mejora de directrices, protocolos y la identificación y protección de áreas críticas. Muchas Partes de la CMS tienen problemas continuados con los choques de las embarcaciones con los tiburones ballena (Pierce y Norman 2016), aun así actualmente algunos no cuentan con ninguna protección.
La mejora de la vigilancia y la notificación sobre capturas, capturas incidentales, enredos y colisiones con embarcaciones y líneas de navegación comercial mediante un número mínimo de observadores a bordo mejorará significativamente nuestra comprensión de estas amenazas, lo cual es una importante condición previa para el desarrollo de mejores estrategias de mitigación de las capturas incidentales y las lesiones.
Dado que los países vecinos (a saber Malasia, Indonesia, China) de Filipinas no son signatarios de la CMS y se ha establecido con ellos un cierto grado de conectividad, la celebración de un taller regional con otros Estados del Área de Distribución podría aumentar la conciencia y el interés en la CMS y en el MdE Tiburones.

Beneficios asociados


La especie se beneficiaría de una mejora de la gestión y los esfuerzos de conservación transfronterizos. Como efecto secundario, los Estados del Área de Distribución que no son Partes de la CMS se involucrarían de forma activa en la implementación. Una consecuencia de esto último podría ser el aumento del interés de dichos países por adherirse a la CMS y firmar el MdE Tiburones. Al incrementar la cobertura de la CMS, se podría lograr una protección más homogénea de las especies migratorias y un mayor impacto de la labor de la CMS.
El ecoturismo, al igual que el turismo en general, es uno de los sectores económicos que más rápidamente está creciendo en el mundo. Si se lleva a cabo de forma sostenible, el turismo de tiburones ballena apoyaría de forma significativa a las comunidades locales en zonas remotas y crearía medios de subsistencia alternativos.
Un aumento del número de observadores a bordo podría proporcionar información, no solo acerca de los tiburones ballena, sino también de otras especies migratorias que pueden ser objeto de capturas incidentales o choques con embarcaciones, como por ejemplo numerosas especies de cetáceos. Adicionalmente, los observadores a bordo podrían hacer un seguimiento de las pesquerías y las prácticas de pesca para asegurar una gestión sostenible que beneficiaría a todo el ecosistema marino.

Marco temporal


1. Investigación y vigilancia




Acciones

Marco temporal

1.1: Investigar la conectividad de las poblaciones locales y las migraciones (mediante investigación, incluido el marcado por satélite y estudios genéticos).

2020

1.2: Recabar información acerca de la magnitud de las capturas incidentales y la interacción con las pesquerías para evaluar su nivel de impacto sobre los tiburones ballena y cualquier estrategia de mitigación potencial.

2020

1.4: Investigar las ubicaciones y condiciones en las que la contaminación (aparejos de pesca desechados, ruido, plásticos, etc.) puede estar afectando a las poblaciones de tiburón ballena.

2020

1.5: Evaluar los impactos del cambio climático en los tiburones ballena.

2020

1.6: Identificar (mediante investigación, incluidos los estudios de marcado por satélite) y proteger los hábitats críticos (por ejemplo, hábitats de apareamiento o alimentación) y las rutas migratorias de los tiburones ballena.

2020



2. Directrices de turismo unificadas




Acciones

Marco temporal

2.1: Identificar amenazas potenciales para los tiburones ballena derivadas de las actividades turísticas.

<1 año

2.2: Cotejar y compartir las buenas prácticas de los países con un turismo de tiburones ballena establecido.

<6 meses

2.3: Fomentar la concesión de licencias y la regulación de los operadores turísticos que interactúan con el turismo de tiburones ballena.

<1 año

2.4: Desarrollar directrices de turismo unificadas para limitar el impacto en los tiburones ballena y proporcionar un código de conducta.

<1 año

2.5: Garantizar que los beneficios socioeconómicos del turismo de tiburones ballena beneficien a la comunidad local.

Continuo

2.6: Desarrollar herramientas educativas y de concienciación apropiadas, que incorporen el conocimiento científico y tradicional para distintas partes interesadas.

<6 meses

2.7: Capacitar a las agencias gubernamentales y las comunidades locales para llevar a cabo campañas educativas.

2020

2.8: Asegurar una comunicación clara y la colaboración de las partes interesadas con las comunidades locales que se puedan ver afectadas por los esfuerzos de conservación y mitigar cualquier impacto negativo.

2020



3. Aumento de los observadores a bordo




Acciones

Marco temporal

3.1: Coordinar las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP) para fomentar que se comparta la información y se optimicen los esfuerzos de conservación.

<6 meses

3.2: Proponer un mínimo de observadores a bordo en las líneas de navegación comercial y embarcaciones de pesca para obtener más información acerca de los choques con embarcaciones, las capturas incidentales y las interacciones con las pesquerías.

<1 año

3.3: Cotejar información acerca de la magnitud de las capturas incidentales y la interacción con las pesquerías para evaluar su nivel de impacto sobre los tiburones ballena y cualquier estrategia de mitigación potencial.

