Mi camino entre la gente



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MI CAMINO ENTRE LA GENTE

 

Salí a caminar, en busca de una historia que yo podía creer que sería algo curioso, y entonces, vi caminado un principiante adolescente que tenía un llanto algo especial, trate de ir detrás de él y se sentó en una vereda, y yo inmediato me asomé y le pedí que me contara su historia y él dijo: La noche  sin estrellas, bajo ese cielo oscuro caminando estoy  por la calle más larga de Lurín, el viento frío acaricia mi piel trigueña, aun con el buzo de mi Colegio  6008 y con el cuaderno de control casi roto, caminaba como una tortuga , sin amigos, ni compañeros, solo sabía que nunca más volvería  ser  un colegial, al recordar me entristecía  mucho, terminé sentado en una vereda, mis lágrimas caían de lo bien alumno que era, al levantarme de un largo tiempo,  mire hacia al horizonte, me di cuenta que me faltaba  mucho para llegar al éxito,  así que me puse fuerte,  esa noche vi que la luna  iluminaba  y mis ojos llorosos  brillaban,  pero no era una luna cualquiera, sino que era una de esas que brindaba, alegría  e inspiración y fe en Dios.



Los días pasaban rápido, caminaba sin pensar  qué haría para mi futuro,  eso dependía de mí, nada era imposible, no perdí mucho tiempo , decidí prepararme en la  academia , me alejé de María, era María una hermosa chica, me inspiraba mucho, era mejor para los dos alejarnos por razones que no faltaban, era correcto seguir mi camino  sin ella y no depender de su inspiración, no me despedí nunca, fui un cobarde , pero afondo la quería mucho, era lo más bello que me había pasado en el colegio y que la llevaría tatuada en mi corazón, y recordaría siempre.

Después ingresé a  la pre, al estar allí  parado en la puerta  , era un silencio  y una explosión de miradas y murmullos, como era nuevo no conocía a nadie , era como para desmayarse y sufrir un paro cardiaco y no estar más allí, luego una voz burlesca salió del fondo, era del  profesor  de química  que me estaba  saludando, no le había  oído. Ya sentado y los nervios calmados, abrí mi libro de apuntes tratando de ubicarme en la clase, yo estaba perdido porqué no tenía ni idea  de que platicaban, vi que mi realidad era triste, ni sabía bien que la química era un curso tan amplio, y sin dudarlo me acepté qué no sabía nada y no era bueno.



Al terminar mi primer día de clase, solo había conocido unas gemelas, que me explicaron sobre el avance  de las clases, yo tan humilde las escuchaba tan atento para ganarme un poquito de confianza para luego tener un chance de amistad, los días pasaban, cursos de matemáticas , literatura y el aburrido de geometría, yo paraba  durmiéndome en su clase, y el profesor paraba despertándome  a cada rato, a veces se cansaba y me dejaba dormir, hasta que un día terminé en el piso sobre mis separatas, era una vergüenza horrible para mí, todos se burlaron, había una jovencita grácil de los cabellos ondeados que no se reía , se acercó ayudarme, yo quedé sorprendido por ese detalle de ella. De pronto me miró tristemente, dando por silencio  a todos  los demás que se burlaban de mí, en ese instante yo era un varón avergonzado de mi acto, de ser un dormilón, espere que sea otro día para luego preguntarle a la jovencita, porque me había ayudado  a compartir mi vergüenza en la clase pasada, me asome lentamente donde ella, al estar tan cerca de ella, ella volteo y me dio la cara, sus ojos marones eran tan encantadores que coincidía con el color de su cabello, era tan hermosa, una voz delgada dejo salir por sus labios tiernos, y dijo: ¿ qué pasa? – Nada; yo  quería agradecerte  por ayudarme a levantar mis separatas en aquel día;  – ¡ah!, vi que eres un lindo chico y no tienes nada q agradecerme, si  a mí me hubiera pasado, tu hubieras hecho lo mismo verdad,  sí, sin pensarlo te hubiera ayudado, –  No vez, eres lindo.
-¡ah!, es receso, vienes conmigo.- sí claro, - No me  has dicho tu nombre aún,- soy Alfred,  lindo tu nombre amigo, -gracias, soy Lorena y lo resto lo sabes ya.  Para mí fue un poco de nervios  conocer una persona como ella, los días pasaban y pasaban  y nuestra amistad fue alimentándose  hasta el punto que salíamos juntos para todas partes,  Lorena la chica de los ojos marones, se había convertido en mi maestra, para mí era un gusto tenerla más que amiga, ella era inteligente, dominaba todos los cursos, nunca desaprobaba en los exámenes diarios, cuando yo sacaba bajos puntos, ella estaba allí animándome  a echarle  ganas para delante, era como una ángel que siempre estaba allí.
A pesar que había conseguido una amiga súper buena en la pre,  en las noches al cerrar las  puertas, y mirar de la  ventana  la noche sin estrellas , la tristeza se apoderaba de mí , porque  no estaba aprobando los exámenes en la pre, mis ojos lloraban de impotencia,  y no era justo que los profesores de secundaria  me habían engañado que era bueno cuando no lo era, era una excusa mía para justificar mi impotencia, y había  pasado dos meses que había dejado el 6008, extrañaba a María cada vez que miraba en el facebook, lloraba y a la vez mi inspiraba a seguir adelante, recuerdo que esa misma noche cogí el teléfono, me respondió  su hermana y pregunte por maría si estaba  allí , la cruel me dijo, que ella no quería saber nada de mí y nunca más vuelva a llamar.
Al escuchar eso me dolió mucho, yo era sincero con ella, la razón era que significaba poco para su familia. Recuerdo que me odié ser pobre. Pero no era motivo para sentirme derrotado, yo seguí estudiando con ganas y optimismo y no deseaba ser cobarde, yo quería lo mejor para mi futuro... en el fondo dije,  que nadie puede pararme a conseguir mis objetivos, y que todo depende mí, y  yo quería ser la esperanza de mi familia.

