Rela. Paez. 1624. Relacion" xml: lang="es"



Descargar 171.12 Kb.
Fecha de conversión28.12.2018
Tamaño171.12 Kb.
<teiheader><measure><measure><idno> <i></i> <br /> <br /><i></i> <br /> <br /><b><TEI</b> xml:id="PROGRAMES.RELA.PAEZ.1624.RELACION" xml:lang="es"<b>></b> <br /> <br /><b><teiHeader</b> type="text" status="new" date.created="10/10/2003"<b>></b> <br /> <br /><b><fileDesc></b> <br /> <br /><b><titleStmt></b> <br /> <br /><b><title></b>Relación <a href="/nombre-del-proyecto-fecha-rad-ssepi-mejoramiento-del.html">del recivimiento</a>, hospedaie y fiestas<b>

PROGRAMES1 REF: BFF2001-1340



Transcriptor y codificador

Mario Calderón





Transcriptor y codificador

Laura González





Transcriptor y codificador

Miguel Guerra





Transcriptor y codificador

Lucía López





Transcriptor y codificador

Tatiana Gonçalves





Transcriptor y codificador

Arancha López





Transcriptor y codificador

Dulce Maseda





1º revisor

Alicia Díaz





2º revisor

Elisa Caballero





3º revisor

Lesley Roldán









PROGRAMES



Madrid


UCM

José Luis Girón Alconchel

Creative Commons












Autor

Iuan Paez de Valençuela y Castillejo

Impresor

Salvador Cea Tesa

Paradero

Madrid, BNE, MSS/18400(H.56-59)

</b>Relacion del revimiento, hospedaie, y fiestas q[ue] El Marques del Carpio, Gentilhombre de la Camara de su Magestad hizo al rey D. Philippe IIII. nuestro S.en su Estado, y Villas del Carpio, y Adamuz; y Cacería de sus montes Lunes a los 19 del mes de Febrero deste presente año de 1624<b>

type="origin">E













19/01/2017







unit="bytes" quantity="118272">118272 bytes

unit="words" quantity="7405">7405 palabras










1630



Relación






27/05/2018: Última revisión






[I]>
Relacion del recivimiento, hospedaie y fiestas q[ue] El Marques del Carpio, Gentil hombre de la Camara de su Magestad
hizo al Rey D.
Philippe IIII. nuestro S.en su estado y Villas del Carpio, y Adamuz; y Cacería de sus montes Lunes a los 19 del mes de Febrero deste prefe[re]nte año de 1624.

A. D.F. PLACIDO PACHECO DE HARO, OBISPO DE CADIZ del consejo de su Magestad.

DEVO a V.S.como a mi señor y dueño las acciones de mi entendimiento, y voluntad: y si bie[n] es verdad que desseo lograrlas todas en cosas de mas cuydado, (el q[ue] he puesto para reducir tan en breue, relacion que pedia ser muy larga, no es tan pequeño q[ue] dexare de ponerlo por que[n]ta de Seruicio a V. S.) A quien suplico pase los ojos por ella, con que quedarà calificada; pues auiendo passado todo lo que contiene, en el estado de Carpio, donde V. Sse crio, es muy justo q[ue] vea con la consideracion de su entendimiento sin segundo, el amor, grandeza y puntualidad, con que su Magestady el Señor Infante DonCarlos su hermano ( que Dios guarde: ) y los Señoresy Titulos de su Camara fueron seruidos: y los demás ministros, officiales, y criados de todos fueron regalados. Y aunque siguien[d]o la doctrina de Gelio, es fuerça auer de añadir circunstancias a la historia, porque no parezcan apocrifos, y fabulosos sus efectos, y del doctissimo Quintiliano (a quien llamò S.Geronimo. Principe de la eloquencia) que dize que el historiador ha de tocar los margenes suaues y gustosos del Orador y Poeta como lo hizieron tratando de Polibio, los celebrados Salustrio, y Iobio: con todo esso hurtare el viento en quanto pueda a sus consejos, que si bien las aduertencias politicas de la urbanidad, son el alma de la enarracion; no tienen todas vezes lugar, maiormente quando su principal fin, es abreuiarla, como lo hare yo en esta; guardando los terminos presisos deste intento, y el rigor y preceptos q[ue] ella pide.
Capellan de V. S. I. El Licenc. Juan Paez de Valençuela.
Seguramente escribe, quien desnudo de esperanças, temor, ni miedos, singulares, ni generales, tira solame[n]te al blanco de la verdad que trata, qual yo podre hazerlo en las q[ue] aqui dixere, refirie[n]do a V. S.la llegada, y reciuimiento que se hizo a su Mag.y Señor Infante DonCarlos su hermano. Luego que se publicò en Madrid la jornada de su Magestadpara el Andaluzia, despacho el Marques del Carpio vn propio de a cauallo, dando auiso al LicenciadoHieronimo de Frias, Corregidor de su Estado, y a DonDiego Saenz de Angulo Alcayde de su Fortaleza, co[n] ordenes para preuenir el aposento de su Magestady Altezadel Señor Infantesu hermano, Duque del Infantado, Conde de Olibares, Almirante de Castilla, Marques de Castel Rodrigo, Conde de Portalegre, Marques de Belmonte; Conde de Santasteban (Gentiles hombres de su Camara) Conde de Alcaudete, Ayo de su Alteza, Co[n]de de Barajas, y Conde de la Puebla, todos dentro de Palacio. Y assi mismo para el Oydor Garci Perez Araciel, y Secretario Francisco de Albis (Ministros con quien su Excelenciael ExcelentissimoConde de Olibares despacha los negocios del Reyno) y para las ayudas de Camara, officinas de la Real casa, ma[n]tenimientos della, y de todos los demas, que viniessen en la jornada.

