Área metropolitana definición del área metropolitana



Descargar 46.28 Kb.
Fecha de conversión01.05.2018
Tamaño46.28 Kb.
ÁREA METROPOLITANA
Definición del área metropolitana
La superficie del departamento de Montevideo está cubierta por una mancha urbana cuya superficie, si la sumamos a la de las áreas suburbanas, da una extensión equivalente a la de su área rural. Como dijimos, el área metropolitana sobrepasa estos límites y extiende la mancha urbana según la dirección de los vectores de crecimiento que constituyen rutas y avenidas.
Se plantea a priori un concepto a resolver y es el relativo a la demarcación del área metropolitana. En este caso, la palabra límite poco expresa, en el entendido de que el campo de significaciones del concepto metropolitano le da un contenido esencialmente dinámico; es que la propia Área metropolitana de Montevideo es dinámica. Ella se regirá territorialmente por las variaciones y la evolución de los sistemas de transporte, el tiempo de traslado que disminuye a medida que mejoran las rutas, los cambios en la producción agrícola y fundamentalmente por la dinámica socioeconómica del país.
Paradójicamente esta dinámica ha expulsado habitantes desde el Montevideo centralizador hacia sus periferias, donde la población opta por terrenos más baratos, pese a disponer de servicios más escasos y estar sometida a condiciones de precariedad y fragilidad. De todos modos, el área metropolitana alberga cada vez más residentes. Estos factores se evidencian a nivel territorial, y es a ese nivel donde podremos señalar los distintos aspectos que presenta la dinámica de la expansión.
Para el caso del presente Informe GEO Montevideo, utilizamos el criterio propuesto en un estudio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República. Este estudio abarca tres corredores metropolitanos conformados, el primero, por la avenida César Mayo Gutiérrez, la antigua ruta 5 y la nueva ruta 5; el segundo, por la avenida Luis Batlle Berres, la antigua ruta 1, la nueva ruta 1 y el acceso carretero a Montevideo; el tercero, por la Ruta Interbalnearia en torno a las avenidas Italia y Giannattasio.

Los tramos estudiados en cada corredor abarcan desde el extremo urbanizado más alejado de Montevideo, hasta el primer nodo de distribución de tráfico ya al interior de la trama ciudadana. La extensión de los tramos considerados asegura el análisis de las particularidades propias de las formaciones urbanas en cada corredor y aporta conocimientos sobre la expansión de la ciudad. El período de observación de este trabajo abarca desde 1963, considerando ese año como fecha clave en que comenzó la multifacética metropolización de Montevideo, hasta el año 2000.


El primer corredor, el corredor Norte, desarrollado como dijimos en torno a la antigua y la actual ruta 5, incluye el tramo comprendido desde el nodo de empalme de las Rutas 1 y 5 en Montevideo, hasta el extremo norte de Villa Felicidad en el Departamento de Canelones. Allí se produce un corte tanto funcional como en la continuidad del tejido de ocupaciones urbanas.
El corredor Oeste, por su parte, creció a lo largo de la ruta 1, y el tramo estudiado comprende desde el nodo conformado por el encuentro de esta ruta con el camino Tomkinson, en Montevideo, hasta el extremo oeste del poblado Playa Pascual en el departamento de San José. Aunque existan discontinuidades importantes de ocupaciones y tramas urbanas en este corredor, debido a implantaciones agroproductivas históricas, la expansión metropolitana plantean fricciones y disputas acerca del uso del suelo en toda el área.

Finalmente, el tramo estudiado del corredor Este abarca desde la avenida Bolivia, en Montevideo, hasta el Arroyo Pando en el departamento de Canelones. Los procesos de crecimiento y expansión de la ciudad hacia el este se constituyeron en base a extensivos loteos balnearios. El arroyo nombrado y la localización de peajes carreteros se constituyeron en escollos parciales para una desbordante oleada de urbanizaciones costeras.