Así pasó los días, como siempre igual, aprendiendo cosas nuevas y ganando buenas y malas experiencias y aferrado a mis estudios, ya no estudiaba hasta las 10.pm, sino que había aumentado dos horas más, hasta que mis ojos no podían más, me había convertido en un adicto  a los libros de letras largas, me gustaba cavilar en las madrugadas, sabía que mi cerebro había descansado y  era bueno repasar porque  captaba más. El libro perfecto para leer era la novela  de Sergio Bambaren (El delfín)  era una novela que te animaba seguir  tus metas, y llegar a triunfar, era tan buena que había aprendido mucho. Y no era aburrido como suelen haber demasiadas, ¡era súper…!

Las noches se repetían igual, como siempre la luna sin estrellas, las calles húmedas y la atmosfera cubierta de neblina, era un invierno frío, para muchos aburrido, eso era la naturaleza  tan hermosa,  a veces hacia un frío que mis manos terminaban en los bolcillos con algunas monedas frías, y ver los árboles que terminaban inclinados y derrotados por el viento, el invierno tenía su belleza natural,  sin duda ver y escuchar  ese jolgorio por la ventana de mi cuarto, los pajarillos trinaban  sus melodías hermosas,  a veces tenía que lidiar   con ellos si yo quería silencio para estudiar.

Durante los dos meses, la academia ya no era lo mismo porque había perdido estudiantes, cada semana  se retiraban, algunos por motivos económicos y otros porque  no estaban entendiendo, tuve la oportunidad  de conocer amigos q se decepcionaron  de sí mismos que huyeron sin lidiar  sus sueños, no era justo. Cuando se despedían yo solo les deseaba suerte y les decía que sigan estudiando y no se rindieran fácil, La realidad era que la academia era súper buena, el problema, era que  muchos no entendían, porque procedíamos de colegios estatales, y los  maestros nos enseñaban como si fuésemos alumnos de colegios privados, había mucha diferencia, eso que yo era bueno en mi colegio, no entendía mucho, era casi nuevo todos los temas,  acepté que en mi colegio no me había enseñado suficiente.

Mi realidad era bien triste, saber que era casi el último alumno, me deprimía cada vez que repasaba y repasaba las separatas, llegaba al extremo de ver como un poema, así aprendía sufriendo y no me conformaba con lo que sabía.