Tras deste Correo de auiso partio de Madrid DonPedro de Cardenas, y Angulo de la orden de Sa[n]tiago, Cauallerizo de su Magestad, y Veintiquatro de Cordoua (cuya prudencia, gallardo entendimie[n]to, y acertada eleccion merecio la commission deste cuydado)con cartas del Marques, para q[ue] entre los Canalleros amigos y deudos, q[ue] su Señoriatiene en esta Ciudad preuiniesse fiestas de toros, y cañas, que su Magestadviesse en el Carpio, y que co[n] su parecer se dispusiessen para el dia que llegasse.

Salio luego tras el, Pedro Laynez de Morales Mayordomo y Secretario persona de ta[n] grande talento y partes, que igualò la confiança que del, y dellas se hizo en ocasion semejante, pues suplio lo que muchos sujetos pudieran ocupar: )todos con subordinacio[n] a Do[n]Balthasar Mendez de Haro hermano
</folr[I]> [I]>
del Marques, cuyo boto puede tener primero lugar en cualquier sucesso, q[ue] estaba en el Carpio. Do[n]de se tuuo la llegada de su Magestad, para Viernes 16, de Febrero q[ue] passaro[n] doce dias desde el primero de auiso, hasta el vltimo del plaço, en el qual estubo todo dispuesto desta manera.

Entrando por el Alcoçano, y passando la puente leuadiça de la caba, que cerca la Fortaleza, y esquinas de las quatro torres, y llegando a la puerta de hierro, que esta en la muralla: el quarto que sube a la mano derecha sobre lo alto de la mesma puerta co[n] el corredor, ante camara, y quadra, y aposentos de despensa y patios, y lo demas, que esta dentro de aquel quarto, en que siempre hauita el Alcayde de la Fortaleza, estuuo adereçado para el Marques, y DonLuys Mendez de Haro su hijo.

Passando de la puerta de hierro a la mano izquierda, de la muralla adelante, quedando a esta parte las coçinas tan sufficientes y capaces para todo: y llegando a la segunda puerta de la Fortaleza, que llama[n] la puerta el palo, donde esta[n] la Contaduria (porque vamos andando la casa como ella se sigue) en las botillerías y despensas, sala de Gentiles hombres, y demas aposentos de criados de aquel patio, estuuieron la salseria, bugeria, potageria, panadería, y demas officinas, que vienen en seruicio de su Magestad.

Siguese la tercera puerta, y entrada del segundo patio, y en pasando la escalera q[ue] queda a la mano izquierda, el primero quarto baxo, q[ue] llama[n] la sala baja del quarto del Rey, estubo adereçado para el estado de boca, y la otra quadra que està mas adentro desta, para el estado de ayudas de Camara, y la otra tercera que mas adentro se sigue (colgadas todas) para aparador común de los Estados.

El otro quarto inmediato del sigundo corredor bajo, despues deste con aposento de criados, estuuo aderezado para el Conde de Barajas.

El tercero corredor bajo, que a estese sigue, q[ue] cae frontero del quarto de boca, q[ue] llama el quarto y sala de la fue[n]te, co[n] la a[n]te camara, y apose[n]tos de criados, estubo adereçado para el Almira[n]te de Castilla.

Con esto quedan los corredores bajos ocupados (porque el corredor quarto diuide los patios) y venimos a la escalera, que dexamos a la entrada, y subiendo por ella en la segu[n]da mesa esta la entrada de la pieça con aposento de criados que tiene la ventana a la villa del Rio, estuuo adereçada para el Conde de Santisteban.

En la tercera mesa de la escalera q[ue] esta la puerta de la galería antigua, se dio por ella entrada al retrete del Señor Infante, hasta llegar a su antecamara: y luego a la sala grande co[n] pieça de dormir, y guardaropa, que se comunica por la galería nueua con el quarto de su Mag.estuvo aderezado para su Alteza.

Prosiguiendo la escalera, y llegando al corredor alto por la mano derecha la sala alta, q[ue] llaman dela capilla, con la quadra mas adentro, q[ue] tiene la chimenea, y alcoba para dormir, que llama[n] la sala del jardín con aposento de criados, estubo adereçado para el Duque del Infantado.

La Capilla donde se dize Missa, que se sigue a este quarto (do[n]de su Mag.oyò otro dia Missa) estuuo tambie[n] graue, si curiosamente adereçada, colgada de telas de oro, ornamento de la Capilla del Carpio, q[ue] es de los mejores del Andaluzia con plata igual, mucho asseo, y suauissimo olor.

En passando la Capilla entra la puerta, y passadizo al corredor, que llaman de la Iglesia; porque desde el se mira ella, y la plaça, y passando la puerta de este mirador, prosigue el primero quarto, que llaman del corredor de la Iglesia, con los cinco aposentos, que tiene correspondientes para criados, y puerta al mirador mesmo, estuuieron adereçados para el ExdelentisimoConde de Olibares; y el aposento que esta encima destos, se adereçò para el Secretario Fràncisco de Albis.

