Manuela roca benedito



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6. Final. Un mensaje de “un pesimista-optimista bien informado” en el reino del capitalismo financiero

Benedetti no cree que la burbuja hinchada del capitalismo vaya a explotar por sí sola. Hemos de ser nosotros los que cambiemos las reglas del juego. ¿Qué hacer para ello? Estas son algunas de las propuestas que Mario nos ha dejado:



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1.Ser conscientes de que no se nos tiene en cuenta como ciudadanos y, por ello, hay que ir construyendo puentes y abriendo unas puertas y cerrando otras para, por lo menos, vivir con la dignidad que nos merecemos como personas que somos, y defender la alegría, como un derecho fundamental del ser humano, defenderla de quienes no la valoran y de quienes la prostituyen, y no confundirla con lo que no es la alegría , aunque, incluso, lo pueda parecer, tal como se insiste en DEFENSA DE LA ALEGRÍA, de Cotidianas, 1978-1979, en el conjunto titulado “Botella al mar:”

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y de los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y de las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y de los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardíacos

de las endemias y de las academias

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y de los homicidas



Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y de la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y de las lástimas

del azar

y también de la alegría

Aunque este sea el poema más conocido de Mario Benedetti en su firme defensa de la alegría, hay otros que confirman la importancia que, para Benedetti, tiene este sentimiento en la construcción de una sociedad sana, de lo que se deduce que la verdadera alegría es un valor ausente de un mundo que está enfermo. Otros dos poemas que abordan este tema son, por ejemplo, LA ALEGRÍA y COMO UN GALLO, que forman parte del libro Defensa propia, 60 poemas y 85 bagatelas (2005). Ambos poemas, son parte integrante del conjunto titulado “Como un gallo”.

2. Ser jóvenes “militantes de la vida” y rechazar las formas alienantes de vida que nos propone la sociedad neoliberal del consumo, que constantemente hace propaganda del modelo de vida americano, exhortación en la que insiste constantemente, a la vez que analiza el porqué y el para qué de dicha propaganda. Ser verdaderos jóvenes, porque “No es lo mismo que (los jóvenes) se movilicen en las ´barras bravas´ que circundan los estadios de fútbol y las ruidosas multitudes rockeras, que los que militan en arriesgadas ONG que acuden a asistir a pueblos en desgracias”, comenta en Memoria y esperanza: un mensaje a los jóvenes” (24). En este libro, Mario



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hace un recorrido por todas las trampas que el neoliberalismo capitalista tiende a la juventud. El escritor, a sus 83 años, insiste en que los jóvenes han de ser conscientes de la manipulación a la que se les somete para, así, poder pasar a la acción destructora de un sistema alienante e hipócrita. Y para que nadie se lleve a engaño, ya en el PRÓLOGO, que titula “Un mundo de paciencia y asco” quiere dejar muy claro que el capitalismo salvaje o el libre mercado (¡ojito con la expresión, que se las trae!), que la publicitada globalización no tienen nada que ver con la utopía ni, concretamente, con la que el Che, como ser humano, soñó: la de un mundo mejor y, por lo tanto, más justo, sin dudar en dejarlo todo por conseguirlo. Por eso, el revolucionario argentino sigue estando vigente, aunque esta sociedad lo haya convertido en una marca más de consumo. Es decir, lo que se nos está diciendo es que la acción es un elemento necesario para que haya utopía. Ahora bien, esa acción ha de guardar una relación con lo que se piensa o, dicho de otra forma, se ha de actuar como se piensa, aunque, por supuesto, esto no excluya la autocrítica:

¿Qué puede decir un poeta de más de ochenta años a la gente joven, que no lo haya dicho ya? Poco. Sólo contarles qué satisfecho y bien me siento, cuando octogenario, veo que mis valores de toda la vida siguen vivos, presentes, que nunca tuve la tentación de renunciar a ellos, y que los sigo sosteniendo. Y que toda la vida pude arreglármelas con tan poco, y estar tan contento.

