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La Pájara Pinta, 29

Contenido:

Nueva Poesía

(poemas seleccionados)


  1. Poemas

  2. Deciliras

  3. Haikus

Poemas seleccionados

Isabel ABANTO (España): HOMBRES EN NEGRO

Isabel ABANTO (España): PARÍS DESDE LA VENTANA

Julio César AGUILAR (México): VIENTO DE PRESAGIOS

Marialuz ALBUJA (Ecuador): (Les temo a las palabras porque no me sirven) **

Teresa BERENGUER (España): UN  ZUMBIDO DE ABEJAS


Teresa BERENGUER (España): LA LLAVE


Raúl CALVO VARELA (España): SIN TREGUA

Raúl CALVO VARELA (España): PRETEXTOS


Isabel DÍEZ SERRANO (España): CONTRACORRIENTE


Valeriano FRANCO (España): TIEMPO DE CRIPTOGRAFÍA

José Luis GARCÍA HERRERA (España): CATEDRAL DE NÍDAROS
José Luis GARCÍA HERRERA (España): NO WOMAN NO CRY
María José MURES (España): POR ZEUS


Aldo NOVELLI (Argentina): AMIGOS

María Luisa OLÍAS (España): FUTURO PERFECTO

Rafaela PINTO (Argentina): AB IRATO
Rafaela PINTO (Argentina): TODO HA SIDO

Milagros SALVADOR (España) **: EL PRIMER ECLIPSE

Sara VANÉGAS (Ecuador): EL MURO

Graciela WENCELBLAT (Argentina): (En los jardines)

Lester ZELEDÓN (Nicaragua): IMAGINO

*: Seleccionado para la sección permanente en “Prometeo Digital”

** Miembro del Comitè de Selección

Isabel ABANTO (España)


HOMBRES EN NEGRO


La derrota no siempre se produce

después de una batalla.

¿Qué hace un guerrero mandinga

en medio de esta selva de casas sin estrellas?

Cuesta mucho saltar detrás de la alambrada

para hallar desconcierto en medio del asfalto,

con la desconfianza del que se sabe extraño

y el cansancio infinito

de arrastrar por el mundo

preguntas que se clavan como flechas

sobre la carne negra.

¿Podrá ser esta calle

tal vez un pradera?

 


Isabel ABANTO (España)

 

PARÍS DESDE LA VENTANA
Hoy la luz ha invadido la ciudad,

el día ha permitido contemplarla

desde aquella ventana del pasado:

París es un bello horizonte de mansardas,

la Torre Eiffel proyectada hacia el cielo

como el cañón de luz de un espectáculo.

París era el gran sueño,

el deseo pendiente,

la libertad de un mundo

que no se conocía.

París se recortaba sobre un futuro ajeno,

París fue la utopía en las conversaciones

entre el humo y Jacques Brel

en cafetines llenos de estudiantes ansiosos

por descubrir la vida.
Julio César AGUILAR (México)
VIENTO DE PRESAGIOS

  

Las lluvias del mes de noviembre



traen consigo un frío de alcoba, una grisura

como un abismo en el cielo,

una lenta tristeza tenue excavando

la mirada abierta del que mira.

 

Desdoblado está el camino



de tanta terquedad de agua,

y las calles, santuarios de soledad,

ofician su lamentable labor

de encender las luces silenciosas

en los hogares donde, reunido el tedio,

se deshilvanan las mismas e insípidas

historias vespertinas de siempre.

 

Un pájaro a la distancia brota con su canto



e inútilmente se afana en vencer el vasto silencio de la tarde

que se ha convertido en un imperio de sombras,

en un noviembre de crueles presagios.

 

Tan sola es la calle. La oscuridad de afuera



no conduce a nadie y a ninguna parte.

Sólo el viento iracundo y helado

irrumpiendo llega a las puertas de las casas todas

con el golpeteo pertinaz de la lluvia que persiste.

 
Marialuz ALBUJA (Ecuador)




Les temo a las palabras porque no me sirven
porque ignoro de sus intenciones lo voraz, lo prematuro.
Porque me niego a suplicarles y soy, sin embargo, la esclava que les besa las sandalias.
Le temo a la llegada del poema porque viene rodeado de ausencia
porque sus bordes quebradizos amenazan con desaparecer entre mis manos
porque si lo miro a la cara se deshoja.
¿Qué hiciste, madre, para llenarme de palabras?
¿Por qué ya no es posible el silencio?
Le temo al cuerpo que no entiende lo que digo.
A su lenguaje atroz le tengo miedo.
A la amenaza persistente de una muerte que no me abandona:
pájaro revoloteando alrededor de las naranjas de la carne
hermosa golondrina que endulzará su lengua con mi néctar.
Mi cuerpo se parece al tuyo, madre.
Pero siempre seré hija para ti. La hija mayor. Primera en desgarrarte y en dejarte
nido abandonado a medianoche
descanso en el enorme graderío que no termina, que no calla, que no escribo.
Le temo al final del poema, a la súbita desdicha en sus ojos,
a los vacíos que lo perforan como balas atravesadas en un tronco a punto de caer
a las imágenes mudas que aprietan su cuello
y pululan en mi entorno que no logra desprenderse de ellas.
Le temo, madre, a tu angustia
y a las palabras que me enseñaste
porque no son las que quiero.

