Número 5 Año 2003 Informaciones y análisis sobre el movimiento



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La Triple Representatividad


Presidente Yiang Zemin en el 80 aniversario del PCCh

I. Realizaciones y experiencias fundamentales del PCCh durante los últimos ochenta años

El texto comienza con una referencia histórica: “la vasta lucha antiimperialista y antifeudal del pueblo de todas las etnias en China” en el contexto del “auge de la revolución proletaria en el mundo”. Y evoca a continuación las grandes etapas, de 1840 hasta la “Revolución de 1911 que, bajo la dirección del Dr. Sun Yat-sen derrocó al régimen imperial”; después, la Revolución de Octubre en Rusia y el movimiento del 4 de mayo de 1919 en China, “fue en 1921 cuando el PCCh encontró su razón de ser en el proceso de fusión del marxismo con el movimiento obrero chino” y cuando “el renacimiento de la nación china entró en crisis”. Por aquel entonces –recordó- “el país era muy pobre y se encontraba muy debilitado. El pueblo moría de hambre y de frío”. A continuación hizo un repaso de las diferentes etapas de la Revolución china hasta la construcción del régimen socialista, añadiendo que “a pesar de los duros reveses que ha experimentado el socialismo en el mundo y de los grandes cambios en China y en el extranjero, nuestro Partido sigue siendo un firme pilar y el socialismo se muestra pleno de vitalidad y de dinamismo en China. La civilización china tiene más de cinco mil años y dio un gran salto al pasar del milenario despotismo feudal a la democracia popular (...) Desde la fundación de la Nueva China, el PIB se ha multiplicado por 56”. Y añadió: “hemos mantenido el marxismo como principio director y hemos recurrido al patriotismo, al colectivismo y al socialismo para educar al pueblo, con objeto de promover la edificación del civismo socialista”.

Se felicitó “del triunfal retorno de Hong Kong y de Macao al seno de la patria” y afirmó: “el Ejército Popular de Liberación, dirigido por nuestro partido, constituye un sólido pilar de la dictadura democrática popular, una muralla de hierro para proteger a la patria y una fuerza importante para la edificación del socialismo” (...) “hemos acabado con una diplomacia humillante y combatido firmemente el hegemonismo y la política del más fuerte”.

Después Yiang Zemin habla del futuro: “Con objeto de mantener siempre los lazos de sangre con las masas populares, ... hay que reforzar y mejorar la construcción del Partido, consolidar su creatividad, su cohesión y su combatividad para garantizar para siempre su vitalidad...”



II. Hacerse una idea exacta de la “Triple Representatividad” y materializarla

En la segunda parte de su discurso, Yiang Zemin precisa las condiciones de la prosecución de la trayectoria, exponiendo la famosa teoría de la Triple Representatividad. “Que nuestro Partido represente las exigencias de desarrollo de las fuerzas productivas progresistas de China significa que la teoría, la línea, el programa, los principios y las medidas políticas del Partido y su trabajo en los diversos sectores deben corresponder a las leyes del desarrollo de las fuerzas productivas (...) y mejorar constantemente el nivel de vida de la población”.

Las fuerzas productivas son el factor más activo y más revolucionario. Determinan el desarrollo social. Las contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre la base económica y la superestructura, constituyen una contradicción fundamental de la sociedad. El movimiento de la misma decide el cambio de la naturaleza de la sociedad y la orientación del desarrollo de la sociedad, de la economía, de la política y de la cultura. La diferencia más importante entre el socialismo y el capitalismo es la diferencia entre sus relaciones de producción y sus superestructuras”.

En el interior de estas fuerzas productivas el hombre es un elemento decisivo y la clase obrera de nuestro país, incluidos los intelectuales, constituye la fuerza fundamental para el desarrollo de las fuerzas productivas progresistas del país. La clase campesina y los demás trabajadores se encuentran estrechamente unidos”.

Este cuerpo social impulsa todo un sistema económico “caracterizado por un desarrollo común de diversos tipos de propiedad diversos en torno a la propiedad pública, el sistema de economía de mercado socialista, los diversos modos de distribución centrados en el principio de “reparto según el trabajo”, la política de apertura al exterior, la dictadura democrática popular basada en la alianza de los obreros y los campesinos bajo la dirección de la clase obrera, el sistema de asamblea popular, el sistema de cooperación y de consulta política entre diversos partidos bajo la dirección del PCCh y el sistema de autonomía de las regiones habitadas por etnias minoritarias (...)

