Parroquia de la inmaculada concepcion



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SEMANA SANTA 2014

Ciclo A
PARROQUIA DE LA INMACULADA CONCEPCION

HERENCIA




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Celebración del  DOMINGO DE RAMOS

  • RITUAL DE ENTRADA, PERDÓN Y GLORIA:

  • Procesión de entrada con los ramos

  • Monición de entrada

  • Saludo del sacerdote

  • Acto penitencial ( se omite)

  • Oración colecta



  • LITURGIA DE LA PALABRA DE DIOS:

  • 1ª lectura: Isaías 50, 4-7

  • Salmo: Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?

  • 2ª lectura

  • Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (26,14-17,66) - Breve homilía

  • RITUAL DE LAS OFRENDAS: (¡ Hay Credo ¡)

  • Oración sobre las ofrendas



  • CONSAGRACIÓN Y PADRENUESTRO

  • Prefacio

  • Consagración

  • Oración



  • Aviso de los actos de Semana Santa

CELEBRACION del DOMINGO DE RAMOS

  • I.- RITO DE ENTRADA




  • MONICION DE ENTRADA:

Queridos hermanos, comenzamos la Semana Santa con este ambiente de fiesta y de alegría. Las palmas, los niños, la alegría, los nazarenos. Estamos aquí porque creemos en Jesús. También creemos en su gloria, que es el Hijo de Dios, y en el amor que ha mostrado de nuestro Padre. Cantando las alabanzas y misericordias de Señor en nuestro Año Jubilar comenzamos nuestra celebración.




  • ACTO PENITENCIAL:

    • Nosotros que te aclamamos con palmas y ramos sin hacer caso a tus palabras. Señor , ten piedad

    • Porque ponemos mantos a tus pies y olvidamos al pobre que vive a nuestro lado. Cristo, ten piedad.

    • Por las veces que te aclamamos como los fariseos de Jerusalén y nos callamos antes las injusticias. Señor, ten piedad.



  • II.- LITURGIA DE LA PLABRA




  • MONICION DE LAS LECTURAS:

En la primera lectura de este domingo vamos a oír al profeta Isaías que nos hablará anticipadamente de la figura de Jesús, de su entrega total y su victoria sobre la muerte. En el salmo de hoy cantaremos “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” recordando la muerte de Jesús que oiremos en la aclamación del Evangelio según San Mateo. Pero lo escucharemos con el corazón lleno de agradecimiento por su fidelidad, por su entrega, por su amor, y sobre todo lo escucharemos con mucha fe, porque en la cruz de Jesús está nuestra salvación.





  • 1º Lectura: Lectura de libro de Isaías 50, 4-7

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado,
para saber decir al abatido
una palabra de aliento.

Cada mañana me espabila el oído,


para que escuche como los iniciados.

El Señor Dios me ha abierto el oído;


y yo no me he rebelado
ni me he echado atrás.

Ofrecí la espalda. a los que me golpeaban,


la mejilla a los que mesaban mi barba.

No oculté el rostro a insultos y salivazos.

Mi Señor me ayudaba,
por eso no quedaba confundido;
por eso ofrecí el rostro como pedernal,

y sé que no quedaré avergonzado. Palabra de Dios




  • Salmo: Sal 21,8-9. 17-18a. 19-20. 23-24

 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Al verme se burlan de mí,
hacen visajes, menean la cabeza:
«Acudió al Señor, que le ponga a salvo;
que lo libre si tanto lo quiere.»

 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?



Me acorrala una jauría de mastines,
me cerca una banda de malhechores:
me taladran las manos y los pies,
puedo contar mis huesos.

 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?



Se reparten mi ropa,
echan a suerte mi túnica.
Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.

 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?




  • Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo

C. En aquel tiempo [uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:

S. -¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?

C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

El primer día de los ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

S. -¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?

C. El contestó:

+ Id a casa de Fulano y decidle: «El Maestro dice: mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu ''casa con mis discípulos.»

C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.

Al atardecer se puso a la mesa con los doce. Mientras comían dijo:

+ Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.

C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro:

S. -¿Soy yo acaso, Señor?

C. El respondió:

+ -El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del Hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del Hombre!, más le valdría no haber nacido.

C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:

S. -¿Soy yo acaso, Maestro?

C. El respondió:

+ Así es.

C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a los discípulos diciendo:

+ Tomad, comed: esto es mi cuerpo.

C. Y cogiendo un cáliz pronunció la acción de gracias y se lo pasó diciendo:

+ -Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza derramada por todos para el perdón de los pecados. Y os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre.

C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de los Olivos. ( Pueden sentarse) Entonces Jesús les dijo:

+ -Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque está escrito: «Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño.» Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.

C. Pedro replicó:

S. -Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré.

C. Jesús le dijo:

+ Te aseguro que esta noche, antes que el gallo cante tres veces, me negarás.

C. Pedro le replicó:

S. -Aunque tenga que morir contigo, no te negaré.

C. Y lo mismo decían los demás discípulos.

Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:

+ Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.

C. Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse

Entonces dijo:

+ Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo.

C. Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo:

+ Padre mío, si es posible que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.

C. Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos.

Dijo a Pedro:

+ ¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil.

C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:

+ Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.