Desde este quarto del Conde se comunica luego el retrete de su Magestad, y después del su pieça dede dormir: luego se sale al ante camara, que llaman como V.S.sabe, la quadra del Rey; assi por ser quadrada, como por auerrse aposentado en ella la Magestadde Philippe II, nuestro S.que esta en gloria (que no es nueuo para este quarto ser aposento de Reyes.) Estuuo grauemente adereçado con braseros y pomos de suauissimo olor; luego salimos a la sala grande, donde esta la chimenea, y donde estuuo el dosel de su Magestad, y por ella al corredor del Rio, que por la puerta pequeña del, y por la sala se comunica la galería nueva, y quarto del señorInfante.

Iunto al quarto del Duque del Infantado, nos queda la otra puerta, que llaman de la torre (porque por ella se sube a la torre principal de la Fortaleza, a donde bolueremos después por acabar en contorno con la casa, y que V.S.sepa el modo con que estuuo dispuesta.) La bobeda grande, que cae en medio desta torre, donde esta la reja, que da vista al primer patio, con el aposento de criados, estuuo adereçido, para el Conde de Portalegre.

El quarto, que a estese sigue, con la sala grande que llaman de los lobos, y aposento de criados estuuo adereçado, para el Marques de Castel Rodrigo.

El otro quarto, que corre mas adentro, que llaman del corredor, con el aposento, q[ue] tiene de criados, y valcon con vistas a la sierra, estuuo adereçado para DonJayme de Cardenas Marques de Belmonte.

Para el CardenalZapata, Patriarcha de las indias, DonAugustin Mexia, DonFernando Giron, Consejeros de Estado, Secretario Pedro de Contreras, Confesor de su Magestad, se preuieron possadas en las casas mas acessorias a Palacio: y a este modo, guardando el respeto de la cercanía en su alojamiento para todos los demas.
</folv[I]> [II]>
Toda la casa desde la puerta del paso a dentro estuuo blanca hecha vna alcorça, y la subida de la torre, y armeria, donde lucia notablemente lo resplandeciente de las armas (que son las que estan en aquella Fortaleza del tiempo, que fue el amparo y defensa desta tierra muchas y buenas de Infantes, y de Cauallos.)

Para este dia del plaço Viernes, se preuinieron viandas y mantenimientos en mucha cantidad de sabalos, albures, barbos, tencas, anguillas, y otras muchas diferencias de pescados frescales de quantos se pudieron hallar en las costas del Andaluzia: y de escabeches, y adobos, lenguados, acedias, besugos, bonitos, ostiones, y otros generos tan abundantes, que pudiera sobrar mucho, aunque comieran dos dias tres mil hombres. Dilatose la venida de su Magestad, y quedose todo (lino perdido) mallogrado. Y para el dia siguiente Sabado, que estaua preuenido el mantenimiento de grosura, con no pequeña costa y cuydado, sucedio lo mismo.

Vino luego aviso, que su Magestadllegaria Lunes de Carnestolendas, porque las muchas aguas del temporal, crecieron las de los Rios, y el de Guadalquiuir, que passa por Andujar, a donde su Magestadauia llegado, no dio lugar para passarlo, causa de que se detuuiesse hasta este dia: para el qual estuuieron preuenidas todas las diferencias de carne, que cria esta tierra: muchas terneras, carneros muertos, y a la mano viuos, capones cebados; y gallinas de leche de Granada, cabritos, perdices, conejos, palominos, lenguas, jamones, tocinos, jabalies en adobo, y en empanadas adereçados, ubas moradas mollares de Loxa, melones de pinos, peros de Miguel de Granada, vino trasaniejo, y nicue en abundancia, naranjas, limas, passas, almendras, arroz, todo genero de especeria, manteca de vacas fresca, y blanca excelente en pellas de Granada, quesos conseruados, belas de cera, y febo, y hachas en mucho numero.

En materia de dulces fue cosa grandiosa la duersidad, y abundancia, y la prebencion grande, que se tuuo para que no faltasse cosa de regalo, infinitas cajas cubiertas de conseruas diferentes, mucha confitura de Granada para echar en la plaça, si a caso su Magestadmerendara en ella, gindas cubiertas, limones, batatas, orejones, ciruelas, escorçonera, pechingos, calabaçate, diacitron, pipotillos, y vidrios de diferencias de almibares regalados, y veynte y quatro arrobas de azucar de pilon para las cocinas.

Naturalmente el amor inclina a los vasallosa la veneracion de los Reyes, y el desseo de conocer a su Magestad traia de muchas leguas en contorno tanto numero de gente, que se despoblaran los lugares de la comarca, y cubrian los caminos en tanto grado, que sin poder llegar muchos al Carpio se alojauan en los Lugares de Estado, y otros fuera del: y auia el Marques mandado pregonar, que forasteros, y naturales todos vendiesen libres de derechos aquellos dias.

El Corregidor, y Mayordomo hizieron minuta y lista del hospedaje, mirando todas las casas del lugar, y regulando la capacidad de cada vna, y la cercanía à palacio, para que conforme a ella se señalasse el huesped, dandole relacion al aposentador de su Magestad , como se nizoDomingo vn dia antes que llegasse, tomando en su poder la minuta para hazer el alojamiento, auiendo el Marques dado licencia franca, para que todos los vasallos del Estado cortasen leña de sus encinares, bosques, sotos y montes, para que tuuiesen preuenidas las casas; que esta materia en tiempo de tanto frio, niebe, y yelo, como auia, no fue menos necessaria que gustosa.

