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CATOLICISMO

LA SAGRADA TRADICIÓN EN EL CATOLICISMO

JOHAN LUQUE

PROF. RICHARD RAMSAY

UNIVERSIDAD FLET

MIAMI


ABRIL-2009

TABLA DE CONTENIDO

INTRODUCCIÓN

LA SAGRADA TRADICIÓN EN EL CATOLICISMO



  1. Doctrinas del catolicismo acerca del gobierno y autoridad de la iglesia

  1. El papado

  2. El colegio episcopal

  3. Autoridad doctrinal dentro del catolicismo

  1. El gobierno de la iglesia de acuerdo a la Biblia

  1. ¿Instituyó Jesús un gobierno papal?

  2. Liderazgo de la Iglesia en el Nuevo Testamento

Conclusiones

BIBLIOGRAFÍA

INTRODUCCIÓN

Cuando decidí dejar la Iglesia Católica, algunos de mis amigos y conocidos en la parroquia me preguntaban el por qué de tal cambio. En ese momento el temor y las dudas rondaban mi cabeza, pero yo sabía que eso era lo que debía hacer. Recuerdo que muchos me hacían la pregunta, ¿Qué está mal? Y yo, con tanta presión de parte de toda mi familia e incertidumbre, solo respondía, “no estoy de acuerdo con muchas cosas”, refiriéndome al hecho de la tanta veneración a los santos, a María, y al papa. Me había dado cuenta de algo, todo lo que se enseña y se cree en el catolicismo, sea correcto o no, se debe a su gobierno. Por tal motivo creía que debía tomar una decisión, salir o quedarme para vivir una fe obligada porque ya había empezado a sentir que debía hacer las cosas del catolicismo, no por convicción propia sino por costumbre y sin amor.

Cuando analizamos las diferencias entre católicos y protestantes, nos damos cuenta que tales diferencias tienen su origen en la forma como el catolicismo es administrado y liderado. El hecho de que la voz de su máximo líder, el papa, sea tenida como infalible, nos permite tener una idea de su gobierno. En este trabajo presento un análisis de la doctrina de la sagrada tradición en el catolicismo, su relación con su gobierno actual y con sus doctrinas en general; así como también un análisis de estas doctrina en comparación a las Escrituras.

LA SAGRADA TRADICIÓN EN EL CATOLICISMO

El catecismo de la Iglesia Católica afirma que, las Sagradas Escrituras y la Tradición apostólica constituyen el depósito de la palabra de Dios1. Cuando leemos o escuchamos esta afirmación, debemos asumir que para el catolicismo la palabra de Dios tiene dos formas. Es decir, no se podría tomar la Biblia (Escrituras) como única fuente de autoridad en los asuntos de la fe. Esto es lo que dice los documentos del Concilio Vaticano II sobre de la Divina Revelación:

“Así, pues, la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma divina fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin. Ya que la Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los sucesores de los Apóstoles la palabra de Dios, a ellos confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden fielmente, la expongan y la difundan con su predicación; de donde se sigue que la Iglesia no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca de todas las verdades reveladas. Por eso se han de recibir y venerar ambas con un mismo espíritu de piedad.”2

Las últimas tres líneas del anterior párrafo me llaman mucho la atención. Se afirma que la certeza de las verdades reveladas no se puede derivar solamente de las Escrituras, y por lo tanto, tanto las Escrituras como las Tradición deben ser veneradas en la misma medida. Es importante recordar que este párrafo se encuentra dentro de los documentos sobre la Divina Revelación, y por esta razón se debe entender estas afirmaciones en el contexto de la revelación que Dios ha hecho de sí mismo al hombre. Se está declarando que Dios se da a conocer en las Escrituras y en la Tradición. Las dos deben ser reconocidas como la voz de Dios, y la una se vale de la otra para su validez.



  1. Doctrinas del catolicismo acerca del gobierno y autoridad de la Iglesia

Como lo mencioné anteriormente, la Sagrada Tradición en el catolicismo tiene el mismo nivel de autoridad que las Escrituras. Ahora miraremos de qué forma esto se desarrolla dentro de las doctrinas del catolicismo acerca del gobierno y autoridad de la Iglesia.

  1. El papado

Según el catecismo de la Iglesia Católica, Jesús conformó los doce como indicando el tipo de gobierno que habría de tener la iglesia. Se afirma que Pedro fue la cabeza escogida por Jesús para dirigir la iglesia, y que junto a los apóstoles forman el gobierno de la misma. Dichos cargos habrían de ser recibidos en sucesión por los siglos venideros desde entonces. En este sentido podríamos resumir la historia de esta doctrina en el catolicismo:

“Cristo, al instituir a los Doce, "formó una especie de Colegio o grupo estable y eligiendo de entre ellos a Pedro lo puso al frente de él" (LG 19). "Así como, por disposición del Señor, San Pedro y los demás Apóstoles forman un único Colegio apostólico, por análogas razones están unidos entre sí el Romano Pontífice, sucesor de Pedro, y los obispos, sucesores de los Apóstoles”.3

Una de las afirmaciones que más me llama la atención del catolicismo acerca del gobierno de la iglesia es lo referente al papado. Y esto lo digo debido al sentido y peso en las palabras que se escogen para definir los atributos y roles de su máximo jerarca.