Y una mañana de lunes, nos comunica que la academia dictaría clases por la tarde y  nosotros podíamos ir  gratis, por ser del turno mañana, y ser pocos, era una buena opción de aprender más, me sentí un poco preocupado, como haría para tener más tiempo, sabía  que trabajaba  por la tarde, tuve que elegir  el estudio por el trabajo, ingresaba a las 8:00 a.m. y salía  a las 2:00p.m.y luego ingresaba eso de las 4:00p.m.y salía a las 7:p.m., era un horario bien sacrificado, y trabajaba por la madrugada, y no tenía tiempo para mis amigos, aprendí acostumbrarme solo, y así no hacer daño a nadie con mis actos tan sacrificados para mí. Así había transcurrido un mes, baje de peso y me dolía mucho la cabeza, eso que había dejado de esforzarme en algunos cursos, el problema era que extrañaba mucho a mi familia , y tenía que conformarme tan solo con llamadas, no podía viajar porque no tenía tiempo , era tan triste sufrir por tus seres queridos , aunque ellos me echaban ganas de seguir  estudiando , yo casi no podía porque me sentía solo, me faltaba algo en la vida, paraba semanas  preguntándome, qué me faltaba en la vida, era algo sencillo, era la inspiración de una jovencita.

Hasta ese momento había dejado a un lado ese vacío peligroso  a la depresión, pude ver el amor  más lindo cerca de mí , era una tarde,  yo agobiado y cansado, pero de pronto vi ingresar  a una jovencita delgada, ojos lindos, cabellos lacios y una figura hermosa, pude sentir que mi pulso se precipitó y mi corazón alocadamente, como queriéndome decir algo; y no tardó de volver a la normalidad, ella tomó asiento,  su cabello le cubrió el perfil de su rostro y no podía verle  de tan cerca su rostro, me moría de ansias , pero como estaba en clase yo no podía hacer nada porque no tenía el valor de dirigirle la palabra , me temblaba todo, era un nerviosismo, me ponía piel de gallina, comencé a murmurar con Elvis , preguntándole si él veía  linda esa jovencita, él sin dudarlo me dijo : está en algo, yo quedé en silencio y le dije: ella es súper linda, él me respondió: si a ti te parece tan perfecta, qué esperas, dice que te gusta,- ¡Uff! Como podré decirle eso, si apenas puedo controlar mis nervios -No seas tímido, busca la forma de dirigirle  la palabra, tú puedes. Luego de murmurar ya había terminado el horario de clases, así de rápido, y no pude conocerla ese día. Salí  con mi amigo de clases, ya en la calle, él me dice: qué fue con ella, cómo que fue - Si no pude decirle nada- ¡eh! no seas tímido, mañana saldremos temprano de clases y tienes la opción de invitarla a dar unas vueltas por el parque. Si tan fuera fácil. Todo es posible. Tú crees, Claro amigo, oye gracias ¡eh!,  por eso somos amigos.

Al ver yo esa solidaridad  de un amigo, me hizo cavilar  sobre esa jovencita que me gustaba mucho. No dejaba de pensar, comenzaba a extrañarla, cuando ella faltaba a clase, quién entendía mi corazón.Era un secreto  que comenzaba a crecer en mi corazón ,cada vez que la veía tan hermosa con sus ojos tan luminosos ellas, a cada instante aclarecía  mi corazón ilusionado, su voz era una melodía tan hermosa, yo podía soñar eterno en sus brazos, inmaculadas de amor, me alucinaba cada instante más y más, hasta que un día, quedé último en la salida, demoré en ordenar mis cosas, cuando bajaba por las escaleras vi que ella estaba allí lidiando con su mochila, que el cierre se había trabado, yo de tan bueno la miré y le dije: tu mochila está abierta, ella alzó la mandíbula y me miró, y sus labios tan tiernos nombró una palabra  de agradecimiento ,fue la primera vez  que la vi de tan cerca, que me enmudeció al ver  tanta hermosura natural de ella, era un ángel que Dios me había enviado para a acompañarme, eso pensé en un segundo que la vi de tan cerca a mí.

