Programa : administracion de empresas asignatura : introduccion a la administracion intensidad


Roma, su política, sociedad, economía



Descargar 475.52 Kb.
Página4/9
Fecha de conversión29.01.2017
Tamaño475.52 Kb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9

3.3 Roma, su política, sociedad, economía

ROMA (200 a.C. - 400 d.C.): Una de las civilizaciones que más influyó en el pensamiento administrativo fue el pueblo romano, quien marcó las bases más importantes de la sociedad moderna.

El pueblo romano influyó en la sociedad actual haciendo uso de la administración, incluso teniendo administradores que se hacían cargo de ella, que recibían el nombre de gestores, mandatarios o magistrados.

La organización de Roma repercutió significativamente en el éxito del imperio romano y aunque no quedan muchos documentos de su administración se sabe que se manejaban por magisterios plenamente identificados en un orden jerárquico de importancia para el estado: Cónsules, pretores, censores, tribunos, ediles y cuestores.

Roma tuvo tres periodos:

1.- La república: Donde las actividades eran manejadas por el pueblo y predominaba la igualdad de los derechos.

2.- La monarquía: En donde dirigía el gobierno la alta sociedad (Emperador) y no intervenía el pueblo.

3.- La caída del imperio romano: Este periodo se caracterizó por la desorganización.

Después de varios siglos de monarquía, ejercida por soberanos etruscos, la república es instaurada en 509 a. C., en lo sucesivo, todos los ciudadanos forman el populus romanus, que se reúne en unas asambleas, los comicios. Cada año eligen unos magistrados encargados de gobernar el país: Cuestores (finanzas), ediles (administración), y pretones (justicia). En la cumbre, dos cónsules ostentan el poder ejecutivo, dirigen al ejército y realizan las funciones de jefes de estado. Las magistraturas eran anuales, colegiadas, colectivas y gratuitas. Formaban parte de una "carrera de Honores" (curus honorum), que permitía que algunos ciudadanos escalaran posiciones ordenadamente desde magistraturas menores hasta las más importantes. Los antiguos magistrados componen el senado, que controla la política interior y dirige la política exterior, era una institución de carácter fuertemente conservadora, sus miembros ocupaban el cargo de por vida (vitalicio), sus decisiones no tenían fuerza de ley, pero los cónsules difícilmente tomaban medidas contrarias a la opinión del Senado.

Las guerras y la conquista militar cambiaron la mentalidad de los romanos y modificaron su estructura económico-social. Paralelamente al crecimiento demográfico, decayó la producción agrícola en la península itálica y hubo necesidad de importar cereales desde Egipto, Sicilia, la Galia e Iberia; con lo cual Roma se convirtió en un parásito del Imperio.

Más que cualquier otro pueblo de la antigüedad, los romanos apelaron al trabajo de los esclavos, que fueron la mano de obra especializada en los talleres y en las fábricas estatales. No obstante, en Roma no hubo grandes empresas. El Oriente siguió siendo más desarrollado industrialmente que el Occidente.

El comercio tuvo lugar fundamentalmente en el mar Mediterráneo, pero fue negativo para Roma, que se vio obligada a exportar metales preciosos para compensar el ingreso de mercaderías. Con el curso del tiempo hubo grandes problemas para el abastecimiento de los grandes centros urbanos.

Roma clasifica a las empresas en tres:

-Públicas: Las que realizan actividades del Estado.

-Semi públicas: Las que pertenecen a sindicatos.

-Privadas: Las que eran manejadas por civiles.

3.4 Tratamientos administrativos diversos de estas Culturas

La Iglesia Católica romana representa un ejemplo interesante de la práctica de la administración; la estructura actual de la Iglesia quedó establecida, en esencia, en el siglo II d.C. En ese tiempo se definieron con mayor rigor sus objetivos y doctrinas. La autoridad final se centralizó en Roma. Se creó una estructura jerárquica simple, que en lo básico aún prevalece sin cambios a lo largo de más de 2000 años.

