Prepare! Level 1 Joanna Kosta, Melanie Williams



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6 EVALUACIÓN








    1. Presentación

El proceso de enseñanza-aprendizaje no está completo si no se valora el proceso y no se miden los resultados. La evaluación es necesaria para comprobar hasta qué punto se han conseguido los objetivos previstos y, en consecuencia, ajustar el proceso educativo a las necesidades y características de los alumnos. La evaluación debe proporcionarnos información sobre lo que aprende el alumno y cómo lo aprende. Gracias a la evaluación podremos determinar qué ayudas necesita cada alumno para asegurar su progreso.


Aunque todos los elementos del sistema educativo deben ser objeto de evaluación y susceptibles de mejora, aquí asumiremos que el objeto de la evaluación es, principalmente, el progreso académico de los alumnos.
Además de considerar el aprendizaje de todo el grupo en conjunto, es imprescindible seguir el progreso individual de los alumnos, teniendo en cuenta las distintas formas y ritmos de aprendizaje, con objeto de precisar las intervenciones pedagógicas que cada alumno precisa.
Huelga decir que el sujeto que habitualmente lleva a cabo la evaluación es, naturalmente, el profesor. Sin embargo, en un enfoque educativo que pretende involucrar al alumno en la responsabilidad de su propio aprendizaje, es lógico hacerle partícipe también del proceso de evaluación. Es necesario atender a lo que los alumnos manifiestan sobre cómo perciben su propio aprendizaje, sobre las dificultades que encuentran en el proceso y, muy especialmente, sobre sus gustos y preferencias respecto a la forma de aprender inglés.
La evaluación es necesaria en todas las etapas del aprendizaje:


  • Al comienzo del proceso, es necesaria para diagnosticar la situación de partida (lo que los alumnos saben, lo que ignoran y lo que saben mal). Esta evaluación nos permite anticipar problemas y adaptar el plan de intervención didáctica. Puede llevarse a cabo al comienzo del curso académico, del trimestre e incluso de cada unidad.




  • Durante el proceso, la evaluación formativa ayuda al profesor a tomar decisiones sobre los aspectos en los que hay que insistir, sobre la ampliación, eliminación o refuerzo de los contenidos y sobre la conveniencia de establecer cambios en la programación.




  • Al final de cada tramo educativo, la evaluación sumativa permite al profesor constatar si los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje coinciden con los objetivos propuestos.

La evaluación debe consistir en un conjunto diverso de herramientas que proporcione datos objetivos y cuantitativos de manera que, por un lado, informen sobre el proceso y, por otro, permitan calificar a cada alumno. Las herramientas o estrategias de evaluación incluirán la observación en clase, acompañada por el oportuno registro de parámetros (realización o no de tareas, mayor o menor participación, más o menos interés por aprender…), los controles escritos (con preguntas de diferente formato: respuesta singular, respuesta corta, de opción múltiple, de asociación de ideas o conceptos…), la interacción oral, con el profesor o entre los alumnos, y la participación en el trabajo en equipo y/o cooperativo y los resultados (producciones) del mismo. Una vez más, se trata de contar con una cuidadosa compilación de datos que constaten de forma precisa los avances del aprendizaje y las posibles dificultades.



En todo caso, lo importante es escoger en cada momento la herramienta que más información nos vaya a dar sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje que queremos conocer y que, por tanto, pretendemos abordar.
6.2 Criterios de evaluación
Los criterios de evaluación pueden definirse como las normas de referencia que establecen el tipo de aprendizaje y también el grado de adquisición que cabe esperar que consiga cada alumno en el proceso de aprendizaje.
Estos criterios nos permiten establecer y valorar adecuadamente el progreso llevado a cabo por los alumnos, tanto individualmente como en conjunto. Los materiales de Prepare! atienen a los criterios de evaluación que se presentan a continuación y que se ciñen a la legislación7 para Educación Secundaria Obligatoria:
Bloque 1. Comprensión de textos orales


  • Identificar el sentido general, la información esencial, los puntos principales y los detalles más relevantes en textos orales breves o de longitud media, claramente estructurados, y transmitidos de viva voz o por medios técnicos y articulados a una velocidad media, en un registro formal, informal o neutro, y que traten de aspectos concretos o abstractos de temas generales, sobre asuntos cotidianos en situaciones corrientes o menos habituales, o sobre los propios intereses en los ámbitos personal, público, educativo y ocupacional/laboral, siempre que las condiciones acústicas no distorsionen el mensaje y se pueda volver a escuchar lo dicho.