* Poema seleccionado para la sección “Poesía Actual”



Teresa BERENGUER (España)



UN  ZUMBIDO DE ABEJAS

Se lleva como lastre en la cintura

sin conseguir aislar el pensamiento

que se obstina en su ronda de palabras

y reitera las frases como látigos.

 

Un zumbido de abejas destructoras



destierra los acordes de la música

tan gratos al oído en otro tiempo

y sólo se perciben los gemidos

del alma en soledad y en abandono.

 

Quizá las golondrinas, cuando vuelvan,



nos puedan restañar sin condiciones

las heridas que infiere la tristeza.



Teresa BERENGUER (España)

LA LLAVE

Te busco en los andenes

de una ciudad de luz y fantasía

y pienso que estarás en dulce espera

con el amor prendido en la solapa

para que reconozca cuando llegue

la promesa del mundo en un abrazo.

 

Ya no sentiré el frío que corroe



la parte más sensible de mi piel

y me empuja al abismo de la desesperanza.

 

Tras las puertas cerradas a mi paso,



hallaré la virtud del carcelero

que me ofrece solícito su llave.

Entraremos unidos en una rica estancia

que luce cortinajes de seda transparente

y habrá siempre dos copas esperando

el brindis que alzarán nuestras miradas.

 

Raúl CALVO VARELA (España)

SIN TREGUA


 

Todo pasa en segundos

de metal, con velocidades de tormenta

y amores tan fugaces,

que hacen protestar a los relojes.

 

Pero yo me detengo cada día



y no me doy prisa para leer en tus manos

un cálido madrigal de caricias.

 

Para contemplar el mar desde el balcón de tus ojos,



y bajar después por una escalera de silencio,

hasta tus labios que musitan

un cuento de amor no inventado todavía.

 

Alguien dijo: “el tiempo es oro”,



y todos galoparon sin caer en la cuenta

de que la vida es una bestia

que camina lentamente hacia la nada.

 

Y todo pasa como el rayo



sin dejar huella, sin regresar nunca

para llenar de mariposas el desgarro de nacer

desnudo y sin permiso.
Pero a mi me llegan el tiempo

para encarnar en tu cuerpo el mito de Afrodita.

y crear, en verso libre,

un espacio vacío y llenarlo con tu nombre.



Raúl CALVO VARELA (España)


PRETEXTOS

 

Noches, amaneceres, tiempo inverso,



soles, poniente y luna fugitiva;

labios y manos como carne viva

en océanos ingrávidos y verso.

 

Mundos que giran, sombra en el reverso



del cielo y besos por iniciativa;

muchedumbre estelar en comitiva

por la piel inmortal del universo.

 

Isla antigua, montañas convergentes



amor que se desangra en un “te quiero”,

silencio en espejos disidentes.

 

Nombres grises, hipérbole de restos,



artefactos y vidas rumbo al cero.

¿Qué es todo? Sólo imagen y pretextos.


Isabel DÍEZ SERRANO (España) 

CONTRACORRIENTE


 

Siempre supe que fui contracorriente,

difícil en la selva, mi alma herida.

Mas sigo, alados brazos por el aire.

 

Voy y vuelvo despacio en un desmayo



y quito a las ortigas sus espinas.

Derramo mi ancho río en las arenas.

 

Ya no temo a la bestia del paisaje.



 

Soy la bella del cuento de la vida.



Valeriano FRANCO (España)



TIEMPO DE CRIPTOGRAFÍA

Entré por la sacristía


al mogollón de la fiesta.
Me aceptaron en la orquesta
por el Don de la abadía.
Cantarás la melodía
que a la corte celestial
toca la banda oficial.
Les canté. Y por buen gregario,
llegué a ser un numerario
destacado en la coral.

 

Canté de todo y un día


les canté canción protesta.
Diez años. Se te indigesta
toda la criptografía.
El púlpito pretendía
ponerle al viento bozal.
Así que solté el ramal,
puse en fecha el calendario,
devolví el devocionario
y me cambié de canal.


José Luis GARCÍA HERRERA (España)


CATEDRAL DE NIDAROS

         (Trodheim-Noruega)

Para sellar el tiempo se eleva la piedra.


