Nino interior



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NINO INTERIOR

POR QUE VEMOS EN CODA EL NINO INTERIOR, CUAL ES SU IMPORTANCIA. CODEPENDIENTES ANONIMOS, OFICINA DE SERVICIOS CODA PHOENIX ARIZONA. PO Box 33577 Phoenix, AZ 85067-3577.

Experiencia de miedo y vergüenza en la infancia:

“De niños nuestra identidad y nuestras relaciones con nuestro Poder Superior, con nosotros mismos y con los demás, fueron dañadas, cada vez que abusaron de nosotros o nos abandonaron, dieron forma a nuestro sentido de identidad y bienestar. De niños no tuvimos elección”

“Conforme continuamos experimentando abusos y abandonos nuestro miedo y nuestra vergüenza se intensifican , perdemos mas de nosotros mismos. Con el tiempo, (muy frecuentemente sin nuestro consentimiento), nuestros abusadores se convirtieron en nuestro Poder Superior. Aprendimos a temer a su autoridad. A medida que los abusos y las negligencias continuaban, la posibilidad de desarrollar relaciones emocionalmente plenas con nosotros mismos, con otros y con nuestro Poder Superior, disminuyeron”

“Aprendimos habilidades de supervivencia para hacerles frente. Controlábamos o evitábamos las circunstancias potencialmente inestables, Lanzamos lejos nuestra niñez, tratando de volvernos pequeños adultos o de rebelarnos. Muchos de nosotros no entendimos nuestras acciones, porque con frecuencia eran instintivas.”

“Con el paso del tiempo aprendimos a mitigar nuestro miedo y nuestra vergüenza, a través de controlar y/o evitar a otros (nos aislamos) y a nosotros mismos (patrones de negación). Cuando nos sentimos abrumados y tensos, confiábamos en lo que sabíamos hacer mejor para sobrevivir. En este ciclo devastador de codependencia, tomamos un mayor control sobre la vida, dejando poco espacio para que un Poder Superior trabaje a través nuestro.”

Hablando de codependencia en su libro Sanando al Niño Interior, María Esther Barnetche Pous dice: “Sabemos que esta enfermedad nos impide participar de relaciones sanas, intimas, gratificantes con los demás y nos lleva a perder nuestra vida tratando obsesivamente de cambiar las conductas de las demás personas con las que convivimos y de las cuales muchas veces nos sentimos victimas.”

Cuando llegamos al Grupo de Codependientes aprendimos: “por medio de nuestro trabajo del Primer Paso, que de niños pudimos haber rezado muchas veces por la ayuda de Dios (como cada quien lo conciba) pero a pesar de ello, la negligencia y/o el abuso continuaron. Las figuras de autoridad de nuestras vidas con frecuencia estaban inaccesibles y absortas en sus propias adicciones y codependencia. Como adultos intentamos dejar todas estas circunstancias, solo para encontrarnos a nosotros mismos en relaciones adultas donde suceden comportamientos similares o extremadamente opuestos.”

Aquí podemos hacernos una pregunta muy importante: ¿Qué relación guarda el Niño Interior con el Cuarto Paso de nuestro Programa?

La respuesta es: El Cuarto Paso dice: “Sin miedo, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos” y posteriormente en la guía para la realización del mismo nos lleva de la mano para analizar nuestra relación con papa y mama (pagina 56) en los siguientes aspectos: Mis comportamientos y reacciones codependientes; Mis sentimientos respecto a estos comportamientos; Consecuencias para los demás, para mi y para las relaciones: Mis sentimientos acerca de mis conductas y sus consecuencias.

“Cuando en el trabajo de recuperación emprendido llegamos al Cuarto Paso, este puede parecer abrumador porque con frecuencia (casi siempre) hace que los recuerdos salgan a la superficie y estos pueden ir acompañados de sentimientos de dolor, vergüenza y sobre todo culpa que tratamos de evitar, pero este paso es parte de nuestra curación, una forma de cirugía emocional que requiere de gentileza y cuidado, y por lo mismo creo que resulta indispensable volver la vista al pasado y descubrir a ese gran desconocido de la mayoría que es nuestro Niño Interior.” ( * )

El ser humano es de luz y sombra, en su luz crece, evoluciona y cambia en la medida en que encuentra un propósito o un significado a su existencia, pero en su sombra se ve limitado, temeroso, incapaz de crecer. (Baja Autoestima)

Inevitablemente donde hay luz, también hay sombra, y el ser humano encuentra su sombra en algunas de las manifestaciones de su ser, por ejemplo, en la codependencia. La existencia se va formando desde el nacimiento, cuando comienza a ser envuelto en miles de capas: ropajes, ideas, creencias, mandatos, decretos, expectativas, deseos, tentaciones, prohibiciones y compromisos.