Que pese a haber vivido bombardeado por la misma publicidad que a todos nos dice que lo importante es el consumo, que lo importante es generar riqueza (monetaria), y que la globalización y el libre mercado son el único camino que nos queda por delante, sigo pensando que nada de esto es cierto. Que el Che Guevara fue un proyecto de cambio y no sólo una camiseta, que el fútbol era un hermoso deporte muchísimo antes de ser un gran negocio, y que no todos en el mundo son de derechas (25).

Por otra parte, quienes no son jóvenes por edad han de acompañar en el camino a quienes sí lo son, pues “la juventud aguarda un gesto, una rendija de esperanza, aunque se aturda, aunque recurra a mil variantes de la violencia, la juventud espera ser atendida y ayudada a sobrevivir. Y los prójimos de todas las edades deberían comprender que en la salvación de la juventud reside el secreto de su propia salvación” (26). Pero, además, la salvación de este mundo alienante ha de ser colectiva y, por ello, el foco de nuestras actuaciones no está en el individuo aislado, sino en la persona como ser social que alcanza todo su sentido formando parte de la comunidad, tal como, por ejemplo, expresa Vicente Aleixandre en su poema EN LA PLAZA (27).

3. Seguir cultivando las pequeñas utopías: no renunciar a ser jóvenes, intentar ser felices, no comulgar con ruedas de molino… ¡Cuidado con los medios de (des)información y con la tecnología al servicio de un pensamiento único que



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pretende seducirnos para engañarnos mejor! ¡Menos mass media (in)comunicantes y más comunicación humana. Debemos reivindicar el inmenso valor de lo elemental, lo natural, lo artesanal, esto es, hay que valorar lo “desnudo” en su elementalidad frente a la sofisticación tecnológica que llega a la deshumanización. Dicho esto, no se ha de creer que el autor rechace los avances tecnológicos, sino que lo que desea es que la tecnología esté al servicio del ser humano y no que este esté subordinado o en función de aquella. ¿De qué vale un universo altamente tecnificado si no sirve para la construcción de un mundo mejor? Esta postura del autor de La borra del café (1992) se puede observar en el siguiente poema en el que se contrapone el mundo de la tecnología actual, concretado en los medios de comunicación de masas, a un simple beso:



MASS MEDIA

De los medios de comunicación

en este mundo tan codificado

con internet y otras navegaciones

yo sigo prefiriendo

el viejo beso artesanal

que desde siempre comunica tanto

(De La vida ese paréntesis, 1998. Concretamente el poema pertenece al conjunto titulado “Amor y vendimia”)

4.Rechazar los dioses de la guerra de las religiones fundamentalistas, que nos ofrecen los nuevos inquisidores y defensores de verdades excluyentes, actitud tan alejada, por ejemplo de la caridad evangélica o del papa Juan XXIII. Así es como se debe entender la crítica que Benedetti hace de la Iglesia como Institución con un gran poder (político y económico), con muy poca comprensión para con el uso de la libertad del ser humano y con mucho autoritarismo. Una Iglesia totalmente alejada de Dios, sobre todo, cuando la gobiernan determinados Papas. Por eso Dios padece y sufre debido a la falta de caridad o de misericordia de quienes dicen ser sus representantes. Hay que ser fieles al mensaje de Dios para que, metafóricamente, no empeore EL HÍGADO DE DIOS (así se titula así un poema de Las soledades de Babel, 1991, de la sección titulada “Babel”). El poema va precedido de una cita de Roque Dalton, el poeta y guerrillero salvadoreño:

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Excomulgado fue por defender el hígado de Dios

ROQUE DALTON

Dios padre / campechano

en el estilo de juan veintitrés

dijo / dejad que los excomulgados

vengan a mí /dejadlos

abortistas / herejes

adúlteros o gays

marxistas / sacerdotes casados

guerrilleros

venid a mí / libérrimos

vuestro es el reino

de los cielos míos

en cierto modo debo compensaros

por los vejámenes sin cuento

por los agravios con encíclica

que os vienen infligiendo

mis vicarios

desde la inquisición

me duele el hígado

venid excomulgados

hijos míos

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5.No secundar las guerras de religión ni las ordenadas por quienes las deciden desde sus despachos y se sirven del pueblo como carne de cañón, pues sus intereses no tienen nada que ver con los nuestros:

