Patrimonio Histórico de Madrid Fundación y Desarrollo de Madrid



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Patrimonio Histórico de Madrid


  1. Fundación y Desarrollo de Madrid




  1. La fundación de Madrid durante la Antigüedad

Los inicios de la ciudad se sitúan en las orillas del Manzanares en épocas prehistóricas. La primera presencia humana corresponde con los yacimientos del Paleolítico (hace unos 500.000 años) localizados en las terrazas del Manzanares (nombre del río). Este temprano asentamiento es lógico ya que tenía bosques, animales para cazar, y el agua.

De las épocas protohistórica y romana quedaron también sólo algunos vestigios de cerámica y fragmentos de pavimentos de mosaico que nos testimonian la romanización de la comarca. Se ha sostenido que la villa que cita el itinerario de Antonino Pío con el nombre de Miaccum debió estar emplazada en Madrid. Se dice también que durante la dominación romana, Madrid ostentó el nombre de Ursaria, cambiándoselo luego por el de Maioritum. En realidad Maioritum es más el Magerít morisco latinizado en documentos posteriores a la conquista.



  1. Desde la dominación Árabe, hasta la Reconquista durante la edad Medieval

Con la dominación árabe empieza la importancia de Madrid. Para defender a Toledo, principal ciudad, se fija un núcleo de población y, allí, se levanta una atalaya en la colina que hoy ocupa el Palacio Real. A finales del S. IX el emir Muhammad 1(852-886) funda la ciudad de Mayrit. El emir quiso dar altura a la ciudad y en una de las colinas, edificó el alcázar, que con sus dependencias, (residencia del gobernador y una mezquita). Constituyó la almudayna y la amuralló. Al exterior de las murallas se localizaba la vega (campos de cultivo entre la ciudad y el río) y la aimuzara (terrenos públicos de esparcimiento y juegos ecuestres). La aldea se convierte en una población cerrada y sus habitantes adquieren conciencia de estar ya en una ciudad, pues tienen una mezquita mayor o aljama, (en la esquina de las actuales calles Mayor y Bailén) murallas y ciudadela o almudayna.


En el siglo XI Madrid formaba parte de los reinos de taifas de Toledo hasta el asalto cristiano de Alfonso VI (1085, Toma de Toledo). Se encuentran dos culturas distintas, la feudal y la islámica que convivían de Manera pacífica. A comienzos del S.XII a la muerte de Alfonso VI, Alí ben Yusuf,(11o9) rey almorávide atacó y Conquistó de nuevo el alfoz, la muralla exterior y la medina pero el alcázar, defendido por la muralla interior, resistió. Alfonso VII reconquista definitivamente Madrid. Durante el siglo XIII, el Concejo o Comunidad de Villa y Aldeas protegido por las murallas de la Villa, estructura su vida en el Fuero, promulgado en 2012.


  1. Madrid como Capital, La Edad Moderna

Al trasladar la Corte a Madrid en 1561, Felipe II elige la villa como capital de Castilla, del reino de España y de S.XVI un gran imperio. Madrid no tenía la riqueza económica ni la tradición política de otras ciudades castellanas, como Toledo. Desde su conquista por los cristianos la función de Madrid había sido militar gracias a su situación estratégica que permitía controlar la sierra de Guadarrama gracias a su eficaz recinto amurallado. Por otra parte la villa no había vivido totalmente ajena al centro del poder. Ya desde la Baja Edad Media su influencia: había comenzado a crecer, siendo lugar elegido para reunión de Cortes con frecuencia.

Su situación estratégica en el centro de la península y su proximidad a varios cruces de caminos eran ventajas importantes. Madrid era además una ciudad con agua suficiente para abastecer a una población creciente. Por fin Madrid contaba con el Alcázar, un palacio cómodo para albergar a la casa real.

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Madrid se convirtió en la única Corte de un inmenso imperio y toda la actividad política, social y económica de la ciudad giró en torno a la presencia de aquella corte. La llegada de la Corte a Madrid con todos los nobles, hidalgos, servidores, funcionarios, eclesiásticos, comerciantes, oportunistas y picaros cambió por completo la vida de sus ciudadanos y el aspecto de la ciudad. Las continuas oleadas de inmigrantes atraídos por la influencia de la Corte provocaron un aumento espectacular de la población y de su superficie.