“El Papa, obispo de Roma y sucesor de San Pedro, "es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles "(LG 23). "El Pontífice Romano, en efecto, tiene en la Iglesia, en virtud de su función de Vicario de Cristo y Pastor de toda la Iglesia, la potestad plena, suprema y universal, que puede ejercer siempre con entera libertad”.4

Al decir que, el papa es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, se afirma que la totalidad de la iglesia gira alrededor a su autoridad. Ser fundamento de algo, quiere decir que se hace necesario su participación en cualquier asunto para que funcione. Se le considera necesario para la unidad de la iglesia, ya que de otra forma la enseñanza depende de su aprobación; es decir, se enseña lo que él (el papa) considere como bueno y necesario. Es por esto que vemos que siempre cuando el papa dice algo desde el Vaticano, se considera como la norma que la iglesia ha de seguir. Y de esta forma la iglesia se mantiene unida.

El término “vicario de Cristo”, es definido en el Diccionario de la Real Academia Española así: “como quien tiene las veces de Cristo en la Tierra”5. Y de esta forma es que se debe entender y aceptar dentro del catolicismo el gobierno papal. Al decir que hace las veces de Cristo en la Tierra, debemos asumir esto en el sentido gubernamental, ministerial y espiritual. El papa es quien gobierna la iglesia como institución, así como también es la máxima voz en temas religiosos, sociales y morales dentro de la iglesia. Se le tiene como infalible, es decir, está en un nivel mucho más alto que cualquier otro ser humano en la Tierra.



  1. El Colegio Episcopal

Según la Iglesia Católica, este grupo también fue instituido por Jesús. Es también conocido como el Colegio apostólico, y se refiere al resto de los doce apóstoles escogidos por Jesús para liderar su iglesia. El papa, quien representa su máxima autoridad, es su cabeza. Sus poderes son limitados a la autoridad del papa, por lo que se le considera sujeto a la potestad suprema (el papa). Sin embargo, ejercen gobierno sobre las iglesias que les son encargadas individualmente, es decir, en sus ciudades.

“El Colegio o cuerpo episcopal no tiene ninguna autoridad si no se le considera junto con el Romano Pontífice, sucesor de Pedro, como Cabeza del mismo"". Como tal, este colegio es "también sujeto de la potestad suprema y plena sobre toda la Iglesia" que "no se puede ejercer...a no ser con el consentimiento del Romano Pontífice”.6

Se nota en la anterior afirmación que el papado está por encima de cualquier otra figura de gobierno dentro del catolicismo. Sin embargo, es conveniente decir, que los obispos y presbíteros ejercen su liderazgo bajo las directrices universales de la Iglesia Católica. Su participación en asuntos morales, espirituales y doctrinales está sujeta a la autoridad papal. Por lo tanto, es fácil deducir que la participación de los miembros de las iglesias es también limitada.


  1. Autoridad doctrinal dentro del catolicismo

Dentro del catolicismo encontramos otra figura importante, “El Magisterio de la Iglesia”. Este grupo es el encargado de interpretar la palabra de Dios y de exponer las doctrinas que han de ser abrazadas por todos los creyentes de la iglesia. Su propio catecismo describe sus funciones así:

“El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escritura, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo" (DV 10), es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma”.7

“El Magisterio no está por encima de la palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído”.8

Este magisterio encuentra su máxima autoridad en el papa. Una vez más, no hay dogma que se apruebe que no sea confirmado por él. Así lo afirma el catecismo de la Iglesia Católica:

“El Romano Pontífice, Cabeza del Colegio episcopal, goza de esta infalibilidad en virtud de su ministerio cuando, como Pastor y Maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos, proclama por un acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral... La infalibilidad prometida a la Iglesia reside también en el Cuerpo episcopal cuando ejerce el magisterio supremo con el sucesor de Pedro", sobre todo en un Concilio ecuménico (LG 25; cf. Vaticano I: DS 3074). Cuando la Iglesia propone por medio de su Magisterio supremo que algo se debe aceptar "como revelado por Dios para ser creído" (DV 10) y como enseñanza de Cristo, "hay que aceptar sus definiciones con la obediencia de la fe" (LG 25). Esta infalibilidad abarca todo el depósito de la Revelación divina (cf. LG 25)”.9