Luego la dejé, me fui apurado por las escaleras , porque me esperaban mis amigos para ir a jugar, fulbito de mesa , y sabía que ella también estaría allí con sus amigas, pero no fue así , me sentí algo triste porque no la vi a ella en el juego, lo extrañaba, y no tenía las ganas de jugar  solo yo quería verla a ella tan linda como la noche que sus ojos eran como dos estrellas que me iluminaba y me daba ánimos para seguir estudiando, eso sentía mi corazón, era tan perfecta que no podía decirle  que ella me gustaba mucho . Era un secreto que solo yo sabía, no podía confiar en nadie más, aunque a Elvis le contaba un poco, y él solo me decía que no podía tener agallas, cómo decirle que la quería mucho. El profesor de Física no había venido. Recuerdo bien que ese día mi amigo Elvis  me dijo: hoy o nunca Alfredo, tu puedes platicarle a ella, deja a un lado el temor de ser negativo y dile que te gusta como es. –Como si fuera fácil. -Claro que es fácil, te dejaré en la puerta del salón y espérala. y Así fue ,mi amigo me dejó  solo, yo esperé que ella salga de la pre, vi que pasó de tan cerca de mí y me miró, y no pude decirle nada, me sentí un cobarde, fui detrás de ella caminé lento para alcanzarla, de pronto me vino unas ganas y una energía súper, que me acerqué  y me miró y yo le dije: ¡hola!, tu sabes las claves del examen de hoy, ella me miró y me dijo: no las sé , mis amigas saben. -No importa ya me enteraré. Estás apurada. -y eso porque. –Creo que podemos caminar por algunas calles. –Sí claro, no hay problema.

Esa tarde por primera vez la sentí cerca  de mí, caminamos tres cuadras y luego nos sentamos en un parquecito de Lurín, pude sentirla algo nerviosa, recuerdo que mi pulso no me traicionó, al contrario me sentía normal, platicamos de las clases y un poco de mí, Valeria, era una jovencita divina, que sabía escuchar tonterías que decía. ¡Je.je.je.je.! Para ella era todo bueno, su mirada tan profunda y luminosa y era trigueña bien finita, sus labios bellos que cuando sonreía era más que hermosa, era como la mujer de mi sueño tan perfecta, era emocionante tenerla esa tarde de invierno frió frente a mis ojos, no tenía valor ni palabras a tanta hermosura, mi pasado no me importaba, solo bastaba verla y darse cuenta que la vida es linda y que el dolor y la tristeza esta en tu mente, no en el corazón. Luego de unos días estuve convencido que ella me gustaba mucho y se había tatuado en mi mente. Era la inspiración de seguir y echarle  ganas al estudio, quise confesarle mi amor, pero cuando la miraba y ella a mí, me sentía pequeño. Mi palabra la había sorprendido, yo fui tan sincero desde  el primer  segundo que le dije !hola¡ , me había enamorado de ella , pero no podía decirle por temor, de sufrir un rechazo, luego de muchas pláticas con ella y encuentros después de clases, me había convencido  de mi sentimientos.

Hasta que un día decidí, que yo podía demostrarle que yo podía darle mi corazón sincero, fue una noche, me senté en la puerta de mi cuarto  y pedí a Dios que me ayudara a confesarle mi amor a Valeria, comencé escribirla desde mi celular, cosas bonitas , ella me respondía con palabras lindas, hasta que llegó el punto, donde yo le escribí  diciéndole que me había enamorado de ella, no tardó en responderme, me dijo que yo le   gustaba y también sentía cosas que no eran normal, era un éxito leer ese mensaje, mi corazón era tan feliz ,  lloré de emoción, desde ese día comenzamos a ser enamorados, yo tenía 18 y ella 16, la edad era lo de menos. Luego de unos días las cosas marchaban de una forma casi perfecta, sin problemas, y había descubierto que ella era celosa y enojona y algo orgullosa, era una jovencita tan madura para su edad, frente  a ella yo era una persona que me  importaba mucho mis metas, era optimista y me gustaba compartir mis ideas, le platicaba de las clases y de mis poemas que me gustaba escribir.

