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III.- ANÁLISIS TRANSVERSAL.


El análisis se ha realizado incorporando los elementos en común que han ido apareciendo en las tres comunas donde se realizó el estudio, con el análisis de las entrevistas a expertos y con lo señalado por los niñas, niñas y adolescentes a través de los grupos focales y la adaptación de la técnica Delphi. De esta forma, se trata de rescatar una visión general de la problemática de la infancia y recoger, con algún foco de mayor de abstracción, los significados y los alcances de las formas que la problemática se reproduce en el espacio local, incorporando los conocimientos que permitan diseñar un dispositivo de alerta temprana que incorpore los mecanismo ya existentes en las comunas y señale los componentes faltantes, así como la forma de desarrollarlos.
Esta etapa de análisis es fundamental para incorporar los elementos que ya emergen en los resultados para elaborar un dispositivo de alerta temprana, el cual utilice las fortalezas de todos los actores intervinientes en el proceso y que permitan insertarlo eficientemente en una dinámica preexistente en el sistema local de protección de derechos con los reajustes que sean necesarios pero que respeten las dinámicas establecidas para darle así sustentabilidad y permanencia en el tiempo, e incorporando las miradas de aquellos que serán los responsables de implementarlo exitosamente.
A continuación se desarrollan los ejes temáticos comunes entre las diferentes técnicas de recolección de información. Entre los cuales se encuentran:


  • Autopercepción / Percepción de la Problemática

  • Percepción de la comunidad

  • Interrelación

  • Dispositivo de Detección Precoz



1) DESDE LAS ORGANIZACIONES.

Autopercepción


Las formas del trabajo.
Es frecuente que muchas de las tareas relacionadas con la temática de la infancia suelen ser derivadas hacia las Oficinas de Protección de Derechos, si bien el discurso se construye desde la participación y el trabajo en equipo y coordinado, en la práctica es la OPD, la institución que recibe cualquier problema vinculado con la niñez. En algunas ocasiones, la vinculación con el sector de salud y municipal es más práctico, y por tanto, más fluido. El problema que se deriva de entender a la OPD como un centro vinculante de toda problemática relacionada con la niñez y no focalizada en la protección de derechos, es que en la práctica, suele verse sobrecargada por problemas urgentes que finalmente no permiten realizar eficientemente la tarea para lo que fueron creadas. Aún así, la OPD es el punto de mayor fortaleza para la promoción y protección de los derechos de la niñez en el espacio local, y sin duda un aliado fundamental para la implementación de un sistema de detección precoz.
Mucho del éxito de una u otra OPD, tiene directa relación con el compromiso desarrollado por sus miembros. Lo cual pone en evidencia que muchos de los factores que hacen posible el trabajo exitoso con los derechos de la infancia, son de carácter subjetivo. Este tipo de aspectos serán sumamente necesarios de considerar para la elaboración de un sistema de detección precoz.
Lo mencionado en el párrafo anterior se refuerza cuando se observa a las organizaciones que tienen mayor éxito en el trabajo. Esto es posible gracias a la legitimación que adquiere la organización con el trabajo de inserción territorial. Los entrevistados señalan que esto es posible debido a la construcción de un lenguaje común.

De esta forma, se pueden rescatar dos elementos condicionantes del éxito en el trabajo sobre los derechos de la niñez, y que por tanto deben ser reforzados para la implementación de un sistema de detección precoz. Estos elementos consisten en el acercamiento a la comunidad, estableciendo relaciones duraderas a partir de los vínculos particulares y subjetivos basados en la comprensión e incorporación de la comunidad como otro válido.


Los sectores.
Sectores como el de salud o educación son aquellos que tiene menor éxito en el trabajo con la vulneración de los derechos de la niñez, los entrevistados mencionan que esto sucede porque el contacto necesario entre la comunidad y estos sectores es débil; probablemente debido a que están fuertemente institucionalizados y carecen de la flexibilidad suficiente como para implementar relaciones subjetivas con la comunidad, de esta forma, muchas de sus formas de relacionarse con la comunidad es distante.

Algunos consultorios y casos particulares, más vinculados con los centros de salud insertos en el territorio, se reconoce la necesidad de establecer mayor vinculación con la comunidad y se encuentra generalizada la opinión que es necesario un sector de salud mucho más relacionado con la comunidad, sobre todo desde una perspectiva que supere la verticalidad en las relaciones, la cual se origina en la definición de la comunidad a partir de elementos negativos, tales como sus carencias o debilidades.