Factores de la expansión

La expansión urbana se desarrolla sobre la estructura existente en el territorio. Así, las trazas viales, la estructura predial y de propiedad del suelo, las infraestructuras, el uso y modalidad de la ocupación del suelo y los accidentes geográficos, determinan las posibilidades de crecimiento. Los factores más dinámicos en el desarrollo metropolitano han sido el mercado inmobiliario, la vialidad y el transporte.




Mercado inmobiliario

Los emprendimientos inmobiliarios de mayor continuidad y duración histórica los ha realizado el sector privado. Están determinados por la propiedad de la tierra y la economía de la inversión, que operan haciendo uso de la infraestructura del territorio rural, sobre cuyos predios avanza individualmente para lotearlos. El móvil de sus acciones sobre el territorio ha sido una mayor rentabilidad, salvo raras excepciones. Esta operativa esta apoyada en un fenómeno continuo que es el abandono de suelo dedicado a cultivos o agricultura en la periferia urbana. Los servicios, en la mayoría de los casos se consiguen a posteriori de la ocupación y por la presión social.


Actualmente, las inversiones a gran escala, no parecen destinarse a expansión del tejido habitacional tradicional, sino a otros usos como por ejemplo cementerios privados o los condominios de cierto nivel económico denominados country clubs, una forma de evadir la ley de Centros Poblados y ganar valor vendiendo una imagen de naturaleza y seguridad.
El sector público como agente de promoción actúa con menor intensidad que el sector privado. Es posible reconocer su presencia como generador de tejido, sobre una cuadrícula que resulta funcional a la intervención de los agentes privados, y como estructurador del territorio urbano mediante inversiones en estructura vial. Sin embargo su protagonismo mayor reside en su papel como regulador de problemas urbanos más que como generador de nueva ciudad. Así, la política urbana adquiere prioridad ante la política territorial.


Redes viales

A lo largo del tiempo se ha consolidado el desarrollo de una estructura radial de vías de conexión del centro urbano de Montevideo con el resto del territorio. Esto genera tal rigidez que condiciona de manera importante el desarrollo de modelos alternativos para el uso del territorio.


Las rutas y vías de comunicación actúan como elementos estructuradores. Existe una importante relación de restricciones entre el trazado de las rutas y su entorno geográfico, pues los trazados se deciden en función de las cuchillas y los pasos de ríos y arroyos aún cuando el avance tecnológico permitiría mayor grado de independencia.
Las vías de conexión atraen el asentamiento de población y de industrias en sus márgenes, y suelen transformarse con el tiempo en corredores urbanizados. Esto genera conflictos y lleva a la construcción de nuevos trazados para los conectores, fuera del área urbanizada. Cuando así se genera un estructurador alternativo, se puede apreciar que la urbanización presenta una marcada tendencia a crecer orientada hacia el nuevo estructurador. Claros ejemplos se observan en el departamento de Canelones. Las localidades de Pando, Las Piedras y las poblaciones de la costa este del departamento han absorbido las vías estructuradoras, originariamente en las afueras del área urbanizada.

La ciudad y los departamentos vecinos: la metrópolis en Canelones
Como hemos visto, la expansión metropolitana de Montevideo ha tenido lugar en territorios de los departamentos de Canelones y San José. La historia de la ocupación de estas áreas es algo diferente a la de Montevideo. Aquí presentamos sus características.
Es posible identificar situaciones que reflejan las etapas del proceso de metropolización en las vías de conexión con Montevideo, principalmente un eje hacia el norte y otro hacia el este. Esta ruta junto a las rutas 6, 7 y 8 hacia el noreste, presenta la característica histórica de vincular el territorio del país con la capital, relacionando la producción con su boca de salida, el puerto.
La urbanización en torno a la ruta 1, eje oeste, y a las rutas Interbalnearia y avenida Giannattasio, eje este, es más reciente. Estos ejes determinan a Montevideo como ciudad de trasbordo o pasaje a escala internacional y nacional. La avenida Giannattasio se ha incorporado firmemente a la trama urbana y en un plazo cercano la ruta Interbalnearia deberá sustituirla como conector de larga distancia.