C. Y viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque estaban muertos de sueño. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba repitiendo las mismas palabras.

Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:

+ Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora y el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.

C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y los senadores del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:

S. -Al que yo bese, ése es: detenedlo.

C. Después se acercó a Jesús y le dijo:

S. -¡Salve, Maestro!

C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:

+ Amigo, ¿a qué vienes?

C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano para detenerlo. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote.

Jesús le dijo:

+ Envaina la espada: quien usa espada, a espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? El me mandaría en seguida más de doce legiones de ángeles. Pero entonces no se cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que pasar.

C. Entonces dijo Jesús a la gente:

+ ¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.

C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los letrados y los senadores. Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello.

Los sumos sacerdotes y el consejo en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos que declararon:

S. -Este ha dicho: «Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días.»

C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:

S. -¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?

C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:

S. -Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.

C. Jesús le respondió:

+ Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: desde ahora veréis que el Hijo del Hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.

C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras diciendo:

S. -Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?

C. Y ellos contestaron:

S. -Es reo de muerte.

C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros; lo golpearon diciendo:

S. -Haz de profeta, Mesías; dinos quién te ha pegado.

C. Pedro estaba sentado fuera en el patio y se le acercó una criada y le dijo:

S. -También tú andabas con Jesús el Galileo.

C. Él lo negó delante de todos diciendo:

S. -No sé qué quieres decir.

C. Y al salir al portal lo vio otra y dijo a los que estaban allí:

S. -Este andaba con Jesús el Nazareno.

C. Otra vez negó él con juramento:

S. -No conozco a ese hombre.

C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron:

S. -Seguro; tú también eres de ellos, se te nota en el acento.

C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar diciendo:

S. -No conozco a ese hombre.

C. Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces.» Y saliendo afuera, lloró amargamente.

Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los senadores del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y atándolo lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador.

Entonces el traidor sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y senadores diciendo:

S. -He pecado, he entregado a la muerte a un inocente.

C. Pero ellos dijeron:

S. -¿A nosotros qué? ¡Allá tú!

C. Él, arrojando las monedas en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sacerdotes, recogiendo las monedas dijeron:

S. -No es licitó echarlas en el arca de las ofrendas porque son precio de sangre.

C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo escrito por Jeremías el profeta: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor.» Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:

S. -¿Eres tú el rey de los judíos?

C. Jesús respondió:

+ Tú lo dices.

C. Y mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los senadores no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:

S. -¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?

C: Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, dijo Pilato:

S. -¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?

C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:

S. -No te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él.

C. Pero los sumos sacerdotes y los senadores convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús.

El gobernador preguntó:

S. -¿A cuál de los dos queréis que os suelte?   

C.-Ellos dijeron:

S.- A Barrabás.

C. Pilato les preguntó:

S. -¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?

C. Contestaron todos:

S. -Que lo crucifiquen.

C. Pilato insistió:

S. -Pues, ¿qué mal ha hecho?

C. Pero ellos gritaban más fuerte:

S. -¡Que lo crucifiquen!

C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia del pueblo, diciendo:

S. -Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!

C. Y el pueblo entero contestó:

S. -¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!

C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.

Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una. corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: 

S.- ¡Salve, rey de los judíosl

C.-Luego lo escupían, le quitaban la caña y, le golpeaban con ella la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. (EN PIE)

Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repar- tieron su ropa echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: ÉSTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban; lo injuriaban y decían meneando la cabeza:

S. -Tú que, destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz.

C. -Los sumos sacerdotes con los letrados y los senadores se burlaban también diciendo:

S. -A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el Rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?

C. -Hasta los que estaban crucificados con él lo insultaban.

Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó:

+ Elí, Elí, lamá sabaktaní.

C. (Es decir:

+ Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?).

C. Al oírlo algunos de los que estaban por allí dijeron:

S. -A Elías llama éste.

C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían:

S. -Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.

C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.

Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.

El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados:

S. -Realmente éste era Hijo de Dios. Palabra del Señor


  • ORACION UNIVERSAL:


Al celebrar el inmenso amor de Cristo, que no dudo en entregar su vida por nosotros, le pedimos confiadamente: CRISTO, TEN PIEDAD


  • Mira y protege a tu Iglesia, a la que amaste hasta el extremo, para que fuera santa e inmaculada. Oremos.

  • Mira a nuestro mundo roto por el orgullo y el poder, por el cual derramaste tu propia sangre. Oremos.



  • Mira a los pobres, a los que sufren, a todas las víctimas de nuestra historia, cuya condición tú quisiste compartir. Oremos.



  • Mira a todos los que confiesan tu nombre, que celebran estos días tu memoria y a los cuales asocias a tus misterios santos. Oremos

  • Míranos a todos nosotros, que participamos en esta Eucaristía, haznos comulgar con tu Pasión y Resurrección. Oremos.

  III.- LITURGIA DE LA EUCARISTÍA



Iv.- COMUNION


  • MONICION DE DESPEDIDA:



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Hemos comenzado la Semana Santa en este Año Jubilar reviviendo la entrada triunfal y gloriosa de Jesús en Jerusalén. Durante estos días, estemos donde estemos, el jueves y el viernes, a las 6 de la tarde, estamos convocados de nuevo, para seguir, paso a paso, el camino de salvación que Jesús nos abre. Y así, en la noche de Pascua, en la fiesta más grande del amor, celebraremos con toda alegría la vida nueva de su resurrección.