El espíritu de orden administrativo que tuvo el Imperio Romano hizo que se lograra, a la par de las guerras y conquistas, la organización de las instituciones de manera satisfactoria. El estudio de estos aspectos se puede dividir en dos etapas principales por las cuales pasó la evolución romana, a saber; La República y el Imperio; sin embargo, son importantes también la monarquía y la autocracia militar.

La primera época de la República comprendió a Roma como ciudad y la segunda a su transformación en Imperio mundial, y es justamente este último período el que dio los mayores ejemplos de orden administrativo. Cuando vino el Imperio, y éste extendió sus dominios, el sistema consular tuvo que transformarse en el proconsular que trató de lograr una prolongación de la autoridad del cónsul. Fue así como éstos y los pretores recibían una extensión del territorio bajo su tutela, después de un año de trabajo y pasaban así a tener jurisdicción sobre una provincia, bien como cónsules o como pretores.

Años más tarde, al comienzo de la Era Cristiana, vino otro cambio de gran importancia, al convertirse el imperio Romano en una autocracia militar establecida por Julio Cesar y mantenida luego por sus sucesores. Correspondió a Diocleciano (284-205 d. C.) reformar la autoridad imperial; eliminó los antiguos gobernadores de provincias y estableció un sistema administrativo con diferentes grados de autoridad. Fue así como debajo del emperador venían los prefectos pretorianos, bajo ellos los Vicarios o gobernantes de la diócesis, y subordinados a ellos los gobernadores de provincias hasta llegar finalmente a los funcionarios de menor importancia.

Entre las limitaciones de los sistemas administrativos romanos están la era de ampliación que tuvo la forma de gobierno de la ciudad de Roma al Imperio, y también la reunión de las labores ejecutivas con las judiciales, a pesar de que se reconoce que fueron aislados los conflictos de autoridad que se presentaron por equivocadas concepciones entre los derechos y los deberes particulares, ello se subsanó por la disciplina que tuvieron en su organización jurídica, la cual ha servido de pilar fundamental a la concepción del derecho.

Principales Aportaciones:

Desarrollaron sistemas de fabricación de armamento, de cerámica y textiles; construyeron carreteras; organizaron empresas de bodegas; utilizaron el trabajo especializado; formaron los gremios; emplearon una estructura de organización autoritaria basada en funciones.



Catón quien ejerció cargos de cónsul y luego de censor, año 186 a.c, enuncia la descripción de funciones.