El corredor norte

A lo largo de este corredor se alinean las localidades de La Paz, Las Piedras y Progreso. Presenta dos zonas diferenciadas, una al lado oeste y la otra al este de la vía conectora. La primera linda con el tejido urbano más consolidado y está vinculada a la existencia de canteras; en la otra, relacionada con la expansión más reciente, predomina el uso productivo del suelo.


El mayor incremento del área urbanizada se localiza al norte de la ciudad de Las Piedras. Sin embargo, en los últimos años, el desarrollo del crecimiento de canteras es comparable a la expansión urbana. Este hecho genera conflictos ambientales pues muchos de estos emprendimientos quedan comprendidos en la malla urbana.

A su vez es perceptible un incremento notable en la localización de usos no habitacionales como industrias y equipamientos.


Un fenómeno de las últimas décadas, que responde a múltiples causas, es que cuanto más próximas quedan las áreas cultivadas a espacios urbanizados, más notorio es el abandono de la dedicación del suelo a fines agrícolas.
En este corredor, los asentamientos precarios adquieren un desarrollo apreciable y perceptible. Protagonizan un aumento sistemático en número y porte, y muestran tendencia a localizarse en lugares de riesgo como las orillas de cursos de agua y las canteras.
La zona hacia el oeste del corredor presenta situaciones generadas por una mayor presencia de canteras, pues están asociadas a playas de equipos y acopio de material. En muchos casos las canteras son utilizadas como vertederos de residuos por parte de vecinos como por camiones recolectores y volquetas. Dada la ausencia de ordenamiento territorial existen canteras dentro del tejido urbano. Éstas, o bien han sido implantadas allí o han resultado integradas al mismo debido al avance de la urbanización. Esto genera presiones de difícil resolución.
El trazado de la nueva ruta 5 generó tensiones y atractivos, y así se desarrollan implantes de usos urbanos en el área comprendida entre esta ruta y la avenida César Mayo Gutiérrez. La nueva ruta está asociada a la sustitución de usos agroproductivos por instalaciones industriales, depósitos y aún servicios de carretera, así como por la presencia de suelo vacante sin uso definido.
En la zona existe suelo dedicado a agricultura intensiva y también campo natural como consecuencia del abandono de la producción.

Los cambios más notables en el uso y ocupación de la tierra se produjeron entre 1963 y 1985 debido al crecimiento de la actividad extractiva. En el período 1985 a 1996 no se aprecian grandes cambios en el uso y ocupación de la tierra, salvo pequeños avances del tejido sobre el suelo rural, fundamentalmente hacia el este del corredor. Sí se constata una progresiva densificación del tejido existente a través de una mayor ocupación de los lotes de las manzanas.


Pese a que el tejido no avance en forma significativa se acusa un retroceso de la producción agropecuaria en contacto con éste. La superficie agropecuaria total ha sufrido fuerte disminución y esta zona experimentó las mayores pérdidas en el ámbito metropolitano. Con la desaparición de establecimientos y productores hubo también importantes pérdidas de empleos. Ha ocurrido asimismo una marcada especialización productiva en cultivos permanentes medida por superficie ocupada. Según el número de productores ocupados, esta especialización se dio mayormente en cultivos hortícolas y frutícolas.
En aspectos ambientales, los conflictos más importantes están asociados a los cursos de agua. Hay contaminación orgánica de los mismos y sus causas más notorias son los bajos niveles de cobertura de saneamiento, la contaminación de origen industrial, y la contaminación urbana por residuos sólidos o por efluentes de los sitios de disposición final de residuos.
Las nacientes de los cursos de agua quedaron atrapadas en áreas de uso urbano. Esto afecta la calidad del agua y la condiciona fuertemente para las actividades agrícolas en el resto de la cuenca.