Percepción de la comunidad


Las instituciones y la comunidad.
La perspectiva que la institucionalidad tiene de la comunidad en la que se inserta suele ser pobre, esto significa, tal como se menciona en el párrafo anterior, que suele definirse desde sus elementos negativos; en este sentido la visión que impera y direcciona el trabajo con la comunidad tiende a la asistencialidad, más que a la incorporación de las experiencias de la comunidad al trabajo. No se le da la posición de actor relevante, sino que por el contrario se la suele definir desde una posición de inferioridad.
Se observa un divorcio entre las prácticas y discursos de las instituciones y de la comunidad, lo que muchas veces conlleva a que los unos y otros se distancien de la temática, y entre sí, sin reconocer la complementariedad de sus roles sociales.
Un sistema de alerta temprana, debe contar, necesariamente con la comunidad como centro de su eje, puesto que, tal como hemos señalado anteriormente; es en esta instancia donde la vulneración de derechos puede ser detectada antes que sus consecuencias puedan originar un daño irreparable o que esta situación se cronifique.
Por otro lado, muchas veces las condiciones sociales de las comunidades donde se inserta el fuerte del trabajo en infancia se sitúan en cordones estructurales de pobreza, marginalidad y exclusión social, lo cual se traduce en un estado permanente frente a lo cual, el trabajo en contra de la vulneración de los derechos de la niñez se traduce en un esfuerzo titánico contra condiciones que no cambiarán a corto o mediano plazo; muchas veces generando en las organizaciones de bases e incluso en algunas instituciones la sensación de fatuidad del trabajo realizado.
La comunidad y la vulneración de derechos.
Por su parte, la comunidad se reconoce a si misma desde su historia y de esta forma también se valora, define sus capacidades e intereses. Pero también se identifica a partir de su diferencia económica haciendo eco de las visiones asistencialistas que algunos programas tienen de estos territorios.
Es sumamente importante entender que algunas de las vulneraciones de derechos son invisibilizadas por la comunidad, vulneraciones tales como la negligencia y en casos más extremos incluso la violencia física o psicológica, los que muchas veces no son entendidas por los actores locales como un atentado a los derechos de la infancia, quienes no las consideran como hechos de gravedad. Los entrevistados explican que la causa de esta invisibilización se produce debido a la escasez de herramientas necesarias para criar a los hijos/as y a un proceso de naturalización de la violencia como herramienta de crianza.
Algunos de los problemas con los cuales estas comunas lidian cotidianamente son: el hacinamiento, tráfico y consumos de drogas y delincuencia; problemas que provocan un alto impacto en la socialización entre los individuos. Por otro lado, si bien el acceso a la educación es uno de los derechos más visibilizados, se produce un alto porcentaje de deserción escolar, según los entrevistados, debido a que algunas familias no consideran la educación como un vehículo de movilidad social. Muchas veces, suele utilizarse a los niños/as como medio de aumentar los ingresos por medio del trabajo infantil; existe una relación proporcional, entre el nivel educativo de las familias y la valoración de la educación, provocándose, por medio de la socialización primaria, la reproducción de los factores que hacen posible el trabajo infantil. A pesar de lo anterior, el derecho a la educación cobra principal importancia para la comunidad, considerándolo como uno de los derechos que mayor visibilidad tienen, al punto de instalarse como una temática transversal, de modo las organizaciones e instituciones trabajan en pos de la inserción escolar, así como en evitar la deserción temprana.

Interrelación


La coordinación intersectorial.
Sin duda que uno de los mayores obstáculos para que un sistema de alerta temprana pueda instalarse como un dispositivo operativo en los sectores locales, es la existencia de una escasa coordinación intersectorial. Muchos de los sectores realizan excelentes esfuerzos individuales, pero pierden efectividad o duplican su labor al no poder coordinarlos con otros sectores.
Existen varias razones para que ocurra esta descoordinación. En ocasiones esta falencia se debe a una falta de interés o de voluntad en el trabajo de promoción por parte del sector; por ejemplo en el sector salud, donde el discurso en relación al trabajo con la infancia se encuentra divorciado de sus prácticas, divorcio que queda evidenciado en el desinterés por un trabajo que no se interpreta como propio por parte del sector y que por lo tanto, se manifiesta en la falta de compromiso hacia las tareas de detección, promoción y prevención de vulneración de derechos.

En otras ocasiones esta debilidad se reviste simplemente a quiebres que emergen por diferencias en los modos de concebir el trabajo en la infancia, o incluso por diferencias entre organizaciones generadas por la falta de información en torno al quehacer de las organizaciones o instituciones de los sectores aledaños. Aunque esta dificultad suele darse en contadas ocasiones los problemas derivados de esta situación suelen ser graves y muchas veces entorpecen el accionar de otras organizaciones vinculadas.


Un lineamiento común a todos los sectores, otorgaría la claridad suficiente como para direccionar los esfuerzos en un mismo fin, potenciando el trabajo de cada organización y haciendo más eficiente el uso de los recursos, tanto materiales como humanos.

Dispositivo de detección precoz


La permanencia en el tiempo.
Tal como se ha mencionado anteriormente, el trabajo exitoso en infancia, que ha logrado incorporar a la comunidad como un agente capaz de desenvolverse y generar ideas propias, ha sido un trabajo con un fuerte sello personal de los profesionales. De esta forma, puede establecerse una relación proporcional entre la capacidad de vinculación afectiva entre determinada persona con la comunidad y el éxito del trabajo que los lleva a vincularse. Sin embargo, probablemente debido al fuerte componente social de este elemento, suele quedar invisibilizado frente a otros que, al ser más tangibles, son más fáciles de ser medidos; pero dada su importancia en el éxito o no de la implementación del trabajo con la comunidad; es de vital importancia rescatar la capacidad de vinculación afectiva con la comunidad como uno de los mecanismos más sencillos para facilitar el trabajo.

