Número 2, a estrada a martes 17 de mayo de 2005



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El AVE de Serrabal

He aquí un ejemplo de lo absurdo: el tremendo enfado de la “Xunta” con el AVE. Indicativo de cómo nuestro gobierno autonómico no sólo ha perdido el norte, sino también el sur, el este y el oeste. Nuestra “Xunta” se halla totalmente perdida en el tiempo y en el espacio. Es cierto que de cara al futuro precisamos la llegada del AVE. Pero también es cierto como la misma no posee una urgencia tal que justifique: ni su estudio deficiente, ni el despilfarro del dinero público. Sobretodo cuando hay sectores sedientos de inversiones como la agricultura, pesca, industria, educación, sanidad…





El 24 de noviembre de 2001 salió a información pública el AVE de Serrabal. La línea de alta velocidad que transcurre por la mina de cuarzo ubicada en la Sierra del Pico Sacro, entre Vedra y Boqueixón (32). Dicho yacimiento está actualmente gestionado por RAMSA, una empresa que en gran medida es propiedad de FERROATLANTICA, compañía del “GRUPO VILLAR MIR”. Este Grupo empresarial fue fundado por Juan Miguel Villar Mir. Hablamos de un personaje ilustre de nuestra España, nacido en Madrid en 1931, que tras la muerte de Franco fue llamado por Carlos Arias Navarro para ser ministro de Economía y Hacienda y vicepresidente para Asuntos Económicos. En ese gobierno coincidió con Fraga, ministro de Gobernación, con quién desde aquellos tiempos le une una estrecha relación (25). RAMSA presentó en aquel entonces alegaciones (32) solicitando, al Gobierno de Aznar, la aprobación de un trazado alternativo.


