¿Qué está mal con Laodicea? ¿Cuál es el remedio?



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¿Cuál es el Problema de Laodicea?

Apocalipsis 3:14



¿Qué está mal con Laodicea? ¿Cuál es el remedio?

Dios en su gran amor hacia su pueblo, nos ha mostrado de antemano a través de la profecía, los peligros que acecharían al pueblo de Dios en los últimos días y nos proporciona la manera de escapar de ellos. Nuestro estudio El Mensaje a la Iglesia de Laodicea.

Describiendo su condición en el lenguaje actual, la Inspiración declara en

Testimonios para la Iglesia, Tomo 3, pp. 279, 280; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, pp. 327, 328. “El mensaje a la iglesia de Laodicea es una denuncia sorprendente y se aplica al actual pueblo de Dios. ‘Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el Testigo Fiel y verdadero, el principio de la creación dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.’ (Apoc. 3:14-17)…

El Señor nos muestra aquí que el mensaje que deben dar a su pueblo los ministros que Él ha llamado para que amonesten a la gente no es un mensaje de paz y seguridad. No es meramente teórico, sino práctico en todo detalle. En el mensaje a los laodicenses, los hijos de Dios son pre-sentados en una posición de seguridad carnal. Están tranquilos, creyéndose en una exaltada condición de progreso espiritual. ‘Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo.’…

¡Qué mayor engaño puede penetrar en las mentes humanas que la confianza de que en ellos todo está bien cuando todo anda mal! El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño, aunque crea sinceramente dicho engaño. No sabe que su condición es deplorable a la vista de Dios. Aunque aquellos a quienes se dirige el mensaje del Testigo Fiel se lisonjean que se encuentran en una exaltada condición espiritual, dicho mensaje quebranta su seguridad con la sorprendente denuncia de su verdadera condición de ceguera, pobreza y mise-ria espirituales. Este testimonio tan penetrante y severo no puede ser un error porque es el Testigo Fiel el que habla y su testimonio debe ser correcto.”

La profecía muestra que la iglesia de Dios en los últimos días, tristemente se encontraría en una condición deplorable ante los ojos de Dios. Y lo más peligroso es que debido a su “tibieza espiritual” ni siquiera se daría cuenta de lo grave de su condición, antes se creería rica, y sin necesidad de ninguna cosa.



¿Cuál es el mal del ángel de la Iglesia de Laodicea?

Él es tibio. No está frío ni está caliente. El Señor recomienda que sea o frío o caliente – incómodo, en busca de algo mejor en lugar de permanecer tibio – muy contento con sus logros espirituales – supuestamente rico y aumentado con bienes (con Verdad). No sabiendo que espiritualmente es pobre, ciego y desnudo, ha sido advertido por Aquel que lo sabe todo y le pide que se arrepienta. Si la advertencia del mismo Señor falla en hacerle cambiar de mente, entonces la única alternativa que le queda al Señor es vomitarlo de su boca.

Por las palabras, “Yo soy rico y estoy enriquecido,” el ángel de Laodicea está diciendo que tiene buen entendimiento de la Biblia y tiene los “Testimonios para la Iglesia,” y que estas cosas lo han enriquecido.

Y que en adición a éstas, tiene otras publicaciones denomina­cionales – su aumento. De esta manera se engaña a sí mismo que tiene toda la verdad para llevarle directo por las puertas de perlas, que no tiene necesidad de nada. Sin embargo, el consejo del Señor es que de Él compre oro refinado en fuego para que pueda ser rico, descubre el hecho de que las riquezas de los laodicenses no son “oro puro” y que su así llamado enriquecimiento no es un enriquecimiento de la Verdad, sino de interpretaciones no inspiradas sin valor, no purificadas en el fuego.

El ángel de Laodicea está también desnudo. No lleva el traje de boda – no tiene la justicia de Cristo. Y su desnudez, no teniendo ninguna ropa que lo cubra, denota que no tiene justicia, con excepción de las suya propia – la justicia con la que nació – su mera piel. Además, es espiritual-mente ciego y solamente el colirio del Señor es el único remedio para su mal. Si sólo tomara el consejo del Señor y aplicara el colirio a sus ojos enfermos, él entonces podría ver.

A continuación veremos algunas declaraciones en el Espíritu de Profecía con respecto a su pueblo.