Esta vinculación implica conocimiento mutuo de las personas, de los sectores, cultura, respeto, confianzas.


Una de las prácticas que más afectan, según las propias instituciones y organizaciones comunales, es la no permanencia en el tiempo de los programas, así como la rotación de los sujetos que han erigido dichos programas, puesto que atenta directamente contra la vinculación desarrollada entre los sujetos, provocando que, al ser retomado el trabajo por otro sujeto, deba invertir una fuerte cantidad de tiempo en crear nuevos vínculos; pero debiendo enfrentarse en una primera instancia, a la resistencia generada por el vínculo con el sujeto anterior.
Dos posibilidades pueden desarrollarse aquí, en primer lugar considerar que el vínculo afectivo no es relevante; pero esto significaría un descenso en la posibilidad de éxito en el trabajo realizado, y por tanto se requeriría una inyección mayor de recursos que pudiesen subsanar este descenso. Una segunda posibilidad es más eficiente; la cual consiste en mantener los programas y los sujetos en el tiempo cuando estos lo ameriten, a fin de facilitar las condiciones de éxito.
Pero esto significa, no sólo realizar un cambio en las políticas de trabajo implementadas, sino que implica un cambio de paradigma, en el cual debiera entenderse e incorporarse a la comunidad como un agente igualmente válido ante las instituciones,. lo cual implica enfrentarse a una resistencia fuerte, proveniente del quehacer cotidiano de dichas instituciones.
El trabajo de promoción y prevención de la vulneración de los derechos de la infancia.
Ciertos sectores, donde nuevamente cobran protagonismo el sector de salud y el sector municipal, suelen desconocer los derechos de la infancia; tal como ya se ha mencionado, probablemente porque no se incorpora como paradigma la visión de la importancia y la transversalidad que estos derechos tienen, así como tampoco se evidencia los resultados y efectos positivos que puede tener el trabajo en esta temática para el futuro del país.
Este desconocimiento, se manifiesta entonces, en una falta de proactividad a la hora de trabajar con la prevención de la vulneración de los derechos, lo cual repercute en un entorpecimiento del trabajo y la ya mencionada descoordinación entre sectores. Por otro lado, afecta también, en una relación de tipo funcional con el resto de los programas, tales como los programas de intervención directa, con quienes se relacionan sólo a partir de la coordinación de derivaciones.
Por otro lado, contamos con un sistema escolar de índole autoritario, cuya principal preocupación en la temática del ejercicio de derechos gira en torno a la inserción escolar. De esta forma, en el ejercicio de la socialización secundaria, colabora en la instalación de un paradigma de poder claramente vertical, el cual justifica el uso de la violencia hacia aquellos considerados “inferiores”, es decir a todos aquellos que carecen de ese poder.
Forma de participación en la comunidad
Es destacable el trabajo que las organizaciones sociales han realizado en las comunas, sobre todo por su capacidad de insertarse en los territorios y conseguir interpretar las herramientas y conocimientos que son utilizados desde la práctica, pero que no tienen un reconocimiento formal. De esta forma, han desarrollado una alta capacidad de autogestión, de organización y una fuerte cohesión social.
Este acercamiento a la comunidad, por parte de las organizaciones, muchas veces adquiere mayor profundidad en tanto, son capaces de incorporar a la comunidad como un otro validado a partir de su experiencia, aumentando exponencialmente la capacidad de convocatoria, y por tanto haciendo más eficiente y presentando un mayor desarrollo en el trabajo de promoción.

Lo descrito en el párrafo anterior otorga una gran fortaleza, dado que podría aprovecharse como un mecanismo que diera sentido y se instalara como base para el establecimiento de un sistema de detección precoz. De esta forma, la comunidad, trabajando con organizaciones de base, las cuales se encuentran fuertemente legitimadas, podrían establecerse como un medio de comunicación efectiva y traductor de ideas entre la comunidad y las organizaciones institucionalizadas.


Un trabajo coordinado, por otra parte, permitiría que los ajustes necesarios que intervengan en las relaciones entre las organizaciones, instituciones y comunidad, sean mínimos. Permitiendo, de esta forma, la implementación de un sistema de detección precoz eficiente y sustentable, además de realizado con una inversión relativamente baja de recursos materiales y humanos.
Promoción del bienestar, el desarrollo y protección a la infancia y adolescencia
Si revisamos los puntos anteriores, comenzamos a conformar un panorama en el que queda claro que existen al menos dos problemas en las políticas públicas de infancia.

El primero, consiste en que no existe una correlación entre la definición y aplicación de las políticas. Esta investigación demuestra que esto se debe a una política definida técnicamente, pero sin inclusión de los saberes y espacios que la comunidad tiene de si misma y de su entorno.


