Por el V. M. Samael aun weor primera edicióN 7 de octubre de 1984



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EL HIDROGENO SEXUAL SI-12

Es urgente saber que en el Univer­so existen doce hidrógenos básicos fundamentales.


Los doce hidrógenos básicos están escalonados con las doce categorías de materias.
Las doce categorías de materia exis­ten en todo lo creado, recordemos las doce sales del Zodíaco, las doce esferas de vibración cósmica dentro de las cuales debe desenvolverse una huma­nidad solar.
De los doce hidrógenos básicos se derivan todos los hidrógenos secunda­rios cuyas variadas densidades van desde el 6 hasta el 12,283.
El término hidrógeno tiene en gnosticismo un significado muy extenso. Cualquier elemento simple es realmente hidrógeno de cierta densidad.
El hidrógeno 384 se encuentra en el agua, el 192 en el aire, el 96 está depositado sabiamente en el magnetismo animal, emanaciones del cuerpo humano, rayos N, hormonas, vitaminas, etc., etc., etc.
Ya los hermanos del Movimiento Gnóstico están muy familiarizados con los hidrógenos 48-24-12-6, debido a que los hemos estudiado en nuestros pasa­dos Mensajes de Navidad.
El hidrógeno 48 corresponde al Clo­ro, CI, peso atómico 35, el hidrógeno 24 corresponde a la fluorina FI, peso atómico 19; el hidrógeno corresponde al hidrógeno de química, peso atómico 1.
El carbono, el nitrógeno y el oxí­geno tienen los pesos atómicos de 12, 14, 16. El hidrógeno 96 corresponde al bromo, peso atómico 80; el hidró­geno 192 corresponde al yodo, peso atómico 127.

Este interesantísimo tema de los hidrógenos pertenece al ramo de la química oculta o química gnóstica y como quiera que es demasiado difícil, para bien de nuestros estudiantes preferimos estudiarla poco a poco en cada uno de nuestros Mensajes de Navidad.


Pasemos ahora a estudiar el famoso hidrógeno sexual Si-12, el maravilloso hidrógeno creador que sabiamente se elabora en la fábrica del organismo humano.
La comida pasiva del plato, pasa dentro del organismo humano por mu­chas transformaciones, refinamientos y sutilizaciones que se procesan dentro de la escala musical DO- RE- MI- FA-SOL- LA- SI.
La comida pasiva del plato comien­za con Do, el Quimo resultante de la primera etapa de la transformación sigue con el Re, el alimento muy refina­do que pasa osmóticamente a la corrien­te sanguínea continúa con el Mi, y así sucesivamente siguen los procesos hasta quedar elaborado lo mejor de todo el organismo, el maravilloso elíxir, el li­cor seminal con su hidrógeno 12 en la nota SI.
El hidrógeno sexual SI-12, se encuen­tra en el semen, es el poder creador del tercer Logos.
La primera octava musical Do – ­Re – Mi – Fa – Sol – La - Si, corresponde exactamente a la fabricación del hidró­geno sexual SI-12, dentro del organismo humano.
Un Shock muy especial mediante el Maithuna (magia sexual), permite al hidrógeno sexual SI-12 pasar a una segunda octava musical Do- Re- Mi-Fa- Sol- La- Si, cuyo resultado viene a ser la cristalización del hidrógeno sexual SI-12 en forma extraordinaria del cuerpo astral.
Esto es lo que se llama transmutar plomo en oro. Es urgente transmutar la carne y la sangre en el cuerpo astral.
Un segundo Shock mediante el Mai­thuna (magia sexual), permite al hidró­geno sexual SI-12 pasar a una tercera octava musical Do- Re- Mi- Fa- Sol-La- Si-, cuyo resultado viene a ser la cristalización del hidrógeno sexual SI-12 en la forma extraordinaria del cuerpo mental, (cuerpo de paraíso)
El tercer Shock mediante el Maithu­na (magia sexual), permite al hidrógeno SI-12 pasar a una cuarta octava musi­cal Do- Re- Mi- Fa- Sol- La- Si, cuyo resultado es la cristalización del hidró­geno sexual SI-12 en la forma magnífica del cuerpo de la voluntad conciente o cuerpo causal.