El 4 de marzo de 2002, la compañía constructora OHL, perteneciente también al “CRUPO VILLAR MIR”, declaró públicamente como confiaba en los beneficios del Plan de Infraestructuras 2000 – 2007 elaborado por el Ministerio de Fomento del PP. Un buen elogio para Alvarez Cascos, quién por entonces lo dirigía. El propio Villar Mir dijo al respecto queAlvarez Cascos nos está metiendo en la década prodigiosacon dicho plan (44). El día 18, a los cuatro meses de haber solicitado el cambio de trazado del AVE, un año antes de resolverlo el Gobierno de Aznar, dos años antes de requerir una colosal indemnización por la expropiación de la mina, RAMSA comenzó a valorar los posibles daños sobre el yacimiento por el paso del tren. Curiosamente, estando la Universidad de Santiago de Compostela a menos de 30 kilómetros de la mina, no le sirvió a la empresa para valorar tales daños –un año y medio después sí le serviría para otras cosas (37)--. El estudio fue encargado a la Universidad de Oviedo (42, 43). Sí, querido lector, la tierra del ministro Alvarez Cascos. El encargo se hizo a través de la empresa APIA XXI de Cantabria. Una compañía de la que tampoco el PP puede negar hoy su conocimiento. El 29 de marzo de 2005, el Ayuntamiento de Santander, gobernado por los populares, le adjudicó la redacción de los proyectos de obras complementarias del saneamiento de la bahía y las calles Castilla, Marqués de Hermida y Barrio Pesquero. Los presupuestos para tales obras ascienden a 4.4 millones de euros –732 millones de pesetas--.
Y de esta forma llegamos al 22 de marzo de 2003. Un día nefasto. De la base naval de Rota (Cádiz) partieron las unidades del Ejército de Tierra y la Armada destinadas a la guerra de Irak (35). Imagínese el buen negocio que previeron, entonces, las constructoras con el asunto de la reconstrucción tras la contienda. ¡Vergonzoso!, pues no dejaba de ser un indigno trueque sobre cadáveres de niños y víctimas inocentes. Y Villar Mir era y es propietario de un gran grupo constructor: OHL; y, además, fue presidente del Colegio Nacional de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Con esa injusta y absurda gesta bélica comenzó realmente el principio del fin para el PP estatal. Dos meses después, el 25 de mayo, el PSOE ganó las elecciones municipales. Desde entonces, el PP fue consciente, por más que lo niegue, de cómo podía perder las generales. Tan sólo 16 días después de la derrota electoral, el 10 de junio, Alvarez Cascos aprobó definitivamente el AVE de Serrabal –BOE de 10 de junio de 2003— (17, 21). Desde ese momento el Estado quedaba obligado a expropiar parte de la mina e indemnizar a RAMSA. Tan sólo dos meses después de la derrota, el 28 de julio, el Ministerio de Fomento de Alvarez Cascos anunció la licitación de las obras (45). El futuro parecía quedar determinado.
Llegamos de este modo al año 2004, el de la aún hoy insuperable frustración electoral del PP. Cuando faltaban 37 días para las elecciones generales, el 6 de febrero, el popular Alvarez Cascos abrió el expediente de expropiación forzosa del AVE de Serrabal (33). Insistimos, el futuro parecía cada vez más predecible. Cuando faltaban 26 días, el 17 de febrero, RAMSA entregó sus alegaciones a la expropiación en el registro general de la Secretaría de Estado de Infraestructuras. Fue entonces cuando solicitó la monstruosa indemnización de 895 millones de euros, 148915 millones de pesetas (34). Una cantidad que supera el coste de todo el AVE Ourense – Santiago: 892 millones (21). Aunque el 14 de marzo el PSOE ganara las elecciones, como legítimamente las ganó, las piezas del ajedrez quedaban colocadas.
A partir de ese momento, la Administración socialista del Estado intentó llegar a un acuerdo con RAMSA. Le ofreció 200 millones de euros –33277 millones de pesetas-- (21). No fueron aceptados y comenzó la batalla, con la extravagante intervención de la “Xunta”. El 7 de abril de 2005, el Ministerio de Fomento socialista suspendió las licitaciones aprobadas por Alvarez Cascos (18). Cualquier gobernante sensato lo hubiera hecho. Sin embargo, súbitamente Fraga montó en cólera. Acusó al Gobierno de Zapatero de “robar” a Galicia. Nos instó a movilizarnos (19). No supe muy bien por quien. Siete días después el presidente de nuestra “Xunta” declaró: “Non vale… que unha vez adxudicada a construcción a unha empresa se ordene a paralización” (46). ¡Sorprendente actitud!. El 8 de abril, Víctor Morlán, Secretario de Estado de Infraestructuras, tuvo que pedir a Fraga lo que a todas luces resultaba obvio: “que entienda que con los recursos del Estado no se juega” (21). Y Antonio González Marín, presidente de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias, se vio en la obligación de dejar bien claro que el Gobierno socialista no va a pagar tal cantidad a RAMSA (20). ¿Existe mayor cordura?.
A partir del 14 de abril de 2005 se empezó a ver luz. José Blanco dijo: el Gobierno socialista estudia el AVE de Serrabal para evitar “el pelotazo… [d]el PP”, y que “lo paguen los gallegos y todos los españoles. “150000 millones de pesetas dan para mucho, como construir las autovías entre Lugo y Santiago y Lugo y Orense” (26). Al día siguiente, 15 de abril, el PSOE emitió un comunicado de prensa confirmando que nadie se aprovechará de un pelotazo (27). La respuesta de la “Xunta no se hizo esperar. El 27 de abril, Alberto Núñez Feijoó, Consejero de Política Territorial, aseguró que la actitud del Gobierno de Zapatero “es más grave” que un “robo (66). Dado que mis bolsillos siguen intactos, y los de mis vecinos también, señores del PP, en nombre de la ciudadanía, les exijo que aclaren lo siguiente: ¿quiénes son los propietarios, nombres y apellidos, de los bolsillos vaciados por Zapatero?. Respondan, por favor.



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