2020



4. Implicar a los Estados del Área de Distribución que no son Parte de la CMS




Acciones

Marco temporal

4.1: Implicar a los no signatarios de la CMS en el debate para la protección de los tiburones ballena y fomentar su integración.

<1 año

4.2: Organizar un taller regional para fomentar la cooperación y aumentar la conciencia.

<1 año



5. Legislación, política y gestión




Acciones

Marco temporal

5.1: Identificar incongruencias a nivel de la protección asegurada por los distintos Estados del Área de Distribución.

6 meses

5.2: Animar a todos los Estados del Área de Distribución a imponer una prohibición en toda la pesca dirigida del tiburón ballena.

<1 año

5.3: Alentar a todos los Estados del Área de Distribución a desarrollar planes de acción para la conservación de los tiburones ballena.

<1 año

5.4: Reforzar las políticas y la legislación vigentes y elaborar nueva legislación, si fuera necesario, para la conservación efectiva del tiburón ballena, así como adoptar medidas para proteger los hábitats clave y paliar las amenazas.

2020

5.5: Asegurar la capacidad de aplicación de las normativas de protección nacionales.

2020

5.6: Impulsar el desarrollo de planes de acción regionales para fomentar la cooperación entre los Estados del Área de Distribución y las poblaciones conectadas.

2020

5.7: Desarrollar planes de gestión para santuarios marinos, zonas marinas protegidas y otras medidas de protección basadas en ecosistemas que incluyen tiburones ballena.

2020

5.8: Garantizar que todas las OROP prohíban tender redes de cerco alrededor de tiburones ballena.

<6 meses



6. Abordar amenazas externas




Acciones

Marco temporal

6.1: Fomentar la conciencia y las estrategias de mitigación del cambio climático.

2020

6.2: Fomentar la mejora de la gestión de desechos a pequeña y gran escala para reducir la llegada de detritos marinos a los océanos.

2020



Relación con otras acciones de la CMS

Se prevé que el punto de acción para proporcionar unas directrices de turismo básicas unificadas podría fomentar y complementar la Resolución sobre Turismo Sostenible de la COP, propuesta también por Filipinas en la COP 12. Además, los debates y acciones podrían aprovechar como foro de debate el MdE Tiburones, del cual forma parte el tiburón ballena.

Prioridad de conservación

Una reevaluación del estado de conservación mundial de la especie, llevada a cabo en 2016 para la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), clasificó a la especie como "En peligro" a nivel mundial debido a una reducción global de la población igual o superior al 50%. En el Indo-Pacífico se infiere una reducción de la población del 63% en las últimas tres generaciones (75 años) y en el Atlántico se infiere una disminución de la población de más del 30%. Entre las principales amenazas actuales para los tiburones ballena cabe destacar las capturas pesqueras, las capturas incidentales en redes y los choques con embarcaciones.

El comercio internacional de tiburones ballena todavía tiene lugar, de forma potencialmente ilegal (Pierce y Norman 2016). Pese a la inclusión de la especie en la lista del Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), no se han aportado conclusiones de las investigaciones o la gestión que apoyen una captura sostenible a cualquier nivel.



Relevancia

El tiburón ballena se incluye actualmente en la lista del Apéndice II de la CMS y se ha propuesto su inclusión en el Apéndice I. El tiburón ballena también se incluye en el Anexo I del Memorando de Entendimiento sobre la Conservación de Tiburones Migratorios (MdE Tiburones) de la CMS. La acción colectiva es crucial para la conservación de los tiburones ballena debido a su naturaleza altamente migratoria, así como su inclusión en el Anexo I (especies altamente migratorias) de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM).

Hay múltiples Partes de la CMS que también son Estados del Área de Distribución del tiburón ballena que actualmente no tienen ninguna protección implementada para la especie. Varios de estos países son importantes puntos calientes para el tiburón ballena, entre ellos, Madagascar (Jonahson y Harding 2007), Mozambique (Rohner et al. 2015), la República Unida de Tanzanía (Rohner et al. 2015), el Pakistán, el Perú (Hearn et al. 2016), el Gabón (Capietto et al. 2014), y Portugal (Afonso et al. 2014).



Ausencia de mejores soluciones

Los tiburones ballena se incluyen actualmente en el Apéndice II de la CITES; no obstante, este solo abarca el comercio internacional de tiburones ballena y no tiene en cuenta factores como los choques con embarcaciones, las molestias turísticas y las capturas incidentales, todas ellas amenazas clave para los tiburones ballena.

La protección limitada en alta mar también lo es para los tiburones ballena. Los tiburones ballena efectúan migraciones transoceánicas y, por lo tanto, pasan mucho tiempo en alta mar, donde las medidas de protección son limitadas. Anteriormente, las pesquerías de red de cerco del atún a menudo usaban a los tiburones ballena como indicadores de la presencia de atún e incluso tendían redes alrededor de los tiburones (Capietto et al. 2014). Las OROP han prohibido el lanzamiento intencional de redes de cerco alrededor del tiburón ballena en los océanos Pacífico Oriental, Pacífico Central Occidental e Índico, aunque todavía no en el océano Atlántico (Capietto et al. 2014, Fowler 2016a). No obstante, una gran proporción de tiburones ballena atrapados en redes (el 73% en el Pacífico Central Occidental, SPC-OFP 2012) no se avistan antes de echar las redes.