3.5 La administración en la Edad Media, Aspectos socio-políticos
Algunos esclavos empiezan a sublevarse, provocando así una confrontación social mientras que otros adoptan la resistencia pasiva, que consistió en no trabajar, situación que mermó la producción y afectó el comercio. Al pararse la producción, no hubo mercancías, y siendo éstas el producto que se destinaba a la venta y al cambio, se originó la inexistencia de dinero y especies para reinvertir. En algunos lugares la situación llegó a ser tan grave que hubo necesidad de liberar a los esclavos e hijos de éstos, también esclavos, para no tener que darles de comer.
Este sistema llegó a su agotamiento total, y debió sustituirse por otro capaz de enfrentar la nueva situación. Por otro lado con la caída del imperio Romano, los pueblos fueron reducidos a cubrir las necesidades elementales de auto conservación, protegerse contra el asesinato, el robo y la violencia, y para asegurarse esta protección el individuo frecuentemente la busco en una persona más poderosa que él, pagando como precio con su propia servidumbre, perdiendo su libertad individual, surgiendo así una relación feudal. Es así como nace el nuevo sistema o régimen, denominado feudalismo. Así algunas condiciones del feudalismo existieron en tiempos de Roma. Este sistema no fue más que una extensión de las prácticas que aparecieron en los últimos días del Imperio Romano; ya que los poderes civiles los poseían los ricos terratenientes, la población más pobre y pequeños terratenientes cedían la propiedad de sus tierras a cambio de protección. Dadas esas condiciones económicas y ambientales el crecimiento de las instituciones feudales fue natural e inevitable.
El Feudalismo surge en la Edad Media europea (siglo V-siglo XV d.C.) y socialmente se constituye por el rey, el clero, la nobleza, el ejército, los villanos y los siervos (Esclavos). La educación de los señores feudales consistió en prepararlos para la conquista de más territorios. El rey otorgaba tierras a sus nobles para que las cuidaran e hicieran productivas y a él le entregaban parte de las ganancias; normalmente los feudos eran propiedades familiares.
La explotación de la tierra y la ganadería estaba a cargo de los villanos, quienes vivían en las villas que se localizaban en las inmediaciones de los castillos, ya que en caso de invasión se refugiaban en los palacios, pues también servían como soldados. El villano no era hombre libre, ya que no podía abandonar a su arbitrio las tierras del señor feudal, pero tampoco era esclavo.
En el último peldaño de la escala social se encontraban los siervos, quienes constituían la servidumbre de los palacios y habitaban en ellos.
El tributo que los villanos daban al señor feudal presentaba tres modalidades: en trabajo, en especie y en efectivo. El tributo en trabajo consistía en las labores que el villano debía realizar en provecho del señor feudal en los campos, caminos, molinos, en el pastoreo; en especie, cuando parte de la cosecha se entregaba al señor feudal; en efectivo, cuando el villano debía entregar ciertas cantidades en metálico, lo que lo obligaba a vender algunos productos.
La Iglesia era el guardián de toda la estructura política, social y económica, e impuso sus valores, identificando el gobierno eclesiástico con el Estado. En el campo comercial se regía por criterios muy severos, pues la actividad de los mercaderes se consideraba vergonzosa e ilícita; la usura se consideró como robo. El valor fundamental de este periodo radicaba en la salvación del alma, objetivo que se derivaba del principio de que el hombre fue puesto en la tierra y su primer deber era prepararse para la eternidad. Estos valores conformaron el sistema económico medieval, en el cual el grupo privilegiado era el de los señores feudales, ya que ellos eran quienes manejaban las armas y poseían ejércitos personales.
No existía la libertad de trabajo, y la individualidad estaba restringida, casi no había movilidad social. Las relaciones sociales se caracterizaron por un régimen de servidumbre. La administración interior del feudo estaba sujeta al criterio del señor feudal, pero el siervo se encuentra tan arraigado a la tierra que trabaja, que si ésta cambia de dueño, ellos cambian de señor feudal.
El villano tenía una serie de derechos superiores a los del esclavo; podía contraer matrimonio, pero éste estaba restringido, ya que el señor feudal tenía el derecho de la pernoctada; derecho del señor feudal de pasar la noche con la recién desposada; el villano también podía tener una especie de posesión (propiedad servil). Esta pequeña concesión de derechos propició la creación de pequeños grupos de trabajo para la producción de bienes satisfactorios, desarrollándose así la empresa y la economía de tipo familiar, a las cuales se les considera como el inicio de las empresas industriales, pues gozaron de libertad para dedicarse al ejercicio de una artesanía u oficio.
Esta libertad relativa para el desarrollo del trabajo individual permitió el nacimiento de una clase que poseía determinados bienes de producción, y cuyo origen está en los gremios de los maestros, cofradías; agrupaciones de villanos y siervos emancipados que al vivir en las ciudades se reunían para ejercer sus oficios, y que junto con los comerciantes, conformó la clase que en la actualidad se conoce como burguesía.
Los hombres realizaban una producción de tipo individual y los artículos eran elaborados por la misma persona, de principio a fin, imprimiéndoles un toque personal (técnicas del artesano). En esta etapa comienza la división técnica del trabajo.
Los gremios, cofradías, guildas y corporaciones nacen al agruparse todos aquellos que se dedican a una misma actividad o profesión, con el propósito de protegerse, cuidar sus intereses y desarrollar sus conocimientos. Estos organismos son el antecedente del sindicato moderno, con la diferencia de que en la actualidad éste se funda para defender los derechos laborales de sus integrantes ante el patrón o ante el Estado mediante la ley, y anteriormente era de los productores y patrones frente al Estado.
Con estas agrupaciones surge claramente la organización del trabajo, presentándose la jerarquización de los puestos: maestros, oficiales y aprendices. El pertenecer a un estatus u otro dependía de los méritos que cada quien lograba. En esta etapa surge, por fin, el pago del trabajo realizado (salario).
La actividad empresarial nace en la transición del Feudalismo al Capitalismo con el surgimiento de la burguesía como clase media empresarial (artesanos) que fueron apropiándose de los medios de producción e independizándose de los señores feudales, así mismo, las cruzadas trajeron consigo el desarrollo mercantil entre Europa y el Oriente, con lo cual se establecieron las rutas comerciales y el desarrollo de las urbes.