  • Conocer y saber aplicar las estrategias adecuadas para la comprensión del sentido general, la información esencial, los puntos e ideas principales o los detalles relevantes del texto.




  • Conocer y utilizar para la comprensión del texto los aspectos socioculturales y sociolingüísticos relativos a la vida cotidiana (hábitos y actividades de estudio, trabajo y ocio), condiciones de vida (hábitat, estructura socio-económica), relaciones interpersonales (generacionales, entre hombres y mujeres, en el ámbito educativo, ocupacional e institucional), comportamiento (posturas, expresiones faciales, uso de la voz, contacto visual, proxémica), y convenciones sociales (actitudes, valores).




  • Distinguir la función o funciones comunicativas más relevantes del texto y un repertorio de sus exponentes más comunes, así como patrones discursivos de uso frecuente relativos a la organización y ampliación o restructuración de la información (p. e. nueva frente a conocida; ejemplificación; resumen).




  • Aplicar a la comprensión del texto, los conocimientos sobre los constituyentes y la organización de patrones sintácticos y discursivos de uso frecuente en la comunicación oral, así como sus significados asociados (p. e. una estructura interrogativa para expresar sorpresa).




  • Reconocer léxico oral de uso común relativo a asuntos cotidianos y a temas generales o relacionados con los propios intereses, estudios y ocupaciones, y un repertorio limitado de expresiones y modismos de uso frecuente cuando el contexto o el apoyo visual facilitan la comprensión.




  • Discriminar patrones sonoros, acentuales, rítmicos y de entonación de uso común, y reconocer los significados e intenciones comunicativas generales relacionados con los mismos.


Bloque 2. Producción de textos orales


  • Producir textos breves o de longitud media, tanto en conversación cara a cara como por teléfono u otros medios técnicos, en un registro formal, neutro o informal, en los que se intercambian información, ideas y opiniones, se justifican de manera simple pero suficiente los motivos de acciones y planes, y se formulan hipótesis, aunque a veces haya titubeos para buscar expresiones, pausas para reformular y organizar el discurso y sea necesario repetir lo dicho para ayudar al interlocutor a comprender algunos detalles.




  • Conocer y saber aplicar las estrategias más adecuadas para producir textos orales monológicos o dialógicos breves o de longitud media, y de estructura simple y clara, explotando los recursos de los que se dispone y limitando la expresión a los mismos; recurriendo, entre otros, a procedimientos como la definición simple de elementos para los que no se tienen las palabras precisas, o comenzando de nuevo con una nueva estrategia cuando falla la comunicación.




  • Incorporar a la producción del texto oral monológico o dialógico los conocimientos socioculturales y sociolingüísticos adquiridos relativos a relaciones interpersonales y convenciones sociales en los ámbitos personal, público, educativo y ocupacional/laboral, seleccionando y aportando información necesaria y pertinente, ajustando de manera adecuada la expresión al destinatario, al propósito comunicativo, al tema tratado y al canal de comunicación, y expresando opiniones y puntos de vista con la cortesía necesaria.




  • Llevar a cabo las funciones requeridas por el propósito comunicativo, utilizando un repertorio de exponentes comunes de dichas funciones y los patrones discursivos habituales para iniciar y concluir el texto adecuadamente, organizar la información de manera clara, ampliarla con ejemplos o resumirla.




  • Mostrar un buen control, aunque con alguna influencia de la primera lengua u otras, sobre un amplio repertorio de estructuras sintácticas comunes, y seleccionar los elementos adecuados de coherencia y de cohesión textual para organizar el discurso de manera sencilla pero eficaz.




  • Conocer y utilizar léxico oral de uso común relativo a asuntos cotidianos y a temas generales o relacionados con los propios intereses, estudios y ocupaciones, y un repertorio limitado de expresiones y modismos de uso frecuente.




  • Pronunciar y entonar los enunciados de manera clara y comprensible, si bien los interlocutores pueden necesitar repeticiones si se trata de palabras y estructuras poco frecuentes, en cuya articulación pueden cometerse errores que no interrumpan la comunicación.




  • Manejar el ritmo del discurso con la fluidez suficiente para hacer comprensible el mensaje cuando las intervenciones son breves o de longitud media, aunque puedan producirse pausas, vacilaciones ocasionales o reformulaciones de lo que se quiere expresar en situaciones menos habituales o en intervenciones más largas.




  • Interactuar de manera sencilla pero efectiva en intercambios claramente estructurados, utilizando fórmulas o indicaciones habituales para tomar o ceder el turno de palabra, aunque se pueda necesitar la ayuda del interlocutor.