El segundo, derivado de lo mencionado en el párrafo anterior, consiste en la aplicación de las políticas públicas, donde la administración, así como sus objetivos, terminan siendo burocráticos y no apunta al sujeto social real, sino al ente social construido desde una perspectiva de la exclusión. La consecuencia inmediata de este accionar es un despilfarro de los recursos monetarios y humanos.
Para ofrecer una mayor claridad a lo expuesto hasta aquí el siguiente esquema muestra el resumen de los puntos que son necesarios reforzar, de forma tal que sea posible vincular a la comunidad con las organizaciones, para incorporarlos en un sistema de detección precoz. Tal como puede apreciarse, es importante generar mayor coordinación entre los sectores, así como fortalecer los vínculos entre los sectores de salud, municipio y educación. Por otro lado, es necesario otorgar y profundizar en la entrega de herramientas de crianza para las familias, así como visibilizar las vulneraciones de derechos invisibilizados.

Esquema Nº X


2) DESDE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.


La segunda de las técnicas por analizar es la técnica DELPHI, la que tal como se menciona anteriormente, es un instrumento que nace a partir de la adaptación de los grupos focales realizados con niños/as y adolescentes, los cuales fueron entendidos como un panel de expertos sobre la temática de la infancia en la búsqueda del rescate de la percepción que ellos/as tienen sobre si mismos/as y sus derechos. Analizando los paneles de expertos de las distintas comunas, se construyó una “ola” de opiniones vertidas por los mismos, las cuales fueron sometidas a un conjunto de niños, niñas y adolescentes de las 3 comunas en las que se realizó la investigación, de modo tal que se hizo posible, ajustar estas opiniones a una muestra más amplia al interior del universo, haciendo posible dar una mayor interpretación y foco a las opiniones.

Autopercepción


Actitudes hacia la vulneración.
El análisis de los paneles de expertos, muestra cierta contradicción en la posición sobre el trabajo infantil, puesto que si bien se considera una vulneración el hecho que un niño o niña tenga que trabajar, también se considera una vulneración el que no se les permita si existe el deseo de hacerlo; esta y otras contradicciones similares, evidencian que los niños, niñas y adolescentes tienden a ensalzar el deseo como un elemento constituyente de su propia personalidad, por lo tanto consideran una negación de si mismos como sujetos, a cualquiera actitud que tienda a limitar ese deseo.
En este sentido, la posición de mero sujeto deseante limita las posibilidades de establecer un objetivo que dirija cierta organización, y por tanto se presenta la dificultad de establecer prácticas más concretas en torno al trabajo directo con los niños, niñas y adolescentes que sean generadas por ellos mismos como actores relevantes. Sin embargo, queda evidenciado que existe una instalación de la problemática de la vulneración de los derechos de la infancia, que junto con un accionar dirigido podría transformar la visión de la vulneración desde la negación del deseo hacia una visión que se constituyera desde elementos más concretos.
De la misma forma que opera la constitución del si mismo a partir del deseo que se menciona en el párrafo anterior, se constituye la perspectiva en torno al enfoque de género. Las diferencias de género se hacen evidentes y pasan a constituirse en un problema para los niños, niñas y adolescentes, sólo en tanto limitan el deseo. En este caso, en tanto no permiten a las niñas realizar actividades que usualmente son asignadas a los niños (por ejemplo deportivas).
Uno de los problemas que mayor relevancia tiene en torno a la temática trabajada, consiste en el tipo de discurso adulto sobre los derechos de los niños, niñas y adolescentes, el cual se establece en la reproducción de las relaciones de poder y en la exclusión de aquellos que no lo detentan. Este problema se origina en las condiciones socioeconómicas de las comunas en las que se trabajó, y son reproducidas en varios de los sectores, tales como el sector municipal, de salud e instituciones ligadas a la educación. De la misma forma, los niños y niñas aprehenden y reproducen los mismos modos de relación durante la socialización primaria con sus familias y posteriormente durante la socialización secundaria en las instituciones ligadas al mundo escolar. Las consecuencias de este aprendizaje se manifiestan en la identificación con perfiles que muestran poder, sin importar si este modelo es negativo por tener conductas reprochables o simplemente ilegales; también se manifiesta en una conducta agresiva y de exclusión en contra de los pares que muestran alguna “debilidad” dentro de este modo de relación; ya sea problemas de aprendizaje, o de adaptación social; y en forma menos frecuente, pero igualmente presente, por diferencias de género.
En los paneles de expertos, una de las temáticas abordadas fue la percepción de las vulneraciones de derecho más frecuentes por parte de los niños, niñas y adolescentes que los integraron; señalando el maltrato físico, el abuso sexual, así como en algunos casos también la explotación sexual y el trabajo infantil. Siguiendo el análisis del modo en que se articulan las relaciones de poder mencionado anteriormente, la perspectiva generalizada es que son las niñas quienes tendrían una posición de mayor fragilidad y por lo tanto de mayor peligro ante las vulneraciones de derechos.
Los paneles de expertos coinciden en los argumentos, a la hora de explicar las causas y condiciones que originan las vulneraciones de derechos, en este sentido señalan la existencia de un entorno violento, en el cual el maltrato del otro suele ser legitimado; y las condiciones que dan posibilidad a la existencia de un entorno de tales características es el estar insertos en territorios con pobreza estructural.
Es importante mencionar, que el panel de expertos coincidió en muchos aspectos con la visión señalada por las organizaciones al respecto, fortaleciendo la perspectiva de que la comunidad, aunque no posee herramientas formales de detección, tiene la capacidad de conocer y entender la realidad que se encuentra en el territorio, por otro lado, reafirma la necesidad que la comunidad sea el primer elemento de un sistema de detección precoz.