Los Caualleros de Cordoua, que fueron a las Fiestas, y los demas que les acompañaron tuuieron su alojamiento en la venta de la Roda, que la eligieron, por desocupar el lugar para los criados de su Magestad. y conservas de las mayores, y demas capacidad que tiene España, no auia palmo de lugar en ella desocupado. Vbo mas de setenta caualleros, y ciento y ochenta Cauallos regalados (porque los de su Magestad, estuuieron en la caualleriza del Marques, y a cargo de DonPedro Mendez de Soto Mayor su Cauallerizo) (merecedor por su nobleza y partes de qualquier fauor, e vn cauallero luzido, cortesano, y galan) sin mas de otras ciento y cinquenta caualgaduras de seruicio de coches. Acemilas, y mulas de criados, y en cada vuno de los aposentos de la venta quatro y cinco camas amontonados los colchones sobre las cajas de los juezes, y adargas, sin tener sitio, en que poder menearse en ellos, con notables incommodidades y apreturas, mayormente para personas tan graues, tan ricas, y regaladas, prefiriendo lo todo el desseo y gussto de servir al Marques: y juzgando lo por entretenimiento de Fiestas, (indicio claro del amor, y voluntad que le tienen.)

Los lugares del Estado, alistaron cada qual vna compañía de Soldados, vestidos, adereçados para solemnidad y regocijo, diferenciados con sus diuisas, y colores. Los del Carpio bandas, jubones, toquillas, medias, y ligas bñancas, los de Adamuz carmesi, los de Perabad pagizo, y los de Morente verde, y en lugar de los Alcabuzes traían todos alabardas, Partesanas, Dardos, con fuertes cuchillas, para las suyzas, que hizieron con los toros, que fueron de notable gusto a su Magestad, y al Infante su hermano, y toda la plaça.

A la entrada que della viene para el Altoçano de Palacio, junto a la Esquina de la primera calle frente de la Torre del mirador de la Iglesia, se hizo vn aposento quadrado con capitel ochanado:
</folr[II]> [II]>
y valcon de una bara a fuera de los demas tablados de la plaça, con escalera muy llana para su Magestad, y a la mano derecha otro capaz para todos las Señores de la Camara, y otros Caualleros, y a la izquierda otro pequeño para las ayudas de Camara. Y despues deste se seguia un tablado grande para los demas criados de su Magestad, y gente de Palacio. El aposento de su Magestad, se adereço con colgaduras de grana y oro, y el de la Camara con tapicería.

A la plaça se dieron quatro puertas vna debaxo del aposento de su Magestad, que se cerrò con llaue todo el tiempo que estuuo en el, y era el passo de la plaça a Palacio. Otra enfrente desta para la entrada de la Caualleria: otra hazia el mirador de Palacio, por donde salían a mudar cauallos: y otra frente desta para sacar los toros lidiados.

Lunes del plaço señalado a las quatro de la tarde, auie[n]do caydo ca[n]tidad de granizo, y todos los días antes, poco o mucho llouido, ò neuado, començo el Cielo a dexar los rigores, y mostrarse apacible, descubriendose claro, como que esperaua la llegada de su Magestad, para hazerlo. Salieronlo a reciuir, y hazer la salua las Compañias de Soldados, mucho trecho antes del lugar. Y toda la Caualleria a la puerta de hierro del altoçano a pie, siendo tanto el concurso de la gente, que no dexauan caminar los coches.

Llegò su Magestada Palacio; y apeose en la puerta el hierro, que es la primera de la Fortaleza, donde DonDiego Saenz de Angulo Alcayde della (antiguo criado, como lo es su nobleza) le esperaua con una fue[n]te dorada en las manos de extraordinaria curiosidad, y hechura, y en ella las llaves doradas de la casa; tomò la fuente el Marques, y hincando la rudillaen el suelo las dio à su Magestad: el qual las recibio, y boluio a entregar, tocandolas con la mano: entrose à su quarto auiendo hecho fauor y merced de dexarsela besar, al pasar por la sala del dosel a los caualleros y personas, que alli se la pedian, particularizandose con Don Baltasar Mendez de Haro hermano del Marques; a quien dio tiernamente los braços. Y despues de auer passado vn rato en su aposento, salio por la puerta falsa del ante camara, que comunica al corredor, y galeria nueua con el señor Infante, y entraron en ella (estaba desocupada con solos dos bufetes grandes de plata, y dos braseros con sus pomos de precioso olor, cerradas las vidrieras) pusieron luego los ojos su Magestad, y Alteza, y los demas que le acompañaua[n] en el Arbol antiguo de la decendencia de los Señores de la Casa, que yo auia renobado, y crecido desde el tiempo que se hizo hasta oy, que estaua en medio de la galeria: llegaronse a leerlo, deteniendose vn rato: y paso luego a las ventanas a mirar la hermosura agradable de aquel sitio: donde por vna parte se descubre la anchura espaciosa y fertilidad de la campiña: por otra los montes, y aspereças de la sierra, la orla agradable que va haziendo el Rio Guadalquiuir, besando las faldas del lugar, y fertilizando la tierra del Estados y pareciendole bien quanto miraua. Y assi dixo su Magestad: Todo quanto veo en esta casa me parece bien. Yo procure estar a la mira por si acaso su Magestad, quisiesse preguntar alguna antiguedad della , dependiente del tronco, o ramas del Arbol, pero no lo hizo. Algunos Señores si; a quien satisfize. Y el señor Infantelo leyò otro día muy de espacio. Prosiguio su Magestad, mirando lo que le parecio de la casa, y boluiose a su quarto, donde Do[n]Luys Mendez de Harto, le dixo, si se seruia de entretenerleal axedrez, mientras se hazia ora de cenar: respondio q[ue] si: y sacolede vna caja curiosa, forrada en terciopelo carmesi con clauaçon dorada vn axedrez, tabla, y trebejos de oro de martillo, con mucho esmalte, y peregrina curiosidad de hechura; demas valor de quatro mil ducados: ofrecioselo para su seruicio; su Magestadse holgo mucho de verlo, reciuiolo con gusto, y ma[n]do guardarlo. A este pu[n]to entrò el Duque del Infantado de su quarto a ver a su Magestad , y dixole, Señor, gran casa es la del Carpio(repitiendolo dos vezes) y los criados della muy para inuidiar.

