Qué tiene que decir el Dr. Lucas acerca de la enfermedad del hígado y el alcohol



Descargar 18.49 Kb.
Fecha de conversión30.06.2017
Tamaño18.49 Kb.

Qué tiene que decir el Dr. Lucas acerca de la enfermedad del hígado y el alcohol


Ruben tenía 42 años de edad y notó que sus ojos estaban amarillos. Él también notó que durante los últimos meses y especialmente semanas él había estado muy débil. Su jefe en el trabajo le dijo que no estaba haciendo bien su trabajo como antes. Su jefe le dijo que fuera al médico. Cuando él fue al médico, éste le hizo muchas preguntas y le hizo varios análisis. El doctor le dijo que regresara en unos días y le dijo que tenía problemas en el hígado, pero que no estaba relacionado con hepatitis viral, porque esos análisis salieron normales. El doctor parecía confundido acerca de la causa de los problemas de hígado, del cual él estaba seguro, era lo que causaba el color amarillo en los ojos y la fatiga. Él volvió a hacerle a Ruben algunas preguntas que le había hecho la primera vez que lo vio. Particularmente él volvió a preguntarle acerca de si bebía alcohol.

La primera vez Ruben le dijo que él solo bebía alcohol cada pocas semanas y no mucha cantidad. El doctor esta vez le preguntó nuevamente acerca de le bebida y específicamente acerca de su función en el trabajo. Ruben era un representante que intentaba vender los productos de la compañía a otras compañías. Este trabajo llevaba a Ruben a comer mucho fuera y también a reunirse con muchas personas en banquetes. El doctor le preguntó si él bebía mucho en esas cenas y luego de muchas preguntas, Ruben dijo que bebía mucho y tenía estas cenas dos o tres veces por semana. Sin embargo, desde que comenzó con este trabajo él había comenzado a beber mucho en su casa. De hecho ya bebía tanto que le había causado problemas materiales. Su esposa incluso quería divorciarse de él.

Esta situación con Ruben es común en todo el mundo, en cada país y en cada grupo de personas. El alcohol ha sido un problema en el mundo desde el comienzo. ¿Por qué es que el alcohol provoca tantos problemas y cuáles son los problemas que causa en el hígado?

Primero, el alcohol provoca adicción en las personas. Como Ruben, las personas comienzan a beber sin darse cuenta de las consecuencias. Ellos no se dan cuenta que luego de semanas y meses de beber, se vuelven adictos a la bebida. Una adicción no es más que algo que uno tiene que continuar haciendo incluso cuando no se quiere hacer. Ellos solo no pueden detenerse. En este caso es beber alcohol. Lo malo es que generalmente lo hacen más y más. Antes de darse cuenta, son adictos.

¿Qué sucede cuando las personas beben mucho? Varias cosas les suceden, ninguna buena. Primero, cuando ellos beben gastan dinero, el cual su familia podría utilizar en otras cosas, como comida, ropa, educación, etc. Esto solo provoca contiendas en la familia. Segundo, cuando una persona bebe mucho son más propensos a no tener el control de su pensamiento. Ellos dicen y hacen cosas que no son correctas o son dañinas. Incluso a su esposa, hijos y padres. Nuevamente, eso provoca problemas. Tercero, esto afecta su trabajo. Ellos no son capaces de realizar su trabajo. Llegan tarde a su trabajo. Les cuesta concentrarse y si han bebido mucho por mucho tiempo ellos pueden tener problemas de hígado lo que causa serios problemas de salud.

La Biblia tiene mucho que decir acerca de este problema. El Rey Salomón escribió muchos Proverbios acerca de cómo vivir sabiamente. Estos Proverbios están en la Biblia para que los leamos hoy. Aquí hay algunas cosas que ellos tienen que decir acerca de beber alcohol. “¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, Para los que van buscando la mistura. No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; Mas al fin como serpiente morderá, Y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades. Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.” (Proverbios 23:29-35). Esto es muy común con los alcohólicos. ¿Por qué ellos no se detienen y toman el control de su problema de bebida?

Primero es una adicción. Segundo, sin embargo, es un problema, que está basado en el problema de pecado del hombre delante de Dios. El hombre no puede dejar de pecar. El pecado es parte de su naturaleza. La Biblia en otro lugar habla de este problema. Un hombre llamado Pablo escribió un libro llamado Romanos. Este libro habla de este asunto. Dice, “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? (Romanos 2:1-4).

Ninguno de nosotros tenemos excusa porque las mismas que le decimos a otros que no hagan, las hacemos nosotros y viceversa. No podemos evitar el pecado. ¿Cómo salimos de este dilema? ¿Qué podemos hacer? ¿Hay alguna salida para mí? Sí la hay. Pero antes de hablar de cómo superar esto, hablemos primero de los efectos del alcohol en el hígado.

El hígado es, por supuesto, una parte importante del cuerpo. Provee importantes funciones del cuerpo. Nosotros debemos tenerlo y tenerlo sano para vivir una vida buena. No hay excepción a esta regla.

El alcohol sirve como una toxina o veneno para el hígado. En cantidades moderadas no es el caso pero beber mucho y diariamente provoca problemas. Luego de un tiempo el hígado no puede hacer frente a tanto alcohol y las células del hígado con el tiempo van lentamente destruyéndose por el alcohol. Esto lleva años de beber pero ocurre. Lo triste es que muchas personas que beben mucho no se dan cuenta de esto. Ellos realmente piensan, como Ruben, que no están bebiendo tanto cuando de hecho sí lo están haciendo. Lentamente con el tiempo estas personas van a destruir sus hígados.