Percepción de la comunidad


Institucionalidad.
Las instituciones, entendidas como los organismos que operan desde una posición de poder validada por el Estado y por sus usuarios, tales como la institución escolar, es percibida por el panel de expertos, como un espacio discriminatorio, desde el punto de vista de los niños y niñas participantes del panel de expertos particularmente excluidos por motivos socioeconómicos.

En otras instituciones, además de la escolar, los prerrequisitos para la participación en los espacios recreativos, prerrequisitos tales como edad, sexo, sumado a las temáticas que dichos espacios abordan, en muchas ocasiones son sentidos como discriminación, manifestándose el deseo que se incorporen temáticas más afines.


Por otro lado, se percibe a las instituciones como coartadoras de los espacios de libertad, debido al autoritarismo con el cual ejercen la coacción de los niños y niñas, el cual se percibe como un accionar que se encuentra fuertemente ligado a la estigmatización territorial.
Es importante destacar que uno de los derechos más valorados, tanto en niños y niñas como en figuras adultas, es el derecho a la educación, aunque el foco se encuentra más bien centrado en el acceso a la misma.
Familia.
Suelen señalarse situaciones familiares complejas, donde la ausencia, negligencia o la despreocupación de figuras parentales dificultan el pleno ejercicio de derechos y el desarrollo adecuado del niño o niña. Los paneles de expertos de niños y niñas, mencionan situaciones de malos tratos o descalificaciones al interior de la familia como método sistemático de uso del poder; de esta forma, las consecuencias de la verticalidad del poder ejercido al interior de la familia, es un escaso espacio para el desarrollo personal del niño o niña, debido a que los intereses que pudiesen tener no son fomentados adecuadamente y de esta forma son coartados.

No hay espacio de discusión al interior de la familia, por lo tanto no existe la posibilidad de establecer acuerdos y responsabilidades acordes para cada uno de sus miembros.



Figuras adultas.
La percepción del panel con respecto a la figuras de personas adultas tiende a una visión de desconfianza, incumplimientos y sobreregulación, es aquí donde se instala una fuerte brecha generacional a partir de la descalificación, que no tiene más razón que la diferencia etarea. En muchas ocasiones, se señalan las conductas autoritarias por parte de las figuras adultas, lo cual repercute en la desconfianza hacia las decisiones tomadas por ellos, y también atenta contra el establecimiento de un sistema de detección precoz, puesto que no se cuenta con elementos que permitan establecer un mecanismo de comunicación efectivo entre niños, niñas y figuras adultas.
A pesar de lo mencionado en el párrafo anterior, existe cierta complicidad con algunas figuras adultas, pero estas sólo se establecen cuando dichas figuras ejercen un poder basado en el liderazgo y no en el ejercicio de la autoridad; y de tal forma logran establecer una relación afectiva con el niño o niña como individuo. Es por esto que muchas de estas figuras de confianza están representadas por hermanos mayores o profesores, mientras que las figuras que carecen de esta confianza son, usualmente, los padres o profesores autoritarios.
Este mecanismo de relación repercute en que muchos de los niños y niñas, sólo recurren a una figura adulta en un caso de extrema gravedad y no antes, incluso algunos niños y niñas jamás desarrollan la confianza suficiente como para comunicar una situación de gravedad con un adulto, siendo éste uno de los focos que facilita la cronificación de una situación de vulneración. De esta forma, tanto la comunidad con las figuras adultas en general, no son entendidas como un espacio protector donde se puede acudir en el momento de tener problemas, por el contrario, son señaladas como un espacio vulnerador más.

Interrelación

Percepción de los niños, niñas y adolescentes.

Las relaciones entre pares, se establecen desde un punto de confianza; de esta forma existe un lazo estrecho entre amigos y amigas, que se traduce en la posibilidad de contar las problemáticas cotidianas que cada sujeto vive y de recibir apoyo, ya sea para superar el problema como para acudir a otro capaz de solucionarlo; aunque siempre tomando en cuenta cierta regla tácita de complicidad, bajo la cual no se recurriría a ninguna figura adulta a menos que el problema fuese de extrema gravedad. Junto con la confianza existente, conviven factores de discriminación y exclusión hacia los pares que no son calificados como “amigos”.