Bloque 3. Comprensión de textos escritos


  • Identificar la información esencial, los puntos más relevantes y detalles importantes en textos, tanto en formato impreso como en soporte digital, breves o de longitud media y bien estructurados, escritos en un registro formal, informal o neutro, que traten de asuntos cotidianos o menos habituales, de temas de interés o relevantes para los propios estudios, ocupación o trabajo y que contengan estructuras y un léxico de uso común, tanto de carácter general como más específico.




  • Conocer y saber aplicar las estrategias más adecuadas para la comprensión del sentido general, la información esencial, los puntos e ideas principales o los detalles relevantes del texto.




  • Conocer y utilizar para la comprensión del texto, los aspectos sociolingüísticos relativos a la vida cotidiana (hábitos y actividades de estudio, trabajo y ocio), condiciones de vida (hábitat, estructura socio-económica), relaciones interpersonales (generacionales, o en el ámbito educativo, ocupacional e institucional), y convenciones sociales (actitudes, valores), así como los aspectos culturales generales que permitan comprender información e ideas presentes en el texto (p. e. de carácter literario).




  • Distinguir la función o funciones comunicativas más relevantes del texto y un repertorio de sus exponentes más comunes, así como patrones discursivos de uso frecuente relativos a la organización y ampliación o restructuración de la información (p. e. nueva frente a conocida; ejemplificación; resumen).




  • Reconocer, y aplicar a la comprensión del texto, los constituyentes y la organización de estructuras sintácticas de uso frecuente en la comunicación escrita, así como sus significados asociados (p. e. una estructura interrogativa para expresar sorpresa).




  • Reconocer léxico escrito de uso común relativo a asuntos cotidianos y a temas generales o relacionados con los propios intereses, estudios y ocupaciones, y un repertorio limitado de expresiones y modismos de uso frecuente cuando el contexto o el apoyo visual facilitan la comprensión.




  • Reconocer las principales convenciones de formato, tipográficas, ortográficas y de puntuación, así como abreviaturas y símbolos de uso común y más específico (p. e. &, ¥), y sus significados asociados.


Bloque 4. Producción de textos escritos


  • Escribir, en papel o en soporte electrónico, textos breves o de longitud media, coherentes y de estructura clara, sobre temas de su interés, o asuntos cotidianos o menos habituales, en un registro formal, neutro o informal, utilizando adecuadamente los recursos de cohesión, las convenciones ortográficas y los signos de puntuación más comunes, y mostrando un control razonable de expresiones, estructuras y un léxico de uso frecuente, tanto de carácter general como más específico dentro de la propia área de especialización o de interés.




  • Conocer, seleccionar y aplicar las estrategias más adecuadas para elaborar textos escritos breves o de media longitud, p. e. refraseando estructuras a partir de otros textos de características y propósitos comunicativos similares, o redactando borradores previos.




  • Incorporar a la producción del texto escrito los conocimientos socioculturales y sociolingüísticos adquiridos relativos a relaciones interpersonales y convenciones sociales en los ámbitos personal, público, educativo y ocupacional/laboral, seleccionando y aportando información necesaria y pertinente, ajustando de manera adecuada la expresión al destinatario, al propósito comunicativo, al tema tratado y al soporte textual, y expresando opiniones y puntos de vista con la cortesía necesaria.




  • Llevar a cabo las funciones requeridas por el propósito comunicativo, utilizando un repertorio de exponentes comunes de dichas funciones y los patrones discursivos habituales para iniciar y concluir el texto escrito adecuadamente, organizar la información de manera clara, ampliarla con ejemplos o resumirla.




  • Mostrar un buen control, aunque con alguna influencia de la primera lengua u otras, sobre un amplio repertorio de estructuras sintácticas comunes, y seleccionar los elementos adecuados de coherencia y de cohesión textual para organizar el discurso de manera sencilla pero eficaz.




  • Conocer y utilizar léxico escrito de uso común relativo a asuntos cotidianos y a temas generales o relacionados con los propios intereses, estudios y ocupaciones, y un repertorio limitado de expresiones y modismos de uso frecuente.




  • Utilizar las convenciones ortográficas, de puntuación y de formato más frecuentes con razonable corrección de modo que se comprenda el mensaje, aunque aún puede darse alguna influencia de la primera u otras lenguas; saber manejar los recursos básicos de procesamiento de textos para corregir los errores ortográficos de los textos que se producen en formato electrónico, y adaptarse a las convenciones comunes de escritura de textos en Internet (p. e. abreviaciones u otros en chats).