Otro factor importante es que las actividades de extracción de áridos producen contaminación por sedimentos debido a colmatación, o sea modificaciones de las secciones transversales de los cauces de agua. La colmatación incrementa las áreas inundables tanto de uso urbano como de producción agrícola.


En consecuencia, esta zona, que históricamente produjo para abastecer la demanda metropolitana y nacional de alimentos, fue un área muy expuesta a los cambios en las modalidades productivas. Presenta los mayores niveles de deterioro de los suelos y recursos naturales del área metropolitana. Los procesos actuales de reconversión productiva están caracterizados por una tendencia marcada hacia la especialización hortícola de la agricultura remanente y por una creciente expansión de la actividad lechera, a la que se reconvierten los productores tradicionales de cultivos cerealeros e industriales.

El corredor este

Esta área es conocida como Ciudad de la Costa y se extiende a lo largo del río de la Plata; continúa las urbanizaciones costeras de Montevideo hacia el este, en territorio de Canelones. La zona estaba dedicada principalmente a viviendas de usos recreativos, y el incremento de áreas urbanizadas coincide con la transformación de estas viviendas en residencias permanentes. Los conectores que la vertebran son la avenida Giannattasio y la ruta Interbalnearia, hasta el límite que forma la desembocadura del arroyo Pando.


Hay tres franjas paralelas y diferenciadas en el corredor este. Desde el río de la Plata se extiende la primera hacia el norte, hasta la avenida Giannattasio. La costa y la avenida son fuertes elementos estructuradores y aquí existe una consolidación avanzada de la ocupación del suelo.
Una segunda zona se formó más al norte, entre la avenida Giannattasio y dos estructuradores del mismo tipo, el camino Carrasco o, según el punto geográfico, la ruta Interbalnearia. A su vez, una tercera ola urbanizadora ocurre en las áreas que quedan al norte de algunos tramos del camino Carrasco y sobre la Ruta Interbalnearia.
Cuanto más nos alejamos de la costa, menor es la calidad urbana y el camino Carrasco constituye una frontera. Al norte del mismo no existen vías pavimentadas y las calles de tosca o macadam sufren por ausencia o irregularidad de mantenimiento. En este espacio se presenta un desarrollo importante de asentamientos irregulares.
En el límite entre los dos departamentos hay elementos estructuradores de importancia, como el parque Roosevelt y el Aeropuerto Internacional de Carrasco. El parque presenta una importante continuidad de masa forestal ordenada y es una unidad paisajística y ambiental de referencia. El equipamiento vial asociado al aeropuerto constituye un claro diferenciador entre unidades territoriales de uso y ocupación.
En este corredor, las urbanizaciones de la costa responden a proyectos de grandes áreas sobre una estructura catastral de escala de tipo rural. Estas áreas fueron forestadas por sus propietarios originales para fijar las dunas y así acondicionar el suelo para la venta de fraccionamientos. La aprobación municipal correspondiente obvió la exigencia de prever la prestación de los servicios básicos.
De todos modos se evidencian ciertas calidades ambientales: los lotes son mayores en superficie y el trazado vial busca adecuarse a la topografía definida por dunas arenosas y toma en cuenta los valores paisajísticos. Ha sido característico que el crecimiento urbano en primera instancia no se vertebrase sobre el conector, sino que colgase de modo transversal a éste, dándose por fajas a partir de las playas costeras. No se programaron áreas destinadas especialmente a centros de servicios. Estos fueron localizándose espontáneamente sobre la avenida Giannattasio y la avenida Pérez Butler en el balneario El Pinar, que une las zonas al norte y al sur de la primera.
El grado de ocupación aún es bajo. La formación urbana resulta principalmente de la subdivisión de grandes propiedades inmuebles costeras. La consolidación habitacional, la implantación de nuevas urbanizaciones y el surgimiento de asentamientos irregulares, caracterizan este proceso como muy dinámico. Este dinamismo ha afectado en forma notable la urbanización formal. Faltaron o han sido tardías las inversiones públicas en servicios básicos como vialidad o saneamiento. La extensión de los servicios de abastecimiento de agua con aportes externos a la región, presentan carencias y desmejoramiento ambiental.
También hay canteras en el corredor costero. Si bien ya no surgen nuevas explotaciones, las existentes expanden la ocupación del suelo. Hay casos en que las canteras abandonadas se transformaron en lagos cuyas orillas están urbanizadas con viviendas o equipamientos de alto nivel socioeconómico.