Primeros Escritos, p. 270, “Pregunté cuál era el significado del zarandeo que yo había visto, y se me mostró que lo motivaría el testimonio directo que exige el consejo que el Testigo fiel dio a la iglesia de Laodicea. Moverá este consejo el corazón de quien lo reciba y le inducirá a exaltar el estandarte y a difundir la recta verdad. Algunos no soportarán este testimonio directo, sino que se levantarán contra él, y esto es lo que causará un zarandeo en el pueblo de Dios.

Vi que el testimonio del Testigo fiel había sido escuchado tan sólo a medias. El solemne testimonio del cual depende el destino de la iglesia se tuvo en poca estima, cuando no se lo menospreció por completo.”



Testimonios para la Iglesia, Tomo 4, pp. 90, 91; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 477 “El mensaje a Laodicea se aplica a los hijos de Dios que profesan creer en la verdad presente... Pero no obstante todo esto, los que debieran ser fieles y veraces, fervientes en el celo cristiano y de espíritu misericordioso, los que debieran conocer y amar fervientemente a Jesús, ayudan al enemigo a debilitar y desalentar a aquellos a quienes Dios está empleando para fortalecer la obra... La única esperanza de los laodicenses consiste en tener una visión más clara de su situación delante de Dios, un conocimiento de la naturaleza de su enfermedad...”

Testimonios para la Iglesia, Tomo 5, p. 202. “…Nuestra propia conducta de permanente apostasía nos ha separado de Dios. El orgullo, la codicia y el amor al mundo han vivido en el corazón sin temor a la expulsión o la condenación. Pecados dolorosos cometidos con presunción se manifiestan entre nosotros. Y sin embargo la opinión general es que la iglesia está floreciendo, y que existe paz y prosperidad espiritual en todos sus términos.

La iglesia ha dejado de seguir en pos de Cristo, su líder, y está volviéndose firmemente hacia Egipto. Sin embargo pocos están alarmados o sorprendidos por su falta de poder espiritual. La duda y hasta el descreimiento de los testimonios del Espíritu de Dios están leudando nuestras iglesias por doquiera. Satanás quiere que esto ocurra así. Los ministros que predican el yo en lu-gar de Cristo lo prefieren así. Los testimonios no se leen, ni se aprecian. Dios os ha hablado. De su Palabra y de los testimonios, la luz ha brillado, y ambos han sido menospreciados y desaten-didos. El resultado se ve claro en la falta entre nosotros de pureza, dedicación y fe fervorosa.”

Por consiguiente, necesitamos reconocer nuestra deplorable condición, para así acudir con corazón contrito a nuestro Dios y aceptar el consejo que el Testigo Fiel le dice a la iglesia de Laodicea:

Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vesti-duras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 19Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé pues, celoso, y arrepiéntete. 20He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 21Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.” Apocalipsis. 3:18-21

¿Qué representa el Oro refinado en fuego?

“El oro probado en el fuego que se recomienda aquí es la fe, y el amor. Enriquece el corazón, porque ha sido refinado hasta su máxima pureza, y cuanto más se prueba, tanto más resplande-ce.” –Testimonios para la Iglesia, Tomo 4, p. 91; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 479.

“La fe que salva es la que obra por el amor y purifica el alma... Nuestra fe debe tener un fun-damento sólido; debe fundarse en la Palabra de Dios, y sus resultados se verán en términos de obediencia a la voluntad revelada de Dios. –A Fin de Conocerle, p. 195.

Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” –Hebreos 11:1, 6.

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” Romanos 1:17.

El que no ama, no conoce a Dios porque Dios es amor.1 Juan 4:8.

“El amor no es sencillamente un impulso, una emoción transitoria que depende de las cir-cunstancias; es un principio viviente, un poder permanente… Amar como Cristo amó significa manifestar abnegación en todo momento y en todo lugar mediante palabras bondadosas y ade-manes agradables… El amor genuino es un precioso atributo de origen celestial que aumenta en fragancia en la proporción en que se da a otros.” Comentario Bíblico Adventista, Tomo 7A, p. 259.

Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.” Juan 15:12.

Dios tiene más en cuenta con cuánto amor trabajamos que la cantidad de trabajos que hace-mos. El corazón natural no puede crear ese amor. Esta planta celestial sólo florece conde Cristo reina supremo. Donde existe amor, hay poder y verdad en la vida. El amor hace bien y nada más que bien. Los que tienen amor dan frutos para santidad, y al fin tendrán vida eterna (YI 13-1-1898). Comentario Bíblico Adventista, Tomo 7, p. 964; Comentario Bíblico Adventista, Tomo 7A, p. 394

¿Qué representan las Vestiduras blancas?