Como indicamos en el apartado anterior, tanto los criterios de evaluación como sus concreciones –llamados “estándares de aprendizaje” - deben ser los elementos referentes para la evaluación del logro de objetivos y competencias en la etapa.


Adicionalmente, para la evaluación concreta del nivel de logro de cada una de estos criterios en la ESO, el profesor puede valerse de los descriptores que se relacionan en los apartados 3 (Competencias) y 5 (Estándares de aprendizaje) y en el Desarrollo de Unidades Didácticas en esta programación.

Prepare!'>6.3 La evaluación en Prepare!
Con alumnos de esta edad, lo mejor es utilizar la evaluación continua, siguiendo su progreso en el aula y utilizando esa información a la hora de impartir las clases. La evaluación continua se basa en el seguimiento que el profesor hace de los alumnos y en la utilización de ese seguimiento para dirigir su progreso, lo que hará que el papel de los alumnos sea aún más activo: aprenden de las pautas que les facilita el profesor pero también del seguimiento que realizan ellos mismos.
Los alumnos no crecen al mismo ritmo ni aprenden de la misma manera, por lo que necesitamos evaluar a cada alumno de modo individual y no compararlos con otros alumnos de la clase. El objetivo debe centrarse en el progreso y desarrollo de cada alumno en particular.
Además de su progreso en inglés, debemos evaluar y observar el desarrollo social y emocional de los alumnos. Debemos, por tanto, elogiar su esfuerzo y animarles a compartir y trabajar en parejas y en grupos, además de darles indicaciones de cómo avanza su inglés.
Los siguientes Criterios de evaluación están adaptados a los que establece la ley en relación a los materiales didácticos que propone Prepare! y se consideran áreas de evaluación importantes y necesarias.


  1. Comprensión global. Se pretende comprobar la capacidad del alumno de captar lo esencial en mensajes orales breves, emitidos en las condiciones más idóneas de comunicación, es decir, en situaciones de comunicación directa y con apoyo contextual.




  1. Comprensión de mensajes específicos. Se pretende comprobar la capacidad de comprender no solo la idea global, sino también detalles concretos previamente señalados, de textos orales y escritos que sean sencillos y que les resulten familiares al alumno, aunque otras partes del mensaje no se capten con precisión.




  1. Producción de mensajes. Se evalúa la capacidad del alumno para expresarse oralmente en situaciones cotidianas. Se valora especialmente la comprensibilidad del mensaje, disculpando los posibles errores de pronunciación que no afecten a la comprensión.




  1. Pronunciación. Se pretende comprobar si los alumnos han asimilado el sistema fonológico del inglés, tanto sus fonemas, como el ritmo y la entonación, y si son capaces de usarlo tanto en la comprensión como en la producción de mensajes sencillos, contextualizados y ya conocidos.




  1. Asimilación de nuevo vocabulario. Con este criterio se pretende evaluar la capacidad de comprender y utilizar adecuadamente el vocabulario y las expresiones léxicas que son objeto de aprendizaje. La asimilación del léxico se comprobará siempre en situaciones contextualizadas y cercanas a la experiencia propia de los alumnos.




  1. Participación en la clase. Mediante la observación del comportamiento de los alumnos, se evalúa si participan de forma constructiva en las situaciones de comunicación propias de la clase, respetando las normas que permiten el intercambio comunicativo.




  1. Trabajo cooperativo. Se evalúa también mediante la observación del comportamiento de los alumnos, si participan de forma constructiva en las actividades del grupo, colaborando con su trabajo al desarrollo armónico del aprendizaje en el aula.




  1. Trabajo individual. Se evalúa, mediante la observación del comportamiento de los alumnos, cómo realizan su trabajo individual en cuanto a corrección en el contenido y esmero en la presentación, así como si finalizan sus tareas en el tiempo previsto.




  1. Interés por aprender. Se pretende constatar si el alumno manifiesta interés por progresar en su aprendizaje y curiosidad por conocer cosas nuevas, si presta atención en clase, si hace preguntas o si consulta dudas.




  1. Respeto por los demás. Se evalúa si los alumnos manifiestan respeto por sus compañeros y profesores, escuchando sin interrumpir, respetando el turno de palabra y apreciando las ideas y opiniones de los demás.




  1. Interés por conocer otras culturas. Se evalúa si los alumnos manifiestan interés por conocer aspectos culturales de los pueblos angloparlantes, si prestan atención cuando se habla de estos temas y si hacen preguntas para ampliar sus conocimientos.