Las religiones les proponen un dios que no sanciona esas barbaridades; por el contrario, sus fieles se han ido introduciendo en todas las contiendas, cuanto más despiadadas mejor. A través de la historia, la religión ha bendecido cañones. Ha empujado a las dóciles masas en inquisiciones y genocidios de todo tipo. En cualquier conflagración, cada bando proclama su fundamento religioso, y los jóvenes son los primeros en ser forzosamente convocados a semejantes estragos. En estos días escribí: “Y con Biblia, Talmud, Corán y Tora / siempre habrá un dios para apoyar la guerra”.

Jóvenes de ambos frentes mueren y mueren. Los que deciden y empujan las guerras están cómodamente instalados en sus despachos de poder, con el champán a mano para cuando haya que festejar victorias, o el bourbon –ese whisky yanqui- como consuelo en las derrotas.

Ellos van después, cuando todo culmina, y las nóminas de muertos y heridos crecen en silencio. Sí, van después con elegantes esposas y ex amantes, con familiares y alabanceros, y por supuesto con militares que siempre obedecen, pensando en su próximo ascenso (28).

6. Oponerse a las religiones machistas y postular un dios más cercano y humano, más atractivo, menos gélido, que no tiene nada que ver con quienes dicen ser sus representantes, aunque actúan haciendo lo contrario de lo que cabría esperar, pues la Institución Católica excluye de su seno a los diferentes, como hemos podido comprobar en el poema EL HÍGADO DE DIOS, que sufren el rechazo y la persecución de la Santa Madre Iglesia. Frente a las autoridades eclesiásticas inquisitoriales, Benedetti opone dos modelos positivos de comportamiento: Jesucristo y Juan XXIII (29): “.Disculpe, Santidad (le dice, en la ficción, el autor a Benedicto XVI), pero el papa Juan XXIII es, después de Cristo, la figura de la cristiandad que me cae mejor”. Cristo y Juan XXIII son para Benedetti espejos morales en los que mirarse frente a otros personajes que. sistemáticamente, se han ocupado en hacer el mal a los demás. Sin caer en un fácil maniqueísmo, hay personas que se dedican a hacer el bien y otras que se dedican a hacer el mal. Él se siente próximo a las primeras, como sostiene en el poema EL BIEN Y EL MAL (Defensa propia. 60 poemas y 80 bagatelas, 2005), texto que forma parte del conjunto titulado “Defensa propia”). Incluso, Benedetti da nombres concretos de personas que él asocia al bien, a lo positivo, con un lenguaje conversacional, coloquial. Para él, por ejemplo, Lenin, Jesús, Juan XXIII y Cervantes son tipos “macanudos”, es decir, buenos, magníficos extraordinarios, frente a los perversos, que procuran que la bondad sea flor de un día. Por supuesto, las enseñanzas de unos y otros son diferentes y la habilidad lingüística de Benedetti se hace presente en el juego de refranes que él introduce para mostrar esa diferencia, a su modo y manera, como diría Galeano, ya que, con toda naturalidad, sobre el conocido de “hacer el bien sin mirar a quién”, él crea el de ”hacer el mal sin mirar a cuál”.



