Miércoles de Ceniza (1º de marzo de 2017)



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Miércoles de Ceniza (1º de marzo de 2017)


Guía para la celebración de la Palabra

Ambientación: Un altar con un crucifijo, el cirio, la Biblia, flores y la ceniza; un letrero que diga: “Me arrepiento y creo en el Evangelio” y un cartelón con situaciones familiares.

Nota: Tener hojas con los cantos.

CANTO: A ti levanto mis ojos.

A TI LEVANTO MIS OJOS,

A TI QUE HABITAS EN EL CIELO;

A TI LEVANTO MIS OJOS,

PORQUE ESPERO TU MISERICORDIA.





Como están los ojos de los esclavos

fijos en las manos de sus señores,

así están nuestros ojos en el Señor,

esperando su misericordia.


Misericordia, Señor, misericordia,

que estamos saciados de burlas;

misericordia, Señor, misericordia

que estamos saciados de desprecios.



Ritos Iniciales

MONITOR: Hermanos y hermanas:

Hoy miércoles de ceniza iniciamos el tiempo cuaresmal. En su Mensaje para la Cuaresma, el Papa Francisco nos indica el sentido de este tiempo litúrgico: “La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón»”.

Este año haremos las reflexiones cuaresmales sobre la responsabilidad que la comunidad tiene en relación a todas sus familias. Comenzaremos nuestro recorrido cuaresmal hacia la Pascua, reconociendo que nos hemos desentendido de lo que pasa en las familias de nuestro barrio (colonia, rancho). Como signo de arrepentimiento y de que queremos convertirnos al Evangelio nos impondremos la ceniza.

Sean bienvenidos a esta celebración. Participemos con mucha devoción.

CELEBRADOR: Iniciemos nuestra celebración En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.

CELEBRADOR: Bendigamos al Señor que, en su misericordia, nos permite iniciar la Cuaresma con la celebración de la Imposición de la Ceniza.

TODOS: Bendito seas por siempre, Señor.

CELEBRADOR: Oremos. Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una verdadera conversión a ti y que nuestros actos de penitencia nos ayuden a vencer al espíritu del mal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

TODOS: Amén.

Liturgia de la Palabra

MONITOR: El profeta Joel nos invita a que estemos llenos de alegría y esperanza y a estar alertas porque viene el Señor y que vendrán tiempos en donde Él nos ayudará a vivir la conversión y a transformar nuestra vida. Escuchemos.

LECTOR: Lee Joel 2, 12-18.

SALMISTA: Proclama por párrafos el Salmo 50, 3-6. 12-13. 14. 17.

TODOS: Misericordia, Señor, hemos pecado.

MONITOR: San Pablo nos invita a que no echemos en saco roto la gracia de Dios y a que aprovechemos este tiempo para prepararnos y vivir la reconciliación con Dios y nuestros hermanos. Escuchemos.

LECTOR: Lee 2 Cor 5, 20-6, 2.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO: Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón”.

MONITOR: En el evangelio se nos dice que pongamos en práctica las obras del ayuno, la oración y la solidaridad, haciéndolas de tal manera que la mano izquierda no se dé cuenta de lo que hace la derecha y sobre todo sin buscar un reconocimiento.

CELEBRADOR: Escuchen hermanos y hermanas el Evangelio según San Mateo (6, 1-6. 16-18).

REFLEXIÓN.

Preguntas para reflexionar los textos proclamados:



  1. ¿Qué nos llama la atención de lo que dicen estos textos bíblicos?

  2. ¿A qué nos invita la Palabra de Dios hoy?

CELEBRADOR:

Hermanos y hermanas: con el miércoles de ceniza empezamos la Cuaresma. Se nos invita a todos los bautizados a prepararnos con alegría para celebrar la Pascua de Jesús, unidos más estrechamente a Él compartiendo la experiencia de su Pasión y Muerte en la Cruz.

