Resumen de diccionarios y documentos) Amalecitas amalec fue hijo de Esaú, hijo de Isaac, hijo de Abraham



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Siete pueblos abrahámicos

(Resumen de diccionarios y documentos)
Amalecitas

AMALEC fue hijo de Esaú, hijo de Isaac, hijo de Abraham (Gen 36.12) Sus descendientes formaron un pueblo. Moraron durante mucho tiempo en las cercanías de Cades-Barnea. Se hallaban por estos parajes en la época del Exodo (Num. 13.29; 14.25). Desde las cumbres de los montes de Abarim se podía ver el territorio que habitaban (Num. 24.20 Deut. 34.1- 3). En su época jugaron un importante papel (Num. 24.20)

Un redactor posterior al éxodo, relatando los acontecimientos sobrevenidos en este país, podía referirse a él como el país de los amalecitas. El relato de la incursión de Quedorlaomer y de sus aliados habla de los invasores del oriente, que vinieron... a Cades y devastaron... no a los amalecitas, sino por todo el país de los amalecitas (Gen. 17.7 ), esto es, el país que el lector podía identificar en su época con el de los amalecitas. No se afirma aquí, pues, que los amalecitas existieran en la época anterior, sino que aquel país, ahora de los amalecitas, fue devastado. La expresión es voluntariamente imprecisa.
Desde su centro, cercano a Cades, estos nómadas se dedicaban a lanzar incursiones y a saquear. Los amalecitas atacaron la retaguardia de los israelitas, que salían de Egipto y entraban en el desierto. En Refidim, al oeste del Sinaí, lucharon contra los israelitas y fueron vencidos. A causa de ello, Israel recibió la orden de destruirlos completamente (Ex 17.8 16; Deut. 25.17-19). Un año después, Israel llegó a Cades y, desobedeciendo a Dios, intentó penetrar en Canaán. Los amalecitas se opusieron y los rechazaron (Num.14.43-45).
Es posible que fuera en esta época, o más tarde, que se dio el nombre de los amalecitas a una región montañosa de Efraín (Jue.12.15; cap. Jue 5.14). Poco después de la época de Moisés y de Josué, dieron ayuda a Eglón, rey de Moab, para arrebatar Jericó a los israelitas. Algunas generaciones después, se unieron a los madianitas para oprimir a los israelitas del norte (Jue. 3.13; 6.3, 33).

Es evidente que se abrieron camino hacia el oriente, manteniendo relaciones amistosas con los otros moradores del desierto. Al final de la época de los Jueces, el rey Saúl aplastó totalmente su poderío (1 Sam 15.33; 1 Cro 4.43 )

Moabitas


 
Los descendientes de Moab hijo de Lot. Estaban muy estrechamente relacionados con los amonitas (
Gen 19:37, 38). Ya muy numerosos para la época del cruce del mar Rojo por parte de los israelitas (Ex. 15.15), los moabitas ocupaban la región que se extendía desde la llanura de Hesbón hasta el wadi Seil el-Kerepoundhi, en el extremo meridional del mar Muerto, que separaba Moab de Edom.

Asociados a los amonitas, absorbieron y destruyeron a los supervivientes de la fuerte raza que había ocupado antes que ellos el país del este del Jordán (Deut. 2.10, 11, 19-21; Gen. 14.5 ). Poco antes de la llegada de los israelitas, Sehón, rey de los amorreos, arrebató a Moab las tierras de pastos del norte del Arnón, que siguieron siendo llamadas campos de Moab, aunque los moabitas quedaran limitados por un tiempo al sur del Arnón (Num. 21.13 15, 26-30). Estos últimos querían comerciar con los israelitas (Deut. 2.28, 29), pero les rehusaron el derecho de paso por su tierra (Jue. 11.17; Deut. 23.4 )

Moisés prohibió a los israelitas que atacaran a Moab, indudablemente por su grado de parentesco (Deut. 2.9 y19). Inquieto a la vista de los campamentos israelitas, el rey de Moab pidió a Balaam que maldijera a los recién llegados (Num. 22.24; Jos.24.9 ).
Yaweh ordenó a Israel que excluyera de su asamblea a los moabitas y a los amonitas hasta la décima generación; el pueblo de Dios no debía asociarse con ellos (Deut. 23.3 6; Neh. 13.1).
El último campamento antes de cruzar el Jordán fue establecido en Sitim, en las llanuras que habían pertenecido a Moab (Num. 22.1; Jos. 3.1)