Ya llegaua la noche, y començaronse a encender las luminarias en las almenas de las torres, y murallas, q[ue] en contorno de la Fortaleza, y Castillo, y cavalletes de los tejados estaua[n] repartidas: y por el lugar, calles, y casas vn infinito numero, parecía vna Troya, que se abrasaua. Traxeronse ducientas arrobas de pez para ellas: y en el entretanto que llegaua la hora para que su Magestadcenasse, se fue el Marques a su quarto, y cada vno de los aposentados en Palacio al suyo. Y mando al mayordomo que diesse dulces a aquellos Señores de la Camara sus compañeros, el qual traxo en doze conserueras de plata doradas muchas diferencias de almibares regalados: y en fuentes, y platos grandes differencias de co[n]seruas, caxas, guindas secas, peras, pechigos, calabaçate, escorçonera, toronjas enteras, ciruelas de Genoua, camuessas cubiertas, orejones, nuezes cubiertas, batatas: y de confituras de Granada, cumplimie[n]to a quare[n]ta platos. Y en quatro cantimploras de plata aguas de limon, canela, y nieue para cada vno, començando por el Duque del Infantado.

Llegò la hora para que su Magestadcenasse; y pusieronse los aparadores en la sala del dosel, y la mesa en la ante camara; donde su Magestadcenò, dando licencia franca para que entrassen à verle cenar, como lo hizieron los Caualleros, y personas, que alli se hallaron (fauor de benignidad Real) y a poco rato su Magestadse quiso acostar, despejose la casa, y quedo la guarda.

El Marques conuidò a cenar a su quarto a el Almirante de Castilla, al Marques de Castel Rodrigo; al Conde de Portalegre, al Conde de Santiesteban, a Don Luys Mendez de Haro, y a Don Balthasar Mendez de Haro; a quie[n]regalo greue, rica, y regaladame[n]te con treinta y seis platos de carne, capones
</folv[II]> [III]>
cebados, y gallinas de leche; perdices, gaçapos; empanadas, cabeças de jabalies, y otras diferencias de seruicios, con infinitas frutas, y dulces de principios, y postres.

Esta mesma noche, auiendose despachado lo que rotaua a la mesa de su Mag.de gaçapos, capones, cebados, y demas menude[n]cias q[ue] para ella se pidiero[n], y lo necesario para la del Marques, y sus co[n]uidados el mayordomo assistio en vna de las despensas publicas, dando a todos los criados de su Magestadpor officios (en que entraron los de la casa, guardias y caualleriza, y todos qua[n]tos venia[n] en la jornada) los regalos necessarios, sin quedar ninguno, a quien se reparttiesse vn aue, y medio pernil de tocino. pa[n], y vino a cantaros quanto querian lleuar. Y fue tanta la abundancia de aues, y jamones, que no auia quien quisiesse ternera, ni carnero; y assi se quedo perdido lo que desto estaua preuenido, por ser como fue otro dia primero de Quaresma, auiendo sido tanto el concurso y confusion de la gente; que muchos lleuanan dos, y tres vezes la racion doblada; y tal sucedio que auiendolo aduertido el mayordomo, y hallado a los delinquentesco[n] el hurto en las manos, se dexo lleuar con mucho gusto; tal era el que auia en que todos estuuiessen contentos y sobrados.

Otro dia por la manaña Martes salio el Sol tan hermoso y claro, que no parecia auer llouido, ni neuado el antecedente, ni muchos otros antes, como si fuera de Verano, sin ayre, sin frio, sin temporal, q[ue] fuesse contrario al desseo, porque su serenidad llenò el de todos. Preuinieronse de las despensas, las cocinas de su Mag.y de todos los Senores de su Camara (y alguna se yo, que por tardarse el cocinero della, en yr por las viandas que auia de lleuar, tuuo el mayordomo tanto cuydado, que embio al punto ocho pauos, ocho jamones, diez cabritos, veinte capones cebados, veinte gallinas, doze perdices, doze conejos, quatro cantaros de vino, frutas, dulces de principios, y postres, y pan candial, muy bastante, porque lo huuo sobrado.

Por el mesmo modo que la cena, se dio a todos vianda para comer este dia: y en auiendose cu[m]plido con todos, a la hora de las onze embio el Marques a su Magestadel regalo siguiente: cinquenta pauos, cinquenta capones cebados de Granada, cien gallinas de leche, treynta perniles de tocino, quarenta perdizes, quarenta cabritos, cien conejos, diez terneras, seis barriles de azeytunas Cordouesas, y Seuillanas, veintiquatro melones de pinos, seis arrobas de ubas de Loxa moradas, seis arrobas de peros de Miguel de Granada, dos pellejos de vino, 24. empanadas de jabali, y dos cabeças de lo mesmo.