El hidrógeno sexual SI-12, es semi­lla o fruto y lo sorprendente es que cristaliza siempre en organismo de carne y hueso. Recordemos que el cuerpo físico es el resultado del hidrógeno sexual SI-12.
El cuerpo astral viene a ser también el resultado del acto especial Maithuna (unión del Phalo y el útero sin derramar el semen)
El cuerpo astral, es un cuerpo de car­ne y hueso, carne que no viene de Adán, pero carne, producto del hidrógeno sexual SI-12.
El verdadero cuerpo mental, es el producto del Maithuna, (magia sexual), y del hidrógeno sexual SI-12. Este es el cuerpo de paraíso, un cuerpo de perfección, un cuerpo de carne y hueso, pero carne que no viene de Adán.
El cuerpo de la voluntad consciente, llamado cuerpo causal, viene también a ser el resultado del acto sexual Mai­thuna sin derrame de semen.
El cuerpo de la voluntad consciente o cuerpo causal resulta de la cristalización del Hidrógeno SI-12.
El auténtico astral, el verdadero mental, el legítimo causal, son los cuer­pos solares, los cuerpos existenciales superiores del Ser.
Quien fabrica en la novena esfera los cuerpos existenciales superiores del Ser, los cuerpos solares, puede y tiene todo el derecho de encarnar su Real Ser, su espíritu triuno inmortal, Atman-Buddhi-Manas, o Espíritu Divino, Espíritu de Vida. Espíritu Humano. (Intimo-Alma-Espiritual-Alma-Humana)

Entonces al llegar a estas alturas Iniciáticas se dice que ha nacido un nuevo hombre, el Hijo del Hombre, un nuevo Maestro del Día, un Maestro del Mahanvantara.


El cuerpo físico se sostiene con el hidrógeno 48, el excedente de este hidrógeno se convierte en hidrógeno 24, con el cual se alimenta el cuerpo astral
El excedente del hidrógeno 24 se convierte en hidrógeno 12 (no se confun­da con el hidrógeno sexual SI-12), el hidrógeno 12, (doce) sirve para alimentar el cuerpo mental.
El excedente del hidrógeno 12 (doce), se convierte en hidrógeno 6, con el cual se alimenta el cuerpo de la voluntad conciente, o cuerpo causal auténtico.
La creación de los cuerpos solares, es cuestión de Maithuna, magia sexual sin derramar el semen y se realiza en la fragua encendida de Vulcano, en la novena esfera (el sexo), este es un trabajo más amargo que la hiel, 20 o 30 años de conexión diaria con una sola mujer y sin derramar jamás ni una gota de se­men, sin permitir que el semen salga del organismo.

EL SENTIDO DE LA TRANSMUTAC1ON DE LA ENERGÍA
Se hace necesario comprender el sen­tido del Trabajo que estamos realizando. En nombre de la Verdad, debemos de­cir que cada uno de los puntos clave del Cuerpo de Doctrina Gnóstico, tiene fundamentos sólidos.
Examinaremos algunos puntos.
Si pensamos por un momento en lo que es la Ciencia misma de la Trans­mutación Sexual, hallamos el fundamen­to en la misma sístole y diástole del Sa­grado Sol Absoluto.
Bien sabemos que durante el Gran Pralaya, es decir, durante la noche cós­mica, después de haberse disuelto com­pletamente la Cadena Planetaria Lunar, el Sagrado Sol Absoluto, que es la mora­da del Uni-Existente, de Aelohim, el Eterno Padre Cósmico Común, junto con sus Querubines y sus Serafines, amenazaba disolverse; es muy claro. Todos los mundos del pasado sistema solar se disolvieron mediante Pralaya.
Existía también la tendencia a disol­verse el mismísimo Sagrado Sol Absoluto; fue entonces cuando el Uni-Existente, el Eterno Padre Cósmico Común, resol­vió crear este Sistema Solar de Ors, en el cual vivimos, nos movemos y tene­mos nuestro Ser.