La consecuencia de esta particular forma de relacionarse, es un obstáculo para la implementación de un sistema de detección precoz. Pues, en una primera instancia no permitiría accionar los mecanismo, sino sólo en un momento de gravedad.
Para poder desarrollar un mecanismo de detección precoz efectiva, entonces, es importante erradicar el temor de la represalia violenta o de la indiferencia por parte del adulto, para esto es necesario dotar de mejores herramientas de crianza a los padres y darles mayor sentido de socialización al interior de la comunidad. De la misma forma se debe resignificar los modos en que se constituyen las relaciones de poder, de forma tal que se establezcan vínculos de afectividad y confianza con modelos positivos y no con los negativos.

Participación.
Los niños, niñas y adolescentes del panel de expertos suelen tener una buena disposición para la participación en instancias colectivas, pero se ve limitada a los espacios de interés de dichos jóvenes. Es la motivación por esos focos de interés lo que facilita la inserción colectiva, y que lleva a afianzar los lazos con la comunidad, también la posibilidad de distraerse y forjar un aprendizaje con los otros que tienen mayor experiencia. Esta perspectiva choca con la visión de ciertas instituciones que estigmatizan las relaciones entre pares y por tanto no ofrecen alternativas tentadoras para satisfacer las motivaciones que los niños, niñas y adolescentes tienen.

Dispositivo de detección precoz

El contexto.

Un análisis generalizado de las percepciones manifestadas por el panel de expertos y por la ejecución de la “ola” de percepciones nos muestran que los niños, niñas y adolescentes de las comunas de Peñalolén, Puente Alto y Talagante perciben una visión de un mundo opresivo, con escasos espacios de desarrollo personal, en los cuales las opiniones, las distintas miradas que ellos puedan tener no son tomadas en cuenta y sólo puede recurrirse a algunas figuras adultas y pares cercanos; en donde se reproduce un poder autoritario y fuertemente vertical que sólo genera desconfianza en los niños, niñas y adolescentes. La institución escolar tiende a reproducir estas formas de relacionarse mediante la socialización secundaria, colaborando con la perpetuación de una relación más autoritaria - coercitiva que democrática – participativa.


Por otro lado, a partir de la vinculación afectiva con figuras adultas y de pares, las relaciones autoritarias - coercitivas se rompen para dar paso a un espacio de mayor confianza; son las organizaciones de base quienes desarrollan, a partir del trabajo comunitario, estos vínculos y por lo tanto adquieren mayor legitimidad que cualquier otra organización (sea institucional o no). De esto se desprende que, a medida que las organizaciones son más institucionales, se encuentran más alejadas de los niños, niñas y adolescente, perdiendo la capacidad de credibilidad y legitimidad.
Promoción del bienestar, del desarrollo y protección a la infancia y adolescencia.
En muchas ocasiones, los derechos de la niñez son interpretados con la posibilidad de ejercer mayores espacios de libertad, entre los cuales son identificados claramente el derecho a la educación, a la recreación, al afecto, a una vida sana a la protección y a desarrollo en un ambiente adecuado.

Existe una coherencia, entonces, entre el discurso manifestado y los derechos identificados por el panel de expertos; lo cual refuerza la dirección del análisis. Es así que se puede afirmar que los niños, niñas y adolescentes, tienen un discurso concreto en torno a la vulneración de los derechos de la niñez.


El siguiente esquema representa los puntos que sería necesario reforzar, de modo tal que sea posible incorporar a los niños, niñas y adolescentes a la instalación de un sistema de detección precoz. Tal como puede apreciarse, el establecimiento de una vinculación afectiva es primordial y para ello es necesario el compromiso de los sujetos, ya que la vinculación afectiva requiere sistematicidad en la relación y una comunicación clara y directa, así como disposición a la conversación. Es importante, por otro lado, eliminar las distancias producidas por la reproducción de modelos de exclusión basados en relaciones de poder autoritarias, de forma tal que sea posible acercar a los niños, niñas y adolescentes a las instituciones por un lado, y a las figuras adultas con las cuales no hay confianza. Son las organizaciones de base quienes tienen en si mismas, todas las potencialidades como para lograr un aumento en la participación, de modo tal de vincular a los niños y niñas a la participación en la instalación del sistema de detección precoz.

Esquema Nº X




3) DESDE LOS EXPERTOS.

Con el fin de incorporar una mirada técnica al desarrollo del sistema de detección precoz, se realizó una serie de entrevistas semiestructuradas, en las cuales se rescató la experticia en distintos ámbitos de cuatro expertos en la temática de la vulneración de los derechos de la niñez.



Percepción de la problemática.


La vulneración de derechos y el interés superior del niño.
Los expertos señalan la percepción que existe la necesidad de centrar la mirada de las políticas públicas en torno a la temática de la infancia, no tanto en la vulneración de los derechos, sino en una figura de mayor amplitud como el interés superior del niño; de modo tal de dar mayor focalización al trabajo en infancia; dado que la vulneración de derecho suele conllevar un conjunto de actividades y supuestos que no son del todo claros, generándose cierto caos en la implementación del trabajo, dado que se entiende el trabajo de protección y el de prevención como dos líneas distintas, puesto que exigen distintos mecanismos de operación.