La organización del feudalismo fue de gradación, con grados descendientes de autoridad delegada. En la cúspide de la pirámide feudal estaba el emperador o el rey, perteneciendo a él toda la tierra y sus dominios, retiene grandes aéreas para su uso personal y cede el resto a la más alta nobleza, sus vasallos, estos rendían grandes servicios al rey principalmente financieros y militares; de igual forma estos exigían esos servicios a sus subvasallos. Este sistema de subfeudalizacion termino en una sucesiva graduación hacia abajo hasta la más pequeña unidad feudal. Una unidad feudal llego a ser en algunos aspectos una unidad gubernamental. El proceso de descentralización representado por esta pirámide fue posteriormente acentuado por el crecimiento de las instituciones de inmunidad o privilegio. El feudalismo por lo tanto represento una forma de descentralización a gran escala que involucraba las mismas condiciones y problemas con los que se enfrentan las organizaciones contemporáneas gubernamentales y de negocio. El principal problema entonces como ahora, fue determinar cómo preservar el equilibrio entre autoridad centralizada y autonomía local.



3.6 Los mercaderes de Venecia

En el período medieval se observan avances interesantes en el tema de la administración. La organización feudal fue de gradación con niveles descendentes de autoridad delegada, con reafirmación del concepto de autoridad y de equilibrio entre la autoridad central y la autonomía local. De igual manera, Los mercaderes de Venecia (1418-1449), hacen contribuciones interesantes al pensamiento administrativo, que se complementan con la experiencia de esa ciudad en el campo del comercio marítimo. También, los escritores del siglo XVI como Tomás Moro y Nicolás Maquiavelo expusieron importantes conceptos sobre el tema.

Hubo un gran florecimiento del comercio en Venecia en el siglo XV. La asociación y la empresa en comandita fueron las dos formas principales de organizar los negocios en el renacimiento italiano. La asociación fue diseñada y usada principalmente en el negocio permanente, mientras la comandita fue frecuentemente empleada en negocios singulares, exploraciones, o empresas de riesgo, en la asociación familiar, la organización fue débil y más bien descentralizada.

En el comercio internacional, Andrea Barbarigo (típico mercader de Venecia) y otros comerciantes hicieron amplio uso de dos relaciones legales; la copropiedad y la agencia, la copropiedad fue una empresa comanditaria en que los propietarios tenían responsabilidad limitada. Las combinaciones que se formaron en las escrituras mercantiles dividieron la propiedad en acciones, participando los accionistas proporcionalmente en los gastos y beneficios de la empresa. Comparable a los accionistas de la sociedad anónima del siglo XX, fueron depositantes sin interés directo en la empresa, la cual podría invertir su capital en pos de un beneficio.

La comandita veneciana uso comisionistas y Andrea Barbarigo hizo negocios en el extranjero nombrando como agentes a los mercaderes. A estos les consignaba mercancías que las podrían consignar a su vez a otros agentes; esto hizo posible que los comerciantes se desplazaran de una a otra empresa, de un tipo de mercancía a otra y de un uno a otro agente. La práctica italiana antigua de pagar a los agentes una participación de las ganancias, abrió el camino a la costumbre de pagar un porcentaje fijo de la transacción. Las grandes ganancias fueron para el negociante que pudiera reconocer el cambio en las condiciones de oferta y demanda y tuviera recursos suficientes para desplazar su énfasis hacia las empresas más productivas.