“La vestidura blanca es la pureza de carácter, la justicia de Cristo impartida al pecador. Es a la verdad una vestidura de tejido celestial, que puede comprarse únicamente de Cristo, para una vida de obediencia voluntaria.” Testimonios para la Iglesia, Tomo 4, p. 92; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 479.



Dios nos pide Santidad.

“...Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación...” 1 Tesalonicenses 4:3.

Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” Hebreos. 12:14.

“...Limpiémonos de toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” 2 Corintios 7:1.

“...Santificaos, porque el Señor hará mañana maravillas entre nosotros...” Josué 3:5.

De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es...” 2ª Corintios 5:17

“...os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” Romanos 12:1.

De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es...” 2 Corintios 5:17.

“… ¡Cómo no habéis de andar en santa y piadosa manera de vivir! 2 Pedro, 3:11-14.

“La verdadera santificación significa amor perfecto, obediencia perfecta y conformidad per-fecta a la voluntad de Dios. Somos santificados por Dios mediante la obediencia a la verdad.” HAp, p. 451



Dios nos da el Poder para no pecar.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece...” Filipenses 4:13.

Porque no nos ha dado Dios un espíritu de temor, sino de poder, y de amor, y de templanza.” 2 Timoteo 1:7

Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo.” Hechos 1:8.

“El poder de Dios aguarda que ellos lo pidan y lo reciban.” Deseado de Todas las Gentes, p. 627.

Y a Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irre-prensibles...” Judas 24.

Todo el que permanece en Él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.” 1ª Juan 3:6

“Cristo vino al mundo para enseñar que si el hombre recibe poder de lo alto, puede llevar una vida intachable.” Ministerio de Curación, p. 15.

“Todo el que cumpla por fe los mandamientos de Dios alcanzará el estado de impecabilidad en que vivía Adán antes de la caída.” Maranatha, p. 222

“El tentador no tiene el poder de gobernar la voluntad o de obligar al alma a pecar. Puede angustiar pero no contaminar. Puede causar agonía pero no corrupción.” Conflicto de los Siglos, p. 564.

Aunque los siervos de Dios estén despiertos y hagan su trabajo correctamente, sin embargo algunos de los miembros fallan en ponerse el vestido de bodas. Como sabemos, un vestido es algo que se pone encima del cuerpo. Por lo tanto, el vestido denota una conducta diaria seme-jante a la de Cristo –la justicia de Cristo en la vida diaria de uno.

Hemos llegado a tiempos solemnes. Ahora es el tiempo de ponernos las vestiduras blancas. Ahora es el tiempo de comprar el campo con el gran tesoro y la perla de gran precio. “¿Lo hará usted? ¿Lo haré yo?” es la gran pregunta que rápidamente tenemos que resolver sin la influen-cia o interferencia de otra persona.



¿Qué representa el Colirio?

“Es aquella sabiduría y gracia que nos habilitan para discernir entre lo malo y lo bueno, y pa-ra reconocer el pecado bajo cualquier disfraz. Dios ha dado a su iglesia ojos que Él quiere que sean ungidos con sabiduría para que vean claramente; pero muchos sacarían los ojos de la igle-sia si pudiesen, porque no quieren que sus obras salgan a luz, no sea que resulten reprendidos. El colirio divino impartirá claridad de entendimiento.” Testimonios para la Iglesia, Tomo 4, p. 92; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 479



La Súplica Final

“Contra los ministros y los miembros Dios presenta graves acusaciones de debilidad espiri-tual cuando dice: ‘Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desven-turado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas’ (Apoc. 3: 15-18). Dios demanda un reavivamiento y una reforma espirituales. A menos que suceda esto, los que son tibios serán cada vez más detestables para el Señor hasta que Él rehúse reconocerlos como a sus hijos.

Deben realizarse un reavivamiento y una reforma bajo la ministración del Espíritu Santo. Reavivamiento y reforma son dos cosas diferentes. Reavivamiento significa una renovación de la vida espiritual, una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual. Reforma significa una reorganización, un cambio en las ideas y teorías, hábitos y prácticas. La reforma no producirá los buenos frutos de justicia a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu. El reavivamiento y la reforma han de efectuar su obra asignada y deben entremezclarse al hacer esta obra. (RH, 25 de febrero de 1902). 1MS, pp. 148, 149.