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Lenin Jesús Juan XXIII Cervantes

fueron tipos a cual más macanudo

se convencieron y nos convencieron

de hacer el bien sin mirar a quién

pero el bien es más breve que una rosa

aquí y allá surgen los detractores

que sin pudor empiezan a enseñarnos

a hacer el mal sin mirar a cuál

Por eso, el poeta de los “prójimos”, nos previene contra los “léjimos”, que son los causantes de que el mundo esté enfermo. Es decir, el “bueno”, en el sentido machadiano, quienes tienen en su alma “amor”, se han de defender del odio que a lo largo de la Historia tiene sus adalides, que solo se diferencian en las formas de actuar, generadora de tanta desgracia, cadena de desdichas que configuran una especie de diacronía del mal. A ello se refiere en el poema MUNDO ENFERMO, que pertenece al mismo libro que el poema anteriormente citado y está integrado en el mismo conjunto. Para defenderse del rencor del “léjimo” es conveniente tener el apoyo del ser amado:

El pobre Dios ya no percibe derechos de

autor sobre las guerras

ahora son los humanos sobrehumanos los

que ordenan el fuego

hace tiempo que adquirieron esa

costumbre tan viril

y se dedican a fabricar huérfanos y

petróleo


antes sólo asesinaban los tiranos más o

menos espontáneos

pero ahora también matan los mandatarios

de Estados Unidos y Gran Bretaña

y hay otros gobernantes democráticamente

electos


que los apoyan con helicópteros y

sonrisas


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el odio cultivado organiza los duelos con

coronas de flores y panegíricos

mientras el hambre de los mendigos

el oro sucio y la sangre barata compran

parcelas en Marte y en el Más Allá

y claro también está el futuro que nos

espera con las garras abiertas

en tanto que la Madre Iglesia perdona a

los asesinos religiosos

después de todo es bueno que antes de

dormirnos

balbuceemos un hurra lo más quedo posible

y guardemos el ¡ay! para el amanecer

no está mal que entre uno y otro

estertor


compartamos el deseo propio con el de un

amado cuerpo contiguo

porque cuando la rabia y el rencor ajenos

nos acosan

conviene recurrir a las corazonadas

y a los más puros recursos del alma

para así levantar las vallas del amor

En realidad, los apartados 4,5 y 6 son subunidades temáticas que se articulan en torno a una sola unidad: la crítica que hace Benedetti del fanatismo religioso, de quienes en nombre de sus dioses matan a quienes no participan de sus



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creencias, todo ello con el apoyo, la comprensión y el premio de la Santa Madre Iglesia, ya que los “asesinos religiosos” irán al Cielo, al Paraíso…

7. Finalmente, aunque se podría seguir ahondando en el mensaje de los escritos de Benedetti, este escritor siempre se ha manifestado contra el imperialismo y, por supuesto, contra su nación más representativa: Estados Unidos. El antiimperialismo nos ha de llevar a posicionarnos con el Sur y frente al Norte, que no solo son espacios geográficos, sino referentes de los seres humanos que nadan en la abundancia, por una parte, y los desposeídos de todo, por la otra (vid.EL SUR TAMBIÉN EXISTE, poema que forma parte del libro con título homónimo y que tiene la siguiente dedicatoria: “a joan manuel serrat con la amistad surgida de un trabajo compartido”. No viene mal recordar que Serrat tiene un disco con el mismo título, con poemas cantados de Benedetti, publicado en 1985). La única esperanza para cambiar este estado de cosas es la de unirse colectivamente frente a los poderosos y caminar juntos desde la igualdad (“con tu puedo y con mi quiero / vamos juntos compañero” (30) para posibilitar otro mundo con relaciones interpersonales basadas en el cumplimiento efectivo de los derechos humanos, otro mundo que tiene que llegar, aunque, como diría Pablo Guerrero, aunque tenga que ”llover a cántaros” (vid. el disco de Pablo Guerrero “A cántaros”, 1972). Este proceso es lento (vid. LENTO PERO VIENE, de Cotidianas, 1978-1979, poema incluido en la sección titulada “Soy un caso perdido”). Benedetti no oculta que, a punto de cumplir 88 años, ve la felicidad cada vez más lejos y así se lo confiesa en una entrevista que le hace Juan Cruz (31). El comienzo del siglo XXI no es demasiado estimulante ni esperanzador. No obstante, existe la posibilidad de que los jóvenes no engañados por el sistema sean los protagonistas que impulsen el cambio hacia ese otro mundo posible, jóvenes indignados por la deshumanización de la dictadura de los poderes financieros, que no valora a las personas, ni la naturaleza, ni las emociones, ni los sentimientos, sino que los utiliza en nombre de intereses espurios exclusivamente monetarios.

