Índice resumen 5 introduccióN 6 preámbulo 9 la desmaterialización de los actos 9



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4. CLASIFICACIÓN.

Los documentos admiten diversas clasificaciones. Algunas de ellas se inspiran en un enfoque procesalista y otras, en uno sustantivo; algunas, expresan soluciones dogmáticas y otras, exegéticas. Con todo, sólo enumeraremos aquellas que pueden tener relevancia para este trabajo.



4.1.Según la certeza que emanan.

a) Documento auténtico. Cuando se conoce con certeza el autor del documento y el origen de éste. En un proceso judicial, hacen plena prueba respecto de su contenido.

b) Documento no auténtico. Cuando se desconoce el autor del documento y su origen, o bien, no está acreditado. No constituyen, por sí solos, plena prueba.

4.2.Según el medio de expresión.

a) Documento ideográfico. Tiene aptitudes representativas sin necesidad de la palabra escrita. Tales son los documentos gráficos (diseños, pinturas); plásticos (esculturas, facsímiles); fonográficos (reproducciones de voz o sonidos); fotográficos y audiovisuales (cine, vídeo, multimedia).

b) Documento caligráfico. Importa la escrituración mediante signos convencionales del lenguaje, ya sean manuscritos, mecanografiados o impresos.
De acuerdo a la concepción funcional del documento, a este respecto se puede distinguir entre documento instrumental y no instrumental según consista o no en un escrito. “Los documentos instrumentales, a su vez, se pueden distinguir entre autógrafos y heterógrafos, según emanen de la parte o de un tercero; ológrafos y alógrafos, según la escritura haya sido hecha de puño y letra de la parte, o de otra persona por instrucciones suyas; alfabético y taquigráfico, según los signos empleados; manuscrito, mecanografiado e impreso, según el procedimiento para su estampación; firmados y anónimos, en cuyo caso el anónimo es el que no tiene firma ni nombre, pero que, no obstante, puede ser auténtico si es reconocido”32.

4.3.Según su origen.

a) Documentos negociales. Hacen constar un negocio jurídico o son consecuencia de éste.

b) Documentos no negociales. No se relacionan con negocio jurídico alguno.

4.4.Según contengan o no una declaración.

a) Documentos declarativo representativos. Contienen una declaración de quien lo crea u otorga o sólo lo suscribe.

b) Documentos meramente representativos. No contienen una declaración, tal como ocurre con planos, cuadros o fotografías, que pueden igualmente estar suscritos.

Según la voluntad o intención de su autor, los documentos declarativo representativos pueden dividirse, a su vez, en documentos obligacionales y no obligacionales, según se extiendan con la intención de producir efectos jurídicos, para crear, modificar o extinguir obligaciones. Suele asimilárselos a los documentos negociales.



4.5.Según el modo de otorgamiento.

a) Documentos otorgados por vía de prueba. Son aquellos documentos cuya finalidad es dar cuenta de la existencia de un acto, por lo que si se carece de ellos, el acto no es nulo, sino que la parte que lo presenta va a estar impedida de probar el acto a través este medio de prueba.

b) Documentos otorgados por vía de solemnidad. Son aquellos documentos otorgados por las partes para poder generar validamente un acto o contrato, por lo que la ausencia del documento otorgado como solemnidad del acto genera la inexistencia o nulidad absoluta del acto o contrato. En consecuencia, el acto o contrato malamente podría probarse por algún medio de prueba establecido en la ley, salvo en lo tocante a los propios vicios que lo afectan.

4.6.Según la relación con el acto o contrato.

a) Documentos fundantes. Son aquellos de los cuales emana la pretensión, en términos tales que su ausencia implica la postergación o rechazo de la acción.

b) Documentos probatorios. Son aquellos que no van a acreditar las razones inmediatas de la pretensión o excepción hecha valer, sino que sólo justifican su existencia.

Esta clasificación es propia del derecho procesal. Desde una perspectiva sustancial el documento fundante no ha de ser confundido con el documento otorgado por vía de solemnidad (ad substantiam actus), puesto que aquél no incide necesariamente en la existencia o validez de los derechos y obligaciones de que da cuenta.



4.7.Según su formación.

a) Instrumentos públicos. Según el inciso primero del articulo 1699 del Código Civil, es el autorizado con las solemnidades legales por el competente funcionario. El instrumento público goza de una presunción de autenticidad, por lo que la carga de la prueba, va a corresponder a la parte contra quien se presenta y que pretende desconocer el instrumento público, tras impugnarlo de apócrifo o incompleto.

b) Instrumentos privados. Son todos aquellos documentos que no cumplen con los requisitos de los instrumentos públicos. Por lo tanto no se encuentran protegidos por la fe pública y carecen, en consecuencia, de la presunción de autenticidad de que gozan los instrumentos públicos, no obstante, pueden obtener la calidad de documento auténtico por reconocimiento judicial.
Esta no es la única perspectiva que permite distinguir entre instrumentos públicos y privados. Así, también se puede hacer la distinción sobre el mayor alcance probatorio del instrumento público por sobre el privado, puesto que, según el artículo 1700 del Código Civil, aquél hace plena fe en cuanto al hecho de haberse otorgado y su fecha, pero no en cuanto a la verdad de las declaraciones que en él hayan hecho los interesados. En esta parte no hace plena fe sino contra los declarantes. Finalmente y en todo caso dan fe sobre el hecho mismo de su otorgamiento.
Por otro lado, hay autores que han distinguido entre instrumento público y documento público, también en atención a la formación del documento: "Los documentos se pueden convenientemente distinguir en documentos públicos en sentido estricto, cuya formación representa el ejercicio de una actividad pública específicamente dirigida a la documentación, y documentos públicos en sentido amplio, los cuales se forman en el ejercicio de una actividad pública diversa de aquélla. Pertenecen a este segundo grupo los certificados formados en el ejercicio de una función pública o de un servicio público y los documentos de crédito público, de los cuales el prototipo es el billete de banco”33. Esta especie de documentos también han sido llamados documentos oficiales o instrumentos cuasi públicos.
No se deben confundir las expresiones instrumento auténtico e instrumento público, lo que resulta cierto al citar a Díaz Uribe: “para nuestra ley las expresiones instrumento público e instrumento auténtico no son sinónimas, pues tan auténtico es el instrumento público como el privado que ha sido reconocido en juicio. El primero se presume auténtico, sin perjuicio que pueda perder ese carácter con posterioridad. El segundo nace sin esa presunción, pero la obtiene una vez que ha cumplido con las exigencias de los artículos 346 del Código de Procedimiento Civil y 1702 del Código Civil”34.




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