Hasta que un día me había dado cuenta que la aburría mis platicas de clases , traté de ser más resumido, ella era tan callada que no confiaba mucho en mí , era lógico con poco tiempo que me había conocido, y una noche  la bese por primera vez  al sentir su calor, su aroma , su naturalidad de hermosa , era un hecho realidad , sentía que la quería mucho cuando nuestros labios se estrenaban en el frio lento de las olas , la piel fría ,que mis brazos le abrigaba al tenerla tan apegada a mí, sentí que su corazón tan deprisa que competía con el mío, estuvimos cerca del mar hasta muy tarde , dejamos ese momento hermoso  para otro día , la acompañé al paradero, ella  con una sonrisa se despidió de mí, recuerdo que me había quedado distraído que ni me acordaba que tenía que hacer, el amor me había derrotado y que ella estaba en mi mente. Pasé el resto de las semanas viéndola en la pre, me conformaba con verla y platicar tiempos cortos, yo confiaba plenamente en ella, pero no me había imaginado que un día Valeria,  ya no vendría a estudiar, solo faltaba una semana para culminar las clases de turno tarde, me apoyé a la pared, sentí el frío del concreto y el viento ingresaba por la puerta, y mirar que su sonrisa hermosa, me hizo imaginar que sería mi vida sin ella cuando ya no venga a estudiar. La tristeza me sumergió  a ser negativo, mi corazón se entristecía  como si ella se marcharía lejos, me puse a ojear mis separatas de geometría  para no  pensar  en ella.  Casi dos horas traté de resolver un problema y no pude , al fin había llegado la hora de irse , ese día experimenté alejarme de ella  ya en el microbús iba pensando en ella,  y me di cuenta, que era demasiado tarde para tomar distancia , porque estaba ilusionado , mi corazón producía amor e inspiración y mis ojos claridad, y mis labios pronunciaban su nombre , la quería más de lo normal, recuerdo que ese día, tomé el celular y la llamé para  decirle que la quería mucho, cuando me respondió  no pude decirle nada , fue la primera vez que me sentía decepcionado, porque no tenía el valor suficiente para decirle que la quería de verdad, yo sé que ella esperaba  de mí que  dijera algo lindo, la realidad era que yo era un frío en el amor.

En  el sentido de ser  humilde, callado, creí que ocultando mi amor, podía alejarme rápido. Era una  mentira. La vida pasaba siempre igual, los días eran tristes y felices, había transcurrido rápido, yo culminaba mis clases de tarde y ella yo no vendría más, porque la academia ya había terminado el semestre, y reiniciaba su segunda etapa de preparatoria, solo para los que iban postular, yo ya me había matriculado  con mi amigo Elvis, porque  él  postulaba a la Agraria y yo a la Villareal. El dominaba matemáticas, yo letras.  Éramos súper amigos. El viernes Valeria,  estaría en el repaso escolar.  Después de unas horas, salí con  Valeria. Odiaba a las despedidas, me sentía normal, y  tenía una semana de vacaciones para hacer lo que yo quería, esa tarde, platicamos  que  yo ería a su casa a verla, en Punta Rocas, y ella vendría a Lurín, una vez por semana.  Yo acepté gustosamente, me gustaba darle todo el tiempo que deseara para no afectarle en sus clases y tareas de colegio. Y  así tenía más tiempo para yo estudiar, me gustaba mucho cuando la entendía,  era comprensiva,  un poco enojona y era rico hacer renegar, se veía  más linda, y sus ojos  daban miedo.Sus ojos eran como la oscuridad sin estrellas que reflejaba una belleza incomparable que enmudecía  a quien lo contemplaba, y me sentía feliz por tenerla junto a mí, era la musa que me inspiraba a cada segundo, así mi corazón se resistía a enamorarse  en plenitud , al verla asomaba a la ventana del microbús , me sentí triste como si fuera que ella ya no volvería , esperé hasta que partiera del lugar, de pronto mis ojos por primera vez lloraron y mi corazón se destrozaba de pena, era la ley del amor, Así fue, los días que estuve preparándome, ya no fue igual, faltaba algo en mi vida, ¡la extrañaba!, pensaba en ella , por unos minutos perdía la concentración  de las clases, pero trataba de estar tranquilo, y nadie de mi entorno se daba cuenta que me perdía en clase,  luego tenía que preguntar a Elvis de lo que explicaba el profesor. Cuando este jovencito estaba de mal humor, me respondía que tampoco había entendido, a veces recibía buenas respuestas, y muchas me choteaba, eso me pasaba por estar en las nubes. No solo  en las clases me pasaba  eso, sino que en el trabajo  me distraía, así  paso una semana, sin verla sin llamarla, aprendí a sobrevivir sin ella, y comprendí que el amor no mata, sino que todo está en tu mente, no vale la pena autodestruirse por un amor, uno debe y tiene que saber elegir todo lo bueno y lo correcto, aprender a valorarse y quererse como uno es.

Después de un par de meses transcurridos, ya estaba súper listo para dar mi examen, me sentía capaz optimista de ingresar, pero el destino no quiso que resultara como yo planeé, yo digo que fue injusto lo que sucedió en la familia de amigo, recuerdo una mañana, recibí una llamada de la madre de mi mejor amigo , que mi amigo había fallecido en un accidente, para mí fue el dolor más grande de mi vida, me puse fuerte y no lloré, luego viajé junto con sus tíos, pude reconocer el cuerpo de mi amigo que estaba tan sólido  para siempre, como todo ser humano, quise saber la respuesta del ocurrido, pero nunca se supo.