  1. Utilización de las normas de cortesía. Se pretende constatar, mediante la observación directa si los alumnos utilizan en la comunicación en inglés las formas de cortesía que van aprendiendo y las incorporan a la rutina normal de la clase.

Para tener una visión global del conjunto de la clase, el profesor puede confeccionar un cuadro de doble entrada en el que consigne en la columna vertical la lista de alumnos y en la horizontal superior los números correspondientes a los criterios de evaluación. Marcando las casillas con un código de colores que refleje el grado de consecución (por ejemplo: verde para bueno, azul para aceptable y rojo para insuficiente), se aprecia a simple vista el progreso del grupo.


La disciplina también debe formar parte de toda buena evaluación. Canalizando la energía innata de los alumnos en la dirección correcta, podremos evitar la rebeldía y la falta de disciplina. Muchos de los problemas de esta índole surgen cuando los alumnos se sienten aburridos, cuando el nivel queda por debajo de sus posibilidades o cuando las actividades son demasiado repetitivas. Prepare! se ha pensado de modo que tiene en cuenta las muy diversas necesidades y deseos de los alumnos y, por ello, incluye una amplia variedad de actividades que los alumnos pueden disfrutar.
No obstante, es importante que el profesor marque las reglas de disciplina en el aula, asegurándose de que los alumnos saben lo que es y no es aceptable, y tratando a todos los alumnos por igual. Si se establecen unos parámetros disciplinares claros y justos, se creará en el aula un ambiente “seguro” en el que los alumnos trabajarán con confianza y libertad.
Con el fin de mantener el interés de los alumnos más pequeños, debemos encontrar el equilibrio entre su energía sin límites y su corta capacidad de concentración para así evitar el aburrimiento, la agitación y la falta de motivación, factores que conducirían, una vez más, a problemas de disciplina.
6.4 Instrumentos de evaluación de Prepare!
El CD de Recursos del Profesor de Prepare! incluye un test para utilizar al final de cada unidad de forma que se evalúe con facilidad el conocimiento del vocabulario y estructuras básicas aprendidos junto con unas actividades que repasen las cuatro destrezas (comprensión oral, producción oral, comprensión escrita y expresión escrita).

El Libro del Alumno presenta, cada cuatro unidades, dos páginas que constituyen una sección de repaso diseñada para revisar lo abordado en dichas unidades. Consisten en 8 o 10 actividades agrupadas en las típicas secciones de Vocabulary, Grammar, Reading, Writing, Listening y Speaking, apareciendo unas u otras (con excepción de las dos primeras, que aparecen en todas las Review) en función de lo que persigue la sección.

En el anexo al final de este documento se incluye una RÚBRICA DE EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS, desglosados sus distintos descriptores, que el profesor puede utilizar al final de cada unidad, del trimestre o cuando considere oportuno a lo largo del curso.

6.5. Criterios de calificación

Como se menciona en el punto 6.1, uno de los objetivos de la evaluación es la de concretar en una nota el grado de aprendizaje de un alumno. Sobre esta información pivotarán importantes decisiones por lo que se considera relevante establecer claramente los parámetros que la determinan y darlos a conocer. En otras palabras, profesor y alumno sabrán dónde están los puntos débiles y, por tanto, sobre qué área o áreas del aprendizaje uno y otro deben incidir.

Para asumir la propuesta del párrafo anterior el abordaje más cómodo es hacerlo unidad didáctica a unidad didáctica, aprovechando que están oportunamente desglosados sus contenidos en el punto 8. Y, para ello, a continuación incluimos una tabla de valores de referencia en la que se emplean valores centiles para facilitar su comprensión. No se trata de cumplimentar una tabla como ésta para cada alumno sino de que a la hora de calificar, el profesor pueda sopesar el peso de los distintos aprendizajes, su aportación a la nota final e indicar, en su caso, las deficiencias y las tareas de refuerzo consiguientes.


UNIDAD DIDÁCTICA

%

% total

Bloque

1. Comprensión oral

15

60

2. Producción oral

15

3. Comprensión escrita

15

4. Expresión escrita

15

Aspectos transversales a los bloques

Funciones comunicativas

4

28

Vocabulario

4

Contenidos sintácticos-discursivos

4

Pronunciación y ortografía

4

Lenguaje del aula

4

Estrategias de aprendizaje

4

Aspectos socioculturales y sociolingüísticos

4

Temas transversales y Educación en Valores

12




100




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