Obviamente, hubo un cambio radi­cal que permitió al Sagrado Sol Abso­luto seguir existiendo, porque en otros tiempos, el Sagrado Sol era, dijéramos, Auto-Egocrático, es decir, se bastaba a sí mismo, pero como quiera que amenazaba disolverse mediante Pralaya, enton­ces se creó el Universo para su manteni­miento, pasó a depender de fuerzas exteriores, entonces se convirtió en Trogo-Auto-Egocrático.
Es bueno, pues, distinguir entre lo que es Auto-Egocrático, es decir, capaz de bastarse a sí mismo, y lo que es Trogo-Auto-Egocrático.
Si analizamos cuidadosamente este punto, descubrimos que todas las fuerzas que vienen del Sagrado Sol Absoluto, chocan contra las masas planetarias del Sistema Solar. Al chocar, se produce una especie de “Shock”, con Transmutación de Energía, y estas fuerzas rein­gresan hacia adentro y hacia arriba, hasta retornar al mismo Sagrado Sol de donde vinieron.
Es obvio que al regresar las fuerzas transformadas al punto original de partida, hacen que pueda existir aquel Sol, lo sostienen, lo mantienen. Si aquel Sol hubiese continuado siendo Auto-Egocrá­tico, y no Trogo-Auto-Egocrático, es ob­vio que ya se habría disuelto.
Ahora bien, la Energía Creadora, en última síntesis, viene del Sagrado Sol Absoluto. Ella desciende a través de los Siete Centros Magnéticos del Universo. En esoterismo se dice, a través de los Siete STOPINDER. Desciende esa poderosa energía de centro en centro, y por último, cristaliza en nuestras glándulas endocrinas sexuales, subyace en el Esperma, subyace en las secrecio­nes sexuales de la mujer, etc. Obviamente, tales energías, si continúan en su proceso de descenso, originan entonces toda cla­se de criaturas vivientes.
Es claro que el Esperma o se utiliza para la reproducción de la raza, o no se utiliza.
Ahora bien, nos encontramos ante un planteamiento básico, importantísi­mo: si no se utiliza el Esperma para la reproducción de la raza, si únicamente se practica la abstención, el celibato forzado y nada más, entonces ese Esper­ma Involucionará, y en la mujer, las secreciones sexuales involucionarán; lo que digo al hombre se aplica también a la mujer.
La involución de las secreciones sexuales crea grasa en los cuerpos en algunos individuos y en otros se convierte en algo diferente: origina gentes de tipo, dijéramos, flacos, raquíticos y llenas de granos, manchas en la piel.
Ahora, desde el punto de vista psicológico, el Esperma y las secreciones sexuales involucionantes, dan doble as­pecto, dijéramos, a la idiosincrasia personal, se convierte por una parte en fanatismo extremo, y por otra, en cinismo experto en alto grado.
Observen ustedes los monjes medie­vales, los grandes inquisidores, abstemios, célibes; individuos gordos, llenos de gra­sa, verdaderos cerdos, y otros flacos, enjutos, con la piel llena de granos, feos, horribles; después de que quema­ban a alguna víctima en la hoguera, o que la torturaban, se les veía el cinismo, en sus ojos brillaba el fanatismo. Enton­ces, en ellos encontramos por una parte, el fanatismo llevado al máximo, y por otra parte, un cinismo desconcertante. Se encogían de hombros después de que­mar una criatura inocente, daban justi­ficaciones verdaderamente cínicas, etc.
Así pues, la Involución del Esperma, la involución de las secreciones sexuales, realmente no es algo muy plausible.
En la naturaleza todo está encade­nado y, obviamente, el Esperma o debe continuar su camino para la reproduc­ción animal, o nos toca Imitar al Sagra­do Sol Absoluto si es que queremos Regenerarnos.
Dije que el Sagrado Sol Absoluto, — y repito — emana de sí mismo sus ondulaciones, sus energías. Dije también que estas chocan contra las masas plane­tarias que reciben después del “Shock” un impulso hacia dentro y hacia arriba hasta regresar al punto original de partida.