CELEBRACION EN LA CENA DEL SEÑOR

GUION CELEBRATIVO


  • RITUAL DE ENTRADA, PERDÓN Y GLORIA:

  • Monición de entrada (antes de salir el celebrante).

  • Canto de entrada:

  • Saludo del sacerdote

  • Acto penitencial

  • Monición al Gloria (que hace el sacerdote) y oración del Gloria

  • Oración colecta



  • LITURGIA DE LA PALABRA DE DIOS:

  • Monición a las lecturas

  • 1ª lectura

  • Salmo: Intercalado

  • 2ª lectura

  • Evangelio:

  • Homilía



  • RITUAL DEL LAVATORIO DE PIES Y RITO DE LA PAZ:

  • Monición al lavatorio. Se invita a subir a las doce personas

  • Lavatorio.

  • Oración de los fieles

  • RITUAL DE LAS OFRENDAS: (¡No hay Credo ¡)

  • Ofrendas ( se acercan) el cartel de Cáritas, los oleos y el pan y el vino y un

  • Oración sobre las ofrendas



  • CONSAGRACIÓN Y PADRENUESTRO

  • Prefacio

  • Consagración

  • Oración

  • Padrenuestro

  • Paz



  • Monición a la comunión

  • Avisos

  • Después de la comunión el sacerdote se va a la Sede. Un momento de silencio

  • Oración después de la comunión- Monición a la procesión del Santísimo



CELEBRACIÓN DEL  JUEVES SANTO EN LA CENA DEL SEÑOR

  • I.- RITO DE ENTRADA  

  • Monición de entrada.

Hermanos: En esta tarde Santa, a la misma hora aproximadamente en la que Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Cena Pascual; nosotros, como comunidad creyente, nos unimos también a su Mesa, reviviendo aquel momento entrañable. Jesús, sabía que aquella era su "ultima cena"; sabía que estaba decretada su muerte.

 Por eso antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y de su Palabra: Partió el pan y se los dio a sus discípulos. Tomó una copa de vino y la repartió entre ellos."Haced esto en memoria mía". Les dijo. Una vez terminada la Cena, se quitó el manto, echó agua en una jofaina y se puso a lavarles pies a los que estaban con Él. Desde entonces, generaciones de cristianos, de todos los tiempos y de todas las razas, han conservado vivos estos recuerdos y los han transmitido hasta nosotros. Vivamos con intensidad este momento, dejándonos transformar por la Palabra de Dios y, por la comunión en su Cuerpo, y así crezca la fraternidad entre todos los hombres.



  • Acto Penitencial.

Unidos por nuestro amor fraterno que debe crecer día a día, unidos todos al Señor que nos ama con un cariño sin límites, humildemente pedimos perdón al Dios de nuestra alegría.

  • Señor: Tú nos pides construir un mundo en la paz y en la unidad. Por nuestros enfrentamientos y divisiones... SEÑOR, TEN PIEDAD

  • Señor: Tú nos has dicho que lo único importante es amarnos. Por nuestras incomprensiones, nuestra violencia, nuestra intolerancia... CRISTO, TEN PIEDAD

  • Señor: Tú quieres un mundo de hombres libres en el amor, justos en su fraternidad. Por nuestras injusticias, nuestras insolidaridad, y nuestras mil formas de egoísmo… SEÑOR, TEN PIEDAD.



  • Gloria

 Todo lo que esta tarde celebramos es una muestra del amor incomprensible que Dios nos tiene. Agradecidos por su bondad, le alabamos cantando el himno de su Gloria.






  • Monición a laS lecturaS

En la primera lectura del Libro del Éxodo escucharemos cómo en una Noche Santa de luna llena, Moisés libera al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. Era la Pascua del Señor. Este rito se repetiría cada año como recuerdo, incluso Jesús elige la celebración de esta fiesta judía para instituir la Eucaristía, la Nueva Pascua, nos lo contará San Pablo y por último en el evangelio de san Juan oremos el mandamiento del amor y sentiremos el gesto del servicio que nace de la fe.

  • PROCLAMACIÓN DE LA 1ª LECTURA. Ex 12, 1-8.11-14

  Lectura del libro del Éxodo

 En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:

Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Di a toda la asamblea de Israel: el diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.

Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y comeréis panes sin fermentar y verduras amargas.

Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor. Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.

La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto. Este será un día memorable para vosotros y lo celebraréis como fiesta en honor del Señor, de generación en generación. Decretaréis que sea fiesta para siempre. Palabra de Dios



SALMO 115

TODA MI VIDA TE BENDECIRE Y ALZARE LAS

MANOS INVOCANDOTE, A TI SEÑOR

 ¿Cómo pagaré al Señor

todo el bien que me ha hecho ?

Alzaré la copa de la salvación,

invocando su nombre.

TODA MI VIDA…

Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles.

Señor, yo soy tu siervo,

hijo de tu esclava;

rompiste mis cadenas

TODA MI VIDA…

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocando tu nombre, Señor.