Para sellar el tiempo y el peso de la sangre.
Por encima del frío, de la ventisca,
de la sombra del granizo y de la nieve.
Para honrar la muerte, para temerla.
Piedra sobre piedra hasta tocar el cielo.
Entre la bruma del incienso se nombra
a quien no está, no estará y está presente.
En la fachada de la catedral cien estatuas
defienden la tumba de un rey, de un guerrero;
el sueño de la eternidad, la fe de los creyentes.
Luchando contra la espada del frío, o la ventisca,
o las balas del granizo, o el mordisco de la nieve...
En sus corazones de piedra duerme el tiempo.


José Luis GARCÍA HERRERA (España)


NO WOMAN NO CRY

La luz del crepúsculo recorre la órbita


de tus ojos llorosos, resaltando el color
de la carne marcada, de la vida marcada,
de ese dolor que apenas se oculta bajo un pañuelo,
que oscurece las heridas abiertas en el alma.
Y al filo de la noche, contemplando tu soledad,
te preguntas si mienten las sonrisas de las fotografías,
si hubo días que celebrar, si conocías la verdad
y cerraste los ojos condenándote al martirio
que esconden en sus trucos los dados del destino.
Detrás de las ventanas escarchadas
-heroína del destierro, voluntaria en el exilio-
contemplas las horas que perdiste
en los archivos de la mentira, en las palabras
lanzadas contra la pared, en un soliloquio desgarrado.
Sobre la cama una maleta abierta, ropas mal dobladas
por la prisa, por la urgencia, por el dolor
que arruga las costuras ocultas de las lágrimas.
¡No llores, mujer, no llores!
Cierra tras de ti esa puerta. No todas las huidas
riegan con sus lágrimas la flor de la derrota.

María José MURES (España)

POR ZEUS

un sueño agotador me despetó:



el iynx, pájaro de los deseos nocturnos, cantaba

locamente a lo lejos…

Pierre Louys

 

Por Zeus,



quién me invade,

Morfeo o la diosa chipriota,

qué priápico y sorpresivo beso

llega a una bizna de mi párpado

cerrándome la noche.

 


Aldo NOVELLI (Argentina)



AMIGOS
A todos aquellos que alguna vez

me golpearon el pecho

 

Juan y José nacieron en distintas ciudades.

 

vivieron cuarenta años sin conocerse.

 

una tarde cualquiera José

con el corazón inmóvil

cayó en medio del gentío.

 

la gente miraba al tipo tirado

y lograba esquivarlo.

 

Juan se detuvo

y se agachó a golpearle el pecho.

 

cuatro horas estuvo en eso

entre las sombras de una calle desolada

hasta que el tipo abrió los ojos:

- no sabía bien como se hacía esto...- dijo Juan.

- bueno, tuviste tiempo de aprender- balbuceó José.

 

desde ese día nunca más se vieron

 

nunca se olvidaron.


María Luisa OLÍAS (España)


FUTURO PERFECTO


Devolved al hombre su vacío:

el juego de las apariencias,

la melodía del fracaso,

la ley de la superficie,

el tacto de lo imposible,

la costumbre de vivir.

 

Devolved al hombre su miedo:



el camino a babel,

los trazos sin sombra,

la teoría del deshielo,

el silencio del mundo,

el dedo en el mapa.

 

Devolvedle, al fin,



las tinieblas del creador.
Rafaela PINTO (Argentina)


AB IRATO



Caverna umbrosa guarda en recoveco
de piel crujiente, rollos que el plumista
de letra uncial cubrió, como el artista
descalabrado autor de un texto seco.

Lectura estructurada en el enteco


perfil expectorante de un autista
que arroja un dardo inútil en la pista
oleosa, sepulcral, de un verso hueco.

Escrito está. Escrito y pignorado


por mil rencores muertos. Destronado
por la humedad catártica. No cruento.

Reposa en esa cripta, entre sentencias


de pájaros mitrados, prepotencias
y el polvo medular de lo irredento.

Caverna umbría de mi pensamiento.


Rafaela PINTO (Argentina)

TODO HA SIDO


 

No hay Gólgota que no le ponga precio

de sangre a su escalera hacia la nada,

los huesos del rencor llevan veneno

y en el veneno hay muerte que no paga.

 

Canáa ya queda lejos, no hay tinajas



y el agua es sólo un vómito del tiempo

que yace derramado entre pirañas.

No habrá milagro boda ni regreso.

 

Los nombres, eso es, los nombres viejos



se enredan en el humo de esta noche,

escapan de las lápidas horrendos

como alimañas ciegas en desorden.

 

Ya ves. Canáa está lejos y es el vino



una imposible dimensión, un tálamo

ausente, y en la mesa es el olvido

un cómplice ferviente del pecado.

 

El pozo de Siquem se ha vuelto fango,



el cántaro a sus pies bosteza un frío

de seca devoción. Se escucha el llanto

de Aquél que tuvo sed de lo infinito.