El avance de la urbanización en la costa presiona sobre las dunas existentes. En la proximidad de las rutas estructuradoras del corredor ocurren desmontes, movimientos de arena asociados al acondicionamiento de los terrenos para ser fraccionados. También ocurren en el caso del surgimiento de nuevos asentamientos precarios, posteriores a 1996, en las franjas más al norte.


Entre los problemas más graves que implicó esta expansión urbana más o menos espontánea, está la contaminación del agua subterránea y el aumento del nivel freático. La contaminación es consecuencia de los sistemas estáticos de saneamiento utilizados, que no son estancos, y las aguas residuales de las viviendas infiltran las napas y deterioran la calidad del agua. A su vez la cobertura de agua potable se ha incrementado en forma destacable, pero con la incorporación al subsuelo de agua proveniente de otras cuencas aumentó el nivel freático. El impacto del proceso de urbanización ha alterado también el sistema natural de drenaje de aguas pluviales.
Dada la dinámica de especulación inmobiliaria en áreas de balnearios, es poco redituable la producción agrícola. Esta situación se ve agravada por la localización de country clubs y urbanizaciones cerradas sobre suelo con uso y valor rural, lo que de hecho impone una recalificación del mismo a usos suburbanos, salteándose las disposiciones legales regulatorias. En años recientes, a iniciativa del poder ejecutivo, esta situación de hecho quedó consagrada por una ley de urgencia que facilitó la subdivisión de parcelas rurales bajo la modalidad de propiedad horizontal.


La metrópolis en San José

Hacia el oeste de Montevideo, la metrópoli se extiende en tierras de San José. En el área considerada se superponen distintas actividades económicas que conviven con una extensa área natural. Se puede perfectamente decir que San José posee una síntesis de todos los ecosistemas presentes en el territorio nacional, desde la clásica pradera hasta los humedales, pasando por mares de piedra, paisajes costeros, montes ribereños y serranos.


A su vez, en las áreas funcionalmente integradas a la metrópoli funcionan industrias de importancia nacional, así como infraestructuras para el abastecimiento regional de energía eléctrica o centrales de disposición final de residuos, paralelamente a explotaciones agrícolas, zonas de vivienda y yacimientos arqueológicos. Es posible señalar varias situaciones conflictivas a causa de estos usos concurrentes del territorio.
En el área considerada interactúan varios ecosistemas, de los cuales destacaremos el cordón litoral del río de la Plata, las zonas de humedales y la presencia del acuífero Raigón. El cordón litoral abarca desde la desembocadura del río Santa Lucía hacia el oeste, destacándose allí la presencia de playas arenosas entre algunas puntas rocosas de menores dimensiones que las localizadas en el departamento de Montevideo. Ocasionalmente, se constata la presencia de sistemas de barrancas, de variables dimensiones, pero de baja altura.


Los humedales

Esta zona se extiende en torno al río Santa Lucía, y cae bajo la jurisdicción de los tres departamentos que albergan el área metropolitana. Debido a su importancia ambiental se han tomado medidas de conservación. Las intendencias municipales de Canelones, Montevideo y San José, con el apoyo del PNUD y el aval del MVOTMA, elaboraron una estrategia conjunta para su gestión, con financiación del GEF.