Cumpliré al Señor mis votos,

en presencia de todo el pueblo.

TODA MI VIDA…


  • PROCLAMACIÓN DE LA 2º LECTURA. 1 Cor 11, 23-26

  Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

  Hermanos: Yo he recibido una tradición que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía. Lo mismo hizo con le cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía. Por eso, cada vez que coméis de este, pan y bebáis del cáliz proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios



  • PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO. S. Juan 13, 1-15

  Lectura del santo Evangelio según San Juan

 

  Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.



Estaban cenando (ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara) y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro y éste le dijo:

- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?

Jesús le replicó:

- Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.

Pedro le dijo:

- No me lavarás los pies jamás.

Jesús le contestó:

- Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.

Simón Pedro le dijo:

- Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.

Jesús le dijo:

- Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos. (Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.»)

Cuando acabó de lavarles los Pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:

-¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «El Maestro» y «El Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los, pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.

Palabra del Señor

Homilía


  • III.- RITO DEL LAVATORIO DE PIES



    • Monición al lavatorio de pies

La Iglesia, en sintonía con la última voluntad de Jesús de que nos amemos y nos sirvamos los unos a los otros, como Él lo hizo, realiza el gesto simbólico del lavatorio de los pies. Las personas que a continuación suben al Altar, son personas que significan este Año de gracia de júbilo, de misericordia; año en el que ellos se han vuelto a encontrar con el Señor a través de la preparación que están recibiendo para recibir el sacramento de la Confirmación. Con este gesto del lavatorio de pies, toda nuestra comunidad se ofrece en actitud de servicio ante las necesidades de nuestros hermanos y pide al Padre por todos.



    • momento de la oracion universal

1.- OREMOS POR LOS NIÑOS DEL MUNDO.

Por los millones de niños que sufren violencia y explotación. Por los millones de niños que sufren enfermedad y hambre. Por los millones de niños que sufren muerte premeditada.

- Para que obtengan el derecho a la vida, a una familia y la esperanza de un futuro mejor. Roguemos al Señor.

2.- OREMOS POR LOS JÓVENES.

Por todos los que van quedando marginados a causa del fracaso escolar. Por los que tras años de esfuerzo y superación tienen serias dificultades para acceder a su primer puesto de trabajo. Por tantos jóvenes desencantados que escogen el camino falso del alcohol y de la droga. Por los que no se deciden a adquirir compromisos definitivos de cara al amor, a la fe y a la comunidad.

- Para que tengan las fuerzas necesarias para vivir con ilusión y esperanza. Roguemos al Señor.

3.- OREMOS POR LOS ANCIANOS.

Por tantas mujeres y hombres que han acumulado una experiencia amplia y profunda en la vida.

- Para que llenemos su vida de ternura, cariño y consideración y, sepamos empaparnos de su experiencia. Roguemos al Señor.
4.- OREMOS POR NOSOTROS MISMOS.

Por los hombres y mujeres que vivimos en Herencia, por los que han venido de fuera y forman parte de nuestra realidad.



- Para que seamos capaces de saludarnos mutuamente en la paz; y vivamos siempre unidos por la comprensión, la tolerancia y el perdón. Roguemos al Señor. 
5.- OREMOS POR LAS MUJERES.

Manos Unidas nos ha recordado este año que las mujeres son el signo y fundamento del progreso de todos países, especialmente de las mujeres del Tercer Mundo que con sus manos atareadas sobre la tierra y la espalda cargada de hijos están acostumbradas a multiplicar lo que no tienen.



- Por todas las mujeres que con su modo de luchar, de amar, de vivir y en ocasiones de morir, han ido trazando un camino hermoso de relaciones humanas. Roguemos al Señor.

 


  • IV.- LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

PRESENTACION DEL CARTEL DE CARITAS: Solo cuando la fe vivida ha hecho poner en común lo propio, entonces se puede participar en la comunión con Jesucristo. Así, sí celebraremos en serio la Eucaristía. Es lo que nos recuerda este año Cáritas en el día del Amor Fraterno.

PRESENTACION DE LOS OLEOS: Cada año, el Jueves Santo en la Misa Crismal, el obispo consagra el Crisma, que se utiliza en el bautismo, la confirmación y la ordenación sacerdotal, y bendice el óleo de los enfermos y el óleo de los catecúmenos. Ahora nosotros te los presentamos pidiéndote que crezcamos en el conocimiento del Evangelio y nos llene la fuerza de tu Espíritu ..

SIGNOS COFRADES: En estos días, las cofradías, los nazarenos, los tambores y las imágenes nos ayuden a revivir el momento cúlmen de nuestra historia. Al ofrecer estos guantes de un cofrade, esta medalla de una cofradía y este libro guía te ofrecemos Señor el esfuerzo de todos estos hombres y mujeres que te quieren vivir desde la religiosidad popular, y te pedimos que les aumentes en la fe en tu rostro verdadero.

PRESENTACION DEL PAN Y EL VINO EUCARISTICO: El Pan y el Vino es necesario para celebrar este Sacramento. Que la conmemoración que este año estamos haciendo de la Eucaristía nos haga vivir a la comunidad cristiana como vínculo de fraternidad en este Cuerpo.

