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QUIERO ROBARME A LA NOVIA

INFORMACIÓN SOBRE LA PRODUCCIÓN


En la comedia romántica de Columbia Pictures, Quiero Robarme a la Novia, Tom (Patrick Dempsey) lleva una buena vida: es sexy, exitoso, y sabe que puede confiar ciegamente en Hannah (Michelle Monaghan), su deleitosa mejor amiga y la única constante en su vida. Todo es perfecto hasta que Hannah decide realizar un viaje de negocios a Escocia, en donde permanecerá seis semanas... y Tom se siente asombrado cuando cae en la cuenta de que su vida no tiene sentido sin ella. Toma la decisión de que en cuanto ella regrese, le propondrá matrimonio – pero sus planes se vienen abajo cuando se entera de que Hanna se ha comprometido con un apuesto y rico escocés e incluso planea mudarse a Europa. Cuando Hannah le pide a Tom que se convierta en su “dama” de honor, él acepta, pero no sin cierta reticencia... y sólo porque de esa forma intentará conquistar a Hannah y detener la boda antes de que sea demasiado tarde.

Columbia Pictures presenta, en asociación con Relativity Media, una producción de Original Film, una película de Paul Wiland, Quiero Robarme a la Novia. Estelarizada por Patrick Dempsey, Michelle Monaghan, Kevin McKidd, Kathleen Quinlan y Sydney Pollack. Dirigida por Paul Weiland. Producida por Neal H. Mortiz. El guión es de Adam Sztykiel y Deborah kaplan & Harry Elfont. La historia original es de Adam Szytykiel. Los Productores Ejecutivos son Callum Greene, Tania Landau, Amanda Lewis, Marty Adelstein, Aaron Kaplan, Sean Perrone y Ryan Kavanaugh. El Director de Fotografía es Tony Pierce-Roberts, BSC. El diseño de producción corrió a cargo de Kalina Ivanov. El Editor es Richard Marks, A.C.E. La Diseñadora de Vestuarios es Penny Rose. Música por Rupert Gregson-Williams. Supervision Musical de Nick Angel.


ACERCA DE LA PELICULA


En Quiero Robarme a la Novia, una comedia romántica de Columbia Pictures, Tom (Patrick Dempsey) ha caído finalmente en la cuenta de que la mujer de sus sueños es aquella que ha estado ahí desde el principio: su mejor amiga Hannah (Michelle Monaghan). Pero justo cuando está a punto de proponerle matrimonio, Hannah se compromete con otro hombre – Colin, el escocés (Kevin McKidd) – e incluso consigue sacar a Tom de sus casillas cuando le pide que se convierta en su “dama” de honor. Tom acepta, sobre todo porque esta propuesta supone una oportunidad inigualable para aproximarse a la futura esposa y cortejarla antes de que sea demasiado tarde. A pesar de que Hannah comienza a darse cuenta de que, después de todo, Tom podría ser también un buen candidato matrimonial, la novia tendrá que decidirse entre su mejor amigo o el hombre que se le declaró primero.

“La elección de Hannah no es sencilla”, asegura Neal H. Mortiz, productor de Quiero Robarme a la Novia. “Tom y Colin son buenas y meritorias personas”.

“En el fondo, Quiero Robarme a la Novia tiene que ver con la antigua idea de que el amor es invisible cuando lo tenemos justo frente a nosotros”, comenta el director Paul Weiland. “Tom es un hombre muy apuesto que puede conseguir mujeres fácilmente, pero que asimismo rehuye los compromisos. Cuando Hannah conoce a alguien más, él cae en la cuenta de que no solamente perderá a su mejor amiga, sino a la chica que, a pesar de no haberlo notado antes, ama por encima de toda duda. Durante mucho tiempo tuvo un pastel que pudo haber devorado, pero de pronto, alguien se lo ha arrebatado”.