Por lo tanto, cuando las políticas públicas no logran establecer la diferencia por institución, entre uno y otro trabajo, se genera en los profesionales que trabajan la temática, cierta sobrecarga ocasionada por la sensación de tener que encargarse de todo el trabajo que llega.


Siguiendo el análisis anterior, un sistema de detección precoz que fuera sustentable debiese no sólo establecer claramente la línea divisoria entre prevención y protección, sino también precisar las líneas de las cuales cada organización e institución se harán responsables, así como velar no tanto por el prevenir la vulneración, lo cual implicaría la existencia de daño; sino haciendo hincapié en el interés superior del niño, niña y adolescente.
Estrategias de trabajo
Dada la amplitud del concepto de vulneración, una de las estrategias que mejor han dado resultado en el trabajo cotidiano ha sido establecer una serie de acuerdos entre la red de trabajo, donde uno de los principales objetivos que ha permitido el éxito y eficiencia en la coordinación entre organizaciones e instituciones, ha sido el poder establecer claramente qué entiende por vulneración cada uno de los organismos involucrados y qué tipo de vulneración trabaja.
Siguiendo la experiencia de San Bernardo3, el hacer evidente el alcance del trabajo y las metas de cada uno de los elementos que constituirían el sistema de detección precoz, podría ser la diferencia entre el éxito y el fracaso de su instalación; no sólo por hacer más eficiente y fluida las comunicación entre dichos elementos, sino para dar la oportunidad de “limar asperezas” provenientes del trabajo tal como se ha venido realizando hasta ahora. Es importante, entonces, incorporar una técnica de trabajo que permita generar alianzas entre organización, instituciones y comunidad al interior del sistema de detección precoz; y dada la importancia que esta alianza tiene en el éxito de la implementación del sistema, está técnica no puede ser dejada al azar o implementada en cualquier momento. Para esto debería realizarse una aproximación basada en el análisis de los stakeholders, es decir de los cuatro actores principales, la comunidad, las organizaciones de base, las organizaciones profesionales y las instituciones, permitiendo encontrar los puntos de encuentro entre los cuatros actores locales y logrando, por este medio, una vinculación eficiente.
Es importante señalar que así como las organizaciones e instituciones entrevistadas, las vulneraciones más frecuentes señaladas por los expertos, indican tipos de vulneraciones graves; mientras que por otro lado también se indica al sector de educación, particularmente la escuela como uno de los espacio de poca sensibilización frente a la temática.
Las necesidades.
Los expertos coinciden en la sobrecarga de trabajo en la instalación de la problemática de prevención. Es interesante señalar las coincidencias existentes con las organizaciones en la necesidad de aumentar y mantener los profesionales como un recurso básico para operar con la comunidad, dado que los espacios territoriales son demasiado extensos. Es por esto que un dispositivo de detección precoz debe ser apoyado por un conjunto de medidas destinadas a mantenerlo en el tiempo; una de estas medidas implica la mejora en las condiciones laborales en las organizaciones y programas, de forma tal que sea posible realzar la figura de un intermediario local y que las organizaciones cuenten con el apoyo necesario para poder realizar el trabajo encomendado.
Por otro lado, los expertos coinciden en la necesidad de mantener un grupo de profesionales multidisciplinarios para que operen en la comuna y que acompañen a la instalación del dispositivo; en ocasiones se sugiere que este equipo se encuentre conformado por sujetos pertenecientes a los distintos sectores, de modo de involucrar y fortalecer la intersectorialidad. Dado que en ocasiones los lineamientos sugeridos son demasiado amplios, y es fundamental ponerse de acuerdo con el resto de las instituciones para realizar un trabajo eficiente y sin obstáculos.
Se señala también la importancia de incorporar la opinión de los niños, niñas y adolescentes en el trabajo, los expertos señalan el éxito en el trabajo donde se ha incluido a la red de infancia y las capacidades desarrolladas por los niños y niñas a la hora de darles la oportunidad de opinar sobre sus propios intereses y creencias. Por otro lado, la vinculación con los niños y niñas permitiría reducir enormemente la desconfianza hacia los grupos juveniles.
Los expertos suelen señalar la distancia entre las políticas públicas en la temática de la infancia y el trabajo en terreno, donde es sumamente necesario vincular las necesidades de la comunidad con las directrices de las políticas públicas, de forma que debe ser posible aterrizar y hacer sustentable e incluso proponer lineamientos generales desde la comunidad, en cuanto a eje a partir del cual la toma de decisiones, asistida por un equipo multidisciplinario, se hace factible e involucra a todos actores locales, dando la posibilidad de establecer los criterios de importancia y los métodos de trabajo donde las políticas públicas tienden a fallar.
Lo anterior, sumado a un buen trabajo en la interconexión entre los distintos sectores, podrían incidir en destrabar el circuito en los “cuello de botella” que generalmente se presentan a nivel de tribunales y policía, haciendo a cada sector de la red responsable de una parte del trabajo y a la comunidad de los casos menos graves de vulneración de derechos, pero siempre manteniendo una guía por medio del intermediario local, en vinculación permanente con la comunidad organizada, no organizada y la red de organizaciones.
Las diferencias de poder
Durante las entrevistas, las expertas cuya experticia se centra en el trabajo en terreno señalan las diferencias de poder entre los programas y las instituciones, sobre todo en el sector judicial. De esta forma, se señala que años de trabajo con niños y niñas pueden quedar seriamente inutilizados ante la despersonalización de este sector, es por esto que un dispositivo de detección precoz necesita incluir en los lineamientos de las políticas de las instituciones. La importancia de este accionar radica en operar conjuntamente y evitar la despersonalización de las instituciones, puesto que al incorporar la temática en los lineamientos, en alguna medida, las instituciones se ven obligadas a establecer un diálogo con las organizaciones y los programas, estableciendo este vínculo puede realizarse un trabajo de sensibilización más profundo, reforzando el trabajo desde distintos puntos.