  • Monición a la Comunión.

 Hoy es el día más indicado para participar en la Comunión. Es el signo de la participación plena en la Muerte y Resurrección del Señor. Participación que vivifica nuestra muerte al sembrarnos ya de vida eterna, comprometidos al servicio de los hermanos aquí en la tierra.

(Al acabar la comunión)



  • Monición antes del traslado del Santísimo

Hermanos: Una parte del pan de la Eucaristía, que acabamos de celebrar, lo reservamos, guardándolo en el Sagrario. Ahí se mantiene la presencia del Señor. Ahí su recuerdo se hace alimento, luz, cercanía, acogida, amor entregado.


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Por medio de Jesús, Dios ha puesto su tienda de campaña entre nosotros como prueba de su amor, de su fidelidad y de su permanencia en el mundo hasta el fin de los siglos; hasta que Jesús vuelva.

  • AVISOS EN TORNO A LOS ACTOS DE CULTO:

  Hoy, Jueves Santo:

- A las 12, 30 de la noche: Hora Santa ante el Santo Monumento

organizada por la Coordinadora de Juventud
Mañana viernes Santo:

- A las 6’ 00 de la tarde: Celebración de la Muerte del Señor

 

CELEBRACION EN LA PASION DEL SEÑOR

GUION CELEBRATIVO


  • Ritual de entrada: Silencio, lecturas y pasión:

  • Monición de entrada

  • Pueblo puesto de rodillas con el celebrante



  • Liturgia de la Palabra

  • Monición a las lecturas:

  • 1ª lectura: Is 52, 13-53

  • Salmo 30, 2-17.25

  • 2ª lectura: Hebreos 4, 14-16;5,7-9

  • Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan ( sacerdotes)

  • Oración universal y Adoración a la cruz

  • Monición a la oración universal (sacerdote)

  • Oración universal. Sacerdotes

  • Monición a la adoración y avisar de rodillas: ¡venid adoradla! - Silencio de adoración



  • Rito de la Comunión y adoración a la cruz por el pueblo

  • Monición a la comunión

Mientras 4 mujeres de limpieza traen el mantel y revisten el altar, otras dos traen corporal y purificador. Desde atrás. Se traslada el Santísimo acompañado de dos velas (con las velas que acompañaron a la Cruz)

  • Padrenuestro: Rezado



  • Oración final y adoración de la cruz por el pueblo. -

  • Oración de después de la comunión

  • Bendición final

  • Monición final

  • Adoración de la Cruz por el Pueblo

Celebración del  VIERNES SANTO

EN LA PASION DEL SEÑOR

  • I.- RITO DE ENTRADA

  • Monición de entrada:

Nos hemos reunido, en este Viernes Santo, en el silencio y la oración. Ahí esta el Señor despreciado e insultado; fue condenado injustamente por los hombres. Pero fue el que salvó a los hombres, como la más pura victima de propiación. El no respondió a los insultos y a las torturas, como un cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador. Guardaba silencio. No abría la boca sino para orar y perdonar. ¡Qué lección más grande de humildad, de generosidad, de mansedumbre! Jesús esta crucificado. Todos se mofan de él y lo insultan, y el no deja de mirarlos con amor y compasión.

Ante esta escena solo nos queda callar y orar; nos ponemos en pie, recibimos a los sacerdotes y juntos, de rodilla, ante el altar vació, nos sentimos pecadores y pedimos perdón.

        Se invita a que se  arrodille el pueblo en silencio         


  • II.- LITURGIA DE LA PALABRA

  • MONICIÓN A LA 1ª LECTURA:

La primera lectura que vamos a oír en esta celebración nos presenta al Siervo de Dios inmerso hasta el fondo en la realidad humanan, miserable y doliente. No es un héroe glorioso y agradecido, es un desfigurado, un despreciado, un desestimado. No parecer un Dios, ni siquiera un hombre. Es la sin razón de un amor entregado

  • PROCLAMACIÓN DE LA 1ª LECTURA. Lectura del Profeta Isaías 52, 13-53

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano; así asombrará a muchos pueblos: ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito.


Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como un cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron. ¿Quién meditó en su destino?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malhechores; porque murió con los malvados, aunque no había cometido crímenes ni había engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, por eso lo que el Señor quiere prosperará por sus manos. A causa de los trabajos de su alma, verá y se hartará; con lo aprendido, mi siervo justificará a muchos, cargando con los crímenes de ellos.

Palabra de Dios




  • SALMO 30

R: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.


A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado;

tú que eres justo, ponme a salvo.

A tus manos encomiendo mi espíritu;

tú, el Dios leal, me librarás.


R: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
Soy la burla de todos mis enemigos,

la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos;

me ven por la calle y escapan de mí.

Me han olvidado como a un muerto,

me han desechado como a un cacharro inútil.
R: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
Pero yo confío en ti, Señor, te digo:

“Tu eres mi Dios”

En tus manos están mis azares;

Líbrame de los enemigos que me persiguen.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,

sálvame por tu misericordia.

Sed fuertes y valientes de corazón

los que esperáis en el Señor.