Entonces, como ahora, fue el empresario con visión e iniciativa quien triunfaba.

Los complejos asuntos comerciales y financieros de los mercaderes venecianos forzosamente condujeron a un sistema de documentación y archivo. A principios del siglo XV, se empezó a usar la contabilidad por partida doble en Venecia. Pero el empleo de la teneduría de libros fue usada con anterioridad en el libro mayor de los comerciantes-banqueros florentinos en 1.340, y estos libros contuvieron si no todos, sí algunos de los elementos.

Los libros de los hermanos Soranzo de Venecia (1.410-1.416) muestran que la función más importante del diario fue servir de base al libro mayor. Estos registraron todas las transacciones en el memorial y luego en el diario antes de llevarlos al mayor, así que si por cualquier causa este se perdiese podría reconstruirse con las mismas partidas día por día.

Andrea Barbarigo empleó otras características de la contabilidad que se corresponden con prácticas modernas. Cuando envió paño para su teñido, tenía una cuenta para “lana entregada para ser trabajada”, lo cual corresponde a bienes en proceso. Antes de formular su balance de comprobación, Barbarigo hizo algunas importantes consolidaciones de cuentas a fin de simplificar el estado de su activo neto. Una cuenta de pérdidas y ganancias fue usada también por Barbarigo.

EL ARSENAL DE VENECIA

A medida que el poder marítimo de Venecia creció, sus ciudadanos contemplaron la necesidad de una flota armada para proteger su comercio, el cual era crucial para su subsistencia. Mientras tanto, la ciudad dependió de los astilleros privados para construir su armada. Como su comercio y sus necesidades de protección crecieron, la ciudad puso en operación en 1.426, su propio astillero gubernamental, el Arsenal. La contabilidad en este astillero veneciano fue tan importante como en los negocios, pero se empleó algo diferente. Se eligieron supervisores para manejar y registrar personalmente el uso de las partidas, pero a mediados del siglo XV se contrataron específicamente tenedores de libros. En un intento hacia la eficiencia, el astillero llevó una cuenta estricta de monedas, materiales y hombres. También se utilizó una forma temprana de contabilidad de costos. Todas las cuentas fueron consolidadas en dos diarios y un mayor; tres tipos de cuentas de gasto se reconocieron: fijo, variable y extraordinario. También se llevó un meticuloso registro de cada cosa que ingreso y quedaba en el astillero.

En el siglo XVI el arsenal de Venecia llegó a ser lo que quizá fue la más grande planta industrial de aquel tiempo. La administración del Arsenal fue notoria por sus balances y comprobaciones, también tuvo directores y comisionados para su administración, así como capataces y consejeros técnicos que encabezaron las grandes divisiones operativas de los astilleros. El Arsenal hizo más que construir barcos, tuvo una triple tarea: La manufactura de galeras, armas y equipo, el almacenamiento de equipo hasta su requerimiento y el montaje y reparación de los barcos en reserva.

Varias aéreas de la administración practicadas en el Arsenal merecen atención:


    1. Numeración y almacenamiento de partes acabadas

    2. Línea de montaje y equipamiento de las galeras

    3. Practicas del personal

    4. Tipificación o estandarización de partes

    5. Control contable

    6. Control de inventarios

    7. Control de costos

3.7 Prácticas utilizadas y Tratadistas Administrativos

  • La organización feudal enseñó a los administradores que la delegación de la autoridad no es una abdicación, que el delegante siempre tiene la autoridad para recuperar lo que ha delegado y que la delegación, confería pero no transmitía autoridad.

  • La contabilidad por partida doble usada en Venecia durante esta época ha servido para mejorarla y utilizarla en estos días.

  • Los sistemas de control de costos, inventario, almacenaje, y línea de montaje han servido de referencia para las actuales organizaciones.

  • Las participaciones de las utilidades que se daban a los agentes por las ventas constituye la base de cómo muchas empresas pagan un porcentaje a los vendedores por las ventas realizadas.