Percepción de la comunidad


El trabajo con la comunidad
Los expertos coinciden en la necesidad de hacer un fuerte hincapié en el trabajo con la comunidad, partiendo por las familias, dado que este es el espacio en que la problemática comienza a aparecer; los expertos entrevistados coinciden en que un dispositivo de detección precoz, debiese tener una relación fuerte entre familias y profesionales, de forma tal de poder canalizar las frustraciones derivadas de problemas tales como los económicos, o la falta de acompañamiento en la crianza de los hijos; evitando muchos de los conflictos que podrían transformarse en problemas de mayor envergadura y evitando un daño mayor a los niños/as y adolescentes y niñas. Sin embargo se hace hincapié que esta forma de relacionarse y el trabajo realizado entre familias y profesionales, debe tener un fuerte apoyo por parte del sector de educación, dado que es aquí donde los niños y niñas pasan la mayor parte del tiempo.
Por otro lado, se señala la importancia de vincular las redes por medio de un “facilitador”, una persona que pueda llevar a cabo la tarea de hacer reflexionar a los distintos participantes de las redes, así como generar actividades que permitan que la comunidad defina sus problemas centrales e incorpore métodos de trabajo para solucionarlos.

Un dispositivo de detección precoz, debería incorporar a la comunidad como eje principal, eje en el que debería instalarse figuras capaces de establecer una comunicación fluida entre las redes de instituciones organizaciones, programas locales y la comunidad.


El hábito y la reproducción
Los expertos coinciden en señalar que las conductas de vulneración son reproducidas a partir del aprendizaje de formas violentas de relacionarse, formas que no sólo aprenden en su entorno, sino que son inculcadas desde la vulneración de derechos en la escuela y en las instituciones. De esta forma comienza a formarse un hábito en las formas de relación; entonces, una de las tareas más importantes para que el dispositivo de detección precoz sea eficiente y se sustente en el tiempo, es lograr una ruptura con las práctica que sedimentan en los niños, niñas y adolescentes los hábitos de vulneración de derechos, siendo de suma importancia para ese objetivo, lograr el involucramiento de los distintos sectores institucionales, que son los menos sensibilizados en el tema y que con mayor frecuencia muestran un divorcio entre el discurso preventivo de la vulneración de derechos y la práctica del mismo.
Los expertos señalan la necesidad y la voluntad de vincular comunidad y organizaciones, pero el punto más débil cosiste en la vinculación con las instituciones, por esto se señala la necesidad de entes “dinamizadores”, capaces de generar la reflexión en los distintos sectores, induciendo procesos de sensibilización, pero para que el trabajo de estos “dinamizadores” sea efectivo, es importante que provenga de la comunidad, pero que a la vez tenga la claridad que las relaciones en las que existe vulneración se construyen día a día; de modo que la detección debe realizarse en forma permanente, haciendo hincapié en la causa de las vulneraciones más que en el efecto.

Dispositivo de detección precoz


Evitando la tecnificación
Para los expertos, el dispositivo de detección precoz, debe ser capaz de profundizar en las interacciones que generan la vulneración, pero debe superar la posibilidad de convertirse en un mero conjunto de indicadores, donde sólo los profesionales serán capaces de intervenir, perdiendo su relación original con la comunidad. Por otro lado, los expertos señalan que el dispositivo debería constituirse como un proceso, de la misma forma que las vulneraciones se dan; no como una búsqueda de momentos particulares sin causa ni efecto.
Para que esto sea posible, los entrevistados señalan la necesidad que los sectores se relacionen, para que puedan comprender el problema desde sus perspectivas y como un todo que involucra un sinnúmero de causas. Es por esto que el dispositivo de detección precoz debe ser concebido como una gran red en la que cada elemento debe estar relacionado entre si.
Detrás de la instalación de un dispositivo de detección precoz se encuentra la necesidad de un cambio de paradigma, un cambio total en la forma de abordar el trabajo en infancia, de constituir una comunidad preventiva. Es un proceso que ya ha comenzado, pero que necesita de un trabajo fuerte para llegar a buen término; es necesario romper con mecanismos y conductas aprendidas por generaciones.

Esquema Nº X



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