Este proyecto tiende a conservar los ríos y humedales, fuertemente afectados por el crecimiento metropolitano. A la vez, la proximidad del mayor centro urbano nacional representa una extraordinaria oportunidad para el desarrollo de actividades de investigación y educación ambiental vinculadas a amplios sectores sociales. Los humedales abarcan más de 20 000 hectáreas, de las cuales 12 000 se encuentran en San José.
Desde el punto de vista del ambiente global, el área es significativa por la diversidad de su naturaleza, lo que contribuye a la reproducción de los recursos pesqueros de las aguas internacionales del río de la Plata y el océano Atlántico. También alberga aves migratorias y a mamíferos e invertebrados, a lo que debe agregarse una importante riqueza florística. Por lo tanto es una zona muy rica en biodiversidad y tiene como característica particular la recepción de aportes de agua salobre del río de la Plata.

El acuífero y su zona de influencia

Si bien el acuífero Raigón no es un ecosistema en sí, es el principal recurso de agua subterránea del sur del país. Se extiende bajo toda la superficie de San José integrada al área metropolitana de Montevideo. La delimitación del acuífero se basa en los afloramientos del basamento cristalino, siempre que los hubiere, y en accidentes geográficos cercanos a sus bordes. Siguiendo la rotación de las agujas del reloj, por el noroeste el límite del acuífero es el arroyo Pavón, un afloramiento de basamento cristalino, los arroyos Luis Pereira y Llano; por el norte el límite sigue tramos de las rutas 11 y 3, el río San José, el arroyo Carreta Quemada y zonas de basamento cristalino; al noreste y este sigue el arroyo de la Virgen y el río Santa Lucía; finalmente al sur, el límite es el río de la Plata. La región así delimitada abarca unos 2 200 kilómetros cuadrados


Las aguas del acuífero se utilizan tanto para potabilización como para riego agropecuario y usos industriales. Corre riesgos de contaminación por efluentes y en la zona costera del Plata surgen riesgos de salinización, entre otras causas debido a los establecimientos de extracción de arenas en las playas.
Estas areneras se concentran en la zonas más cercanas a Montevideo, como Rincón de la Bolsa, Delta el Tigre y Playa Pascual. Su actividad ha despertado notoria inquietud, pues implica serias consecuencias paisajísticas, de aumento en el tránsito de vehículos y de agresión al patrimonio arqueológico de la zona.
Yacimientos arqueológicos en el área metropolitana
Se han llevado adelante actividades de investigación arqueológica en distintos terrenos del fraccionamiento Rincón de la Bolsa, donde la ruta 1 cruza el río Santa Lucía. Desde 2002 rige un convenio sobre estas actividades entre el ministerio de Educación y Cultura y la intendencia de San José, que cubre tres áreas: un área de 14 kilómetros cuadrados en las Sierras de Mahoma, la costa del departamento sobre el Río de la Plata y la cuenca inferior del río Santa Lucía.
El patrimonio arqueológico incluye asentamientos prehistóricos y sitios con arte rupestre. Es necesario evaluar su estado de conservación y su interés cultural y patrimonial. Se considera adoptar medidas de preservación y la generación de espacios de socialización del conocimiento, como un futuro museo departamental y visitas guiadas a los yacimientos. Algunos de los sitios conocidos están en grave riesgo de destrucción, muy grave en la zona de Rincón de la Bolsa, donde las actividades extractivas de arena los amenazan directamente. Se están tomando algunas medidas de conservación a nivel parlamentario y departamental.

Centro de disposición final de residuos

Desde enero de 1995 opera en Rincón de la Bolsa el Centro de Disposición Final de Residuos Sólidos y Efluentes Barométricos. Es un relleno sanitario con geomembrana de 2 milímetros de espesor, que permite el tránsito de lixiviados hacia las lagunas de tratamiento. Consta de una celda ya cerrada y sellada, y otra próxima a habilitarse y recibe unas 35 toneladas diarias de residuos, provenientes de un área que incluye, por el norte, a la ciudad de Libertad.