 Luego de unas semanas, me di cuenta que la persona que me amaba supuestamente .ni siquiera me llamaba, yo tenía que llamarle y contarle lo que estaba pasando, sentí por primera vez el abandono de Valeria, qué más podía esperar, era lógico no era mi mujer, simplemente era mi enamorada. Después del suceso, no quise saber nada de nadie, quise estar solo y lejos de familia, me refugié en una casa de campo en Pachacamac ,era de mi trabajo, recuerdo bien que allí pase dos meses, casi sin salir, solo salía a ver a Valeria, era lo único que me alegraba la vida, después era sufrimiento, no tenía ganas de estudiar ni de trabajar, me mantenía de mis ahorros, hasta que llegó la fiesta de promoción de Valeria, esa noche lleguè tarde, porque mi garganta estaba casi muerta y no tenía ganas de estar allí, ya estando en el  lugar traté de estar bien, horas después ella me dejó en la mesa con sus padres, ellos me preguntaban cosas que ni yo había experimentado en la vida, al ver que no hablaba mucho ellos comenzaron a alzarse la voz, yo algo miedoso quise levantarme e irme, pero no podía hacerlo, espere que ella venga. después ya era hora de retirarse del lugar, fuimos casi los últimos en salir, para luego estar sentado en la pista hasta la amanecida junta a ella, fue la noche más fría de mi vida, y una experiencia que nunca  olvidaré.

 Así llegó navidad, triste y con el corazón dolido, ya  en la noche 24 de diciembre, volví ver a mis y familiares, me alegré un poco,  después de la reunión, fui a recoger a Valeria, ya estando en lugar la madre de la chica , me dijo: que la cuidara bien a su pequeña hija,  tomé un taxi para retornar a Lurín, ya estando en lugar no tuve ni idea a donde la llevaría, recordé que la casa de un amigo estaba sola  y tenía la llave, pues fuimos allí, estando allí platicamos un poco y escuchamos música y luego sucedió lo que tenía que pasar, mis manos sobre sus pechos y sus labios rozaba toda mi piel, era increíble, tenerla desnuda y tan apegada a mí, fui su primer hombre, era la navidad más hermosa de toda mi vida. Al abrir los ojos ya era de amanecida, salimos rápido al paradero, yo un poco asustado, porque recién me acordé que no nos habíamos protegido con ningún preservativo, era un miedo que comenzaba crecer en mi mente, y comprendí recién, que cuando estás en el momento hermoso, te olvidas de todo, no hay metas, no hay consejos de mamá, nada eso, solo es tu instinto que desea saciar. Ya sentado en el microbús  la miraba a ella, su rostro algo agobiado, su sonrisa apagada y sus ojos ya no brillaban como antes, era una locura, de hacer cosas que ni habíamos planeado.



Hasta que un día faltando pocos días para Año Nuevo, fui a buscarla tenía unas ganas de verla, ya en el lugar, toque la puerta  y salió su madre, le pregunté si Valeria estaba allí , me respondió que estaba en el Internet, pues fui a buscarla, y en camino me encontré con su hermano y le pregunté si había visto a ella y me respondió que estaba en su casa, yo inmediato comencé a dudar  de su familia, de pronto  el jovencito se puso en mi delante como ocultar algo, le dije:¿qué sucede ?.  El algo nervioso dijo que no sucedía nada, de pronto mis ojos ven a unos cincuenta metros que ella estaba con otro, me dolió un poco, y me fui al paradero de pronto oí su voz que me llamaba, me acerqué  fingiendo que no había visto nada, ella normal, yo en ese momento, yo no sabía si la amaba o la odiaba, para mí ya había terminado,  esperé que ella terminara, hasta que llegó el día, en que ella me dice que ya no me quería, desde el momento que yo le había engañado con otra, me dolió mucho que me culpara a mí, pues lloré de rabia en sus brazos, fue una cobarde y no pudo decir la verdad, le pedí que se quedara un rato más conmigo, pero se fue, me dejó con la inspiración hecho pedazos .Desde ese momento dejé de creer en amor.


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