R: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.


  • MONICIÓN A LA 2ª LECTURA:

La vida de Jesucristo fue oración al Padre y entrega al más débil. La Segunda Lectura de la Carta a los Hebreos nos dice que obedeciendo aprendió a amar. Este es el Maestro que se entrega en la cruz, aprendió que no hay amor más grande que aquel que da la vida por sus amigos



  • PROCLAMACIÓN DE LA 2ª LECTURA. De la Carta de la Hebreos 4, 14-16;5, 7-9

Hermanos: Tenemos un Sumo Sacerdote que penetró los cielos - Jesús, el Hijo de Dios - Mantengamos firmes la fe que profesamos. Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo, igual que nosotros, excepto en el pecado.


Acerquémonos, por tanto, confiadamente, al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para ser socorridos en el tiempo oportuno. Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su actitud reverente.
Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen, en autor de salvación eterna.

Palabra de Dios.




  • MONICIÓN A LA PASION

Por último, haciendo un esfuerzo por revivir este acontecimiento leeremos la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, sería bueno revivir desde nuestro interior y recordarlo con la imaginación para hacer presente aquel dolor en nuestro corazón.


  • Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Juan 18, 1-19, 42.

C. En aquel tiempo Jesús salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo:

+ ¿A quién buscáis?

C. Le contestaron:

S. A Jesús el Nazareno.

C. Les dijo Jesús:

+ Yo soy.

C. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez:

+ ¿A quién buscáis?

C. Ellos dijeron:

S. A Jesús el Nazareno.

C. Jesús contestó:

+ Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos.

C. La patrulla, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron, primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año, el que había dado a los judíos este consejo: «Conviene que muera un solo hombre por el pueblo». Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. La portera dijo entonces a Pedro:

S. ¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?

C. El dijo:

S. No lo soy.

C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos, calentándose. (Pueden sentarse)

El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina.

Jesús le contestó:

+ Yo he hablado abiertamente al mundo: yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.

C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo:

S. ¿Así contestas al sumo sacerdote?

C. Jesús respondió:

+ Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?

C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote.

Simón Pedro estaba de pie, calentándose, y le dijeron:

S. ¿No eres tú también de sus discípulos?

C. El lo negó diciendo:

S. No lo soy.

C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo:

S. ¿No te he visto yo con él en el huerto?

C. Pedro volvió a negar, y enseguida cantó un gallo.

Llevaron a Jesús de casa de Caifás al Pretorio. Era el amanecer y ellos no entraron en el Pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos y dijo:

S. ¿Qué acusación presentáis contra este hombre?

C. Le contestaron:

S. Si éste no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.

C. Pilato les dijo:

S. Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley.

C. Los judíos le dijeron:

S. No estamos autorizados para dar muerte a nadie.

C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir.

Entró otra vez Pilato en el Pretorio, llamó a Jesús y le dijo:

S. ¿Eres tú el rey de los judíos?

+ ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?

C. Pilato replicó:

S. ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?

C. Jesús le contestó:

+ Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.

C. Pilato le dijo:

S. Conque, ¿tú eres rey?

C. Jesús le contestó:

+ Tú lo dices: Soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.

C. Pilato le dijo:

S. Y, ¿qué es la verdad?

C. Dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos y les dijo:

S. Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?

C. Volvieron a gritar:

S. A ése no, a Barrabás.

C. (El tal Barrabás era un bandido.) Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:

S. ¡Salve, rey de los judíos!

C. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo:

S. Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.

C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo:

S. Aquí lo tenéis.

C. Cuando lo vieron los sacerdotes y los guardias gritaron:

S. ¡Crucifícalo, crucifícalo!

C. Pilato les dijo:

S. Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él.

C. Los judíos le contestaron:

S. Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios.

C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el Pretorio, dijo a Jesús:

S. ¿De dónde eres tú?

C. Pero Jesús no le dio respuesta.

Y Pilato le dijo:

S. ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?

C. Jesús le contestó:

+ No tendrías ninguna autoridad sobre mí si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.

C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:

S. Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.

C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman «El enlosado». (EN PIE) Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos:

S. Aquí tenéis a vuestro Rey.

C. Ellos gritaron:

S. ¡Fuera, fuera; crucifícalo!

C. Pilato les dijo:

S. ¿A vuestro rey voy a crucificar?

C. Contestaron los sumos sacerdotes:

S. No tenemos más rey que al César.

C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera». (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: JESUS EL NAZARENO, EL REY DE LOS JUDIOS.
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre María la de Cleofás, y María la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:

+ Mujer, ahí tienes a tu hijo.

C. Luego dijo al discípulo:

+ Ahí tienes a tu madre.

C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:

+ Tengo sed.

C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre dijo:

+ Todo está cumplido.

C. E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron». Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. El fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe.
Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.
Palabra del Señor


        • Oración Universal:

1. POR LA SANTA IGLESIA Oremos hermanos, por la Iglesia santa de Dios, para que el Señor le dé la paz, la mantenga en unidad, la proteja en toda la tierra, y a todos nos conceda una vida confiada y serena para gloria de Dios, Padre todopoderoso. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo manifiestas tu gloria a todas las naciones, vela solícito por la obra de tu amor, para que la Iglesia, extendida por todo el mundo, persevere con fe inquebrantable en la confesión de tu nombre. Por JNS.



