Relaciones e Intercambios bilaterales entre Chile y Argentina



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Relaciones e Intercambios bilaterales entre Chile y Argentina
La relación bilateral entre Chile y Argentina ha presentado vaivenes a lo largo del tiempo, marcados por los esfuerzos conjuntos en la fase emancipatoria de los pueblos sudamericanos; el diferendo limítrofe del Canal Beagle, que estuvo a punto de desencadenar un conflicto bélico en 1978; y el inicio de una nueva etapa de confianza, en la que ambos países han avanzado en la resolución de la mayor parte de sus problemas limítrofes.

Chile y Argentina comparten más de cuarenta mecanismos bilaterales de cooperación. Ellos abarcan distintas áreas y materias de naturaleza política, económica, comercial, cultural, científica, técnica y castrense, los que dan cuenta de la voluntad para avanzar hacia una mayor integración. Esta nueva realidad habría comenzado a cimentarse en 1984, con el Tratado de Paz y Amistad, consolidándose en octubre de 2009 con la suscripción del Tratado de Maipú de Integración y Cooperación entre la República de Chile y la República Argentina.

La balanza comercial da cuenta de un intenso intercambio, que –aunque deficitario para Chile- va en incremento. Argentina ha sido históricamente el principal destino de las inversiones directas de capital chileno en el mundo, concentrando entre 1990 y junio de 2011 cerca del 28% de los capitales nacionales.

En Defensa, entre las instancias de cooperación existentes a la fecha, destacan la formación del “Comité Permanente de Seguridad chileno-argentino”; las Reuniones “2+2”, en las que participan los respectivos Ministros de Defensa y Relaciones Exteriores; la articulación de la “Fuerza de Paz Combinada Cruz del Sur” (2005) y la operatividad permanente del Estado Mayor Conjunto Combinado.


Tabla de Contenido

I. Introducción 1

II. Principales hitos en la relación bilateral Chile – Argentina 2

3. Delimitación de la Puna de Atacama (1899) 3

4. Abrazo del Estrecho y los Pactos de Mayo de 1902 3

5. Cooperación Antártica 4

6. Crisis del Beagle y Mediación Papal 4

7. Tratado de Paz y Amistad de 1984 5

8. Década de 1990: avanzando hacia la cooperación 5

a. Tratado de Maipú de Integración y Cooperación (2009) 7

III. Intercambio Comercial 7

IV. Evolución del intercambio comercial por sectores y productos 8

V. Características de la inversión de capitales chilenos en Argentina 9

1. Principales sectores de inversión chilena 10

2. Impacto de la inversión chilena para el empleo argentino 10

VI. Características de la inversión directa de capitales argentinos en Chile 10

VII. Cooperación en Seguridad y Defensa 10

Anexos 13




I.Introducción


Este informe aborda la relación bilateral entre Chile y Argentina, desde el punto de vista histórico, de las inversiones entre ambos países y de los lazos existentes en materia de Seguridad y Defensa.
En términos metodológicos, el trabajo comienza exponiendo los principales hitos que han forjado la relación entre ambos países a lo largo del tiempo, relevándose momentos como el Abrazo del Estrecho, los Pactos de Mayo, la Crisis del Beagle y la discusión en torno a los temas limítrofes pendientes.
Luego se entrega una evolución de las cifras del intercambio comercial entre ambos Estados en las últimas dos décadas, para luego abordar las características principales de la inversión nacional en el país trasandino, y viceversa.
Finalmente, se mencionan las instancias de trabajo conjunto que existen en el plano de la Seguridad y la Defensa, como la articulación de la “Fuerza de Paz Combinada Cruz del Sur” y las llamadas “Reuniones 2+2”.
Se anexan dos tablas, con estadísticas comerciales entre ambos países.

II.Principales hitos en la relación bilateral Chile – Argentina

De la relación bilateral Chile- Argentina se desprenden ciertos hitos que permiten la comprensión del proceso de integración que han ido experimentando ambas naciones. A continuación se presentará una síntesis de aquellos que resultan más relevantes para la construcción de la relación actual:


