Para un año o curso Para Jóvenes y adultos



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Diócesis de Albacete



Ayuda para elaborar el



(Para un año o curso)

Para Jóvenes y adultos

Toda la vida humana es movimiento, es camino. Toda la vida humana es una continua sucesión de actividades. Desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche estamos “haciendo cosas”. Hacemos muchas cosas, nos movemos, buscamos, esperamos...

 

En todo este cúmulo de actividades diarias las personas vamos persiguiendo fines o metas. Muchas veces estos fines son inmediatos, pequeños e inconscientes. ¿Por qué ? Porque nuestra vida diaria transcurre sin que nos preguntemos nunca por qué o para qué hacemos las cosas.


En nuestra vida parece que no hay tiempo para la reflexión serena y pausada sobre lo que somos y queremos ser. De esta forma, simplemente hacemos las cosas porque siempre las hemos hecho o porque nos hemos acostumbrado a hacerlas. En definitiva, la vida de muchos hombres hoy es puro automatismo. Se han convertido en máquinas que ya no controlan su propia vida. Hacen cosas, sí, pero no saben ni por qué las hacen ni para qué las hacen. La vida vivida así no tiene ningún sentido. Y lo que es peor, otros son los que van decidiendo por ti según sus intereses. Controlan tu vida.

 

Pero a la vida se le puede dar un sentido. El hombre no es ninguna máquina, ni tampoco un animal. Es mucho más que eso, el hombre es persona. Y como persona PUEDE y DEBE ser dueño de su propia vida. Pero ¿cómo? Pues, decidiendo por sí mismo qué es lo que quiere ser y hacia donde quiere encaminar su vida, es decir, el hombre se hace dueño de su vida cuando se plantea sus propias METAS Y FINES y pone los medios apropiados para lograr los mismos. Si el hombre quiere ser un hombre logrado necesita un PROYECTO DE VIDA. 

 

No todas las metas son iguales. No requieren el mismo esfuerzo ni reportan la misma satisfacción.

 

En nuestra vida aparecen a nuestro alrededor metas pequeñas y fáciles que reclaman nuestra atención constantemente. A esas metas podemos acceder sin mucho esfuerzo, exigen poco, pero, desgraciadamente, dan poca satisfacción y nos suelen dejar vacíos por dentro. Hay metas, en cambio, menos accesibles que requieren, quizá, un camino más largo y costoso pero que nos reportan una verdadera alegría y felicidad.

 

Es necesario escoger bien la meta a la que queremos llegar.
Pero hay algo importante que no podemos perder de vista: Somos creyentes y esto añade un punto de vista decisivo a lo que estamos diciendo.

 

Todos estamos invitados a participar de la vida y de la felicidad de Dios en plenitud. Es una invitación inesperada. La iniciativa parte de Dios. Es una invitación a ser lo que debemos ser; a ser hombres y mujeres a imitación de Jesús. Es decir, a serlo desde el amor y desde nuestra vinculación con Cristo. No tiene otro sentido nuestra vida; pero hay que descubrirlo, hay que valorar­lo y después... Hay que hacer lo que sea para vivirlo sin mediocridades.



El Reino es de un valor tan alto que nada se le puede comparar; merece la pena desprendernos de lo que sea para centrarnos en él, como nos dice la parábola del tesoro escondido.

Ese Reino se va desarrollando en nosotros bajo la acción de Dios como la semilla sembrada en el campo, que germina sin saber por qué ni cómo; y aunque tiene una apariencia muy pequeña como la tiene el grano de mostaza, se desarrolla como éste y tiene una fuerza capaz de cambiar el mundo como el fermento la tiene para hacer fermentar toda la masa.

Todos estamos llamados a participar en el Reino, pero no con actitudes de pasividad, sino con sentido de responsabilidad. Cada uno desde su puesto. Responder a nuestra vocación no consiste sim­plemente en entrar, sino en participar con el Señor y con los her­manos en la marcha del Reino. Se trata de ocupar un puesto y desempeñar una tarea.
Junto a todo lo que hemos dicho hasta ahora, es un hecho que desde los primeros siglos de la Iglesia se ha practicado el consejo espiritual, llamado también dirección, guía y acompañamiento espiritual. Se trata de una praxis milenaria que ha dado frutos de santidad y de disponibilidad evangelizadora. Es necesario redescubrir la gran tradición del acompañamiento espiritual individual.
El objetivo del acompañamiento espiritual consiste principalmente en ayudar a discernir los signos de la voluntad de Dios.
Es muy conveniente, iniciar el camino del acompañamiento espiritual con una relectura de la propia vida. Es de gran ayuda la elaboración de un proyecto personal de vida.
El proyecto personal de vida nos debe de ayudar a descubrir por dónde nos quiere llevar el Espíritu, así como a permanecer fieles cuando vengan las dificultades y las dudas de fe.
En este momento podemos preguntarnos. ¿Tengo yo un acompañante espiritual?
Necesitamos, pues, el acompañamiento de alguien que, a nuestro lado, nos ayude a trazar un proyecto personal de vida coherente, realista y evaluable.