Se invitará a los signatarios del MdE Tiburones, que también incluye al tiburón ballena en el Anexo 1, a que cooperen en la implementación de las acciones propuestas y a que proporcionen orientación técnica, según proceda.


Disponibilidad y viabilidad

El tiburón ballena es una especia carismática, en la que se pueden centrar los esfuerzos de conservación. Ya se ha reconocido su potencial para atraer turistas y está elevando el perfil de la especie. Hay oportunidades de financiación para los proyectos de conservación dedicados a esta carismática especie y a cómo pueden proporcionar un centro de coordinación para la conservación. Asimismo, la reciente inclusión del tiburón ballena como especie en peligro los identifica como una prioridad para la financiación de la conservación. La conservación del tiburón ballena ha logrado generar financiación de importantes fuentes de financiación, entre ellas, la Pew Foundation, el Whitley Fund for Nature, Rufford Small Grants for Nature Conservation y la PADI Foundation.
Filipinas y, potencialmente, Kenya, puede encargarse del liderazgo. Hay una amplia base de apoyo e impulso para la acción de conservación del tiburón ballena y un gran número de Partes proponen conjuntamente la inclusión del tiburón ballena en el Apéndice I de la CMS, además de su actual inclusión en el Apéndice II.

Probabilidad de éxito

La viabilidad de las acciones se basa en que el Gobierno de Filipinas (potencialmente Kenya) las asuma como propias y en el apoyo de algunos otros Estados del Área de Distribución. Los esfuerzos de conservación localizados de los Estados-nación individuales han sido un éxito, especialmente en lo que se refiere a la puesta en marcha de actividades basadas en el turismo.

Las medidas de gestión ya han demostrado su eficacia en la protección del tiburón ballena contra la presión pesquera y de los hábitats protegidos asegurados. Por ejemplo, Donsol, en Sorsogon (Filipinas) se ha declarado santuario de tiburones y cuenta con una próspera industria turística de interacción con tiburones ballena. El turismo ha demostrado que puede ser un impulsor positivo de la protección del medio ambiente, a la vez que proporciona beneficios económicos a las comunidades locales. Este modelo se puede reproducir bien en otros Estados del Área de Distribución.


Entre los factores de riesgo se incluyen un liderazgo deficiente, la falta de apoyo técnico de los científicos o una recaudación de fondos fallida. Dentro del estudio ecológico de los tiburones ballena, actualmente hay algunas incógnitas, como la distribución de los tiburones ballena maduros y la biología reproductiva. No obstante, si aplicamos el principio de cautela, los esfuerzos de conservación podrían ser aún más pertinentes, a la vez que la determinación de estudiar estas incógnitas (por ejemplo, aumentando los observadores a bordo) podría servir de base para futuros esfuerzos de conservación.
Muchas organizaciones no gubernamentales ya están cooperando para proporcionar más oportunidades de conservación e investigación, como la asociación entre el Acuario de Georgia y Conservation International. Además, organizaciones e individuos de todo el mundo envían sus fotos al sitio web Wildbook for Whale Sharks. La Conferencia Internacional del Tiburón Ballena también se reúne cada tres años para debatir asuntos relacionados con la conservación y la investigación del tiburón ballena.

Magnitud del impacto probable

Se espera que estas Acciones Concertadas puedan mejorar la gestión de las prácticas relacionadas con el tiburón ballena y aumentar su protección en toda su área de distribución, logrando que las Partes de la CMS se impliquen en dicha protección. Al mismo tiempo, pueden hacer presión para conseguir una mayor consideración de la conservación del tiburón ballena en alta mar al colaborar con las OROP.
El turismo es una industria de crecimiento rápido y los tiburones ballena se están volviendo cada vez más reconocibles. Se espera que la demanda del turismo de tiburones ballena aumente en todo el mundo, y actúe como una amenaza y como una oportunidad. Si se usa de forma positiva, puede ayudar en la gestión de la especie y aumentar la conciencia. Si la CMS puede proporcionar unas directrices efectivas, podrá entonces garantizar que esta práctica sea sostenible y equitativa para todos, y crear un modelo práctico para otras especias pertinentes.

Rentabilidad

Uno de los componentes clave de las acciones concertadas es fomentar la cooperación entre Estados del Área de Distribución y compartir la información y las estrategias efectivas. La CMS podría proporcionar el foro para ello sin incurrir en costos especialmente elevados. Si se pueden reproducir los éxitos obtenidos en materia de conservación y establecer unas mejores prácticas (como las directrices de turismo), se demostrará que es mucho más rentable que los países colaboren que actuar de forma individual.

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