1. Ejército Libertador de los Andes1
El comienzo de la Relación Bilateral entre Chile y Argentina está marcado por el desarrollo de la Campaña Libertadora, que posibilitó la independencia y nacimiento de ambos países como Repúblicas independientes ante el resto del mundo.
Después de la derrota de Rancagua (1 y 2 de octubre de 1814) y la reconquista de Santiago por las fuerzas españolas, los patriotas se refugiaron en Mendoza y organizaron el Ejército Libertador de Los Andes (1815), para afianzar la independencia de Argentina, a través de la emancipación de Chile y Perú.
Con la victoria de Chacabuco (12 de febrero de 1817) y la ocupación de Santiago por el Ejército Libertador, las tropas realistas se replegaron hacia Concepción y, tras recibir refuerzos por mar enviados por el Virrey del Perú, iniciaron la reconquista avanzando hacia Santiago. Sin embargo, el 5 de abril de 1818, el Ejército realista fue definitivamente derrotado por el Ejército Libertador de Los Andes en la batalla de Maipú, bajo la dirección del General argentino José de San Martín y del General chileno Bernardo O’Higgins.
Dos años después, la Escuadra Libertadora zarpó desde Valparaíso hacia Perú, al mando de O’Higgins. Estuvo integrada por aproximadamente 4.000 soldados chilenos y 600 argentinos, que pronto ocuparon Lima y Callao, iniciando así la liberación de Perú.
2. Tratado de Límites de 1881
Una vez lograda la Independencia, Chile y Argentina acordaron regirse por el principio Uti Posidetis, según el cual se garantizaba que cada Estado mantendría los territorios que poseía según los Derechos de la Corona Española. Sin embargo, la falta de precisión en los límites originó una serie de diferencias, que fueron zanjadas en el Tratado de 18812, único tratado de límites terrestre firmado hasta la fecha con Argentina.
Dicha transacción consistió en que Chile retuvo bajo su dominio el Estrecho de Magallanes –principal paso interoceánico, en tanto aún no existía el Canal de Panamá- y las islas al sur de éste, cuya posesión le daba al país el control del Mar de Drake, otra importante vía de comunicación entre el Atlántico y el Pacífico, lo cual cobraba especial trascendencia desde el punto de vista geopolítico.
Argentina, por su parte, se adjudicó la Patagonia, con la excepción de una zona en Tierra del Fuego3. En el texto se consagró además el “principio de las más altas cumbres” para efectuar la delimitación en el territorio cordillerano.

      3. Delimitación de la Puna de Atacama (1899)4

Entre marzo y abril de 1879, el Ejército de Chile ocupó San Pedro de Atacama y, tras el Tratado de Ancón, de 1883, que puso fin a la Guerra del Pacífico, Chile quedó en posesión de la Puna de Atacama, que hasta entonces había pertenecido a Bolivia, como parte de su Departamento Litoral.


El 4 de mayo de 1884, el gobierno argentino comunicó a Chile que parte de los territorios ocupados eran considerados como “pendientes de delimitar entre Bolivia y Argentina”, pretendiendo de paso reivindicar el principio de la divisoria continental de aguas.
El 2 de noviembre de 1898, Argentina y Chile firmaron dos actas en las que se acordó celebrar en Buenos Aires una conferencia de delegados de ambos países, para delimitar la Puna. En caso de no haber acuerdo, un delegado chileno, uno argentino y el Ministro de los Estados Unidos en Argentina, William Buchanan, fijarían el límite. Finalmente, el 24 de marzo de 1899, de los 75.000 kilómetros cuadrados en disputa, 64.000 kilómetros cuadrados (85% del total) quedaron para Argentina y 11.000 (15%) para Chile, incluyendo San Pedro de Atacama.

      4. Abrazo del Estrecho y los Pactos de Mayo de 1902

En momentos en que se negociaba la delimitación definitiva de la Puna de Atacama,



la creciente actividad económica en Magallanes y el inicio de la explotación del oro existente en las islas Picton, Lennox y Nueva, “motivó una candente disputa, preparativos bélicos y temores en ambos gobiernos de que se pudiera producir una guerra”5. Finalmente, la crisis se distendió el 15 de septiembre de 1899, con el llamado “Abrazo del Estrecho”, protagonizado por los Presidentes de Chile y Argentina, Federico Errázuriz y Julio Roca, respectivamente.
Estos acercamientos constituyeron la antesala de la firma de los Pactos de Mayo, suscritos el 28 de mayo de 1902, los cuales comprendieron cuatro instrumentos principales: el acta Preliminar; el Tratado General de Arbitraje, que establece que “Su Majestad Británica” ejercerá como árbitro ante eventuales diferencias6; la Convención sobre Limitación de Armamentos Navales; y otra acta, que solicitaba al árbitro la fijación de los hitos demarcatorios sobre el terreno7.

  1. Cooperación Antártica8


En marzo de 1948, Argentina y Chile firmaron la “Declaración Conjunta de Santiago”, mediante la cual ambos gobiernos se comprometieron a actuar de común acuerdo en la protección y defensa jurídica de sus derechos en los territorios antárticos.
Este interés se consolidó con la suscripción -el 1 de diciembre de 1959- del Tratado Antártico, que entró en vigencia el 23 de junio de 1961, teniendo por objeto el reconocimiento explícito al exclusivo uso de la Antártica para fines pacíficos. El documento también prohibió la formulación de nuevas reclamaciones de soberanía en dicho territorio, mientras el acuerdo estuviese en vigencia.

  1. Crisis del Beagle y Mediación Papal9


Durante la primera mitad del siglo XX no se produjeron incidentes graves entre ambos países. No obstante, en mayo de 1958 la Armada de Chile decidió instalar un faro en el Islote Snipe, hecho que adquirió finalmente la connotación de crisis internacional. Sin embargo, tras negociaciones diplomáticas y el despliegue de la flota chilena hacia el sur, se puso fin a la controversia.
Dos años más tarde, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo directo con Argentina relativo a la soberanía sobre Picton, Lennox y Nueva, Chile decidió recurrir unilateralmente al arbitraje de Su Majestad Británica, que fue finalmente aceptado por Argentina en 1971.
El 2 mayo de 1977, Su Majestad Británica dio a conocer la sentencia, que determinó que el curso del Beagle tenía un sentido poniente-oriente, trazó un límite por el centro del Canal y declaró la pertenencia de las tres islas a Chile10. Mientras nuestro país aceptó el laudo, Argentina declaró que lo estudiaría.
Posteriormente, Argentina solicitó a Chile la delimitación de los espacios marítimos, en tanto existían zonas en que ambas jurisdicciones se superponían. Tras una serie de negociaciones directas, el 25 de enero de 1978 Argentina declaró el laudo “insanablemente nulo”.
Luego continuaron las negociaciones directas, aunque sin resultados. Frente a ello, el Canciller chileno, Hernán Cubillos, propuso la intervención del Papa Juan Pablo II como mediador. Argentina aceptó en primera instancia, aunque luego desechó la oferta. Entonces, las fuerzas militares de ambos países se desplazaron hacia sus áreas de empleo. Sin embargo, tras el contacto del Secretario de Estado del Vaticano con los embajadores de ambos países, finalmente se aceptó la “Mediación Papal”11.
El 26 de diciembre arribó a la zona el enviado del Papa, Cardenal Antonio Samoré, quien logró la firma del Acta de Montevideo (8 de enero de 1979), mediante la cual ambos gobiernos solicitaron la Mediación de la Santa Sede, renunciando al uso y amenaza de la fuerza.
A mediados de diciembre de 1980, el Papa Juan Pablo II hizo entrega en carácter de reservado del documento “Propuesta, Sugerencias y Consejos”. Chile respondió a fines de diciembre, aceptando de forma reservada la propuesta. Argentina se pronunció a mediados de marzo, igualmente de forma reservada, manifestando su disconformidad con la propuesta y, como informa Videla, reiniciando sus preparativos bélicos en el territorio austral.

  1. Tratado de Paz y Amistad de 198412

En enero de 1984 se reanudaron las negociaciones y se firmó una Declaración Conjunta de Paz y Amistad. Aún así, fueron necesarios diez meses más de intensas negociaciones y una Consulta Popular (donde más del 70% de la población argentina dio su respaldo al Acuerdo) para arribar finalmente, el 29 de noviembre de 1984, a la firma del Tratado de Paz y Amistad.


Fue así como, el 2 de mayo de 1985, en una ceremonia presidida por el Papa Juan Pablo II, ambas partes intercambiaron los instrumentos de ratificación. Cinco meses más tarde se formó la Comisión Binacional de Cooperación Económica e Integración Física, consignada en el mismo Tratado.
En ese marco, y como un gesto de cooperación, Chile entregó a Argentina facilidades de navegación entre el Estrecho de Magallanes y el canal Beagle, a través del Canal Magdalena. También se otorgaron facilidades para el cruce de buques argentinos por aguas interiores chilenas, de forma de favorecer la comunicación con la Antártica y la Zona Económica Exclusiva adyacente al límite marítimo13. Argentina, en tanto, le entregó a Chile facilidades para el paso por el Estrecho de Le Maire.

  1. Década de 1990: avanzando hacia la cooperación

Desde la suscripción del Tratado de Paz y Amistad de 1984, y la firma en 1991 de un acuerdo entre los ex Presidentes de Chile y Argentina, Patricio Aylwin, y Carlos Menem, respectivamente, para terminar con los contenciosos territoriales pendientes, ambos países iniciaron una senda de integración y cooperación.


Durante la década de 1990 se produjo una mejoría en el clima general de las relaciones bilaterales. Para Cesarín, ambos países habrían aprovechado “las favorables circunstancias regionales (iniciativas de integración sub-hemisféricas) e internacionales (globalización y prácticas difundidas de asociación en el marco del regionalismo abierto), para extender los espacios de coordinación, concertación y diálogo bilateral”14.
Los acuerdos de facilitación de comercio tuvieron un rol importante en las relaciones bilaterales. Es así como mientras Argentina impulsó el ingreso de Chile al MERCOSUR, nuestro país abogó por la participación de Argentina en los foros y organizaciones transpacíficas, tales como el Pacific Economic Cooperation Council (PECC), y el Foro de Cooperación Asia del Este-América Latina (FOCALAE).
Esta actitud fomentó el fluido ingreso de inversiones chilenas hacia Argentina. Para Cesarin, “la magnitud de la interdependencia económica generada permitió la concreción de demorados proyectos de integración física entre ambas naciones, incluyendo la habilitación de pasos fronterizos cordilleranos y corredores bioceánicos (…). Con ello se generaron sistemas logísticos, que posibilitaron la salida de productos argentinos por puertos chilenos, facilitando el ingreso de bienes y servicios trasandinos al mercado interno15”.
Otro de los capítulos centrales de la relación bilateral en dicha década, estuvo dado por la integración energética, a través de la provisión de gas natural argentino y su salida hacia los principales centros de consumo de Chile.
No obstante, aún persistían problemas limítrofes pendientes, que también serían abordados durante ese período.
Es así como, mediante Declaración Presidencial Conjunta, el 29 de agosto de 1990, los Mandatarios de Chile y Argentina, instruyeron a una Comisión Mixta de Límites para precisar los temas fronterizos pendientes entre ambas naciones. Es así como en sesión del 10 de septiembre del mismo año, los miembros de la Comisión determinaron la existencia de 24 problemas por resolver.
El 12 de septiembre de 1990, la Comisión Mixta de Límites, a través del Acta Nº 132, definió los 24 puntos fronterizos que según su informe aún no estaban demarcados en la frontera, solucionando 22 de ellos, y dejando sometida a Tribunal Arbitral el recorrido de la traza del límite entre el hito 62 y el monte Fitz Roy (Laguna del Desierto), y a precisar mediante un acuerdo el recorrido del límite entre el monte Fitz Roy y el cerro Daudet (Campos de Hielo).
De acuerdo a lo expresado por la Comisión Mixta de Límites, el 2 de agosto de 1991, en la ciudad de Buenos Aires, los entonces Mandatarios de Chile y Argentina, Patricio Aylwin y Carlos Menem, respectivamente, procedieron a suscribir un acuerdo, con la finalidad de resolver todos los temas fronterizos pendientes y de colocar en ejecución los procedimientos acordados para Laguna del Desierto y Campos de Hielo.
El primer caso fue zanjado en octubre de 1995, mediante el fallo del Tribunal Arbitral, que favoreció por completo la tesis argentina16. Para Campos de Hielo, el 16 de diciembre de 1998, se firmó el Acuerdo Binacional, que fijó el límite entre el monte Fitz Roy y el cerro Daudet.

En este protocolo, se determinó que la zona disputada se dividiera en dos secciones:



  • Sección A: desde el cerro Murallón hasta el cerro Daudet, situación que queda zanjada por el acuerdo de ambas partes, y conforme a una línea divisoria de 800 kilómetros cuadrados, descrita en el Tratado.




  • Sección B: desde el monte Fitz Roy hasta el cerro Murallón. Este trazado fue encomendado a la Comisión Mixta de Límites Chileno-Argentina, a fin de hallar una solución mediante negociaciones directas17.

Es importante destacar que en el Acuerdo de 1991 se estableció el trazado de una línea poligonal entre el monte Fitz Roy y el monte Stokes, modalidad que fue rechazada por ambos Congresos, lo que motivó la firma del Acuerdo de 1998, que reemplazó la poligonal propuesta, manteniendo lo firmado en el Tratado de Límites Chileno-Argentino de 1881, que defendió la tesis de la divisoria local de aguas y las altas cumbres, como el punto para la división de las aguas.


En la actualidad, la zona de Campos de Hielo Sur se encuentra a la espera del cumplimiento del Acuerdo de 1998, para lo cual ambas partes tienen la obligación de presentar una cartografía que señale ese espacio geográfico como área en litigio, achurando el espacio correspondiente.

    1. Tratado de Maipú de Integración y Cooperación (2009)

El Tratado de Maipú suscrito en octubre de 2009, es un acuerdo marco de cooperación bilateral cuyo fin es profundizar la integración entre ambos países, de forma complementaria al Tratado de Paz y Amistad de 1984. El acuerdo consolida los principios y mecanismos de refuerzo y promoción de la integración y la cooperación binacional, profundizando y proyectando estratégicamente la relación bilateral a futuro.


En particular, el Tratado determina la creación de Entidades Binacionales para el desarrollo de iniciativas de transporte público-privadas. Formaliza la intención de otorgar una dirección política binacional a la Fuerza de Paz Conjunta Combinada Cruz del Sur. Y establece facultades consultivas para el Consejo Empresarial y el Foro de Asuntos Laborales, así como la posibilidad de representar a la sociedad civil en un Consejo consultivo.
A la fecha (septiembre de 2011) se han firmado cuatro Protocolos Complementarios al Tratado relativos a la libre circulación de personas, a obras de infraestructura vial, y a la asistencia consular a los nacionales de la contraparte. Asimismo, en mayo pasado se realizó el primer encuentro entre gobernadores argentinos e intendentes chilenos para tratar temas específicos de la integración binacional18.

III.Intercambio Comercial


El intercambio comercial entre Chile y Argentina ha crecido un 38% entre los años 2003 y 2010. Paso de US$4.120 millones a US$5.700 millones anuales, aproximadamente. El intercambio comercial está fundamentalmente explicado por las importaciones provenientes desde Argentina, que en promedio representan un 86% del intercambio comercial materializado en el período. A su vez, la balanza comercial entre ambos países es deficitaria para Chile, manteniéndose en promedio en un nivel cercano a los US$3.800 millones (ver cifras en Anexo).
La Figura 1 muestra la evolución del intercambio comercial (suma de importaciones y exportaciones entre ambos países), la balanza comercial (exportaciones menos importaciones) y los volúmenes de exportaciones e importaciones entre Chile y Argentina. Se observa que las importaciones desde Argentina representan la mayor parte del intercambio comercial entre ambos países, aunque también es cierto que las exportaciones de Chile a Argentina han incrementado su participación en el intercambio comercial total, pasando desde un 8% en 2003 a un 18% en 2010.
Figura 1. Indicadores Comerciales entre Chile y Argentina: Intercambio y Balanza Comercial Exportaciones desde Chile e Importaciones desde Argentina. Período 2003–2010.

(en millones de dólares de Estados Unidos de América)



Fuente: Banco Central de Chile19.



Según el Informe de Comercio Exterior del Servicio Nacional de Aduanas20, del mes de diciembre de 2010, en 2009 Argentina fue el principal socio comercial de Chile en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), en términos del intercambio comercial materializado entre ambos países. Esta situación no se mantuvo en 2010, producto del fuerte incremento del comercio entre Chile y Brasil, que al crecer en 62%, llegó a los US$8.789 millones.

IV.Evolución del intercambio comercial por sectores y productos


La Tabla 2 presenta las exportaciones realizadas por Chile hacia Argentina, por sector, entre los años 2003 y 2010. Las exportaciones corresponden principalmente a productos de tipo Industrial, seguidos por la Minería y los productos Agropecuarios, silvícola y pesquero. En 2010 el sector Industria representó el 85% de las exportaciones totales desde Chile hacia Argentina, destacando los productos metálicos, equipos, maquinarias, productos químicos, celulosa, papel y alimentos.
En el sector minería los principales envíos son de cobre, en tanto que en el ámbito agropecuario destaca la producción de frutas.
Tabla 2. Exportaciones desde Chile hacia Argentina, por Sector. Período 2003-2010. (en millones de dólares FOB de Estados Unidos de América)


Año

Agropecuario,

silvícola y pesquero

Minería

Industria

Zona Franca

TOTAL

2003

15,8

37,2

250,0

37,3

340,4

2004

18,2

67,5

339,5

29,3

454,5

2005

13,7

89,7

499,1

33,4

635,8

2006

15,4

121,8

594,4

27,4

759,0

2007

19,7

132,1

640,8

18,2

810,8

2008

25,0

162,9

794,9

13,9

996,8

2009

27,1

69,8

622,7

13,4

733,1

2010

45,9

94,8

846,4

11,3

998,4

Fuente: Banco Central de Chile21.
La Tabla 3 ilustra las importaciones desde Argentina a Chile por categorías económicas, entre los años 2003 y 2010. Destacan las importaciones de bienes intermedios, seguidos por las de bienes de consumo final y, finalmente, de capital.
En las importaciones de bienes intermedios destacan los combustibles, entre los cuales el principal es el petróleo, con un 30% de participación el año 2010. A su vez, en los bienes de consumo predomina la importación de bienes no durables, que en 2010 representaron el 93% del total.
Tabla 3. Importaciones desde Argentina hacia Chile, por Categoría Económica. Período 2003-2010 (en millones de dólares CIF de Estados Unidos de América).

Año

Consumo

Intermedio

Capital

Zona Franca

TOTAL

2003

669,9

3.012,4

86,2

11,6

3.780,1

2004

815,1

3.223,7

111,5

12,7

4.163,0

2005

1.087,7

3.565,9

155,6

27,0

4.836,3

2006

1.140,4

3.200,0

169,3

31,8

4.541,5

2007

1.339,0

2.845,0

161,2

35,0

4.380,2

2008

1.495,0

3.355,3

201,3

37,1

5.088,7

2009

1.071,6

3.429,6

103,3

45,6

4.650,1

2010

1.169,6

3.347,4

151,5

31,1

4.699,6

Fuente: Banco Central de Chile22.

V.Características de la inversión de capitales chilenos en Argentina

Según la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de Chile (DIRECON), Argentina ha sido el principal país receptor de la inversión acumulada de capitales chilenos en el período 1990– junio 201123. Durante dicho período, los recursos chilenos materializados en el mercado argentino, alcanzaron un monto de US$ 16.195 millones, lo que equivale al 27% del total invertido por capitales chilenos en el exterior, en igual lapso de tiempo24.


El informe 2010 de la Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones de Argentina, señala que Chile y Brasil se ubican en el cuarto lugar en importancia entre los principales países de origen de la Inversión Extranjera Directa (IED) trasandina, al tiempo de señalar que durante 2009, el 5% del total del stock de capital extranjero invertido en Argentina, fue de origen chileno25.

      1. Principales sectores de inversión chilena

El principal destino de las inversiones chilenas en Argentina en el período 1990–2010, es el sector Servicios, con una inversión acumulada de US$6.129 millones, correspondiente al 38,5% de las inversiones chilenas realizadas en Argentina en el período. Luego, cabe destacar al sector Industria como segundo receptor de inversiones chilenas en Argentina, acumulando US$4.634 millones, correspondientes al 29,1% del total. En tercer lugar aparece el sector Energías (generación y distribución de energía eléctrica), con una inversión acumulada de US$3.103 millones, igual al 19,5% de la IED de Chile en el país vecino. El cuarto lugar lo ocupa el sector Minería, con una inversión de US$1.035 millones, equivalente al 6,5% de la inversión total26.



      2. Impacto de la inversión chilena para el empleo argentino

Según estadísticas de DIRECON las inversiones chilenas en Argentina en el período 1990 – 2010 promovieron la creación de un total de 70.329 empleos directos y de 63.900 empleos indirectos, la mayor parte de los cuales se concentró en el sector Servicios, con 52.562 empleos directos y 38.380 empleos indirectos. Los otros sectores que absorbieron mano de obra fueron Industria, Agropecuario y Minería27.




VI.Características de la inversión directa de capitales argentinos en Chile

Según el Comité de Inversiones Extranjeras de Chile (CIE), la inversión materializada de capitales argentinos en nuestro país, a través del Decreto Ley 60028, acumuló entre 1990 y 2009 un total neto de US$422,5 millones29, equivalentes al 0,6% del total del ingreso bruto de IED materializado por esta vía durante el período30.


Asimismo, según CIE, los principales sectores económicos chilenos receptores de la inversión argentina durante el mismo período, han sido alimentos, bebidas y tabaco, captando el 32,6% de la IED argentina invertida en Chile; Comercio, que acumula el 16,8% de los capitales argentinos; y Servicios financieros, que alcanzó el 13,9% del total invertido en Chile31.

VII.Cooperación en Seguridad y Defensa32

A lo largo de los años, los vínculos militares entre Chile y Argentina han registrado momentos de estrecha colaboración y también etapas críticas, como la registrada en 1978, cuando ambos países estuvieron a un paso de la guerra.


El mismo Libro de la Defensa Nacional de Chile (2010), señala que los nexos bilaterales han pasado en los últimos treinta años “desde un esquema de reclamaciones limítrofes y desequilibrios estratégicos, a otro de integración”33.
Desde inicios de la década de 1990, Chile y Argentina han avanzado hacia una serie de fórmulas de cooperación en defensa, entre las que se destacan las siguientes:

  • La creación del “Mecanismo de Consulta y Coordinación entre Estados Mayores de las FF.AA.” (1994) y la formación del “Comité Permanente de Seguridad Chileno-Argentino” (COMPERSEG), con participación de los Ministerios de Relaciones Exteriores y Defensa de Chile y Argentina (1996).

  • Las Reuniones “2+2”: instancias establecidas en 1997, en las que participan los respectivos Ministros de Defensa y Relaciones Exteriores, para planificar la puesta en marcha de acciones combinadas.

  • La realización de ejercicios conjuntos por parte de las tres ramas castrenses34.

  • La articulación de la “Fuerza de Paz Combinada Cruz del Sur” (2005)35, que lleva a cabo ejercicios conjuntos, y que busca integrar las stand by forces36 de Naciones Unidas.

  • La operatividad permanente del Estado Mayor Conjunto Combinado (EMCC).


IX. Conclusiones
Desde la formación del Ejército Libertador de los Andes en 1815 hasta la creación de la Fuerza de Paz Combinada Conjunta “Cruz del Sur” casi doscientos años más tarde, las relaciones bilaterales entre Chile y Argentina han pasado por distintos momentos, desde aquellos marcados por la cooperación y otros que tuvieron a ambos países a pasos de la confrontación militar.
Los diferendos limítrofes han jugado un papel importante y decisivo en las relaciones bilaterales globales, debido fundamentalmente a la magnitud  de la frontera común. De este modo, desde que iniciaron su vida como naciones independientes, Argentina y Chile debieron afrontar momentos difíciles a raíz de la definición de sus límites, los que en todo caso se solucionaron siempre por medios pacíficos.
A partir de la década de 1990 se evidencia un marcado giro hacia la cooperación y una mayor integración. La existencia de numerosos mecanismos bilaterales entre Chile y Argentina que abarcan distintas áreas y materias de naturaleza política, económico-comercial, cultural, científico- técnico y castrense, dan cuenta de una fructífera relación bilateral. Ello ha sido refrendado con la firma del Tratado de Maipú de Integración y Cooperación en 2009, y las iniciativas que se han desarrollado hasta ahora en su marco.

Anexos


Tabla 1. Indicadores Comerciales entre Chile y Argentina: Intercambio y Balanza Comercial Exportaciones desde Chile e Importaciones desde Argentina. Período 2003–2010.

(en millones de dólares de Estados Unidos de América)



Año

Intercambio Comercial

Exportaciones (FOB)

Importaciones (CIF)

Balanza Comercial

2003

4.120,5

340,4

3.780,1

-3.439,7

2004

4.617,5

454,5

4.163,0

-3.708,5

2005

5.472,1

635,8

4.836,3

-4.200,5

2006

5.300,5

759,0

4.541,5

-3.782,5

2007

5.191,0

810,8

4.380,2

-3.569,4

2008

6.085,5

996,8

5.088,7

-4.091,9

2009

5.383,3

733,1

4.650,1

-3.917,0

2010

5.698,1

998,4

4.699,6

-3.701,2

Fuente: Banco Central de Chile

Tabla 2. Exportaciones de Capital entre Chile y Argentina. Período 1990-2010.



(en millones de dólares de Estados Unidos de América)

Año

Exportación de Capitales Chilenos a Argentina

Exportación de Capitales Argentinos a Chile

1990

20

2,7

1991

28

9,2

1992

1.012

12,4

1993

2.754

48,7

1994

1.105

63,4

1995

858

41,5

1996

2.316

91,6

1997

854

59,9

1998

389

93,8

1999

822

- 7,5

2000

1.213

74,5

2001

- 295

- 6,7

2002

42

9,0

2003

190

- 38,3

2004

875

- 101,2

2005

469

3,8

2006

890

58,1

2007

534

49,0

2008

367

- 41,3

2009

250

N/D

2010

56

N/D

Fuente: DIRECON y CIE Nota: N/D = No disponible.

1 Disponible en: http://www.memoriachilena.cl/temas/index.asp?id_ut=elejercitolibertador (Septiembre, 2011).

2 Texto Completo del Tratado de 1881 disponible en: http://www.difrol.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=18&Itemid=12 (Septiembre, 2011).

3 Videla, Ernesto (2001). Testimonio y Proyección de la Mediación Papal. En Revista de Derecho, N° 9, 493-510. Concepción, Chile: Universidad Católica de la Santísima Concepción. p.494,

4 Este capítulo se basa en la información disponible en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Litigio_de_la_Puna_de_Atacama (Septiembre, 2011)

5García T., Fernando y Valenzuela U., Renato (2008). A Treinta Años de la Crisis del Beagle: Desarrollo de un Modelo de Negociación en la Resolución del Conflicto. Manuscrito no publicado. p.3.

6 En 1972, Argentina desahucia el Tratado de 1902 y las partes firman un nuevo acuerdo para solucionar las futuras controversias: El Tratado General de Solución Judicial de Controversias en el cual se reemplaza al Arbitro Británico por la Corte Internacional de Justicia, ello sin afectar el caso del Beagle, ya radicado ante S.M. García y Valenzuela, 2008, p. 6.

7 Disponible en: http://www.argentina-rree.com/7/7-028.htm (Septiembre, 2011).

8 Para mayor información véase: “Chile, Argentina y la Antártica”. Informe elaborado por Juan Pablo Jarufe. Aréa Gobierno, Relaciones Internacionales y Defensa. Asesoría Técnica Parlamentaria, BCN

9 Para mayor información véase: Videla, Ernesto. Op. cit. (2001).

10 Videla, E. Op. cit., p. 497.

11 De acuerdo a las investigaciones y las declaraciones de autoridades argentinas, la fecha del ataque estaba programada para el día 22 a las 22.00 horas.

12 Para mayor información, véase: Videla, E. Op. cit.

13 Op. cit., Videla, p. 508.

14 Sergio Cesarín (2004). “Argentina y Chile: enfoques sobre las relaciones bilaterales en el marco de los procesos transpacíficos de cooperación y concertación”. IDICSO. Disponible en: http://www.salvador.edu.ar/csoc/idicso/docs/sdti025.pdf (Septiembre, 2011).

15 Ibíd.

16 El fallo del Tribunal Arbitral contó con tres votos a favor de la posición argentina (Argentina, Venezuela y Colombia) y dos votos en contra (Chile y El Salvador).

17 Gamboa Serráis, Fernando. Tratado de Derecho Internacional. Editorial Universidad de Talca, marzo 1998, Pág. 189.

18 Véase Minuta elaborada por BCN: “Tratado de Maipú de Integración y Cooperación entre Chile y Argentina. Naturaleza, objetivos y principales alcances” de Septiembre de 2011.

19 Disponible en: http://www.bcentral.cl/estadisticas-economicas/series-indicadores/index_se.htm (Septiembre, 2011).

20 Disponible en:

http://www.aduana.cl/prontus_aduana/site/artic/20070228/pags/20070228170134.html#T0 (Septiembre, 2011)

21 Ibíd. Nota 3.

22 Ibíd. Nota 3.

23 DIRECON: Inversión chilena directa materializada en el exterior. Período 1990 – Diciembre 2010. Disponible en: http://rc.direcon.cl/inversion/1416 (Septiembre, 2011).

24 Ibíd.

25 Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones: Guía del Inversor 2010. Disponible en: http://www.prosperar.gov.ar/es/descargas/Publicaciones/Gu%C3%ADa-del-Inversor-2010/ (Septiembre, 2011).

26 Ibíd. Nota 7

27Ibíd. Nota 7.

28 Mecanismo que permite la transferencia contractual de capitales extranjeros a Chile.

29 CIE: Flujos de ingreso y egreso de Inversión Extranjera mediante DL600: 1974 – 2009. Disponible en: http://www.inversionextranjera.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=45:statistics&catid=1:latest-news&Itemid=50 (Septiembre, 2011).

30 En Anexo se encuentra el valor de las exportaciones de capital desde Argentina a Chile para el período 1990-2008.

31 CIE: IED Tablas de referencia cruzada: 1974 – 2009, Según País de Origen y Sector Económico. Op. Cit.

32 “Libro de la Defensa Nacional 2010”. Op. cit., pp. 145-147.

33 “Libro de la Defensa Nacional 2010”. Ministerio de Defensa Nacional. Disponible en: http://www.defensa.cl/central/otros/libro%20de%20la%20defensa%202010/3_Parte_Pol%C3%ADtica_de_Defensa_Nacional.pdf, p. 144 (Septiembre, 2011).

34 “Todo listo para el Cruzex IV”. Razón y Fuerza. Disponible en: http://razonyfuerza.mforos.com/549912/8025624-ejercicio-cruzex-2008/ (Septiembre, 2011).

35 Para mayor información, véase presentación del ex Subsecretario de Guerra, Gonzalo García Pino. Disponible en: http://www.cebri.org.br/pdf/402_pdf.pdf (Agosto, 2011).

36 En el caso de una crisis o emergencia, esta fuerza debe estar disponible en la zona de misión en un plazo de entre treinta y noventa días, y por un período de seis a doce meses.

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Contacto: Bárbara Horzella Cutbill – bhorzella@bcn.cl Equipo: Andrea Vargas, Andrés Muñoz.. 02/9/2011.


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