A continuación Yiang Zemin trata el tema de la Segunda Representatividad: “si queremos que nuestro partido represente siempre la orientación de la cultura china de vanguardia (...) todas las actividades del Partido deben reflejar las demandas de desarrollo de la cultura nacional socialista, científica y popular, que debe estar orientada a la modernización, hacia el mundo exterior, hacia el futuro, para promover la constante mejora de la calidad moral, científica y cultural de toda la nación y proporcionar un apoyo espiritual e intelectual al desarrollo económico y al progreso social de nuestro país” (...) “durante los últimos 80 años, nuestro Partido ha elevado muy alta la bandera de la cultura de vanguardia china. Ha eliminado la antigua cultura, legado de la vieja sociedad, y la podrida y decadente introducida desde el extranjero, y ha formado varias generaciones de ciudadanos instruidos y disciplinados, con un ideal y una moral nobles” al mismo tiempo que “consolidaba la posición preponderante del marxismo-leninismo (...)”



Hay que llevar a toda la sociedad el patriotismo, el colectivismo y el socialismo; oponerse y resistir a la cultura del dinero, del hedonismo y del individualismo extremado y a cualquier otra idea decadente (...) Todavía existe en nuestra sociedad una cultura atrasada, llena de supersticiones, ignorante, vil y banal, una cultura decadente que corroe el espíritu de las gentes y atenta contra la obra del socialismo”.

Por último, Yiang Zemin trata la Tercera Representatividad, la de “los intereses de la gran mayoría de la gente (...) el factor más importante y más decisivo”, “nuestra patria siempre ha colocado los intereses del pueblo por encima de todo. No hay intereses particulares más allá de los de la aplastante mayoría de la población”.

En resumen: “representar las exigencias del desarrollo de las fuerzas productivas progresistas en China, la orientación de la cultura progresista china y los intereses fundamentales de la mayoría aplastante de la población, estas son las tres partes de un conjunto, ligadas entre sí y actuando en interacción”. “Si nuestro Partido quiere preservar su carácter progresista y encarnar un firme núcleo dirigente para la construcción del socialismo a la china, debe asumir esta Triple Representatividad, conforme con el mantenimiento del marxismo-leninismo, del pensamiento de Mao Zedong y con la teoría de Deng Xiaoping, con la naturaleza de nuestro Partido de vanguardia de la clase obrera y de nuestra dedicación al pueblo” (...)

III. Fortalecer y mejorar la construcción del Partido conforme a la Triple Representatividad

A continuación Yiang Zemin trata de mostrar las repercusiones de esta Triple Representatividad en la vida y la doctrina del Partido Comunista Chino, recordando que es conveniente “mantener siempre los principios fundamentales del marxismo”, pero que esta doctrina, por su naturaleza misma, evoluciona con el tiempo. “Si nos limitamos a afirmaciones puntuales hechas por los autores marxistas clásicos en determinadas condiciones históricas, o a programas de acción concreta, definida por ellos para hacer frente a una situación concreta, nuestro avance encontrará resistencia por causa del desfase entre nuestro pensamiento y la realidad, incluso cometeremos errores. Por ello debemos siempre oponernos a cualquier enfoque dogmático de la teoría marxista. Para aplicar las exigencias de la Triple Representatividad debemos insistir en la necesidad de que el partido sea el destacamento de vanguardia de la clase obrera porque la clase obrera china representa a las fuerzas que impulsan la productividad más avanzada de China. También debemos continuar preservando el carácter de vanguardia de la clase obrera y apoyarnos en ella de todo corazón”.

Sin embargo, “tras la aplicación de la política de apertura y de reforma, China ha experimentado nuevos cambios en la formación de sus capas sociales. Explotadores y técnicos de las empresas científicas privadas, gestores y técnicos comprometidos en las empresas de capital extranjero, trabajadores independientes, empresarios privados, empleados de empresas intermediarias y otras personas que ejercen profesiones liberales hacen su aparición (...) La gran masa de gente que pertenece a estas nuevas capas sociales, guiada por la línea y las políticas del Partido, ha aportado su contribución al desarrollo de las fuerzas productivas del socialismo y otras realizaciones gracias a su trabajo honesto (...)

En la tarea a la vez grandiosa y difícil de la edificación de un socialismo a la china, necesitamos un gran contingente de elementos de elite que trabajen en diversos sectores, que sean patriotas y que estén dispuestos a arrastrar con su ejemplo a las masas para la realización de nuestra causa socialista. Por ello, el criterio de reclutamiento de nuevos miembros para el Partido consiste en ver si las personas concernidas aceptan de buen grado trabajar para la realización de la línea y del principio director del Partido y si responden a sus condiciones de admisión. Además de miembros de procedencia obrera, campesina, intelectual, militar y cuadros que constituyen el componente fundamental y el esqueleto de nuestro Partido, debemos también integrar en el mismo a personas excelentes que trabajen en otros sectores de actividad, que aprueben el programa y los estatutos del Partido, que estén dispuestos a luchar voluntariamente por la realización de su causa, que hayan pasado por largas pruebas y que respondan a sus condiciones de admisión (...)”