En todo ser humano desde el nacimiento existe “El Ser Esencial” que se pregunta si es capaz de vencer todos los obstáculos, y este ser, si bien es educado para poder vivir funcionalmente, pierde la frescura de su propio ser, y es aquí donde empiezan a surgir los miedos, las estructuras rígidas, “lo que debe ser,” “su modo de vida” y la forma de comportarse según las convenciones existentes en su medio o familia de origen. A este respecto Osho dice… ( ** )

El niño y posteriormente el adulto aprende a vivir en un “mundo racional lleno de justificaciones y respuestas tranquilizadoras” como: “yo soy así” o “yo necesito esto o aquello”, pero también surgen fuerzas limitantes tales como: “yo no puedo”. O “yo no tengo”, o bien, “no debo” o peor aun “no debería, o incluso “no nací para” y sus contrarias: debo, tengo y debería”

Surge en el niño la necesidad de compararse con sus semejantes y de “verse menos” y ese ser humano comienza a experimentar la rabia, el miedo, la ira, el odio, etc.. Todo esto es bueno, porque nos ayuda a sobrevivir en un mundo que nos parece hostil, pero es necesario, diría que indispensable, dejarlo atrás (en el lugar que les corresponde a los sentimientos negativos que nos dañan) y ya libres de esta carga, podremos llegar a la luz creadora.

N. Branden dice: “En realidad, es posible sentir al niño que fuimos como una fuente de rabia, miedo, vergüenza o humillación, algo que debe ser reprimido, rechazado, repudiado, y olvidado. Rechazamos a ese niño de la misma manera que, tal vez, otros lo hicieron, y nuestra crueldad hacia el puede continuar diaria e indefinidamente a lo largo de nuestra vida.”

El niño interior es el motivo que reside dentro de nosotros y que comprende una parte de nuestra estructura y sentimiento actual. A veces la voz de ese niño ha sido silenciada y controlada por nosotros mismos, pero en otras cobra vida ese espíritu creativo y artístico que a veces grita pidiendo liberación de la cárcel a la cual lo hemos sometido, y necesita ser puesto en libertad para dar rienda suelta a la creatividad.

El niño interno adquiere múltiples formas y contornos, no se trata de uno solo, cincelado en piedra y encasillado en unos parámetros delimitados; pero es sencillamente el niño que vivió y vive dentro de nosotros hasta hoy. Ese niño persiste en nuestro interior como: miedo, frustración, alegría, creatividad, etc.

Todos estamos afectados por nuestro pasado que se fue formando por: amor, cuidados, reglas, normas, ABUSO, etc. Si el niño logro crecer y convertirse en adulto aprende a comportarse pero el niño que conserva su esencia de niño, no sabe o no puede comportarse adecuadamente en su medio. (Actúa con: miedo, berrinches, inseguridad, agresividad, etc.)

Barnetche, en relación al abuso dice: “La identificación constituye un proceso por medio del cual construimos nuestro ser. El niño pequeño aun no desarrolla la capacidad para aceptar lo bueno y desechar lo malo, así que aceptara como real aquello con lo que se identifica.”

Si por ejemplo, el niño se identifica con padres agresivos, tomara la agresión como normal, incluso como merecida y aunque le cause enojo y rebeldía la aceptara y posteriormente se convertirá el mismo en agresor.

Todos creemos saber lo que significa el abuso, pero como adultos rara vez nos detenemos a pensar lo que significa el abuso para el niño.

En el diccionario encontramos la definición de abuso como: “Uso indebido, excesivo o injusto, y como sinónimos atropello e injusticia”

Los psicólogos como las hermanas Barnetche, clasifican el abuso en las siguientes categorías:

Abuso Físico: que puede ser: Verbal, Sexual, agresión física propiamente, descuido y omisión.

Abuso Emocional: Sexual, Intelectual, Omisión.

Abuso Sexual: Sexual físico, Sexual Emocional, Sexual Espiritual.

Abuso Espiritual: Abuso espiritual propiamente dicho.

Cuando de alguna manera oyes a un hijo a quien tu como padre o como madre, le pegabas, le gritabas, lo humillabas, quizá de manera inconsciente no lo recuerdes; sin embargo, aunque ello haya sucedido muy pocas veces, el hijo siempre recordara esas ocasiones porque quizá el dolor físico no haya sido tan grande como el emocional y ese permaneció en el. Entre las sensible es el niño o niña, mas implicaciones emocionales tendrá el hecho y podrá haberse sentido odiado (a), despreciado (a), y hasta llegar a creer que no es hijo (a) de aquel padre o madre, porque en su interior no puede aceptar que si lo fuera, merecería esa vergüenza que se le infringió.

Judith Herman dice: “Incapaz de desarrollar un sentido de independencia y seguridad, el niño abusado continua buscando desesperada e indiscriminadamente alguien de quien depender”

Los niños educados bajo un control estricto, en el que en todo momento se les dice que lo que se les hace “es por su bien y que algún DIA lo agradecerán” no se darán cuenta, ni siquiera en una edad adulta, en que momento están siendo victimas de abuso (por ejemplo, los adultos adictos a relaciones destructivas)

La misma Psicóloga Judith Herman dice: “El abusador no es solo la persona mas poderosa en el mundo del niño, sino que paradójicamente, puede ser también la persona mas presente, tierna y amorosa en la vida del niño o niña.”