Ahora, si el Sagrado Sol Absoluto hace eso con sus energías creadoras, obviamente a nosotros nos toca hacer lo mismo si es que verdaderamente queremos regenerarnos. Descienden esas fuerzas Logoicas Sexuales hasta nuestras glándulas. Necesitamos darles un “Shock” especial, y esto es posible mediante el Sahaja Maithuna; entonces tales fuerzas reingresan hacia dentro y hacia arriba, creando órganos, cuerpos, poderes, etc. Por ese camino nos regeneramos.
Necesitamos imitar al Sagrado Sol Absoluto, puesto que él es nota del Sahaja Maithuna, incesantemente, ¿por qué no lo imitamos? Obviamente nuestro deber es imitarlo y así conseguimos lo que él consigue.
¿Él consigue qué? ¡Mantenerse, sos­tenerse, brillar cada vez más!, etc.
¿Nosotros qué conseguimos? ¡Transformarnos radicalmente en forma definitiva!

Así pues, ¿cuál es el basamento de la Transmutación Sexual?, ¿En qué nos basamos? Pues, sencillamente en la Transmutación del mismo Sagrado Sol Absoluto. Si marchamos nosotros a tono con él, nos transformaremos radicalmen­te.


Toda criatura que anhela la Libera­ción Final sabe muy bien que existe un planeta llamado Purgatorio. En el Planeta Purgatorio hay bellezas: se cono­cen como unas 12 mil variedades de aves extraordinarias que llenan aquel mundo con sus cantos, con sus melodías; Unas 10 mil clases de minerales; toda la flora y la fauna del Universo está presente en tal mundo. Es un Planeta Secreto, más allá del bien y del mal.
Quienes de verdad quieran ingresar al seno del Sagrado Sol Absoluto, deben permanecer un tiempo en el Planeta Purgatorio. En dicho mundo hay muchas cavernas en las montañas, algunas natura­les, otras han sido hechas por mano del hombre. En dicho mundo no hay ciudades, pero en las cavernas viven Indivi­duos Sagrados, dedicados exclusivamente a la purificación, a la eliminación de los últimos elementos residuales que hayan quedado en su psiquis.
Obviamente, es maravilloso el Sagra­do Sol Absoluto. Sus habitantes tienen también naves cósmicas, con las cuales pueden viajar de mundo en mundo, o de galaxia en galaxia.
El Uni-Existente, el Eterno Padre Cósmico Común, Aelohim, suele mani­festarse en aquel mundo para animar a quienes se están preparando para la Verdad Final.
No todas las almas pueden entrar al Planeta Purgatorio; sólo aquellos que hayan cristalizado en sí mismos a las Tres Fuerzas Primarias del Universo, tienen derecho a morar en el Planeta Purgatorio. No todas las almas pueden vivir en ese mundo secreto, únicamente aquellas que hayan creado los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Por lo que ustedes pueden escuchar, se darán cuenta que el Planeta Purgatorio es muy exigente.
Podría objetárseme el que siendo criaturas tan perfectas las que allí moran, ¿por qué motivo deben eliminar todavía elementos indeseables? La respuesta es que existen también Los Pecados del Al­ma, o mejor dijéramos, del Cuerpo del Alma.
Ustedes conocen algo sobre ética, sobre códigos de moral, sobre ira, codi­cia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc., etc., etc., pero nada saben, por ejemplo, sobre un texto secreto que hay en el Tibet oriental, con una éti­ca que está más allá del bien y del mal. Así también, los Pecados del Cuerpo del Alma, están más allí de todos nues­tros códigos morales o de nuestros principios éticos conocidos. Es algo que escapa todavía a la comprensión de uste­des; mas aquel que logra la perfecta purificación, ingresa por tal motivo al Sagrado Sol Absoluto.
No está de más decirles a ustedes en forma enfática que cada sistema solar tiene su Sagrado Sol Absoluto, pero hay tantos Soles Sagrados Absolu­tos, cuantos sistemas solares existen en el inalterable infinito. Mas, todos los soles innúmeros del espacio estrellado se sostienen con el ritmo del Mahavan y el Chotavan que sostienen al Univer­so firme en su marcha, es decir, con el ritmo del fuego.