2. POR EL PAPA, LOS MINISTROS Y POR LOS FIELES

Oremos por el Papa Francisco y por nuestro Obispo Antonio, por todos los obispos, presbíteros y diáconos, por todos los catequistas, por los que ejercen algún ministerio en la Iglesia, y por todos los miembros del pueblo santo de Dios. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios todopoderoso y eterno, cuyo Espíritu santifica y gobierna todo el cuerpo de la Iglesia; escucha las súplicas que te dirigimos por todos sus miembros, para que, con la ayuda de tu gracia, cada uno te sirva fielmente en la vocación a que le has llamado. Por JNS.

3. POR LOS CATECUMENOS

Oremos también por los catecúmenos, por los niños que serán bautizados, por los niños que se preparan para recibir la 1ª comunión, por los jóvenes que recibirán la Confirmación y por los que se preparan para el matrimonio. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios todopoderoso y eterno, que haces fecunda a tu Iglesia dándole constantemente nuevos hijos; acrecienta la fe y la sabiduría de los catecúmenos para que puedan ser contados entre tus hijos. Por JNS.

4. POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

Oremos también por todos aquellos hermanos nuestros, que creen en Cristo para que Dios asista y congregue en una sola Iglesia a cuantos viven de acuerdo con la verdad que han conocido. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios todopoderoso y eterno, reúne a todos tus hijos dispersos por el mundo, que los verdaderos deseos de unidad nos ayuden a superar nuestras diferencias y consigamos la unidad deseada para que el mundo crea. Por JNS.

5. POR LOS HERMANOS DE LAS OTRAS RELIGIONES, POR LOS ATEOS Y AGNÓSTICOS

Oremos por nuestros hermanos de otras religiones, por los ateos y agnósticos, para que viviendo con coherencia encuentren el camino de la salvación. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios todopoderoso y eterno, que creaste a todos los hombres para que buscándote te encuentren; concédeles que en medio de sus dificultades, descubran los signos de tu amor y por el testimonio de los creyentes lleguen a reconocerte como Dios y Padre de todos los hombres. Por JNS.

6. POR LOS GOBERNANTES

Oremos por los gobernantes de todas las naciones, para que Dios nuestro Señor, les guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la paz y libertad de todos los hombres. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios todopoderoso y eterno, que tienes en tus manos el destino de los hombres, asiste a los que gobiernan para que ejerzan el poder como servicio al pueblo, que su gobierno busque la paz y el desarrollo de todas las naciones y se proteja la libertad religiosa de todos los hombres. Por JNS.

7. POR LOS POBRES, ENFERMOS Y MARGINADOS.

Oremos hermanos a Dios Padre por todos los que en el mundo sufren las consecuencias de la explotación, de la marginación o de la enfermedad. Oración en silencio. Prosigue el celebrante:

Dios Padre, consuelo de los que lloran y fuerza de los que sufren, ayuda con tu misericordia a todos los que sufren en la adversidad, que todos los hombres y mujeres trabajemos para que desaparezca el mal y el sufrimiento de este mundo. Por JNS.


  • IIi.- ADORACIÓN DE LA CRUZ

(Se prepara la cruz tapada y se hace recorrido procesional desde la parte de atrás del templo hacia el altar. Se hacen tres paradas, en cada una se canta “mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo-venid a adorarlo”. Se acompaña con dos cirios o ciriales y se da a adorar al pueblo al final de la celebración)

  • MONICION A LA ADORACIÓN DE LA CRUZ:

Recibiremos ahora la cruz de Jesucristo, en medio de la Asamblea. En él esta nuestra salvación, nuestra vida y nuestra resurrección. Dispongámonos a adorar a nuestro Salvador. Primero lo harán los sacerdotes, al final de la celebración lo haremos los demás. Nos ponemos en pie


  • Iv.- COMUNION

(Se pone el mantel y las velas sobre el altar, se va a por las hostias consagradas el día anterior)

  • MONICION AL REVESTIR EL ALTAR:

Esta mesa del altar que ha permanecido desnuda hasta ahora, la va a revestir un grupo de mujeres que habitualmente lo hacen en su silencio cuando limpian la Iglesia. Al hacerlo hoy públicamente reconocemos su ministerio y el bien que hacen en la Casa del Señor

  • MONICION A LA COMUNIÓN:

Hoy no celebramos la Eucaristía. Hoy contemplamos a Jesús muerto en la cruz, mientras esperamos celebrar la Eucaristía de la Noche de Pascua. Pero en esta espera nos acompaña también el Cuerpo del Señor entregado por nosotros. Por eso, ahora comulgaremos de la Eucaristía que ayer celebramos, en la espera de la resurrección.

  • AVISOS EN TORNO A LOS ACTOS DE CULTO:

Mañana Sábado Santo:

Mañana nos volveremos a juntar a las 11'00 de la noche, para celebrar la Vigilia Pascual, celebración culmen de los cristianos donde Cristo resucitará para estar presente en nuestras vidas. Y día para ganar la indulgencia plenaria en este Año Jubilar.