  • Las aportaciones de Maquiavelo y Tomás Moro han servido principalmente a los gerentes dándoles pautas para que logren formarse como líderes y así manejar de mejor manera sus empresas. Maquiavelo, Italia (1525): enuncia las cualidades del liderazgo y el consenso del grupo. Los principios que planteó se pueden adaptar y aplicar a la administración de las organizaciones contemporáneas:

1. Una organización es más estable si sus miembros tienen el derecho de manifestar sus diferencias y resolver sus conflictos dentro de ella.

2. Si bien una persona puede iniciar una organización, "ésta será duradera cuando se deja en manos de muchos y cuando muchos desean conservarla."

3. Un gerente débil puede seguir a uno fuerte, pero no a otro débil, y conservar su autoridad.

4. Un gerente que pretende cambiar una organización establecida "debe conservar, cuando menos, la sombra de las costumbres antiguas.



  • En 1494, Fray Luca Pacioli publicó un tratado describiendo el sistema contable de la partida doble. Pacioli no inventó el sistema de la partida doble; él indicó que el sistema empleado en Venecia debería ser adoptado, recomendándolo sobre los demás.

  • Montesquie, fue la persona que dio a conocer una teoría que estuvo inspirada en las experiencias tenidas en el Imperio Romano y en la Constitución de Inglaterra. Separando el Estado en tres órganos; el legislativo, el ejecutivo y el judicial. Lo fundamental de su teoría de la separación funcional se mantiene actualmente. Esa misma teoría funcionalista ha influido también para que en las empresas privadas haya un cierto deslinde de funciones.

Pero fue en los siglos XVIII y XIX cuando estudiosos como John Stuart Mill, Adam Smith, Richard Arkwright y otros, propusieron nuevos conceptos sobre la producción, la distribución, el comercio, la planificación y la administración, marco referencial de la propuesta de Taylor, seguida por la de Fayol en la primera mitad del siglo XX.



UNIDAD 4. LA REVOLUCION INDUSTRIAL (1 y ½ SEMANA)
4.1 Condiciones Históricas
Tradicionalmente, el siglo XVIII se define como el de la Revolución Industrial. Por ésta se entiende la aparición en Inglaterra, entre 1760 y 1832, de una serie de inventos técnicos que modificaron las condiciones de producción en varias ramas de la industria.
Pero fue realmente la Revolución Industrial, iniciada en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII, con las transformaciones económicas que ocasionaron un gran crecimiento de los diferentes sectores económicos. Extendiéndose a través de Europa continental, Japón y Estados Unidos durante el siglo XIX; logró la sustitución de la economía agrícola en industrial gracias a la aplicación de la máquina de vapor de Watt (inventada en 1775).
Con el auge de la industrialización surgieron las grandes organizaciones que empezaron a desbordar las posibilidades de un solo propietario, lo que dio origen a una mayor práctica de asociaciones para la integración de grandes capitales. El riesgo ilimitado que corría aquel que invertía su dinero en estas corporaciones trajo como consecuencia que a este tipo de inversionistas se les considerara como dueños absolutos de la organización.
Evidentemente, a las innovaciones financieras hay que agregar la práctica y manejo de documentos y el intercambio de servicios de los sistemas bancarios, a los que correspondió la movilización del capital a corto plazo, transfiriéndolo a regiones donde se hallaban capitalistas que lo requerían. Asimismo, se inicia el ahorro bancario, el mayor uso de seguros y el verdadero desarrollo de las bolsas de valores. Esta modernización de los viejos procesos de organización trajo como consecuencia la exacerbación del sentimiento de explotación contenido por muchos años entre los obreros que participaban en los esfuerzos de producción industrial, teniendo como defensores a diferentes pensadores con tendencias propias de la época como Max Weber, quien consideraba las discrepancias fundamentales entre la ética católica y la protestante sobre el concepto ético-religioso de profesión y otros diferentes pensadores de la reacción que ofrecieron soluciones al problema social, desde una posición utópica hasta la más radical, y que se conoce como reacciones socialistas.


Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2019
enviar mensaje

    Página principal