Sólo se reciben residuos urbanos y no industriales, y efluentes barométricos que son tratados en piletas. En alguna ocasión se ha detectado que empresarios inescrupulosos han derivado hasta el centro residuos industriales, y se ha dado que camiones barométricos cargados de fuel oil intentaron descargarlo, pero ambos intentos fueron detenidos.

Central de generación de electricidad

En la Punta del Tigre, desembocadura del río Santa Lucía, está proyectada la construcción de una central que funcionará con gas natural proveniente de la República Argentina a través de un gasoducto ya construido.

La Dirección Nacional de Medio Ambiente, DINAMA, analizó que el posible impacto ambiental y señaló que habrá que controlar las emisiones de óxidos de nitrógeno. Las fuentes de agua disponibles para el funcionamiento de la planta y usos conexos serán el río de la Plata y el acuífero Raigón, y deberá cuidarse la disposición final de las mismas. La necesaria instalación de toma de agua en el río deberá respetar las condiciones ambientales del cordón litoral.
Los lodos resultantes serán secados por centrifugación para deponerlos en los vertederos existentes, pero los residuos industriales no deberán ser dispuestos en ningún vertedero municipal de San José, pues no son aptos para recibirlos. También hay que tener presente que la obra puede impactar en sitios arqueológicos.

Las industrias

Se podría decir que San José posee tres tipos de áreas industriales: una, rejuvenecida; otra en rejuvenecimiento fuera del área de estudio, y la restante la denominaremos moderna. El área rejuvenecida se ubica en la ruta 1 inmediatamente lindera a Montevideo y por lo tanto al puente carretero sobre el río Santa Lucía. En ella se instalaron principalmente industrias químicas en los años 50 del siglo pasado, aprovechando la inexistencia de normativa departamental para su instalación.


En sus cercanías está la zona industrial de Rincón de la Bolsa. Abarca las industrias que llamamos en rejuvenecimiento, actualizadas en sus procesos productivos por la incorporación de nuevas tecnologías y aportes de capitales extranjeros. Desde el punto de vista laboral, las industrias de esta zona absorben mano de obra local y se genera una relación de dependencia de los empleados con la empresa. En ocasiones, por esta razón no salen a la luz algunos casos potenciales de contaminación.
El área a la que llamamos moderna está ubicada en el eje de la ruta 1, en el entorno de la ciudad de Libertad, la cual constituye el límite de la zona que consideramos metropolitana. Aquí se han afincado tanto industrias químicas como alimenticias, y actualmente preocupa a la población el impacto que las mismas generan sobre el ambiente. Principalmente se discute la afectación de las aguas superficiales y subterráneas, temiéndose alteraciones en la calidad del acuífero Raigón.

La producción agropecuaria

El departamento de San José se divide claramente en dos zonas agropecuarias diferenciadas. Al norte hay un área de ganadería extensiva sobre suelos donde aflora el basamento cristalino, como en Sierras de Mahoma y Mal Abrigo. En el sur, comprendida en el área metropolitana o en sus cercanías, se desarrolla una importante explotación agrícola intensiva destacándose las frutillas, los cítricos y la papa. Allí se ubica también una parte importante de la cuenca lechera del sur del país. Últimamente se han afincado en la zona criaderos de caracoles, actividad novedosa y en expansión.


En cuanto a las frutillas, que se vuelcan principalmente al mercado de Montevideo, destacaremos el papel de dos polos de desarrollo fundamentales para la producción intensiva en el departamento, las colonias Claude Galland y Wilson, del Instituto Nacional de Colonización. Explotaciones de cítricos de calidad y destinados al mercado europeo, se ubican en el acceso al balneario Kiyú.

Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2019
enviar mensaje

    Página principal