Así pues, una vez asentada la Corte se inició el proyecto de modernización de la villa medieval, de calles estrechas y sinuosas, caserío modesto y servicios insuficientes. Las autoridades municipales acordaron una serie de medidas para dignificar la ciudad y hacerla merecedora de su nuevo rango de capital:

— la construcción de una catedral, un seminario, un orfanato, un hospital general, un ayuntamiento, una cárcel, la centralización y saneamiento de los establecimientos de abastos, la apertura de una calle emblemática (la calle Real Nueva, futura de Segovia) y la edificación de nuevas puertas de acceso.
Uno de los principales empeños de este periodo es la construcción de un nuevo sitio real, el Buen Retiro, iniciativa del valido del rey Felipe IV, el conde-duque de Olivares que integraba un gran palacio de recreo, jardines, fuentes, canales, estanques y huertas, situado al extremo este de la villa y futuro motor de desarrollo de la ciudad. La villa se hizo lugar de encuentro y celebración de los más grandes artistas de la literatura y las bellas artes con la creación de las Academias y de otras instituciones científicas y educativas. También se construyeron edificios civiles y religiosos de considerable entidad, entre los que sobresalían algunos palacios de la nobleza, el cuartel de Guardias de Corps, el hospicio de San Fernando o el Seminario de Nobles. Se emprendieron programas de embellecimiento urbanístico como los Sitios reales y el nuevo Prado.



  1. Madrid en el Siglo XX, Punto clave de la Historia y de la Memoria




  1. Madrid durante la Dominación Francesa a la Restauración

En 1814, después de la ocupación francesa, las Cortes, reunidas en Madrid, organizan el regreso del monarca español. Fernando VII disolvió las Cortes y abolió la Constitución. El inicio del liberalismo político coincidió con el liberalismo económico. Desde el punto de vista urbanístico, la primera mitad del siglo XIX se distinguió en Madrid, por la reconstrucción de algunos espacios especialmente castigados por la guerra, como el parque del Retiro, y por una serie de derribos de edificios religiosos, resultado de la política de José Bonaparte para abrir espacios en la laberíntica ciudad – plazas de Santiago, San Martin, San También a Bonaparte se debe la construcción de los primeros cementerios fuera de la ciudad, resolviendo de esta manera uno de los muchos problemas de salubridad que afectaban a la ciudad. Otro proyecto de José l fue la creación de una gran plaza junto a la fachada oriental del Palacio Real.

Finalmente, en 1850 se completa la remodelación de la Puerta del Sol. El proyecto encargado a los ingenieros Lucio del Valle, Rivera y Morer lograba unos grandes espacios urbanos con un conjunto arquitectónico uniforme, centro de atracción de actividades comerciales, administrativos y financieros.
En esta época Madrid sigue siendo centro de la cultura oficial. En 1819 se inaugura el Museo del Prado y en 1850 el Teatro Real de la Opera. También fue imparable el crecimiento de la ciudad y dio lugar a los nuevos barrios de Chamberí, Salamanca y Peñuelas, a los que se añadieron los de Pozas (hoy Argüelles) y Alfonso XII. De estos años son los mercados de Mostenses (1875) y Cebada (1871), novedosos edificios cerrados de hierro y cristal frente a los antiguos, dispersos e insalubres puestos callejeros. Y las estaciones de ferrocarril de Delicias, linperial, Goya, Arganda, además de la renovación de la de Atocha (1892), que transformaran el sur de Madrid en zona industrial.

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Aparecen edificios dedicados al ocio: los teatros de la Comedia (1874), Lara (1879-80), María Guerrero (1884), Apolo (1871-3), Martín (1870), el segundo Circo Price (1881oly nuevas zonas de recreo como la plaza de toros de Goya (1874) o el nuevo hipódromo (1878) en la Castellana. En estos años aumenta el número de establecimientos asistenciales con la construcción de nuevos grandes hospitales con criterios de racionalidad y funcionalidad como el infantil del Niño Jesús (1881-1885) o el Instituto Rubio (1897), primer centro de investigación moderno, así como los asilos de Santa Cristina (1895) para albergar el ingente número de mendigos o el de las Hermanilts de los Pobres de la calle Almagro (1875), dedicado a la atención de ancianos. También de este último tercio de siglo son edificios singulares destinados a albergar exposiciones internacionales, siguiendo la moda de la época, como el Palacio de la Exposición de Bellas Artes (1881), hoy Museo de Ciencias Naturales, y los Palacios de Velázquez (1883) y de Cristal (1887) en el Parque del Retiro. Finalmente, de estos años son también algunos edificios monumentales que acogen instituciones públicas como el Banco de España (1891), la Bolsa de Comercio (1893), el Ministerio deFomento (1897), o culturales como el Archivo de Protocolos (1886) y el Palacio que hoy alberga la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico.