Nuestro Sagrado Sol Absoluto, her­manos, nos da, pues, la Clave de la Transmutación y de la Regeneración. Vean ustedes cómo él nos enseña a Transmutar, y sólo Transmutando él vive. Si no fuera por la Transmutación él no viviría, ya se habría disuelto. Vean cómo nos enseña el Camino de la disolución de los elementos inhumanos y crea un pla­neta arquetípico, modelo especial de pu­rificación: el Planeta Purgatorio, donde uno tiene que pasar por las últimas pu­rificaciones.
No está de más decirles que cada Sis­tema Solar tiene también su Planeta Purgatorio. Vean ustedes cómo el Sagrado Sol Absoluto nos ama, nos muestra el Camino y se Sacrifica por nosotros.
Así, pues, hermanos, cada uno de los principios que hemos enseñado en la Gnosis, tiene fundamentos maravillosos; todos ellos han sido indicados por el Sa­grado Sol Absoluto.
Quienes no transmutan el Esperma Sagrado se cargan de vibraciones Venenoskirianas terriblemente malignas y a la larga ponen en actividad el abomina­ble órgano Kundartiguador, tendrán la cola de Satán, el fuego dirigido desde el Coxis, no hacia arriba, sino hacia los infiernos atómicos del hombre. Un átomo situado en el Coxis dirige la fuerza creadora hacia abajo, convirtiéndose ésta en una especie de cola o apéndice satá­nico.
Así, pues, hermanos, es necesario Transmutar, Imitar al Sagrado Sol Ab­soluto que está Transmutando a todas horas y en cada instante; Sólo así mis queridos hermanos podemos marchar por el camino de la regeneración.
El Sagrado Sol Absoluto utiliza tres fuerzas para crear:
La primera es el Santo Afirmar.
La segunda es el Santo Negar.
La tercera es el Santo Conciliar.
Es así como el Uno se convierte en Tres. El Tres no podría convertirse en uno, pero el Uno sí puede convertirse en Tres. Si el Tres se convirtiera en Uno, vendría la Involución del Universo. Podría convertirse el Tres en Uno, pero sólo mediante la Voluntad del Absoluto. Y si no, hagan ustedes la operación ma­temática, hagan una división del tres; si hacen ustedes la división, verán: tres por uno tres, a tres, cero; queda siempre un cociente con tres y vuelven y hacen la división y les resulta tres, y la vuelve y hacen, y tres; y tantos tres se hacen que podrían llegar al infinito. No es po­sible convertir al tres en uno. Así, pues, el Uno se convierte en Tres: El Sagrado Sol Absoluto se desdobla en sus Tres grandes fuerzas para crear y volver nue­vamente a crear.
Es necesario que nosotros aprenda­mos a conocer cómo se manifiestan esas tres fuerzas en cada uno de nosotros.
Así vemos que a toda fuerza posi­tiva, se le opone siempre una negativa; observemos nosotros esto detenidamen­te...
Cuando nos propongamos realizar alguna acción especial, un trabajo espe­cial o ejecutar un programa definido, podemos calcular la fuerza de resisten­cia, porque por naturaleza el mundo tiene que provocar la resistencia y tal resistencia es el doble. Cuánto más gigantesca sea la empresa, más grande será la resistencia. Si aprendemos a cal­cular la resistencia, entonces podremos desarrollar también con éxito cualquier programa. Ahí es donde está la capacidad del genio.
Debemos darnos cuenta de que ha habido un cambio de las energías en aquel objeto que siempre está en nuestra presencia. Debemos aprender a conocer cómo trabajan las Tres Fuerzas dentro de nosotros mismos. Si por ejemplo, se necesita hacer una creación, obviamen­te se hacen necesarias tres fuerzas. ¿Creen ustedes que la fuerza positiva únicamente podría hacer una creación? ¡Obviamente, no! ¿Creen ustedes que la fuerza negativa podría hacer por sí misma una crea­ción? ¡Incuestionablemente, no! ¿Creen ustedes que la fuerza neutra sola podría originar cualquier creación? ¡Pues, es obvio que no!