    • Bendición

  • MONICION DE SALIDA:


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Como comunidad de creyentes, hemos vivido la entrega total de Cristo que le llevó a la muerte por nosotros. Prolonguemos ahora en nuestras casas el espíritu de oración de estos días. Recordamos

CELEBRACION EN LA RESURRECCION DEL SEÑOR

GUION CELEBRATIVO


  • Ritual del la luz Monición inicial por el sacerdote del Misal.(luz de la Iglesia en tinieblas) - Bendición del fuego. - Se enciende el Cirio Pascual. - Procesión de la luz - Monición al anuncio del Pregón por el monitor - Pregón Pascual. Al acabar se apagan las velas



  • Liturgia de la Palabra

Monición a las lecturas ----1ª lectura: Génesis 1,1-2,2 Oración - de pie - --- 2ª lectura: Éxodo 14,15-15,1: Oración - de pie --- 3ª lectura: Ezequiel 36, 16-28 Oración - de pie - - Se encienden las velas del altar, se tocan las campanas.

  • Monición, del sacerdote al Gloria

Gloria cantado Oración colecta 4ª lectura: Romanos 6, 3-12 Canto: Aleluya Evangelio: Mateo 28, 1-10 Homilía

  • Ritual del Bautismo Monición a la liturgia del Bautismo. - Invocación del sacerdote. - Bendición del agua Renovación de las promesas del bautismo - velas encendidas – Bautizos de los niños

- Oración de los fieles. Se responde: Cristo resucitado, escucha nuestra oración

  • Ritual de la liturgia eucarística Canto de ofertorio Oración sobre las ofrendas Padrenuestro Rito de paz y comunión

Celebración del  SABADO SANTO EN lA RESURRECCION DEL SEÑOR

  • I. RITO DE LA LUZ (En torno al fuego)

  • Saludo del presidente

Hermanos: en esta noche feliz vamos a celebrar el hecho más trascendente que afecta a todo ser humano. Pascua significa “paso”. Pues bien, celebramos el paso de la oscuridad a la luz, de la muerte a la vida, de la servidumbre impuesta al servicio voluntario, del sinsentido al amor, de la caducidad a la eterna plenitud. Esforcémonos por captar el contenido de cada momento de esta celebración.


  • Bendición del fuego y Oración

OH Dios, que por medio de tu Hijo nos has dado el fuego de tu luz: santifica + este fuego y enciende en nosotros una fe tan viva que seamos luz y sal entre nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

                (se enciende el Cirio Pascual)

                Procesión (se canta Luz de Cristo, mientras todos encienden sus velas del Cirio Pascual)

                Pregón Pascual

  


  • MONICIÓN ANTES DEL PREGÓN PASCUAL

Hemos tenido hasta ahora la BENDICIÓN DEL FUEGO, y cada uno ha encendido su vela del Cirio Pascual. La Luz del Cirio nos recuerda que Cristo ha resucitado, y nosotros al encender nuestra vela de ese cirio, participamos también de la Resurrección del Señor. También nosotros resucitaremos un día con Él a una Vida Nueva.
Ahora vamos a proclamar el PREGÓN PASCUAL, es decir, vamos a anunciar en voz alta que Cristo ha Resucitado, que el Amor de Cristo en la Cruz ha sido más fuerte y más grande que el pecado y la muerte, por eso Dios-Padre lo ha resucitado. El cielo y la tierra, lo divino y lo humano, Dios y los hombres, se reconcilian definitivamente en Cristo Resucitado. Escuchemos.


  • II. LITURGIA DE LA PALABRA. (Se apagan las velas y todos se sientan)

  • Monición a las lecturas DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Hermanos: Con el pregón solemne de la Pascua, hemos entrado ya en la noche santa de la Resurrección del Señor. Vamos a participar de la liturgia escuchando las lecturas que nos hablan de nuestro origen, del amor apasionado de Dios por su pueblo, del corazón viejo y roto que convertirá en vida.

San Pablo, en la lectura que escucharemos, nos dirá que nuestra vieja condición de pecadores ha muerto con Cristo, y ahora tenemos que vivir para Dios. Finalmente, el Evangelio nos cuenta cómo ocurrió cuando las mujeres fueron al sepulcro de Jesús y lo encontraron vacío. Debemos alegrarnos, porque Cristo ha resucitado. Dios reflejado en la historia y hecho realidad en su Hijo. Dispongámonos a vivir este momento de la Palabra.


  • lecturas


1ª lectura
                1ª lectura (Creación del hombre: Gen 1, 1-2: 2 ó 1, 1.26-31a)

                Salmo intercalado con la aclamación: Danos ¡ OH, Señor , tu Espíritu y renovarás la faz de la tierra!.


Lectura del Libro del Génesis 1, 1ss
Al principio creó Dios el cielo y la tierra. Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra.
Y dijo Dios: Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra –a todo ser que respira- la hierba verde les servirá de alimento. Y así fue.
Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.

Palabra de Dios


Salmo: R. Danos ¡ OH, Señor , tu Espíritu y renovarás la faz de la tierra!.


  1. Bendice, alma mía, al Señor;

¡Dios mío, qué grande eres!.
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