Despues de medio dia, llegada a la hora de las fiestas, porque su Mag.comio a la de las once, se repartieron en tres partes de la plaça, tres copias de ministriles en los meismos puestos que estuuieron el dia antes a la q[ue] su Mag.llegò a la plaça, hazie[n]do differe[n]cia los clarines, que se hallaron solamente a la entrada. Subio su Mag. y Alteza del Señor Infantea su sitio, y todos tomaron sus puestos, los Caualleros de los toros tenian ya el suyo a cauallo a la puerta de la plaça, y en auiendo toro en ella entraron D.Fernando de Carcamo, DonAlonso de Hozes su sobrino, D.Alonso de Godoy y, D.Iuan Augustin de Godoy, D.Alonso de Velasco, D.Diego Bernardo de Eraso, DonAlonso de Guzman, DonLuis Manuel, con el denuedo y gallardia que pedia la ocasion, y cada vno con desseo de lograr algunas buenas suertes, sin perder diligencia, ni cuydado que pudiesse ayudarlas, hizieron las possibles: y como aquella accion pide acometimiento del contrario, los toros tuuieron pocos, y si algunos (bien que dilige[n]ciados) lograron buen empleo. DonFernando de Carcamo y Haro dio el primero garlochon con el donayre que suele en ocasiones semejantes, y DonAlonso de Hozes su sobrino tuuo tan buena suerte en el otro, q[ue] tendio el toro, sin leuantarle(fuerça y valor de vn muy lucido y bie[n] entendido Cauallero.) Los demas anduuieron sin perder punto, guardando el rigor que piden las leyes de Caualleria en tales actos. Salio el toro, que auia dado mayores muestras para la lança; y entrò con ella DonLuis Manuel de Olando, en vn Cauallo crecido, castaño claro, con postura deuida (es vn Cauallero de buena persona, y bien parecido) tomò el puesto, obligando al toro vna, y otra, y tercera vez, entrole por vn lado y en començando a apretar la lança se salio a fuera, quedando el hierro dentro, y el buen Cauallero sin auer perdido vn paso de su sitio, circunstantia essencial, que pide aquella accion noble, y viçarra, como quie[n] sabe bien de las de Caualleria.

Lidiaronse onze toros, y algunos de ellos con entretenimiento gustoso, entraua vna compañia de las cuatro del estado, puestos los soldados en re[n]glera, muy ajustados vnos a otros para su acometimie[n]to, y la caja del atambor junto a la bandera, que estaba detras de los soldados, tocando para obligarlo; el q[ue] se venia perecia en las puntas de las Alabardas: y el que no se atreuia ellos mesmos le cercaban, y matauan: esto sucedio quatro, o cinco vezes, por el entretenimiento y gusto que causaua.

Toros aparte, y despejada la plaça entraron los gouernadores della, a dar principio a las cañas, Do[n]Pedro de Cardenas y Guzman, Cauallero de la Orden de Alcantara, señor de las Villas, del Villar viejo, y la Vega, y Alcayde perpetuo de la de Montoro, y Do[n]Alonso Estacio de los Rios, señor de la Villa de Fernanuñez, de negro co[n] gorras y capas, muchos botones de oro, y cintillos de diama[n]tes en dos Cauallos blancos crecidos muy gallardos (son estos dos Caualleros tan lucidos, como bien apersonados para qualquiera ostentacion) llegaron al mirador de su Magestad, pespuntando la plaça (tal era el
</folr[III]> [III]>
ayroso pisar de los Cauallos) y haxiendo el ácatamiento deuido, pidieron licencia para la entrada, y boluieron a salir por la mesma puerta.

Por la alta, que cae a los corredores de Palacio, començaron la entrada seys quadrillas de a quatro, cada dos parejas, corriendo la primera vez, desde esta puerta a la frontera, que atrauiessa toda la plaça dieron segunda carrera de punta a punta, boluiendo a atrauesarlas y desde esta vltima esquina pasando debaxo el mirador de su Majestad, corrieron tercera vez, boluiendo a tomar la puerta de la entrada; y esta fue muy bien ajustada, y muy bien parecida.

Tomaron nueuos Cauallos, y para dar principio a las cañas, entraron por esta mesma puerta tres quadrillas, DonAlonso de Godoy Ponce de León, Cauallero del habito de Santiago, y Veintiquatro de Cordoua, señorde las Quemadas quadrillero, DonIuan Agustín de Godoy, Alcayde de la Villa de Sanrtaella, DonAlonso de Velasco y Godoy, señorde la Villa de las Mesquitas, y DonAlonso de Cardenas y Guzman, toco a esta quadrillapor suerte el entrar primero, y el color leonado, y en las adargas por diuisa bandas neuadas atrauesadas, leonadas y blancas: sacaron las mangas de entrada co[n] tomadillos de punta de diamante, sembradas por el fondo muchas perlas; y las puntas de los tomadillos sembrados de diamantes, bandas de cuella, toquillas de lo mesmo: los penachos de plumas bla[n]cas y leonadas: los cauallos de la entrada rucios oscuros; y los cauallos de las cañas castaños claros; los xaeces leonados y plata, con boçales de lo mesmo, y los lacayos de leonado y blanco.