“Desafortunadamente, Tom descubre demasiado tarde que Hannah es su verdadero amor”, dice Dempsey. “Hannah cree en el matrimonio, mientras que, hasta ahora, Tom se ha comportado como un mujeriego, oponiéndose tajantemente al ritual del casamiento. Tom ha tenido muchas oportunidades, así como momentos equívocos, pero la verdad es que Hanna siempre ha estado ahí. Ahora se la han arrebatado, y su único recurso consiste en ir a Escocia fungiendo como la “dama” de honor de su amiga a fin de conquistarla”.

Monaghan señala que “quise con toda mi alma formar parte del proyecto porque la historia me fascina y adoro a todos los involucrados. Lo extraño fue que yo había pasado por una situación similar: cuando me casé, mi dama de honor fue un hombre que continúa siendo mi mejor amigo”.

Desde el comienzo, Mortiz quiso rodar la película con Patrick Dempsey. “Cuando recibimos el guión nos enamoramos del concepto”, recuerda Mortiz. “Nos pareció una gran idea para una comedia romántica. Y yo me convertí en admirador de Patrick Dempsey desde que vi Can’t Buy Me Love. Tiempo después apareció en una de mis películas, Sweet Home Alabama. Desde entonces, él se ha convertido en representante de una cierta esencia, un cierto estilo – no cualquiera puede interpretar al Dr. McDreamy. Patrick puede desempeñar papeles románticos, pero asimismo puede interpretar al bribón; y, pase lo que pase, estarás de su lado. Por supuesto, él fue el primero con el que hablamos acerca del papel de Tom”.

“Patrick era la persona indicada para este papel”, dice Weiland. “Siempre me ha impresionado su polimorfa habilidad. Él y Michelle son una combinación muy emocionante. Ella está llena de vida, y su sentido del humor es muy parecido al de Patrick”.

Por su parte, Dempsey se sintió atraído sobre todo porque el papel le permitía explotar su aspecto ‘bribón’. “Tom lo tiene todo, hasta el momento del compromiso de Hannah – y es entonces cuando cae en la cuenta de que su vida perfecta carecería de sentido sin su amiga”, comenta. “Cuando todo comienza a indicar que está a punto de perderla, sufre una especie de desquiciamiento – e incluso está dispuesto a modificar su vida con tal de que ella permanezca a su lado. Creo que ésta es una historia realmente satisfactoria – sé que muchos hombres en la vida real desearían haber sido lo suficientemente listos, lo suficientemente osados, como para haberse aferrado a aquella persona que dejaron escapar”.

Con Dempsey abordo, Mortiz emprendió la búsqueda del director perfecto para el proyecto. Un colega le sugirió ver la película Sixty Six, dirigida por Paul Weiland. Mortiz la vio, le fascinó, se encontró con Weiland y contrató al director.

“Paul posee una sensibilidad humorística impresionante y además lo sabe todo acerca de las sutilezas de las relaciones románticas”, dice el productor. “Es verdaderamente capaz de otorgarle autenticidad a una historia”.

“En el fondo, yo también soy bastante romántico”, confiesa Weiland. “y esto es algo que siempre he deseado: filmar una comedia romántica. Tom es un lisiado emocional al principio de nuestra historia, pero al final logra confesar su amor. Me agrada la idea de que todo esto ocurra desde una perspectiva masculina, porque por lo general, en las películas, la chica es la que termina con el corazón roto. ¡Me gusta cuando ocurre lo mismo con el sexo opuesto!”

Dempsey asegura que, “Una de las cosas que hicieron de este proyecto algo tan satisfactorio fue el hecho de haber trabajado con Paul. En numerosas ocasiones, resolvimos ciertos problemas de última hora echando mano de la improvisación. Es todo un reto, pero asimismo es un proceso muy divertido que permite ubicar los meollos humorísticos, aunque, al mismo tiempo, Paul nunca perdió de vista los fundamentos y las bases”.