En verdad, la coherencia ideológica-ética-estética de Benedetti es verdaderamente encomiable y es muy significativo que, cuando Benedetti tiene 83 años, incluya en Memoria y esperanza. Un mensaje a los jóvenes (2004) un poema escrito años antes, que forma parte de su libro La vida ese paréntesis (1997). Sin pretender resultar exagerado, creo que dicho poema tendría que estar expuesto y ser comentado en todos los centros docentes, pues un “octogenario” propone a los jóvenes, como ya se ha dicho, la necesidad de que sean ellos los que continúen construyendo el futuro y luchen por la utopía, porque, como alguien dijo, si luchas puedes vencer, si no luchas serás vencido. En el poema mencionado, ahora recogido en el libro de 2004, concretamente en las páginas 11 y 12, Mario, significativamente, cambia el título sustituyendo el pronombre interrogativo “¿qué? por la preposición “con” para expresar que él y las personas de su generación están con los jóvenes y les brindan su experiencia para acompañarles en el camino:



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CON LOS JÓVENES

¿Qué les queda por probar a los jóvenes

en este mundo de paciencia y asco?

¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?

también les queda no decir amén

no dejar que les maten el amor

recuperar el habla y la utopía

ser jóvenes sin prisa y con memoria

situarse en una historia que es la suya

no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes

en este mundo de rutina y ruina?

¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?

les queda respirar / abrir los ojos

descubrir las raíces del horror

inventar la paz así sea a ponchazos

entenderse con la naturaleza

y con la lluvia y los relámpagos

y con el sentimiento y con la muerte

esa loca de atar y desatar

qué les queda por probar a los jóvenes

en este mundo de consumo y humo?

Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?

también les queda discutir con dios

tanto si existe como si no existe

tender manos que ayudan / abrir puertas

entre el corazón propio y el ajeno /

sobre todo les queda hacer futuro

a pesar de los ruines del pasado

y los sabios granujas del presente.

Este es el mensaje de un sabio muy peculiar, de un intelectual muy singular que, vuelvo a insistir, en todo momento tiene presente esta edad de hierro en la que vivimos o malvivimos y teme que continuemos en esa línea. En todo caso, Benedetti, no es escritor de certidumbres, aunque, a veces, apunte propuestas, sino más bien de interrogantes, con respuesta y sin respuesta. Él mismo lo confirma en una entrevista ya citada de Juan Cruz, cuando este le dice que no es un poeta de certezas, Mario le responde: Sí siempre los interrogantes. En las preguntas a veces encuentro respuestas y otras nunca”. Con su actitud interrogativa, puede dejar constancia de sus temores, de que el siglo XXI no responda a nuestras expectativas, tal y como podemos apreciar en su denso e intenso ZAPPING DE SIGLOS, perteneciente a La vida ese paréntesis, 1998, que cierra el libro con el título de “Final”:

Ahora que este siglo

uno cualquiera

se deshilacha se despoja

de sus embustes más canallas

de sus presagios más obscenos

ahora que agoniza como una bruja triste

¿tendremos el derecho de inventar un desván

y amontonar allí / si es que nos dejan

los viejos infortunios / los tumores del alma

los siniestros parásitos del miedo?



Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

(…)


quiero pensar el cielo cuando estaba

sin boquetes y sin apocalipsis

quiero pensarlo cuando era

el complemento diáfano del mar

pensar en el mar cuando era limpio

y las aletas de los peces

acariciaban los tobillos

de nuestras afroditas en agraz

(…)

¿a dónde irán los niños y los perros



cuando el siglo vecino nos dé alcance?

¿niños acribillados como perros?

¿perros abandonados como niños?

(…)


¿qué será del amor

y qué del odio

cuando el siglo vecino nos dé alcance?