La Palabra de Dios invita hoy al arrepentimiento y la conversión, expresados con la oración, el ayuno y la solidaridad. En el texto del evangelio se nos habla de estas obras de piedad y Jesús nos pone en alerta para vivirlas superando la tentación de la hipocresía. Nos dice: “Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos… Cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas… Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas… a ellos les gusta orar de pie… para ser vistos… Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas”.

Entonces no se trata de practicar estas obras para que nos vean los demás sino con el propósito de una sincera conversión personal, familiar y comunitaria, y a confiar sólo en la recompensa del Padre “que ve en lo secreto”. A partir de hoy, durante la Cuaresma se nos invita a hacernos responsables de las situaciones de las familias de nuestra comunidad, sobre todo de las que están sufriendo, para acompañarlas, consolarlas y reintegrar a las que se han alejado.

Con el gesto de la imposición de la ceniza y con las palabras: “Me arrepiento y creo en el Evangelio”, asumimos nuestra condición limitada, pecadora, necesitada del arrepentimiento y la conversión. ¡Cómo es importante escuchar y acoger este llamado del Señor en nuestro tiempo! La invitación a la conversión es un impulso a regresar, como el hijo de la parábola, a los brazos de Dios, Padre tierno y misericordioso y a confiarnos a Él.

Imposición de la ceniza

CELEBRADOR: A la luz de la reflexión de la Palabra que hemos realizado, pidamos perdón a Dios antes de imponernos la ceniza como signo de arrepentimiento y de compromiso de cambiar de vida en nuestras familias y como comunidad.

LECTOR: A cada oración respondemos: Perdónanos, Padre bueno.



  1. Perdón, Padre, porque en nuestras familias se viven actitudes y situaciones que nos alejan de Ti.

  2. Perdón, Padre, porque en nuestra comunidad hemos sido indiferentes ante las familias de nuestras comunidades que se encuentran en situación de abandono o problemas familiares y no buscamos la manera de ayudarlas y acompañarlas.

  3. Perdón, Padre, porque en las familias no siempre se viven ni enseñan los valores de la solidaridad y la justicia, siendo indiferentes a lo que pasa en la sociedad civil.

  4. Perdón, Padre, porque no hemos valorado la casa común que nos dejaste para cuidarla, sino que la hemos descuidado, aun sabiendo que es lugar donde crecerán nuestras familias y futuras generaciones.

MONITOR: Nos acercamos para imponernos la ceniza. Al irla poniendo sobre nuestra cabeza, decimos: “Me arrepiento y creo en el Evangelio”.

* Mientras se imponen la ceniza, se canta: Perdona a tu pueblo, Señor, se reza el Salmo 50 o se recitan las siguientes antífonas:

“Renovemos nuestra vida con un espíritu de humildad y penitencia; ayunemos y lloremos delante del Señor, porque la misericordia de nuestro Dios está siempre dispuesta a perdonar nuestros pecados”.

“Renovémonos y reparemos los males que por ignorancia hemos cometido; no sea que, sorprendidos por el día de la muerte, busquemos, sin poder encontrarlo, el tiempo de hacer penitencia”.

“Escúchanos, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra ti”.

Canto: Perdona a tu pueblo, Señor.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,

PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.





No estés eternamente enojado, no estés eternamente enojado,

perdónale, Señor.


Por tus profundas llagas tan crueles, por tus espinas y por tus hieles,

perdónale, Señor.


Por las heridas de pies y manos, por los azotes tan inhumanos,

perdónale, Señor.

Por los tres clavos que te clavaron, y las espinas que te punzaron,

perdónale, Señor.


Por las tres horas de tu agonía, en que por Madre diste a María,

perdónale, Señor.


Por la abertura de tu costado, no estés eternamente enojado,

perdónale, Señor.

Tú que eres nuestro hermano y guía, salva a tu pueblo y dale tu gracia,

perdónale, Señor.


Tú que haces que tu sol brille siempre sobre los buenos como los malos,

perdónanos, Señor.


Tú dices que el amor son los hechos, haz que no amemos sólo hablando,

perdónanos, Señor.




Oración de los fieles

CELEBRADOR: A cada petición respondemos: Te lo pedimos, Señor.