Para que haya una creación se nece­sita que las fuerzas positiva, negativa y neutra, hagan contacto, se concen­tren en un punto definido en el espacio. El hombre en sí mismo carga la fuerza positiva, la mujer la negativa. Para que haya una creación, se necesita que el hombre y la mujer se unan sexualmente, pero si la fuerza negativa se opone a la po­sitiva, ¿de qué manera podría realizarse tal unión? Únicamente mediante un campo magnético especial, mediante una tercera fuerza que concilie a las dos primeras. ¿Cuál es esa tercera fuerza? La fuerza neutralizante. Esas tres fuer­zas sí pueden hacer una creación.
Todo Universo que hay en el Sagra­do Sol Absoluto, ha sido creado por el Santo Triamazikamno, es decir, por las Tres Fuerzas Primarias, por Trimurtis, para hablar más claro. Resulta interesante ver cómo las tres fuerzas se desenvuelven en otras tres y en otras tres, y así sucesivamente. El hombre por ejemplo, es una fuerza, la mujer es otra fuerza, el hijo es otra fuerza. Ese hijo a su vez, crece, se casa, y de ahí resulta una nueva criatura. Es decir, vemos pues, cómo de la fuerza neutralizante salen nuevas Trinidades, porque si el hombre es la positiva, la mujer es la negativa; en el caso concreto de la creación, el hijo es la tercera, o sea, el aspecto central. Es obvio que ese tercero, el hijo, a su vez, como fuerza positiva, toma a una mujer la fuerza negativa y de ahí resulta otro hijo; he ahí otra trinidad.
¿Cuántas trinidades salen de ahí? ¡Infinitas! Así es como crea el Sagrado Sol Absoluto.
A la primera fuerza se le ha llamado siempre el Padre, a la segunda, el Hijo, a la tercera, el Espíritu Santo. En la In­dia a la primera fuerza se le llama Braha­ma, a la segunda Vishnú, a la tercera Shiva. El Sagrado Sol Absoluto, pues, crea mediante las tres fuerzas primarias. El Sagrado Sol Absoluto mediante esas tres fuerzas creó este Sistema Solar de Ors, en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser. Es mediante esas tres fuerzas como el Sagrado Sol Abso­luto crea. El Universo es creado.
Si el Universo no hubiera sido crea­do, estaría en estado caótico, entonces no conoceríamos nosotros las leyes cósmicas, las leyes de la materia, las leyes del Espíritu, etc.
Todos los seres vivimos en un cos­mos, y la palabra cosmos significa Orden, Orden de Mundos; eso es algo que no de­bemos jamás olvidar. Mediante las tres fuerzas, el Sagrado Sol Absoluto crea y vuelve nuevamente a crear. Pero para que haya Orden, para que haya un Cosmos, se necesita que la creación hecha por las tres Santas Fuerzas, por esas Tres Voluntades: Padre, Hijo y Espí­ritu Santo, se realicen de acuerdo con esa otra ley conocida con el nombre de la Eterna Heptaparaparshinokh, es de­cir, la Ley del Siete.
Así tenemos que cada uno de nos, en su interior carga Siete Centros Magnéticos. Así tenemos que hay Siete Cos­mos. Así tenemos que hay Siete Mundos Básicos Fundamentales en nuestro siste­ma solar. Así pues, si no fuera por la Ley del Siete, no existiría el Orden en la creación.
El tres puede crear, pero necesita del Siete para que el Orden sea perfecto. La Ley del Siete hay que saberla enten­der: esa fuerza o esa línea de fuerzas que se van separando poco a poco en su descenso a través de los Siete Stopinder o Siete Centros Magnéticos del Universo, para unirse luego en los extremos, y en­tonces quedará la creación.
Si miramos a un Hombre Perfecto, descubrimos que es septenario: por el extremo inferior encontramos al hom­bre con su personalidad humana o física y por el otro extremo o superior, al Hom­bre Espíritu, y todo el conjunto está formado por Siete Cuerpos; he ahí el hombre septenario.
También se habla de Siete Mundos Cósmicos.
Así, pues, mis estimados hermanos si no fuera por el Siete, no existiría el Cosmos, no existiría el hombre. El Uni­verso fue creado con los poderes del San­to Tres, y organizado, ordenado, con los poderes del Santo Siete. Y es mediante esa energía creadora que desciende del Sagrado Sol Absoluto como podemos nosotros llegar verdaderamente a realizar dentro de nosotros mismos un Cosmos Perfecto, porque con el Sahaja Maithuna trabajamos nosotros con el Tres y con el Siete.