GUÍA PARA REFLEXIONAR “MI SITUACIÓN”

Para elaborar tu proyecto de vida personal has de partir de tu propia realidad, de tu historia.

Has de caer en la cuenta de cuál es tu situación personal.
Este apartado nos ayuda, con una guía y una plantilla, a realizar el proyecto personal de vida, partiendo de la oración y la reflexión. Vamos a rezar un poco, antes de empezar nuestra reflexión personal.
“Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador.

Vosotros sois los sarmientos.

El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto.

No me habéis escogido vosotros a mí, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto y un fruto que permanezca.

He venido para que tengáis vida y vida en abundancia.”
¿Cuál es el objetivo global de tu vida?
Hay personas que nunca se han hecho esta pregunta. Trabajan, estudian, se divierten, se comprometen. Participan en grupos y actos religiosos, pero no se plantean el por qué ni el para qué de todo eso.
¿Para qué haces lo que haces y eres lo que eres?
El mejor de todos los objetivos pudiera ser:

Ser más, valer más, hacer más bien.


  • Ser más mujer, más hombre, más persona. En resumen, más dueño de mis decisiones y de mi vida.




  • Valer más por tener muchos y grandes valores, una síntesis de diferentes cualidades: independencia y solidaridad, ternura y fortaleza, acción y sensibilidad, constancia y cercanía.




  • Hacer más bien al mayor número posible de personas, dar ayuda, dar amistad, dar amor, provocar el despertar de la fe y de la justicia por el trato personal y el compromiso.

Vas a contemplar tu historia, tu vida. La historia hay que asumirla como es, hay que aceptarla, con sus luces y con sus sombras. Porque, al fin y al cabo, es tu vida y tu historia. Y no es bueno vivir del recuerdo, no es bueno vivir anclados en el pasado. Hay que vivir el hoy ("a cada día le basta su propio afán").

* Es fundamental que, a la hora de trazar tu proyecto de vida, te pongas delante de Dios. Que descubras el gran amor que te tiene. Él no ha dejado de amarte nunca. Él permanecerá siempre fiel. Él te ama más que nadie. Deja que Él te ilumine. Porque Él tiene un proyecto para ti. Un proyecto de Amor, que busca tu felicidad y tu salvación.

* Por ello, es necesario que empieces por aquí. Ponte en oración. Pídele al Señor que te ilumine, que te manifieste su voluntad. ¿Qué es lo que el Señor quiere de ti, en tu momento actual? ¿Cuál es su proyecto sobre tu vida?, ya sea que pienses que tienes mucha vida por delante, o que pienses que ya tienes poca vida por delante. ¿Cuál es la misión que Él quiere que tú vivas en el mundo y en la Iglesia?

¡Pregúntaselo! Pídele que te manifieste su voluntad.

¿En qué situación te encuentras?
Es importante empezar haciendo como una película de nuestra vida. Ponte en presencia de Dios y recuerda todo aquello que Dios te ha regalado hasta este momento… Ejercita tu memoria y da gracias a Dios por situaciones, personas, dificultades, alegrías, logros, proyectos. En el fondo se pretende que nos conozcamos más y mejor. No es habitual que las personas hagamos este ejercicio “de memoria agradecida”. Y es muy gratificante y necesario empezar por esta dimensión positiva y agradecida.

Después de este primer momento, podemos pasar a caer en la cuenta de aquellos episodios que, consciente o inconscientemente, hemos intentado borrar porque nos avergüenzan, episodios que son sinónimo de pecado y que, por no sanarlos, nos impiden vivir en libertad y experimentar la auténtica felicidad que sólo la gracia de Dios puede dar.

Estos episodios no deben de ser motivo de negatividad; antes bien son una oportunidad de ser humildes y colaboradores valientes de la Gracia. Sí, porque: ¿qué valor tendría una vida en la que no costase ser fiel? ¿Qué pasión tendría una existencia en la que no pudiésemos hablar de radicalidad frente a mediocridad? ¿Cómo contemplar el Amor de Jesús crucificado, sin tener ningún esfuerzo que ofrecerle?
A) LAS DIMENSIONES

Las dimensiones del PPV son las áreas en las que se desenvuelve mi vida: la maduración humana, familia, los amigos-pareja-ocio, el trabajo o estudio y la formación, dimensión eclesial y la dimensión socio-política. ¿Qué abarca cada una de ellas?