Las circunstancias actuales son ya muy diferentes de las que los fundadores del marxismo vivieron y estudiaron”. El periodo actual se caracteriza por “un constante aumento del nivel de vida de la población y un progresivo crecimiento de sus ingresos. En esas circunstancias no es conveniente tomar como criterio de su actitud política simplemente la situación financiera y la importancia de los bienes de una persona, sino que hay que juzgarla por sus comportamientos reales y por su concepción política e ideológica, en función de la manera como ha adquirido sus bienes, de la manera en que dispone y hace uso de la propiedad, y según su contribución, gracias a su trabajo, a la edificación del socialismo a la china.”

Para aplicar las exigencias de “la Triple Representatividad” “debemos persistir en el centralismo democrático, perfeccionar el sistema de dirección y el mecanismo de trabajo científico, desarrollar plenamente la democracia en el Partido, defender firmemente su unidad centralizada y preservar y reforzar su vitalidad.”

Al mismo tiempo hay que “poner en juego la iniciativa y la creatividad de sus miembros, (...) asegurar que las opiniones de los miembros de la base del Partido y de sus organizaciones en las escalas inferiores puedan ser llevadas a las organizaciones superiores. (...) Todas las decisiones importantes deben ser imperativamente sometidas a las deliberaciones de los comités del partido y prohibir que una sola persona sea quien decida”.

Debemos oponernos firmemente a la influencia del multipartidismo y a otros esquemas políticos occidentales tales como la separación de los tres poderes. Hay que combatir también la arbitrariedad individual y el relajamiento de la disciplina que van, tanto uno como otro, en contra del principio del centralismo democrático. En cuanto a nuestros cuadros, deben ser revolucionarios, más jóvenes, mejor instruidos y más competentes (...) Algunos partidos comunistas en el mundo, después de haber estado mucho tiempo en el poder han acabado perdiéndolo. Debemos hacer un profundo análisis de este fenómeno y sacar las correspondientes enseñanzas de ello. Cuanto más tiempo el Partido esté en el poder más se impone consolidar sus organizaciones y más exigente hay que ser con sus miembros y cuadros. (...) En el momento actual hay que combatir, sobre todo, el inmovilismo, acabar con todas las prácticas que nos alejen de las masas y luchar firmemente contra el formalismo y la burocracia. Debemos atacar tanto las raíces del mal como sus manifestaciones y, desde el punto de vista ideológico, inmunizarnos contra la corrupción y la degradación”

Los miembros del Partido, particularmente los cuadros, deben permanecer siempre íntegros y comprometidos en el apoyo al reto de la reforma, la apertura y las responsabilidades políticas, y para resistir a la erosión de los poderes, a la tentación del dinero y la corrupción. (...) Con este fin es conveniente hacer que nuestro Partido progrese sin cesar y confortar a nuestros camaradas en sus convicciones comunistas”.

IV. Continuar nuestros esfuerzos para la realización de la línea fundamental y la tarea histórica del PCCh

La humanidad se dirige irreversiblemente hacia el comunismo, este es un principio fundamental del marxismo que reafirmamos. El comunismo tiene que apoyarse en un socialismo muy desarrollado (...) En consecuencia, cada comunista tiene que estar inspirado por un gran ideal, el de realizar el comunismo (...) Si no se tiene una visión general y se olvida el gran ideal, se perderán las referencias y no se logrará avanzar, aunque el centro de gravedad de nuestras actividades sigua siendo el desarrollo económico”.

Yiang Zemin termina su discurso con un análisis de la situación internacional: “El mundo quiere la paz (...) Se trata de una corriente de nuestro tiempo. La política china se basa en los cinco principios de la coexistencia pacífica y en los principios de independencia, plena igualdad, respeto mutuo y no-injerencia en los asuntos internos. El PCCh multiplica sus contactos y fortalece la cooperación con los partidos y las coaliciones políticas de otros países, animando a que se estrechen los lazos de amistad entre los pueblos y las relaciones de estado entre los diferentes países”. Y en este marco, el dirigente chino alerta: “hay que respetar la historia, la cultura, el régimen social y el modo de desarrollo de cada país, y reconocer la realidad diversa de nuestro planeta”

Viva la gran patria ! Viva el gran pueblo chino !

Viva el gran Partido Comunista Chino !

Yiang Zemin a Der Spiegel1


En los últimos años han aparecido en China empresas privadas, una Bolsa y una nueva clase media ¿Todavía se puede calificar a China de país socialista?