El hombre, — Repito —, es el Santo Afirmar; la mujer, el Santo Negar, y la fuerza neutralizante, el Santo Conci­liar. Es mediante esas tres fuerzas como realizamos la transmutación y la crea­ción de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, pero al fin y al cabo, el resultado viene a aparecer organi­zado con el Santo Siete, con el hombre septenario completo, puro y perfecto. Así pues, lo que el Sagrado Sol Absoluto hace en grande, nosotros lo hacemos dentro de sí mismos con el Microcos­mos. Si el Sagrado Sol Absoluto necesitó de las tres fuerzas primarias para crear y volver nuevamente a crear, nosotros también necesitamos de esas tres fuerzas durante el Sahaja Maithuna.
Si el Sagrado Sol Absoluto para po­der organizar el Cosmos necesitó de la Ley del Siete, nosotros para poder crear nuestro Cosmos Interior, necesitamos también de la misma Ley del Siete, y así venimos a quedar con un Cuerpo físico, con un asiento vital o Lingam Sarira, con un Cuerpo Astral perfecto, con una Mente Cristo, con una Voluntad Consciente, con una Conciencia Búdhica maravillosa y con un Espíritu Auto-Realizado. He ahí la Ley del Siete.
El Universo, similarmente, esta construido en la misma forma: un planeta físico, un fondo vital etérico, un Cuerpo Astral Planetario, un Mental, un Causal, un Búdhico o Intuicional y el Espíritu Universal de Vida o el Gran Atman. Y es que lo infinitamente pequeño es similar a lo infinitamente grande.
En el trabajo de la Auto-Realización tenemos nosotros que trabajar con las Leyes del Tres y del Siete dentro de sí mismos. En el trabajo de la Auto-Reali­zación, tenemos nosotros que trabajar con las mismas fuerzas con las cuales el creador hizo el Universo. Si él lo hizo en Seis días o Períodos y en el Séptimo descansó y lo bendijo, nosotros también tenemos que hacerlo en Seis Días o Pe­ríodos y en el Séptimo descansaremos, es lo mismo. Y esto que estoy diciendo puede documentarse con el Génesis o con el Apocalipsis de San Juan, es lo mismo.
Hasta aquí mi plática de esta noche mis queridos hermanos. Si alguno de ustedes tiene algo que preguntar, puede hacerlo con la más entera libertad.
EL SISTEMA ERA AUTO-EGOCRA­TICO (EL SAGRADO SOL ABSOLU­TO) Y SE CONVIRTIÓ EN TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO, ¿NO ES AUTÓNOMO?
“Depende del lenguaje en que nos estemos entendiendo. Si estamos hablan­do en latín, Ego significa: Yo, pero la palabras Auto-egocrático o Trogo-Auto-egocrático no es latina, estoy ablando en lenguaje turcomano, etc., etc., mas bien términos de tipo esotérico, que nada tiene que ver con el latín; aquí cambia pues la cosa.
¿UN PRALAYA SE REALIZA SO­LO DENTRO DE NUESTRO SISTEMA SOLAR O SE REALIZA DENTRO DE TODOS LOS SISTEMAS, DEN­TRO DE TODAS LAS GALAXIAS?
“Con mucho gusto responderé a su pregunta, hermano. Indudablemente un Pralaya corresponde únicamente a nues­tro Sistema Solar. Un Mahanvantara, a nuestro Sistema Solar. En el espacio infi­nito hay millones de Galaxias con millo­nes de Sistemas Solares; allí cunas, mas allá sepulcros. Allí aparece un sistema de mundos saliendo de una noche cósmica, en la Pralaya; Mientras unos universos están en Mahanvantara, otros están en Pralaya; Unos están de día, otros están de noche. Pero más allá del día y de la noche existe el súper sol, el súper sol solamente lo entienden los que viven en el inalterable absoluto, aquellos individuos sagrados que se conocen como Paramarthasatyas. Hasta aquí, hermano.
“¿Alguno otro tiene algo que preguntar? Como no hay más preguntas, vamos a hacer los trabajos de esta noche ”.


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