1.- Dimensión humana
Incluye el conocimiento realista de uno mismo, el reconocimiento de las limitaciones y la confianza en las propias posibilidades, las actitudes personales (sinceridad, servicio, responsabilidad, sentido de la amistad, la solidaridad, el compromiso, la libertad, la crítica, la esperanza, el trabajo de equipo…), el uso del dinero, mi vivencia del tiempo libre, las características de personalidad (timidez, comunicación, inseguridad- seguridad, protagonismo…), los/as amigos/as, la organización del tiempo, la información sobre las cosas que pasan en la sociedad…
- Cómo eres. Rasgos típicos de tu temperamento: cualidades y defectos. ¿Hay elementos de tu persona, físicos o psíquicos, que vives "resignadamente" o incluso con disgusto? ¿Cuáles? ¿Por qué? ¿Te gustaría ser de otra forma, "sueñas" con esa otra forma, o más bien te aceptas como eres y tratas de aprovechar tus posibilidades?
- Dificultades con que te encuentras en la vida de cada día.
- Tus miedos y tus ilusiones. Lo que te hace sufrir y lo que te hace sentirte feliz. ¿Qué experiencias de tu vida te cuesta más asumir, es decir, te producen desasosiego cada vez que las recuerdas?

- ¿Cómo te describirías: forma de ser, carácter, etc?

- ¿Cómo es tu estabilidad emocional: cambios de humor, influencia que tienen en ti las cosas que pasan, los comentarios sobre ti, etc?

- ¿Cómo vives tu afectividad: Relación con las personas, tu sexualidad…?

- ¿Cómo experimentas y vives la agresividad?

- Capacidad de tomar decisiones, de emitir juicios sobre acontecimientos, de perseverar en tus decisiones y tareas, etc

- ¿Con qué criterios utilizas el dinero?

- ¿Cómo vives el tiempo libre?

- ¿Hay aspectos de tu personalidad en que debas crecer?: Cualidades y defectos que observas en tí.

- ¿Te informas sobre las cosas que pasan a tu lado?

- ¿Qué buscas en la vida?
- Valores y virtudes que son importantes para ti y que las vives: (P.e. sinceridad, perdonar, colaborar, aceptación de personas, humildad, libertad, responsabilidad, servicio, justicia, capacidad de silencio y soledad, desprendimiento, laboriosidad, creatividad, austeridad…

- Valores éticos que dirigen tu vida

- Algún problema actual o que arrastres.

2.- Dimensión Familiar y afectiva

Contiene la vida de familia, de la pequeña y de la grande, qué destaco de ella, la relación con los padres, hermanos, las tareas de la casa, la comunicación y el clima del hogar, los problemas de familia, la situación económica.

- ¿Qué destacas de tu familia?

- ¿Cómo es la comunicación y el clima del hogar?

- ¿Participas en las tareas del hogar?

- ¿Cómo es la relación con tus padres, hermanos, hijos, esposo/a y con el resto de la familia que vive en casa o que es más cercana?

- ¿Cómo te planteas y actúas en lo relacionado con la sexualidad?

- Si fuera el caso, ¿cómo tienes planteado tu noviazgo o tu matrimonio?



3.- Dimensión Social: Amigos, pareja, ocio
Contiene tu relación con tus amigos, niveles de profundidad, de implicación. Tu relación con tu pareja, qué supone en tu vida, qué planes de futuro tienes con el/ella, el planteamiento de la sexualidad… (Si no la tienes, cómo la vivencias). El ocio, qué significa salir de marcha.
- ¿Conoces los problemas de tu barrio y te interesas por ellos?

- ¿Qué relación y trato tienes con los jóvenes o adultos con los que convivo a nivel de “iguales”

- ¿Cómo y con quién te diviertes? ¿De qué forma pasas los fines de semana, momentos de diversión, etc. Aspectos positivos y negativos

- ¿Sabes mirar las cosas que pasan a tu alrededor y valorar lo que en ellas descubres: de positivo y de negativo, etc?

- ¿Participas en algo que vaya orientado a hacer un mundo un poco mejor, más humano, más justo?