“El Espíritu refrenador de Dios se está retirando ahora mismo del mundo. Los huracanes, las tormentas, las tempestades, los incendios y las inundaciones, los desastres por tierra y mar, se siguen en rápida sucesión. La ciencia procura explicar todo esto. Menudean en derredor nuestro las señales que nos dicen que se acerca el Hijo de Dios, pero son atribuidas a cualquier causa menos la verdadera. Los hombres no pueden discernir a los ángeles que como centinelas refre-nan los cuatro vientos para que no soplen hasta que estén sellados los siervos de Dios; pero cuando Dios ordene a sus ángeles que suelten los vientos, habrá una escena de contienda que ninguna pluma puede describir…



A los Indiferentes

A los que son indiferentes en este tiempo, Cristo dirige esta amonestación: ‘Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.’ (Apoc. 3: 16.) La figura empleada al decir que os vomitará de su boca, significa que no puede ofrecer a Dios vuestras oraciones o vuestras ex-presiones de amor. No puede apoyar vuestras enseñanzas de su Palabra ni vuestra obra espi-ritual. No puede presentar vuestros ejercicios religiosos con la petición de que se os conceda gracia…

Si pudiese descorrerse el telón, y pudieseis discernir los propósitos de Dios y los juicios que están por caer sobre un mundo condenado, si pudieseis ver vuestra propia actitud, temeríais y temblaríais por vuestras propias almas y por las almas de vuestros semejantes. Haríais ascender al cielo fervientes oraciones con corazón angustiado. Lloraríais entre el pórtico y el altar, confe-sando vuestra ceguera espiritual y apostasía…

‘Tocad trompeta en Sion, pregonad ayuno, llamad a congregación. Reunid el pueblo, santi-ficad la reunión, juntad los ancianos, congregad los niños y los que maman: salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar, lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: Perdona, oh Señor, a tu pueblo, y no pongas en oprobio tu heredad, para que las gentes se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?; Joel 2:15-17.

‘Por eso pues ahora, dice el Señor, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y llanto. Y lacerad vuestro corazón, y no vuestros vestidos; y convertíos al Señor vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira, y grande en misericordia, y que se arrepiente del castigo. ¿Quién sabe si volverá, y se apiadará, y dejará bendición tras sí, es decir, presente y libación para el Señor Dios vuestro?’” Joel 2:12-14. –Testimonios para la Iglesia, Tomo 6, pp. 407 - 409; Joyas de los Testimonios, Tomo 3, p. 16

“Cristo es el depositario de todas las gracias. Él dice: Yo te amonesto que de compres. (Apoc.3:18).” Testimonios para la Iglesia, Tomo 4, p. 92; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 479.

“Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces vendrá Él para reclamarlos como suyos.” Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 48

Citas Adicionales del Comentario Bíblico Adventista, Tomo 7A

Sobre Apocalipsis 3:14-17

“Cristo camina en medio de sus iglesias a lo ancho y a lo largo de la tierra. Observa con inten-so interés para ver si los suyos están en una condición espiritual tal que puedan hacer avanzar su reino. Está presente en cada asamblea de la iglesia. Conoce a aquellos cuyo corazón puede llenar con el óleo santo para que lo impartan a otros. Los que fielmente hacen avanzar la obra de Cristo, representando en palabra y en hechos el carácter de Dios, cumplen el propósito del Señor para ellos, y Cristo se complace en ellos.” (RH 26-5-1903). CBA -7A, p. 398

“¿Debemos esperar hasta que seamos trasladados antes de que comamos de las hojas del árbol de la vida? El que recibe en su corazón las palabras de Cristo sabe lo que significa comer las hojas del árbol de la vida.” CBA -7A, p. 399

“ ‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.’ Si vosotros oís ‘lo que el Espíri-tu dice a las iglesias’ y meditáis en la instrucción que se les da, vuestros oídos estarán cerrados para las insensateces y necedades que os rodean. No oiréis ni repetiréis esas cosas, ni nunca las desearéis. Si Cristo satisface el hambre de vuestra alma, esas trivialidades son insípidas y desa-gradables para vosotros. No halláis deleite en ellas, sino que, en cambio, elegiréis el pan del cielo.” (MS 92, 1901). CBA -7A, p. 399

“El mensaje para la iglesia laodicense es aplicable para todos los que han tenido gran luz y muchas oportunidades, y sin embargo no las han apreciado.” (RH 11-3-1902).