No esperes, ya ni hay cruz ni resurrectos,

ni espinas para honrar, ni sacrificios.

La bruma es nada más que un pensamiento

de turbia soledad. Ya todo ha sido.


Milagros SALVADOR (España) **


EL PRIMER ECLIPSE


El sol desapareció del cielo y una horrible

oscuridad se extiende por doquier...

Odisea ( XXV , 456-7)

El apogeo de la luz

es la fiesta suprema

que regalan los dioses.

Un día sobre el sol muerden las sombras

el imperio del cielo, con su boca infinita,

las tinieblas demuestran que es posible

toda la oscuridad,

y los hombres entienden la tristeza

de un mal augurio presentido,

por su miedo febril,

y buscan la fe en antiguos himnos

para encontrar un rayo de esperanza.



** Miembro del Comité de Selección

Sara VANÉGAS (Ecuador)


EL MURO
el muro avanza vertical contra un cielo sin nubes

almenas / luz opaca de la luna

ventanas clausuradas

y un aroma a jacintos que tiñe de púrpura estas líneas
Graciela WENCELBLAT (Argentina)



En los jardines


se derramó la primavera.

Un aire bailarín

subió a los árboles

besó las flores

puso latidos en la tierra.

En silencio entró en la casa.

Prendió risas detrás

de cada cuadro

con cadencia y lisura

acomodó el tiempo.

En la cocina derramó

azafrán y canela

para el próximo encuentro.

desde graciela




Lester ZELEDÓN (Nicaragua)




IMAGINO
Imagino aquel beso
en aquel bar de la bahía
las aguas calmadas y dulces
frescas como tus labios,
estoy escuchando detalles
envuelto en los trazos
de tu piel, casi ahogado
al borde, en el abismo
de tus piernas,
aferrado a tu amor y
sin sentido común.

Deciliras seleccionadas

Teresa BERENGUER (España): FRENTE AL ESPEJO

Teresa BERENGUER (España): (Verás cómo las rosas)

Isabel DÍEZ SERRANO (España): PACIENCIA DE LO ETERNO

José MAÑOSO FLORES (España): LA NUBIA

Cristina MARTÍNEZ NÚÑEZ (España): SEQUÍA

Lola VICENTE (España): AMOROSA




Teresa BERENGUER (España)

 

FRENTE AL ESPEJO

 

Frente al espejo miras



con un asombro vivo y expectante,

que perdiste el instante

de hacer tus deciliras.
Y, al tiempo que te apenas y suspiras,

intentas otro pacto con el estro

surgiendo en ti el maestro

que bordará la rima

con su mano segura y en la cima

brillará como un diestro.


Teresa BERENGUER (España)

 

Verás cómo las rosas

que ocultan en su ser tantas espinas,

si no las adivinas,

saben ser amorosas.


Así se te revelan tantas cosas

que salen a tu encuentro enamoradas

y en bandejas doradas

te ofrecen su cariño

haciendo renacer de nuevo al niño

de inocentes miradas.




Isabel DÍEZ SERRANO (España)

 

PACIENCIA DE LO ETERNO

 

Asistimos callados



a la extraña paciencia de lo eterno,

siendo menos paterno

que los seres alados.

 

La vía nos conduce, preocupados,



abandonamos antes nuestra cueva

y el mensaje nos lleva

quizá por el sendero

más angosto,  más fértil, más certero

hacia una nueva Eva.

 
José MAÑOSO FLORES (España)




LA NUBIA


 

Hipnóticas caderas,

promiscuas de miradas masculinas,

emanan endorfinas

casadas y solteras.
Radiante, junto al Nilo siempre esperas,

cual Nefertari amada,

que tu tierra quemada

vuelva a emanar grandeza,

por eso sacrificas tu belleza

sensual y deseada.

 

Cristina MARTÍNEZ NÚÑEZ


SEQUÍA
La página solloza

fuentes sin canto, ríos sin arrullo

perdieron el rogullo.

El agua no retoza.


Este invierno con tanto sol destroza,

se encuentra relegado,

está todo cambiado.

Anhela frío, nieve,

brillar en los tejados cuando llueve

y su reino expandir de lado a lado.



Lola VICENTE (España)




AMOROSA

 

Enamorarme espero

porque no hay en la vida tan gozosa,

situación más hermosa

ni mejor asidero.
Sentir íntimamente es lo que quiero.

Licuar como la tarde el albedrío

del bullicio del río

y, más gozosamente,

conceder osadías a mi mente

al notarte muy mío.

 
Haikus seleccionados



Teresa BERENGUER (España)
Cielo y estrellas.

Se refleja en el río

la luna llena.


La Pájara Pinta N. 29 – Septiembre de 2008




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