La segunda quadrilla tuuo por cuadrillero a DonGonçalo Manuel Cauallero de la Orden de Calatraua, Veintyquatro de Cordoua, y señorde la Villa de las Cueuas, y Torijos, y entro por compañeros a D.Francisco de Hinestrosa Veintiquatro de Cordoua, señorde la Villa de Tebar, a D.Luis Manuel de Osa[n]do, y a D.Alonso Carillo, tocoles por suerte el color nara[n]jado, y las diuisas de las adargas cubiertas con el mesmo, y en cada qual su cifra, q[ue] dezian, lealtad, amor, obediencia, firmeza. Las mangas de entrada toquillas y penachos, naranjado y negro, los jaezes naranjados y plata; los cauallos de la entrada castaños, y los de las cañas ruzios, los lacayos de raso naranjado y negros a lo Frances, con plumas naranjadas.

De la tercera quadrilla fue quadrillero DonMartin de Caycedo y Cardenas y Cauallero de la Orden de Alcantara, y tuuo por compañeros a DonPedro Gomez de Cardenas, Veintycuatro de Cordoua, DonAntonio Venegas de la Cueba de la Orden de Calatraua, y a DonMartin de Guzman y Cardenas de la Orden de Santiago: a esta quadrilla tocò por suerte el color pardo con blanco y pajizo, sacaron en las adargas bandas pardas sin cifras, las mangas de entrada toquillas, y va[n]das del cuello pardas pajizas y blancas bordadas con vistoso artificio de los mesmos colores: los penachos pardos pagizos y blancos, xaezes y bocales de negro, y oro, los lacayos de pardo, pagizos, y blanco; los cauallos de la entrada todos morcillos, los de las cañas de diferentes colores.

Entraron vno, en pos de otro, en contorno de la plaça, ocupando la mitad de ella por la parte del valcon de su Majestad: y por la puerta frontera, que estaua frente de esta, entraron otras tres quadrillas del mesmo numero.

De la primera fue quadrillero DonRodrigo de la Cerda y Mendoça de la Orden de Calatraua, señorde la Vega de Armijo y por su compañero a D.Iua[n] Cebico de la Cerda señorde Coscuñana, D.Fernando de la Cerda Veintyquatros de Cordoua, y DonFrancisco de la Cerda: tocò a esta quadrilla por suerte el color encarnado, blanco y negro, y las diuisas de las adargas encarnadas con cifras de plata; sacaron las bandas del cuello y braço y toquillas de sombreros encarnadas, blancas y negras; los penachos de plumas del mesmo color, xaeces azules, boçales de oro, vestidos de lacayos de raso leonado, guarnecido con naranjado, y penachos de plumas de diuersos colores, y la misma diuersidad en los cauallos de entrada y cañas.

DonFernando de Carcamo y Haro señorde las Villas de Aguilarejo, y Alizne, fue quadrillero de esta segunda quadrilla, y entrò por sus compañeros a DonAlonso de Hozes y Haro su sobrino, señorde la Villa, y Castillo de la Albayda, a D.Diego Bernardo de Eraso y Carcamo de la Orden de Calatraua Gentilhombre de la boca de su Majestad, y señorde la Villa de Polmosa, y a DonAlonso Jacinto de Guzman: a esta quadrilla tocò por suerte el color blanco y negro, que sacaron con diuisas en las adargas, sin cifras: las mangas de entrada blancas y negras bordadas de perlas, las toquillas y bandas blanco y negro con punta de diamante bordadas de perlas, penachos verdes y blancos, xaeces y boçales blancos y negros; los lacayos vestidos de terciopelo del mesmo color, los cauallos de cañas todos rucios obscuros.

De la tercera quadrilla de esta vanda contraria fue quadrillero D.Diego Paez de Castillejo y Vale[n]çuela de la Orden de Santiago, señorde lugar de Villaharta (tan discreto y lucido, como cortesano y galan) fueron sus compañeros DonFrancisco del Corral señorde la Villa de la Reyna, y DonDiego Hernandez de Argote ambos de la mesma Orden de Santiago, y Veynticuatro de Cordoua, y DonJuan Alonso del Corral tocò a esta quadrillapor suerte el color verde, y sacaronle vistoso bordado de cañutillos, y lantejuelas negras en las bandas y diuisas de adargas del mesmo color, ma[n]gas de entrada verdes bordadas de las mesmas la[n]tejuelas, y cañutillos, xaeces y boçales de oro, y negro, los penachos
</folv[III]> [IV]>
negros, con pintas verdes, vestidos de lacayos de negro, acuchillados y forrados en verde, manjas, rodas, y toquillas del mesmo color, los cauallos de entrada, y cañas rucios.

Formaro[n] su media luna como la va[n]da contraria co[n] agradable vista, ocupada[n]do entorno la plaça, hizose el desafio, tomaro[n] todos sus puestos, y entorno jugaron las cañas, como los caualleros de Cordoua, suelen en todas ocasiones, y en esta con particular desseo de mejorarlas; fueron muy bien parecidas, y muy bien jugadas, y parecieron lo assi a su Magestad, y a los Señores de la Camara, y a toda la plaça.