Allí mujeres amonitas y moabitas sedujeron a los israelitas a la impureza y a la idolatría (Num. 25; Oseas 9.10)

Al comienzo de la época de los Jueces, Eglón, rey de Moab, invadió Canaán, haciendo de Jericó su capital y oprimiendo a los israelitas de la meseta vecina durante 18 años, siendo después asesinado por Aod (Jue. 3.12-30). Elimelec emigró al país de Moab; Orfa y Rut, sus nueras, fueron moabitas. Rut se casó con Booz y vino así a ser la bisabuela del rey David (Ruth. 1.22; 4.3, 5, 10, 13-17; Mat. 1.5 y 16).

Saúl luchó contra los moabitas (1 Sam. 14.47). David, proscrito, puso a su padre y a su madre bajo la protección del rey de Moab (1 Sam. 22.3, 4). Después de su llegada al trono, David venció a los moabitas, los sometió bajo tributo y dio muerte a un gran número de ellos (2 Sam. 8.2, 12; 1 Cron. 18.2-11).

Los profetas denunciaron con frecuencia y duramente a Moab, tipo de los enemigos del reino de Dios (Is.15.16; 25-10; Jer. 9.26 ; 25.21

Los limites de Moab eran al oeste el mar Muerto. El Seil de Kerepoundhi era su límite al sur, separándolos del territorio de Edom. En su parte superior este wadi recibe el nombre de el-Hesepound. La exactitud de estas fronteras queda confirmada por la mención de las ciudades moabitas. Al este se hallaba la tierra de nadie del desierto


Edomitas



Descendientes de Edom o Esaú, hermano mayor de Jacob (Gn. 36.1, 19). Por causa de esta relación, los Edomitas eran reconocidos por los israelitas como una nación hermana, y la ley mosaica daba lugar a su admisión en la nación hebrea en la tercera generación, mientras que los moabitas y los amonitas no podían ser miembros con todos los derechos hasta la decima generación (Dt. 23.3-8).

Los Edomitas ocuparon el país al sur del Mar Muerto después de expulsar de allí a los horeos (Gn. 14.6; Dt. 2.12, 22), conocidos en las fuentes seculares como los hurrianos o hurritas.

Los edomitas, en su historia temprana, eran gobernados por jefes tribales (Gn. 36.15-19, 40-43; 1 Cron. 1:51-54), pero más tarde lo fueron por re.yes (Gn. 36.31-39; 1 Cr. 1.43-51). Hacia el fin de su peregrinación por el desierto, los israelitas pidieron permiso para marchar pacíficamente a través del territorio edomita, pero la solicitud fue rechazada, y los hebreos se vieron obligados a viajar alrededor de Edom en su camino hacia el norte (Nm. 20.14-21; Dt. 2.8).

Los registros egipcios del s XIII a.C. mencionan a beduinos edomitas que recibieron permiso para entrar en Egipto en busca de comida durante un período de hambre.