“El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación divina o también cuando propone de manera definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario”.10

Por esta razón, en mi introducción señalé que el catolicismo tiene su fundamento principal en su gobierno. Hemos visto que el papa es la máxima autoridad, y que sin su participación y aprobación, no hay dogma ni enseñanza que se emita dentro de la iglesia. Por lo tanto, podemos ver que el catolicismo es como un sistema de gobierno cerrado, donde la participación de sus miembros es prácticamente nula. El creyente católico no tiene la oportunidad de presentar sus pensamientos ante asuntos doctrinales, sino que su deber es asumirlos tal y cual como se les transmite. Un ejemplo de esto son las enseñanzas acerca de la virgen María, los santos, los sacramentos, la salvación, entre otras, las cuales han de ser tomadas por el creyente como la palabra de Dios porque ya estas han sido afirmadas por su máxima autoridad el papa, y por lo tanto son infalibles.


  1. El gobierno de la Iglesia de acuerdo a la Biblia

Mientras que para el catolicismo la Biblia es una parte de la palabra de Dios, para el protestantismo la Biblia es en su totalidad la palabra de Dios. A partir de esta notable diferencia, se sientan las bases para fundamentar cualquier verdad dentro del mundo protestante. Por esta razón, recurrimos a la Biblia como único medio para saber de qué forma debemos organizar el gobierno de la iglesia.

  1. ¿Instituyó Jesús un gobierno papal?

De acuerdo a la Iglesia Católica, la respuesta es “si”, basándose en el muy conocido pasaje de Mateo 16:18-19: “Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.” ¿Es Pedro la piedra y cabeza de la iglesia? ¿Le dio Jesús a Pedro autoridad infalible?

Algunos estudiosos de la Biblia concuerdan con el hecho de que, Pedro fue escogido por Jesús para ser líder del grupo de los doce apóstoles. Pero no de la forma como se ve en el catolicismo. Ramsay afirma: “En varios sentidos, Pedro fue el primer instrumento humano para la información de la Iglesia… El problema con la interpretación católica de la <


> está en establecer una jerarquía perpetua, un papado sucesivo”.11

Existe sin embargo, entre los protestantes, la idea de que la “piedra” es la verdad que Pedro había dicho acerca de Jesús: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Este es el fundamento sobre el cual se edificaría la Iglesia. Tony Coffey, ex-sacerdote católico afirma acerca de este pasaje: “Solo hay una persona que califica para suministrar dicho fundamento: Jesús, el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Su deidad es la roca solida, el fundamento inconmovible sobre el cual descansa la Iglesia”12.

El catolicismo, además de considerar que Jesús nombró a Pedro como líder y fundamento de la iglesia, defiende que esta autoridad se extiende al hecho de que el papa tiene autonomía para administrar la salvación. Se afirma que Pedro recibió poder para atar y desatar, es decir, para decidir sobre la salvación de las personas. ¿Qué significa el que Jesús haya dicho, “a ti daré las llaves del reino de los cielos”? ¿Quiso Jesús decir que la iglesia era necesaria para la salvación? En este sentido, el catolicismo se toma la atribución de decir que la iglesia es necesaria para la salvación, ya que a Pedro le fueron dadas las llaves del reino de los cielos.

Coffey afirma: “Cuando Jesús se refirió a las llaves del reino simbolizó el evangelio, el cual abre el camino de vuelta al Padre a todos los que abracen su mensaje”13. Vemos en el libro de los Hechos que Pedro no decidió sobre quien recibía o no la salvación. Su labor fue la de predicar el evangelio y recibir a aquellos que eran impactados por su mensaje, el cual era respaldado por el Espíritu Santo. También vemos que Pedro no fue el único que presentó la salvación a las personas, sino que fue un trabajo de todo creyente, como en el caso de Pablo, quien predicó evangelio afuera de Jerusalén; Felipe (Hechos 8:26-40), entre otros ejemplos que nos permiten ver que lo que realmente importaba era el arrepentimiento y la fe de las personas. No se trataba de pertenecer a la institución y a partir de allí recibir la salvación.



  1. Liderazgo de la Iglesia en el Nuevo Testamento

Entonces, si consideramos que la postura católica acerca del gobierno papal no es correcta, ya que no es posible considerar la infalibilidad de un hombre, y porque vemos que el Nuevo Testamento no nos presenta una estructura de gobierno como la católica, ¿Qué tipo de liderazgo quiere Jesús que dirija su Iglesia?

  • Participativo: En la elección de Matías, quien reemplazó a Judas Iscariote (Hechos 1:12-26). El pasaje dice que habían alrededor de 120 personas, entre hombres y mujeres (vers. 15). Otro ejemplo ocurre en la elección de los siete (Hechos 6:1-7). Vemos aquí que había una asamblea de hermanos, quienes fueron los encargados de elegir los siete para el servicio administrativo (vers. 2 y 3). Por lo tanto, concluimos que los apóstoles permitían la participación de los miembros de la iglesia. Esto contrasta el sistema de gobierno del catolicismo.