En los dos primeros anos de la vida se pueden hacer infinidad de cosas con un niño, por ejemplo, disponer de el, cambiarlo de un lugar a otro sin avisarle, ponerlo a dormir cuando la madre tiene que hacer otra cosa, golpearlo, castigarlo y humillarlo sin que al adulto responsable le suceda nada ni el niño puede rebelarse, ni siquiera tiene derecho a preguntar razones, o defenderse.

Frecuentemente los padres no pueden soportar las manifestaciones del niño (gritos, tristeza, rabia, llantos, etc.) esto se les prohíbe mediante miradas, castigos, amenazas y otras medidas “formativas” y así el niño aprenderá a enmudecer, a no manifestar sus sentimientos, dominando sus emociones y aceptando todo. De esta manera se están formando las bases para que mas adelante pudiera desarrollar conductas neuróticas, la que se halla no tanto en los hechos reales sino en la necesidad de reprimirlos.

Pía Mellody dice “que para el niño que recibe abuso el asunto de vida o muerte no es una metáfora, sino la urgente realidad de su instinto de supervivencia”

Para entender el significado que para el niño tiene el abuso, bastaría recordar el tamaño de algunos objetos y/o algunas personas en nuestra infancia y verlos de nuevo a nuestra edad adulta y captaremos, ¡Que diferencia!, cuando éramos niños parecían enormes pero en realidad eran mucho mas pequeños.

Cuando un adulto no se da cuenta de que su tamaño y fuerza física pone en desventaja al niño, no trata de compensar esta circunstancia con dulzura y suavidad en su trato, y ahí puede empezar el abuso, y cualquier cosa que haga con el niño lo hará sentir impotente. (le grita, lo golpea, lo aprieta, lo jalonea, lo pellizca, se les hace cosquillas, o incluso lo abraza y besa contra su voluntad)

El descuido o abandono físico del niño es otra forma de abuso por demás frecuente en nuestro medio, es decir al niño limpio, bien presentado y con todo lo necesario no se considera una obligación “al fin son niños y no duran limpios y yo tengo mucho trabajo”, el niño puede acostumbrarse a las formas de abandono, pero también es frecuente que sufra por el rechazo social y viva con gran vergüenza y aprende a rechazar a su propia persona.

Otra forma de abuso es el que en la actualidad se presenta en ocasiones de manera casi cotidiana y es el inducir al niño al consumo de sustancias (drogas) de cualquier tipo y los niños desde muy pequeños inician el camino de la drogadicción, El abuso físico, verbal, sexual y de diferentes tipos en las escuelas el Bulling es en la actualidad una de las manifestaciones de abuso que con mayor frecuencia se presenta en las escuelas, deteriorando a los niños (as) que los sufren, y alterando al mismo tiempo de manera importante la dinámica y principios familiares.

EJERCICIO: ¿CUÁLES SON LOS SINTOMAS DEL ABUSO EN TI?

¿No soportas que te toquen, o te asusta o desagrada la cercanía de otros?

¿Te asustas cuando ves enojados a otros?

¿Eres violento, golpeas o te ves envuelto fácilmente e riñas?

¿Te encierras en ti mismo y/o eres miedoso, u hostil con los demás?

¿Usas la agresión: física, verbal, o emocional con otros y manipulas?

¿CÓMO SIENTES QUE EL ABUSO INFLUYO EN TU VIDA?

¿Continuas viviendo el rechazo, Personal o consideras que los otros te rechazan?

¿Persiste en ti la sensación de miedo y minusvalía?

¿Te sientes desprotegido y con tu autoestima disminuida?

¿Prefieres el aislamiento a la compañía de otros?

¿Te condiciono a permitir que el abuso continúe, e incluso lo buscas (en tu pareja, tus amigos, compañeros, jefes, etc.)?

EMPEZANDO A SANAR EL ABUSO:

Describe que sentías cuando abusaban de ti en cualquiera de las formas del abuso.

¿Qué sientes al recordar todo eso?

¿Cómo se siente tu cuerpo? ¿tu mente, tus emociones?

¿Qué hacías específicamente cuando se presentaban las condiciones de abuso?

Determina que necesitas para empezar a sanar el abuso.

Empieza a poner limites.

Que necesitas hacer para superar las consecuencias del abuso?

Repite para ti: NADIE TIENE DERECHO A ABUSAR DE MI EN NINGUNA FORMA.

SE VALIENTE, recuerda que te sometiste al abusador por impotencia o por miedo, y detener al abusador y las marcas de este, requieren de valor.



Considera que se requiere sanar las heridas del niño abusado o maltratado, a fin de que estas situaciones no se repitan con los seres cercanos a ti. Solo sanando las heridas del Niño (a) maltratado, podrás obtener una vida sana y podrás cubrir tus expectativas de autoestima y aceptación, podrá llegar a ti la paz.



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