Un perfecto ejemplo de lo anterior lo constituye una escena en la que Tom, fungiendo espléndidamente como “dama de honor”, acompaña a Hannah a elegir su vajilla. Weiland recuerda que, “En alguna parte había leído que Patrick sabía hacer malabares, así que le sugerí que hiciera malabares con los platos de la vajilla china. Durante los ensayos nos dejó a todos con la boca abierta. Nuestra mala fortuna provocó que rompiera todas las piezas durante la primera toma – pero en las siguientes vaya si lo consiguió”.

“La idea surgió una mañana en la que nos encontrábamos filmando esa escena”, dice Dempsey. “Paul me preguntó si yo hacía malabares y cuando le respondí afirmativamente, me dijo, ‘¿Por qué no lo intentas con los platos?’ Le dije que había perdido práctica, pero aun así logramos que dicha escena girara en torno de esta noción. Y eso modificó la dinámica de la escena entera”.

Hannah, la mujer que de pronto deja de ser la mejor amiga de Tom para convertirse en al amor de su vida, es interpretada por Michelle Monaghan. “Hannah no se toma a Tom en serio”, dice la actriz. “Ella tiene sentido del humor y se divierte con todas las historias que Tom le cuenta acerca de sus aventuras. En realidad está enamorada de Tom, pero no es algo que le interese demostrar. No puede ver el potencial para una relación duradera por la sencilla razón de que él no cree en el matrimonio y en cambio ella sí, con todo su corazón. Es el típico caso de aquellos que no aprecian lo que tienen mientras están juntos”.

Dempsey disfrutó mucho compartir cámara con Monaghan. “Nos reímos mucho”, dice. “Lo divertido es que ella es una actriz muy osada – está dispuesta a todo”.

Según el productor ejecutivo Callum Greene, “Quiero Robarme a la Novia es una historia muy dulce en la que participan dos actores a los que siempre da gusto ver. He ahí la clave. Tanto Patrick como Michelle son actores sumamente dotados que lograron crear un vínculo sumamente especial entre ellos. Sus personalidades te atrapan y te hacen reír”.

Monaghan sostiene que Paul Weiland consiguió la mezcla perfecta de humor y emotividad, de payasada y sofisticación. “Adoro a Paul”, dice esbozando una enorme sonrisa. “Me hizo reír todos los días – me encantó estar con él y ser dirigida por él. Posee una sensibilidad maravillosa que jamás encontrarás en ningún otro director del género; su visión europea es única, así como el tono con que ha investido a la cinta”.

Kevin McKidd, quien interpretó el papel principal en “Rome” (HBO) y más recientemente estalarizó “Journeyman” (NBC), ocupa la arista número tres del triángulo amoroso que se desarrolla en Quiero Robarme a la Novia: Colin el escocés, quien se ha enamorado de Hannah y pide su mano tras seis semanas realmente vertiginosas. Weiland: “Busqué a alguien no tan obvio para el papal de Colin. Quería a aun tipo serio – fuerte y apasionado. No podía ser alguien que las audiencias pudieran odiar inmediatamente, porque en realidad necesitábamos de un enemigo que estuviese a la altura de Tom. Colin también es rico, pero tiene mejores modales y es más sincero. Parece ser la clase de hombre que Hannah ha estado esperando – fuerte y siempre presente, en los buenos y en los malos momentos”.McKidd dice, “De primera impresión, Colin es el hombre perfecto. Es dueño de un castillo fantástico. Es amo de un extenso terreno en Escocia. Su familia ha sido dueña de una famosa destilería de whiskey a lo largo de numerosas generaciones y huelga decir que es muy distinguida. Él es casi un noble – su familia es de abolengo, su vida es muy lujosa”.

El actor admite que este papel representó un descanso necesario así como un distanciamiento de la clase de trabajo que normalmente desempeña. “Al principio, me sentí un poco nervioso, porque siempre he participado en cintas serias e intensas”, dice. “En Quiero Robarme a la Novia debía compartir escena con Patrick, un actor fenomenal que ha realizado innumerables cintas románticas y comedias. Él es muy hábil para la improvisación y los detalles graciosos. Estaba nervioso, pero Patrick me hizo sentir muy cómodo”.