Saúl peleó contra los Edomitas (1 Sam. 14.47), y David los derrotó abrumadoramente (1 R. 11.15, 16; 1 Cr. 18.12; cf 2 S. 8.13, donde tal vez la Biblia esté en lo correcto al no hablar de sirios, ya que "edomitas" [que sería el original, según varios Mss hebreos, la LXX y la Siríaca], pudo fácilmente ser copiado como "sirios" [por cuanto las letras hebreas d y r son muy similares, tanto en la escritura preexílica como postexílica]).
Luego David puso guarniciones en Edom (2 S. 8.14; 1 Cr. 18.13), cumpliendo la predicción de Balaam, hecha siglos antes (Nm. 24.18). Las exploraciones arqueológicas demostraron que Salomón aprovechó las ricas minas de Edom, extrayendo cobre de ellas riquezas, y construyó la ciudad de Ezión-geber en el Golfo de Aqaba, donde tenía su puerto la flota de Ofir.
Una rebelión contra Salomón con resultados desconocidos habría sido instigada por Hadad, un príncipe edomita que había escapado a Egipto cuando la familia real fue exterminada por Joab a las órdenes de David (1 R. 11.14-22).
Sin embargo, Edom habría permanecido como posesión de Judá por lo menos hasta el reinado de Josafat, cuando fue gobernado por un funcionario hebreo que era llamado rey o gobernante (1 R. 22:47; 2 R. 3:9). En ese tiempo ayudó a Judá e Israel en su campaña contra el rey moabita Mesa (2 R. 3.6-27). No obstante, los Edomitas se rebelaron contra Joram, el hijo de Josafat, y restablecieron su monarquía e independencia (2 R. 8. 20-22; 2 Cr. 21. 8-10)
Medio siglo más tarde, Amasías realizó una campaña contra ellos con mucho éxito, hiriendo a 10.000 edomitas en el valle de la Sal, y conquistó Sela, la inexpugnable capital, y mató a otros 10.000 despeñándolos desde la altura de su fortaleza de rocas (2 R. 14.7; 2 Cr. 25.11, 12). Uzías (Azarías), hijo de Amasías, construyó Elat, un puerto en el Golfo de Aqaba (2 R. 14.22). Los edomitas tomaron represalias en el tiempo de Acaz, cuando Peka de Israel y Rezín de Damasco atacaron Judá: invadieron el oprimido reino de Acaz y llevaron gente cautiva (2 Cr. 28.17). Durante este período Edom fue un estado vasallo de Asiria y pagó tributos sucesivamente a Tiglat-pileser III, Sargón II, Senaquerib, Esar-hadón y Asurbanipal. Cuando Judá fue conquistada por Nabucodonosor, los edomitas se alegraron (Sal, 137.7), pero los profetas los denunciaron por su enemistad contra la nación hermana (Ez. 25.12-14; 35.5, 6; Jer. 49.7-22; Lm. 4.21, 22; Jl. 3.19; Am. 9.12; Abd. 10.14). En el período posterior a la caída de Jerusalén (586 a.C.), entraron a la parte sur de Judá.
Eventualmente ocuparon el territorio por lo menos hasta Hebrón, probablemente cuando los nabateos árabes los empujaron sacándolos de sus antiguos asentamientos. Hebrón y otros pueblos judíos fueron reconquistados por Judas Macabeo (1 Mac. 5.65), y hacia el 100 a.C. Juan Hircano los forzó a adoptar la religión judía, incluyendo la circuncisión. De entre estos edomitas judaizados, o idumeos, salió la casa real de los Herodes del NT.
Amonitas

Los amonitas eran una raza muy cercana a los hebreos. Uno de los usos de su nombre en la Biblia manifiesta la antigua creencia hebrea acerca de la cercanía de su relación mutua. Se les llama Bén 'ámmi, o sea, "hijo de mi pueblo", con lo que se quiere decir que se creía que esa raza descendía del pariente más cercano de Israel.

Este juego de palabras sobre el nombre Ammon no surgió del nombre propiamente dicho, sino de la creencia acerca del parentesco entre Israel y Ammon. Pero el nombre de Ammon no puede ser aceptado como prueba de esa creencia, pues es obscuro su origen, probablemente procedente del nombre de una deidad tribal.



El lenguaje amonita, sin embargo, sí constituye una prueba de su origen común. No poseemos ningún vestigio escrito de ese lenguaje, pero los nombres amonitas que se han preservado hasta hoy pertenecen a un dialecto emparentado con el hebreo. Más aún, la cercana relación de sangre entre Moab y Ammon, admitida por todos, el lenguaje de la piedra moabita, casi hebreo en su forma, es un testigo sólido de la afinidad racial entre Israel y Ammon.

Este argumento lingüístico reivindica la creencia de que Israel siempre sostuvo este parentesco con los amonitas. La creencia ha sido expresada de forma inequívoca en Gn 19, 32-38, donde la paternidad de Ammon y su hermano, Moab, se atribuye a Lot, el sobrino de Abraham. Esta repugnante narración ha sido tradicionalmente considerada como un hecho literal, pero recientemente ha sido interpretada, por estudiosos como el P. Lagrange, O.P., como una narrativa de una enorme ironía por medio de la cual los israelitas expresaban su desprecio por las corruptas costumbres de los moabitas y amonitas. Pero es dudoso que tal ironía se dirigiera también contra el propio Lot.

Otros investigadores ven en la depravación de esos pueblos una prueba de la historicidad del relato bíblico acerca de su origen incestuoso. Los etnólogos, al interpretar ese origen a partir del sobrino de Abraham siguiendo los cánones de autenticidad de su ciencia, sostienen que ello indica que los israelitas eran la tribu de mayor edad y la más poderosa, mientras que los amonitas y moabitas serían simples retoños de esa raíz original. El carácter del Génesis, que en ocasiones parece más preocupado por preservar las tradiciones populares que por la exactitud etnológica, se toma como confirmación de esa posición. Pero no se niega de modo alguno que la tradición hebrea del parentesco inmediato de Israel, Ammon y Moab sea correcta. Los tres, formando juntos un solo grupo, se clasifican como pertenecientes a la rama aramea de la raza semítica.

SU PAÍS Y CIVILIZACIÓN

Los amonitas se establecieron al este del Río Jordán; su territorio originalmente comprendía de dicho río hasta el desierto, y del Río Jabbok, al sur, hasta el Río Arnon (Jue 11,13-22), que luego cayó en poder de Rubén y Gad. "También éste era considerado país de refaítas; los refaítas habitaron aquí antiguamente; y los amonitas los llamaban zanzumitas" (Deut 2,20), al que pertenecía Og, Rey de Bazán, quien pereció ante los hijos de Israel en los días de Moisés.

Sin embargo, poco antes de la invasión hebrea comandada por Josué, los amonitas fueron expulsados de ese rico territorio por los amoritas y hubieron de retirarse a las montañas y valles que forman la parte oriental del distrito actualmente conocido como El-Belka.

Ellos siempre creyeron que su territorio original les pertenecía por derecho, y en épocas posteriores lo reconquistaron y mantuvieron por un período muy largo. Su tierra, aunque no es muy fértil, disfrutaba de agua abundante y excelentes pastos. Jeremías habla de Ammon, que se gloría en sus valles y confía en sus tesoros (Jer. 49). Su ciudad principal era Rabbath, o Rabbath-Ammon, para distinguirla de otra ciudad del mismo nombre en Moab, y yacía en medio de un valle fértil y bien cultivado. Era la ciudad real. En tiempos de David floreció bajo el gobierno de un rey poderoso y estaba bien fortificada, aunque sucumbió ante el ataque de Joab, general de David (II Sam 11-12). Ptolomeo II (Philadelphus) la reconstruyó posteriormente y la bautizó siguiendo su nombre: Philadelphia. Aún conserva algo de su nombre original, aunque actualmente los árabes la conocen como Amman.

Sus ruinas, hoy día, son de las más imponentes del otro lado del Jordán, a pesar de las muchas vicisitudes de la ciudad, e iluminan y dan vida a la ya de por sí vibrante narración del ataque de Joab. Los amonitas tenían muchas otras ciudades además de Rabbath (cfr. Judith 11,33; II Sam 12,31), pero sus nombres han desaparecido. Indican, al menos, un considerable desarrollo de la civilización y muestran que los amonitas no pueden ser clasificados, como en alguna ocasión se intentó hacer, entre los pueblos nómadas. En lo tocante a religión, eran idolatras y adoraban ídolos comunes a los otros pueblos semíticos que rodeaban a Israel. Su dios se llamaba Milco, lo que lo hace ser otra variación de Moloc. Los hebreos sentían por los amonitas un desprecio especial, al igual que por los moabitas. Nadie de esos pueblos, ni siquiera luego de convertirse al judaísmo, tenía permitido acercarse al tabernáculo; ni sus hijos o descendencia hasta la décima generación (Deut 23).

ARAMEOS

¿Dónde está el origen, la procedencia de los arameos?


La patria de los arameos es el Tur Abdin que significa "montaña de peones o siervos (de Dios)" y se refiere a los monjes de los numerosos monasterios en esta región. Está actualmente en Turquía, entre el río Tigris y la frontera con Siria. Casi cada ciudad y cada pueblo tenían su propia iglesia y su propio monasterio. El centro del Tur Abdin actual lo forma el monasterio Mor Gabriel (San Gabriél), construido en el año 397. En la vida de los monasterios la liturgia de la Iglesia Siria Ortodoxa de Antioquía, la primera iglesia cristiana, tiene gran importancia.



La mayoría de los arameos ha emigrado de Tur Abdin, que hoy día está casi despoblado. Nos hemos dispersado por todo el mundo: Alemania, Suecia, Bélgica, unos pocos en Austria, Suiza, Francia, en los Estados Unidos y en Australia.
En total, hay más o menos 500.000 arameos.



Un resumen de la historia aramea



Los arameos son una tribu muy vieja de nómadas semíticos. Su existencia se remonta al segundo milenio antes de Cristo. Se estableció en Mesopotamia, la región entre los ríos Tigris y Eúfrates. Los arameos formaron una de las primeras parroquias cristianas.



Desde un principio fueron perseguidos por diferentes grupos, pueblos y naciones.





La última culminación de estas persecuciones fue el genocidio de los armenios por los turcos nacionalistas en 1914/15, que afectó también a miles de arameos. La moderna Turquía, el estado fundado por Atatürk en 1923, es secular y tolerante en sus fundamentos legales. La realidad, no obstante, se presenta diversa. En 1948 el gobierno turco introdujo clases obligatorias de religión islámica, discrimando con ello la religión cristiana. Incluso en la Constitución de 1982, en su artículo 24, se establece que todos los escolares tienen que participar en las clases de religión islámica.
Arameos   En Turquía se reconoce como minorías no musulmanas a los armenios, griegos y judíos. Solamente éstos tienen derecho a mantener escuelas e iglesias propias, así como el derecho de libertad cultural y de práctica religiosa. En 1998 se volvió a hacer explícita la prohibición de la enseñanza de la lengua aramea en los ya pocos conventos existentes. Esta medida se justificó paradójicamente con el siguiente argumento: la enseñanza religiosa sólo puede tener lugar en los centros públicos para proteger de infiltración al estado democrático.
Especialmente a principios de los 90 fueron asesinados numerosas personalidades e intelectuales arameos, a manos tanto de turcos como kurdos, enfrentados entonces en una guerra civil: Hanna Aydin, alcaldesa de Hah; Yakub Mete, edil en Midyat; Sükrü Tutus, alcalde de Azak y el Dr. Edward Tanriverdi, el último médico arameo de Midyat. Algunos de los asesinados lo fueron a sangre fría en su casas junto a sus familias, entre las que se encontraban mujeres, niños, ciegos y embarazadas. Algunos fueron fusilados de camino a casa tras la misa, otros cuando sus coches estallaron al pasar sobre minas.
Desde 1980 han quedado despoblados de arameos 18 pueblos. De éstos los últimos en 1993 fueron Zaz, después de que su alcalde con algunos hombres y mujeres fueran detenidos y torturados por soldados, y Hassana (Bohtan), cuyos 197 habitantes fueron expulsados por soldados en noviembre.

 

La lengua aramea





Los arameos hablan la lengua materna de Jesucristo. En los tiempos de Jesús la lengua aramea fue lenguaje familiar y comercial. Hoy, en la vida diaria se utiliza un dialecto, que se llama Turoyo. Significa la lengua de la montaña y del bosque. Y la lengua escrita se llama Kthobunojo. El arameo pertenece a las lenguas semíticas como el hebraico. También se escribe de derecha a izquierda.
Partes del Viejo Testamento están escritas en arameo. Además frases en el Nuevo Testamento están redactas en arameo también, la más conocida es: "Eli, eli, lama asabtani." ["Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"] (Mt. 27, 46).



Madianitas



Descendientes de Madián, hijo de Abrahán y de Cetura (Gn. 25:2, 6). Fueron un

pueblo nómade del desierto que tenían gran número de camellos (Nm. 10:29-31;

Is. 60:6; Hab. 3:7). Cinco familias tribales descendieron de Madián (Gn. 25:4; cf Nm. 31:8). La caravana a la que los hermanos de José lo vendieron estaba formada por ismaelitas y madianitas, que venían de Galaad con mercadería para Egipto (Gn. 37:25, 28, 36).

El suegro de Moisés y su cuñado eran madianitas (Ex. 3:1; Nm. 10:29-31). Cuando los israelitas acamparon cerca del Jordán, antes de cruzar a Palestina occidental, los Madianitas se unieron con los moabitas para seducir a los israelitas y llevarlos a la idolatría y a la licencia. En consecuencia, Moisés hizo guerra contra ellos, y mató a sus 5 reyes y a muchos de su pueblo (Nm. 22:4-6; 25:1-18; 31:1-12). De Jos. 13:21 sabemos que los reyes Madianitas habían sido aliados de Sihón, el rey amorreo de Hesbón, que también había sido derrotado por los israelitas bajo Moisés.
En el período de los jueces, los madianitas, los amalecitas y otros pueblos orientales invadieron Palestina y cubrieron el país con sus rebaños y carpas. Oprimieron a los hebreos por 7 años, apropiándose de sus cosechas y produciendo mucha miseria en la población. Finalmente, Dios levantó a Gedeón, que, con un pequeño grupo de hombres valientes, destrozó a sus opresores en una batalla en la llanura de Jezreel. Persiguió al resto 735 hasta muy al interior de Transjordania, su patria. Sus príncipes -Oreb, Zeeb, Zeba y Zalmuna- fueron capturados y muertos (Jue. 6-8; Sal. 83:9-11; Is. 9:4; 10:26). Aunque los Madianitas siguieron existiendo, puesto que más adelante se los menciona nuevamente (ls. 60:6: Hab. 3:7), nunca más volvieron a ser una amenaza para los israelitas.







Ismaelitas

Ismael


Ismael es el nombre de un personaje de las religiones abrahámicas (hebrea, cristiana y musulmana), antepasado de los ismaelitas (ismailios) o árabes. Éste es uno de los personajes que más controversia causa entre los seguidores de las religiones abrahámicas quienes tienen diferentes versiones y puntos de vista sobre Ismael.
Las tres religiones consideran que Ismael fue el primer hijo de Abraham. Sin embargo, la tradición judeocristiana da una preferencia a Isaac, mientras que los musulmanes se decantan por Ismael. Por ejemplo, en la Torá y en la Biblia, se considera que Isaac fue el elegido para ser sacrificado por Abraham, mientras que la mayoría de los eruditos islámicos creen que fue Ismael el elegido para ser sacrificado, aunque no lo dice mencionando un nombre, el Corán da a entender que se trata de Ismael; todos los eruditos así lo consideran.

Visión judía y cristiana



Según la Biblia, Ismael nació cuando Abraham, tenía 86 años de edad y había pasado diez años en la región de Canaán (Gn.16:1 al 16). Abraham, ante la promesa de Yaweh de que iba a tener un hijo, se dejó cegar por las aparentes imposibilidades, ya que tanto él como su esposa Sara eran de avanzada edad. Como Sara no le daba hijos y tenía una sierva egipcia llamada Agar, se la dio por mujer a Abraham para que tuviera hijos de ella. Así fue como nació Ismael (que significa Dios me escucha). Pero trece años más tarde Sara, estéril hasta entonces y siendo Abraham de 100 años de edad, concibió a Isaac, "el hijo de la promesa". La controversia parte de una supuesta contradicción en los escritos bíblicos con respecto a las edades de Abraham al momento del nacimiento de sus hijos (y por tanto, a las edades de los mismos).
Al no mencionar la época temporal en la cual sucede el sacrificio, se presta a confusión las palabras del Génesis 22:2: "[...] toma a tu hijo, a tu único hijo [...]". Puesto que, según Génesis 16:16: "Tenía Abraham ochenta y seis años cuando Agar le dio a su hijo Ismael.". Luego, según Génesis 21:5: "Abraham tenía cien años cuando le nació su hijo Isaac".
Por lo tanto, al momento del sacrificio, Abraham podía tener un solo hijo (y sería Ismael, antes de que nazca Isaac) o dos. A partir de estos pasajes existen las dos versiones: para los judíos y cristianos, que Isaac era el hijo de la promesa y, puesto que Ismael y su madre habían sido expulsados de su hogar, Isaac era el único hijo; para los musulmanes, que el nombre fue cambiado y el sacrificio fue dado antes del nacimiento de Isaac.
Según judíos y cristianos cuando la circuncisión fue instituida para la familia de Abraham, Ismael tenía trece años (Gn. 17:25) e Isaac aún no había nacido (puesto que nació cuando Ismael tenía 14 años, a los cien de Abraham). Entonces fue expulsado junto a su madre del hogar de Abraham porque Ismael supuestamente tomó una actitud de menosprecio hacia Isaac. Agar e Ismael vagaron por el desierto de Beerseba, donde estuvieron a punto de morir deshidratados. Un ángel de Dios le indicó a Agar el camino hacia una fuente de agua, lo que les salvó la vida a ambos, porque Dios había dicho "también del hijo de la sierva haré una nación" (Gn. 21: 13 al 21).
Ismael creció y se fortaleció en el desierto de Parán, al sur de Canaán. Se casó con una egipcia, fundó Ismailia y fue padre de doce príncipes. Tuvo además una hija, que vino a ser esposa de Esaú (hijo de Isaac). Ismael e Isaac sepultaron juntos a su padre Abraham (Gn. 25:9). Ismael murió a la edad de 137 años (Gn. 25:17). Sus descendientes, los ismaelitas, se establecieron entre la frontera de Egipto y el golfo Pérsico. El profeta Mahoma registró que Ismael fue la cabeza de su genealogía. Según el islam, Ismael colaboró en la construcción de La Meca.

Visión islámica



Los musulmanes poseen su versión sobre Ismael la cual refuerzan con pasajes de la propia Biblia, por ejemplo. Durante los días del Hajj o Peregrinación, los peregrinos en Meca y los musulmanes en todo el mundo rememoran las ofrendas del profeta Abraham e Ismael sacrificando ganado.

Como se dijo, para los islámicos el sacrificio de Abraham fue hecho con su hijo Ismael y no con Isaac. La controversia se da en las fechas del sacrificio y la circuncisión, pues la Biblia no las especifica explícitamente.

En palabras de la Biblia: Génesis 17:24-27:"Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio. E Ismael su hijo era de trece años cuando fue circuncidada la carne de su prepucio. En el mismo día fue circuncidado Abraham e Ismael su hijo. Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en la casa, y el comprado por dinero en el extranjero, fueron circuncidados con él.".
Recordemos que Abraham (P) tenía cien años al nacer Isaac.
Un año más tarde Isaac nació y fue circuncidado al cumplir ocho días de nacido (Génesis 21:4-5): "Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado. Y era Abraham de cien años, cuando le nació Isaac su hijo."

Para los islámicos, la circuncisión y el sacrificio fueron hechos en ese momento y, por tanto, un año antes del nacimiento de Isaac. Recordemos la cita "toma a tu hijo, a tu único hijo" que bien podría ser considerada ambigua.
Los descendientes de Ismael, el Profeta Muhammad, y todos los musulmanes, siguen fieles hoy día a este pacto de circuncisión. En sus oraciones cinco veces al día los musulmanes incluyen en sus plegarias a Abraham y sus descendientes, incluido Isaac, junto con Muhammad y sus descendientes.
Desde el Islam se piensa que los textos de la Biblia y la Torá han sido adulterados. Los acepta como revelaciones divinas y por lo mismo aborrece la idea del adulterio de los textos sagrados. Toman como referencia aquél pasaje "toma a tu hijo, a tu único hijo Isaac", según esta versión, aquí debería decir "Ismael", puesto que Isaac no habría nacido aún. Se cree que lo que se cambió fue el nombre y se conservó la palabra "único" que denota el error y pone en evidencia la adulteración del texto.
Los judíos y cristianos mantienen que Isaac era superior a Ismael ya que según sus puntos de vista éste último era hijo de la esclava la cual no era esposa de Abraham; sin embargo en Génesis 16:3 se afirma: "[...] tomó Sara, la mujer de Abraham, a su esclava Agar la egipcia, y se la dio por mujer a su marido Abraham". Con lo cual, Agar era lo que se puede llamar una segunda esposa, ya que la poligamia era una práctica habitual de la época. Bajo esta percepción se apoya la versión islámica. Y, bajo esta percepción también, (puesto que en aquél momento la sociedad era patriarcal), Ismael tendría la primogenitura irrefutable. Pues, desde este punto de vista, si el matrimonio era legal, los hijos no podían ser ilegales. Por otro lado afirman que un matrimonio entre dos extranjeros [un caldeo (Abraham) y una egipcia (Agar)] era más legal que un matrimonio entre un hombre con su propia media hermana, ya que Génesis 20:12 dice: "Y a la verdad [Sara] también es mi hermana, hija de mi padre, más no hija de mi madre.¨
Otras citas bíblicas que se citan para defender el punto de vista islámico sobre Abraham, Ismael e Isaac son las siguientes: Génesis 21:13: "También del hijo de la sirvienta haré una gran nación, porque es tu simiente." Génesis 21:18: "Levántate, alza al muchacho (Ismael), y aguántalo en tu mano, porque haré de él una gran nación." La pregunta bajo estas citas es: si de Abraham iban a nacer dos naciones, ¿por qué despreciar tanto o hacer tanta diferencia entre sus hijos?

También se alega que la Ley Mosaica asigna claramente el derecho de uno de los hijos sobre el otro, en este caso Isaac sobre Ismael.
Deuteronomio 21:15-17 dice al respecto de alguien con una situación similar a la de Abraham y sus dos hijos: "Si un hombre tiene dos mujeres, una la amada ) y la otra la despreciada ), y la amada y la despreciada le paren hijos, y si el hijo primogénito(el primero) fuera de la despreciada; Será que, el día que hiciera heredar a sus hijos lo que tuviera, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada en preferencia del hijo de la despreciada, que es el primogénito; Más al hijo de la despreciada reconocerá por primogénito, para darle dos tantos de todo lo que se hallara que tiene: porque aquel es el principio de su fuerza, el derecho de la primogenitura es suyo."
El islam no niega las bendiciones de Dios a Isaac y sus descendientes, ni menosprecia su elevada jerarquía y dentro del Corán no hay realmente mucha diferencia entre los dos hijos de Abraham -sobretodo si se compara esto con la Biblia o la Torá-. Sin embargo, el hijo de la promesa (el primogénito) es Ismael de quien más adelante vino el profeta Muhammad quien para el islam es el último Profeta y el sello de los profetas.

Mucho antes de que Ismael e Isaac nacieran, según la Biblia Abraham recibió un pacto de su Dios. En Génesis 15:18 dice: "A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates". La mayor parte de Arabia estaba entre el Nilo y el Éufrates, donde se asentaron más tarde todos los descendientes de Ismael. Los musulmanes alegan que Isaac también fue escogido. En Génesis 17:8 figura: "Y te daré a ti, y a tu simiente después de ti [Isaac], la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos". Lo cual hace preguntarnos cuánto sirve realmente la diferencia, qué construye la misma y si la correcta interpretación del sentido que Dios quiere imprimirnos está en las diferencias o en aquellas cosas que unen a todo el mundo, sin distinción de raza o jerarquía.

Descendientes de Ismael, y por ello mitad egipcios y mitad semitas (Gn. 16:1, 2, 15). De Ismael nacieron 12 príncipes que llegaron a ser antepasados de tribus (17:20; 25:12-16). Estas vivieron en general una vida nómade, tan libre como un "asno salvaje" del desierto (16:12, DHH). Su hogar fue el desierto del norte de Arabia y del este de Siria. Sin embargo, algunas tribus árabes (los nabateos) tuvieron fama y poder. Como su antepasado (21:20), los ismaelitas fueron diestros arqueros (Is. 21:17). También lideraban las caravanas que traían los productos de Arabia a Egipto y Mesopotamia (Gn. 37:25).

Con el tiempo su nombre llegó casi a ser sinónimo de pueblos del desierto, tal vez porque se mezclaron con otras tribus, o porque eran los más importantes y más notables habitantes de esas soledades. En Jue. 8:5, 21-24 su nombre se aplica a los madianitas. Además, ha sido usual que los árabes, hasta ahora, consideraran a Ismael como su antepasado.



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