Cuando el hígado está destruido esto impide que desarrolle algunas de sus funciones vitales más importantes. Por ejemplo el hígado deja de funcionar y destruye muchos químicos en el cuerpo. Esto puede prevenirse cuando el hígado está dañado. Este daño nos provoca cansancio. Una de las funciones más importantes del hígado es crear ciertas proteínas importantes en el cuerpo. Algunas de estas proteínas ayudan a la coagulación de la sangre en nuestro cuerpo de manera que cuando nos cortamos no nos desangremos hasta morir. El daño en el hígado por el alcohol puede prevenir que esas proteínas se produzcan en cantidades adecuadas y así una persona con enfermedad del hígado por el alcohol tal vez no sea capaz de coagular su sangre adecuadamente y esté en peligro de desangrarse hasta morir. Qué problema.

Alguien tal vez pregunte, ¿puede el hígado estar tan dañado por el alcohol que no pueda ser reparado? Sí y no. Personas como Ruben pueden dejar de beber alcohol. Si ellos lo hacen las posibilidades son con el tiempo, por ejemplo meces a años, para que ellos pueden sanar por sí mismos y volver a la normalidad. Este es uno de los aspectos más admirables del hígado, la habilidad de sanar y regenerarse a sí mismo. Verdaderamente el hígado es uno de los órganos más asombrosos en el cuerpo. La clave es dejar completamente la bebida. Si ellos incluso prueban un pequeño trago, muchos comienzan a beber nuevamente.

Algunas personas beben tanto y por tanto tiempo que ellos destruyen sus hígados de tal manera que ya no es posible recuperarse. Desafortunadamente una vez que esto sucedió estas personas pueden morir en semanas o meses desde que se descubre esto. Sin embargo, incluso con estas personas, el dejar completamente de beber puede prolongar el tiempo de sus vidas.

Otros problemas, que tienen las personas que beben alcohol y tienen enfermedad del hígado es la acumulación de fluidos en el cuerpo. Esta acumulación se da mayormente en el estómago, pero puede estar en las piernas, pulmones y corazón. Esto no solo es incómodo sino que requiere que una persona tome medicinas para deshacerse del exceso de fluidos del cuerpo.  Estas medicaciones también pueden tener efectos secundarios en el hígado y otras partes del cuerpo. Por eso un problema, que es el alcohol, lleva a un segundo problema, que son los problemas de hígado, a la acumulación de fluidos, a tomar medicinas, y de las medicinas a los efectos secundarios. Esto es por supuesto un gran costo, por ejemplo ver al doctor y el costo de la medicina. Por eso el alcohol tiene efectos constantes como resultado de beberlo. Esto por encima de la realidad que la mayoría de las personas con enfermedades de hígado relacionadas al alcohol no pueden trabajar. Ellos no se sienten lo suficientemente bien.

¿Qué tratamientos hay para enfermedades del hígado por el alcohol? De hecho muy pocos. Lo más importante es que la persona deje de tomar alcohol. Si 10 cosas pudieran hacerse para ayudar a una persona con problemas al hígado por el alcohol, esta serían las diez. Hay medicinas para los efectos secundarios, como la acumulación de fluidos que hemos mencionado y el sangrado. Sin embargo, estas solo son medidas temporales y pronto los problemas del hígado son tan serios que hasta doblegan la habilidad de ayuda de las medicinas. Por eso la clave es dejar de beber alcohol.

Another thing, which can be done, is to admit your powerlessness to over not only drinking but also all of your sin problems.  We talked about this briefly a little earlier.  The book to the Romans we mentioned earlier also speaks to this issue.  It says, ‘You see, at just the right time, when we were still powerless, Christ died for the ungodly.  Very rarely will anyone die for a righteous man, though for a good man someone might possibly dare to die.  But God demonstrates his own love for us in this: While we were still sinners, Christ died for us (Romans 5.6-8).’

What a powerful paragraph for people powerless to overcome their problems.  When we were powerless to help ourselves in our sin problem, Jesus Christ died for us on the Cross.  While we were still doing wrong Jesus Christ died for our sins. That is a great love.  Is it not?  How can we come to know this power of God so save us from our sins?  Again in the book to the city of Rome Paul addresses this issue.

‘I put this in human terms, because you are weak in your natural selves.  Just as you used to offer the parts of your body in slavery to impurity and to ever-increasing wickedness, so now offer them in slavery to righteousness leading to holiness.  When you were slaves to sin, you were free from the control of righteousness.  What benefit did you reap at that time from the things you are now ashamed of?  Those things result in death!  But now that you have been set free from sin and have become salves to God, the benefit you reap leads to holiness, and the result is eternal life.  For the wages of sin is death, but the gift of God is eternal life in Christ Jesus our Lord (Romans 6.19-23).’

This passage says several important things.  First, we are slaves to sin.  We have no choice but to sin.  The results of doing those sinful things only leads to death.  God can set us free from sin and give us eternal life.  Not a miserable life here and eternal death.  This is surely important.

You may ask how can you be saved from your sin, which is simply going against God and have eternal life?  Good question.  Again, the book of Romans addresses this question. It says, ‘If you confess with your mouth the Lord Jesus and believe in your heart that God raised him from the dead you will be saved, for it is with the heart that you believe and are justified and it is with the mouth that you confess and are saved (Romans 10.9,10).’  All we need to do is confess to Jesus Christ that we are sinners, we believe he died on the Cross-for our sins, and that he rose from the grave to show his triumph over sin and death.



You may pray this simple prayer after me if you believe this.  ‘Dear Jesus, I know I am a sinner and that I have done wrong.  I believe that you died on the Cross-for my sins and that you were raised from the dead and now am living for evermore.  I now place my trust in you.’  If you have prayed this prayer you are now a child of the eternal King, Jesus Christ.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal