Relator í a los desafíos para el desarrollo sostenible en la panamazonía II encuentro amazónico del foro amazonía sostenible y articulación regional amazónica (ara) y VI encuentro del foro amazonía sostenible



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LA experiEncia de ciUdades sOstenIBLES amazÓnicas En ECuador


Sigrid Vásconez – Grupo Faro

Adriana Ramos (ISA): Me gustaría informar que los talleres de esta tarde son abiertos a todos los participantes. Por eso estamos remitiendo los debates para los talleres, con el objetivo de profundizar la discusión que estamos fomentando en la plenaria. Para empezar el debate sobre ciudades sostenibles en la Amazonía invito para componer la mesa a Ivan Costa, del Observatorio Social de Belém, que va a hablar sobre el programa Ciudades Sostenibles en Brasil; al Secretario Extraordinario del Programa Municipios Verdes del Estado de Pará, Justiniano Netto; Alexandra Rodriguez Del Gallego, para hablar sobre la Red Bogotá Cómo Vamos; y Sigrid Vásconez, del Grupo Faro Ecuador que hablará sobre la experiencia de ciudades sostenibles en Ecuador. Como mencionamos ayer en la apertura, este es uno de los temas que el Foro está buscando ampliar en su discusión interna, esa mirada hacia la Amazonía urbana. También tendremos un taller sobre este tema, en el cual podremos profundizar la discusión. La idea es compartir las experiencias existentes y las iniciativas que están siendo desarrolladas en la Amazonía sobre el tema. Teníamos la intención de hacer eso con un carácter panamazónico, pero por algún motivo Alexandra no está presente. Entonces vamos a empezar con nuestra Amazonía brasileña. Voy a pasar la palabra a Ivan Costa.


Ivan Costa (Observatorio Social de Belém): Buenos días a todos, es un placer estar aquí. Estoy sustituyendo a Maurício Broinizi, de la Red Nossa São Paulo, que era el ponente, pero debido a un gran embotellamiento ayer en São Paulo - a pesar de que él había salido bien temprano - acabó perdiendo el vuelo y no había vuelo hoy por la mañana. Como hago parte del Observatorio Social de Belém de la Red Nossa Belém, inspirada en la experiencia de São Paulo, él me solicitó que hablase del programa Ciudad Sostenible. Traje una presentación que voy a exhibir para hablar más rápido y privilegiar el debate. Expondré algunas ideas que considero importantes para despertar y provocar los desafíos que un programa como este puede encontrar en nuestra región. Creo que lo más importante aquí es llevar sugerencias, críticas e ideas para perfeccionar algo que está avanzando en Brasil, pautando gobiernos y partidos políticos de forma inédita. El programa es una realización del Instituto Ethos y de la Red Nossa São Paulo. Creo que todos ya conocen Ethos, pero la Red Nossa São Paulo no sé si ya tuvieron la oportunidad de conocer. Esa es una articulación que viene ganando fuerza en el escenario brasileño y se destacó mucho en la cuestión del plan de metas. La Red Social Brasileña es el conjunto de movimientos que surgió en Belo Horizonte en 2008 y pauta una discusión nacional. La sociedad brasileña empieza a avanzar y discutir de forma expositiva, no partidaria y democrática los temas de sostenibilidad y justicia en las ciudades brasileñas. El contexto es la evolución del impacto en el medio ambiente debido al aumento de la población urbana en Brasil y en el mundo. El objetivo del programa es sensibilizar, movilizar y, especialmente, ofrecer herramientas para la búsqueda del desarrollo ambiental, social y económico sostenible de nuestras ciudades. Me gustaría hablar de forma bien práctica de la experiencia que estamos teniendo en Brasil. El programa Ciudades Sostenibles trae en su esencia tres ítems relevantes: el primero es una plataforma. Es la plataforma ‘ciudades sostenibles’, que es una agenda volcada hacia la sostenibilidad urbana. Puedo decir que es un conjunto de objetivos generales y específicos, divididos por ejes que orientan la actuación del gobierno municipal. Lo más interesante es que, en Belém, sirve no sólo para guiar al gobierno, sino también para guiar a la propia sociedad civil en la ausencia de planeamiento adecuado por parte del Estado y municipio. Voy a mostrar como funciona esa agenda, que tiene un foco bastante institucional. Es interesante observar que diversos partidos, de las más diversas ideologías, están adhiriéndose al programa sin ningún problema porque son objetivos bien prácticos y que se materializan a través de los indicadores, que es el segundo punto esencial. No sirve de nada que usted diga algo con que todo el mundo esté de acuerdo si eso no casa con un indicador, que aunque presente alteraciones, permita medir y llegar al punto deseado. Eso lo experimentamos mucho. Es común en nuestras ciudades que se divulguen pésimas noticias e indicadores, pero cuando queremos tener ese diagnóstico, nunca encontramos un conjunto de informaciones en un sólo lugar. El primer avance y ventaja que el programa presenta es sistematizar el conjunto de indicadores que el municipio tiene respecto a su realidad. Eso sirve no sólo para orientar al gobierno, sino también a la sociedad civil en las áreas de su interés. Además, existe un conjunto de buenas prácticas referenciales en el mundo y en Brasil que sirven para orientar por ejes las experiencias que pueden y deben ser conocidas y adaptadas a la realidad local. Mostraré algunos casos aquí de forma bastante práctica. Los ejes son: gobernanza, bienes naturales y consumo, equidad, gestión social para sostenibilidad, planificación urbana, cultura para la sostenibilidad y mucho más. Lo que es importante en esos ejes es que los problemas de las ciudades pueden ser contextualizados como en un mapa. El problema de la salud, por ejemplo, podemos identificar en el tema de la acción local para la salud; el problema de la cultura, que envuelve los grupos de interés en el área cultural, podemos encontrar en el eje cultura para la sostenibilidad. Los ejes dialogan entre sí, son transversales y se integran. Quien entiende de planeamiento público sabe que el plan plurianual, que es una herramienta prevista en la Constitución, debería ser una guía de la acción colectiva de la sociedad. Infelizmente no conocemos planes plurianuales que realmente sean construidos y monitoreados de forma democrática. Esa brecha, especialmente en los municipios, empieza a ser discutida a partir de un programa que parte de la sociedad civil para orientar y calificar el debate localmente. Sabemos que la Unión y los Estados avanzaron en planeamiento, pero los municipios prácticamente no tienen nada en términos de planeamiento estratégico gubernamental. El programa viene para suplir esa brecha y es por eso que está ganando espacio en Brasil. La plataforma, como ejemplo que podemos dar de agenda de sostenibilidad, tiene como objetivo general asumir plenamente nuestra responsabilidad de proteger, preservar y asegurar el acceso equilibrado a los bienes naturales comunes. Vamos, es un objetivo bien amplio que no creo que alguien diga no a un objetivo de esos, pero las diferencias estarán en los medios, métodos, para poder alcanzar las metas propuestas. La misma cosa respecto a los objetivos más específicos, ¿cómo mejorar la calidad del agua, ahorrarla y usarla de forma más eficiente? Ese es un objetivo que podemos encontrar en diversos planes, pero ¿por qué a veces no se alcanza? Porque en general el poder público y la sociedad civil no cierran el ciclo de la gestión, que incluye evaluar para definir una acción correctiva. La diferencia del programa brasileño Ciudades Sostenibles es que agregamos los indicadores para poder hacer un diagnóstico, y a partir de ahí definir metas cualitativas y cuantitativas para alcanzar objetivos. A partir del momento en que hay un conjunto de metas, se torna más fácil dialogar y discutir en sociedad porque si una metodología implementada no mejora aquel indicador, es señal de que debe ser revisada. Pero cuando no hay indicadores no se sabe si está bien o mal. Vemos hoy muchas discusiones; los indicadores obviamente tienen sus distorsiones, pero es mucho mejor tener un indicador que no refleje toda la realidad que no tener ninguno. El programa trae cien indicadores básicos que los alcaldes que firmaron el compromiso deben levantar en noventa días tras la elección para que podamos tener un diagnóstico inédito de cada municipio que firmó el compromiso con el programa. El tema de las buenas prácticas muestra el caso del desperdicio de agua y lo que Tokio hizo. Poca gente sabe el porcentual de agua desperdiciada en su municipio, el Índice de Desarrollo de la Educación Básica (IDEB) de su municipio y, obviamente, cuando accede al site del Ayuntamiento no hay esas informaciones. El objetivo es orientar nuestra actuación y calificar nuestro debate a partir de un panel de indicadores, para que busquemos una visión mejor de nuestra sociedad. Voy a hablar un poco de la campaña. No bastaba sólo que la campaña constase en el programa. Era necesario haber movilización social y nos quedamos muy satisfechos con el resultado. Voy a mostrar en el final el balance de lo que sucedió, con los desafíos enfrentados por el programa en todo Brasil. Lo que es más interesante en esa movilización, para la campaña, es que la DPZ facilitó gratuitamente el material para el candidato, en que el mensaje fue: “Candidato, recicle sus ideas o reciclo mi voto”. Varios actores cedieron sus imágenes; bromeamos que el programa estaba muy bien porque incluso Odete Roitman4 apoyó y cedió su imagen para el programa, entonces si Odete está cambiando, muchas cosas pueden cambiar. Raí también cedió su imagen. Entonces nos decidimos por el compromiso. Aunque parezca increíble, a veces en Brasil la ley no vale si el ciudadano no firma el documento diciendo que va a cumplirla, pero los políticos que movilizamos firmaron ese documento. Eso hace una diferencia muy grande porque crea algo esencial en la política, que es la credibilidad. Es aquella historia antigua del apretón de manos: nada mejor que una firma en un documento diciendo que se va a cumplir lo que fue concordado. Esa carta compromiso, firmada durante la movilización hecha en el proceso electoral, consiste en el compromiso de que el candidato, al asumir, deberá levantar los indicadores en 90 días y evaluar los avances del programa una vez al año con la sociedad. En vez de presentar aquella declaración tradicional, mostrando que gastó el 25% en salud, que pavimentó tantas carreteras y calles, la idea es presentar un conjunto de indicadores mucho más cualificados, a partir de los cuales podemos evaluar y ver con más claridad la situación real del municipio. Siempre perfeccionamos los indicadores y consecuentemente el programa, que está siempre en proceso de desarrollo porque está a favor del desarrollo justo y sostenible. Uno de los beneficios del programa es que la ciudad gana visibilidad y puede, por ejemplo, a partir del momento en que se adhirió y al levantar sus indicadores, hacer una correlación con otros municipios, por ejemplo. Obviamente algunos indicadores son típicos de Belém, pero los cien indicadores básicos, que son comunes a todos, pueden ser hechos y comparados. La idea es hacer un referencial y una comparación positiva. Eso ayuda mucho, especialmente a los gobiernos estaduales y a la Unión porque consiguen calificar mejor los proyectos de los municipios y evaluar como los recursos están siendo aplicados. La ciudad recibe un sello participante. En septiembre pasado fue lanzado un conjunto de metas de sostenibilidad para los municipios brasileños. La red brasileña trabaja con la filosofía de la proposición porque no basta indignarse, hay que tener actitud. Aunque la proposición no sea la mejor, está planteada para el debate. Esas metas, además de planteadas para el debate, también sirven para los ayuntamientos, que muchas veces no tienen cuadros técnicos cualificados. Entonces las metas del programa facilitan el trabajo no sólo del propio ayuntamiento, sino también de la sociedad civil. La diapositiva presentada ahora destaca la importancia de la gobernanza y de las leyes de acceso, muestra el levantamiento de cuantos ayuntamientos ya reglamentaron esa ley, la meta de aumentar la infraestructura de los consejos municipales y ponerlos en efectivo funcionamiento. El tema del agua tratada es un ejemplo importante también. Sobre el Plan de Metas: en São Paulo, en el primer gobierno de Kassab, fue aprobado por unanimidad un plan de metas que consistía en la alteración de la ley orgánica que obliga al alcalde, en el plazo máximo de noventa días después de asumir, a declarar cuales son sus metas relacionadas con la plataforma electoral que lo eligió. A partir del momento en que el alcalde declara esas metas, ellas califican el debate por ocasión del plan plurianual. Además, el plan de metas permite el monitoreo y tuvo un resultado muy positivo en São Paulo. Una evaluación que pesó sobre el Gobierno Kassab fue el hecho de que él había anunciado diversas metas, pero no había alcanzado ni el 50% de ellas. Así, no se discute lo que hizo o no en términos de publicidad, sino el acompañamiento continuo, lo que facilita mucho el acompañamiento por parte de la sociedad. Aquí en Pará ya tenemos en el horno lo que creemos que será el primer plan de metas, en el municipio de Abaetetuba. La red hizo un proyecto de iniciativa popular, recolectó varias firmas, fue pauta del “grito de los excluidos” y ahora en diciembre ya tuvimos un parecer favorable de la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara. Creemos que es el primer plan de metas de Pará, y quizás de la región Norte, con previsión de quedar listo hasta el primer trimestre del próximo año. Paralelamente a eso, hay un Proyecto de Enmienda Constitucional (PEC) tramitándose en el Congreso Nacional, en que se busca su aprobación para que sea obligatorio para Estados, Unión y municipios, complementando el sistema de planeamiento. Para terminar, quiero hablar sobre como las empresas pueden colaborar, ya que tienen una responsabilidad muy grande. El papel de la empresa no es sólo explorar la actividad económica y obtener resultados, sino también ser actor social, articularse con los movimientos y asumir su responsabilidad con la comunidad. Trajimos tres ejemplos básicos: a) el caso de Natura, que movilizó su red de más de 1,2 millón de consultoras para hacer ese tipo de trabajo de movilización, de expandir, de mostrar el Programa Ciudades Sostenibles: b) Itaipu binacional, que movilizó al alcalde y asociaciones para firmar la carta compromiso; y c) el caso de la Compañía Paulista de Fuerza y Luz (CPFL), que trabajó en conjunto con el Servicio Social del Comercio (SESC), y también movilizó a los alcaldes para que firmasen. Como se ve, la participación empresarial y de las personas es extremamente importante. El Foro Amazonía Sostenible también es nuestro aliado y, gracias a esa colaboración, conseguimos avanzar mucho. Para concluir, presento un breve balance: en Brasil, ciento noventa y un signatarios fueron electos alcaldes de pequeñas y grandes ciudades, y eso significa que un número significativo de la población brasileña ahora tiene ese compromiso con el programa Ciudad Sostenible. Aquí tenemos un mapa de los más diversos municipios de Brasil. En la región amazónica, repito, fue fundamental la colaboración con el Foro Amazonía Sostenible, sin el cual no habríamos conseguido tantos compromisos en tan corto espacio de tiempo y con todas las dificultades de comunicación. En total, son veinte capitales signatarias: São Paulo, Rio de Janeiro, Fortaleza, Goiânia, Belém, Belo Horizonte, Porto Velho, Recife, Curitiba, Manaus etc; cinco directorios nacionales de partido político: PPS, PT, Psol, PDT. El PV y el PSB también ya están en discusión. En Pará fueron nueve ciudades. Hay ciudades también en Maranhão, Acre, Amazonas, Mato Grosso, Rondônia etc. Y un dato importante: el 24% de la población brasileña están en los municipios que están siendo administrados por los ciento noventa y uno alcaldes que firmaron la carta compromiso. Existe la perspectiva de un gran avance y la campaña para que los alcaldes firmen el compromiso se mantiene hasta 2013. Va a estar disponible un software en enero para la inserción de los indicadores, permitiendo que se hagan comparaciones entre municipios, pues vamos a tener más de cien indicadores disponibles. La expectativa es que el software esté disponible hasta el 30 de enero durante el Foro Social Mundial temático, que será en Porto Alegre. La Red Brasileña está negociando para que el Ministerio del Medio Ambiente pueda llevar los secretarios municipales de Medio Ambiente y también que los Estados encaminen sus secretarios de Planeamiento, que son actores clave en el proceso. Aquí en Pará tenemos una colaboración con el gobierno del Estado. Ya están siendo hechas muchas colaboraciones con los gobiernos estaduales porque los gobernadores están entendiendo que, a partir del momento en que organizan los municipios, fortaleciéndolos con capacidad técnica, conocimiento y movilización popular, es posible alcanzar el desarrollo deseado y un buen resultado en los mandatos. Aquí en Pará hicimos colaboración con el gobierno del Estado durante la Río+20 por medio del programa Municipios Verdes, coordinado por el secretario Justiniano Netto. La propuesta es avanzar y la expectativa es transformar la iniciativa en una pauta urbana para el Estado y, a partir de los nueve municipios que inicialmente se adhirieron, hacer una verdadera red en el sentido de mejorar la vida en las ciudades. Suelo decir que el mal no es mayor que el bien, pero a veces está mejor organizado. Entonces nuestro desafío es organizar el bien. Esa organización que propone la búsqueda del desarrollo justo y sostenible de nuestras ciudades no es un concepto tan sencillo por envolver diversos matices, pero esa organización está planteada y ya podemos trabajar. La expectativa es que el programa avance porque rellena una brecha que es común en los municipios brasileños, que no poseen herramientas de planeamiento adecuado. Las leyes están bien hechas, pero la gran inmensa mayoría no posee calidad en sus planes. Por eso el programa Ciudades Sostenibles es tan prometedor. Entonces si existe la mafia ¿por qué no hacemos la ‘benfia’? ¿Por qué no nos conectamos en red y hacemos la diferencia? Si el alcalde no asume, tenemos un verdadero mapa de gestión para hacer esa diferencia. Aquí está el contrato, quien quiera llevarlo para su municipio, puede hacerlo. Lo importante es llevar la idea, no hace falta movilizar un millón de personas. Aquí en Belém la Red Nossa Belém empezó con cuatro o cinco personas alrededor de una mesa y lo más importante es que siempre hay personas con ganas de hacer. Ellas sólo necesitan una estrategia, que ahora presentamos aquí.
Adriana Ramos (ISA): Gracias, Ivan. Me gustaría aprovechar la oportunidad para dar la bienvenida a Sigrid Vásconez, del Grupo Faro, e informar que Alexandra Rodrigues Del Gallego, de la iniciativa ‘Bogotá Cómo Vamos’ infelizmente tuvo un problema de salud y no podrá participar. Vamos a escuchar ahora a Justiniano Netto, que es el Secretario Extraordinario del Programa Municipios Verdes.
Justiniano Netto (Secretario Extraordinario del Programa Municipios Verdes): Gracias, Adriana. Enhorabuena, Ivan. Buenos días a todos. Quiero empezar la presentación para hablar sobre los Municipios Verdes. Ustedes deben haber recibido un pequeño informe que habla un poco del programa y quiero empezar mi ponencia haciendo un enlace con el discurso de Ivan. Quien ya tuvo la oportunidad de leer el folleto se va a dar cuenta que el Programa Municipios Verdes aborda en un primer momento el tema de medio ambiente en el área rural. Trabajamos los municipios y también los temas de medio ambiente de orden rural, pero aún no había un abordaje orientado hacia el medio ambiente urbano. Desde que asumí la coordinación del programa, hace un año, ya había esa inquietud del gobernador y también de algunos alcaldes colaboradores del programa. Mi primera reacción fue pedir cierta cautela porque a veces queremos hacer muchas cosas y no nos damos cuenta. Me muero de miedo de querer hacer mucho en el área pública y acabar no haciendo nada y por eso en el primer momento defendí la idea de mantener el foco en el tema del ordenamiento ambiental y de la deforestación, pero sabía que teníamos que desarrollar alguna estrategia para el área urbana. Fue entonces que conocimos el programa Ciudades Sostenibles y vimos que no necesitábamos inventar algo, pues ya había un programa con diagnóstico, una verdadera plataforma como Ivan enseñó. Entonces establecimos una colaboración con el Programa Ciudades Sostenibles y ahora, durante el pleito electoral, tuvimos algunas reuniones en Belém, Paragominas y Tucuruí y conseguimos la adhesión de nueve alcaldes. Creo que si hubiésemos hecho una campaña pesada habríamos conseguido más, pero preferimos ir despacio. En los próximos noventa días, a partir de la fecha en que los alcaldes asuman, ellos tendrán que hacer un diagnóstico del municipio a partir de los ejes temáticos del Programa Ciudades Sostenibles y presentar un plan de metas, es decir, manifestar lo que se comprometen hacer en los cuatro años de gestión, siendo que en medio del mandato tienen que hacer una revaluación. La próxima semana, durante la reunión del Comité Gestor del Programa Municipios Verdes, vamos a lanzar dos herramientas para auxiliar la elaboración del diagnóstico. Una es la del Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon), llamada estatus municipal, que es un conjunto de indicadores del área social y económica que va a estar en un portal, disponible para la población en general y de donde vamos a cosechar muchos datos para alimentar el diagnóstico. La otra herramienta es la del Instituto de Desarrollo Económico, Social y Ambiental de Pará (Idesp), que va a lanzar un perfil de la gestión ambiental de todos los municipios paraenses. Ellos presentarán ese estudio la semana que viene. Entonces en el inicio de enero ya estará todo disponible. La idea es tener apoyo del Idesp en la elaboración de los diagnósticos de los municipios, en conjunto con los alcaldes, y a partir de eso intentar elaborar el plan de metas. Si conseguimos hacerlo bien para nueve municipios, a partir de marzo haremos una nueva campaña para intentar traer más municipios paraenses para la iniciativa, o sea, paso a paso vamos a construir un módulo urbano del Programa Municipios Verdes, en colaboración con Ciudades Sostenibles. Ese era el link que yo quería hacer, pero ahora voy a hablar un poco del Programa Municipios Verdes con enfoque en el ordenamiento ambiental rural. Voy a hablar un poco sobre el origen y la gobernanza del programa y después sobre su actuación y contenido. Primero hablaré sobre el origen del programa y su gobernanza. El programa nació en 2008, a partir de una experiencia local en el municipio de Paragominas, que en aquel año fue incluido en una lista del Ministerio del Medio Ambiente entre los municipios que más deforestaban la Amazonía. Fueron treinta y seis municipios, diecisiete de Pará, y entre esos estaba Paragominas. Soy de Paragominas, donde inclusive ya fui Secretario de Salud. Es una ciudad que estuvo pasando por una transformación social y política, mejorando los índices del programa analfabetismo cero, mejorando la merienda escolar etc. Nuestra población tiene una auto estima muy elevada, tenemos un amor muy grande por la ciudad y fue un choque para las personas y para el propio gestor municipal cuando, de repente, hicimos parte de una lista tan negativa. Hasta entonces el alcalde no tenía contacto con la agenda de deforestación; él solía acompañar el número de niños matriculados en la escuela, si había médico en el puesto de salud, es decir, la agenda del gestor municipal era mucho más urbana, y cuando él se ocupaba del área rural, era para saber si la carretera estaba bien, si determinada colonia tenía acceso a ella, o sea, nadie miraba la deforestación. Los datos de la deforestación eran anuales, publicados una vez al año, y el alcalde no los conocía. La política de combate a la deforestación generalmente era federal, y cuando entraba en el municipio, normalmente ignoraba los actores locales: el alcalde, el concejal, el trabajador, el empresario, el comerciante, que de cierta forma eran considerados cómplices de la deforestación. La agenda era: multa, embargo y aprehensión. Cuando Paragominas entró en esa lista, la actitud fue la de encarar el desafío y vencer la deforestación. El municipio decidió ser protagonista de esa historia y, un mes después de la publicación de la lista, lanzó un proyecto llamado Paragominas Municipio Verde. Ese proyecto tenía como base un pacto local de la sociedad firmado por cincuenta y cinco entidades para la deforestación cero; el segundo punto positivo es que ese pacto era basado en la colaboración. Sin colaboración el gestor no hace nada, entonces se buscó una serie de colaboraciones. El primer colaborador del Programa Municipio Verde fue el Imazon, después vino The Nature Conservancy (TNC), el Ministerio Público Federal y los gobiernos estadual y federal. El municipio empezó, a partir de su propia base, a conocer mejor la dinámica de la deforestación y a intentar vencer el desafío. Lo que pasó fue que dos años después, en 2010, Paragominas fue uno de los primeros municipios a dejar la lista de la deforestación. En aquella ocasión, Jatene aún no era gobernador, pero acompañó el proceso de Paragominas, ayudó en algunas cosas porque es del mismo partido del alcalde. Entonces cuando el gobernador Jatene fue electo, quiso llevar la experiencia para todo Pará. En marzo de 2011, lanzó la experiencia del Programa Municipios Verdes, que no es una fotocopia de Paragominas, pero se inspira en aquella experiencia, respetando la peculiaridad de cada municipio, pero algunas cosas son básicas y valen para todos. De esa forma, el programa fue lanzado en 2011 y enseguida varios municipios se adhirieron y firmaron un término de compromiso con el Ministerio Público Federal, lo que dio estabilidad política y jurídica al programa. Todos los que participan y quieren entrar en el Programa Municipios Verdes tienen que firmar un término de adhesión con nosotros y un Término de Ajustamiento de Conducta (TAC) con el Ministerio Público. Eso nos ayuda mucho porque, por ejemplo, con las elecciones municipales la gran mayoría de los alcaldes está cambiando, pero el nuevo alcalde ya toma posesión con una nota promisoria firmada con el Ministerio Público. Eso trae más estabilidad política y jurídica para que las metas y compromisos asumidos por el antiguo gestor no sean abandonadas por un eventual cambio de gobierno local. En este año de 2012, además de Paragominas, logramos sacar otros tres municipios de la lista: Santana do Araguaia, Ulianópolis y Dom Elizeu. Hay otros en vías de salir de la lista, como Tailândia, que ya fue titular nacional en los periódicos por problemas ambientales y hoy es uno de los municipios más movilizados en el programa. Tailândia ya redujo bastante la deforestación y está faltando muy poco para salir de la lista. Respecto a nuestra gobernanza, tenemos estructura administrativa del programa, con jefatura de gabinete, y estamos creando ahora un núcleo ejecutor y un núcleo financiero para cumplir una parte del presupuesto estadual y también algunos proyectos para los cuales estamos buscando recursos fuera del Estado. Tenemos aún el Comité Gestor del Programa, que es nuestra principal esfera de gobernanza. La semana que viene haremos la séptima reunión del Comité Gestor. Tenemos allí nueve representantes de la sociedad civil, nueve del Gobierno del Estado y nuevas entidades que están entrando. Recientemente tuvimos el honor de contar con la entrada del Instituto Socioambiental (ISA) y del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM). Existe la perspectiva de que el Instituto Internacional de Educación de Brasil (IEB) también participe. El Instituto de Asistencia Técnica y Extensión Rural (Emater) de Pará ya entró también y el año que viene debe entrar el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra), que presentó un programa de combate a la deforestación en los asentamientos, con el cual estamos trabajando un acuerdo de cooperación. El Incra también debe firmar un TAC con el Ministerio Público para que en los próximos dos años haga la regularización de los asentamientos. Voy a hablar un poco de la actuación del programa, que tiene como principal objetivo combatir la deforestación y la degradación forestal, así como fortalecer la producción rural sostenible. Entendemos que un aspecto no viene sin el otro. No podríamos combatir la deforestación sólo a través de la policía y de la fiscalización. Ese es un remedio necesario, pero aisladamente no resuelve el problema. Si queremos obtener una victoria perenne contra la deforestación, tenemos que reducir la deforestación y fortalecer la producción sostenible porque hay una economía de la deforestación y cuando uno se detiene en el detalle, va a ver que la deforestación está relacionada con la producción de carbón, con la ganadería o con la explotación ilegal de madera. Es decir, siempre hay un fondo socioeconómico que lleva a la deforestación. Entonces sólo a través de la represión no se consigue vencer la batalla y por esa razón el programa tiene dos objetivos y es enfocado en pactos locales y colaboraciones. Tenemos varias metas, pero destacaría dos: la primera es reducir un 80% de la deforestación hasta 2020. La semana pasada obtuvimos los datos del Programa de Cálculo de la Deforestación de la Amazonía (Prodes) de 2012 y tuvimos una noticia bastante positiva. Teníamos como meta decrecer hasta el año de 2015, 2.104 kilómetros cuadrados y ahora en 2012 ya alcanzamos 1.699, o sea, conseguimos en 2012 anticipar la meta de 2017. Para quien acompaña y lee nuestros informes de deforestación, tuvimos un repique de deforestación en la Amazonía, sobretodo en el Estado de Pará. Voy a enseñar donde fue, pero creo que el año que viene va a haber una subida y llegaremos cerca de la meta de 2015. Pero fue un avance y ahora necesitamos consolidar esos números y seguir decreciendo. La otra meta es hacer con que los municipios tengan como mínimo el 80% del área rural inscrita en el Catastro Ambiental Rural (CAR). El CAR es nuestra gran herramienta de ordenamiento ambiental para el Estado de Pará y municipios. Esta diapositiva muestra como encaramos la deforestación en Pará. Este es el mapa de la deforestación en 2012 por el Sistema de Alerta de la Deforestación (SAD) de Imazon. Vemos que la gran mayoría de los focos está concentrada aquí en la región oeste, a lo largo de la BR 163, en el entorno de Novo Progresso y ahí hay una flechita que indica como especulativo. Es que categorizamos la deforestación en diferentes naturalezas: en áreas públicas y región de frontera, normalmente hecha para abertura de nuevas áreas para agropecuaria; la deforestación más vinculada a asentamientos que suceden en la región de la transamazónica, sobretodo en los municipios de Placas y Uruará; y la tercera categoría, que llamamos de tradicional, que sucede ya en las áreas consolidadas, generalmente áreas privadas que el propio productor rural desea ampliar. Él ya tiene una finca desde hace veinte o treinta años, pero quiere ampliar un poco el área para poner más ganado, soja etc. Fue lo que ocurrió en Dom Elizeu, donde incluso hubo una protesta este fin de semana porque el municipio ya había salido de la lista, pero la deforestación volvió y cuando fuimos a campo, vimos que era debido a la expansión de la soja. La soja dobló de precio, el saco aumentó de cuarenta a ochenta reales, entonces el productor quiere plantar más este año, pero el satélite parpadeó, el IBAMA fue allá y estamos llamando a todos los deforestadores que quieren redimirse para firmar un TAC y el compromiso de hacer la recuperación del daño ambiental ahora en 2013. Van a pagar una indemnización de quinientos reales por hectárea, además de la multa que va a ser convertida en bienes para los Municipios Verdes. Percibimos que el 80% de los focos de deforestación en Pará suceden en área de jurisdicción federal: asentamientos, unidades de conservación o glebas federales, aquellas en que la jurisdicción para hacer regularización agraria es del programa Tierra Legal y no del Instituto de Tierras de Pará (Iterpa). Tenemos tres categorías y para cada una de ellas tenemos una agenda dentro del programa. No voy a entrar en detalles ahora, pero es sólo para enseñar que tenemos una estrategia para enfrentar la deforestación. Aquí es como vemos nuestra actuación en los municipios. Dividimos los municipios en cinco grandes categorías. Pará fue el Estado que más sacó municipios de la lista - fueron cuatro en total -, pero aún hay quince en la lista y nuestra meta es llegar en 2015 sin ningún municipio paraense en la lista de deforestación. Es una meta bastante osada, pero ese es nuestro objetivo. Tenemos aún los municipios bajo presión, que son aquellos que no están en la lista, pero corren el riesgo de entrar si no hacemos un trabajo preventivo. Hay aún lo que llamamos de municipios consolidados que son aquellos en que los índices de deforestación ya cayeron, pero aún tienen poco bosque. Hay municipios en Pará que sólo tienen el 8% de remanente forestal, entonces no deforesta, incluso porque ya deforestó casi todo, pero tiene un pasivo ambiental que necesita ser recuperado. Y los municipios de base forestal que tienen mucho bosque, más del 90% de cobertura y poca presión de deforestación: generalmente son los municipios de la Calha Norte, que tienen áreas públicas y unidades de conservación y la agenda allá es diferente, pues la economía del municipio no es agraria y de agricultura, sino una economía de base forestal que tiene que ser desarrollada allá. Y la quinta categoría es lo que llamamos de Municipios Verdes, que son los que cumplen las metas mínimas del programa. Aquí entran las estrategias de actuación que ya comenté: al adherirse al programa el municipio firma un término de adhesión con nosotros y TAC con el Ministerio Público; en seguida se compromete con un conjunto de siete metas y después de cumplirlas empieza a tener una serie de incentivos como desembargo ambiental de inmuebles rurales, incentivos fiscales, crédito rural más simplificado y desburocratizado, prioridad en la captación de recursos públicos y una novedad que ocurrirá en 2013: el gobernador ya me autorizó a redactar un decreto en que el gobierno del Estado de Pará se compromete a no firmar convenios repasando recursos para municipios que participen del programa y que no estén cumpliendo las metas más esenciales. Entonces si no está activo, porque hay mucha gente que entró en el programa y que no está activo, no habrá repaso de recursos. A veces el municipio dice que no está haciendo algo por no tener carro, entonces vamos a providenciar y enviar la camioneta, pero en la gran mayoría falta voluntad. Decir que no hay GPS no es una disculpa aceptable, pues un GPS cuesta mil reales. Entonces es una cuestión de voluntad. Municipios con menos recursos a veces hacen mucho más que otros que tienen muchos más recursos, es un tema realmente de decisión política. Esas son las siete metas, están aquí en la diapositiva y no voy a gastar más tiempo. El primer componente de esas siete metas envuelve básicamente ordenamiento ambiental y el segundo componente es la gestión ambiental compartida. Ahora tenemos el desafío de estructurar el sistema estadual de gestión ambiental. Tenemos la Secretaría de Estado de Medio Ambiente (Sema), los Gestores de las Unidades Regionales (UREs), que son las Semas regionales y también algunos municipios que están habilitados a hacer la gestión ambiental, pero en la práctica no lo consiguen porque no hay patrón, manual o estructura. Nosotros vamos ayudar a estructurar el sistema para que las secretarías municipales de Medio Ambiente sean actuantes y estén capacitadas para hacer una buena gestión ambiental. Es eso que va a resolver en buena medida el problema de la Sema, ya que por donde nos movemos la reclamación es que la licencia tarda demasiado, que necesita más rapidez y menos burocracia, pero hoy la Sema licencia todo – desde una casa de harina hasta un gran proyecto de minería. Entonces tenemos que estructurar el sistema estadual, dividir en niveles de gestión y permitir que el municipio haga la gestión ambiental, porque la gran mayoría no la hace y ni siquiera tiene una secretaría de Medio Ambiente. Cuando la tiene, es la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente o Turismo y Medio Ambiente que licencian como mucho una panadería, entonces tenemos que ayudar a estructurar, ese es el papel del Estado y estamos enfocados en eso. Vamos a hacer una experiencia piloto en once municipios, estructurar todo, hacer todo bien hecho, con manual de gestión, herramienta electrónica transparente, y después vamos a dar escala para los demás municipios de Pará hasta 2014. Con eso concluyo una rápida explicación del programa. Gracias.
Adriana Ramos (ISA): Muchas gracias, Netto. Vamos a oír ahora a Sigrid Vásconez.
Sigrid Vásconez (Grupo Faro): Vimos aquí la presentación de las iniciativas Ciudades Sostenibles y Municipios Verdes y hablaré de una experiencia que se está iniciando en Ecuador inspirada por el programa Ciudades Sostenibles. Aún tenemos mucho por hacer y en algún momento tendremos que traer la experiencia del programa Municipios Verdes también. Hablaré hoy sobre los objetivos y articulaciones de la iniciativa que sucede en Ecuador. Voy a hablar del contexto, del proceso y de como ocurrió la iniciativa. Voy a profundizar en el tema de investigación sobre percepción pública que también es una investigación que está siendo reproducida en otras ciudades y voy a concluir tratando de aprendizajes y desafíos. El objetivo de la iniciativa Ciudades Sostenibles Amazónicas tiene mucho en común con los objetivos de la red de ciudades sostenibles justas y democráticas de Latinoamérica. La idea es básicamente fortalecer el tejido social, generar una ciudadanía más informada y participativa en la gestión pública y promover la responsabilización. Para eso la iniciativa tiene dos estrategias fundamentales. Una es generar la construcción de indicadores ciudadanos. Creo que eso fue bastante profundizado con Justiniano Netto. Y la otra es el tema de difusión, socialización y discusión de los resultados de esos indicadores y finalmente la promoción de la participación. Para dar una idea del contexto de la Amazonía ecuatoriana, estamos hablando del menor país de la cuenca amazónica. La Amazonía ecuatoriana comprende el 40% del territorio de Ecuador, y su población representa sólo el 5% de la población total. Es una zona con baja densidad demográfica en comparación con el resto del país y las ciudades son muy pequeñas. Entonces cierren los ojos y transpórtense para ciudades con hasta 40 mil habitantes, que es la población de la mayor ciudad amazónica de Ecuador. Por otro lado, tenemos el desafío de manejar con ciudades que presentan una urbanización creciente justo porque la Amazonía ecuatoriana abriga mucha de la economía minera y petrolera. Entonces es un polo de inmigración doméstica y eso está generando problemas de crecimiento desordenado para la ciudad. La iniciativa en Ecuador trabaja en tres ciudades, una conocida como Coca, que es Francisco de Orellana, que tiene el mayor río de Ecuador que es el Napo; Joya de los Sashas y Tena. Para entender las ciudades amazónicas tenemos que pensar que son ciudades con migración intensiva creciente, pero también son ‘expulsadoras’ de población y no hay muchas fuentes de trabajo por déficits estructurales. En Coca, por ejemplo, la mayor parte de la gente migró con una edad de entre uno y quince años. Entonces tenemos una población que no es urbana, que no necesariamente creció toda su vida allá. Y después tuvimos obviamente una reciente consolidación y una problemática extractiva profunda. Asociada con la actividad extractivista hay un desprendimiento de instituciones estatales que está provocando un clientelismo. Hay mucho flujo de dinero, de los partidos políticos y de la instituciones, lo que generó una clientela y obviamente un bajo desarrollo institucional. En ese proceso empezamos a pensar en como generar ciudades sostenibles. Primero tenemos que identificar los ciudadanos que pueden involucrarse en la construcción del espacio urbano. Y ese trabajo es hecho por medio de entrevistas y grupos focales para entender quien es quien, quienes son esos ciudadanos interesados en la gestión pública, por medio de espacios de reflexión y mapeamiento y con ese grupo inicial generamos una discusión sobre cuales son las prioridades y expectativas de la población en la ciudad, o sea, como ven la ciudad en el futuro, como se identifican con esa ciudad. Y con base en ello desarrollamos una investigación de percepción pública, que es una herramienta en la cual me profundizaré un poco más. Finalmente, hicimos la diseminación y socialización de los resultados y el acompañamiento constante de ese grupo de ciudadanos. En las tres ciudades tenemos grupos pequeños, pero que están empezando a pensar en la gestión de la ciudad. Para profundizar en la investigación ese es un conjunto de objetivos que propusimos y que es bastante similar a los objetivos de varias otras iniciativas de ciudades sostenibles. El primero es contar con una línea base con información sobre como las personas ven la ciudad – es una percepción pública de la problemática, una fotografía – para posibilitar la verificación de demandas y necesidades públicas y si están de acuerdo con la gestión pública. Imagino que aquí y en otros países de la cuenca amazónica los programas de gobierno de las autoridades locales tal vez hagan inversiones en cosas que no consideramos prioritarias. Y, así, una encuesta de percepción permite entender esa brecha entre aquello que los ciudadanos desean y aquello en que las autoridades están invirtiendo. Que pena que la iniciativa “Bogotá, Cómo Vamos”, que nos inspiró, no esté aquí para el debate. Otro punto importante es generar evidencia sobre la situación actual y permitir una estrategia de incidencia. Esos son algunos detalles sobre la investigación. Como ustedes ven, el universo de la encuesta es pequeño, son 317 encuestas, porque Coca tiene 30 mil habitantes, mientras Tena posee 25 mil habitantes y Joya de los Sachas tiene 5 mil. Son ciudades pequeñas, pero hicimos 317 muestreos estadísticos para hacer una encuesta rigurosa con 93 preguntas. Lo importante es que los grupos ciudadanos definieron lo que se debería preguntar, por qué y cómo preguntar. Y nosotros, como Grupo Faro, hicimos una traducción más metodológica. Los temas sobre sostenibilidad tratados en la investigación son bastante amplios y envolvieron subtemas de identidad amazónica porque los espacios urbanos en la Amazonía ecuatoriana son espacios de formación reciente y de mucha migración, no necesariamente donde está la población y nacionalidades indígenas, que son los espacios más rurales donde hay un sentimiento más fuerte de pertenecer a la Amazonía. Pero el espacio urbano también fue un tema importante. Ahora voy a presentar algunos resultados. Primero - y eso corrobora el censo - esas son ciudades jóvenes, la mayor parte de la población es joven. También son ciudades mestizas, es decir, no se identifican como ciudades con alta población indígena, y tienen déficits estructurales. En ese caso la pregunta fue “¿cuál es la razón para que salgan de la ciudad?”, y la principal respuesta fue “la falta de trabajo, pues no hay empleo remunerado”. Entre lo que las personas consideraron como principales problemas está la situación económica, que es muy importante, el déficit de acceso a la salud, falta de acceso a servicios básicos, el tráfico de especies y la pérdida de fauna. Esos fueron considerados los principales problemas. Es importante entender que hay una imagen generalizada y de poca credibilidad de las instituciones, ya sean públicas, privadas u ONGs. Y en este caso el mayor porcentaje es para los gobiernos locales. Por eso es importante pensar en iniciativas como Municipios Verdes, que están más próximas de las personas. Estas son las instituciones con menos credibilidad: el Ministerio de la Agricultura, las empresas y el sistema judicial. Sobre aquello que los jóvenes piensan hacer después de terminar los estudios hay una percepción muy fuerte de que no poseen opciones. Acerca de lo que hacen las personas con su tiempo libre, la mayoría contestó que le gusta estar con la familia, probablemente viendo televisión. Así, una discusión que surgió en esos grupos es lo que podríamos hacer para mejorar el ocio si no hay espacios verdes para diversión. Todos perciben la deterioración ambiental. Entonces pese a que esas ciudades sean de formación reciente, las personas ya se dan cuenta de la degradación tanto del ambiente urbano como de las áreas de bosque, que están cambiando rápidamente. ¿Y cuáles son los factores que ellos asocian a esa degradación? Es interesante, porque ellos consideran la deforestación el principal factor. Y en Ecuador, como ya dijimos, la Amazonía está muy ligada a actividades extractivas como petróleo y minerales, que son fuerzas motriz de la degradación. En todas esas ciudades, con poco planeamiento, está siendo tratado el tema de la producción de basura urbana, especialmente de los residuos sólidos, y hay una percepción muy clara de que la Amazonía está en riesgo. A partir de esos resultados se percibe de modo general que hay un problema, pero hay también muchas oportunidades que pueden generar una movilización para una mejor gestión. Así, en la discusión de los resultados, lo que vimos es que esa ciudadanía no había sido vista antes. Tener una encuesta de percepción pública fue un espejo que permitió una importante reflexión. Por otro lado, inspiró debates e innovaciones. En la ciudad de Joya de los Sachas, una ciudad con tres calles, esos grupos de ciudadanos empezaron a hacer estadística de accidentes de tránsito porque la percepción pública veía eso como un problema, y eso generó innovación y obviamente llamó la atención de las autoridades. Este último paso presentado en la diapositiva es donde falta trabajar. Ese punto sería interesante combinar con lo que fue presentado y tener cartas de compromiso mencionadas por los demás ponentes para profundizar el debate con las autoridades. El hecho es que la encuesta se multiplicó en las redes sociales y todos los grupos ciudadanos poseen facebook, donde interactúan y utilizan la información. ¿Qué es lo que aprendemos? Siempre pensamos que la evidencia de un problema puede generar movilización. Pero hay una discusión que ni siempre es lineal. ¿Qué factores influencian la movilización tras la constatación de una evidencia? Ese es un aprendizaje muy importante. Tuvimos una reflexión sobre la experiencia “Bogotá Cómo Vamos”, que ya generaba una encuesta de percepción hace más de 20 años, pero recientemente hubo un problema muy serio de corrupción. Esas encuestas de percepción pueden influenciar en la reducción de los niveles de corrupción o generar una responsabilización en la cuestión pública. No es lineal, es un aprendizaje. Entonces creo que en las ciudades amazónicas ecuatorianas, y también en muchas ciudades de la Panamazonía, hay desafíos de clientelismo, así que es importante entender como construir ciudadanía en una situación de mucho clientelismo, cuando hay una fragmentación del público. Son ciudades campamentos, ciudades donde las personas no necesariamente se quedarán. Eso es un gran desafío, que se traduce en la dificultad de hacer la responsabilización de actores y, después de responsabilizar, acompañar el proceso. Además, son ciudades donde las instituciones son muy deficientes. Ese es un desafío para programas como Ciudades Sostenibles y Municipios Verdes. ¿Cuánto tiempo aún llevará hasta que la ciudadanía pueda, por sí sola, definir cual es nuestro papel en la sociedad? Tenemos ciudades amazónicas y en toda Latinoamérica en el mapa que enseñé, pero ¿será que la multiplicación de nuestras ideas hace el cambio o necesitamos de más articulación? Creo que ese es el desafío. Gracias.
Adriana Ramos (ISA): Gracias, Sigrid. Vamos a ganar un poco de tiempo con la ausencia de Alexandra. Así, podremos abrir para algunas cuestiones. Pido que tres personas se inscriban para una primera ronda.
Renata Puchala (Natura): Buenos días, soy Renata Puchala, de Natura, y quería hacer una pregunta a Justiniano sobre el programa Municipios Verdes. Mirando los municipios que están en la lista de los que más deforestan, noté que desde el este hacia el oeste de Belém hay una concentración de municipios que no están en la lista. ¿Existe alguna razón para eso?
Justiniano Netto (Secretario Extraordinario del Programa Municipios Verdes): Creo que sí. Primero, en Belém hubo desinterés del actual gestor en adherir a la iniciativa a pesar de que hayamos tenido buenos contactos con la secretaria de Medio Ambiente, que se puso entusiasmada con el programa. Pero esa es una decisión política. El próximo alcalde ya manifestó públicamente que ese será uno de sus primeros actos. Hoy, dentro del programa, estamos pensando en una agenda más urbana para los municipios verdes y ya adelanté aquí la línea que iremos trazar. El alcalde electo de Belém, Zenaldo Coutinho, también ya se adhirió al Ciudades Sostenibles cuando aún era candidato. Los demás municipios están en la zona metropolitana o en la zona bragantina. Creo que además del desinterés de la parte de ellos, faltó una búsqueda activa de nuestra parte, del gobierno del Estado y del Ministerio Público, lo que se explica por el hecho de que el programa esté más enfocado en la deforestación y de que aquella sea una región en que la vegetación nativa no es formada por grandes bosques. El programa es para municipios con una situación crítica respecto a la deforestación, pero algunos ya se están adhiriendo. La lista tiene noventa y cuatro municipios y entre los que se adhirieron recientemente está Bragança. Otro municipio que hará la adhesión en enero es Ourem, de la misma región. Entonces ese es un gran desafío, pues la agenda de la región es otra, basada en la extracción de guijarro y arena y en la producción de ladrillos para abastecer la construcción civil en Belém. El problema es el agujero que las extracciones están dejando, entonces esa es otra agenda con la que empezaremos a trabajar y aprender con los ciudadanos de aquella región.
Sandra Pelegrini (Sindicato de las Industrias Madereras de Tailândia y de Baixo Tocantins): Buenos días a todos. Soy del Sindicato de las Industrias Madereras de Tailândia y de Baixo Tocantins, que representa once municipios, entre los cuales Tailândia, que es el único que no tiene región ribereña. Netto, me pongo muy triste cuando se habla en política, pues nuestro municipio está siendo castigado justamente por peleas políticas. Faltaba el 10% para que saliéramos de la línea de fuego para entrar en la línea verde, pero debido a una cuestión política las iniciativas están paralizadas. Lo que tardamos tres años en construir llevó tres meses para irse al garete. Así, me gustaría saber si el nuevo gestor de Tailândia ya buscó a ustedes del programa para firmar ese Término de Ajustamiento de Conducta (TAC), lo que para nosotros es muy interesante. Es esencial que Tailândia salga de la línea roja porque hoy tenemos allí a la Petrobrás, que necesita que el municipio no esté en la lista de los que más deforestan. Ayer Túlio Dias, de la Agropalma, dijo que en Tailândia no hay personas especializadas, pero las tenemos, sí. Están “saliendo del horno”, como se dice popularmente, 40 ingenieros forestales formados en Tailândia. Y las empresas que están allá, como Petrobrás, están dando prioridad para las personas que viven allá, para nuestros hijos que se van para la capital a licenciarse y desean volver para el municipio. Entonces tenemos personas capacitadas, formadas, que apoyan el municipio. Hoy el Estado asumió el hospital municipal de Tailândia, el HGT. Soy del control social y estoy en ese grupo de trabajo, y pedimos al Estado para asumir el hospital, para que no nos quedáramos sin hospital. Sigo apoyando el municipio y peleando por él, y lo que yo pueda hacer por Tailândia – enseñando nuestra realidad a quien le interese – lo haré.
Silas Tavares da Fonseca (Asociación de Productores Rurales de Volta Grande del Río Xingu): Felicito al secretario e inclusive ya estuve con su comitiva en Anapu, donde tenemos el siguiente problema: Belo Monte está siendo construida a todo gas en beneficio de quien siempre deforestó. Belo Monte está del lado derecho de la margen del río Xingu y en la margen izquierda, donde está más preservado, el productor rural no dispone de energía eléctrica, carretera y educación. Así, vemos que el gobierno beneficia sus planes y consolida quien deforestó. No crea alternativas, como por ejemplo, el incentivo a la creación de animales silvestres. En el sur del país se compra nuestro papagayo anillado a precio de oro, por R$2.500. Y aquí, que es desde donde sale ese papagayo, no tenemos programas de gobierno que incentiven la creación de animales silvestres. Pero hay por ejemplo, amparo a la piscicultura, el problema es que si uno tiene interés tiene que desembolsar recursos inmensos para ir a Brasília y conseguir el apoyo. Me gustaría que eso fuese fomentado en el programa Municipios Verdes para que haya sostenibilidad en la conservación del bosque, de la flora y de la fauna, y espero que esa iniciativa traiga renta a la población para que podamos mantener el bosque y obtener beneficios de él. Esa es mi sugerencia.
Justiniano Netto (Secretario Extraordinario del Programa Municipios Verdes): Respondiendo la pregunta de Sandra, el futuro alcalde de Tailândia aún no estuvo con nosotros, pero como él era secretario de salud del ex alcalde Gilbertinho, que hizo un buen trabajo en el programa Municipios Verdes, presumo que él ya está naturalmente movilizado. De hecho, la turbulencia política en Tailândia no perjudicó el municipio dentro del programa, sólo generó una estancada, pero no retrocedió, lo que es bueno. Espero que a partir de enero podamos retomar el programa. Lo que de hecho está faltando para el municipio es cumplir el Catastro Ambiental Rural (CAR). El municipio tiene el 67% de área inscrita y faltan el 13% para alcanzar la meta mínima del 80%. Lo que sé es que para avanzar en esa meta es necesario incluir pequeños productores, y tuve la oportunidad de destinar R$ 1 millón para el municipio a partir de enero exactamente para esa finalidad. La empresa aún será contratada con recursos del Pará Rural con enfoque en Tailândia y Moju, pero la prioridad es Tailândia. Y cuando la empresa inscriba el 80% de los inmuebles en Tailândia, si sobran recursos estos van para Moju, que también es un municipio que está bien, aunque tenga el 50% de CAR. Entonces Tailândia, Moju y Marabá deben salir de la lista en breve. Cumaru iba a salir de la lista, pero tuvo un problema de invasión de dos fincas y vamos a tomar providencias. Respecto al tema del colega de Anapu, me acuerdo de la reunión que tuvimos allá. Anapu y Senador José Porfírio infelizmente fueron municipios que entraron en la lista este año debido a la deforestación ocurrida hasta julio de 2011, porque en los últimos doce meses disminuyó. Sabemos de los problemas de invasión de bosque y de manejo en la región. Quien tiene bosque está siendo objetivo de los “sin tronco”5, que entran muchas veces apoyados por madereros ilegales para sacar madera y después deforestar. También existe el problema del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) con algunos asentamientos en la región, pero el programa en sí no es fiscalizador. Encaminamos ese problema a los órganos competentes. Estoy de acuerdo con lo que dijo usted y creo que cabe un seminario para hablar de los varios problemas que dificultan la creación de una economía del bosque y valorización del bosque en pie. Estamos pensando en algunas alternativas y estimulando algunas políticas en el programa Municipios Verdes, entre ellas las cuotas de reserva ambiental. El nuevo Código Forestal establece que quien tiene encima del 50% puede emitir una cuota de reserva ambiental para compensar quien tiene déficit de reserva legal en el Estado. El próximo lunes el “Bolsa Verde” de Rio de Janeiro, con quien tenemos un apoyo de cooperación, lanza la BVTrade, que es una plataforma para la negociación de esos activos y, en enero, queremos hacer un lanzamiento estadual y Pará será el primero a usar ese mecanismo. En la práctica, eso va a valorar quien tiene bosque preservado, posibilitándole arrendarlo o transformarlo en cuotas y venderlo para quien no preservó, mientras quien no preservó va a ser obligado, a través del catastro, a recuperarlo. Tenemos también otras iniciativas en el área del manejo comunitario, de las concesiones forestales y de la reforestación. Estoy de acuerdo con usted, creo que aún tenemos mucho que avanzar. Hoy las señales económicas y las políticas de incentivo, de hecho, vienen para quien no tiene bosque y no para quien tiene. Tenemos que cambiar ese panorama.
Adriana Ramos (ISA): Gracias, Netto. Pasaré la palabra a Ivan para que él haga sus consideraciones.
Ivan Costa (Observatorio Social de Belém): Acerca de la cuestión de los municipios verdes y de la temática política, el programa viene exactamente en ese sentido de cualificar el debate, de ayudar a las redes locales a articularse y empezar a intercambiar una serie de experiencias capaces de enriquecer el debate local. Me gustaría hacer el registro de esa propuesta interesante del gobierno del Estado de trabajar con el programa Municipios Verdes. Ahora en Amapá la vicegobernadora va a movilizar los alcaldes y como Amapá es menor que Pará, es mucho más fácil trabajar con el programa. La propuesta me parece muy buena y principalmente la colaboración con el Municipios Verdes. Inclusive el alcalde electo de Belém, Zenaldo Coutinho, en el momento en que señalizó el interés de unir Municipios Verdes y Ciudades Sostenibles, empezó a retomar la pauta de recuperar el bosque y de trabajar el medio urbano de una forma más racional. Belém, por ejemplo, es una de las ciudades menos arborizadas de Brasil. Y lo más importante es que las universidades ya están trabajando. Habrá una formación para cualificar los ayuntamientos. La Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC) y la Fundación Getúlio Vargas (FGV) ya están preparando algunos vídeos y otros materiales. Aquí en Pará la Universidad Federal de Pará (UFPA) ya firmó un término de apoyo voluntario para que podamos expandir el programa. Presentadas las ideas y lo que puede ser hecho, ahora es el trabajo de cada uno de nosotros que facilitará el cambio en curso, para que podamos tener nuevas prácticas a partir de un nuevo paradigma.
Adriana Ramos (ISA): Gracias, Ivan. Agradezco la participación de todos. Sólo para recordar, profundizaremos el debate sobre este tema en uno de los talleres de la tarde.
Magnolio (PSA): Recordando que este evento tiene el apoyo de Alcoa, Fundación Avina/Fundación Skoll, Fondo Vale, Natura, Petrobras, Vale y Wal-Mart Brasil, me gustaría invitar a todos para ver la película Expedición Viva Marajó dirigida por Regina Jeha. También quiero invitarles a venir aquí al frente para que nos hagamos la foto del segundo día del evento. Gracias.
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