  • Bajo un principio de humildad y servicio: En Mateo 20:25-28 y 23:8-12, Jesús enseña que nadie se puede considerar superior a otro, sino que debe ser su siervo, “el más importante entre ustedes será siervo de los demás” (vers. 11). En estos pasajes encontramos una advertencia contra el querer ser el mayor.

  • Bajo el fundamento de las Escrituras: “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular” (Efesios 2:20). La Iglesia de Cristo tendría que ser construida sobre los fundamentos bíblicos. Esta doctrina contradice lo que enseña el catolicismo sobre la sagrada tradición como parte de su fundamento doctrinal.

  • Una Iglesia unida. El fundamento de la iglesia está en Cristo y en su Palabra, lo cual ha de manifestarse en la unidad doctrinal y practica de la misma. Cuando Jesús ora al Padre, le pide protección sobre los discípulos para que sean uno. Juan 17:11, 20 y 21 dice, “Ya no voy a estar por más tiempo en el mundo, pero ellos están todavía en el mundo, y yo vuelvo a ti. Padre santo, protégelos con el poder de tu nombre, el nombre que me diste, para que sean uno, lo mismo que nosotros….No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado”.

Con lo anterior no estoy intentando presentar la posición protestante acerca del gobierno de la Iglesia. Es muy difícil decir que la Iglesia Protestante tiene un tipo de gobierno único. Existen muchas denominaciones y cada una se gobierna de acuerdo a sus propias pautas. Sin embargo, vemos que dentro de las iglesias protestantes hay un gobierno más participativo (no en todos los casos), en el cual funciona un grupo de líderes o ancianos, que procuran regular, liderar y mantener la iglesia bajo el fundamento de las Escrituras. También vemos el fenómeno de los líderes autócratas, quienes lideran sus iglesias en forma piramidal.

Conclusiones

La unidad doctrinal del catolicismo es un ejemplo que los protestantes debemos tomar. Aunque muchas de sus doctrinas no reflejan en su totalidad la verdad de las Escrituras, si han logrado concentrar sus dogmas de tal forma que se refleja una unidad doctrinal, en otras palabras, no hay diferencias en sus creencias, todos se remiten al Catecismo para aprender sus doctrinas. Por otro lado, el protestantismo en sus diferentes expresiones denominacionales, ha intentado mantener el fundamento doctrinal integro, pero al mismo esto ha traído diversidad de opiniones e interpretaciones bíblicas generando divisiones y mucho daño a la fe de muchos.

El catolicismo ha exagerado en interpretar el papel del Apóstol Pedro y los demás apóstoles, lo cual ha dado como resultado una especie de imperio religioso, donde se ve con claridad un gobierno piramidal. Las Escrituras para ellos no tienen el mismo significado que para los protestantes. Esto ha taladrado de tal forma la verdad del evangelio que muchos creyentes católicos en el mundo, no pueden confesar desde las Escrituras su salvación. Para los protestantes el fundamento de la fe es solo Cristo, el camino la vida y la verdad, sobre el cual se edifica la iglesia.

BIBLIOGRAFÍA

Asociación de Editores del Catecismo. Catecismo de la Iglesia Católica. Getafe, Madrid: Impresos y Revistas S.A.

Diccionario de la Real Academia Española, www.rae.es

Documentos del Concilio Vaticano II, http://www.vatican.va/archive

Ramsay, Richard B. Católicos y Protestantes ¿Cuál es la diferencia? Colombia: Editorial Unilit, 2004



Coffey Tony. Una vez fui Católico. (Grand Rapids, Michigan: Editorial Portavoz, 1994

1 Asociación de Editores del Catecismo. Catecismo de la Iglesia Católica. (Getafe, Madrid: Impresos y Revistas S.A.) pág. 33

2 http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html. Número 9. Fecha de consulta: Febrero 22 de 2009

3 Catecismo de la Iglesia Católica. Op. cit. Pág. 210

4 Ibid. Pág. 211

5 http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=vicario. Fecha de consulta: Febrero 22 de 2009.

6 Catecismo de la Iglesia Católica. Op. cit. Pág. 211

7 Ibid. Pág. 31

8 Ibid. Pág. 31

9Ibid. Pág. 212

10 Ibid. Pág. 32


11 Ramsay, Richard B. Católicos y Protestantes ¿Cuál es la diferencia? (Colombia: Editorial Unilit, 2004), Pág. 113

12 Coffey Tony. Una vez fui Católico. (Grand Rapids, Michigan: Editorial Portavoz, 1994), Pág. 66

13 Ibid. Pág. 67


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