Con semejantes colegas estelares, Monaghan asegura que la interpretación de su propio papel fue pan comido. “Resulta muy fácil sentirse embriagada en compañía de estos dos hombres. Los dos son extremadamente encantadores. ¿Qué hay de contraproducente en todo ello para el trabajo de una actriz?”

Un momento realmente memorable para McKidd ocurrió cuando el escocés aprendió a jugar básquetbol. “En una de las versiones más primitivas del guión, mi personaje jugaba al golf, algo muy natural para un escocés. Cuando decidieron sustituir esta actividad por el básquetbol, pensé, “¡Demonios! ¡Esto comienza a agriarse! Lo bueno es que mi coordinación mano-ojo es muy buena, así que al menos no tuve problemas para atrapara la pelota. Por fortuna, en la televisión programaron muchos partidos de básquetbol durante la época de la filmación. Ese detalle, aunado a un excelente coordinador de acrobacias y a la magia del cine me convirtieron en toda una estrella de este deporte...”

Aun otra irrupción del azar sobrevino cuando Weiland descubrió que McKidd poseía una voz cantante preciosa, aunque un tanto salvaje y carente de entrenamiento. En el guión original existe una escena en la que Colin recita un poema de Robert Burns durante una elegante cena celebrada en el castillo de la familia. Los versos los dedica a su futura esposa. Sin embargo, McKidd prefirió cantar una canción tradicional de Escocia, “Love Is Like a Rose”, ante una audiencia anegada en lágrimas - ¡y nos referimos tanto al elenco como al equipo de producción!

“Sencillamente, Colin no cesa de encandilar a Hannah”, señala Monaghan. “Ella ha pasado la vida esperando a su Príncipe Azul, y está absolutamente segura de que esta vez su fantasía se ha hecho realidad. ES un hombre nuevo, fresco, inesperado y encantador. Juro que cuando Kevin cantó “Love is Like a Rose”, su voz derritió mi corazón en cada una de las escenas. Es tan amoroso - ¡y ese acento! Cupido ha colocado a mi personaje entre estos dos hombres”.

En torno de estas tres estrellas, los realizadores reclutaron a un par de reconocidos veteranos: Sydney Pollack interpreta al padre de Tom y Kathleen Quinlan desempeña el papel de Joan, la madre de Hannah.

“Sydney y Kathleen son actores de un calibre impresionante”, añade Mortiz. “Las escenas que comparten con Patrick y Michelle le otorgan peso y credibilidad a nuestra historia. Fue un excelente decisión de Paul: los veteranos nos ayudaron a dar vida a todas estas escenas”.

“Conozco a Sydney desde hace mucho tiempo”, dice Weiland. “De hecho, su compañía está produciendo otro proyecto en el que estoy inmerso en estos momentos. Su interpretación es realmente graciosa, pero debo admitir que su presencia en el set me llenó de miedo, sobre todo ¡porque tuve que dirigir a uno de los directores más famosos del mundo! Pero él me brindó todo su apoyo y nos divertimos muchísimo.

“Me sentí honrado cuando Kathleen Quinlan desempeñar el papel de Joan, la madre de Hannah”, prosigue Weiland. “No es un papel estelar, pero su importancia no es menor, porque ella es la única que intuye que su hija podría estar cometiendo un error al casarse con Colin. Sin embargo, tampoco está muy contenta con Tom – a pesar de que a Joan le agrada la tunantería del personaje de Patrick, e incluso le quiere, no estoy muy seguro de que desee ver a su hija casada con él. Quizá ella crea que ningún hombre está a la altura de su hija, pero todo parece indicar que Joan siente que su hija podría correr con mejor suerte. Joan cae en la cuenta de que Tom es lo más importante en la vida de Hannah - y eso es lo que hace a una gran pareja”.


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