4.- Dimensión: Trabajo, estudio, formación
Se refiere al trabajo, el espíritu con que lo vives, tu experiencia, las actitudes que pones de manifiesto, la problemática laboral, qué testimonio das de fe entre tus compañeros de trabajo; también si estás en paro, cómo lo vives, cómo te planteas la búsqueda de trabajo; en el caso de estar en período de estudios, aplicar las mismas cuestiones acomodándolas al ambiente académico, escolar o universitario. Incluye este apartado, finalmente, tu formación: si dedico tiempo a la formación personal, con qué criterios y objetivos…

- ¿Te conoces bien? ¿Eres consciente de tus cualidades y limitaciones (definitivas o superables): físicas, psíquicas, intelectuales, afectivas...?

- ¿Te aceptas como eres? ¿Tienes un buen nivel de autoestima?

- ¿Te encuentras orientado/a en los estudios?

- ¿Te dedicas a fondo a estudiar?¿Tienes dificultades?

- ¿Para qué estudias?

- ¿Qué testimonio das de tu fe, entre los compañeros de estudio o trabajo?

- Si actualmente trabajas, ¿trabajas en lo que te gusta?

Si estás en paro ¿qué pasos has dado para buscar trabajo?.

- ¿Qué ambiente laboral existe?. ¿Cuáles son las gratificaciones y limitaciones que encuentras?

- Algún problema actual o que arrastres…
5.- Dimensión Eclesial
Se refiere al aspecto comunitario del compromiso, tanto el pequeño grupo comunitario (grupo de referencia y pastoral grupal), como el gran grupo de Iglesia, en sus diversos niveles hasta la Iglesia universal: la asistencia, la participación en las diferentes actividades, la colaboración sincera entre unos y otros, el ambiente fraterno, la oración personal y de grupo, tu situación y vivencia de la fe, el sentido que le das a los sacramentos (particularmente la Eucaristía), el conocimiento y la escucha del Evangelio, el compromiso en el campo de la acción eclesial, tu participación activa en la pastoral, en una asociación o movimiento, tu sentido eclesial.

- ¿Vives una relación personal con Dios Padre-Hijo-Espíritu?

- ¿Es Jesucristo alguien amado, de quien te sientes amado, a quien quieres «imitar» y seguir, cada vez más?

- ¿Cómo andas en la vida de fe? ¿Cómo cuidas tu relación de “enamorado” de Dios?

- ¿En qué se concreta tu amistad con Jesús? Oración personal, Palabra de Dios, celebración de los sacramentos…

- ¿Qué lugar “afectivo y efectivo” ocupa la Virgen María, Madre nuestra, en tu vida?

- Si repasas el “Padre nuestro” y el “Credo”, ¿qué es lo que sientes?, ¿cómo lo rezas?, ¿hay algo que te inquieta?, ¿qué es lo que más bien te hace?

- ¿Cómo andas de alegría? Nos referimos a la “alegría que se funda en la confianza en el Señor?

- ¿Te dejas acompañar, espiritualmente, por algún sacerdote o persona de confianza o grupo?
- ¿Cómo es tu compromiso en el grupo de fe de jóvenes o adultos al que perteneces: asistencia, participación, etc ?

- ¿Contribuyes a que este grupo madure, crezca, se haga más responsable y eficaz, etc?¿cómo?,

- ¿Cuál es tu situación y vivencia en lo que respecta a la fe?

- ¿Qué sentido le das a la eucaristía del domingo y a la penitencia o confesión?¿participas?

- ¿Te interesas por conocer y escuchar el evangelio?

- ¿Participas en actividades generales de la parroquia?

- ¿Haces oración?. ¿Cuándo, cómo,?

- Algún problema o dificultad actual o que arrastres.



6.- Dimensión socio-política
Se refiere a cómo vives los problemas de la realidad social y política en que estás, si tienes una visión reflexiva y crítica, al compromiso que tienes en este campo de acción (en caso de tenerlo), en una asociación o partido político, cómo va, con qué criterios los vives, o si ves que has de tenerlo, si actúas de alguna forma cómo lo haces, con qué criterios, cómo te planteas la participación en las elecciones, qué formación política tienes, tu participación en manifestaciones y otros movimientos sociales o ciudadanos…

B) LAS COLUMNAS

¿Mi proyecto y el proyecto de Dios?

Es normal que tú tengas un proyecto para ti y para tu vida, pero no lo olvides: ¡Dios tiene un proyecto para ti!

- ¿A dónde quieres llegar? ¿Qué tipo de persona, de cristiano, quieres ser? ¿Cuáles son los valores sobre los que quieres construir tu vida, de ahora en adelante? Intenta fijarte en algún "modelo" de ser persona, de ser cristiano, que te atraiga. Puedes pensar en algún santo, o en alguna persona o compañero que conozcas o hayas conocido. ¿Cuáles son las virtudes que te gustaría imitar?

Para todo esto, te vas a fijar ahora en las columnas del esquema.


Las columnas del PPV son: «Mi situación», «Objetivos», «Medios », «Evaluación» y luego hay una conclusión que sería «Objetivo Global».
Análisis o tu situación. Bajo este título se escriben los rasgos más importantes de la situación personal en cada una de las diferentes dimensiones que te hemos ido indicando anteriormente.
Objetivos. En este apartado se escriben los objetivos que tú te propones para avanzar en el seguimiento de Jesús en cada una de las dimensiones. Han de ser concretos y realizables a lo largo del año. Hay que ser realistas y evitar la tentación de poner demasiados. Tienen que ir en relación con lo dicho en el apartado anterior de «tu situación». P.e.: «Me propongo participar activa y regularmente en las reuniones del grupo», «Reflexionar seriamente y tomar la decisión de trabajar en el campo de la acción…», «Comprometerme a limitar mis gastos en tal terreno y entregar lo que ahorre en solidaridad», «Intentaré entablar comunicación con mis padres».
Medios. En esta columna se anota el cómo vas a conseguir los objetivos. Se trata de concretar al máximo algunos medios que te pueden ayudar a hacer realidad las metas que te has propuesto. En relación a los ejemplos anteriores: para el «Me propongo participar activa y regularmente en las reuniones el grupo», un medio podría ser «dejar de ver la telenovela», «llevar cuaderno y bolígrafo»; para el de «Reflexionar seriamente y tomar la decisión de trabajar en el campo de la acción x», varios medios pueden ser «informarme hablando con varias personas que trabajan en ese campo de acción», «dedicar dos horas a la semana a ese compromiso»; para el de «Comprometerme a limitar mis gastos en tal terreno y entregar lo que ahorre en solidaridad», «llevar una contabilidad precisa en ese aspecto»; para el objetivo «Intentaré entablar comunicación con mis padres», «me quedaré una noche al mes hablando con ellos».
Evaluación. Esta casilla es muy importante pues sirve para prever cuándo y cómo vas a evaluar el grado de realización de los objetivos planteados, y para ver con qué dificultades te has encontrado. Puede ser que pongas, al cabo de un mes, pasado un trimestre, a mitad de curso o al final de curso.

En todo caso, sí se hace siempre una evaluación al final del curso, con tu acompañante espiritual o con el grupo.


Objetivo global. Se hace al término del PPV. Es el objetivo más importante del curso. Suele englobar varios objetivos que te has propuesto en las diferentes dimensiones. Te ayuda a no perderte en la dispersión de los diferentes objetivos. UNIFICA.

Un ejemplo puede ser: «Elegir mi compromiso cristiano preferente». Otro: «Lograr una unidad personal en todo lo que hago desde el ser cristiano». Un tercero: «Vivir con más conciencia mi ser cristiano en todo». Cuarto: «Plantearme la decisión de incorporarme a un movimiento, o de asumir un compromiso determinado en la parroquia».


Resumiendo
1º.- Lees y reflexionas todo lo anterior y te fijas en las preguntas que aparecían en las dimensiones anteriores. Una vez que hayas pensado y tomado nota de las respuestas, pones una síntesis en la columna, o en un folio aparte, si no te cabe.: “ANALISIS: Cómo estoy”, en cada una de las dimensiones.
2º.- Después piensas qué quieres hacer con tu vida en el próximo año. Y como eres creyente, piensas también qué desea Dios hacer con tu vida. Pones una síntesis en cada una de las dimensiones de la columna “OBJETIVOS”.
3º.- Es el momento de pensar en qué acciones concretas tienes que poner, o has de hacer, para pasar de la situación en que te encuentro ( punto 1º) a la que deseas llegar ( punto 2º). Y pones un resumen en cada una de las casillas de la columna “ MEDIOS”.
4º.- Y por último, piensa en una persona ( sacerdote, compañero, etc) que te va a ayudar a evaluar este proyecto: ponerlo en práctica, desarrollarlo, superar las dificultades, etc. Pones la persona a la que vas a acudir y la frecuencia en la columna “EVALUACIÓN”.
5º.- Y no olvides que en este trabajo necesitas: tu esfuerzo personal, la ayuda de tu grupo o comunidad de fe, la persona que te va a acompañar y por supuesto la fuerza de Dios, la ayuda del Espíritu Santo.





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