LECTOR:


  1. Por la Santa Iglesia y todos los que trabajan en el nombre del Señor, para que iluminados con la fuerza del Espíritu Santo, sigan guiando a cada una de nuestras familias por el sendero del amor y la fe en Cristo Jesús. Oremos.

  2. Por nuestro Santo Padre el Papa, para que cada día Dios derrame sus bendiciones sobre él y así siga inculcando el amor en las familias. Oremos.

  3. Por las familias de nuestras comunidades, para que encuentren en Cristo Jesús, la alegría del amor y así se destierren los divorcios. Oremos.

  4. Por cada una de las familias que hoy nos hemos reunido a escuchar la Palabra, para que nos dé la sabiduría necesaria, para seguir guiando a nuestros hijos por el camino de la fe que conduce a Cristo. Oremos.

  5. Por las familias que están alejadas de tu Palabra, para que por nuestro servicio encuentren en Cristo una fuente de vida que les mantenga atentos a las necesidades de nuestros hermanos. Oremos.

  6. Por quienes nos hemos impuesto la ceniza en este inicio de Cuaresma, para que podamos arrepentirnos y enderezar nuestro camino, para reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos. Oremos.

CELEBRADOR: Concede, Señor, a tu pueblo una verdadera conversión del corazón, para que obtenga de tu bondad lo que te pide humildemente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

TODOS: Amén.

Padre nuestro y saludo de la paz

CELEBRADOR: Con el compromiso de ser hermanos con todas las familias de nuestra comunidad, pidamos a Dios que venga su Reino. Digamos la oración que Jesús nos enseñó.

TODOS: Padre nuestro

CELEBRADOR: Dándonos el saludo de la paz expresemos nuestro compromiso de ayudar como comunidad a nuestras familias.

Comunión

MONITOR: Jesús se nos ofrece hoy en la Comunión. Es el Pan para el camino de la comunidad y el Alimento para nuestras familias. Recibámoslo con el compromiso de vivir la comunión en nuestro barrio (colonia, rancho).

Acción de gracias

CELEBRADOR: A cada petición respondemos: Te damos gracias, Señor.

LECTOR:


  1. Te damos gracias, Señor, porque has permitido que nos reuniéramos como comunidad para iniciar la Cuaresma con esta celebración de la Ceniza.

  2. Te damos gracias, Señor, por tu generosidad de perdonar y de darnos una nueva oportunidad de corregir nuestra vida familiar y comunitaria.

  3. Te damos gracias, Señor, por haber permitido que nos reuniéramos como una sola familia a celebrar tu Palabra, que es luz y guía en nuestras familias.

  4. Te damos gracias, Señor, por la sabiduría que le das a nuestro Santo Padre el Papa. que se ha preocupado por las familias, ensenándonos sobre el amor en las familias.

Nota: Invitar al ayuno solidario, a los temas cuaresmales y a las celebraciones de Cuaresma y Semana Santa.

Bendición

MONITOR: La ceniza es sólo el comienzo de nuestra preparación para la Pascua. Hay que hacer todo el recorrido de la Cuaresma. Pidamos la bendición de Dios para mantenernos en este camino hasta el final.

CELEBRADOR: Haciendo sobre nosotros el signo de la cruz, decimos:

TODOS: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

CANTO FINAL: Hombres nuevos.




DANOS UN CORAZÓN

GRANDE PARA AMAR.

DANOS UN CORAZÓN

FUERTE PARA LUCHAR.


Hombres nuevos, creadores de la historia,

constructores de nueva humanidad.

Hombres nuevos que viven la existencia

como riesgo de un largo caminar.


Hombres nuevos, luchando en esperanza,

caminantes, sedientos de verdad.

Hombres nuevos, sin frenos ni cadenas,

hombres libres que exigen libertad.


Hombres nuevos, amando sin fronteras,

por encima de razas y lugar;

hombres nuevos, al lado de los pobres,

compartiendo con ellos techo y pan.



Equipo Diocesano de Ministerios Laicales, 1º de marzo de 2017


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