(…)


los peregrinos desenroscan

su corazón a la intemperie

y en el reloj de los latidos

se oye que siempre acaso nunca

(…)

cuando no estemos ¿quién tendrá



ojos que ahora son tus ojos?

¿quién surgirá de las cenizas



Y VOS, ¿CÓMO ANDÁ(S) DE UTOPÍAS?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

para bregar contra el olvido?

(…)

¿cabrá la noche en los cristales?



¿cabrán los cuerpos en la noche?

¿cabrá el amor entre los cuerpos?

¿cabrá el delirio en el amor?

el siglo próximo es aún

una respuesta inescrutable

los peregrinos peregrinan

con su mochila de preguntas

el siglo light está a dos pasos

su locurita ya encandila

al cuervo azul lo embalsamaron

y ya no dice nunca más.

Muchas preguntas sobre el nuevo siglo (una mochila de preguntas), que se adivina como algo horrible y desolador, a no ser que se pase a una acción destructiva, por una parte, del mundo construido por “los ruines del pasado / y los sabios granujas del presente”, que hacen imposible los sueños de un mundo mejor, y constructiva, por otra, con la esperanza puesta en los jóvenes, en los peregrinos con sus mochilas cargadas de sueños, dispuestos a erradicar ese mundo “viejo” y a rebelarse contra quienes nos niegan los sueños y, en definitiva, el derecho irrenunciable a la(s) utopía(s). Es necesario resistir los ataques de los enemigos de nuestros ideales, porque la utopía no consiste tanto en llegar como en caminar, puesto que, mientras se camina, se van alcanzando logros que hacen que el mundo pueda estar mejor conformado desde un punto de vista ético. En esto consiste la utopía, modesta, si se quiere, pero utopía, ya que el mundo cambiaría y ya no sería tan espantoso.



Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S), PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

Es verdad que Benedetti, a medida que va pasando el tiempo, es decir, a la vez que va siendo un optimista cada vez mejor informado o, si lo prefieren, más pesimista, se muestra, repito, más desengañado y triste, porque considera que cada vez es más difícil lograr la felicidad, aunque no cierra del todo las ventanas al paso de la luz. Benedetti tiene muchos matices, su mensaje no es tan simple como pueda parecer a quienes confunden lo “sencillo”, la claridad poética de su admirado Antonio Machado, con lo “simple”. Es cierto que su obra se adentra en un proceso de interiorización, nostalgia y tristeza, pero, incluso cuando está cerca de cumplir 88 años, cercana ya la llegada de “esa vieja implacable”, es decir, la muerte , en la entrevista que le hace Juan Cruz todavía se puede atisbar un rayo de luz, por débil que sea, entre tanta oscuridad, ya sea porque “cuando escribes vas buscando cosas, por lo menos así le sacudo al alma un poco” o bien porque, aunque la situación mundial-nacional-personal “no es para salir cantando” y “todo te hace trizas el alma”, sin embargo, “A veces el alma se descuida y te deja un pedacito de alegría”. Los matices, sobre todo en sus últimos libros, son, pues, importantes, porque si no, ¿cómo se explicaría que sigue siendo un autor cuya lectura sirve a muchas personas para no resignarse y no aceptar su malestar personal y social (“¡Dejadme la esperanza!”, dijo Miguel Hernández). Por otra parte, es normal que se sienta un tanto desencantado, pero Benedetti, personalmente, va del desencanto a la esperanza (y viceversa). Esa agonía, esa lucha (en el sentido unamuniano) conforman toda una vida y toda una obra. Mario Benedetti le confiesa a Juan Cruz que, a pesar de las heridas de su vida, hablando en términos hernandianos (32), que aunque en su última etapa le pese la tristeza y su producción literaria tenga un carácter más introspectivo y la tonalidad sentimental sea más sombría y negativa, nunca se olvida de la llamada cuestión social, es decir, su sufrimiento no solo es personal, sino también social, ya que se siente muy afectado por el sufrimiento de los demás, de los PROJIMÍOS (Adioses y bienvenidas. 84 poemas y 80 haikus). Él les dice que comprende sus padecimientos, aunque cree intuir, “sin entusiasmo pero con firmeza” que la tristeza no puede ser eterna y que tiene que haber alguna salida, que alguien nos ayudará a encontrarla y, si no, tendremos que recurrir a nosotros mismos como último medio para seguir caminando (vid. PÁLPITO, de Defensa propia. 60 poemas y 85 bagatelas, poema que forma parte del grupo titulado “Sur”:

llegan alivios desde el horizonte

voces que ya no están

otras que vuelven

el tiempo se detiene a perdonarnos

el sosiego se encuentra con el alma

Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍ(A(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

todo mejorará / no caben dudas

alguien nos salvará del desamparo

y si nadie nos salva pues entonces

habrá que hacerlo con las propias ganas

Y todavía hay otras posibilidades para no llegar al desencanto paralizante, algo habrá para una defensa propia. Por ejemplo, ante la contemplación de nuestro deterioro físico, podemos recurrir al humor para, así, paliar la tristeza. En el poema CANAS (33), que forma parte del mismo libro y de la misma sección que PÁLPITO, el humor se consigue mediante el sencillo juego de ir contraponiendo los significados diferentes que tiene en Europa (el Norte, Madrid) o en Buenos Aires (el Sur, Latinoamérica):

Cana en europa es el cabello blanco

la cana en el sur es policía

en Madrid un canoso es un experto

pero un canoso puede en buenos aires

caer en cana como cualquier rubio

alguna que otra cana sobreviene

como una asesoría del espejo

pero si uno está en cana está perdido

y ni siquiera hay un espejo a mano

ojo con los canosos que se tiñen

para adquirir aspecto de ministros

o los que lucen la peluca cana

que el domingo compraron en la feria

Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

En cambio abajo cuando algún ratero

o delincuente de cualquier calaña

comete su delito y se distrae

el comisario no le mira el pelo

esta canita nueva que he encontrado

en la patilla izquierda me conmueve

no cabe duda / soy un vejestorio

como los ganapanes jubilados

Otra posibilidad para no llegar al desencanto total, a pesar de vivir en este mundo tan ruin, es gozar de la belleza, en general, y de la contemplación, sin ser visto, del cuerpo desnudo de una mujer, porque, se viene a decir, ese cuerpo no existe hasta que no es contemplado por alguien. La maestría del “aguafiestas” se consigue ya desde el título, como sucede con EUCARISTÍA, poema de Las soledades de Babel (1991), que forma parte del conjunto titulado “Caracol del sueño”. El vocablo, procedente del ámbito religioso, realza una experiencia humana, con lo que el sentimiento que se produce cuando alguien contempla la desnudez de una muchacha, sin que esta se sienta observada, adquiere un mayor relieve, porque la belleza alcanza todo su valor, la consagración, cuando es contemplada por otro ser humano:

Una muchacha que se desnuda

sin testigos

para que sólo la miren

el espejo o el sol

en realidad no está desnuda

sólo lo estará cuando otros ojos

simplemente la miren

la miren y consagren

su desnudez

Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

Benedetti puede mostrarse en determinados textos de su último periodo, cansado, pero no vencido, porque, a pesar de todo, la vida te sigue ofreciendo motivos que, aunque sean transitorios, pueden desbaratar a la muerte, vista como “otro cero”, o “ese domingo sin sentido” en los poemas PREGUNTAS Y RESPUESTAS y DOMINGO, que forman parte de Testigo de uno mismo (Visor, 2008), último libro que publicó en vida y que no aparece recogido en su poesía reunida en los cuatro Inventario(s). Por otra parte, nunca abandonó su compromiso social. En este libro nos vamos a detener en el poema titulado CANSANCIO, ya citado en este trabajo, cuyos últimos versos, a pesar de lo que se podría esperar del título, nos obligan a hacer una lectura retrospectiva y, entonces, el mensaje ya cambia: es posible sobreponerse al cansancio, hay una opción para seguir caminando y no dejarnos vencer por el desencanto: optar por “el trabajo alegre duro y puro”. Insisto, es cierto que el hablante lírico se siente desanimado y, como hemos ido viendo a lo largo del itinerario recorrido por su obra, tiene motivos para ello. Sin embargo, no renuncia a seguir caminando hacia la utopía o, por lo menos, a que otras generaciones recojan con más fuerza el testigo. Es verdad que el punto de partida de este poema es “Walking around”, poema de Residencia en la tierra (segunda residencia) de Pablo Neruda, cuyo primer verso, “Sucede que me canso de ser hombre”, sintetiza ese tiempo cualitativo, que diría Machado, en el que Neruda explicita su rebelión, su desesperación, su impotencia y su angustia, al contemplar que todo lo existente camina hacia la muerte, es decir, que todo lo vivo -incluido el ser humano- y, por lo tanto, él mismo va muriendo (“No quiero para mí tantas desgracias. / No quiero continuar de raíz y de tumba.”) Sin embargo, aunque Benedetti comienza CANSANCIO con la cita del primer verso del poema de Neruda, hay, por lo menos tres aspectos diferentes que hay que tener en cuenta en la manifestación del malestar existencial de los dos poetas:

a)La edad: mientras que Neruda es todavía joven, Mario Benedetti es ya un octogenario. Por otra parte, a Neruda le queda mucho por escribir, mientras Mario va a llegar al silencio ineludible, el 17 de mayo de 2009.

b) La tonalidad sentimental, la forma expresar los sentimientos: en el caso del poeta chileno, la tonalidad es áspera, dura, negativa, angustiosa; en Benedetti es más delicada, más serena, ya que el hablante lírico (además de implicar a los lectores con la primera persona del plural) es más reflexivo, se pregunta por las posibles causas de ese cansancio, de ese estado de ánimo y, más allá de constatar que ha llegado a “cansarse de ser hombre” o de “la fatiga de ser es un pantano”, en los versos finales nos da la clave para recuperarse de ese desánimo, para poder seguir adelante: “cuando optemos / por el trabajo alegre duro y puro”, versos ya citados.



Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(s)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

c) El lenguaje: por una parte, el hermetismo y el irracionalismo surrealistas; por otra, la sencillez expresiva del autor de Quién de nosotros (1953).

Para observar mejor lo anterior, voy a transcribir el poema de Benedetti:

CANSANCIO



Sucede que me canso de ser hombre

PABLO NERUDA

¿Y eso por qué? ¿será que la ventura

pasa sin vernos / sin tocar el césped

y sin reconocer la melodía

que vuela por los aires como un pájaro?

el cansancio de ser es cierto polen

que viene bajo pálidas membranas

a veces es un pétalo del tiempo

y otras veces la bruma de las horas

si uno llega a cansarse de ser hombre

será que alguna noche nos perdimos

quizá nos agobió la primavera

o nos hartó la paz de los otoños

¿y eso por qué? ¿será que los felices

pasan sin vernos pero viendo el mar?



Y VOS, ¿CÓMO ANDÁS DE UTOPÍA(S)?, PREGUNTA MARIO SIN INMUTARSE

será que lloran esperanza y lluvia

y nos quedamos huérfanos y graves?

la fatiga de ser es un pantano

en que caemos de puro inocentes

sólo saldremos de ella cuando optemos

por el trabajo alegre duro y puro

De Testigo de uno mismo, Madrid, Visor, 2008, p. 37

En todo caso, y para finalizar, creo que Mario Benedetti suscribiría las declaraciones de su amigo Eduardo Galeano cuando una periodista le pregunta si es optimista, a pesar de lo mal que va el mundo, y él contesta: “-A veces. Depende de la hora “(34).

Una vez que hemos explicado la posición del “mito discretísimo” (35) ante toda una serie de temas propios de la condición humana, tal vez nos podamos responder cómo andamos de utopía(s) cada uno de nosotros.



Valencia, 20 de febrero-12 de diciembre de 2014; revisado en septiembre de 2015

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