“El mensaje para la iglesia de Laodicea es aplicable a nuestra condición. Cuán claramente se describe la condición de los que piensan que tienen toda la verdad, que se enorgullecen de su conocimiento de la Palabra de Dios, pero cuyo poder santificador no ha sido sentido en sus vidas. Falta en sus corazones el fervor del amor de Dios; pero este fervor del amor es precisa-mente lo que hace del pueblo de Dios la luz del mundo.” (RH 23-7-1889). CBA -7A, p. 403

“Los cristianos a medias son peor que los incrédulos, pues sus palabras engañosas y su posi-ción evasiva descarrían a muchos. El incrédulo se muestra tal como es. El cristiano tibio engaña a ambas partes. Ni es un buen mundano ni un buen cristiano. Satanás lo usa para hacer una obra que ningún otro puede hacer.” (Carta 44, 1903). CBA -7A, p. 405

“El mensaje a Laodicea se aplica a la iglesia de este tiempo. ¿Creéis este mensaje? ¿Es éste el sentir de vuestros corazones? ¿O estáis diciendo constantemente: Nosotros somos ricos y enri-quecidos, y no tenemos necesidad de ninguna cosa? ¿Es en vano que la declaración de verdad eterna haya sido dada a esta nación para ser llevada a todas las naciones del mundo?

Dios tiene un pueblo escogido y lo hace depositario de una verdad llena de resultados eter-nos; se le ha dado la luz que debe iluminar el mundo. ¿Ha cometido Dios un error? ¿Somos ciertamente sus instrumentos escogidos? ¿Somos los hombres y las mujeres que deben llevar al mundo los mensajes de Apocalipsis catorce, para proclamar el mensaje de salvación a los que están al borde de la ruina? ¿Procedemos como si lo fuéramos? (MS 51, 1901).

“El mensaje a Laodicea se aplica a todos los que dicen guardar la ley de Dios, pero no son ha-cedores de ella. No debemos ser egoístas en nada. Cada aspecto de la vida cristiana debe ser una ejemplificación de la vida de Cristo. Si no lo es, oiremos las terribles palabras: "No os conozco" (RH 17-10- 1899).

“Muchos son laodicenses que viven en un estado de autoengaño espiritual. Se visten con las vestiduras de su propia justicia, imaginándose que son ricos y están enriquecidos y no necesitan nada, cuando [lo que] necesitan [es] aprender de Jesús diariamente, de su humildad y manse-dumbre; de lo contrario se encontrarán en quiebra y toda su vida habrá sido una mentira.” (Carta 66, 1894).

“La iglesia necesita beber profundamente de la espiritualidad de la Palabra.” CBA -7A, p. 406

“Cristo no puede admitir los nombres de aquellos que están satisfechos con su suficiencia propia. No puede suplicar en favor de gente que no siente necesidad de su ayuda, pues piensan que saben y poseen todo.” (RH 23-7-1889). CBA -7A, p. 406

“La Palabra de Dios es letra muerta para los que no la practican. Cristo dice a éstos: ‘¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.’ No puede presentar el caso de ellos ante el Padre. Si comprendieran que son pecadores, podría interceder en su favor y el Señor los despertaría con su Espíritu Santo; pero son peores que muertos en delitos y pecados. Escuchan la Palabra, pero no la aplican a sí mismos; antes bien, aplican la Palabra hablada a sus prójimos (MS 163a, 1898).

“El gran Vendedor de riquezas espirituales está invitándoos a que le deis admisión. [Se cita Apoc. 3: 18.]... El Salvador viene con joyas de verdad del valor más elevado, que contrastan con todo lo falsificado, con todo lo que es espurio. Viene a cada casa, a cada puerta; está llamando, presentando su tesoro invalorable, instando: ‘Comprad de mí.’ ” (Carta 66, 1894). CBA -7A, p. 407

“A nuestras iglesias se ofrecen las mercancías del cielo. Cada individuo necesita demostrar un decidido interés en la invitación de Cristo. Hermanos y hermanas, ¿están encauzados vues-tros pensamientos así? ‘Estas palabras decididas e incisivas no se aplican a mí; estoy en una con-dición espiritual bastante buena, aunque quizá no tenga todo el fervor y el celo que algunos tienen. Creo en la verdad. Aquellos a quienes pertenece ese mensaje pueden recibirlo. Creo que algunos lo necesitan.’ Vosotros los que pensáis y razonáis así, estad seguros de que sois precisa-mente aquellos que necesitan este mensaje. Mientras las costosas mercancías del cielo están expuestas ante vosotros, acercaos y comprad lo que habéis perdido: el oro del amor y de la fe y las vestiduras blancas que son la justicia de Cristo.” (Carta 30a, 1892). CBA -7A, p. 407