Soltaron otros dos toros, q[ue] celebraron las suizas de los soldados, q[ue] fueron bien entretenidos, y pareciendolea su Mag. q[ue] era ya ora para la jornada de Adamuz, a do[n]de auia de yr a dormir aquella noche, se bajo del aposento, y subio en vna haca, y el señor Infanteen otra, boluio por la mesma entrada, a tomar el camino del Rio, por do[n]de se passa la barca, en cuyo lugar estaua preuenida vna galera pequeña nueua, q[ue] el Marques ma[n]dò hazer para este dia muy fuerte, muy segura, y muy curiosamente acabada de oro y colores de pintura; la popa toldada sobre fieltro, de vn damasco carmesí co[n] clabaço[n] dorada, seis remeros buscados de fuera, vestidos del mesmo color carmesí tan diestros q[ue] la pudiera[n] lleuar co[n] siguridad muy gra[n]de, si bie[n] el Excel. Conde de Olibares(co[n] el celo, y cuydado q[ue] viue) le parecio q[ue] su Mag.no entrasse en ella; y passò por la barca ordinaria. En esta parte del Rio esta[n] las celebradas ruedas del agua, que riega[n] toda la gra[n]deza de aquella ribera, guartasde frutales, y moreras, tan de estima, que la seda que cria[n] tal año a rendido mas de doze mil ducados. Holgose su Magestadde verlas, como lo hizo su Abuelo Philippe II. N. Señor, que sea en gloria, que mirandolas dixo al Marques Don Diego Lopez de Haro, que ellas, y la casa eran pieças de Reyes. Llegò el nuestro, y el Señor Infante, Conde de Olibares, el Marques del Carpio, y Don Luys Mendez de Haro, antes de anochecer a Adamuz, donde estuuo preuenida casa de aposento, viandas, y regalos muy abundantes.

Miercoles por la mañana se leuantò a las cinco, y como Rey tan Christianissimo (guarda[n]do la obligación de exemplo vniuersal) quiso recebir la ceniza en vna Iglesia pequeña, no en la mayor del lugar, sino en otra, que llaman la Caridad, con el señor Infante, y los demas que le acompañauan.

Boluio a la possada donde estauan preuenidas tres mulas, buscadas para aquel efeto, figuras, y señoras de aquellos caminos y malos palos, en que subio su Magestad, y Alteza del señor Infante, y Conde de Olibares; y para el Marques, y Don Luys Mendez de Haro, dos rocines a propósito. Salieron del Lugar y llegando a lo alto de vnas heredades, que estan en medio de esos montes a vn quarto de legua de distancia, en vn sitio, que llaman Baldeja, esperauan a su Magestad, cinquenta Monteros vestidos de verde, con escopetas al ombro, con dos hileras, y treynta Batidores, todos tan diestros (que de ninguno podia estar sigura el aue mas ligera que buela por el ayre) con veynte perros de traylla. Tocò el trompeta, que los acompañaua, y hizieron salua y recebimiento a su Magestad, disparando todos a vn tiempo, sin quitar las escopetas de los ombros, bien que atras bueltas las bocas de los cañones: auiendo primero hecho señal con su tiro Antonio Fernandez Madueño Capita[n] de la compañia de los Reales Alcaçares de la Inquisicion de Cordoua, vasallo del Marques, que le nombrò por Montero mayor para esta ocasio[n]: el qual en nombre de su escuadra llegó a besar la mano a su Magestad, y prosigio el camino yendo todos, hasta llegar a vn cerro, que llaman el Tamujoso, que sera otro quarto de legua de donde se hizo la salua.

En este sitio se començaron a diuidir los mo[n]teros y batidores por la espesura, y aspereza de aquellos fragosos montes; auiendo su Mag.en primero lugar tomado puesto, y el señor Infanteel suyo: y el Conde de Olibares, y el Marques, y Don Luys Mendez de Haro, los que les tocaron; soltaronle los perros, y otros doze con dos sabuesos, que su Magestadtraia, salieron primero tres lobos, al vno tirò el señor Infante; y le matò el Marques: el tercero dexaron yr, porque su Magestadno le quiso tirar, que vino a su sitio. Saliò luego vn Iabali crecido por el mesmo, y su Magestadle tirò, y dio con el en tierra, entrandole la bala por medio de la espalda, sin poderle menear, tiro tan diestro, y acertado, que lo inuidiaron todos.

De este monte pasò su Magestadal Conue[n]to, donde comio pescado, q[ue] para su mesa, y la de los señores de Camara, q[ue] alli se hallaro[n], y para el Conuento de los Religiosos, y demas criados, monteros, y demas gente de la casa, se auia lleuado del Carpio todas viandas largamente.

A la tarde boluio su Magestada la caça, y de vn monte muy aspero y fragoso, que por tal lo llaman el monte de las Marauillas, en que se auian emboscado algunas saluajinas, auiendole batido, salieron muchos jabalies. Y al mesmo tiempo se leuantò en su fauor tan grande ayre, que su Magestadno quiso detenerle: y assi no se lograron, fuesse a dormir a Adamuz, donde estuuo preuenido para todos el regalo necesario.

Por la mañana Iueves oyò su Mag.Missa en la Iglesia mayor de Adamuz, y despues de acabada, subio en vn Cauallo, y tomo el camino de Cordoua, acompañadole todos los Monteros, hasta salir de la tierra del Estado; porque desde allí les mandaron boluer, sin consentirles pasar dela[n]te. Este dia entrò su Magestaden Cordoua, y del Carpio entraron en ella catorce cargas de solos dulces, y colaciones, que auian sobrado.

Finis.
Con Licencia, en Cordoua. Por Saluador de Cea Tesa. Año de 1624. </folr[IV]>


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2019
enviar mensaje

    Página principal