  1. Madrid bajo la segunda República y el Franquismo

En febrero de 1936 el Frente Popular gana las elecciones, y Manuel Azaña es nombrado Presidente del nuevo gobierno en un momento de gran conflictividad política y social. La importancia que el control de Madrid tiene en el momento de la sublevación militar para ambos bandos, proviene del hecho de que sea la capital del estado y la sede del gobierno, lo cual le confiere un importante peso real y simbólico. Desde el principio se pone de manifiesto la resistencia del pueblo madrileño, que hace caer los focos de la sublevación de la capital. Pero en noviembre del 36 el gobierno republicano se traslada a Valencia debido a la situación crítica y al riesgo de que la capital caiga en manos de los sublevados, creándose en Madrid la Junta de Defensa. Ante la evidencia de la derrota, en 1939 se fractura el bloque republicano. El 28 de marzo de 1939 las tropas de Franco entran en la ciudad mientras miles de madrileños huyen hacia Levante.


Los proyectos urbanísticos y arquitectónicos iniciados durante la República se vieron frenados durante el conflicto. A finales de la guerra, se decide transformar Madrid en el símbolo del régimen tratando al mismo tiempo de que se desvinculara de su pasado. En 1941 se constituye la Junta de Reconstrucción, que encarga la redacción del Plan General de Ordenación de Madrid, que lleva a cabo el denominado Plan Bidagor (aprobado en 1946). En los sesenta, nuevos presupuestos hacen que la actividad urbanística se centre en la planificación metropolitana, poniendo en relación Madrid con los municipios limítrofes. En el centro destaca el derribo de palacetes en la Castellana, y el levantamiento en su lugar de grandes edificios y ya en los años 70 la construcción del complejo AZCA. Edificios dedicados a oficinas o centros comerciales ocupan el centro de la ciudad.


  1. Madrid sede de la Transición de la Democrática

Tras la muerte de Franco y la llegada al poder del rey Juan Carlos, en abril de 1979 se constituye el primer ayuntamiento democrático de Madrid. La economía madrileña comienza a abrirse al exterior, ya de lleno en la sociedad de consumo sus pautas productivas se modifican. Pierde en gran parte su carácter industrial (debido a la deslocalización producto de un nuevo orden internacional) convirtiéndose en una de las ciudades más terciarizadas de Europa. El primer Plan Urbanístico de la democracia es el de 1985, se formula en orden a la "recuperación de la ciudad". Triple proceso: 1. Restablecimiento de la continuidad de la ciudad, 2. Reorganización de la red viaria en base a un esquema radio concéntrico, 3. Creación de un sistema de parques, zonas deportivas y equipamientos públicos en los distritos urbanos. Desde mediados de los 8o destaca la creación de enclaves comerciales periféricos producida por una difusión de la centralidad que va ligada a la evolución del espacio público. El Plan de Ordenación Urbana de 1997 se centra en la mejora de las infraestructuras de transporte y en el fomento del transporte colectivo, además de en otros muchos aspectos como apoyo a la vivienda, protección del patrimonio histórico artístico o político medioambiental.


La creación cultural en este periodo se ve afectada por dos grandes procesos, la transformación del espacio cultural madrileño y propician la creación de eventos como los Veranos de la Villa, la feria de arte ARCO o el Festival de Otoño. Pero la manifestación más visible de este cambio fue la llamada Movida Madrileña movimiento contracultural que desde finales de los años 70 hasta mediados de los 8o, trata de romper con la anterior sociedad franquista y de modernizar todos los ámbitos de la cultura y el pensamiento.
Ya en los 90 destaca la inauguración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y del Museo Thyssen que junto a la creación de nuevos espacios para la música, el arte, el cine o el teatro, hacen de Madrid un punto relevante en el espacio cultural europeo.


  1. Madrid hoy en día

En la actualidad, la Puerta del Sol se ha convertido en el centro político-democrático de la ciudad, donde los ciudadanos se reúnen para manifestarse o arrancar movimientos de protesta.




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Típico de ello, el movimiento del 15 —M.


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