Seguimos teniendo un objetivo claro: construimos un país socialista a la china. El marxismo-leninismo sigue siendo nuestra guía, pero adaptado a nuestras condiciones concretas. Marx desarrolló sus teorías hace cien años en Europa ¿cómo podía él imaginar las condiciones de nuestro país? (...)



¿Sería conveniente que más adelante, el PCCh mismo cambiara y se transformara, por ejemplo, en un partido de modelo socialdemócrata?

Nunca cambiaremos el nombre del Partido Comunista Chino, ni hoy ni mañana. Cuando era joven luché activamente por la Revolución pero entonces mi idea del comunismo era más bien superficial y simplista. Para realizar un gran objetivo es necesario un largo lapso de tiempo. El confucionismo permaneció en China durante 78 generaciones. Para establecer el socialismo necesitamos al menos docenas de generaciones. Todavía estamos en el principio.



Usted siempre se ha manifestado contra el sistema multipartidista y el reparto del poder ¿No son necesarios derechos políticos y una justicia independiente para las personas autorizadas a hacer negocios privadamente?

El mundo se caracteriza por la diversidad. Y ya hace mucho tiempo que se demostró que cuando los países en vías de desarrollo copian los sistemas políticos de otros países, sin tener en cuenta sus propias características nacionales, ello puede conducir a agitaciones sociales. Por favor, recuerde que la estabilidad social es esencial, y no sólo para el pueblo chino, también para Asia y para el mundo entero. Es fácil imaginar qué sucedería si hubiera disturbios en China.



Los alemanes están fascinados por el impetuoso desarrollo de China pero, al mismo tiempo, a muchos les horroriza el hecho de que haya muchos opositores o creyentes encarcelados o deportados.

No es cierto que los opositores o los creyentes sean encarcelados. Aunque yo soy ateo, la religión me interesa mucho. He leído la Biblia, el Corán y las Sutras budistas. La Constitución china garantiza a todos la libertad religiosa. En China hay más de cien millones de creyentes. Pero hay que precisar que en un país de derecho como China, todos, creyentes o no, deben respetar la Ley. Si alguien es condenado es porque ha violado las leyes y no por sus creencias en una u otra religión...


Hu Yintao:
Vivir sencillamente y trabajar duro 2


A la luz de la nueva realidad es de la mayor importancia volver a estudiar el transcendental discurso del camarada Mao Zedong en el Segundo Plenario del VII Comité Central” [1949]: “Lograremos rápidamente la victoria en el país. Esta victoria abrirá una brecha en el frente este del imperialismo y tendrá una gran significación internacional (...) La burguesía duda de nuestra capacidad para el trabajo de construcción. El imperialismo espera que, llegado el momento, le suplicaremos para subsistir. Con la victoria, pueden proliferar en el Partido determinados comportamientos –la arrogancia, los aires de auto-proclamación heroica, la inercia y la incapacidad para progresar, el gusto por el placer y el rechazo a continuar una vida dura – Con la victoria, el pueblo será agradecido y la burguesía nos adulará. Se habrá demostrado que el enemigo no puede vencernos por la fuerza de las armas. Pero la adulación de la burguesía puede vencer las voluntades débiles entre nuestras filas. Puede haber comunistas que no fueron vencidos por los fusiles del enemigo y merezcan el título de héroes por haberse mantenido en pie frente a estos enemigos pero que no sean capaces de resistir las “balas de azúcar”. La revolución china es grande, pero el camino después de la revolución será más largo, el trabajo mayor y más arduo. Todo esto debe estar claro desde ahora en el Partido. Hay que ayudar a los camaradas a seguir siendo modestos, prudentes y no arrogantes ni temerarios en su estilo de trabajo. Hay que ayudar a los camaradas a preservar el estilo de vida sencillo y a trabajar duramente (...)”

Este pasaje de las tesis avanzadas por el camarada Mao Zedong es muy importante. Las dos ideas esenciales que contiene dan sentido a una conducta a largo plazo. La primera es que ante los grandes logros, algunos camaradas del Partido pueden volverse arrogantes, desarrollando el gusto por el placer y siendo reticentes a volver al trabajo duro... (...) La segunda es que sean cual sean los logros de nuestro Partido, debemos seguir haciendo una vida sencilla y trabajando duramente a largo plazo, enarbolando siempre las verdaderas cualidades y objetivos de un partido político marxista, protegiendo y actuando siempre a favor de los intereses fundamentales de la gran mayoría del pueblo. Sólo esta vía permitirá a nuestro Partido mantener siempre su relación de carne y sangre con el pueblo y contar con el apoyo de las masas populares y así poder seguir siempre en una posición invencible”.

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