“El oro que Jesús quiere que compremos de Él es el oro refinado en fuego; es el oro de la fe y el amor, que no tiene ninguna sustancia contaminadora mezclada con él. Las vestiduras blancas son la justicia de Cristo, el traje de bodas que sólo Cristo puede dar. El colirio es el verdadero discernimiento espiritual que tanto falta entre nosotros, pues las cosas espirituales deben discer-nirse espiritualmente.” (RH 1-4-1890) CBA -7A, p. 407

“El Testigo Verdadero ha dicho: ‘Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnu-dez.’ ¿Cuál es la vergüenza de esta desnudez y pobreza? Es la vergüenza de revestimos con justicia propia y de separarnos de Dios, cuando él ha hecho amplia provisión para todos los que reciben su bendición.” (HS 139). CBA -7A, p. 407

“Debemos recibir el manto de justicia tejido en los telares del cielo, el mismo manto inma-culado de la justicia de Cristo.” (RH 19-7-1892). CBA -7A, p. 407

“El ojo es la conciencia sensible, la luz interior de la mente; de su correcta visión de las cosas depende la salud espiritual de toda el alma y el ser. El "colirio", la Palabra de Dios, al ser aplica-do aviva la conciencia porque convence de pecado; pero la aplicación es necesaria para que se produzca la curación, y la persona viva con sinceridad de propósito para la gloria de Dios.” CBA -7A, p. 407

“Los laodicenses... no estaban enteramente ciegos, pues de lo contrario el colirio no hubiera servido de nada para restaurarles la vista y capacitarlos para discernir los verdaderos atributos de Cristo. Cristo dice: Renunciando a tu suficiencia propia, abandonando todas las cosas, no importa cuán queridas te sean, puedes comprar el oro, las vestiduras y el colirio para que pueda ver.” (RH 23-11-1897). CBA -7A, p. 407

“Debemos eliminar a los compradores y vendedores del templo del alma para que Jesús pueda morar con nosotros. Ahora está a la puerta del corazón como un comerciante celestial. Dice: ‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.’ ‘Abridme; comprad de mí las mercancías celestiales; comprad de mí el oro probado en el fuego.’ Comprad fe y amor, los preciosos y bellos atributos de nuestro Redentor, que nos capacitarán para encontrar nuestro camino para penetrar en los corazones de los que no lo conocen, que son fríos y están alejados de él debido a la incredulidad y el pecado. Nos invita a comprar las vestiduras blancas, que son su gloriosa justicia, y el colirio para que podamos discernir cosas espirituales. Oh, ¿no abriremos la puerta del corazón a este visitante celestial?” (BE 15-1-1892). CB7A, pp. 406, 407

“El Señor llama a la puerta de tu corazón, deseando entrar para poder impartir riquezas espirituales a tu alma. Anhela ungir tus ojos ciegos para que disciernas el santo carácter de Dios en su ley y entendáis el amor de Cristo que ciertamente es el oro refinado en fuego.” (RH 25-2-1890). CBA -7A, p. 408

“Apliquemos las palabras de Cristo a nuestros casos individuales. ¿Somos pobres, y ciegos, y desventurados, y miserables? Entonces, busquemos el oro y las vestiduras blancas que Él ofrece. La obra de vencer no está restringida a la era de los mártires. El conflicto es para nosotros, en estos días de sutiles tentaciones hacia la mundanalidad, la seguridad egoísta, la complacencia del orgullo, la ambición, falsas doctrinas e inmoralidad en la vida.” (RH 24-7-1888). CBA -7A, p. 408



Demos seria atención a estos consejos porque nuestro bienestar eterno depende de cómo respondemos a las súplicas del Testigo Fiel.

Lista de Abreviaturas de las fuentes

AFC (A Fin de Conocerle)

ATO (Alza tus Ojos)

CBA (Comentario Bíblico Adventista)

CBA -7A (Comentario Bíblico Adventista, 7A)

DTG (Deseado de Todas las Gentes)

HAp (Hechos de los Apóstoles)

Mar (Maranatha)

1T (Testimonios para la Iglesia, tomo 1 – del 1 al 9).

1JT (Joyas de los Testimonios, tomo 1 – 1 al 3)

1MS (Mensajes Selectos tomo 1 – 1 al 3)

PE (Primeros Escritos)

PVGM (Palabras de Vida del Gran Maestro)

RH (The Review and Herald)





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